El auditorio fastidiado.| "Haz encontrado el mensaje secreto" 00000000000000000000 | “La risa debe ser un fin, no un medio ni una respuesta. Una risa sincera. Es una sacudida del polvo, es un baño matutino, es un trago de vino en copa de cristal, es el beso de un infante a su madre “ -dijo enfáticamente, casi a gritos, el caballero del bigote gris a su limitado auditorio de personas con semblante enfadado y aburrido-“Es un grito de placer, es una mariposa saltarina, es un volcán enfurecido, es el sol de mediodía, es mi amada esposa por la tarde, es una sandía gigantesca, es nadar en el río una tarde cálida, es..., es... ¡Una maravilla!” - Pero, Señor...- intentó argumentar en contra el joven más distinguido del auditorio, mas no tuvo oportunidad de terminar pues fue interrumpido al momento mismo de su observación para mayor molestia del auditorio que quería terminar con el asunto lo más pronto posible. “¡Usted pretende quitarme la risa caballero!” añadió con firmeza ” quiere quitarle esa calidad de fin, quiere hacerla medio de seducciones, respuesta a hipocresías. No es posible convencerme, ¡Es una barbaridad!, es una falta moral, la risa se busca no se utiliza, la risa alivia no sirve para distraer la atención, la risa rasca la comezón, ¡Usted pretende arrancar la piel!”. -Entiendo su observación,...- intentó nuevamente el joven y, como es de esperarse, no obtuvo ni la atención ni la oportunidad de expresarse. Era claro que nadie compartía el argumento del señor de bigote gris y que el joven distinguido daba voz a lapostura general. “No es una observación, es una verdad. Pretende usted llevarme a la simplicidad, a la sinrazón de la vida. Usted, joven, pretende hacerme creer que la risa se obtiene en esos lugares donde ofrecen su entretenimiento" -el auditorio se vió herido- ”que es precisamente lo que se obtiene de ese despreciable espectáculo, entretenimiento sin más, por supuesto que buscan la risa esos actores mediocres, se dicen cómicos cuando lo único cómico en ellos es la venta de su moralidad” - En este punto el señor de bigote gris aumentó de color hasta casi un rojo brillante -“Esas falsas risas y ese humorcillo reciclado me dan lástima; cada vez que, por error, las he presenciado y cada vez que alguien se ha referido a ellas he sentido lástima tanto del espectáculo como del locutor. Es una burla a la inteligencia humana. No es una risa verdadera, ¡Es un aletargamiento de la razón!” el auditorio se mostraba distraído, cansado por la obstinación del orador ” La risa surge por otros motivos, es un bienestar absoluto, vea en cambio los espectáculos de queja y crítica. Ahí la risa es el fin, no el resultado de unas vagas cavilaciones o de mofa vulgarmente física, la risa es la respuesta al raciocinio que grita una verdad...” hizo una pausa para crear suspenso. El joven estuvo a punto de preguntar a que verdad se refería el señor de bigote gris, pero ante la presión de las miradas escrutadoras y oídos chismosos del auditorio prefirió quedarse con la duda a cambio de no pasar por alguien corto de imaginación. “La verdad es...” dijo lenta y quedamente el orador ocasionando que el auditorio entero se reclinara en sus cómodos asientos alargando el cuello para escuchar mejor, como si se tratase de una manada de jirafas “¡A pesar de todo podemos ser felices!” dijo con un alarido mas que con un grito, provocando un sobresalto general en su auditorio tan atento. La sorpresa y el sobresalto inesperado impidieron que el auditorio respondiera de manera alguna, ¿Qué hacer? No era posible saber cuál era la mejor manera de reaccionar bajo esas circunstancias, no estaba previsto, lo más natural era mirarse unos a otros sutilmente para adoptar una reacción acorde al momento que fuera generalmente aceptada. Al final del grupo de personas se pudo percibir una ligera vibración que atrajo gradualmente la atención de todos, esa vibración era invisible pero perceptible, aguzaron sus oídos, estirando nuevamente el cuello para recibir la posible respuesta a la súplica multitudinaria del qué hacer. Lentamente la vibración se hizo mas intensa, obviamente había sido contenida para no mostrarse, pero la atención del auditorio la alimentaba, la hacia incontenible, el auditorio se intrigó aún mas, ya no pretendiendo obtener la respuesta, sino queriendo develar el misterio de esa energía. Llego el punto en que la fuerza vibratoria rompió las barreras que la limitaban a mostrarse y fue en ése preciso instante en que una risa infantil pudo escucharse al romper el cerco de unas manitas que tapaban una boca, una risa sincera. | Este es: Gracias por todo, por haber sido mi mamá 00000000000000000000 |