|
SOCIEDAD |
(A S., niña grande, interrogante vivo)
Bajo tu risa torpe late el miedo,
un miedo tenue a lo que te rodea;
hay un flujo y reflujo en tu marea,
un mar en tempestad, a veces quedo.
No funciona tu pobre inteligencia,
los demás para ti son un arcano,
y en nuestro mundo, para ti lejano,
te flagelamos con nuestra exigencia.
Quién pudiera bucear siquiera un día
en la espesa tiniebla de tu mente
para saber cuál es tu pensamiento.
Porque viviendo un día tu agonía
sabría de tu mundo incandescente,
podría terminar con tu aislamiento.