CARTAS AL DIRECTOR

 

 

QUISIERA DAR UN GRITO

 

    Hoy, señor director, me gustaría

poder gritar al mundo, y que mi grito

atravesara muros de granito

y se perdiera allá en la lejanía.

    ¡Cómo arde en mi piel la tiranía

del odio y las crueldades! Me ejercito

en beber el vinagre, y soy proscrito

por llorar una muerte que no es mía.

    Me avergüenzo de todo lo que tengo,

pues no es mucho, y es más de lo que otros

tendrán tras trabajar fecha tras fecha.

    Me avergüenzo de todo mi abolengo.

Los bárbaros cabalgan sobre potros

de metal y terror. El mal acecha.

 

Volver al índice de La obraVolver

Hosted by www.Geocities.ws

1