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SUPLEMENTO LITERARIO |
Ese bosque en la noche que murmura
con las hojas mecidas por el viento
y me da miedo yo no sé por qué.
La luna, en el vértice del cielo;
no parpadea, no, su único ojo,
su mirada es de búho e incomoda.
Un pájaro de fuego busco y busco,
una ráfaga intensa, canto y alas,
fuego que dé calor, luz que ilumine.
Busco y busco tu nombre, pero estéril
se revela el intento, celosías
profundas interfieren mi propósito.
Se han cegado las fuentes, han cesado
en su fluir monótono los ríos,
el silencio total se enseñorea.
Tercamente tu nombre se me niega
mientras el filo oscuro de la noche
traicionero pasea por mi espalda.
Sensación de vacío, sudor verde,
sonámbulo, náufrago, necrófilo
hasta encontrarlo, pero no sé donde.