MILAGRO II
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Amigos si quissiessedes un poco esperar, |
ca tenien los diablos mientes a todo mal: mandolis atender, non osaron fer al, moviolis pletesia firme e muy cabdal. Propuso la Gloriosa palabra colorada: con esta alma, foles, diz, non avedes nada, mientre fue en el cuerpo fue mi acomendada, agora prendrie tuerto por yr desamparada. De la otra partida recudió el voçero un sabidor diablo sotil e muy puntero: madre eres de fijo alcalde derechero, que non plaçe la fuerza nin es end plaçentero. Escripto es que el omne alii do es fallado, o en bien o en mal por ello es iudgado: si esti tal decreto por ti fuere falssado, el pleit del Evangelio todo es descuidado. Fablas, diz la Gloriosa, a guis de cosa nesçia: non te riepto, ca eres una cativa bestia: quando ixio de casa, de mi príso liçencia, del peccado que fizo yol daré penitençia. Serie en fervos fuerza non buena pareçençia; mas apello a Xpo. a la su audiençia, el que es poderoso pleno de sapiençia: de la su boca quiero oir esta sentençia. El Rey de los çielos alcalde sabidor partió esta contienda, non vidietes meior: mandó tornar la alma al cuerpo el Sennor dessent qual mereçiesse reçibrie tal onor. Estaba el convento triste e dessarrado por esti mal exiemplo que lis era uviado: resusçitó el fraile que era ya passado, espantaronse todos, ca era aguisado. Fablolis el buen omne, dissolis: companneros muerto fui e so vivo, desto seet bien çerteros, grado a l aGloriosa que salva sos obreros, que me libró de manos de los malos guerreros. Contólis por su lengua toda la ledania que diçien los diablos, e que Sancta Maria, commo lo quitó ella de su podestadia: si por ella non fuesse, seria en negro dia. Rendieron a Dios graçias de buena voluntat, a la sancta Reyna madre de piedat, que fizzo tal miraclo por su benignidat, por mi está mas firme toda la cristiandat. Confessose el monge e fizo penitençia, meiorose de toda su mala contenençia, sirvió a la Gloriosa mientre ovo ponteçia, finó qundo Dios quiso sin mala repindençia, requiescat in paçe cum divina clemençia. Muchos tales miraclos e muchoss mas granados fizo Sancta Maria sobre sos aclamados: non serien los millesimos por nul omne contados, mas de los que sopieremos seed nuestros pagados. |