Ø Construcción del Edificio Duncan Fox
Ø Acta de Deslinde
de Chulucanas
Ø Construcción del mercado de abastos
Ø El ingeniero Déustua
y la Brea-Pariñas
Ø Ferias
dominicales en Catacaos
Ø Leguía deportado, pasa por Paita
Ø La crisis
económico financiera
Ø Construcción del Local del Banco Perú
y Londres
Ø Senadores y diputados en 1915
Ø El problema de la Brea y Pariñas en el Congreso
Ø La IPC moderniza la Refinería de Talara
.
Cuando el capitalismo británico
principió a extender su influencia en América del Sur y por lo tanto en el
Perú, una de las primeras empresas que se estableció en Lima fue

Los
cargos gerenciales y de funcionarios siempre estuvieron reservados a los
súbditos de Su Majestad, los mismos que
en buen número se afincaron definitivamente en Piura, contrajeron matrimonio, y
fueron el tronco de muy conocidas familias piuranas.
En 1891 era Gerente el súbdito inglés Robert
Sinclair Dunbar Temple, cuando se produjo uno de los Fenómenos del Niño, más
devastadores que haya sufrido Piura en ese siglo y que dejó como parte de su
saldo negativo, la pérdida del puente que hacía muy poco tiempo que había sido
inaugurado. El señor Temple con el
agricultor piurano Miguel Checa y Checa fueron los principales gestores para la
inmediata construcción de un nuevo y bonito puente que duró hasta 1998, cuando
un nuevo Fenómeno del Niño lo arrastró. Temple se enrizó en Piura y contrajo
matrimonio con la hacendada Micaela María Seminario Cortés, hia
de don Toribio Seminario y Váscones y de
Dolores Cortés Romero. Asi miso nieta de Miguel
Jerónimo Seminario y Jaime.. Temple y Micaela
tuvieron a Ana Dolores, Roberto, Alberto
y Sinclair. Al quedar viudo se casó con su cuñada Concepción en la que tuvo a Miguel María..
Robert Sinclair
Temple falleció en Lina y dejó una cuantiosa fortuna en Inglaterra y en Piura,
Después
del terremoto de 1912, Piura quiso aprovechar la destrucción, para reconstruir
la ciudad en forma más moderna y con mejores edificios.
El Colegio Salesiano construido después del
terremoto, era un edificio de dos pisos muy amplio, y allí estuvieron los
alumnos hasta la década del 60 en que se construyó en Castilla el Colegio San
Juan Bosco. En cuando al Ingeniero Drouard, se afincó en Piura y uno de sus
hijos fue profesor del Colegio San Miguel
El
ingeniero Drouard utilizó adobe para las paredes y calamina para los techos
resultando un muy bonito y espacioso edificio en donde

En
1960 cuando se celebró en Piura el VI Congreso
Eucarístico Nacional como Legado Papal, el arzobispo de Boston, el
cardenal Richard James Cushing, compró el edificio para obsequiarlo al Obispado
de Piura y Tumbes, en ese tiempo a cargo de monseñor Carlos Alberto Arce
Masías. El edificio que se conocía hasta
entonces como Casa Duncan Fox, pasó a ser llamado Edificio Cushing.

Entre 1960 y 1968, el edificio estuvo en alquiler a
En
1968, el Arzobispo de Piura, monseñor
Erasmo Hinojosa, que era uno de los gestores de la creación de
En
el año 2000, seguía el Banco Central de Reserva funcionando en ese edificio y
había cedido en uso, parte del inmueble con frente a la plaza de armas, al
Instituto Nacional de Cultura, filial Piura.
A
fines de 1912 y cuando se iniciaba el año 1913, se produjeron un buen número de
huelgas en Lima y Callao, que parecían tener efecto contagiante y amenazaban
propagarse al país entero.
El
elemento trabajador, reaccionaba así a injustos sistemas que habían venido
existiendo en el campo laboral.
El
24 de enero de 1913, el Gobierno expide el primer Decreto Supremo que regulaba
ese derecho del trabajador. Hasta el
momento, las huelgas en el Perú no estaban reconocidas como un derecho
laboral. Así lo puntualizaba el Decreto,
al mismo tiempo se buscaba evitar las nocivas paralizaciones de las actividades
comerciales e industriales.
Se
disponía que en caso de conflicto, los
trabajadores debían nombrar mediante voto secreto a
tres trabajadores para que los representasen ante el patrono. Con ellos se discutirían las demandas y en
caso de no lograrse ningún avance las paralizaciones sólo podrían acordarse por
mayoría de votos secretos con la concurrencia no menor de las tres cuartas
partes de los trabajadores en servicio activo.
Cada cuatro días, debía de confirmarse la votación. Se prohibían las marchas laborales no
autorizadas. Los que se declarasen en
huelga sin cumplir las normas del decreto serían considerados como delincuentes
comunes.
El
Decreto sólo se refería a los trabajadores obreros.
El censo de 1876 consideraba el
distrito de Yapatera, que tenía como Capital a
Hasta
ese momento Chulucanas había experimentado un rápido crecimiento poblacional el
mismo que se fue intensificando a fines del siglo, con el aporte de los
trabajadores de las haciendas circundantes, de donde nació la necesidad de
darle categoría de pueblo. Es así como
el 16 de enero de 1913 se reúnen los pobladores y con los hacendados firman un
Acta de Deslinde, de acuerdo a lo cual se conforma el Centro Poblado de
Chulucanas con un área de 49 cuadras cuadradas.
Piura
colonial y republicana no había tenido un verdadero mercado de abastos. Cuando los españoles fundaban ciudades y
hacían el trazo de las calles ubicaban a la plaza mayor y en torno a ella a la
iglesia, el cabildo, la cárcel y el hospital.
Todo esto se cumplió en forma muy rigurosa en
Piura y tras de repartir solares entre los vecinos principales, no se designó
mercado de abastos, por esto, primero los servicios
de venta de comestibles
se dieron en la plaza mayor hasta 1870, luego en plaza San Sebastián donde duró
poco, pues los fieles se quejaron alcalde don Fernando Reusche, que era
irreverente que cerca al templo, las placeras a gritos profiriesen palabras
subidas de tono y soeces. Entonces se le
trasladó a un lugar llamado “El algarrobal”
por existir allí un bosquecillo de algarrobos.
La
mayor parte de los víveres se expendían en el suelo, pues eran pocas las mesas.
Para la venta de carne se utilizaban mesas de algarrobo o también horcones con
vigas transversales de donde colgaban las carnes en ganchos. Había por lo tanto una antihigiene tremenda y
como los residuos se echaban sobre el piso de arena, había un gran mosquerío.
En
1910, el prefecto Juan Ignacio Seminario, se puso en acuerdo con el prefecto
Manuel Helguero, para contemplar el proyecto del regidor Hugo Sommerkap, para
construir un mercado con todas las reglas que la higiene y la técnica de la época demandaban.
Con
recursos de
El
lugar escogido, fue un pampón existente entre el río y un pampón llamado parque
Pizarro, nombre que seguramente le caía muy ancho, a una cuadra de la plaza
mayor. El edificio tuvo en su fachada un
bello diseño Toscano y se le colocó una torre con el reloj que había estado en
la municipalidad y se arregló.
Recién
el 4 de agosto de 1913 fue inaugurado el local que disponía de mesas para el
expendio de los víveres, se le clasificó y sectorizó, se le dotó de agua y
desagüe y se le asignaron celadores.
En
los años que siguieron, el mercado de abastos sufrió modificaciones, se puso
vereda perimétrica al parque Pizarro y hasta en 1932, se construyó frente al
mercado el parque infantil “Sánchez Cerro” que con el tiempo desapareció.
El local del mercado resultó con el
tiempo estrecho y anticuado, frente a la población que enormemente había
aumentado en Piura y a la mayores necesidades en cuanto a la demanda, por lo
cual en 1956 el alcalde Guillermo Artaza planteó la necesidad de construir un
nuevo mercado, idea que empezó a
convertir en realidad en 1958 con el
alcalde Antonio Leigh Rodríguez. El
nuevo mercado se ubicó al oeste de la
ciudad a un costado de la avenida Sánchez Cerro.
En
1913 se había terminado de construir el mercado de abastos y al frente había
una pampa a la que se le llamaba Parque Pizarro porque estaba destinado a tal
fin... pero tuvieron que pasar varios años para que tal objetivo se cumpliera.
Por
fin, el año 1923 cuando era alcalde de Piura don Eduardo Reusche Castro, se
decidió a ampliar la plaza del mercado e iniciar la construcción del parque Pizarro, con una
vereda perimétrica, en la que colocaron
bancas de madera y se plantaron árboles.
Ya cuando menos había tomado la forma de un parque aunque modesto. Eso
contribuyó para que la colonia española residente en
Piura, que estaba constituida por empresarios adinerados, decidiera
hacer fundir en España una estatua de fierro de cuerpo entero del Conquistador
del Perú y fundador de San Miguel de Tangarará, don Francisco Pizarro.
El
12 de octubre de 1925, fecha en que se conmemoraba el Día de
A
partir de 1925, el Parque Pizarro fue objeto
de muchas mejoras, sobre todo las que realizó en 1964 el alcalde Oscar
Boluarte, que lo remodeló totalmente y convirtió en un atractivo paseo público.
En
1992 se cumplía el 450º aniversario de la fundación de San Miguel por Pizarro y
era alcalde el ingeniero Francisco Hilbick, que lo amplió, lo volvió a
remodelar, le colocó tres astas y le cambió el nombre por el de “Parque de las
tres culturas”. Sin embargo lo piuranos
siguen llamando Parque Pizarro, el que mientras estuvo el mercado fue una
especie de paradita en donde se ubicaron comerciantes ambulantes y luego cuando
se construyó el edificio de
Como
ya lo hemos dicho antes, en 1888 era don Genaro Helguero, propietario de los
extensos campos petrolíferos de
Helguero
vendió los campos de
En
1889 Tweddle, organizó en Londres una empresa titulada “London Pacific
Petroleum y Co.” con un capital de
William
Keswick, es el otro socio de
Antes
de terminar el año 1890, Tweddle vende todos sus derechos de propiedad sobre
Durante
20 años la firma inglesa vivió explotando en forma creciente nuestra riqueza
petrolífera sin nada ni nadie los molestase.

Sin
embargo, en 1905 el Ministerio de Fomento había nombrado una Comisión para
estudiase los yacimientos petrolíferos de las
provincias de Tumbes, Paita y Piura.
Miembro
de esa Comisión era el ingeniero de minas Ricardo Déustua, hijo del filósofo
Alejandro Déustua, de sólo 23 años de
edad y que recién se había titulado en 1904.
Como
resultado de esa gran experiencia de trabajo, el ingeniero Déustua logró un
amplio conocimiento sobre los asuntos del petróleo y a lo largo de su vida
profesional publicó numerosos libros sobre el asunto.
En
1911, Déustua es invitado por
La
conferencia de Déustua y su accionar dentro del Ministerio de Fomento en donde
trabajaba, dio origen a que en el mismo año se diera una Resolución Suprema el
31 de marzo de 1911, disponiendo que los
campos de
Ese
Decreto dado por el presidente Leguía, disponía determinar en el término de 90
días las pertenencias contenidas en la propiedad de la mina
El
mapa sobre concesiones petrolíferas que en 1912 se hizo público, causó
sensación.
William
Keswick decidió designar como representante para sus asuntos en el Perú a la
firma inglesa Duncan Fox, que tenía una sucursal en la ciudad de Piura.
Visto
el reclamo en las instancias administrativas del Ministerio de Fomento, el
pronunciamiento fue en contra de los reclamantes. En el Poder Judicial sucedió otro tanto con
el Fiscal de
El
13 de abril de 1913 presenta la empresa un recurso de apelación, el que va
directamente a las instancias superiores del Gobierno el que fue finalmente
visto por la misma Junta de Gobierno que presidía el coronel Oscar R.
Benavides, la que con Resolución Suprema del 25 de abril de 1914 desechó el
reclamo de
El
ingeniero Boza era un joven y competente profesional que más tarde llegaría a
ser ministro y presidente de
Los
dos ingenieros se trasladaron al departamento de Piura para cumplir con la
misión y desde el principio, la empresa los hostilizó y ordenó que nadie en la
zona los asistiera ni socorriese en forma tal que en medio del desierto y bajo
el ardiente sol, hasta tenían que llevar consigo el agua para beber, los
alimentos y los medicamentos.
Sobre
la base de
Los
empresarios no se quedaron quietos.
Ahora ya no era
Keswick
había muerto en 1914 y fueron sus herederos los que llevaron adelante el
reclamo.
Lo
que la empresa petrolera debía de pagar anualmente por canon de superficie era
1 248 420 soles y lo que había estado cancelando era solamente 300 soles.
Es
de imaginar el escándalo que se armó.
Mucho se habló de los que desde el siglo pasado habían propiciado esa
situación.
El
15 de marzo de 1915 con Resolución Suprema se aprueba la remesura hecha por 41
614 pertenencias regulares y se dispone el cobro del impuesto.
Los
herederos de Keswick ante la situación que se les venía encima, apelaron a su
gobierno, por entonces todopoderoso. El
ministro que Su Majestad
Pero
Ese
modo se inicia de lleno a ese ingrato y oscuro proceso que se llamó litigio de
Con
todo, el presidente provisorio coronel Benavides, el 18 de agosto de 1915 emite
una Resolución Suprema oficializando la remesura de 41 614 pertenencias.
Desde tiempo inmemorial, se hacían ferias dominicales en
la calle principal de Catacaos, llamada El Comercio.
Se ocupaban las veredas de cuatro cuadras y
llegaban gentes del Bajo Piura, para exponer su mercadería, como bisutería,
collares, peines, aretes, pulseras, cadenas de oro y de plata primorosamente
trabajadas en filigrana, pero sobre todo sombreros de paja de muy diversa
calidad. También se vendía la llamada
paja toquilla en haces.
Había sombreros a bajo precio, alones que servían
a los campesinos para protegerse del sol y de la lluvia y otros muy finos del
alto precio que compraban preferentemente los turistas y que se habían hecho
mundialmente famosos bajo el nombre de Panamá Hats,
por que salían a Europa por el Canal de Panamá.
La calle
El Comercio se atestaba de gente que iba a comprar y vender o simplemente a
curiosear. Los establecimientos
comerciales ubicados en esa calle o en la plaza principal abrían sus puertas el
domingo. Estaba la tienda de los Hermanos Mendoza en la esquina del
parque, los que en sus puertas exhibían camisas y pantalones para los
campesinos. También estaban los de
Medardo Calle, Rómulo Franco, Aurora Talledo, Francisco Mendoza, botica de
Frente a la plaza estaba la municipalidad y a un costado
el Casino de Catacaos y a otro lado el Cine Catacaos. La iglesia aún con las torres destruidas
ocupaba todo el frente norte. Por el
otro frente el pozo y el tanque de agua y el restaurante de Girón Ramírez. Por otros lugares había tiendas importantes
como la de Luis Guzmán, Juan León, de la familia Zapata y otros. También las prensas Cabredo,
La
misa de los domingos era muy concurrida tanto por personas conocidas como por
los indígenas. La oficiaba el padre
Sabogal y con frecuencia hacía el acompañamiento con flauta el joven Juan
Requena. Al salir de la misa muchos se
quedaban en el parque. Eran frecuentes
las señoritas Padrós, Feijoo, Ubillús, Ramírez, Requena, Talledo, Meneses,
Zapata, etc. También estaban allí los
hermanos Carlos, Emilio, Rafael y Augusto Feijó, Juan
y Artemio Requena, Manuel y Alipio Ramírez, Medardo y José María Calle, Juan y
Leopoldo Talledo, los Martínez, los Mendoza, los Meneses y también muchos
piuranos, los que después de la 1 de la tarde se iban a las picanterías y los
piuranos regresaban a la 5 pm en el lento
ferrocarril.
En
1913 gobernaba al Perú, don Guillermo Billinghurst, que sucedía a don Augusto
Leguía. Como prefecto en Lima, se
encontraba el ex –montonero chiclayano Orestes Ferro, que dos años antes había
estado incursionando con una guerrilla en el departamento de Piura.
La
situación política era de mucha tensión.
Turbas descontroladas asaltaron el 13 de julio de 1913 el domicilio del
presidente del Senado que era contrario a Billinghurst, y luego hicieron lo
mismo con la residencia del ex –presidente Leguía, en momentos en que se
encontraba con varios de sus hijos, los que se defendieron a balazos.
Se
produjo entonces un hecho insólito, Leguía fue detenido por el prefecto Orestes
Ferro y llevado al Panóptico. La versión
oficial que dio el Gobierno de los hechos fue que por las calles circulaba una
manifestación pacífica de apoyo al Gobierno, que al pasar frente a la casa de
Leguía fue atacada a tiros.
Se decretó la deportación de Leguía,
aunque se dijo que él había optado voluntariamente por salir al exterior. En el pequeño vapor “Penguín” de
En Piura el leguiismo era fuerte, y una comisión muy
nutrida tomó el tren a Paita y saludó al desterrado a bordo. La comisión era presidida por José Vicente
Rázuri, el cual poco más tarde sufrió arresto.
Era prefecto por entonces don Jorge Robinson.
Desde 1912 Sullana como provincia tenía su primer alcalde
elegido por votación popular. Fue don Jorge Eduardo Leigh Cortés.
Don
Eduardo era un hombre muy dinámico, habiéndole correspondido iniciar la
reconstrucción de la ciudad asolada por el sismo de 1912.
Prosigue
la construcción del mercado de abastos frente al parque principal, y proyecta
la construcción del camal en el sitio llamado “Alto de
El
municipio dio apoyo para que el regimiento de zapatadores acantonado en Sullana
construyera un puente de madera para el pase de peatones. El 30 de noviembre de 1913 se inauguró solemnemente el puente, que fue
arrastrado el año 1932 por una intensa creciente del río Chira.
Empieza
a funcionar la primera compañía de bomberos que tuvo Sullana, la que con el
apoyo de la municipalidad, fue dotada de un pequeño equipo de bombas.
El
concejal Salomón Maldonado, propone un empréstito de 22 000 soles para terminar
el mercado y empezar el camal. Las obras
de éste último se inician en 1914.
También
en 1913 aparecen casos de peste bubónica en Sullana, que es eficazmente
combatida por el médico titular doctor Juan V. Requejo.
En
las primeras décadas del siglo XIX, las tierras de la extensa hacienda
Yapatera, habían pertenecido a los Távara.
Primero a don Santiago Távara, que fue un eminente hombre público y más
tarde don Francisco, ofrecieron obsequiar tierras de la hacienda Yapatera al
pueblo que ya tenía unos 3 000 habitantes, y luego pasaron a ser propiedad de don Vicente Eguiguren Riofrío,
natural de Loja, casado con la acaudalada piurana Antonia Escudero Valdivieso,
y tronco de notables familias piuranas.
Este llegó a hacer la oferta por escrito al cura del lugar José Mercedes
Espinosa. El 18 de noviembre de 1919, el
Congreso de Huancayo dio una ley por la cual se facultaba a los moradores de
Sullana, a comprar al hacendado José Lama las tierras donde tenían sus
viviendas. Eso creó un precedente, pero
don Francisco Távara se enemistó con el cura y todo
se paralizó.
En
1870 tras insistentes gestiones del vecindario se dio el 24 de diciembre una
Ley que disponía que Chulucanas, Yapatera, Suyo, Querecotillo y Tambogrande, quedaban bajo los efectos de
Edmundo
Arámbulo Palacios, escritor chulucanense en
Diccionario de Piuranismos dice que Yapatera es en la actualidad un caserío a
En
1873 el ingeniero Vicente Eguiguren Escudero, hacendado del Medio Piura, donó
al pueblo de Chulucanas 49 cuadras en donde los vecinos de ese lugar habían
levantado viviendas. La “cuadra” es una
unidad agraria usada en Piura, que equivale a un cuadrado de 100 varas por
lado. En 1889 don Víctor Eguiguren y don Baltasar León Seminario, que eran los
nuevos dueños regalaron 9 cuadras más porque la población había crecido.
Todas
las haciendas del Alto Piura, donde estaban Chulucanas y Morropón,
pertenecieron a conocidas familias piuranas.
El
censo de 1876 daba a la aldea de
Chulucanas, capital del
distrito de Yapatera 1 336 habitantes y al pueblo de
Yapatera 1 017 habitantes.
En
las última década del siglo XIX y las primeras del
siglo XX, el Alto Piura, fue lugar en donde sentaron sus reales el bandolerismo
rural y las montoneras, como con tanta minuciosidad lo relata en “Caballeros del delito” el escritor Enrique
López Albújar tan vinculado a esas
tierras.
Dice
la escritora doña Elena Orozco de Rubio, que desde 1884, Chulucanas tenía ya el
rango de distrito y que recién en 1905 inauguraba su parque principal,
cercándolo con estacas. En 1907 el
pueblo se alumbraba con 48 faroles de kerosene hasta el año 1924 en que la
firma Eguiguren lo dota de alumbrado eléctrico.
El
terremoto de 1912 causó en Chulucanas y también en Morropón grandes daños
materiales, pero no se reportaron víctimas fatales.
En 1913, los hacendados de Yapatera,
Alejandro y Luis León Manzanares, hicieron según doña Elena, la última donación
a Chulucanas, tras haber elaborado un plano de la población. En ese año, por disposición de
En
1914 don Edmundo Seminario Aramburú
construyó el llamado Cine Edén frente a la plaza de armas, habiendo
utilizado para la iluminación del local y el funcionamiento del proyector un
pequeño grupo electrógeno. Eran los
tiempos del cine mudo y para animarlos entre actos, así como para hacer música
de fondo se instaló un piano y se contrató al pianista Artemio Vera. Por esa época, el cine se estaba recién
desarrollando y los movimientos de los personajes eran muy bruscos. En la parte inferior del ecran aparecían los
parlamentos que siempre eran muy breves.
El Edén subsistió hasta la década del cuarenta. Ya antes habían aparecido los cines Fénix y
Variedades. En 1911 había funcionado un pequeño proyector en un local de la
plaza Merino. Luego aparecería otro cine Variedades.
El cine Edén era pequeño pero confortable y contaba con una platea baja con
butacas para 300 personas y una galería alta..
·
En ese año se produjo un incidente entre
·
El 18 de julio, se produjo un voraz incendio en el
pequeño pueblo de Colán, al que prácticamente arrasó. Las construcciones de carrizo, el fuerte
viento y la falta de medios para combatir el fuego, determinaron la
catástrofe. Se produjo un movimiento
general de solidaridad para acudir en socorro de los damnificados, los que
fueron transitoriamente alojados en carpas, pues hacía un intenso frío.
·
En 1914 se acantona en Sullana, el Escuadrón del
Regimiento de Caballería Nº 5 y se alojan en un caserón frente a la plaza
principal, en donde años más tarde fuera la comisaría y luego un teatro
popular, después un coliseo y por fin un moderno edificio de
·
En el mismo año, comienza a funcionar en Piura, la
curtiembre “Casa América” a cargo de don Sixto Castro, que estuvo produciendo
cueros y suelas hasta 1930 en que quedó clausurada. En 1940 reanuda la producción por algunos
años.
·
Jorge Moscol Urbina, en “100 años Conquistando el
Desierto”, expresa que al declararse
·
En 1914 el Banco del Perú y Londres, construye un bello
edificio de una sola planta en la esquina de la avenida Grau con Arequipa.
En Decreto dado por el presidente
Nicolás de Piérola el 10 de enero de 1898 se estableció como unidad monetaria
del Perú,
Desde
años anteriores, se había venido presentando una notoria carestía de artículos
de primera necesidad, tan es así, que Billinghurst, basó su campaña política y
triunfó en base a la oferta de dar pan grande y barato. En la mente popular se recordaba que en un
nutrido mitin desarrollado en Lima se exhibió un gigantesco cartel en donde
aparecía un descomunal pan que al precio de 5 centavos ofrecía
Billinghurst, mientras al lado se ponía otro pan pequeñito al precio de dos
reales (20 centavos), como oferta del opositor político. Por eso, a Billinghurst se le puso el apodo
de “Pan Grande”. La promesa no pudo ser
cumplida.
El
comercio con el exterior, bajó en forma brusca, porque era con Inglaterra con
quien lo hacíamos en gran volumen y en segundo término con Alemania. Bajó la exportación de muchas materias primas
y también su cotización por la poca demanda.
Esto trajo la consiguiente merma en las exportaciones, lo que resintió
grandemente el comercio y la vida misma nacional, pues por ese entonces el Perú
casi nada producía, dependiendo en gran forma del extranjero. Todo lo que una familia podía necesitar, desde vestidos, muebles, vajilla y útiles de
toda clase, llegaban de afuera, sobre todo del extranjero. En el Perú casi no
se fabricaba nada. De la noche a la mañana, los precios de esos artículos
subieron grandemente con relación a las existencias que tenían los
comerciantes. Los ahorristas y
correntistas de los bancos y sobre todo del Banco Alemán Trasatlántico,
acudieron en masa a retirar sus depósitos en monedas, generando un pánico contagiante tal como se
repitió también en 1990-1991 que hizo quebrar a las Mutuales y a muchas
Cooperativas de Ahorro y Crédito. El
gobierno tuvo entonces que decretar una moratoria bancaria el 6 de agosto de
1914, por un plazo de 30 días, de acuerdo a lo cual no se podían hacer retiros
y los Bancos suspendían
los pagos por las letras o acreencias vencidas.
Más tarde los plazos se ampliaron.
Uno
de los mayores accionistas del Banco Alemán Trasatlántico, era don
Federico Hilbick que vivía en Piura.
Por
esa época circulaban al sol de plata de 9 decimos y las Libras Peruanas de
Oro. La gente entonces ocultó las
monedas de oro porque eso les daba mayor garantía y sólo circularon las de
plata y las de cobre. Eso contrajo las
transacciones comerciales.
El
Fisco que en gran parte dependía de los ingresos aduaneros, vio mermado sus
ingresos y falto de efectivo, principió a pagar a los empleados públicos con
atraso. Luego se vio obligado a imponer
una drástica austeridad fiscal, lo cual también repercutió en la economía
nacional.
Ante
la escasez de moneda de oro, y la casi paralización de la actividad bancaria , el Gobierno decidió una medida extrema: la implantación de los cheques circulares o
billetes, emitidos y respaldados por el Estado, con una garantía en oro del 100
por cien.
El 22 de agosto de 1914 se autorizó la emisión de cheques
circulares al portador, a los bancos, con los valores de una, cinco y diez
libras peruanas, esto se dio con Ley Nº 1968 y el 15 de setiembre se daba
En realidad no solo los bancos emitían cheques
sino también ciertas empresas y haciendas, como la de Casa Grande en Trujillo.
Los
cheques tenían el mismo poder cancelatorio que las anteriores Libras Peruanas
de oro. La emisión total, no podría
pasar de Libras 1 100 000 de los cuales
El
10 de agosto de 1914, se había dado la ley 1967 que autorizaba al Poder
Ejecutivo a dictar las medidas extremas que considerase indispensables, para
impedir el alza indebida de los artículos de primera necesidad o su acaparamiento
injustificado.
No
obstante la desconfianza del público ante los billetes, no le quedó más remedio
que aceptarlos porque era lo único que estaba en circulación, pues las monedas
de plata no eran suficientes y a su vez principiaron a ser ocultadas.
El 1º de octubre de 1914 el Congreso dio la ley 1982 por
la cual se autorizaba a los Bancos a emitir otro
Para
remediar la falta de moneda fiduciaria, se autorizó por el Estado, la acuñación
de monedas de cobre de un centavo por un total de 2 500 000 unidades. En diciembre se autorizó una nueva acuñación
de monedas de plata hasta por un monto de cuatro millones de soles.
Se
prohibió la exportación de moneda de oro.
Esto contribuyó a desmejorar más el comercio externo, porque como cabe
suponer ningún país, aceptaba los billetes y las monedas de plata tenían muy
bajo poder cancelatorio. Hay que hacer
notar que desde 1913
Moscol Urbina (Jemu), dice en “100 años Conquistando el
Desierto” que en Piura habían estado circulando las Libras Peruanas y los
quintos, pero que estos eran acaparados por los joyeros de Catacaos para hacer
aretes y pulseras. Los bancos piuranos
cerraron por tres días y agrega que en Piura las casas alemanas cerraron sus
puertas. El retiro de don Carlos
Schaefer de la presencia de
Cuando Piura celebraba la fiesta de Navidad en 1914, año
que para el mundo entero era trágico por cuanto
En
el Alto Piura, se encontraban en estado florecientes las haciendas de Ñómala,
Pedregal y otros que eran propiedad de don Juan Hilarión Helguero, hombre
opulento, generoso y filántropo, que había permanecido soltero y la falta de
hijos la suplió, adoptando a una niña a la que lo unía cierto parentesco.
Con
el correr de los años, la niña se casó con un joven honrado y trabajador
llamado Alberto Cabrera, a la que Helguero protegió dándole en administración
Como
cabía suponer, la inmensa fortuna de Helguero, pasaría a la muerte de éste a su
hija adoptiva. Esto, al decir de muchos
fue como su condena a muerte.
Don
Juan Hilarión falleció en febrero de 1914, cuando su hija adoptiva iniciaba su
embarazo. Se principiaron los trámites
relacionados con la herencia.
El
día 24 por la noche, se encontraba en Ñómala el administrador Alberto Cabrera,
su esposa y un hermano de Cabrera.
Cuando
el grupo familiar se encontraba celebrando
Las
investigaciones logró establecer que el grupo asesino
era de 28 individuos, pero no se llegó a precisar en forma fehaciente la causa
del crimen. López Albújar en la sección
“Palos al Viento” del periódico en donde escribía se ocupó mucho de este
trágico suceso.
Demás
está decir que la conmovida Piura, tuvo para rato como tema de conversación,
comentario y suposición, todo lo relacionado a estos luctuosos hechos. La fecha de ejecución, la ferocidad en la
ejecución, la notoriedad de las víctimas y las implicancias, crearon un clima
muy especial en el ambiente piurano.
Todos se preguntaban ¿a quién beneficia el crimen?. Las respuestas que se daban eran variadas y
algunas francamente absurdas. En lo que
sí estaban todos de acuerdo, fue que los sicarios actuaban por encargo. Hasta se llegaron a señalar y mencionar
algunos nombres de los que actuaron como capitanes, sobre los que no cayó
ninguna sanción, y años más tarde aparecían como
honrados y conocidos personajes. También
se dijo, que el móvil tenía que estar necesariamente en torno a la herencia.
En
1914, la ciudad del Cuzco inauguraba su servicio público de alumbrado
eléctrico.
En el mismo año la municipalidad de Piura, sacaba
a remate el alumbrado público con faroles y no obstante que se hicieron dos
concursos no se presentaron postores por lo cual se nombró farolero municipal a
don Ernesto Coronel.

Su
obligación era la de dar mantenimiento a
200 faroles distribuidos en toda la ciudad.
El alumbrado se daba con lámparas de kerosene. Las marcas del combustible también se daban
para asegurar la buena iluminación. Las
lámparas debían ser prendidas al
anochecer y apagadas al amanecer. Los
días de luna no se daba servicio. Para poder cumplir con su contrato, Coronel
se veía obligado a tener dos o tres faroleros que con una escalera y un tarro
con kerosene, se dedicaban a la tarea de prender faroles entre las 6 p.m. a 7
p.m. y luego apagarlos a partir de la
Recién en 1919 gozaría de servicio de electricidad
la ciudad de Piura.
Después
de
José Vilela
y otros, ubicados entre la avenida Grau y la transversal Huancavelica, haciendo
frente con la calle del Cuzco. El local
fue de un hermoso estilo neoclásico, con puertas y ventanas forjadas en hierro
y con lunas con los monogramas BPL. La
crisis financiera que azotó al mundo en 1932 cuando caía Leguía, hizo quebrar
al banco no obstante que era uno de los más poderosos de la época
El local del banco fue entonces adquirido el 2 de
marzo de 1933 por el ciudadano español
Pedro Martínez de
En
1987 mediante Resolución Ministerial No 778-87 ED fue declarado Monumento
Arquitectónico, y por lo tanto sus
estructuras se constituyeron en intangibles.
En
1992 funcionaba en el local
En
1992, el Banco de Crédito vendió el local a don
Julio Castagnino Lema, época en que se
encontraba el local bastante deteriorado, por lo cual los propietarios
iniciaron su demolición interior,
derribando techos y paredes y su hermoso tragaluz. Fue entonces cuando intervino el Instituto Nacional de Cultura (INC) filial
Piura, paralizando los trabajos y oponiéndose a su demolición total. Se llegó al fin a un acuerdo con los nuevos
propietarios para reparar la fachada conservando su estilo arquitectónico. En el interior se proyectó construir varias
tiendas comerciales y, además, levantar un segundo piso un tanto alejado de la
fachada, para que no se afecte la parte histórica de ésta.
En
1915 continuaba el sistema de elegir senadores y diputados, no sólo
propietarios, sino también
suplentes. Además las Cámaras se
renovaban por tercios cada dos años.
Algunos personajes que ejercían y
tenían un poder político dominante, lograban ser reelegidos por varios
períodos.
Los
senadores por el período de 1915-1916 fueron: el coronel Fernando
Seminario y Echandía, el ingeniero
Enrique Coronel Zegarra que reemplazaba al general Pedro E. Muñiz que se
lanzaba como candidato a la presidencia de
El
coronel Fernando Seminario E. venía desempeñando la senaduría desde 1907.poco después murió.
Como
diputados propietarios por la provincia de Piura, fueron elegidos don Francisco
García León y don Julio Rodríguez. El
último era diputado desde 1911. Por Paita seguía don Humberto Artadi, por
Ayabaca don José Francisco García Rosío, por Huancabamba seguía desde 1911 don Benjamín Huamán de los
Heros y Sullana, creada provincia el 4 de noviembre de 1911, tenía su primer
diputados en la persona del doctor Augusto Arrese y Vegas. Como diputados suplentes fueron elegidos
Celso Garrido Lecca, el doctor Matías Prieto, don Carlos Seminario, don Eduardo
Merino, don Manuel Carrera y don Carlos
Leigh.
El gobierno provisorio del
coronel Oscar Benavides, cumplió con las condiciones que el Congreso le había
impuesto cuando lo ungió como presidente, convocando a elecciones para
presidente de
Por
ese entonces en el panorama político figuraban el
Partido Constitucional cuyo jefe era el general Andrés Avelino Cáceres, que
propiciaba la candidatura del general Pedro Muñiz. Este militar había sido prefecto de Piura y
hasta 1914, senador por el departamento.
Era pues muy apreciado por los piuranos, porque no sólo había sido un
valiente militar que acompañó a Cáceres durante todas las heroicas jornadas de
Otro
partido que se mostraba muy activo era el Liberal que jefaturaba ese
empedernido y pugnaz montonero que era don Augusto Durand.
El
Partido Civil, estaba dividido en tres facciones. La principal y oficial, tenía al frente a don
Javier Prado. Había otra rama pardista,
que tenía como candidato a don José Pardo para un segundo periodo y la tercera
rama era la leguiista.
El
Partido Demócrata, se encontraba en receso desde la muerte en 1913 de su jefe
nato don Nicolás de Piérola. Su hermano Carlos hacía esfuerzos
por reorganizarlo.
Para
evitar las luchas partidarias, se buscó un candidato de consenso. Para eso se reunió una Convención el 28 de
marzo de 1915 en
La primera intención fue elegir al general Muñiz,
pero súbitamente se vio aquejado de grave dolencia, por cuyo motivo aún cuando
no ocasionó el retiro de su postulación, la mermó abriendo el paso a don José
Pardo. Se hicieron dos votaciones en las
que ganó Pardo, seguido por Muñiz, pero sin alcanzar el 85%. Cuando se iba a una tercera votación, un
grupo del Partido Constitucional, pidió la postergación del acto y de inmediato
se retiraron 70 de ellos. Sin embargo la
tercera votación se hizo con 335
asistentes y Pardo ganó 265 votos, Muñiz tuvo 63 votos y en blanco
7. Al día siguiente, los partidarios de
Muñiz trataron de impugnar el acto, pero el propio general Muñiz se apresuró a
reconocer el triunfo de don José Pardo.
Cuando
un poco más tarde se celebraron las elecciones generales, se presentaron dos
candidatos: José
Pardo apoyado por la coalición de partidos y don Carlos Piérola llevado por lo
que quedaba del Partido Demócrata. Ganó
el primero por 131 289 votos contra 13 151.
El
19 de agosto de 1915, don José Pardo iniciaba su segundo gobierno.
Don José Pardo se encontró con el
problema de
Si
el número de pertenencias de los
yacimientos de
En
1915 la producción de los yacimientos petrolíferos llegaba a 180 000 toneladas
que tenían un precio de 20 soles por tonelada lo que significaba un valor total
de tres millones seiscientos mil por
toda la producción del año.
Ante
esta situación, el representante inglés en Lima propuso una fórmula de
transacción para dar fin al problema.
Fue así como el Gobierno del Perú y la
parte contraria llegaron
a un acuerdo en base al cual, por 50 años y a partir del 1º de enero de 1915,
la compañía extranjera pagaría 30 soles por cada pertenencia en explotación y
75 centavos por cada una de las no explotadas.
Se reconocía también la existencia de 41 614 pertenencias. Sobre esa base, el Poder Ejecutivo presentó
al Congreso un proyecto de Resolución Legislativa que motivó largos y ardorosos
debates, sobre todo en el Senado, que fue en donde en primer término se vio el
asunto.
El influyente diario “El Comercio” combatió ardorosamente el proyecto del Ejecutivo al mismo tiempo que
respaldaba y destacaban las intervenciones del senador Antonio Miró Quesada uno
de los propietarios de ese diario
Como
siempre ocurría en estos casos, el Gobierno buscó de lograr un provecho
inmediato para el Fisco, y en caso de aprobarse el anteproyecto, la empresa
petrolera otorgaría un préstamo de S/. 3 000 000 al
Ejecutivo.
El
ministro de Fomento Belisario Souza había remitido a
El
año 1915, la población del Perú era masivamente católica. Eso llevó a consagrar en
En
el Perú por entonces, había un pequeño grupo de evangélicos, que ejercía su
culto en forma muy privada.
Desde
1913 en el Senado se había presentado una iniciativa para declarar la libertad
de cultos, aunque expresando que
En Piura, antes y después de su
promulgación, las congregaciones religiosas organizaron mítines y toda clase de protestas, sin que se
produjeran desórdenes públicos por cuyo motivo el prefecto Ramón Valle Riestra,
se mostró tolerante.
Desde 1914,

Poseedora de cuantiosos recursos
económicos, desde 1915 principió a
instalar una batería de alambiques con una capacidad para procesar 10 000 barriles de petróleo diarios. En 1917 quedó terminada la modernización y la
producción llega a 20 400 barriles diarios.
Todo eso fue desarrollando en medio de la pugna que
En 1926 se agregan a las ya
existentes cuatro unidades más de craqueo térmico que era lo más moderno por
entonces. La capacidad creció en 16 000
barriles adicionales diarios. De esa
forma, el producto residual de los alambiques se transformaba en gasolina y
diesel.
En 1929,
En 1938 entra en servicio
En 1968, las tensiones entre el
Estado Peruano y