MEMORIA DE LA VII ESCUELA DE INDIA
Guetadar-Valle de Orba (Navarra)
30, 31 de marzo y 1 de abril de 2001
La escuela "India una mirada a la diversidad" ha sido convocada por la Universidad Pública de Navarra (UPNA) e impartida por el equipo Asia formación (EAF), reconociendo la primera dos créditos. Financiada por la UPNA y el Gobierno de Navarra, ha contado con veintidós participantes -veinte alumnos de la universidad y dos docentes (Imma Llort y Fernando Peleato) miembros del EAF.
El equipo Asia formación lo componen un grupo de cooperantes y ex cooperantes en India y otros países asiáticos que ofrece, a través de programas formativos, cursos sobre diversos países de dicho continente desde la perspectiva de la cooperación al desarrollo y la interculturalidad. Hasta la fecha se han celebrado siete ediciones de la denominada "escuela de la India", siendo la primera vez que se co-organiza junto a una universidad. Para más información sobre modalidades de cursos impartidos por el EAF, ver folleto de presentación.
La VII escuela ha tenido lugar en el albergue de Guetadar, enclavado en pleno valle de Orba (o Valdorba). Un edificio en muy buenas condiciones y con posibilidad de realizar parte de las actividades al aire libre, o de pasearse por los alrededores, jardines y bosque, durante los descansos. En resumen: un lugar que invitaba al sosiego; esto ha incidido positivamente en el proceso de aprendizaje, siendo destacado por la práctica totalidad de los participantes. También hay que mencionar el buen hacer de la cocinera, Matilde, que nos ha acercado a la gastronomía india durante los días del curso.
Resumen comentado de la evaluación de los estudiantes
Se pretende en las siguientes líneas aportar una valoración cualitativa de la VII escuela de la India, según lo reflejado en la memoria-reflexión sobre el curso que se solicitó por escrito a todos los estudiantes (provenientes de diferentes carreras). Importa sobre todo la esencia de las ideas manifestadas, y su complementariedad, con el propósito de realizar una nueva contribución al halo de conocimientos y vivencias de los participantes en dicha escuela.
Me ha ayudado a ver, mejor dicho a intentar entender, otro tipo de culturas tan diferentes a las nuestras. He aprendido también cómo se organiza la sociedad en India, la diversidad de religiones que allí coexisten, el sistema político, la influencia del monzón en su vida.
La mayoría coincide en señalar que la metodología ha sido bastante dinámica: se ha complementado todo lo que es información sobre cultura, política y sociedad en India con testimonios sobre la vida cotidiana, menú autóctono y juegos de simulación en contexto indio (del monzón, del vestido) que animaban a la participación y discusión grupal.
Ha ayudado desplazarse hasta Valdorba, donde hemos convivido juntos, conversar; un lugar que invita a estar tranquilo. Desconectar por unos días de la rutina y tratar un tema desconocido... además, la sensación de tranquilidad te hace estar más interesado por temas nuevos"
En muchas ocasiones hemos creado mesas redondas, aunque la intención en ese momento no era esa. Actividades como esa me parecen mucho más interesantes que escuchar un montón de datos.
Creemos que la disposición previa de los participantes era muy favorable y ello ha contribuido al buen desarrollo del curso, a su fluidez, destacando la participación generalizada en los debates, planteamiento de dudas, cuestiones, etc. Pero también otros detalles ¡tan importantes! como la puntualidad, colaboración en las tareas domésticas, etc.
El tamaño del grupo (22 personas) parece ser apropiado también para una convivencia agradable, en un colectivo en que la mayoría de personas se ha conocido en el mismo curso. Convivir durante dos días hace que la relación sea más cálida y que el ambiente de aprendaje sea mejor, encontrándose con gente que comparte unas mismas o parecidas inquietudes y, además, hablando sin reparo sobre ciertos temas. En ocasiones se realizaban actividades simultáneas y al dividirse en grupos pequeños, la información se capta mejor. También se destaca que no sólo fueron provechosas las horas formalmente dedicadas a aprendizaje (clases o talleres) sino las conversaciones durante los descansos, las prolongadas tertulias nocturnas... Me ha llenado de fuerzas y ganas de seguir planteándome vivir experiencias de este tipo y, añade otra persona, ha logrado aportar vivencias.
Con respecto al menú indio hay división de opiniones: a quienes les entusiama, les parece interesante sin más, o quienes preferirián la gastronomía local. Sobre la introducción al país que se realizó el sábado por la mañana, aunque algo pesada, se reconoce necesaria para poder entender mejor los temas tratados posteriormente.
El juego del monzón parece ser la actividad estrella. Nos acercó al contexto de la India rural, a los entresijos de la vida cotidiana y así alcanzar a vislumbrar la batalla diaria de mucha gente por la superviviencia, con mayores o menores contrariedades. Se comprendieron mejor algunos hechos que de otro modo son dificiles de concebir para la mayoría de las personas en esta parte del mundo: presiones para la esterilización, servidumbre por deuda, pago de la dote, desnutrición, etc. También han sido muy mencionados los talleres sobre mitología y sobre el vestido. En definitiva, la metodología práctica ha facilitado ponerse en la piel de la gente de allí, aportando también testimonios personales, anécdotas y sensaciones: color, olor, sabor y tacto.
Si la VII escuela de la India venía subtitulada como "Taller para cooperantes" ¿qué se ha sacado en claro de sobre este tema? Entiendo la cooperación como un camino hacia el intercambio cultural, hacia el enriquecimiento de las personas. Que tiene que hacerse con un conocimiento previo sobre el momento, la actuación, la cultura. Que cuando llegues allá mantengas los ojos bien abiertos y escuches bien todas las cosas. Que la cooperación tiene que hacerse desde allí, no una mera intervención sin tener en cuenta a los otros. Es fundamental conocer su punto de vista.
Creo que para una intervención en cooperación al desarrollo es fundamental el conocimiento del otro y no solamente ese conocimiento sino una comprensión de su cultura, tradición y su vida. No puede plantearse uno que lo nuestro es lo correcto, lo que está bien y lo que hay que hacer. Cooperación para no provocar nuevos problemas, en vez de solucionarlos, cooperar con ellos.
Aunque ha sido un taller introductorio, no se puede más que aclarar un poco sobre el tema que tratamos.
Sin embargo hay quien indica Me he quedado un poco corta en el tema de la cooperación en India, o igual no he entendido muy bien cómo funcionaba, pero en definitiva (la escuela en general) me ha gustado y me ha ayudado. Aunque creemos que esta cuestión queda respuesta también en los testimonios arriba señalados, añadiremos que el objetivo principal del taller era ofrecer pautas generales para la comprensión del contexto donde se va a trabajar en cooperación. Una vez situado el cooperante en un lugar y proyecto concreto, éste tendrá que realizar su propio proceso de reconocimiento, comprensión y acomodación al nuevo medio natural, social y laboral. Y de este proceso, entendemos, depende en gran medida que el trabajo del cooperante cuaje, sobre todo a medio y largo plazo (salvo para situaciones de emergencia).
También se ha echado en falta Hacer un poco de ejercicio y queda anotada la sugerencia casi unánime: tratar sobre música y cine. Si ha faltado una toma de contacto con ambos -tan presentes en la vida cotidiana de India- ha sido porque las circunstancias lo han impedido, no se podían utilizar aparatos eléctricos en las instalaciones.
Creo que la universidad debería potenciar actividades como estas, que suponen un tipo de aprendizaje diferente, alternativo y más enriquecedor que la tradicional clase en el aula. Convivir con gente, sentirse a gusto, en un ambiente diferente, en el campo, hace que un tema que podría haber interesado menos en otras condiciones, ha resultado muy atractivo.
Te vas adentrando en una situación y en la imaginación construyes la India de la mano de dos personas que han tenido la oportunidad de vivirla en su lado más terrenal. Sólo hemos podido realizar una pequeña aproximación, un pequeño simulacro a través de dinámicas, talleres, reflexiones debates, degustación de comidas, etc. Pero desde nuestras posibilidades, la experiencia ha resultado extraordinaria.
He descubierto que existe gente con ganas de cooperar, de intentar comprender, etc. En el grupo de participantes he descubierto gente con inquietudes, que además las han compartido con los demás,. Con ellos, todos juntos, hemos sacado muchos temas a la luz, muchos de los cuales pretendo profundizar y llevarme conmigo a mi vida cotidiana: conmigo me llevo el té de cardamomo, canela y jengibre; las recetas que intentaré cocinar; quiero probar lo que es la meditación (¿trataré de hacer algún cursillo?); dispongo de una información base sobre los conflictos socio-políticos y religiosos de la India, a partir de los cuales podré interpretar de manera más acertada lo que ocurre allí; puedo acordarme de algunos conceptos básicos en lengua nativa que caracterizan la forma de pensar (dharma, karma, etc.) así como un acercamiento a la religión; es una pena que la ropa destaque tanto con la nuestra, pues me gusta muchísimo; ¿no es increíble cómo de importante puede ser un monzón?, etc.
Pero lo más importante que he conseguido despertar es lo siguiente: unas ganas increíbles de visitar la India y de convivir con su gente. Esto lo guardo como proyecto a realizar en mi vida, algún día...
-----------------------------------------------------------------------
Nosotros, los docentes, también regresamos con una sensación positiva. La disposición de los participantes ha sido excelente y su evaluación del curso buena. Esto nos anima a continuar en nuestro trabajo, entendido como el acercamiento a nuestro entorno de la compleja realidad del continente asiático, para fomentar la comprensión de contextos tan diferentes. Tratar de extender la idea de cooperación hacia aspectos no materiales de la colaboración, al tener muy en cuenta la complejidad social y cultural de las poblaciones locales con las que se trabaja. La aplicación eficiente de proyectos de desarrollo sólo puede ocurrir si se incorpora la participación de esta población; esto sucede necesariamente desde el entendimiento recíproco, más un cierto grado de confianza, también mutua, entre personas y agencias de todas partes implicadas, que a su vez provienen de distintas partes de la Tierra. Considerar el factor social y cultural (entendido este último en su sentido más amplio) de las partes implicadas en una relación de cooperacion, supone, pensamos, enriquecerlas, porque alumbran el fondo del pensamiento y actuación de otras personas. Contemplamos la calidad de las relaciones entre los individuos como un valor intrínseco de desarrollo.
El programa previsto para el curso se fue aplicando, y adaptando, según el rumbo de los acontecimentos, que lo íbamos marcando entre todos. Así, por ejemplo, si surgía una discusión interesante en el grupo ¿para qué pasar al siguiente tema previsto si el debate en sí era constructivo?. La dosificación flexible de los "tempos" es, en nuestra opinión, una de las tareas más importantes de la persona o personas encargadas de conducir el curso. En ello tiene que ver los ritmos de trabajo, la intensidad de las actividades, los descansos... Y como bien señala un participante, en los "fuera de horas" se han mantenido conversaciones interesantes.
Imma Llort, Fernando Peleato
equipo Asia formación