| El seminario comienza con una presentaci�n de cada uno de los concurrentes, incluyendo a los docentes a cargo. Se procura indagar intereses en la tem�tica que se propone en el seminario, de que carrera provienen, etc. Hay estudiantes de filosof�a y de ciencias de la educaci�n. Las actividades parten de una presentaci�n del EPAI. El objetivo del equipo de profesionales para el an�lisis institucional parte de un objetivo central el cual consiste en desarrollar el an�lisis institucional en la Argentina. Cuando decimos desarrollar el an�lisis institucional en nuestro pa�s, no estamos queriendo decir que nunca se haya trabajado en �l, sino, que lo que estamos diciendo es que en Argentina hubo un interesante desarrollo en �ste campo, que la dictadura militar de 1976-1983 produjo una interrupci�n importante y que cuando se retoma el trabajo en instituciones, a partir de 1983, �ste trabajo estuvo signado �desde los espacios acad�micos- fuertemente por una "Psicolog�a institucional" y hacia la d�cada de los 90, cobr� mucha fuerza el an�lisis organizacional, la sociolog�a de las organizaciones, la Psicolog�a laboral. Trabajos ligados a tareas de selecci�n de personal, al an�lisis del organigrama formal de las instituciones y a la capacitaci�n en empresas. Nosotros pretendemos marcar una diferencia entre el an�lisis institucional y estas otras pr�cticas antes mencionadas. Esta diferencia la establecemos desde un comienzo, ya que inscribimos al EPAI y sus actividades dentro del movimiento institucionalista. Entendemos que esto nos lleva a plantear una diferencia clave a la hora de pensar en una intervenci�n institucional, a la hora de investigar y a la hora de desarrollar actividades como seminarios, jornadas o talleres. Tal vez el punto crucial se encuentra en que en el movimiento institucionalista siempre existe un af�n por "subrayar" la dimensi�n instituyente de lo hist�rico-social y de la psique, o bien, como nos gusta decir a nosotros, crear las condiciones de posibilidad para la emergencia de las potencias instituyentes. El primer tema del seminario es el de Imaginario social. Esta noci�n, creada y utilizada por Cornelius Castoriadis, marc� un punto de quiebre en el pensamiento institucional. �Porqu�? Por la sencilla raz�n de que la idea de significaciones sociales imaginarias nos permite pensar otra dimensi�n de la instituci�n, que si bien, se encuentra ligada con los modos instituidos de ser y de hacer, tiene a lo poi�tico, a la creaci�n, a la imaginaci�n radical, como campo f�rtil para la autoalteraci�n de lo hist�rico-social. Esta dimensi�n es la que le interesa a Castoriadis, si mal no recuerdo el dice "lo que nos interesa de la historia es su autoalteraci�n , los otros posibles del Hombre" (en La instituci�n imaginaria de la sociedad) Pero hay algo mas, la importancia que tiene lo imaginario social, a la hora de pensar las instituciones, reside, tambi�n, en que nos permite re-pensar las relaciones de poder en una instituci�n, ya que las relaciones de poder se encuentran imbricadas con un modo de subjetivaci�n,, el que a su vez se inscribe y es producido por un magma de significaciones sociales imaginarias. En otros t�rminos, podemos decir que los modos de subjetivaci�n se inscriben en un tejido institucional �como nos gusta decir a nosotros- y est�n legitimados por los modos instituidos de ser que una sociedad se da a s� misma. En �ste instante se realiza una cita textual de los textos de Castoriadis. La cita es una definici�n de las significaciones sociales imaginarias (extra�da del libro "los dominios del hombre" en el cap�tulo lo imaginario: la creaci�n en el dominio hist�rico-social) Entonces a partir de aqu�, podemos desprender varias premisas importantes para pensar el an�lisis institucional (A.I) Por un lado, la idea de significaciones sociales imaginarias nos permite pensar las instituciones mas all� de la categor�a de representaci�n social, ya que lo imaginario social, no son las representaciones sociales, sino sus condiciones de posibilidad para que �stas sean. En otros t�rminos la categor�a de representaci�n social ya est� suponiendo un orden ontol�gico (conjuntista- identitario) es decir un modo ser; la representaci�n social es ya un modo instituido de ser y de hacer y sabemos que lo imaginario no se agota all�. Por otro lado, las significaciones imaginarias sociales, poseen dos dimensiones, a saber, lo instituido y lo instituyente. Lo instituyente es de raigambre poi�tica, ser� creaci�n de formas y de sentidos. Lo instituido ya supone un proceso de institucionalizaci�n en el cual un ethos, se instituy� como �nico, como universal y se nos presenta de modo naturalizado. Alumno: �Cu�ndo se produce una institucionalizaci�n, que sucede con la creaci�n, queda olvidada, anulada? Docente: pensamos a la creaci�n como un movimiento de permanente apertura. Cuando determinadas formas de ser, de desear, de sentir, de significaci�n, se institucionalizan, la creaci�n no desaparece, ella est� siempre all�, en sus grietas, en sus puntos ciegos. En un momento ella irrumpe y apela lo instituido parta ponerlo en cuesti�n. Veamos un ejemplo. Tomemos por caso el lema que la se dec�a en nuestro pa�s en las jornadas del 19 y 20 de diciembre, �ste dec�a "Que se vayan todos, que no quede ni uno solo" el famoso que se vayan todos, despert� una pregunta que rezaba, bueno si se van todos entonces qu�, y se respond�an, alguien debe venir. Ahora, de lo que no se percataban nuestros pensadores medi�ticos, es que el que se vayan todos, esta poniendo en cuesti�n una determinada forma de hacer pol�tica, mejor cuestionaba la forma instituida de hacer pol�tica, seg�n la cual �sta es imposible de ser pensada por fuera de la representaci�n pol�tica. Ya lo dice nuestra constituci�n "el pueblo no delibera ni gobierna sino, a trav�s de sus representantes" all� no solo se instituye una forma de hacer pol�tica, sino tambi�n, la despolitizaci�n de la sociedad. Otro ejemplo, las f�bricas recuperadas por sus trabajadores y cooperativizadas. En una investigaci�n que estamos llevando a cabo, en �ste caso se trata de una cl�nica de salud recuperada por sus trabajadores, la gente de all� nos dec�a, "Si hay algo que tenemos en claro es que no queremos tener mas patrones" nuevamente aparece un cuestionamiento a los modos instituidos de ser y de hacer de una instituci�n particular. Ahora, esto no solo queda all�, porque ellas se ven en la necesidad de crear nuevas formas de organizaci�n, y en �ste punto la creaci�n siempre est� all�. La historia es autoalteraci�n, dice Castoriadis. Por �ltimo, entendemos que pensar con la noci�n de significaciones sociales imaginarias, nos permite la creaci�n de nuevas unidades de an�lisis para investigar, nos permite pensar y re-pensar los dispositivos de intervenci�n institucional, nos permite ampliar el campo de visibilidad para abordar la cuesti�n de lo hist�rico-social y de la subjetividad. Aqu�, entendemos, reside el valor heur�stico de tal noci�n. Alumna: �C�mo todo esto se puede operativizar en una instituci�n? Estoy en una instituci�n se de todo esto, pero �que hago? Docente: Lo instituido, aunque se pretenda, no lo abarca todo. En �l existen quiebres. En alg�n momento lo instituido deja entrever su arbitrariedad. Es necesario encontrar esos quiebres, esos puntos ciegos; es necesario encontrar, o bien construir esas l�neas de fuga. La bibliograf�a que se puede consultar es: Castoriadis: "La instituci�n imaginaria de la sociedad" el apartado "El modo de ser de las significaciones sociales imaginarias" y "Los dominios del Hombre". Encrucijadas del laberinto |
| Seminario "An�lisis institucional: subjetividad e instituci�n en el devenir hist�rico-social" Cr�nica 1 (1/9/2003) |