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Albert Hofmann
Uso de alucinógenos en medicina
El uso de compuestos alucinógenos en medicina tiene la misma base que el uso de plantas en ceremonias mágico-religiosas. El efecto en ambos casos produce alteraciones psíquicas en la percepción de la realidad. No sólo afecta a la percepción del mundo exterior sino que la propia personalidad del sujeto también se transforma. Los cambios en la experiencia del mundo exterior se deben a un desplazamiento en la sensibilidad de los organos sensoriales. Los alucinógenos estimulan la percepción sensorial, especialmente la visión y el oido. Este cambio en la consciencia de un mismo indican la profunda influencia de estas drogas, que afectan al nucleo mismo de nuestro ser: la consciencia.
Nuestra experiencia de la realidad es incomprensible si un sujeto, un ego, que perciba la realidad. La experiencia subjetiva de la llamada realidad objetiva es el resultado de la interacción entre señales extra-sensoriales, mediadas por los órganos de los sentidos, y el ego, que lleva la información al nivel de la consciencia. En esta situación uno puede pensar en el mundo exterior como un emisor de informacion o señales y el Yo profundo como un receptor. El traductor en este caso es el ego. En la ausencia de uno de estos, bien el emisor o el receptor, la realidad no existe. No hay música en la radio y la pantalla esta en blanco.
Si nos adherimos a este concepto de la realidad como producto de la interaccion entre un emisor y un receptor, la percepción de una realidad diferente bajo la influencia de alucinógenos podría ser explicada con el hecho de que el cerebro, que es donde reside la consciencia, sufre cambios bioquímicos dramáticos. El receptor, de esta manera, se ajusta a longitudes de onda diferentes de aquellas asociadas a la realidad cotidiana. Desde esta perspectiva, la experiencia subjetiva de la realidad es infinita, dependiendo de la capacidad del receptor, la cual puede ser modificada bioquímicamente.
En general experimentamos la realidad desde un punto de vista bastante estrecho. Este el llamado estado normal. Sin embargo, a través de alucinógenos la percepción de la realidad puede ser fuertemente cambiada y expandida. Estos diferentes aspectos o niveles de la misma realidad no se excluyen mutuamente. Forman una realidad transcendental, atemporal y acompasada.
La posibildad de cambiar los ajustes de longitudes de onda en el ego-receptor, y con esto, producir cambios en la consciencia de la realidad, constituye el significado real de los alucinógenos. Esta habilidad para crear nuevas y diferentes imágenes del mundo es la razón por la que las plantas alucinógenas fueron, y todavía son, consideradas sagradas.
¿Cuál es la característica esencial entre la realidad de la vida diaria y las imagenes vistas durante una intoxicación alucinógena? En estados normales de consciencia, en la vida cotidiana, el ego y el mundo exterior están separados, está el YO y lo demás, el mundo exterior que se convierte en el objeto. Bajo la influencia de alucinógenos, la frontera que separa al ego experimentador y el mundo exterior desaparece o se vuelve borrosa, dependiendo del grado de intoxicación. Se establece un mecanismo de feedback entre emisor y receptor. Parte del ego se extiende al mundo exterior, a los objetos que nos rodean, comienzan a cobrar vida, adquiriendo un significado diferente y más profundo. Esta puede ser una experiencia llena de júbilo o demoníaca, involucrando una perdida de la confianza en el ego. El nuevo ego se siente enlazado con objetos y con otros seres humanos de una manera muy especial. La experiencia de profunda comunicación con el mundo exterior puede incluso culminar con la sensación de ser uno solo con toda la creación.
Este estado de consciencia cósmica que puede ser obtenido con alucinógenos bajo circunstancias favorables, está relacionado con el éxtasis religioso conocido como unio mistica o, en la experiencia religiosa de Oriente, samadhi o satori. En ambos casos se experimenta una realidad que se ilumina por esa realidad transcendente en la que la creación y el ego, emisor y recptor, son Uno.
Los cambios en la consciencia y la percepción que se pueden ser producidos experimentalmente con alucinógenos han encontrado un un número de diferentes aplicaciones en medicina. Las sustancias puras más utilizadas en este campo son la mescalina, psilocibina y LSD. Las investigaciones recientes se han concentrado principalmente en el alucinógeno más potente conocido hasta ahora, la LSD, una sustancia que es una forma modificada del principio activo del Ololiuqui.
En psicoanálisis, el romper la experiencia habitual del mundo puede ayudar a pacientes atrapados en un ciclo problemático centrado en el ego a escapar de su fijación y aislamiento. Con la barrera Yo-Tu relajada o incluso suprimida bajo la influencia del alucinógeno, se puede establecer un mejor contacto con el psiquiatra, y el paciente puede volverse más abierto a la sugestión psicoterapéutica.
La estimulación con alucinógenos a menudo hace que experiencias olvidadas o reprimidas se recuerden claramente. en psicoterapia puede ser de una importancia crucial el traer de nuevo a la consciencia sucesos que condujeron a un trastorno psicológico. Se han publicado numerosos informes sobre cómo la influencia de alucinógenos utilizados en psicoanálisis han revivido memorias y sucesos pasados, incluso de la temprana niñez. este no es el proceso normal de recordar, pero implica el vivr la experiencia de nuevo: no es réminiscence sino réviviscence, como lo puso el psiquiatra france´s Jean Delay.
El alucinógeno no cura sino que juega el papel de herramienta médica para utilizar en el contexto global del psicoanálisis o psicoterapia, para hacer éstos más efectivos y para reducir el tiempo de tratamiento requerido. Hay dos manera diferentes de utilizarlo para este propósito. Un método, desarrollado en hospitales européos, es conocido como psicolisis. Consiste en dar dosis medias del alucinógeno en un número de ocasiones a intervalos específicos. Las experiencias del paciente bajo la influencia del alucinógeno son discutidas en una sesión de grupo y se expresan a través de la pintura, el dibujo, y similares. El término psicolisis fue inventado por Ronald A. Sandison, un psicoterapéuta inglés de la Escuela Jungiana. El componente "-lisis" indica la disolución de tensiones psicológicas y conflictos.
El segundo método es el preferido de forma general en Estados Unidos. después de una intensiva preparación psicológica apropiada para cada indivíduo, el paciente es suministrado con una sola dosis muy alta del alucinógeno. Esta "terapia psicodélica" tiene la intención de producir un estado místico de éxtasis religioso que debería proporcionar un punto de partida para reestructurar la personalidad del paciente. El término psicodélico significa "manifestación mental". Fua acuñado por el psiquiatra Humphrey Osmond.
El uso de alucinógenos como ayuda para el psicoanálisis y psicoterapia se basa en efectos que son los opuestos a aquellas drogas psicotrópicas conocidas como tranquilizantes. estas drogas tienden a suprimir los problemas y conflictos del paciente, haciéndo que aparezcan menos serios y no tan importantes, mientras que los alucinógenos llevan los conflictos a la superficie haciéndolos mas intensos, claramente reconocibles y abiertos a la psicoterapia.
Las drogas alucinógenas, como adjuntos al psicoanálisis y la psicoterapia, son todavía un tema de disputa en los círculos médicos. Sin embargo esto es aplicable también a otras técnicas como el elctroshock, el tratamiento con insulina y la psicocirugía. Estas técnicas conllevan un riesgo mucho mayor que el uso de alucinógenos, los cuales, en manos expertas, se pueden considerar virtualmente sin riesgo alguno.
"Plants of the Gods" Albert Hofmann, R.E. Shultes - 1992