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Meditación en los Chakras
Al enfocar la atención en distintas lugares dentro del cuerpo, donde los chakras están localizados, es posible activar esos chakras y facilitar un flujo de energía incrementado entre los planos de energía superiores y el cuerpo sutil, liberando entonces una cantidad mayor de energía espiritual. Hay siete chakras mayores en el cuerpo los cuales unen el cuerpo físico y los cuerpos sutiles de energía.
Los chakras son vórtices giratorios de energía que actúan como mecanismos para la absorción e irradiación de energía espiritual. En el cuerpo físico, ellos se relacionan con las glándulas y los centros nerviosos principales. En el cuerpo etéreo, son como ruedas con pétalos que son creados por una especie de efecto estroboscópico de la energía giratoria. Las flores etéreas de los chakras están conectadas por una especie de tallo en forma de embudo a la glándula o plexo nervioso al cual pertenecen. En el cuerpo astral, los chakras aparecen como remolinos de energía, como los remolinos en una corriente de agua o en una pileta cuando se saca el tapón. En el cuerpo mental, aparecen como líneas de luz convergentes.
El Muladora Chakra se encuentra en la base de la columna y es el asiento de la Rueda de Fuego del Kundalini cuando este es estimulado, el cual, en las etapas avanzadas del yoga, se eleva a través del centro de la espina y activa el chakra superior en la corteza cerebral, denominado Sahasraram Chakra.
El siguiente chakra es llamado el Centro Sacral o Swadisthana Chakra. Está relacionado con las glándulas adrenalínicas y con la absorción de la vitalidad pránica, la cual es el aire. El aire absorbe esta energía de la radiación solar. Parece haber algunas diferencias de opinión entre los diferentes textos acerca si el Muladora Chakra o el Swadisthana Chakra es quien se relaciona más directamente con las funciones sexuales.
Después del Swadisthana Chakra, viene el Manipara o Centro del Plexo Solar, el cual se relaciona con las funciones digestivas y la vitalidad de los deseos astrales y emociones.
Luego en orden ascendente se encuentra el Anahala o Chakra del Corazón, el cual se relaciona con la fuente de energía espiritual y las emociones superiores de amor, altruismo y benevolencia.
El siguiente chakra es el Vishuda o Chakra de la Garganta, que se relaciona con la glándula tiroide y con el poder del habla y tiene relación con el mantra yoga y la capacidad de creatividad artística. Este centro es activado por medio del canto.
En siguiente lugar tenemos el Agna Chakra, que se localiza en la frente, justo algo más arriba del entrecejo. Tiene relación con la glándula pituitaria y las áreas subcorticales del cerebro. El Agna Chakra tiene que ver con las facultades superiores de la mente, como la clarividencia, razonamiento científico, voluntad y pensamiento filosófico. El desarrollo de este chakra despierta la habilidad para ver y regular las fuerzas mentales y astrales en el nivel suprafísico.
Sobre el Agna se encuentra el Sahasraram Chakra o Loto de Mil Pétalos, el cual se relaciona con la glándula pineal y la corteza cerebral. Está localizado en la cúspide de la cabeza. Se relaciona con la corriente de sonido y la facultad de la audición clarividente, y es el más espiritual de todos los chakras. Cuando este chakra se halla completamente desarrollado, la unión con la conciencia divina es posible y la Iluminación tiene lugar.
Al enfocar la atención en cualquiera de los chakras, los armónicos menores de la concentración de la conciencia en ese lugar activan dicho chakra y la energía fluye hacia él haciendo posible una entrada consciente en los planos suprafísicos de energía. La meditación en los tres primeros chakras (Muladora, Sacral y chakra del Plexo Solar) no es recomendada porque esto puede estimular las emociones más bajas y las pasiones sexuales. Esto puede conducir a la entrada de influencias astrales no deseadas y puede causar desbalances psicológicos. Es mejor trabajar con el Centro del Corazón, el Agna Chakra y el Sahasraram Chakra porque estos son los centros mas directamente relacionados con el desenvolvimiento de la superconciencia; y al ser despertados automáticamente desarrollarán los chakras inferiores al cambiar el balance glandular del cuerpo y al circular nuevas fuerzas pránicas a través de los canales de energía o nudos del cuerpo etéreo además de purificar y fortalecer los cuerpos astrales y mentales.
Las hormonas que la glándula pituitaria segrega, regulan las otras glándulas del cuerpo, incluyendo la glándula del timo, la glándula tiroides, la glándula adrenal y las glándulas sexuales además de otras glándulas. Una vez que la glándula pituitaria es completamente activada por el desarrollo del Agna Chakra, todas las otras glándulas son conducidas a un balance químico apropiado, ayudando de este modo a desarrollar apropiadamente y elevar el nivel vibratorio de todos los chakras inferiores.
En el Kundalini Yoga, una práctica de yoga avanzada, la concentración se realiza en el Muladora Chakra en la base de la columna con el objetivo de estimular el Fuego del Kundalini y traerlo a través del centro de la columna para activar el chakra superior, el Sahasraram. Sin embargo, si el Fuego del Kundalini es prematuramente estimulado y no apropiadamente dirigido, puede producir grandes daños en el sistema nervioso y en el cuerpo etéreo. Si la fuerza del Kundalini no es apropiadamente dirigida hacia arriba, puede ser revertida hacia abajo causando deseos sexuales anormales y perversiones. Por lo tanto, estimular el Kundalini debería ser hecho solamente en las etapas avanzadas del yoga cuando un gran nivel de purificación de los cuerpos sutiles ha tenido lugar y el control del alma sobre la personalidad está bien establecido.

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