
En estas dos sencillas palabras están algunas de las actitudes que se necesitan
para no huir cuando aparecen los problemas y nos enfrentamos al fracaso. Lo más
fácil es evadirse, darse por vencido, culpar a otros, renegar y no volver a
insistir.
Lo sensato es ESTAR AHÍ, sacar valiosas enseñanzas, ver las crisis como
oportunidades y hacer lo que hacen los Japoneses, que en todo problema, ven un
"tesoro oculto". Lo mejor es ver una oportunidad en cada crisis y
seguir ahí con decisión y constancia. ESTAR AHÍ es mucho más que una
consigna de persistencia y valentía. Cada una de las letras nos remite a un
valor importante en el arte de fracasar, o sea, en el arte de convertir cada caída
en un peldaño para subir más alto:
E ntusiasmo
S uperación
T enacidad
A ceptación
R eflexión
A mor por lo que se hace
H umildad
I maginación
Son ocho importantes valores que hacen posible aprender a ser un buen perdedor
como paso previo para poder ser un buen ganador. Gonzalo Gallo González.
ENTUSIASMO es la energía divina que todos llevamos dentro y que nos
impulsa para insistir, a pesar de los errores, las críticas y los intentos
fallidos.
SUPERACIÓN nosotros tenemos poder, un poder increíble para salir
adelante a pesar de las pruebas y los contratiempos. Lo que para otros es una
derrota definitiva, es para nosotros una ocasión para brillar, iluminar y
crecer.
TENACIDAD saber fracasar y saber ganar, es perseverar hasta que la
semilla se convierta en planta y la planta dé sus frutos.
ACEPTACIÓN es el valor positivo que permite actuar con realismo y que
nada tiene que ver con la dañina resignación; además, nos permite
acoger sin quejas lo que no se puede cambiar, y cambiar con decisión lo que se
debe mejorar.
REFLEXIÓN hay algo mejor que malgastar las energías en lamentos,
gritos, culpas o maldiciones. Mejor es sentarnos a meditar y reflexionar, para
corregir, aprender y avanzar. Ante un problema, lo que cuenta no es buscar
culpables sino encontrar soluciones.
AMOR POR LO QUE SE HACE no siempre podemos hacer lo que queremos, pero sí
podemos querer lo que hacemos y así, no nos podrán desesperar los sinsabores,
ni nos hundirán los desaciertos.
HUMILDAD es el secreto de las almas sabias y serenas. No es raro que una
derrota llegue después de un triunfo manejado con soberbia y que un fracaso
aceptado con sencillez nos impulse hacia el éxito. El egoísmo nos mete en
problemas y el orgullo nos mantiene en ellos.
IMAGINACIÓN es un valor que va unido a la creatividad y nos ayuda a
mejorar paso a paso con el poder de la inventiva. Si somos positivos,
descubriremos nuevos mundos a partir de los errores. Errar es humano, pero,
aprendamos de nuestras equivocaciones. Prevenir el fracaso, es un modo de
programar el éxito.