
DALAI LAMA
OLVIDAMOS LA VERDAD MAS SIMPLE
Mensaje del Dalai Lama, después de los atentados terroristas
del 11 de septiembre de 2001.
Queridos amigos del mundo entero:
Los eventos de nuestro tiempo piden que cada persona interrumpa sus actividades,
cualquiera que sean, y medite profundamente sobre las mayores cuestiones de la
vida.
Buscamos, nuevamente, no solamente el significado de la vida, mas también el
propósito de las experiencias colectivas e individuales que hemos creado.
Honestamente, buscamos caminos por los cuales podamos rehacer los seres humanos
que somos y por los cuales jamás volvamos a tratar uno u otro de la forma como
lo hemos hecho.
Llegó la hora de demostrar, al nivel más elevado, nuestro pensamiento más
extraordinario sobre "quiénes realmente somos". Hay dos respuestas
posibles a lo que a sucedido actualmente. La primera viene del amor, la segunda
viene del miedo.
Si partimos del miedo, podremos actuar por el pánico e hacer cosas como
individuos y como nación, que podrán producir más daños. Si partimos del
amor, encontraremos refugio y fuerza, cuando lo ofrecemos a los otros.
Este es el momento de su ministerio. Este es el tiempo de enseñar. Lo que
ustedes enseñen ahora, en cada palabra y acción, permanecerá indeleble en los
corazones y en las mentes de aquellos cuyas vidas usted toca, tanto ahora como
en el futuro.
Los rumbos del mañana son decididos hoy. En esta hora, en este momento, no
busquemos al principal culpable, mas sí a la causa principal. Sino aprovechamos
este momento para mirar para la causa de nuestra experiencia, jamás saldremos
de la situación que ella genera. En vez de esto, vamos a vivir siempre con
miedo de la venganza de aquellos que, en el seno de la familia humana, se
sienten afligidos y, por eso, actúan por venganza.
Para nosotros, pensadores budistas, las razones son claras: no aprendimos aún
la más básica de las lecciones humanas. No nos recordamos de la verdad humana
más básica. No comprendemos la más básica sabiduría espiritual. En síntesis,
no escuchamos a Dios, y por qué no lo escuchamos? Porque vivimos haciendo cosas
impiedosas.
El mensaje que escuchamos de todas las fuentes de la Verdad es claro:
"todos somos uno". Este es el mensaje que la gran mayoría de la
humanidad ignoró. El olvido de esta verdad es la única causa del odio y de la
guerra, y para recordarnos de esto es muy simple: "ame, en este momento y
en el siguiente".
Si pudiéramos amar hasta aquellos que nos atacan e intentásemos entender las
razones por las cuales se dejan llevar a realizar tal gesto, cuál sería
entonces nuestra respuesta? Y, también, si reaccionáramos a la negatividad con
negatividad, a la ira con ira, al ataque con ataque, cuál sería el resultado?
Estos son los interrogantes para la raza humana hoy. Son los interrogantes para
los cuales hemos fracasado en dar respuestas durante milenios. Nuestra
incapacidad ahora podría eliminar la necesidad de dar respuestas a esas
preguntas indefinidamente.
Si quisiéramos la belleza del mundo que ayudamos a crear para la experiencia de
nuestros hijos y de los hijos de nuestros hijos, tendríamos que convertirnos en
activistas espirituales aquí y ahora, y hacer que esto sea la causa de todos
los hechos. Tenemos que ser la causa de nuestro interrogante.
Por lo tanto, hable con Dios hoy! Pida a Dios orientación y consejo, inspiración
y fuerza, paz interior y profunda sabiduría. Pida a Dios en el día de hoy que
nos muestre cómo deberíamos manifestarnos para provocar un cambio en el mundo.
Únase a todas las personas del planeta que están orando ahora, agregue su luz
a la luz que disipa todo el miedo.
Este es el desafío que se coloca a cada persona hoy. Hoy el alma humana se
pregunta: qué puedo hacer para preservar la belleza y la maravilla de nuestro
mundo y eliminar la ira y el odio -y las diferencias que eso inevitablemente
produce- en la parte del mundo que yo toco.
Por favor, intente responder esta pregunta hoy, con toda su magnificencia. Lo
que usted puede hacer hoy, en este exacto momento? La enseñanza central en la
mayoría de las tradiciones espirituales es: proporcione al otro aquello que
usted desea para sí mismo.
Observe para descubrir qué experiencia usted desea realizar, en su vida y en el
mundo, y vea, entonces, se existe alguien a quien usted podría proporcionar
esto. Si usted quiere experimentar paz, proporcione paz a alguien. Si usted se
quiere sentir seguro, ayude a alguien a sentirse seguro.
Si usted desea comprender mejor ahora lo que le parece incomprensible, ayude a
alguien a crecer en comprensión. Si usted desea curar su tristeza o ira, busque
curar la tristeza o ira de alguien.
Alguien está esperando por usted ahora. Está esperando por su ayuda, coraje,
fuerza, comprensión y seguridad en este momento. Y, por encima de todo, está
esperando por su amor.
Mi religión es muy simple.
Mi religión es bondad.
DALAI LAMA