Mandamientos
de Diseño.
Definitivamente,
el diseño no se puede contemplar sino como un negocio. Pero, ¿qué
clase de negocio queremos tener?, ¿un negocio reconocido que ofrece la
mejor calidad a sus clientes, que nunca queda mal, que siempre cumple lo
que dice, que quiere que lo mentalicen como a cualquier otra empresa de
alto nivel?, ¿ser un negocio de clase mundial, un negocio exportador o
simplemente un buen negocio? Algunos quizá piensen en el diseño como
un “bonito negocio”.
Lo
mejor de un negocio es que realmente lo sea, es más, no que sea un
negocio rentable, sino un negocio muy redituable, en que cada peso, y
cada minuto que inviertas en él, te dejará amén de un sin fin de
satisfacciones, una vida económicamente resuelta. Parece un sueño,
pero el que no sueña, ¿será acaso diseñador?
Los resultados te sorprenderán, es más, el
aplicarlos podría cambiar los paradigmas de nuestra preciosas sociedad
de consumo, en donde se ve claramente que las empresas, sus valores y la
sociedad misma se están consumiendo cada día.
1. Fijarás tus prioridades. Mantén siempre
clara tu visión, tu misión, tus objetivos, tus metas, y nunca olvides
tus valores. Nadie ha dicho en su lecho de muerte: “¿Por qué no pasé
más tiempo en el despacho?”
2. No firmarás, a menos que sea estrictamente
necesario. Evítalo al máximo y asesórate siempre con un abogado.
Vale la pena, así minimizarás los riesgos. Siempre haz que firme tu
cliente para proteger tus intereses.
3. No tomarás el nombre de tu profesión en
vano. Ser diseñador es un gran compromiso con la sociedad, recuerda
que trabajamos para satisfacer las necesidades de otros. El dinero vendrá
después. Si no corres algunos riesgos, nunca serás empresario.
4. Trabajarás para vivir, no vivirás para
trabajar. Disfruta tu vida, date tiempo para pensar y para
descansar. Son las vitaminas para ser más creativo y para trabajar
mejor. Salte de la oficina cuando empieces a bostezar.
5. Honra siempre a tus clientes. Ofrece
siempre a tus clientes lo mejor de ti mismo, dales el 200 por ciento de
tu creatividad, y procura cobrárselas al 300 por ciento. Conviértete
en su amigo, hónralos con tu trabajo y te darán más.
6. No destruirás, construirás. Piensa
siempre en edificar mejor que la competencia, en calidad y al menor
costo. Construye hoy la mejor empresa de diseño; comienza en pequeño y
piensa en grande. Sí se puede.
7. No te fusilarás ningún trabajo. Perderás
toda credibilidad. Ante el cliente, ante el medio, ante la profesión y,
lo peor, ante ti mismo. ¿Quién querrá tener amistad con un plagiario?
8. No pagarás para obtener trabajo. Nunca
participes en diseño especulativo, alias: concursos. Y no caigas en lo
terrible de la corrupción, siempre será destructiva. Lleva tu ética
al más alto nivel.
9. No criticarás, a menos que lo puedas
mejorar. Ahorra esfuerzo en realizar críticas destructivas e inútiles,
sé propositivo. Cualquiera puede criticar, pero sólo los buenos diseñadores
son capaces de crear y mejorar.
10. No codiciarás el negocio de tu prójimo, ni
sus clientes, ni sus diseñadores... Esfuérzate siempre en ser
mejor en tu propio negocio, en ser diferente a los demás, en ofrecer
siempre a tus clientes algo novedoso; tú eres único y nadie podrá
ofrecer lo que tú tienes. Esto te dará seguridad y profesionalismo, así
como libertad en tu economía y en tu tiempo.
11. Paga siempre tus impuestos puntualmente.
IVA, ISR, retenciones, IMSS, INFONAVIT, impuestos sobre nóminas y
gastos no comprobables, primas vacacionales, reparto de utilidades, además
de honorarios a contadores, depreciaciones, auditores, abogados
fiscalistas, etcétera... Ojalá, al final, te quede algo de utilidad.
En caso contrario podrás decir: “Trabajo en lo que me gusta.”