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PRESENTACIÓN
HUMOR DE LA SEMANA
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El
espejo sarcástico de la sociedad.
La
caricatura de divide en varias vertientes casi ilimitadas, pero en su mayor
parte la hemos encontrado, participes de diversas secciones y estilos de periódicos,
revistas y medios electrónicos. Una de ellas que destaca por ser semillero de
grandes plumas moneriles como Abel Quesada, Beltrán, El Chango Cabral, Freyre,
Naranjo, Rius, Helioflores entre otros. La caricatura ó cartón político,
cultural, deportiva, financiera entre otras. Que aunque no existe una diferencia
entre todas, salvo por el contenido, siempre representan la diversidad humorística,
ya sea como cartón, ilustración, tira cómica ó comic.
La
caricatura integra y evidencia la diversidad de opiniones que prevalecen y
destacan, es la síntesis gráfica de un punto de vista expresado con buen humor
y mucha crítica. Dentro de las expresiones culturales del hombre, lenguajes que
con unas cuantas palabras mediante sencillas imágenes podemos comunicar tanto,
y a tantos hombres, como la caricatura.
Esta
manifestación de la creatividad humana, que se apoya en el humor y la risa, no
sólo el dibujo festivo que borda sobre el gracejo, lo grotesco o lo irreal para
movernos a la hilaridad, sino también el que nos lleva al análisis, a la toma
de posiciones, o al conocimiento de una verdad, gracias a su postura
cuestionadora quienes ven él una representación concreta del pensamiento y la
reflexión de una sociedad; como voceros de ésta, los artífices de esta clase
de humor poseen una gran responsabilidad al verter a su manera el sentido común
popular frente a un hecho sacralizado; Él incluso se llega a convertir en
intermediario entre quienes demandan y quienes deben responder.
El
Comic y los Iconos
El
Comic prospera en los Estados Unidos y entra en la composición de su identidad,
en el lado amable de la vida, con sus ficciones y espejismos: lejos y cerca, a
la vez, de una realidad percibida como el patrón ideal.
Carlos
Monsiváis ha escrito que el comic es como un producto del estadounidense que se
sueña redimido a sí mismo. La dimensión popular de la cultura impresa son las
historietas, conocidas internacionalmente con el nombre de comic, simplificación
del original comic-strip: Historieta cómica, y su extensión, la tira cómica.
En España el nombre de Tebeo, título popularizado de una primera
publicación de este género, al que pertenecen personajes como Capitán,
Trueno, Jabato. Este tipo de ilustración calificado de “octavo arte”, quizá
sea puente de la escritura y el lenguaje iconográfico. Entre
las grandes creaciones de iconos de caricaturas se encuentra aquel que empezo
Abel Quesada, el tapado.
“Tapado
mexicano”, nombre científico: Mexicanis candidatus estriñidis. El tapado
mexicano es hoy una especie oficialmente desaparecida. Esta criatura simbolizó
por muchos años la cultura de nuestro país. El tapado representa una época,
un modelo y una forma de ser de nuestra sociedad. En pocas palabras, es algo típico
de México, que oficialmente se encuentra extinto o en vías de extinción. La
figura del tapado como forma de referirse a los aspirantes a obtener la
candidatura del PRI a la presidencia llegó a los medios a principios de la década
de los sesenta, durante el proceso de sucesión de Adolfo López Mateos.
Fue
precisamente en esta época cuando ocurrió otro hecho fundamental para la
historia del tapado: el caricaturista Abel Quezada creó a su legendario tapado,
el personaje vestido siempre de traje negro que llevaba la cabeza tapada con una
capucha.
Porfirio
Muñoz y Abel Quezada, en otrora época, comentaban que por aquellos años se le
había denominados tapados a los precandidatos ya que anteriormente en las
peleas de gallos, a estos para amarrarles las navajas y presentarlos al publico
se les ponía una capucha.
El
tapado de Quezada tiene un antecedente que se remonta al final de la década de
los treinta. De acuerdo con el libro Puros Cuentos II. Historia de la
historieta en México 1934-1950, de Juan Manuel Aurecoechea y Armando
Bartra, Abel Quezada publicaba en 1939 una historieta llamada Máximo Tops
en la revista Chamaco Chico.
El
personaje que daba nombre a la historieta, un vaquero del oeste estadounidense
de principios de siglo, era un antihéroe humorístico forzado por las
circunstancias a desempeñar papeles bizarros de los que salía bien librado más
por su ingenio que por su valentía.
En
uno de los episodios, Máximo Tops es torero y compite con el matador
patizambo Armella al que vence con una gran faena a un toro llamado
precandidato.
El
mismo Monsiváis ha comentado que en sus comienzos las historietas cómicas en México
son copias o traducciones de las norteamericanas, algunas con pequeñas dosis de
humorismo mexicano, como en Terry y los piratas, de Milton Caniff, y el
Spirit, de Will Eisner. En esa línea sitúa a Corazón de Niño,
Chicharrín y el Sargento Pistolas, con sus mensajes paternalistas y
purificadores. Se considera que el primer comic mexicano es el Tío Ranilla,
de anónimo autor italiano, por encargo publicitario de la Tabacalera Mexicana,
en 1915. Pero son los años treinta los que cobijan historietas como Pancho y
Ramona, Mamerto y Doña Ninfa y Chupamirto,
personaje este último al que se atribuye el modelo inspirador de Cantinflas. En
los años cuarenta la explosión del género es incontenible con el éxito de
Don Catarino, de Salvador Pruneda, y a la aparición de los Súper Locos,
de Gabriel Vargas, quien con La Familia Burrón da vida auténtica a la
historieta mexicana y a su perdurable vigencia.
La
nueva guardia
Alejandro
Pérez Basurto, mencionó en un homenaje al tapado, hace un par de años que con la participación de
nuevos caricaturistas jóvenes, que están luchando y trabajando por tener algún
espacio en los periódicos, lo que es bueno, el siguiente paso del gremio, es
renovarse, renovarse constantemente.
El
caricaturista seguirá siendo líder de opinión, sobretodo, quien le ha
respetado su espacio, su forma de ser y libertad de expresión, aunque hay otros
caricaturistas que han denigrado a la caricatura que han sido portavoces de lo
que quiere el director, de ahí dependerá de la permanencia y trascendencia
del mismo. La tendencia del caricaturista ante el nuevo milenio, y dadas las
circunstancias, es que el mismo caricaturista se volverá cada vez más critico
del gobierno, más que al sistema político actual, dependerá de los personajes
que vayan saliendo.
En
el caso de la oposición que ha llegado al poder, hemos observado que no ha dado
alternativas nuevas a formar una nueva
sociedad o status de la gente, de ahí que el caricaturista tenga que ser más
critico pese sus opiniones anteriores y abrirse un poco más a esa nueva posición
de los diferentes partidos en el poder.
Bibliografía:
Información
y Comunicación, Eulalio Ferrer, Fondo de Cultura Económica.
I,
II, III Anuarios de la Caricatura, Sociedad Mexicana de Caricaturistas.
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