
El Gorila...
Si es verdad ó es mentira, no lo sé, esta historia me la contó una señora cubana, mayor de edad y muy respetable. Yo ni lo creo ni dejo de creerlo. Ahi les vá el cuento. Lo vamos a titular "El Gorila". Le pusimos ese título pues esta historia que les voy a contar, se la conté a dos buenos amigos un dia que viajábamos juntos en automovil, ya veníamos de regreso a casa y se me ocurrió hacer mención de ello y para que les cuento, mi amigo el traductor se quedó muy impresionado y cada vez que pasábamos por una casona lujosa y grande, él me preguntaba: ¿crees que en esa casona exista un cuarto de las pasiones? ¿qué estarán haciendo ahora? ¿estarán bañando y jugando con el gorila? Y así hasta que llegamos a nuestro destino. Al parecer esto que les contaré, sucedió en Cuba por los años 1913 ó 1915. Sucedió en una ciudad del interior de la isla. Era ésta una familia numerosa y muy adinerada. Una hija del matrimonio dueño de la gran casona, la casa mas grande del pueblo, una mansión lujosísima, estaba casada con un europeo muy agradable y buen mozo, decian que tenia un titulo nobiliario, aunque su familia habia perdido la fortuna por los malos manejos de su papá. El habia viajado por todo el mundo y por el clima tan agradable y la belleza natural de la isla decidió establecerse en ella. No llevaba mucho dinero, pero si el suficiente para poner un negocio de fotografía, además se interesaba por toda clase de inventos, la pintura y por el arte en general. Era este joven muy conversador y muy amistoso, en extremo amable con las damas. Cuando llegó al pueblo todo el mundo hablaba de él, se hacian toda clase de preguntas, rumoraban muchas barbaridades, pero la gente se cansó de hablar y al final todo cogió su cause normal. El matrimonio de la casona tenia seis hijos, tres hembras y tres varones, de los seis solo tres faltaban por casarse, una de ellas fué la que se casaría con el europeo. El matrimonio se lleva muy bien, eran al igual que sus seis hijos, muy queridos en el pueblo, la esposa de éste hacia muchas obras de caridad y siempre estaba muy preocupada por el bienestar de todos en el pueblo; él tenia una hermana que se llamaba Feodora, ¿y quien era Feodora? Pues nada menos que una pintora muy famosa que vivia a unas cuantas cuadras de la casona, ella vivia en otra casona no tan lujosa como la de su hermano y su cuñada pero muy cómoda y muy acogedora, separaban las casas un pequeño bosquecillo y muchas areas verdes muy bien cuidadas. Feodora tenia un mayordomo chino y tres criados morenitos nativos del pueblo. Ellos se encargaban de que la casona de Feodora y sus alrededores estuviesen en perfecto estado, el chino mayordomo llevaba bien las riendas de la casa, todos ellos eran muy fieles y leales a Feodora. A Feodora le gusaba mucho pasear a caballo, siempre se llevaba a sus tres lindos perros y casi siempre hacia una parada en el rio y se daba un chapuzon. A veces se sentaba debajo de un gran arbol que habia cerca del rio y se ponia a meditar en sus cosas. Ella pasaba mucho tiempo en su biblioteca pues le gustaba mucho leer. Cuando pintaba a veces no salia de su estudio en dias, asi transcuria el tiempo en la vida de Feodora. De vez en cuando Feodora tenia alguna visita, algun amigo ó amiga artista que venia a pasarse unos dias con ella. La familia la visitaba de vez en cuando, el que mas iba era su sobrino más chico, que era artista también. Decian que Feodora era algo extraña, cuando niña tuvo un accidente y se quemó parte del cuello y una parte cerca de los labios. Esto la habia acomplejado un poco, pues según ella la afeaba bastante. Nunca se casó, ni se le conoció ningun pretendiente. No era muy sociable que digamos. En la casa de Feodora, ademas de los tres perros habia muchos gatos, y tenia muchas jaulas de pájaros exóticos, también en uno de los cuartos vivia un chimpance, el mayordomo chino se encargaba del mono, lo tenian muy bien amaestrado, lo sacaban a pasear dos ó tres veces al dia y éste parecia muy contento. En el pueblo habia un chino adinerado que tambien tenia negocio de fotografia ademas de dos o tres almacenes de comida. Este y el chino mayordomo eran muy amigos, pues el chino mayordomo era un hombre en extremo culto y ademas era amigo del europeo. De vez en cuando en sus horas libres se reunia con estos y otros dos paisanos suyos y conversaban muchísimo. Uno de los paisanos una ó dos veces al mes recogia al mayordomo por la noche y lo llevaba a una casa que quedaba un poco apartada casi al final del pueblo y alli se reunian con varios amigos en un cuarto que le llamaban el cuarto de las pasiones, pues entre risas, bebida, música y fotografias prohibidas, los invitados hacian y deshacian, un verdadero relajo. Este secreto lo tenian muy bien guardado los que asistian a la casa. El europeo mucho mucho tiempo después lograría enterarse del secreto. Y no solo descubrió ese secreto, ya habian pasado varios años, desde su matrimonio con una de las hijas de la familia, cuando una noche ya avanzada ésta, decidió bajar a la cocina para prepararse un vaso de leche fria y de regreso a su habitación vió que había luz en la biblioteca y la puerta de ésta no estaba completamente cerrada, se detuvo a escuchar , estaban conversando la dueña de la casa y su hermana que habia llegado esa mañana para pasar con ella una temporada y en ese preciso momento le preguntaba: ¿y que me dices de Feodora? ¿sigue teniendo relaciones prohibidas con el gorrila? la hermana le respondia: por favor habla bajo, recuerda que las paredes tienen oidos. Y ese tema es tabú, por favor no sigas., no quiero saber ni pensar en eso. El europeo no podia creer lo que habia oido, el consideraba a Feodora una persona normal, algo extraña , tenía algo diferente, pero aquello era demasiado, había descubierto el secreto mejor guardado de la región, , ¿se lo diría a su esposa o callaría para siempre? ¿sería cierto?
El Monje
En el pueblo habia un joven que quería convertirse en un monje budista. Pasó muchas veces por el monasterio y no se decidia a tocar la puerta. Un buen dia decidió dar el paso y tocó a la puerta. Uno de los monjes le abrió la puerta y le preguntó: ¿ en que puedo servirte? a lo que el joven respondió: deseo convertirme en un monje budista, a lo que el monje respondió: hoy está lloviendo, no es el momento apropiado, ve a tu casa y piensalo bien, el joven así lo hizo y esperó un tiempo prudencial antes de volver a tocar a la puerta. Habian pasado unos cuantos dias y el joven se decidió a tocar nuevamente, el monje le formuló la misma pregunta, esta vez el joven le dijo: lo he pensado bien y deseo ingresar en el monasterio, a lo que el monje respondió: hoy hay demasiado calor, el sol está calentando muy fuerte, no es el momento apropiado, ve a tu casa y piensalo mejor. El joven estaba muy triste pues el deseaba en verdad entrar al convento para recibir la enseñanza y poder convertirse en un monje budista. Estaba triste y desolado. Dejó pasar un tiempo y nuevamente se decidió a tocar a la puerta del monasterio. Esta vez el monje le respondió: todavia no es el tiempo para ingresar en el monasterio, vuelve a tu casa y piensalo mejor. Despues de varios dias transcurridos el joven regresó, esta vez el monje le respondió: hoy es el dia de tu ingreso al monasterio, y le abrió la puerta, muchos años pasaron y el joven un buen dia terminó sus estudios, el joven le dijo a su maestro: bueno maestro ya me he graduado, ¿para que soy bueno en el monasterio? ¿qué podré hacer? a lo que el monje respondió: Aquí adentro nada, ahora tienes que salir al mundo y poner en práctica todo lo que has aprendido aquí adentro. A la mañana siguiente, abrieron la puerta de entrada y el joven monje salió a la calle después de tantos años de encierro. El joven monje no habia caminado ni cinco cuadras cuando se topó con el que habia sido su peor enemigo, un samurai grande y fuerte, el samurai le gritó cosas terribles, muchos improperios, lo insultó y sacó su sable para luchar contra el joven monje. El joven monje lo miró y dijo mirando hacia la montaña: la montaña todavia es la montaña. Miró hacia el rio y dijo: el rio todavia es el rio, se miró a si mismo y dijo: Pero mi corazón ha cambiado, dió la vuelta y prosiguió su camino.
Nuestra Naturaleza
Un maestro oriental que vió como un alacrán se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro oriental lo soltó y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogandose. El maestro oriental intentó sacarlo nuevamente, y otra vez el alacrán lo picó. Un señor que habia observado todo el proceso, se acercó al maestro oriental y el dijo: Perdone Ud. pero ¡que terquedad la suya! ¿ No entiende que cada vez que intente sacar al alacrán del agua lo picará ? El maestro oriental le respondió: La naturaleza del alacrán es picar, y eso no va a cambiar la mia que es ayudar. Y entonces ayudandose de una hoja, el maestro oriental sacó al alacrán del agua y le salvó la vida. " No cambies tu naturaleza, si alguien te hace daño, solo toma precauciones y no tomes venganza alguna, al final... el Mundo da vueltas, y todo se paga en esta vida... Sigue adelante... Algunos persiguen la felicidad, Otros la crean.
Un sabio a la entrada del pueblo
Un joven que pasaba por la entrada del pueblo le pregunta a un viejo que estaba sentado a la entrada del lugar: ¿Buen hombre y como es la gente que vive en ese pueblo? A lo que el sabio responde con otra pregunta: ¿Como era la gente del pueblo donde vivias? El joven le respondió: Eran horribles, pesados, chismosos, de lo peor. A lo que el sabio respondió: Esa misma gente es la que te vas a encontrar en este pueblo. A los pocos dias pasó otro joven y preguntó al sabio: ¿Buen hombre como es la gente de ese pueblo? El sabio volvió a responder con la misma pregunta: ¿Como era la gente del pueblo donde vivias? El joven le dijo: Eran gente maravillosa, cariñosa, amble de lo mejor, cuando se enteraron que yo partiria, me hicieron una gran fiesta. A lo que el sabio respondió: Esa misma gente es la que te vas a encontrar aquí.