EL MEXICANO
El Mexicano no se emborracha: se pone pedo!!
EL Mexicano no saluda: te dice que onda guey
El Mexicano no tiene amigos: tiene brothers
El Mexicano no se cae: se da un chingadazo
El Mexicano no se burla: se caga de risa
El Mexicano no convence: tira choro
El Mexicano no se lanza: se avienta
El Mexicano no besuquea: faja
El Mexicano no molesta: chinga
El Mexicano no se baña: se da un regaderazo
El Mexicano no se molesta: se encabrona
El Mexicano no te golpea: te da un putazo
El Mexicano no te ordena: te manda a huevo
El Mexicano no sufre de diarrea: sufre de chorrillo
El Mexicano no fracasa: la caga.
El Mexicano no sale corriendo: sale en chinga
loca
El Mexicano no toma siestas: se echa una jeta
El Mexicano no ríe hasta mas no poder:
se caga de la risa
Al Mexicano no le es difícil: Esta cabrón!!
El Mexicano no va rápido: va hecho la
madre!!
El Mexicano no toma: se pone como cola de perro,
osea hasta atras"
El mexicano no entra en acción: se agarra
a madrazos!
El Mexicano no es listo: es una pistola
El Mexicano no pide que lo lleven: pide un aventón
El Mexicano no es un tipo alegre: es poca madre!!!
El Mexicano no es un tipo tremendo: es un chingón!!!
El Mexicano no hace algo muy bien: se raya!
El Mexicano no es cualquier cosa: es MEXICANO
Asi que si eres mexicano Recuerda ke por ahi Dicen ke:
Hola como estas
¿Cuando fue que empezamos a ser amigos?... no lo se... No te parece gracioso que con tu pareja siempre quieres llevar la cuenta, recordar el día y el momento exacto en que se conocieron ? cuando empezaron su relación, a que hora, en donde? ...con tu pareja celebras aniversarios... y con los amigos es algo que realmente sobra, no importa el momento exacto, la hora, el día en que los conoces, solo importa que a través de esos anos meses y días vas construyendo momentos inolvidables...
Con el presente construyes las anécdotas del ayer, recuerdas tal o cual fecha por sucesos importantes pasados a su lado, pero no tienes la presión de recordar que en un día exacto fue que empezaste a ser amigo de alguien es mas, tal vez al principio te caiga mal, o no pensaste que algún día podrías llevarte bien conmigo, con la persona que hoy es tu gran amigo.
Estuve pensando en todo ello, y bueno, no importa si los conozco de hace diez, veinte, cinco años o unos cuantos meses... lo importante es que en algún momento del tiempo se dio el milagro de la amistad, que a través de ese mismo tiempo se ha ido construyendo la confianza, el respeto, la tolerancia, el cariño.
Cuantos años cuesta el construirlos y que pronto se pueden perder! No te envío esto en una fecha especial, pues como ya dije, eso sale sobrando, te lo envío solo porque ayer, mañana, pero sobre todo HOY te considero mi amigo, amigo que quiero muchísimo y con quien me encanta convivir...
Hoy te envío un enorme abrazo. Que la vida te sonría SIEMPRE!!! RECUERDA QUE CADA VEZ QUE SONRIES SE BORRA UNA TRISTEZA Y SE ILUMINA UNA ESPERANZA.
Muchas personas entraran y saldran de tu vida; pero solo verdaderos amigos dejaran huellas en tu corazón! Para manejarte a ti mismo, usa la cabeza; para manejarte con los demás... usa tu corazón!...
El enojo es solo una carta de peligro. Si alguien te traiciona una vez, es su falta; si te traiciona dos veces, es tu falta. Las grandes mentes discuten las ideas; mentes promedio discuten los eventos; mentes pequeñas discuten a las personas. El que pierde dinero, pierde mucho; el que pierde a un amigo, pierde mucho mas; el que pierde la fe, pierde todo. Las personas jóvenes bonitas son accidentes de la naturaleza, pero las personas viejas bonitas son obras de arte. Aprende de los errores de otros!.
Tal vez no vivirás lo suficiente para aprender todo de ti mismo... Los amigos, tu y yo...Tu traes otro amigo...;
Y ahora somos tres... Nosotros empezamos nuestro grupo... Nuestro circulo de amigos... Y como es un circulo?... No hay ni principio ni fin.!.....
El ayer es historia, el mañana es; misterio!;
El hoy es un regalo, que llamamos presente. Muéstrale a tus amigos
cuanto los quieres!...
Decir Te Amo...
Me llamo Rebbeca Marec, tengo 21 años y
vivo en Buenos Aires, Hace 7 años conocí a Santiago, íbamos
al mismo instituto, él era 2 años mayor que yo, nos veíamos
en el receso y al final de las clases, era un chico muy dulce, muy diferente
a los demás tipos del colegio, se convirtió en mi mejor amigo,
nunca me había llevado tan bien con alguien, ni siquiera con las
chicas de mi edad. Lo extraño tanto.
Era encantador, tenía dos piercings en
la nariz, y usaba ropa gastada, estaba altísimo y hacerlo llorar
era lo más fácil del mundo, era como un niño. Tenía
casi 2 años de conocerle cuando me dijo que me amaba, yo quede en
shock, Santiago mi mejor amigo, mi hermano, me amaba, no lo podía
creer, mas bien no lo quería creer.
En ese entonces yo tenía novio, Marcelo,
un tipo que tenía dos caras, una cuando estaba conmigo y otra cuando
no lo veía, el maldito golfo se liaba con otras chicas y conmigo
a la vez, no lo quería creer por que nuestra relación era
formal, yo conocía a sus padres y él a los míos, Santiago
lo conocía bien y lo puso en evidencia, Nunca acepto nada hasta
que Santi y yo lo descubrimos en plena relación dentro de su coche
con una chava que era putisima.
Ese día por la mañana el hipócrita
fue a mi casa llorando pendiéndome que volviéramos, si no
lo veo con mis propios ojos, tal vez no hubiese creído en Santiago,
creía yo que por el hecho de amarme mentiría si fuese necesario
para que terminara con Marcelo.
Estuve casi 8 meses con ese tipo y gracias a Santiago
pude librarme de él, hasta ahora soy conciente del peligro en que
estuve. En vez de darle una oportunidad a Santiago, conocí a otro
chico, Roberto. Santi me amaba. Cuando me hice novia de Roberto solo lo
conocía de 3 meses.
Le rompí el corazón a mi mejor amigo,
ya no me visitaba, ya no marcaba el teléfono, me evitaba. Complete
un mes con Roberto y rompimos. Busque a Santi, yo no podía perder
su amistad, su regreso me hizo muy feliz. Siempre hizo todo lo que pudo
para complacerme, pero yo nunca lo deje convertirse en mi novio, estuve
sola casi todo el bachillerato. El ultimo año conocí a Diego,
atento, caballeroso, levantaba pesas. Nunca pude decirle a Santi, no tuve
el valor para verlo estrozado otra vez.
Una amiga mutua tuvo que darle la noticia: "Rebbeca
tiene novio". Ese día Santi fue por mí al instituto, cuando
le vi afuera, no podía verle a los ojos sentía vergüenza,
caminó hacia mí, pero antes de que llegara a donde yo estaba.
Diego se cruzo en su camino y llego primero que él, me abrazo y
me dio un beso en la boca, Santiago se quedo a metro y medio de distancia,
no hizo ruido, no dijo nada, pero ver eso le dolió hasta el alma,
una amiga lo abrazo por que no podía controlar el llanto.
Cuando me di cuenta me sentía miserable.
Santiago cayo en una depresión muy grande, ya no se rasuraba, se
hizo varios tatuajes y se encerró en un mutismo casi total. Santi
nunca hizo nada para que terminara con Diego, sabía que yo era feliz
y eso fue lo más importante para él.
Diego era el chico más popular de todo
el instituto, con el tiempo se gano mi confianza y todo mi cariño.
Siendo franca Santi me importaba poco, cuando estaba con Diego todo lo
demás me importaba poco, me escude pensando que lo que Santiago
sentía por mí era "obsesión enferma" hubo veces en
que yo evitaba verlo o que no contestaba sus llamadas. Un día Diego
me llevo a una fiesta con sus amigos en una casa de campo, bebimos, bailamos,
todo era diversión.
Me pidió que saliéramos a ver las
estrellas para que pudiéramos estar solos, cuando estuvimos lo suficientemente
lejos de la casa, comenzó a besarme con la ternura con la que siempre
me había besado, sus manos jugaban con mi pelo, sus caricias fueron
cada vez más fuertes, hasta que no empezó a gustarme, le
pedí que se detuviera, pero seguía tocándome, dejo
de ser amable y caballeroso.. Me tiro al piso y me forzó a tener
relaciones con él.
Pesaba el doble que yo, no pude detenerlo. Con
una mano apretaba mi garganta y con la otra subió mi falda y rompió
mi ropa interior. Me violo. Después me golpeo y amenazo con matarme
si le contaba a alguien. Me dejo tendida en el piso y regreso a la fiesta.
Como pude regrese sola a casa, un taxi del aeropuerto me auxilio. Gracias
a Dios no había nadie.
A la mañana siguiente sonó el teléfono,
era Diego, me llamo perra y me dijo que me mataría si hablaba, y
que además nadie me iba a creer. Yo estaba muerta de miedo. Les
dije a mis padres que llegue muy bebida y que caí por las
escaleras. Me sentía fatal, no sabía que hacer. Antes de
que pasara una semana Diego consiguió otra chica en el instituto,
seguía amenazándome por teléfono y un día el
perro mal nacido dejo una rata muerta dentro de mi casillero con un mensaje:
no hables.
Esa tarde encontré a Santi en el parque,
dormido en una banca, casi no le reconocí habían pasado meses
desde la ultima vez que lo vi, lo desperté y le pedí que
fuera a mi casa, no dijo una sola palabra, nada mas me veía. No
sabía si iba a ir o no. Era de noche cuando Santiago llego a mi
casa, se había rasurado y cortado el pelo, vestía de negro,
llevaba una camisa de manga larga para que mi madre no viera sus tatuajes.
Verlo otra vez en mi casa me lleno de alegría, de tranquilidad.
Subimos a mí recamara y no pude soportar
más, le conté todo, en
la oscuridad de mi alcoba abrazados llorando,
en sus brazos encontré la paz y la tranquilidad perdidas, Santiago
se quedo hasta que estuve dormida, la primera noche que pude dormir desde
esa maldita fiesta. Al día siguiente Santiago esperaba afuera del
Instituto, pero no me esperaba a mí, esperaba a Diego, cuando lo
vio salir, se fue detrás de él, lo cogió por un brazo
y le dijo algo en el oído, Diego trato de correr, pero Santiago
lo alcanzo casi al instante, lo hizo pedazos. Le rompió la nariz,
un brazo, muchos dientes y le arranco pelo a estirones, el ataque duro
segundos, Diego yacía en el piso y Santi le dijo al oído
"si hablas te voy a matar". Santiago fue consignado por lesiones, estuvo
2 meses en prisión. Me ayudo a superar todo, curo mi alma, acabo
con mis temores, me ayudo a renacer.Y guardo todo en secreto. Solo él
y Diego supieron lo que paso.
Le preguntaba que como me podía querer
después de yo hacerle tanto daño, su respuesta era siempre..
"te amo". Empecé a tomarle mas cariño, mas todavía
no lo amaba, no se como podía amar a cualquier imbecil menos a Santiago.
Entre a la universidad y conocí muchos chicos, ahora tenía
mas cuidado, Santiago seguía amándome y esperándome,
no se por que prefería enamorarme de chavos que no conocía,
la estúpida de mi le contaba de ellos, nunca era mi intención
pero lo seguí lastimando, haciéndolo sufrir y haciéndolo
llorar.
Hoy estoy arrepentida, quisiera regresar el tiempo.
Me di cuenta que Santiago no merecía que yo le hiciera eso así
que después de AÑOS de bloquearme a mi misma con "no lo puedes
querer es el hijo que no tuvo tu madre: Tu hermano", estaba decidida a
darle una oportunidad, después de todo él era mi hombre ideal,
bromeábamos acerca de contraer matrimonio muy a menudo. Así
que yo comencé a buscar a Santiago, a pedirle citas a hablarle por
teléfono, estaba muy contento. Se veía muy feliz. Estuve
a punto de ser yo la que le pidiera que fuese mi novio, pero la estúpida
mi conoció a Francisco. Santiago siempre iba a estar ahí
de todos modos. Lo seguía viendo de todos modos.
Francisco me bajo el cielo y las estrellas y me
hice su novia. Otra vez no pude decirle a Santiago y se entero de la peor
manera. Cumplía años y me celebre en una disco, Santiago
llego y se sentó en mi mesa con Francisco, Yo y amigos de la universidad.
Ahí Francisco me dio de regalo una gargantilla hermosa, me la puso
y me beso. Santi estaba desconcertado no sabía que estaba pasando,
una amiga le dijo a Santiago que ese chavo era mi novio. Santiago volteo
a verme se levanto y se fue, su rostro lo decía todo, no necesito
decir nada. Sali corriendo de mi fiesta pero Santiago acababa de dejar
el estacionamiento, no lo alcance. Cuando regrese, llego una tipa a la
mesa, y le dijo a Francisco: no me vas a presentar?", Francisco se puso
de mil colores pero termino levantándose de su lugar y la abrazo
por la cintura Y LA PRESENTO COMO SU NOVIA, una amiga monto en cólera,
le lanzo su bebida y le grito: pero si andas con Rebbeca grandísima
mierda!!!!!!
Yo no sabía que tenía novia, me
sentía una golfa, una vil puta, me había involucrado con
un chavo que tenía novia y a escondidas de Santiago. Me arranque
su gargantilla de mierda y se la lance al rostro, este era el ultimo error
que iba a permitirme. Salí corriendo a buscar a Santiago.Le pedí
a un amigo que me llevara. Yo sabía donde encontrarlo: en el parque,
su lugar favorito para llorar.
Lo encontré cabizbajo sentado en un columpio,
lloraba en silencio. Le pedí que me disculpara por no decirle lo
de Francisco, No me dejo terminar, me dijo que no tenía nada que
disculparme y que al contrario, esperaba que él si me pudiera hacer
feliz por que mi suerte en el amor había sido muy perra, "Yo solo
quiero que TU SEAS MUCHO MUY FELIZ, ES LO ÚNICO QUE LE PIDO A MI
DIOS", me pidió un favor: que regresara a mi fiesta, me dijo que
no podía perdérmela, Le dije que tenía que hablar
con él, en ese momento me di cuenta que Santiago era el amor de
mi vida, el mejor de los hombres, que a pesar de sus aretes y la tinta
que tenía encima era un mar de virtudes, siempre lo supe pero nunca
me lo permití. Quería decirle todo. Pero me dijo que mi fiesta
me esperaba y que mis padres iban a estar preocupados si no regresaba.
Le hice prometer que me buscaría al siguiente día por la
mañana. El mismo me llevo de regreso a mi fiesta de cumpleaños,
mis 21, no se quiso quedar. Francisco ya no estaba, tampoco la tipa.
Regresamos entrada la madrugada, sonó el
teléfono, contesto mi padre, era la madre de Santiago, Había
tenido un accidente en el trayecto de la disco a su casa, un ebrio embistió
un costado de su automóvil al pasarse una luz roja. Estaba muy mal,
tenía sus piernas desechas. Estuvo en coma unas horas, y nos permitieron
pasar a verlo a su madre y a mí. Después de un rato su madre
me dejo sola con Santiago, yo no podía dejar de llorar y tome su
mano, estaba morada y le pedí perdón por todos los años
que lo hice sufrir, por todas las veces que lo cambie por tipos que al
final no valían nada, le di las gracias por consagrar su vida a
mi, por ser mi guardián, mi ángel, mi protector, le dije
que si despertaba nunca me iba a separar de el y que le iba a dedicar mi
vida, que quería tener sus hijos y casarme con el, que despertara
por que al fin me había dado cuenta de que lo amaba mas que a mi
vida misma, que por favor no me dejara sola.
Santiago no me escucho, los aparatos a los que
estaba conectado marcaban que mi mejor amigo empezaba el viaje al otro
mundo, al cielo, trataron de revivirle pero no pudieron. Santiago se me
murió, y nunca escucho de mis labios "te amo", en mis brazos lloro
mis desprecios y en mis brazos murió, Dios me lo quito el día
que en aprendí a amarlo, me dedico 7 años de su hermosa y
corta vida y yo no pude dedicarle mas que un día, desperdicie al
único hombre que en verdad ha valido en mi vida, nunca nadie se
esforzó tanto por hacerme feliz, por conquistarme. Dios lo puso
en mi camino y me lo quito por que nunca supe valorarlo. Preferí
estar con personas que solo me hicieron daño y el único que
en verdad me amo no hice otra cosa mas que lastimarlo, nunca mas lo voy
a ver jugar fútbol con los niños del parque, ni comer pizzas,
ni boxear, ni nada.
Yo tuve la culpa de que tuviera ese accidente,
si me hubiera dado cuenta un día antes de que lo amaba, él
estaría hoy conmigo y sería la mujer mas afortunada de la
tierra. No va a realizar sus sueños, escalar los andes, ser arquitecto,
lo que más me duele es que su más grande anhelo lo tuve siempre
al alcance de mi mano: ser mi novio, y nunca se lo permití. Santiago
yo se que estas en el cielo y me cuidas desde allá arriba, Espero
que tu Dios me permita estar pronto contigo.
Por
Favor, Dios mío...
¡Sólo tengo 17 años!
El día
de muerte, fue tan común como cualquier día de mis estudios
escolares.
Hubiera sido
mejor que me hubiera regresado como siempre en el autobús, pero
me molestaba el tiempo que tardaba en llegar a casa.
Recuerdo la
mentira que le conté a mamá, para que me prestara su automóvil;
entre los muchos ruegos y suplicas, dije que todos mis amigos manejaban
y que consideraría como un favor especial si me lo prestaba.
Cuando sonó
la campana de las 2:30 de la tarde para salir de clases, tiré los
libros al pupitre porque estaría libre hasta el otro día
a la 8:40 de la mañana; corrí eufórico al estacionamiento
a recoger el auto, pensando sólo en que iba a manejarlo a su antojo.
¿Cómo
sucedió el accidente? Esto no importa. Iba corriendo con exceso
de velocidad, me sentía libre y gozoso, disfrutando el correr del
auto. Lo último que recuerdo es que rebasé a una anciana,
pues me desesperó su forma tan lenta de manejar.
Oí
el ensordecedor ruido del choque y sentí un tremendo sacudimiento...
Volaron fierros
y pedazos de vidrio por todas partes; sentía que mi cuerpo se volteaba
al revés y escuché mi propio grito.
De repente
desperté. Todo estaba muy quieto y un policía estaba parado
junto a mí. También vi a un doctor. Mi cuerpo estaba destrozado
y ensangrentado, con pedazos de vidrio encajados por todas partes. Cosa
rara, no sentía ningún dolor.
¡Hey!
No me cubran la cabeza con esa sábana. ¡No estoy muerto, sólo
tengo 17 años! Además tengo una cita en la noche. Todavía
tengo que crecer y gozar de una vida encantadora... ¡No puedo estar
muerto!
Después
me metieron a una gaveta. Mis padres tuvieron que identificarme. Lo que
más me apenaba es que me vieran así....Hecho añicos.
Me impresionaron
los ojos de me mamá, cuando tuvo que enfrentarse a la más
terrible experiencia de su vida. Papá envejeció de repente
cuando le dijo al encargado del anfiteatro: "Sí... este es mi hijo".
El funeral
fue una experiencia macabra. Vi a todos mis parientes y amigos acercarse
al ataud. Pasaron uno a uno con los ojos entristecidos; algunos de mis
amigos lloraban, otros me tocaban las manos y sollozaban al alejarse.
¡Por
favor, alguien que me despierte! Sáquenme de aquí, no aguanto
ver inconsolables a papá y a mamá. La aflicción de
mis abuelos, apenas les permite andar... mis hermanas y hermanos parecen
muñecos de trapo. Pareciera que todos estuvieran en trance. Nadie
quiere creerlo, ni yo mismo.
¡Por
favor, no me pongan en la fosa! Te prometo Dios mío, que si me das
otra oportunidad seré el más cuidadoso del mundo al manejar.
Sólo quiero una oportunidad más.
Por favor,
Dios Mío...Recuerda que...¡Sólo tengo 17 años!
CUANDO PENSABAS QUE NO TE VEÍA
Por: Un Niño
Cuando pensabas
que no te veía. Te vi pegar mi primer dibujo en el refrigerador,
e inmediatamente quise pintar otro.
Cuando pensabas
que no te veía. Te vi arreglar y disponer de todo en nuestra casa
para que fuese agradable vivir, pendiente de detalles, y entendí
que las pequeñas cosas son las cosas especiales de la vida.
Cuando pensabas
que no te veía. Te escuché pedirle a Dios y supe que existía
un Dios al que le podría yo platicar y en quien confiar.
Cuando pensabas
que no te veía. Te vi preocuparte por tus amigos sanos y enfermos
y aprendí que todos debemos de ayudarnos y cuidarnos unos a otros.
Cuando pensabas
que no te veía. Te vi dar tu tiempo y dinero para ayudar a personas
que no tienen nada y aprendí que aquellos que tienen algo deben
de compartirlo con quienes no tienen.
Cuando pensabas
que no te veía. Te sentí darme un beso por la noche y me
sentí amado y seguro.
Cuando pensabas
que no te veía. Te vi atender la casa y a todos los que vivimos
en ella y aprendí a cuidar lo que se nos da.
Cuando pensabas
que no te veía. Vi como cumplías con tus responsabilidades
aún cuando no te sentías bien, y aprendí que debo
de ser responsable cuando crezca.
Cuando pensabas
que no te veía. Vi lágrimas salir de tus ojos y aprendí
que algunas veces las
cosas duelen,
y que está bien llorar.
Cuando pensabas
que no te veía. Vi que te importaba y quise ser todo lo que puedo
llegar a ser.
Cuando pensabas
que no te veía. Aprendí casi todas las lecciones de la vida
que necesito saber para ser una persona buena y productiva cuando crezca.
Cuando pensabas
que no te veía, te vi y quise decir:
¡Gracias
MAMÁ por todas las cosas que vi, cuando pensabas que no te veía!.
PERDÓNAME...
ERES SÓLO UN NIÑO
Era una mañana
como cualquier otra. Yo, como siempre, me hallaba de mal humor. Te regañé
porque te estabas tardando demasiado en desayunar, te grité porque
no parabas de jugar con los cubiertos y te reprendí porque masticabas
con la boca abierta.
Comenzaste
a refunfuñar y entonces derramaste la leche sobre tu ropa. Furioso
te levanté por el cabello y te empujé violentamente para
que fueras a cambiarte de inmediato.
Camino a la
escuela no hablaste. Sentado en el asiento del auto llevabas la mirada
perdida. Te despediste de mí tímidamente y yo sólo
te advertí que no te portaras mal. Por la tarde, cuando regresé
a casa, después de un día de mucho trabajo, te encontré
jugando en el jardín. Llevabas puestos los pantalones nuevos y estabas
sucio y mojado.
Frente a tus
amiguitos te dije que debías de cuidar la ropa , los zapatos, que
parecía no interesarte mucho el sacrificio de tus padres para vestirte.
Te hice entrar a la casa para que te cambiaras de ropa y mientras marchabas
delante de mi te indiqué que caminaras erguido.
Más
tarde continuaste haciendo ruido y corriendo por toda la casa.
A la hora
de la cena arrojé la servilleta sobre la mesa y me puse de pie furioso
porque no parabas de jugar. Con un golpe sobre la mesa grité que
no soportaba más ese escándalo y subí a mi cuarto.
Al rato mi
ira comenzó a apagarse. Me di cuenta de que había exagerado
mi postura y tuve el deseo de bajar para darle una caricia, pero no pude.
¿Cómo podría un padre, después de hacer una
escena de indignación. Mostrarse sumiso y arrepentido?
Luego escuché
unos golpecitos en la puerta. "Adelante" dije adivinando que eras tú.
Abriste muy despacio y te detuviste indeciso en el umbral de la habitación.
Te miré con seriedad y pregunté: ¿Te vas a dormir,
vienes a despedirte?
No, contestaste.
Caminaste lentamente con tus pequeños pasitos y sin que lo esperara,
aceleraste tu andar para echarte a mis brazos cariñosamente. Te
abracé con un nudo en la garganta y percibí la ligereza de
tu delgado cuerpecito. Tus manitas rodearon fuertemente mi cuello y me
diste suavemente un beso en la mejilla. Sentí que mi alma se quebrantaba.
"Hasta mañana
papito" me dijiste. ¿Qué es lo que estaba haciendo? ¿Por
qué me desesperaba tan fácilmente? Me había acostumbrado
a tratarte como una persona adulta, a exigirte como si fueras igual a mí
y ciertamente no eras igual.
Tú
tenías unas cualidades de las que yo carecía: eras legítimo,
puro, bueno y sobre todo sabías demostrar amor. ¿Por qué
me costaba tanto trabajo?, ¿por qué tenía el hábito
de siempre estar enojado? ¿Qué es lo qué me estaba
aburriendo? Yo también fui niño. ¿Cuándo fue
que comencé a contaminarme? Después de un rato entré
a tu habitación y encendí una lámpara con cuidado.
Dormías
profundamente. Tu hermoso rostro estaba ruborizado, tu boca entreabierta,
tu frente húmeda, tu aspecto indefenso como un bebé. Me incliné
para rozar con mis labios tu mejilla , respiré tu aroma limpio y
dulce. No pude contener el sollozo y cerré los ojos. Una de mis
lágrimas cayó en tu piel. No te inmutaste. Me puse de rodillas
y te pedí perdón en silencio. Te cubrí cuidadosamente
con las cobijas y salí de la habitación.
Si Dios escucha
y te permite vivir muchos años, algún día sabrás
que los padres no somos perfectos, pero sobre todo, ojalá te des
cuenta de que, pese a todos mis errores, te amo más que a mi vida.
"Si lloras por haber perdido el Sol, entonces no podrás ver las
estrellas".
EL DÍA QUE MARÍA JOSÉ NACIÓ
El día
que mi María José nació, en verdad no sentí
gran alegría porque la decepción que sentía parecía
ser más grande que el gran acontecimiento que representa tener un
hijo. Yo quería un varón.
A los dos
días de haber nacido, fui a buscar a mis dos mujeres, una lucía
pálida y la otra radiante y dormilona. En pocos meses me dejé
cautivar por la sonrisa de María José y por el negro de su
mirada fija y penetrante, fue entonces cuando empecé a amarla con
locura, su carita, su sonrisa y su mirada no se apartaban ni un instante
de mi pensamiento, todo se lo quería comprar, la miraba en cada
niño o niña, hacía planes, todo sería para
mi María José.
-Este relato
era contado a menudo por Randolf, el padre de María José:
Yo también sentía gran afecto por la niña que era
la razón más grande para vivir de Randolf, según decía
él mismo. Una tarde estaba mi familia y la de Randolf haciendo un
picnic a la orilla de una laguna cerca de casa y la niña entabla
una conversación con su papá, todos escuchábamos atentamente-
-Papi, cuando
cumpla quince años, ¿Cuál Será mi regalo?.
-Pero mi amor
si apenas tienes diez añitos- ¿No te parece que falta mucho
para esa fecha?.
-Bueno, papi,
tú siempre dices que el tiempo pasa volando, aunque yo nunca lo
he visto por aquí-
La conversación
se extendía y todos participamos de ella. Al caer el sol regresamos
a nuestras casas.
Una mañana
me encontré con Randolf frente al colegio donde estudiaba su hija
quien ya tenía catorce años. El hombre se veía muy
contento y la sonrisa no se apartaba de su rostro. Con gran orgullo me
mostró el registro de calificaciones de María José,
eran otras impresionantes, ninguna bajaba de 10 y los estímulos
que les habían escrito sus profesores eran realmente conmovedores,
felicité al dichoso padre y le invité a un café.
María
José ocupaba todo el espacio en casa, en la mente y en el corazón
de la familia, especialmente el de su padre.
Fue un domingo
muy temprano cuando nos dirigíamos a misa, cuando María José
tropezó con algo, eso creímos todos, y dio un traspié,
su papá la detuvo de inmediato para que no cayera. Ya instalados
en nuestros asientos, vimos como María José fue cayendo lentamente
sobre el banco y casi perdió el conocimiento. La tomé en
brazos mientras su padre, buscaba un taxi y la llevamos al hospital. Allí
permaneció por diez días y fue entonces cuando le informaron
que su hija padecía de una grave enfermedad que afectaba seriamente
su corazón, pero no era algo definitivo, que debía practicarle
otras pruebas para llegar a un diagnóstico firme.
Los días
iban transcurriendo, Randolf renunció a su trabajo para dedicarse
al cuidado de María José, su madre quería hacerlo
pero decidieron que ella trabajaría, pues sus ingresos eran superiores
a los de él.
Una mañana
Randolf se encontraba al lado de su hija cuando ella le preguntó:
-¿Voy
a morir, no es cierto?, Eso te lo dijeron los médicos ¿verdad?
-No mi amor,
no vas a morir, Dios que es tan grande, no permitiría que pierda
lo que más he amado en el mundo respondió el padre.
-¿Van
a algún lugar?. ¿Pueden ver desde lo alto a las personas
queridas?. ¿Sabes si pueden volver?
-Bueno hija,
respondió, en verdad nadie ha regresado de allá a contar
algo sobre eso, pero si yo muriera, no te dejaría sola. Estando
en el más allá buscaría la manera de comunicarme contigo,
en última instancia utilizaría el viento para venir a verte.
-¿Al
viento? ¿Y como lo harías papi?.
-No tengo
la menor idea hija, sólo sé que si algún día
muero, sentirás que estoy contigo cuando un suave viento roce tu
cara y una brisa fresca bese tus mejillas.
Ese mismo
día por la tarde, llamaron a Randolf, el asunto era grave, su hija
estaba muriendo, necesitaban un corazón pues el de ella no resistiría
sino unos quince o veinte días más. ¡Un corazón!.
¿De dónde saco un corazón?. Lo vendían en la
farmacia acaso, en el supermercado, o en una de esas grandes tiendas que
hacen propaganda por radio y televisión. ¡Un corazón!.
¿Dónde?.
Ese mismo
mes, María José cumpliría sus quince años.
Fue el viernes por la tarde cuando consiguieron un donante, las cosas iban
a cambiar. El domingo por la tarde, ya María José estaba
operada. Todo salió como los médicos lo habían planeado.
¡Éxito total!. Sin embargo, Randolf no había vuelto
por el hospital y María José lo extrañaba muchísimo.
Su mamá le decía que ya que todo estaba bien y que sería
el papá quien trabajaría para sostener la familia, María
José permaneció en el hospital por quince días más,
los médicos no habían querido dejarla ir hasta que su corazón
estuviera firme y fuerte y así lo hicieron.
Al llegar
a casa todos se sentaron en un enorme sofá y su mamá con
los ojos llenos de lágrimas le entregó una carta de su padre.
María
José, mi gran amor: "Al momento de leer mi carta, debes tener quince
años y un corazón fuerte latiendo en tu pecho, esa fue la
promesa de los médicos que te operaron. No puedes imaginarte ni
remotamente cuánto lamento no estar a tu lado en este instante.
Cuando supe
que ibas a morir sentí que yo también moriría contigo,
y me preguntaba ¿qué podía hacer?... después
de tanto pensar y sentir mil cosas dentro de mí, decidí finalmente
que la mejor manera de hacer algo por ti era darle respuesta a una pregunta
que me hiciste cuando tenias diez años y a la cual no respondí.
Decidí
hacerte el regalo más hermoso que nadie jamás ha hecho. Te
regalo mi vida entera, sin condición alguna para que hagas con ella
lo que creas que es mejor, sintiendo muchas cosas bellas y sabiendo que
en el mundo lo más importante es que quieras vivir, ¡Vive
hija!. ¡¡¡¡Te amo!!!!... También quiero
que sepas que hoy, mañana y siempre estaré a tu lado, siempre.
Te Amo y siempre Te Amaré, porque eres lo más grande y hermoso
que Dios me ha dado... siempre estaré contigo, siempre TE AMARÉ...
María
José lloró todo el día y toda la noche. Al día
siguiente, fue al cementerio y se sentó sobre la tumba de su papá,
lloró como nadie lo ha hecho y susurro:
-Papi ahora
puedo comprender cuánto me amabas, yo también te amo aunque
nunca te lo dije. Por eso también comprendo la importancia de decir
"TE AMO". Y te pido perdón por haber guardado silencio"...
En ese instante
las copas de los árboles se movieron levemente y cayeron algunas
flores, Sintió María José que un suave viento rozó
su cara y una brisa fresca besó sus mejillas. Alzó la mirada
al cielo sintiendo una paz inmensa y dio gracias a Dios por eso. Se levantó
y caminó a casa con la alegría de saber que lleva en su corazón
"el amor más grande del mundo"...
LA
CINTA ROSA
Un hombre atractivo,
de mediana edad, entro en un café y se sentó. Antes de ordenar,
no pudo evitar darse cuenta de que un grupo de hombres mas jóvenes,
que bebían en una mesa cercana a la suya se reían de él.
No fue hasta
recordar que llevaba una pequeña cinta rosada en la solapa de su
chaqueta, que se percató de que se trataba la broma. El hombre no
le dio mayor importancia, pero la insistencia de las risas vecinas comenzaron
a molestarle. Miró a uno de los hombres directamente a los ojos,
se llevó el dedo a la solapa y apuntó a la cinta:
¿Esto?....Con
ese gesto todos los hombres en esa mesa se rieron abiertamente.
El hombre
al cual dirigió la mirada le dijo: "Disculpa, amigo, pero estabamos
comentando lo lindo que te ves con esa cintita rosada en tu chaqueta azul."
Con toda calma,
el hombre hizo un gesto de invitación al bromista para que se acercara
y se sentara en su mesa. Aunque se sentía bastante incomodo, el
hombre más joven se acerco y se sentó. El hombre mayor, con
voz muy calmada le dijo: "Llevo esta cinta para llamar la atención
sobre el Cáncer Mamario. La llevo en honor a mi madre."
-"Lo siento,
amigo. ¿Murió ella de cáncer mamario?" "No. Ella esta
sana y bien. Pero sus pechos me alimentaron cuando era un bebé y
fueron albergue cuando tuve miedo o me sentí solo de niño.
Estoy muy agradecido por los pechos de mi madre y por su salud."
"Entiendo",
respondió el otro, no muy convencido.
"También
llevo esta cinta para honrar a mi esposa", continuo diciendo el hombre.
"¿Y
ella también esta bien?"
"Claro que
sí. Sus pechos han sido fuente de amor, para ambos. Con ellos alimentó
a nuestra bella hija de 23 años. Estoy agradecido por los pechos
de mi mujer y por su salud."
"Ya veo. Y
supongo que también lleva la cinta para honrar a su hija."
No. Es muy
tarde para eso. Mi hija murió de cáncer mamario hace un mes.
Ella pensó que era demasiado joven para tener cáncer, por
lo que cuando accidentalmente notó una pequeña protuberancia,
la ignoró. Ella pensó que como no le causaba molestia o dolor,
no había nada de que preocuparse."
Conmovido
y avergonzado, el extraño dijo: "Lo siento, señor."
"Por lo tanto,
también en memoria de mi hija, llevo esta pequeña cinta con
orgullo. Eso me da la oportunidad para hablar con otros. Cuando vuelvas
a casa habla con tu esposa, tus hijas, tu madre, tus hermanas, tus amigas.
Aquí
tienes...", el hombre buscó en su bolsillo y le entrego al otro
una pequeña cinta rosada. Este la tomó, la miró, lentamente
levantó la cabeza y le dijo: "¿Podría ayudarme a ponerla?".
EMPUJA
Cuentan que
un muy buen hombre vivía en el campo pero tenía problemas
físicos, cuando un día se le apareció Jesús
y le dijo:
"Necesito
que vayas hacia aquella gran roca de la montaña, y te pido que la
empujes día y noche durante 1 año".
El hombre
quedó perplejo cuando escuchó esas palabras, pero obedeció
y se dirigió hacia la enorme roca de varias toneladas que Jesús
le mostró. Empezó a empujarla con todas sus fuerzas, día
tras día, pero no conseguía moverla ni un milímetro.
A las pocas
semana llegó el diablo y le puso pensamientos en su mente:
"¿Por
qué sigues obedeciendo a Jesús? Yo no seguiría a alguien
que me haga trabajar tanto y sin sentido. Debes alejarte, ya que es estúpido
que sigas empujando esa roca, nunca la vas a mover".
El hombre
trataba de pedirle a Jesús que le ayudara para no dudar de su voluntad,
y aunque no entendía se mantuvo en pié con su decisión
de empujar.
Con los meses,
desde que se ponía el sol hasta que se ocultaba aquel hombre empujaba
la enorme roca sin poder moverla, mientras tanto su cuerpo se fortalecía,
sus brazos y piernas se hicieron fuertes por el esfuerzo de todos los días.
Cuando se cumplió el tiempo el hombre elevó una oración
a Jesús y le dijo: "Ya he hecho lo que me pediste, pero he fracasado,
no pude mover la piedra ni un centímetro" . Y se sentó a
llorar amargamente pensando en su muy evidente fracaso.
Jesús
apareció en ese momento y le dijo: "¿Por qué lloras?
¿Acaso no te pedí que empujaras la roca? Yo nunca te pedí
que la movieras, en cambio mírate, tu problema físico ha
desaparecido. NO has fracasado, yo he conseguido mi meta, y tú fuiste
parte de mi plan".
JENNY
PENSÓ QUE TENÍA PERMISO
Jenny pensó
que sus padres no le darían permiso para irse de fiesta con unos
amigos, de manera que les mintió y les dijo que iba al cine con
una compañera. Aunque se sintió un poco mal porque no les
dijo la verdad, tampoco le dio muchas vueltas al asunto y se dispuso a
divertirse.
La pizza estuvo
bien y la fiesta genial: al final su amigo Pedro que ya estaba medio borracho,
la invito a dar un paseo, pero primero quiso dar una fumadita... Jenny
no podía creer que él estuviera fumando eso, pero aún
así subió al carro con él.
De repente
Pedro comenzó a propasarse. Eso no era lo que Jenny quería
del todo. "Tal vez mis padres tienen razón" - pensó-; "quizás
soy muy joven para salir así. " "¿Cómo pude ser tan
tonta?" "Por favor, Pedro -dijo- llévame a casa, no me quiero quedar".
Molesto, Pedro
arrancó el carro y comenzó a conducir a toda velocidad. Jenny,
asustada, le rogó que fuera más despacio, pero mientras más
ella le suplicaba, más él pisaba el acelerador. De repente,
vio un gran resplandor. "Oh, Dios ayúdanos. ¡Vamos a chocar!
Ella recibió toda la fuerza del impacto, todo de repente se puso
negro. Semi-inconsciente, sintió que alguien la saco del carro retorcido,
y escucho voces: ¡llamen a la ambulancia! "Estos jóvenes están
en problemas". Le pareció oír que había dos carros
involucrados en el choque.
Despertó
en el hospital viendo caras tristes. "Estuviste en un choque terrible",
dijo alguien. En medio de la confusión se enteró de que Pedro
estaba muerto. A ella misma le dijeron "Jenny, hacemos todo lo que podemos,
pero parece ser que te perderemos a ti también". ¿Y la gente
del otro carro? Preguntó Jenny llorando "También murieron"
le contestaron. Jenny rezó: "Dios perdóname por lo que he
hecho, yo sólo quería una noche de diversión". Y dirigiéndose
a una de las enfermeras pidió: "Por favor, dígale a la familia
de los que iban en el otro carro que me perdonen que yo quisiera regresarles
a sus seres queridos. Dígale a mi mamá y a mi papá
que lo siento, porque mentí, y que me siento culpable porque varios
hayan muerto. Por favor enfermera, ¿Les podrá decir esto
de mi parte?. La enfermera se quedó callada, como una estatua. Instantes
después, Jenny murió.
Un hombre
cuestionó entonces duramente a la enfermera: "¿Porque no
hizo lo posible para cumplir la última voluntad de esa niña?"
La enfermera miró al hombre con ojos llenos de tristeza, y le dijo:
"Porque la gente en el otro carro eran su papá y su mamá
que habían salido a buscarla".
EL
DIARIO DE UN PERRO
El Diario de
un Perro no es sobre mi mascota; sin embargo si es la vida de muchos perros
desafortunados que fueron comprados en un momento de capricho o sin pensar,
por dueños irresponsables que no se interesan en su mascota, ni
se tientan el corazón en hechar a un animal a la calle. Tal vez
no se han puesto a pensar todo lo que pasará ese pobre animalito.
Este cuento
es lo que esos perros nos platicarían en realidad, si pudieran hablar.
Está dedicado a ellos, tratando de sensibilizar a sus dueños.
1ª. Semana.
Hoy cumplí una semana de nacido...¡qué alegría
haber llegado a este mundo!.
1er. Mes.
Mi mamá me cuida muy bien. Es una mamá ejemplar.
2 Meses. Hoy
me separaron de mi mamá. Ella estaba muy inquieta, y con sus ojos
me dijo adiós, esperando que mi nueva familia humana me cuidara
tan bien como ella.
4 Meses. He
crecido rápido; todo me llama la atención, hay varios niños
en la casa que para mi son mis hermanitos. Somos muy inquietos, ellos me
jalan la cola y yo los muerdo jugando.
5 Meses. Hoy
me regañaron. Mi ama se molestó porque me hice pipí
adentro de la casa; pero nunca me han enseñado dónde debo
hacerlo. Además duermo en la recámara ¡ya no me aguantaba!.
8 Meses. Soy
un perro feliz. Tengo el calor de un hogar; me siento tan seguro, tan protegido.
Creo que mi familia humana me quiere y me consiente mucho. Cuando están
comiendo me convidan. El patio es para mi sólito y me doy vuelo
escarbando como mis antepasados los lobos, cuando esconden su comida. Nunca
me educan ha de estar bien todo lo que hago.
12 Meses.
Hoy cumplí un año. Soy un perro adulto. Mis amos dicen que
crecí mucho más de lo que ellos pensaban, que orgullosos
se deben de sentir de mí.
13 Meses.
Que mal me sentí hoy. Mi hermanito me quitó la pelota. Yo
nunca le agarro sus juguetes. Así que se la quité. Pero mis
mandíbulas se han hecho muy fuertes, así que lo lastimé
sin querer. Después del susto, me encadenaron, casi sin poderme
mover, al rayo del sol. Dicen que van a tenerme en observación y
que soy ingrato. No entiendo nada de lo que pasa.
15 Meses.
Ya nada es igual...vivo en la azotea. Me siento muy solo...mi familia ya
no me quiere. A veces se les olvida que tengo hambre y sed. Cuando llueve
no tengo un techo que me cobije.
16 Meses.
Hoy me bajaron de la azotea. De seguro mi familia me perdonó. Yo
me puse tan contento, que daba saltos de gusto. Mi rabo parecía
reguilete. Encima de eso, me van a llevar con ellos de paseo. Nos enfilamos
hacia la carretera y de repente se pararon. Abrieron la puerta y yo me
bajé feliz creyendo que haríamos nuestro día de campo.
No comprendo por qué cerraron la puerta y se fueron.
¡Oigan
esperen!, ladre...se olvidan de mí. Corrí detrás del
coche con todas mis fuerzas. Mi angustia crecía al darme cuenta
que casi me desvanecía y ellos no se detenían: Me habían
abandonado.
17 Meses.
He tratado en vano de buscar el camino de regreso a casa. Me siento y estoy
perdido. En mi sendero hay gente de buen corazón que me ve con tristeza
y me da algo de comer. Yo les agradezco con mi mirada y desde el fondo
de mi alma. Yo quisiera que me adoptaran y sería leal como ninguno.
Pero sólo dicen pobre perrito, se ha de haber perdido.
18 Meses.
El otro día pasé por una escuela y vi muchos niños
y jovencitos con mis hermanitos. Me acerqué, y un grupo de ellos,
riéndose, me lanzó una lluvia de piedras -a ver quién
tenia mejor tino.- Una de esas piedras me lastimó un ojo y desde
entonces ya no veo con él.
19 Meses.
Parece mentira, cuando estaba más bonito se compadecían más
de mí. Ya estoy muy flaco; mi aspecto ha cambiado. Perdí
mi ojo y la gente más bien me saca a escobazos cuando pretendo echarme
en una pequeña sombra.
20 Meses.
Casi no puedo moverme. Hoy al tratar de cruzar una calle por donde pasan
muchos coches, uno me arrolló. Según yo estaba en un lugar
seguro llamado cuneta, pero nunca olvidaré la mirada de satisfacción
del conductor, que hasta se ladeó con tal de centrarme. Ojalá
me hubiera matado, pero sólo me dislocó la cadera. El dolor
es terrible, mis patas traseras no me responden y con dificultades me arrastré
hacia un poco de hierba a la ladera del camino.
Tengo 10 días
bajo el sol, la lluvia, el frío, sin comer. Ya no me puedo mover.
El dolor es insoportable. Me siento muy mal; quedé en un lugar húmedo
y parece que hasta mi pelo se está cayendo. Alguna gente pasa y
ni me ve; otras dicen: No te acerques.
Ya casi estoy
inconsciente; pero alguna fuerza extraña me hizo abrir los ojos.
La dulzura de su voz me hizo reaccionar. Pobre perrito, mira cómo
te han dejado, decía...junto con ella venía un señor
con bata blanca, empezó a tocarme y dijo: Lo siento señora,
este perro ya no tiene remedio, es mejor que deje de sufrir. A la gentil
dama se le salieron las lagrimas y asintió. Como pude, moví
mi rabo y la miré agradeciéndole me ayudará a descansar.
Sólo sentí el piquete de la inyección y me dormí
para siempre pensando porqué tuvo qué nacer si nadie me quería.
La solución
no es echar el perro a la calle, sino educarlo. No convierta en problema
una grata compañía.
EL
RELOJ
Quisiera regresar
a aquel tiempo en el que...
Las decisiones
importantes se tomaban mediante un practico: "de-tin-ma-rin-de-do-pingue-cu-ca-ra-ma-ca-ra..."
Los errores
de gramática se arreglaban diciendo simplemente: "arranca la hoja
y hazlo de nuevo..."
El peor castigo
y condena era que te hicieran escribir cien veces: "No debo..."
Las discusiones
terminaban con un: "chin-cham-pu" o con un "piedra, papel o tijera..."
"Tener mucho
dinero", sólo significaba: poder comprar más golosinas jugando
a la tiendita o un helado en el recreo.
Llenar un
frasco con canicas podía mantenernos felizmente ocupados todo un
atardecer.
No era raro
que tuvieras cuatro o cinco "mejores" amigos(as).
"Es muy viejo(a)":
se refería a cualquiera que tuviera más de 18 años.
No había
nada que fuera mas lindo y "prohibido" que jugar con cuetes...(ahora jugamos
a ponernos... cuetes)
"Ladrones
y Policías" era sólo un juego para los recreos... y era mucho
mas divertido ser ladrón que policía ...
"Venenosa"
se refería sólo a un tipo de "alimaña" y no a ciertas
personas
Para viajar
desde la tierra al cielo, sólo tenías que jugar a que eras
"astronauta o superhéroe"...
Era ideal
jugar un partido de volleyball sin red y las reglas no importaban demasiado
...
Lo peor que
te podía ocurrir con el sexo opuesto era que te rechazaran jugando:
"carreterita o a la comidita".
"Haber llevado
un arma a la escuela" significaba: que te habían atrapado con una
resortera ...
"El último
dispara los refrescos...¡!" era el grito que te hacia correr como
un desaforado hasta que sentías que se te reventaba el corazón...
Nadie en el
mundo era más linda que mamá. Ella sólo besaba tus
moretones, chichones y raspones y te hacia sentir mejor al instante ...
Nunca faltaban
los miguelitos , chamoy´s, ni la moneda debajo de la almohada que
te dejaba el "Ratón Pérez" a cambio de tus "dientes de leche"
, eras de otro mundo si te dejaba un billete.
Siempre descubrías
tus nuevas capacidades y habilidades a causa de un: "a que tú no
puedes...?"
La "desilusión"
era haber sido elegido "último" para el equipo de tu escuela.
"Guerra",
sólo significaba arrojarse trozos de gis y bolitas de papel durante
las "horas libres".
Los "globos
de agua" eran la más moderna, eficiente y poderosa "arma" que se
había inventado.
"La guerra",
era algo que había sucedido antes de que naciéramos y que
nunca volvería a suceder ...
Los helados
y frutas con chile piquín constituían el grupo de los alimentos
básicos y esenciales.
Para transformar
tu "bici" en una poderosa "moto" sólo había que colocarle
un envase aplastado de tropicana entre los rayos de la rueda.
No había
nada mejor que las tardes del Verano para una cascarita en la cuadra o
esperar para ver pasar al vecino o vecina que tanto te agradaba.
Los "hermanos
mayores" eran el peor de los tormentos, pero también eran los mas
celosos, fieles y feroces protectores...
Si puedes
recordar la mayoría de estas cosas, entonces significa que realmente
has estado VIVO!!!!
FELIZ
DÍA MAMÁ
De niños
creemos que mamá todo lo puede, que no siente cansancio, que no
sufre... esa imagen que guardamos de ella con el tiempo no coincide con
la que vemos cuando pasan los años...
Entonces descubrimos
que mamá también sufre, se cansa, esta triste, no tiene fuerza
y calla ocultando el dolor...
La vemos como
un héroe sobrevivir a grandes tragedias, llevarnos de la mano conteniéndonos
y mostrándonos la vida siempre del lado más bello...
De niños
no entendemos sus lágrimas...de adultos nos preocupan...o no las
comprendemos...
Así
como nosotros necesitamos tantas veces de la protección de esos
brazos fuertes, de la comprensión de nuestros gestos o de nuestros
silencios, de nuestro dolor... ella también nos necesita...
Por eso debemos
detenernos y observarla...abrazarla y hacer que sienta que estamos allí...que
nos importa, que es valiosa ...y de esta forma regresaremos a ella el más
hermoso sentimiento que nos enseñó, el sentimiento que lleva
paz y tranquilidad en los momentos difíciles de la vida, el que
nos contiene, el que minimiza el dolor, el que nos hace luchar por nuestros
sueños e ideales...pero por sobre todo nos enseña a dar sin
pedir nada a cambio: El Amor.
¡Feliz Día Mamá!
CICATRICES
DE AMOR
En un día
caluroso de verano en el sur de la Florida un niño decidió
ir a nadar a la laguna que estaba detrás de su casa. Salió
corriendo por la puerta trasera, se tiró un clavado inmediatamente
y nadaba feliz....No se daba cuenta de que un cocodrilo se le acercaba.
Su mamá
desde la casa observaba por la ventana, y vio con horror lo que sucedía.
Enseguida corrió hacia su hijo gritándole lo más fuerte
que podía.
Oyéndola,
el niño se alarmó y viró nadando hacia su mamá.
Pero fue demasiado tarde. Desde el muelle la mamá agarró
al niño por sus brazos justo cuando el caimán le agarraba
sus piernitas. La mujer jalaba determinada, con toda la fuerza de su corazón.
El cocodrilo era más fuerte, pero la mamá era mucho más
apasionada y su amor no la abandonaba.
Un señor
que escuchó los gritos se apresuró hacia el lugar con una
pistola y mató al cocodrilo.
El niño
sobrevivió y, aunque sus piernas sufrieron bastante, aún
pudo llegar a caminar. Cuando salió del trauma, un periodista le
preguntó al niño si le quería enseñar las cicatrices
de sus pies. El niño levantó la colcha y se las mostró.
Pero entonces, con gran orgullo se remango las mangas y señalando
hacia las cicatrices en sus brazos le dijo: "Pero las que usted debe ver
son estas".
Eran las marcas
de las uñas de su mamá que habían presionado con fuerza.
"Las tengo
porque mamá no me soltó y me salvó la vida".
EL
SABIO Y EL REY
Un Rey soñó
que había perdido todos los dientes. Después de despertar,
mandó llamar a un Sabio para que interpretase su sueño.
-¡Qué
desgracia mi señor! - exclamó el Sabio - Cada diente caído
representa la pérdida de un pariente de vuestra majestad.
- ¡Qué
insolencia! - gritó el Rey enfurecido - ¿Cómo te atreves
a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!
Llamó
a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos.
Más
tarde ordenó que le trajesen a otro Sabio y le contó lo que
había soñado. Este, después de escuchar al Rey con
atención, le dijo:
- ¡Excelso
señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa
que sobrevivirás a todos vuestros parientes.
Se iluminó
el semblante del Rey con una gran sonrisa y ordenó que le dieran
cien monedas de oro.
Cuando éste
salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:
- ¡No
es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños
es la misma que el primer Sabio. No entiendo porque al primero le pagó
con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.
- Recuerda
bien amigo mío - respondió el segundo Sabio - que todo depende
de la forma en el decir... uno de los grandes desafíos de la humanidad
es aprender a
comunicarse.
De la comunicación
depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra.
Que la verdad debe ser dicha en cualquier situación, de esto no
cabe duda, mas la forma con que debe ser comunicada es lo que provoca en
algunos casos, grandes problemas.
La verdad
puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro
de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje
y la ofrecemos con ternura, ciertamente será aceptada con agrado.
La forma de
decir las cosas puede cambiar el ánimo y disposición de quienes
te escuchan.
MUJER....
Tanto que decir,
tan pocas palabras para describirla. Derrite con la mirada. Acribilla con
una sonrisa. Sólo te dejará saber lo que quiere que sepas.
Puede arruinar tus aspiraciones con simples mentiras ocasionales. Puede
herirte independientemente de que te quiera o no.
Siempre te
pedirá que le hables con la verdad pero nunca te creerá.
Te querrá y se aferrará a ti a más no poder. Sólo
si mueres por ella. Di lo que quieras pero siempre será una mujer.
Puede hacerte
feliz con una simple mirada tierna. Puede tomar o dejar lo que tu alma
ofrezca. Por que no tiene necesidad de pedir. Siempre aceptará todo
lo que le des y esperará darte nada a cambio de ser feliz. Leerá
tu mente a través de tus ojos. Sin darte cuenta sabrá todo
de ti sin que hayas cruzado una sola palabra con ella. Es por eso que no
dejan a las mujeres ser presidentes.
En las noches
más heladas de soledad, con dos palabras suyas podrás volver
a vivir. Cuando tu vida no pueda estar mejor, con tres palabras suyas te
degollará y te sentirás morir. Te hará sacar lo mejor
de ti para ella y todo lo peor para ti. Podrás soñar con
la noche en que llegue hasta el pié de tu ventana, pero eso nunca
sucederá. Podrás aspirar a que te diga que te ama y nunca
te dejara, pero sólo lo hará hasta que tú lo hagas.
Y mil ideas sobre la mujer cruzarán por tu mente pero jamás
sucederán. ¿Por que? Simplemente por que siempre estará
muy por encima de ti. Nunca recibirás un poema de ella, no importa
lo que hagas nunca merecerás un verso.
Sólo
te esperará si realmente la quieres. No te pedirá nada por
más que lo necesite. Esperará a que tú la invites.
La podrás
ver como una diosa o una rosa. Como una noche o mañana hermosa.
La respetarás por que será tu hermana, tu prima, tu tía,
tu novia, esposa o madre. La que te dejo ver este mundo por primera vez.
La mujer que más quisiste y amaste, con la que más fuiste
fiel. La que más ignoraste cuando cumpliste 15 años. La que
más te cuidó, mas se preocupó y más lloró
por ti. A la que menos agradeciste todo lo que hizo por verte sonreír.
Y te desgarrarás en el suelo llorando por volverla a ver. Para decir
que la quisiste aunque nunca lo dijiste. Que sientes todas las noches en
las que esperó a que llegaras.
Tu alma languidecerá
en el piso. Todo por una mujer. La que más quisiste y jamas olvidarás.
Y otra mujer te sacará de tu depresión. Te volverá
a iluminar y encontraras la pasión. La cuidarás con tu vida
y jamás la dejarás de amar. Por que será la madre
de tus hijos. Será tu amanecer, tu atardecer. Tu querer.
Podrá
ser tan fría o tierna como ella quiera y con quien quiera. Hará
lo que su voluntad le dicte por que no se rige por nadie. Te gobernará
con sus miradas, aunque nunca dejarás de amar sus ojos. Te destruirá
con sus palabras y no podrás más que soñar con su
boca. Nunca serás digno de una lágrima suya y cuando al fin
lo seas, morirás al saberlo. Aborrecerás cada vez que ignoró
tus llamadas. Pero las olvidarás con un par de palabras.
Darás
todo por ella por un "te quiero". Y sabrás que valió la pena
hasta en los casos en que sepas que no fue sincero.