EL MEXICANO




El Mexicano no se emborracha: se pone pedo!!
EL Mexicano no saluda: te dice que onda guey
El Mexicano no tiene amigos: tiene brothers
El Mexicano no se cae: se da un chingadazo
El Mexicano no se burla: se caga de risa
El Mexicano no convence: tira choro
El Mexicano no se lanza: se avienta
El Mexicano no besuquea: faja
El Mexicano no molesta: chinga
El Mexicano no se baña: se da un regaderazo
El Mexicano no se molesta: se encabrona
El Mexicano no te golpea: te da un putazo
El Mexicano no te ordena: te manda a huevo
El Mexicano no sufre de diarrea: sufre de chorrillo
El Mexicano no fracasa: la caga.
El Mexicano no sale corriendo: sale en chinga loca
El Mexicano no toma siestas: se echa una jeta
El Mexicano no ríe hasta mas no poder: se caga de la risa
Al Mexicano no le es difícil: Esta cabrón!!
El Mexicano no va rápido: va hecho la madre!!
El Mexicano no toma: se pone como cola de perro, osea hasta atras"
El mexicano no entra en acción: se agarra a madrazos!
El Mexicano no es listo: es una pistola
El Mexicano no pide que lo lleven: pide un aventón
El Mexicano no es un tipo alegre: es poca madre!!!
El Mexicano no es un tipo tremendo: es un chingón!!!
El Mexicano no hace algo muy bien: se raya!
El Mexicano no es cualquier cosa: es MEXICANO

Asi que si eres mexicano Recuerda ke por ahi Dicen ke:

"Pobre Mexico Tan Cerca de Estados Unidos, Tan Lejos de Dios, Y Lleno de Mexicanos"


 


Hola como estas
 

¿Cuando fue que empezamos a ser amigos?... no lo se... No te parece gracioso que con tu pareja siempre quieres llevar la cuenta, recordar el día y el momento exacto en que se conocieron ? cuando empezaron su relación, a que hora, en donde? ...con tu pareja celebras aniversarios... y con los amigos es algo que realmente sobra, no importa el momento exacto, la hora, el día en que los conoces, solo importa que a través de esos anos meses y días vas construyendo momentos inolvidables...

Con el presente construyes las anécdotas del ayer, recuerdas tal o cual fecha por sucesos importantes pasados a su lado, pero no tienes la presión de recordar que en un día exacto fue que empezaste a ser amigo de alguien es mas, tal vez al principio te caiga mal, o no pensaste que algún día podrías llevarte bien conmigo, con la persona que hoy es tu gran amigo.

Estuve pensando en todo ello, y bueno, no importa si los conozco de hace diez, veinte, cinco años o unos cuantos meses... lo importante es que en algún momento del tiempo se dio el milagro de la amistad, que a través de ese mismo tiempo se ha ido construyendo la confianza, el respeto, la tolerancia, el cariño.

Cuantos años cuesta el construirlos y que pronto se pueden perder! No te envío esto en una fecha especial, pues como ya dije, eso sale sobrando, te lo envío solo porque ayer, mañana, pero sobre todo HOY te considero mi amigo, amigo que quiero muchísimo y con quien me encanta convivir...

Hoy te envío un enorme abrazo. Que la vida te sonría SIEMPRE!!! RECUERDA QUE CADA VEZ QUE SONRIES SE BORRA UNA TRISTEZA Y SE ILUMINA UNA ESPERANZA.

Muchas personas entraran y saldran de tu vida; pero solo verdaderos amigos dejaran huellas en tu corazón! Para manejarte a ti mismo, usa la cabeza; para manejarte con los demás... usa tu corazón!...

El enojo es solo una carta de peligro. Si alguien te traiciona una vez, es su falta; si te traiciona dos veces, es tu falta. Las grandes mentes discuten las ideas; mentes promedio discuten los eventos; mentes pequeñas discuten a las personas. El que pierde dinero, pierde mucho; el que pierde a un amigo, pierde mucho mas; el que pierde la fe, pierde todo. Las personas jóvenes bonitas son accidentes de la naturaleza, pero las personas viejas bonitas son obras de arte. Aprende de los errores de otros!.

Tal vez no vivirás lo suficiente para aprender todo de ti mismo... Los amigos, tu y yo...Tu traes otro amigo...;

Y ahora somos tres... Nosotros empezamos nuestro grupo... Nuestro circulo de amigos... Y como es un circulo?... No hay ni principio ni fin.!.....

El ayer es historia, el mañana es; misterio!; El hoy es un regalo, que llamamos presente. Muéstrale a tus amigos cuanto los quieres!...
 
 


Decir Te Amo...

Me llamo Rebbeca Marec, tengo 21 años y vivo en Buenos Aires, Hace 7 años conocí a Santiago, íbamos al mismo instituto, él era 2 años mayor que yo, nos veíamos en el receso y al final de las clases, era un chico muy dulce, muy diferente a los demás tipos del colegio, se convirtió en mi mejor amigo, nunca me había llevado tan bien con alguien, ni siquiera con las chicas de mi edad. Lo extraño tanto.
 

Era encantador, tenía dos piercings en la nariz, y usaba ropa gastada, estaba altísimo y hacerlo llorar era lo más fácil del mundo, era como un niño. Tenía casi 2 años de conocerle cuando me dijo que me amaba, yo quede en shock, Santiago mi mejor amigo, mi hermano, me amaba, no lo podía creer, mas bien no lo quería creer.
 

En ese entonces yo tenía novio, Marcelo, un tipo que tenía dos caras, una cuando estaba conmigo y otra cuando no lo veía, el maldito golfo se liaba con otras chicas y conmigo a la vez, no lo quería creer por que nuestra relación era formal, yo conocía a sus padres y él a los míos, Santiago lo conocía bien y lo puso en evidencia, Nunca acepto nada hasta que Santi y yo lo descubrimos en plena relación dentro de su coche con una chava que era putisima.
 

Ese día por la mañana el hipócrita fue a mi casa llorando pendiéndome que volviéramos, si no lo veo con mis propios ojos, tal vez no hubiese creído en Santiago, creía yo que por el hecho de amarme mentiría si fuese necesario para que terminara con Marcelo.
 

Estuve casi 8 meses con ese tipo y gracias a Santiago pude librarme de él, hasta ahora soy conciente del peligro en que estuve. En vez de darle una oportunidad a Santiago, conocí a otro chico, Roberto. Santi me amaba. Cuando me hice novia de Roberto solo lo conocía de 3 meses.
 

Le rompí el corazón a mi mejor amigo, ya no me visitaba, ya no marcaba el teléfono, me evitaba. Complete un mes con Roberto y rompimos. Busque a Santi, yo no podía perder su amistad, su regreso me hizo muy feliz. Siempre hizo todo lo que pudo para complacerme, pero yo nunca lo deje convertirse en mi novio, estuve sola casi todo el bachillerato. El ultimo año conocí a Diego, atento, caballeroso, levantaba pesas. Nunca pude decirle a Santi, no tuve el valor para verlo estrozado otra vez.
 

Una amiga mutua tuvo que darle la noticia: "Rebbeca tiene novio". Ese día Santi fue por mí al instituto, cuando le vi afuera, no podía verle a los ojos sentía vergüenza, caminó hacia mí, pero antes de que llegara a donde yo estaba. Diego se cruzo en su camino y llego primero que él, me abrazo y me dio un beso en la boca, Santiago se quedo a metro y medio de distancia, no hizo ruido, no dijo nada, pero ver eso le dolió hasta el alma, una amiga lo abrazo por que no podía controlar el llanto.
Cuando me di cuenta me sentía miserable. Santiago cayo en una depresión muy grande, ya no se rasuraba, se hizo varios tatuajes y se encerró en un mutismo casi total. Santi nunca hizo nada para que terminara con Diego, sabía que yo era feliz y eso fue lo más importante para él.
 

Diego era el chico más popular de todo el instituto, con el tiempo se gano mi confianza y todo mi cariño. Siendo franca Santi me importaba poco, cuando estaba con Diego todo lo demás me importaba poco, me escude pensando que lo que Santiago sentía por mí era "obsesión enferma" hubo veces en que yo evitaba verlo o que no contestaba sus llamadas. Un día Diego me llevo a una fiesta con sus amigos en una casa de campo, bebimos, bailamos, todo era diversión.
 

Me pidió que saliéramos a ver las estrellas para que pudiéramos estar solos, cuando estuvimos lo suficientemente lejos de la casa, comenzó a besarme con la ternura con la que siempre me había besado, sus manos jugaban con mi pelo, sus caricias fueron cada vez más fuertes, hasta que no empezó a gustarme, le pedí que se detuviera, pero seguía tocándome, dejo de ser amable y caballeroso.. Me tiro al piso y me forzó a tener relaciones con él.
 

Pesaba el doble que yo, no pude detenerlo. Con una mano apretaba mi garganta y con la otra subió mi falda y rompió mi ropa interior. Me violo. Después me golpeo y amenazo con matarme si le contaba a alguien. Me dejo tendida en el piso y regreso a la fiesta. Como pude regrese sola a casa, un taxi del aeropuerto me auxilio. Gracias a Dios no había nadie.
 

A la mañana siguiente sonó el teléfono, era Diego, me llamo perra y me dijo que me mataría si hablaba, y que además nadie me iba a creer. Yo estaba muerta de miedo. Les dije a mis padres que llegue muy  bebida y que caí por las escaleras. Me sentía fatal, no sabía que hacer. Antes de que pasara una semana Diego consiguió otra chica en el instituto, seguía amenazándome por teléfono y un día el perro mal nacido dejo una rata muerta dentro de mi casillero con un mensaje: no hables.
 

Esa tarde encontré a Santi en el parque, dormido en una banca, casi no le reconocí habían pasado meses desde la ultima vez que lo vi, lo desperté y le pedí que fuera a mi casa, no dijo una sola palabra, nada mas me veía. No sabía si iba a ir o no. Era de noche cuando Santiago llego a mi casa, se había rasurado y cortado el pelo, vestía de negro, llevaba una camisa de manga larga para que mi madre no viera sus tatuajes. Verlo otra vez en mi casa me lleno de alegría, de tranquilidad.
 

Subimos a mí recamara y no pude soportar más, le conté todo, en
la oscuridad de mi alcoba abrazados llorando, en sus brazos encontré la paz y la tranquilidad perdidas, Santiago se quedo hasta que estuve dormida, la primera noche que pude dormir desde esa maldita fiesta. Al día siguiente Santiago esperaba afuera del Instituto, pero no me esperaba a mí, esperaba a Diego, cuando lo vio salir, se fue detrás de él, lo cogió por un brazo y le dijo algo en el oído, Diego trato de correr, pero Santiago lo alcanzo casi al instante, lo hizo pedazos. Le rompió la nariz, un brazo, muchos dientes y le arranco pelo a estirones, el ataque duro segundos, Diego yacía en el piso y Santi le dijo al oído "si hablas te voy a matar". Santiago fue consignado por lesiones, estuvo 2 meses en prisión. Me ayudo a superar todo, curo mi alma, acabo con mis temores, me ayudo a renacer.Y guardo todo en secreto. Solo él y Diego supieron lo que paso.
 

Le preguntaba que como me podía querer después de yo hacerle tanto daño, su respuesta era siempre.. "te amo". Empecé a tomarle mas cariño, mas todavía no lo amaba, no se como podía amar a cualquier imbecil menos a Santiago. Entre a la universidad y conocí muchos chicos, ahora tenía mas cuidado, Santiago seguía amándome y esperándome, no se por que prefería enamorarme de chavos que no conocía, la estúpida de mi le contaba de ellos, nunca era mi intención pero lo seguí lastimando, haciéndolo sufrir y haciéndolo llorar.
 

Hoy estoy arrepentida, quisiera regresar el tiempo. Me di cuenta que Santiago no merecía que yo le hiciera eso así que después de AÑOS de bloquearme a mi misma con "no lo puedes querer es el hijo que no tuvo tu madre: Tu hermano", estaba decidida a darle una oportunidad, después de todo él era mi hombre ideal, bromeábamos acerca de contraer matrimonio muy a menudo. Así que yo comencé a buscar a Santiago, a pedirle citas a hablarle por teléfono, estaba muy contento. Se veía muy feliz. Estuve a punto de ser yo la que le pidiera que fuese mi novio, pero la estúpida mi conoció a Francisco. Santiago siempre iba a estar ahí de todos modos. Lo seguía viendo de todos modos.
 

Francisco me bajo el cielo y las estrellas y me hice su novia. Otra vez no pude decirle a Santiago y se entero de la peor manera. Cumplía años y me celebre en una disco, Santiago llego y se sentó en mi mesa con Francisco, Yo y amigos de la universidad. Ahí Francisco me dio de regalo una gargantilla hermosa, me la puso y me beso. Santi estaba desconcertado no sabía que estaba pasando, una amiga le dijo a Santiago que ese chavo era mi novio. Santiago volteo a verme se levanto y se fue, su rostro lo decía todo, no necesito decir nada. Sali corriendo de mi fiesta pero Santiago acababa de dejar el estacionamiento, no lo alcance. Cuando regrese, llego una tipa a la mesa, y le dijo a Francisco: no me vas a presentar?", Francisco se puso de mil colores pero termino levantándose de su lugar y la abrazo por la cintura Y LA PRESENTO COMO SU NOVIA, una amiga monto en cólera, le lanzo su bebida y le grito: pero si andas con Rebbeca grandísima mierda!!!!!!
 

Yo no sabía que tenía novia, me sentía una golfa, una vil puta, me había involucrado con un chavo que tenía novia y a escondidas de Santiago. Me arranque su gargantilla de mierda y se la lance al rostro, este era el ultimo error que iba a permitirme. Salí corriendo a buscar a Santiago.Le pedí a un amigo que me llevara. Yo sabía donde encontrarlo: en el parque, su lugar favorito para llorar.
 

Lo encontré cabizbajo sentado en un columpio, lloraba en silencio. Le pedí que me disculpara por no decirle lo de Francisco, No me dejo terminar, me dijo que no tenía nada que disculparme y que al contrario, esperaba que él si me pudiera hacer feliz por que mi suerte en el amor había sido muy perra, "Yo solo quiero que TU SEAS MUCHO MUY FELIZ, ES LO ÚNICO QUE LE PIDO A MI DIOS", me pidió un favor: que regresara a mi fiesta, me dijo que no podía perdérmela, Le dije que tenía que hablar con él, en ese momento me di cuenta que Santiago era el amor de mi vida, el mejor de los hombres, que a pesar de sus aretes y la tinta que tenía encima era un mar de virtudes, siempre lo supe pero nunca me lo permití. Quería decirle todo. Pero me dijo que mi fiesta me esperaba y que mis padres iban a estar preocupados si no regresaba. Le hice prometer que me buscaría al siguiente día por la mañana. El mismo me llevo de regreso a mi fiesta de cumpleaños, mis 21, no se quiso quedar. Francisco ya no estaba, tampoco la tipa.
 

Regresamos entrada la madrugada, sonó el teléfono, contesto mi padre, era la madre de Santiago, Había tenido un accidente en el trayecto de la disco a su casa, un ebrio embistió un costado de su automóvil al pasarse una luz roja. Estaba muy mal, tenía sus piernas desechas. Estuvo en coma unas horas, y nos permitieron pasar a verlo a su madre y a mí. Después de un rato su madre me dejo sola con Santiago, yo no podía dejar de llorar y tome su mano, estaba morada y le pedí perdón por todos los años que lo hice sufrir, por todas las veces que lo cambie por tipos que al final no valían nada, le di las gracias por consagrar su vida a mi, por ser mi guardián, mi ángel, mi protector, le dije que si despertaba nunca me iba a separar de el y que le iba a dedicar mi vida, que quería tener sus hijos y casarme con el, que despertara por que al fin me había dado cuenta de que lo amaba mas que a mi vida misma, que por favor no me dejara sola.
 

Santiago no me escucho, los aparatos a los que estaba conectado marcaban que mi mejor amigo empezaba el viaje al otro mundo, al cielo, trataron de revivirle pero no pudieron. Santiago se me murió, y nunca escucho de mis labios "te amo", en mis brazos lloro mis desprecios y en mis brazos murió, Dios me lo quito el día que en aprendí a amarlo, me dedico 7 años de su hermosa y corta vida y yo no pude dedicarle mas que un día, desperdicie al único hombre que en verdad ha valido en mi vida, nunca nadie se esforzó tanto por hacerme feliz, por conquistarme. Dios lo puso en mi camino y me lo quito por que nunca supe valorarlo. Preferí estar con personas que solo me hicieron daño y el único que en verdad me amo no hice otra cosa mas que lastimarlo, nunca mas lo voy a ver jugar fútbol con los niños del parque, ni comer pizzas, ni boxear, ni nada.
 

Yo tuve la culpa de que tuviera ese accidente, si me hubiera dado cuenta un día antes de que lo amaba, él estaría hoy conmigo y sería la mujer mas afortunada de la tierra. No va a realizar sus sueños, escalar los andes, ser arquitecto, lo que más me duele es que su más grande anhelo lo tuve siempre al alcance de mi mano: ser mi novio, y nunca se lo permití. Santiago yo se que estas en el cielo y me cuidas desde allá arriba, Espero que tu Dios me permita estar pronto contigo.
 
 
 


Por Favor, Dios mío...

¡Sólo tengo 17 años!

El día de muerte, fue tan común como cualquier día de mis estudios escolares.
Hubiera sido mejor que me hubiera regresado como siempre en el autobús, pero me molestaba el tiempo que tardaba en llegar a casa.
Recuerdo la mentira que le conté a mamá, para que me prestara su automóvil; entre los muchos ruegos y suplicas, dije que todos mis amigos manejaban y que consideraría como un favor especial si me lo prestaba.
Cuando sonó la campana de las 2:30 de la tarde para salir de clases, tiré los libros al pupitre porque estaría libre hasta el otro día a la 8:40 de la mañana; corrí eufórico al estacionamiento a recoger el auto, pensando sólo en que iba a manejarlo a su antojo.
¿Cómo sucedió el accidente? Esto no importa. Iba corriendo con exceso de velocidad, me sentía libre y gozoso, disfrutando el correr del auto. Lo último que recuerdo es que rebasé a una anciana, pues me desesperó su forma tan lenta de manejar.
Oí el ensordecedor ruido del choque y sentí un tremendo sacudimiento...
Volaron fierros y pedazos de vidrio por todas partes; sentía que mi cuerpo se volteaba al revés y escuché mi propio grito.
De repente desperté. Todo estaba muy quieto y un policía estaba parado junto a mí. También vi a un doctor. Mi cuerpo estaba destrozado y ensangrentado, con pedazos de vidrio encajados por todas partes. Cosa rara, no sentía ningún dolor.
¡Hey! No me cubran la cabeza con esa sábana. ¡No estoy muerto, sólo tengo 17 años! Además tengo una cita en la noche. Todavía tengo que crecer y gozar de una vida encantadora... ¡No puedo estar muerto!
Después me metieron a una gaveta. Mis padres tuvieron que identificarme. Lo que más me apenaba es que me vieran así....Hecho añicos.
Me impresionaron los ojos de me mamá, cuando tuvo que enfrentarse a la más terrible experiencia de su vida. Papá envejeció de repente cuando le dijo al encargado del anfiteatro: "Sí... este es mi hijo".
El funeral fue una experiencia macabra. Vi a todos mis parientes y amigos acercarse al ataud. Pasaron uno a uno con los ojos entristecidos; algunos de mis amigos lloraban, otros me tocaban las manos y sollozaban al alejarse.
¡Por favor, alguien que me despierte! Sáquenme de aquí, no aguanto ver inconsolables a papá y a mamá. La aflicción de mis abuelos, apenas les permite andar... mis hermanas y hermanos parecen muñecos de trapo. Pareciera que todos estuvieran en trance. Nadie quiere creerlo, ni yo mismo.
¡Por favor, no me pongan en la fosa! Te prometo Dios mío, que si me das otra oportunidad seré el más cuidadoso del mundo al manejar. Sólo quiero una oportunidad más.
Por favor, Dios Mío...Recuerda que...¡Sólo tengo 17 años!
 
 

  CUANDO PENSABAS QUE NO TE VEÍA

Por: Un Niño

Cuando pensabas que no te veía. Te vi pegar mi primer dibujo en el refrigerador, e inmediatamente quise pintar otro.
Cuando pensabas que no te veía. Te vi arreglar y disponer de todo en nuestra casa para que fuese agradable vivir, pendiente de detalles, y entendí que las pequeñas cosas son las cosas especiales de la vida.
Cuando pensabas que no te veía. Te escuché pedirle a Dios y supe que existía un Dios al que le podría yo platicar y en quien confiar.
Cuando pensabas que no te veía. Te vi preocuparte por tus amigos sanos y enfermos y aprendí que todos debemos de ayudarnos y cuidarnos unos a otros.
Cuando pensabas que no te veía. Te vi dar tu tiempo y dinero para ayudar a personas que no tienen nada y aprendí que aquellos que tienen algo deben de compartirlo con quienes no tienen.
Cuando pensabas que no te veía. Te sentí darme un beso por la noche y me sentí amado y seguro.
Cuando pensabas que no te veía. Te vi atender la casa y a todos los que vivimos en ella y aprendí a cuidar lo que se nos da.
Cuando pensabas que no te veía. Vi como cumplías con tus responsabilidades aún cuando no te sentías bien, y aprendí que debo de ser responsable cuando crezca.
Cuando pensabas que no te veía. Vi lágrimas salir de tus ojos y aprendí que algunas veces las
cosas duelen, y que está bien llorar.
Cuando pensabas que no te veía. Vi que te importaba y quise ser todo lo que puedo llegar a ser.
Cuando pensabas que no te veía. Aprendí casi todas las lecciones de la vida que necesito saber para ser una persona buena y productiva cuando crezca.
Cuando pensabas que no te veía, te vi y quise decir:
¡Gracias MAMÁ por todas las cosas que vi, cuando pensabas que no te veía!.


PERDÓNAME... ERES SÓLO UN NIÑO

Era una mañana como cualquier otra. Yo, como siempre, me hallaba de mal humor. Te regañé porque te estabas tardando demasiado en desayunar, te grité porque no parabas de jugar con los cubiertos y te reprendí porque masticabas con la boca abierta.
Comenzaste a refunfuñar y entonces derramaste la leche sobre tu ropa. Furioso te levanté por el cabello y te empujé violentamente para que fueras a cambiarte de inmediato.
Camino a la escuela no hablaste. Sentado en el asiento del auto llevabas la mirada perdida. Te despediste de mí tímidamente y yo sólo te advertí que no te portaras mal. Por la tarde, cuando regresé a casa, después de un día de mucho trabajo, te encontré jugando en el jardín. Llevabas puestos los pantalones nuevos y estabas sucio y mojado.
Frente a tus amiguitos te dije que debías de cuidar la ropa , los zapatos, que parecía no interesarte mucho el sacrificio de tus padres para vestirte. Te hice entrar a la casa para que te cambiaras de ropa y mientras marchabas delante de mi te indiqué que caminaras erguido.
Más tarde continuaste haciendo ruido y corriendo por toda la casa.
A la hora de la cena arrojé la servilleta sobre la mesa y me puse de pie furioso porque no parabas de jugar. Con un golpe sobre la mesa grité que no soportaba más ese escándalo y subí a mi cuarto.
Al rato mi ira comenzó a apagarse. Me di cuenta de que había exagerado mi postura y tuve el deseo de bajar para darle una caricia, pero no pude. ¿Cómo podría un padre, después de hacer una escena de indignación. Mostrarse sumiso y arrepentido?
Luego escuché unos golpecitos en la puerta. "Adelante" dije adivinando que eras tú. Abriste muy despacio y te detuviste indeciso en el umbral de la habitación. Te miré con seriedad y pregunté: ¿Te vas a dormir, vienes a despedirte?
No, contestaste. Caminaste lentamente con tus pequeños pasitos y sin que lo esperara, aceleraste tu andar para echarte a mis brazos cariñosamente. Te abracé con un nudo en la garganta y percibí la ligereza de tu delgado cuerpecito. Tus manitas rodearon fuertemente mi cuello y me diste suavemente un beso en la mejilla. Sentí que mi alma se quebrantaba.
"Hasta mañana papito" me dijiste. ¿Qué es lo que estaba haciendo? ¿Por qué me desesperaba tan fácilmente? Me había acostumbrado a tratarte como una persona adulta, a exigirte como si fueras igual a mí y ciertamente no eras igual.
Tú tenías unas cualidades de las que yo carecía: eras legítimo, puro, bueno y sobre todo sabías demostrar amor. ¿Por qué me costaba tanto trabajo?, ¿por qué tenía el hábito de siempre estar enojado? ¿Qué es lo qué me estaba aburriendo? Yo también fui niño. ¿Cuándo fue que comencé a contaminarme? Después de un rato entré a tu habitación y encendí una lámpara con cuidado.
Dormías profundamente. Tu hermoso rostro estaba ruborizado, tu boca entreabierta, tu frente húmeda, tu aspecto indefenso como un bebé. Me incliné para rozar con mis labios tu mejilla , respiré tu aroma limpio y dulce. No pude contener el sollozo y cerré los ojos. Una de mis lágrimas cayó en tu piel. No te inmutaste. Me puse de rodillas y te pedí perdón en silencio. Te cubrí cuidadosamente con las cobijas y salí de la habitación.
Si Dios escucha y te permite vivir muchos años, algún día sabrás que los padres no somos perfectos, pero sobre todo, ojalá te des cuenta de que, pese a todos mis errores, te amo más que a mi vida. "Si lloras por haber perdido el Sol, entonces no podrás ver las estrellas".
 
 

EL DÍA QUE MARÍA JOSÉ NACIÓ






El día que mi María José nació, en verdad no sentí gran alegría porque la decepción que sentía parecía ser más grande que el gran acontecimiento que representa tener un hijo. Yo quería un varón.
A los dos días de haber nacido, fui a buscar a mis dos mujeres, una lucía pálida y la otra radiante y dormilona. En pocos meses me dejé cautivar por la sonrisa de María José y por el negro de su mirada fija y penetrante, fue entonces cuando empecé a amarla con locura, su carita, su sonrisa y su mirada no se apartaban ni un instante de mi pensamiento, todo se lo quería comprar, la miraba en cada niño o niña, hacía planes, todo sería para mi María José.
-Este relato era contado a menudo por Randolf, el padre de María José: Yo también sentía gran afecto por la niña que era la razón más grande para vivir de Randolf, según decía él mismo. Una tarde estaba mi familia y la de Randolf haciendo un picnic a la orilla de una laguna cerca de casa y la niña entabla una conversación con su papá, todos escuchábamos atentamente-
-Papi, cuando cumpla quince años, ¿Cuál Será mi regalo?.
-Pero mi amor si apenas tienes diez añitos- ¿No te parece que falta mucho para esa fecha?.
-Bueno, papi, tú siempre dices que el tiempo pasa volando, aunque yo nunca lo he visto por aquí-
La conversación se extendía y todos participamos de ella. Al caer el sol regresamos a nuestras casas.
Una mañana me encontré con Randolf frente al colegio donde estudiaba su hija quien ya tenía catorce años. El hombre se veía muy contento y la sonrisa no se apartaba de su rostro. Con gran orgullo me mostró el registro de calificaciones de María José, eran otras impresionantes, ninguna bajaba de 10 y los estímulos que les habían escrito sus profesores eran realmente conmovedores, felicité al dichoso padre y le invité a un café.
María José ocupaba todo el espacio en casa, en la mente y en el corazón de la familia, especialmente el de su padre.
Fue un domingo muy temprano cuando nos dirigíamos a misa, cuando María José tropezó con algo, eso creímos todos, y dio un traspié, su papá la detuvo de inmediato para que no cayera. Ya instalados en nuestros asientos, vimos como María José fue cayendo lentamente sobre el banco y casi perdió el conocimiento. La tomé en brazos mientras su padre, buscaba un taxi y la llevamos al hospital. Allí permaneció por diez días y fue entonces cuando le informaron que su hija padecía de una grave enfermedad que afectaba seriamente su corazón, pero no era algo definitivo, que debía practicarle otras pruebas para llegar a un diagnóstico firme.
Los días iban transcurriendo, Randolf renunció a su trabajo para dedicarse al cuidado de María José, su madre quería hacerlo pero decidieron que ella trabajaría, pues sus ingresos eran superiores a los de él.
Una mañana Randolf se encontraba al lado de su hija cuando ella le preguntó:
-¿Voy a morir, no es cierto?, Eso te lo dijeron los médicos ¿verdad?
-No mi amor, no vas a morir, Dios que es tan grande, no permitiría que pierda lo que más he amado en el mundo respondió el padre.
-¿Van a algún lugar?. ¿Pueden ver desde lo alto a las personas queridas?. ¿Sabes si pueden volver?
-Bueno hija, respondió, en verdad nadie ha regresado de allá a contar algo sobre eso, pero si yo muriera, no te dejaría sola. Estando en el más allá buscaría la manera de comunicarme contigo, en última instancia utilizaría el viento para venir a verte.
-¿Al viento? ¿Y como lo harías papi?.
-No tengo la menor idea hija, sólo sé que si algún día muero, sentirás que estoy contigo cuando un suave viento roce tu cara y una brisa fresca bese tus mejillas.
Ese mismo día por la tarde, llamaron a Randolf, el asunto era grave, su hija estaba muriendo, necesitaban un corazón pues el de ella no resistiría sino unos quince o veinte días más. ¡Un corazón!. ¿De dónde saco un corazón?. Lo vendían en la farmacia acaso, en el supermercado, o en una de esas grandes tiendas que hacen propaganda por radio y televisión. ¡Un corazón!. ¿Dónde?.
Ese mismo mes, María José cumpliría sus quince años. Fue el viernes por la tarde cuando consiguieron un donante, las cosas iban a cambiar. El domingo por la tarde, ya María José estaba operada. Todo salió como los médicos lo habían planeado. ¡Éxito total!. Sin embargo, Randolf no había vuelto por el hospital y María José lo extrañaba muchísimo. Su mamá le decía que ya que todo estaba bien y que sería el papá quien trabajaría para sostener la familia, María José permaneció en el hospital por quince días más, los médicos no habían querido dejarla ir hasta que su corazón estuviera firme y fuerte y así lo hicieron.
Al llegar a casa todos se sentaron en un enorme sofá y su mamá con los ojos llenos de lágrimas le entregó una carta de su padre.
María José, mi gran amor: "Al momento de leer mi carta, debes tener quince años y un corazón fuerte latiendo en tu pecho, esa fue la promesa de los médicos que te operaron. No puedes imaginarte ni remotamente cuánto lamento no estar a tu lado en este instante.
Cuando supe que ibas a morir sentí que yo también moriría contigo, y me preguntaba ¿qué podía hacer?... después de tanto pensar y sentir mil cosas dentro de mí, decidí finalmente que la mejor manera de hacer algo por ti era darle respuesta a una pregunta que me hiciste cuando tenias diez años y a la cual no respondí.
Decidí hacerte el regalo más hermoso que nadie jamás ha hecho. Te regalo mi vida entera, sin condición alguna para que hagas con ella lo que creas que es mejor, sintiendo muchas cosas bellas y sabiendo que en el mundo lo más importante es que quieras vivir, ¡Vive hija!. ¡¡¡¡Te amo!!!!... También quiero que sepas que hoy, mañana y siempre estaré a tu lado, siempre. Te Amo y siempre Te Amaré, porque eres lo más grande y hermoso que Dios me ha dado... siempre estaré contigo, siempre TE AMARÉ...
María José lloró todo el día y toda la noche. Al día siguiente, fue al cementerio y se sentó sobre la tumba de su papá, lloró como nadie lo ha hecho y susurro:
-Papi ahora puedo comprender cuánto me amabas, yo también te amo aunque nunca te lo dije. Por eso también comprendo la importancia de decir "TE AMO". Y te pido perdón por haber guardado silencio"...
En ese instante las copas de los árboles se movieron levemente y cayeron algunas flores, Sintió María José que un suave viento rozó su cara y una brisa fresca besó sus mejillas. Alzó la mirada al cielo sintiendo una paz inmensa y dio gracias a Dios por eso. Se levantó y caminó a casa con la alegría de saber que lleva en su corazón "el amor más grande del mundo"...


LA CINTA ROSA

Un hombre atractivo, de mediana edad, entro en un café y se sentó. Antes de ordenar, no pudo evitar darse cuenta de que un grupo de hombres mas jóvenes, que bebían en una mesa cercana a la suya se reían de él.
No fue hasta recordar que llevaba una pequeña cinta rosada en la solapa de su chaqueta, que se percató de que se trataba la broma. El hombre no le dio mayor importancia, pero la insistencia de las risas vecinas comenzaron a molestarle. Miró a uno de los hombres directamente a los ojos, se llevó el dedo a la solapa y apuntó a la cinta:
¿Esto?....Con ese gesto todos los hombres en esa mesa se rieron abiertamente.
El hombre al cual dirigió la mirada le dijo: "Disculpa, amigo, pero estabamos comentando lo lindo que te ves con esa cintita rosada en tu chaqueta azul."
Con toda calma, el hombre hizo un gesto de invitación al bromista para que se acercara y se sentara en su mesa. Aunque se sentía bastante incomodo, el hombre más joven se acerco y se sentó. El hombre mayor, con voz muy calmada le dijo: "Llevo esta cinta para llamar la atención sobre el Cáncer Mamario. La llevo en honor a mi madre."
-"Lo siento, amigo. ¿Murió ella de cáncer mamario?" "No. Ella esta sana y bien. Pero sus pechos me alimentaron cuando era un bebé y fueron albergue cuando tuve miedo o me sentí solo de niño. Estoy muy agradecido por los pechos de mi madre y por su salud."
"Entiendo", respondió el otro, no muy convencido.
"También llevo esta cinta para honrar a mi esposa", continuo diciendo el hombre.
"¿Y ella también esta bien?"
"Claro que sí. Sus pechos han sido fuente de amor, para ambos. Con ellos alimentó a nuestra bella hija de 23 años. Estoy agradecido por los pechos de mi mujer y por su salud."
"Ya veo. Y supongo que también lleva la cinta para honrar a su hija."
No. Es muy tarde para eso. Mi hija murió de cáncer mamario hace un mes. Ella pensó que era demasiado joven para tener cáncer, por lo que cuando accidentalmente notó una pequeña protuberancia, la ignoró. Ella pensó que como no le causaba molestia o dolor, no había nada de que preocuparse."
Conmovido y avergonzado, el extraño dijo: "Lo siento, señor."
"Por lo tanto, también en memoria de mi hija, llevo esta pequeña cinta con orgullo. Eso me da la oportunidad para hablar con otros. Cuando vuelvas a casa habla con tu esposa, tus hijas, tu madre, tus hermanas, tus amigas.
Aquí tienes...", el hombre buscó en su bolsillo y le entrego al otro una pequeña cinta rosada. Este la tomó, la miró, lentamente levantó la cabeza y le dijo: "¿Podría ayudarme a ponerla?".


EMPUJA

Cuentan que un muy buen hombre vivía en el campo pero tenía problemas físicos, cuando un día se le apareció Jesús y le dijo:
"Necesito que vayas hacia aquella gran roca de la montaña, y te pido que la empujes día y noche durante 1 año".
El hombre quedó perplejo cuando escuchó esas palabras, pero obedeció y se dirigió hacia la enorme roca de varias toneladas que Jesús le mostró. Empezó a empujarla con todas sus fuerzas, día tras día, pero no conseguía moverla ni un milímetro.
A las pocas semana llegó el diablo y le puso pensamientos en su mente:
"¿Por qué sigues obedeciendo a Jesús? Yo no seguiría a alguien que me haga trabajar tanto y sin sentido. Debes alejarte, ya que es estúpido que sigas empujando esa roca, nunca la vas a mover".
El hombre trataba de pedirle a Jesús que le ayudara para no dudar de su voluntad, y aunque no entendía se mantuvo en pié con su decisión de empujar.
Con los meses, desde que se ponía el sol hasta que se ocultaba aquel hombre empujaba la enorme roca sin poder moverla, mientras tanto su cuerpo se fortalecía, sus brazos y piernas se hicieron fuertes por el esfuerzo de todos los días. Cuando se cumplió el tiempo el hombre elevó una oración a Jesús y le dijo: "Ya he hecho lo que me pediste, pero he fracasado, no pude mover la piedra ni un centímetro" . Y se sentó a llorar amargamente pensando en su muy evidente fracaso.
Jesús apareció en ese momento y le dijo: "¿Por qué lloras? ¿Acaso no te pedí que empujaras la roca? Yo nunca te pedí que la movieras, en cambio mírate, tu problema físico ha desaparecido. NO has fracasado, yo he conseguido mi meta, y tú fuiste parte de mi plan".
 
 


JENNY PENSÓ QUE TENÍA PERMISO

Jenny pensó que sus padres no le darían permiso para irse de fiesta con unos amigos, de manera que les mintió y les dijo que iba al cine con una compañera. Aunque se sintió un poco mal porque no les dijo la verdad, tampoco le dio muchas vueltas al asunto y se dispuso a divertirse.
La pizza estuvo bien y la fiesta genial: al final su amigo Pedro que ya estaba medio borracho, la invito a dar un paseo, pero primero quiso dar una fumadita... Jenny no podía creer que él estuviera fumando eso, pero aún así subió al carro con él.
De repente Pedro comenzó a propasarse. Eso no era lo que Jenny quería del todo. "Tal vez mis padres tienen razón" - pensó-; "quizás soy muy joven para salir así. " "¿Cómo pude ser tan tonta?" "Por favor, Pedro -dijo- llévame a casa, no me quiero quedar".
Molesto, Pedro arrancó el carro y comenzó a conducir a toda velocidad. Jenny, asustada, le rogó que fuera más despacio, pero mientras más ella le suplicaba, más él pisaba el acelerador. De repente, vio un gran resplandor. "Oh, Dios ayúdanos. ¡Vamos a chocar! Ella recibió toda la fuerza del impacto, todo de repente se puso negro. Semi-inconsciente, sintió que alguien la saco del carro retorcido, y escucho voces: ¡llamen a la ambulancia! "Estos jóvenes están en problemas". Le pareció oír que había dos carros involucrados en el choque.
Despertó en el hospital viendo caras tristes. "Estuviste en un choque terrible", dijo alguien. En medio de la confusión se enteró de que Pedro estaba muerto. A ella misma le dijeron "Jenny, hacemos todo lo que podemos, pero parece ser que te perderemos a ti también". ¿Y la gente del otro carro? Preguntó Jenny llorando "También murieron" le contestaron. Jenny rezó: "Dios perdóname por lo que he hecho, yo sólo quería una noche de diversión". Y dirigiéndose a una de las enfermeras pidió: "Por favor, dígale a la familia de los que iban en el otro carro que me perdonen que yo quisiera regresarles a sus seres queridos. Dígale a mi mamá y a mi papá que lo siento, porque mentí, y que me siento culpable porque varios hayan muerto. Por favor enfermera, ¿Les podrá decir esto de mi parte?. La enfermera se quedó callada, como una estatua. Instantes después, Jenny murió.
Un hombre cuestionó entonces duramente a la enfermera: "¿Porque no hizo lo posible para cumplir la última voluntad de esa niña?" La enfermera miró al hombre con ojos llenos de tristeza, y le dijo: "Porque la gente en el otro carro eran su papá y su mamá que habían salido a buscarla".


EL DIARIO DE UN PERRO

El Diario de un Perro no es sobre mi mascota; sin embargo si es la vida de muchos perros desafortunados que fueron comprados en un momento de capricho o sin pensar, por dueños irresponsables que no se interesan en su mascota, ni se tientan el corazón en hechar a un animal a la calle. Tal vez no se han puesto a pensar todo lo que pasará ese pobre animalito.
Este cuento es lo que esos perros nos platicarían en realidad, si pudieran hablar. Está dedicado a ellos, tratando de sensibilizar a sus dueños.
1ª. Semana. Hoy cumplí una semana de nacido...¡qué alegría haber llegado a este mundo!.
1er. Mes. Mi mamá me cuida muy bien. Es una mamá ejemplar.
2 Meses. Hoy me separaron de mi mamá. Ella estaba muy inquieta, y con sus ojos me dijo adiós, esperando que mi nueva familia humana me cuidara tan bien como ella.
4 Meses. He crecido rápido; todo me llama la atención, hay varios niños en la casa que para mi son mis hermanitos. Somos muy inquietos, ellos me jalan la cola y yo los muerdo jugando.
5 Meses. Hoy me regañaron. Mi ama se molestó porque me hice pipí adentro de la casa; pero nunca me han enseñado dónde debo hacerlo. Además duermo en la recámara ¡ya no me aguantaba!.
8 Meses. Soy un perro feliz. Tengo el calor de un hogar; me siento tan seguro, tan protegido. Creo que mi familia humana me quiere y me consiente mucho. Cuando están comiendo me convidan. El patio es para mi sólito y me doy vuelo escarbando como mis antepasados los lobos, cuando esconden su comida. Nunca me educan ha de estar bien todo lo que hago.
12 Meses. Hoy cumplí un año. Soy un perro adulto. Mis amos dicen que crecí mucho más de lo que ellos pensaban, que orgullosos se deben de sentir de mí.
13 Meses. Que mal me sentí hoy. Mi hermanito me quitó la pelota. Yo nunca le agarro sus juguetes. Así que se la quité. Pero mis mandíbulas se han hecho muy fuertes, así que lo lastimé sin querer. Después del susto, me encadenaron, casi sin poderme mover, al rayo del sol. Dicen que van a tenerme en observación y que soy ingrato. No entiendo nada de lo que pasa.
15 Meses. Ya nada es igual...vivo en la azotea. Me siento muy solo...mi familia ya no me quiere. A veces se les olvida que tengo hambre y sed. Cuando llueve no tengo un techo que me cobije.
16 Meses. Hoy me bajaron de la azotea. De seguro mi familia me perdonó. Yo me puse tan contento, que daba saltos de gusto. Mi rabo parecía reguilete. Encima de eso, me van a llevar con ellos de paseo. Nos enfilamos hacia la carretera y de repente se pararon. Abrieron la puerta y yo me bajé feliz creyendo que haríamos nuestro día de campo. No comprendo por qué cerraron la puerta y se fueron.
¡Oigan esperen!, ladre...se olvidan de mí. Corrí detrás del coche con todas mis fuerzas. Mi angustia crecía al darme cuenta que casi me desvanecía y ellos no se detenían: Me habían abandonado.
17 Meses. He tratado en vano de buscar el camino de regreso a casa. Me siento y estoy perdido. En mi sendero hay gente de buen corazón que me ve con tristeza y me da algo de comer. Yo les agradezco con mi mirada y desde el fondo de mi alma. Yo quisiera que me adoptaran y sería leal como ninguno. Pero sólo dicen pobre perrito, se ha de haber perdido.
18 Meses. El otro día pasé por una escuela y vi muchos niños y jovencitos con mis hermanitos. Me acerqué, y un grupo de ellos, riéndose, me lanzó una lluvia de piedras -a ver quién tenia mejor tino.- Una de esas piedras me lastimó un ojo y desde entonces ya no veo con él.
19 Meses. Parece mentira, cuando estaba más bonito se compadecían más de mí. Ya estoy muy flaco; mi aspecto ha cambiado. Perdí mi ojo y la gente más bien me saca a escobazos cuando pretendo echarme en una pequeña sombra.
20 Meses. Casi no puedo moverme. Hoy al tratar de cruzar una calle por donde pasan muchos coches, uno me arrolló. Según yo estaba en un lugar seguro llamado cuneta, pero nunca olvidaré la mirada de satisfacción del conductor, que hasta se ladeó con tal de centrarme. Ojalá me hubiera matado, pero sólo me dislocó la cadera. El dolor es terrible, mis patas traseras no me responden y con dificultades me arrastré hacia un poco de hierba a la ladera del camino.
Tengo 10 días bajo el sol, la lluvia, el frío, sin comer. Ya no me puedo mover. El dolor es insoportable. Me siento muy mal; quedé en un lugar húmedo y parece que hasta mi pelo se está cayendo. Alguna gente pasa y ni me ve; otras dicen: No te acerques.
Ya casi estoy inconsciente; pero alguna fuerza extraña me hizo abrir los ojos. La dulzura de su voz me hizo reaccionar. Pobre perrito, mira cómo te han dejado, decía...junto con ella venía un señor con bata blanca, empezó a tocarme y dijo: Lo siento señora, este perro ya no tiene remedio, es mejor que deje de sufrir. A la gentil dama se le salieron las lagrimas y asintió. Como pude, moví mi rabo y la miré agradeciéndole me ayudará a descansar. Sólo sentí el piquete de la inyección y me dormí para siempre pensando porqué tuvo qué nacer si nadie me quería.
La solución no es echar el perro a la calle, sino educarlo. No convierta en problema una grata compañía.


EL RELOJ






Quisiera regresar a aquel tiempo en el que...
Las decisiones importantes se tomaban mediante un practico: "de-tin-ma-rin-de-do-pingue-cu-ca-ra-ma-ca-ra..."
Los errores de gramática se arreglaban diciendo simplemente: "arranca la hoja y hazlo de nuevo..."
El peor castigo y condena era que te hicieran escribir cien veces: "No debo..."
Las discusiones terminaban con un: "chin-cham-pu" o con un "piedra, papel o tijera..."
"Tener mucho dinero", sólo significaba: poder comprar más golosinas jugando a la tiendita o un helado en el recreo.
Llenar un frasco con canicas podía mantenernos felizmente ocupados todo un atardecer.
No era raro que tuvieras cuatro o cinco "mejores" amigos(as).
"Es muy viejo(a)": se refería a cualquiera que tuviera más de 18 años.
No había nada que fuera mas lindo y "prohibido" que jugar con cuetes...(ahora jugamos a ponernos... cuetes)
"Ladrones y Policías" era sólo un juego para los recreos... y era mucho mas divertido ser ladrón que policía ...
"Venenosa" se refería sólo a un tipo de "alimaña" y no a ciertas personas
Para viajar desde la tierra al cielo, sólo tenías que jugar a que eras "astronauta o superhéroe"...
Era ideal jugar un partido de volleyball sin red y las reglas no importaban demasiado ...
Lo peor que te podía ocurrir con el sexo opuesto era que te rechazaran jugando: "carreterita o a la comidita".
"Haber llevado un arma a la escuela" significaba: que te habían atrapado con una resortera ...
"El último dispara los refrescos...¡!" era el grito que te hacia correr como un desaforado hasta que sentías que se te reventaba el corazón...
Nadie en el mundo era más linda que mamá. Ella sólo besaba tus moretones, chichones y raspones y te hacia sentir mejor al instante ...
Nunca faltaban los miguelitos , chamoy´s, ni la moneda debajo de la almohada que te dejaba el "Ratón Pérez" a cambio de tus "dientes de leche" , eras de otro mundo si te dejaba un billete.
Siempre descubrías tus nuevas capacidades y habilidades a causa de un: "a que tú no puedes...?"
La "desilusión" era haber sido elegido "último" para el equipo de tu escuela.
"Guerra", sólo significaba arrojarse trozos de gis y bolitas de papel durante las "horas libres".
Los "globos de agua" eran la más moderna, eficiente y poderosa "arma" que se había inventado.
"La guerra", era algo que había sucedido antes de que naciéramos y que nunca volvería a suceder ...
Los helados y frutas con chile piquín constituían el grupo de los alimentos básicos y esenciales.
Para transformar tu "bici" en una poderosa "moto" sólo había que colocarle un envase aplastado de tropicana entre los rayos de la rueda.
No había nada mejor que las tardes del Verano para una cascarita en la cuadra o esperar para ver pasar al vecino o vecina que tanto te agradaba.
Los "hermanos mayores" eran el peor de los tormentos, pero también eran los mas celosos, fieles y feroces protectores...
Si puedes recordar la mayoría de estas cosas, entonces significa que realmente has estado VIVO!!!!
 
 


FELIZ DÍA MAMÁ

De niños creemos que mamá todo lo puede, que no siente cansancio, que no sufre... esa imagen que guardamos de ella con el tiempo no coincide con la que vemos cuando pasan los años...
Entonces descubrimos que mamá también sufre, se cansa, esta triste, no tiene fuerza y calla ocultando el dolor...
La vemos como un héroe sobrevivir a grandes tragedias, llevarnos de la mano conteniéndonos y mostrándonos la vida siempre del lado más bello...
De niños no entendemos sus lágrimas...de adultos nos preocupan...o no las comprendemos...
Así como nosotros necesitamos tantas veces de la protección de esos brazos fuertes, de la comprensión de nuestros gestos o de nuestros silencios, de nuestro dolor... ella también nos necesita...
Por eso debemos detenernos y observarla...abrazarla y hacer que sienta que estamos allí...que nos importa, que es valiosa ...y de esta forma regresaremos a ella el más hermoso sentimiento que nos enseñó, el sentimiento que lleva paz y tranquilidad en los momentos difíciles de la vida, el que nos contiene, el que minimiza el dolor, el que nos hace luchar por nuestros sueños e ideales...pero por sobre todo nos enseña a dar sin pedir nada a cambio: El Amor.

¡Feliz Día Mamá!


CICATRICES DE AMOR

En un día caluroso de verano en el sur de la Florida un niño decidió ir a nadar a la laguna que estaba detrás de su casa. Salió corriendo por la puerta trasera, se tiró un clavado inmediatamente y nadaba feliz....No se daba cuenta de que un cocodrilo se le acercaba.
Su mamá desde la casa observaba por la ventana, y vio con horror lo que sucedía. Enseguida corrió hacia su hijo gritándole lo más fuerte que podía.
Oyéndola, el niño se alarmó y viró nadando hacia su mamá. Pero fue demasiado tarde. Desde el muelle la mamá agarró al niño por sus brazos justo cuando el caimán le agarraba sus piernitas. La mujer jalaba determinada, con toda la fuerza de su corazón. El cocodrilo era más fuerte, pero la mamá era mucho más apasionada y su amor no la abandonaba.
Un señor que escuchó los gritos se apresuró hacia el lugar con una pistola y mató al cocodrilo.
El niño sobrevivió y, aunque sus piernas sufrieron bastante, aún pudo llegar a caminar. Cuando salió del trauma, un periodista le preguntó al niño si le quería enseñar las cicatrices de sus pies. El niño levantó la colcha y se las mostró. Pero entonces, con gran orgullo se remango las mangas y señalando hacia las cicatrices en sus brazos le dijo: "Pero las que usted debe ver son estas".
Eran las marcas de las uñas de su mamá que habían presionado con fuerza.
"Las tengo porque mamá no me soltó y me salvó la vida".


EL SABIO Y EL REY

Un Rey soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó llamar a un Sabio para que interpretase su sueño.
-¡Qué desgracia mi señor! - exclamó el Sabio - Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de vuestra majestad.
- ¡Qué insolencia! - gritó el Rey enfurecido - ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!
Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos.
Más tarde ordenó que le trajesen a otro Sabio y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar al Rey con atención, le dijo:
- ¡Excelso señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobrevivirás a todos vuestros parientes.
Se iluminó el semblante del Rey con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro.
Cuando éste salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:
- ¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer Sabio. No entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.
- Recuerda bien amigo mío - respondió el segundo Sabio - que todo depende de la forma en el decir... uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a
comunicarse.
De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. Que la verdad debe ser dicha en cualquier situación, de esto no cabe duda, mas la forma con que debe ser comunicada es lo que provoca en algunos casos, grandes problemas.
La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura, ciertamente será aceptada con agrado.
La forma de decir las cosas puede cambiar el ánimo y disposición de quienes te escuchan.
 
 

MUJER....

Tanto que decir, tan pocas palabras para describirla. Derrite con la mirada. Acribilla con una sonrisa. Sólo te dejará saber lo que quiere que sepas. Puede arruinar tus aspiraciones con simples mentiras ocasionales. Puede herirte independientemente de que te quiera o no.
Siempre te pedirá que le hables con la verdad pero nunca te creerá. Te querrá y se aferrará a ti a más no poder. Sólo si mueres por ella. Di lo que quieras pero siempre será una mujer.
Puede hacerte feliz con una simple mirada tierna. Puede tomar o dejar lo que tu alma ofrezca. Por que no tiene necesidad de pedir. Siempre aceptará todo lo que le des y esperará darte nada a cambio de ser feliz. Leerá tu mente a través de tus ojos. Sin darte cuenta sabrá todo de ti sin que hayas cruzado una sola palabra con ella. Es por eso que no dejan a las mujeres ser presidentes.
En las noches más heladas de soledad, con dos palabras suyas podrás volver a vivir. Cuando tu vida no pueda estar mejor, con tres palabras suyas te degollará y te sentirás morir. Te hará sacar lo mejor de ti para ella y todo lo peor para ti. Podrás soñar con la noche en que llegue hasta el pié de tu ventana, pero eso nunca sucederá. Podrás aspirar a que te diga que te ama y nunca te dejara, pero sólo lo hará hasta que tú lo hagas. Y mil ideas sobre la mujer cruzarán por tu mente pero jamás sucederán. ¿Por que? Simplemente por que siempre estará muy por encima de ti. Nunca recibirás un poema de ella, no importa lo que hagas nunca merecerás un verso.
Sólo te esperará si realmente la quieres. No te pedirá nada por más que lo necesite. Esperará a que tú la invites.
La podrás ver como una diosa o una rosa. Como una noche o mañana hermosa. La respetarás por que será tu hermana, tu prima, tu tía, tu novia, esposa o madre. La que te dejo ver este mundo por primera vez. La mujer que más quisiste y amaste, con la que más fuiste fiel. La que más ignoraste cuando cumpliste 15 años. La que más te cuidó, mas se preocupó y más lloró por ti. A la que menos agradeciste todo lo que hizo por verte sonreír. Y te desgarrarás en el suelo llorando por volverla a ver. Para decir que la quisiste aunque nunca lo dijiste. Que sientes todas las noches en las que esperó a que llegaras.
Tu alma languidecerá en el piso. Todo por una mujer. La que más quisiste y jamas olvidarás. Y otra mujer te sacará de tu depresión. Te volverá a iluminar y encontraras la pasión. La cuidarás con tu vida y jamás la dejarás de amar. Por que será la madre de tus hijos. Será tu amanecer, tu atardecer. Tu querer.
Podrá ser tan fría o tierna como ella quiera y con quien quiera. Hará lo que su voluntad le dicte por que no se rige por nadie. Te gobernará con sus miradas, aunque nunca dejarás de amar sus ojos. Te destruirá con sus palabras y no podrás más que soñar con su boca. Nunca serás digno de una lágrima suya y cuando al fin lo seas, morirás al saberlo. Aborrecerás cada vez que ignoró tus llamadas. Pero las olvidarás con un par de palabras.
Darás todo por ella por un "te quiero". Y sabrás que valió la pena hasta en los casos en que sepas que no fue sincero.
 
 

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