Test de estrategias y procedimientos para localizar funciones sintácticas

 

                Cómo localizar el sujeto:

 

                                -Someter al sintagma, vocablo o proposición sospechosos (en este último caso sustituyéndola por un pronombre) a un cambio de número; si hay que cambiar también el verbo de número para que exista sentido, hay concordancia de número entre ese sujeto y el verbo y por lo tanto es su sujeto: me gusta el partido de fútbol - me gusta(n) los partidos de fútbol, luego el sujeto es "partido"; sonó un disparo - sonaron unos disparos; el sujeto es "disparo". También, o incluso mejor, es cambiar de número al verbo: el sintagma que tiene que cambiar con él es su sujeto

                                -Volver a pasiva el verbo (si no es verbo copulativo o intransitivo). Entonces el sujeto se vuelve complemento agente con por o de, y el complemento directo se vuelve sujeto paciente: Los fulbolistas (S. Ag.) marcaron un gol: El gol fue marcado por los futbolistas (C. Ag.). Todos (Suj. agente) conocían a Lorca (C. D.): Lorca (Suj. paciente) era conocido de/por todos (Comp. Agente)

 

                                -Preguntar quién al verbo. Suele contestar el vocablo que es sujeto. Explotó una bomba - ¿Quién explotó?: la bomba. Debe hacerse antes de preguntar "qué" para localizar al C. Directo, porque, si no, induce a error.

 

                Nota: hay que diferenciar el sujeto sintáctico (subrayado) del psicológico (en negrita) (a , y sólo a me corresponde la herencia) y del lógico, que podríamos llamar agente, pues siempre realiza la acción bien como sujeto agente bien como complemento agente: el criminal fue arrestado por la policía. Por otro lado, el sujeto sintáctico no tiene por qué realizar la acción, puede ser causa de ella (suj. causativo: Felipe II construyó el Escorial) o padecerla, en las construcciones pasivas, o ser resultado de ella, en los verbos causativos: vino un paquete, estalló una bomba, sonó un disparo.

 

                Cómo localizar el C.D.:

                                -Sustituir el vocablo sospechoso, por el pronombre átono correspondiente: lo, la, los, las; si el vocablo se deja sustituir, es el C. D.: Yo comí paella: la comí.[1]

                                -Volver a pasiva: el C. D. se vuelve sujeto paciente y el sujeto de la activa se vuelve complemento agente: El agente desvió la circulación > La circulación fue desviada por el agente.

                                -El verbo queda incompleto sin C. D.: Él me dijo que no vendría a cenar/ Él me dijo...;

                                -Cuando el C. D. es una persona o cosa personificada, el C. D. lleva la preposición a: "Las influencias de los astros vencen los hombres" (El C. D. es "las Influencias de los ast.", ya que el SN. "los hombres" no lleva preposición)

                                -Preguntar al verbo qué cosa, qué (¡ojo!, muchísimo cuidado con los verbos intransitivos ergativos en los que esto no funciona, aparte de por ser intransitivos y no llevar C.D., también porque en ellos el sujeto no controla la acción del verbo y suele ser una cosa: Vino un paquete, explotó una bomba, sonó un disparo, cayó la lluvia)

 

                Cómo localizar el C. I.:

 

                                -Si se cambia a pasiva el verbo, no se transforma en nada y subsiste: Yo le dije eso a Juan > Eso le fue dicho por mí a Juan.

                                -Cuando no es le,[2] les o se[3], suele llevar la preposición a o para[4] + sust.: Lo dije a Juan

                                -Se sustituye por el pronombre átono correspondiente: se-le-les: Le compré un caballo; se lo dije a Juan (illi>ge>se)

                                -Recibe el beneficio o perjuicio de la acción del verbo de que se trata, sirve para indicar el destinatario de la noción indicada por el verbo.

                                -Muchas veces está reduplicado, por un lado en forma de pronombre le, se, les; por otro, S. Prep.: a/para + pron. personal tónico o nombre propio: Se lo dije a él/Juan

                                -Prácticamente siempre el complemento indirecto posee el rasgo semántico de ser humano o cuando menos animado,[5] mientras que el C. D. puede ser cosa más a menudo.

 

 

                Cómo distinguir el Suplemento u Objeto preposicional[6] (también llamado Complemento de Régimen Verbal) del C. C.:

 

                1º Lo llevan verbos que se completan no con un C. D., sino con un sintagma preposicional muy parecido: El perro cuida la casa (C. D.)/ de la casa (Suplemento). Hablan de música, Olía a rosas, Acabó con sus ahorros, Preguntaron por la carta, Confío en la suerte; estos S. Prep. no son C. C., sino suplementos; complementos circunstanciales de estos mismos verbos son éstos: Hablan de memoria, Acabó con rapidez, Confío en general, Olía a distancia, Preguntaron por carta.

 

                2º El suplemento responde a la pregunta de la prep. + qué: ¿De qué hablan? De política. ¿A qué huele? A rosas. ¿Con qué acabó? Con empate. Por los C.C. se preguntaría con un adverbio interrogativo: ¿Cómo hablan, huele, acabó, confío, preguntaron?

 

                3º Si se desglosa ecuacionalmente, el suplemento se descubre con la misma preposición: es de música de lo que hablan, es a rosas a lo que huele, etc...; el C.C., no, sino con "como": es de memoria como hablan, es en general como confían, es a distancia como olían...

 

                4º El suplemento puede sustituirse o reemplazarse por la misma preposición más pronombre tónico: Es de ella, eso, ello de lo que hablan.

 

                5º El suplemento y el C.C. pueden coexistir en la misma frase pero su función no es equivalente, y por ello no pueden coordinarse copulativamente: Hablan de música de memoria, Acabó con sus ahorros con rapidez, y no Hablan de música y de memoria, ni Acabó con sus ahorros y con rapidez.

 

                6º El C.D. y el Suplemento no suelen ir juntos, y algunos verbos pueden construirse separadamente de las dos maneras, bien con C. D., bien con supl.: Cuidar la casa / de la casa; Tratar una dolencia con medicinas / de una dolencia con erudición; Cumplir veinte años / con tu deber; Reparó los baches / en los baches; aspiraba al triunfo / un aroma; Mirad al perro / por el perro.

 

7º A pesar de todo, se encuentran construcciones en que se encuentran juntos C.D. y suplemento: El delegado dijo pestes del ministro; El camarero limpiaba el suelo de colillas; Llenad las copas de vino; confunde la gimnasia con la magnesia... sin embargo, en ellas es necesario que aparezca el C.D. siempre: no podemos suprimirlo: El delegado dijo del ministro. El camarero limpiaba de colillas. Pero sí es correcto Él dijo pestes, Él limpiaba el suelo. A aquellos suplementos les llamamos Objetos preposicionales indirectos, o suplementos indirectos.

 

                8º Los verbos pronominales suelen poseer suplementos: Jactarse de, Ensañarse con, Acogerse a, Acordarse de... algo; etc...

 

                9º Los verbos que rigen suplemento, es decir, que llevan un suplemento necesario e imprescindibles, seleccionan la preposición que va después; si se trata de comp. circ., la preposición es seleccionada por el sustantivo que viene después de la preposición: Preguntar por Luis (preguntar por), suplemento; Preguntar por carta (por carta), complemento circunstancial. Hablar de política (Supl.); Hablar de puntillas, en camisa... CC.

LA FUNCIÓN SINTÁCTICA COMPLEMENTO PREDICATIVO

                Uno de los complementos más complejos de analizar desde el punto de vista sintáctico es el C. Pvo. La mayor parte de las veces, el complemento predicativo une en una sola función sintáctica las de atributo y complemento circunstancial de modo:

 

                El coche es o paarece rápido (Atributo) + El coche corre rápidamente (C. C. Modo) = El coche corre rápido (Pvo.).

 

                El Pvo. es casi siempre un adjetivo, pero puede ser también un sustantivo que acompaña a verbos sinónimos de elegir:

                Eligieron a Félix (C.D.) presidente (Pvo.)

 

                Es todavía menos frecuente que se trate de un sintagma preposicional:

 

                Eligieron a Félix por/como presidente.

               

                También se consideran complemento predicativo:

 

                A) Construcciones con verbos semipredicativos (a los que habría que llamar "semicopulativos" porque son sustituibles por verbos copulativos que conservan algún significado. En estos casos se conserva la concordancia en género y número, como si fuesen atributos:

 

                Juan se halla enfermo, El problema resultó difícil, Él se siente feliz, Ella se puso colorada, Pepe se volvió loco de alegría, María anda enamorada, El huevo salió huero, El alumno se llama Pedro.

 

                B) Construcciones con verbos de significado pleno, pero en las cuales el verbo enmascara una función atributiva de enlace. También se conserva la concordancia:

 

                -atributos del sujeto:

 

                                Los viajeros (Sujetoo) llegaron cansados (C. Pvo. del sujeto)

 

                -y atributos del C. D.:

 

                                Te (C. D.)) encuentro pálida (C. Pvo. del C. D.)

 

                Al ver que se conserva la concordancia, muchos gramáticos piensan que son atributos del sujeto y del complemento directo; pero no pueden serlo, porque entonces se dejarían sustituir por el pronombre lo, semánticamente neutro, como hacen todos los atributos: "Te encuentro triste" no significa lo que "Te lo encuentro". No puede negarse, sin embargo, que existe una atribución de carácter no sintáctico sino semántico, es decir, en el plano del significado.

 

FUNCIONES SINTÁCTICAS: COMPLEMENTOS DEL NÚCLEO DEL SINTAGMA NOMINAL

 

                Son: Adyacente, Complemento del Nombre y Aposición.

 

                Adyacente (Ady.)::

                                Son los adjetivos que acompañan al sustantivo completando su significado y concuerdan en número y género con él cuando son de dos terminaciones, o en número, cuando son de una: Los hábiles artesanos andaluces - Las mujeres guapas.

                Complemento del nombre (C.N.)::

                                Son los sintagmas preposicionales que acompañan al sustantivo para completar su significado: Libro de matemáticas -Trabajo por horas - Pollo al horno.

                Aposición (Ap.):<

                                Son los sustantivos o los sintag. nominales que precisan el significado de otro sustantivo o sintagma nominal núcleo de la construcción; es decir, son complementos del nombre sin preposición. No es obligatoria la concordancia ni en género ni en número entre ambos elementos (Las águilas machos se diferencian por el plumaje - El coche cama es muy incómodo).

 

                                Hay dos tipos:

 

                                                Las Aposiciones explicativas, que van entre comas y no limitan ni restringen el significado del núcleo:

 

                                Madrid, capital de España, es una ciudad muy poblada.

 

                                                Las Aposiciones especificativas, que no van entre comas y limitan el significado del núcleo:

 

                                El río Tajo se encuentra al sur de Madrid provincia

 

LA FUNCIÓN SINTÁCTICA COMPLEMENTO AGENTE

 

                El complemento agente es el sintagma preposicional que realiza la acción en las oraciones pasivas, no el sujeto de las mismas, que la padece y por ello es llamado sujeto paciente:

                Activa: El cirujano  (Sujeto agente) operó al niño (C.D)

                Pasiva: El niño (suj. paciente) fue operado por el cirujano (C. Ag.)

                Es introducido por la preposición por o de. En el Siglo de Oro alternaban; hoy es más frecuente por.

                Lorca era conocido de/por todos.

                El C. Ag. se reconoce porque, al volver en voz activa la oración, se transforma en C. D.:

                Todos conocían a Lorca (C. D.). El cirujano operó al niño (C. D.)

                En la pasiva siempre existe o está implícito un complemento agente. En los casos de pasiva refleja se suele omitir:

 

                Se vende piso (por alguien)

 

LA FUNCIÓN SINTÁCTICA ATRIBUTO

 

                Es el complemento necesario e imprescindible que llevan siempre los verbos copulativos, es decir, ser, estar y parecer.

 

                El atributo puede ser adj. o sust., o formas equivalentes: pron., inf., s. prep., una prop. sub. sust. o adj, incluso un adv.

 

                Ese lo es - Esa prenda es de seda - Esa chica es así - Querer es poder

 

                El atributo se reconoce porque:

 

                                1º) Se deja pronominalizar por lo:

 

                                                Marilyn es guapa = Lo es.

 

                                2º) Cuando es atributo es adjetivo, concierta siempre en género y número con el sujeto (si no va sustantivado), y cuando es pronombre o sustantivo, en un gran número de casos:

 

                                                La-s isla-s es/son bonita-s(

                                                Los niños son la alegría de la casa ( no concierta)

 

                                3º Acompaña a los verbos copulativos ser, estar y parecer

                                4º Significa cualidad: La sopa está buena o bien identificación reversible: El cocinero es Arguiñano / Arguiñano es el cocinero.

 

CLASIFICCACIÓN DE LAS ORACIONES:

 

                Oración es el conjunto de palabras que expresa un pensamiento completo, se comprende entre dos pausas, posee determinada modalidad o intención comunicativa y no va unida con nexo a una unidad superior. Las hay simples (con un solo verbo o núcleo de predicado) o compuestas (con dos o más)

 

                Proposición es la oración que va unida con un nexo a una unidad superior.

 

                Las oraciones pueden clasificarse con arreglo a dos criterios: a) por su estructura interna b) por su modalidad o intención comunicativa.

 

                Si son proposiciones, se clasifican además por c) por la relación sintáctica o nexo que la une a las restantes proposiciones de su contexto.

 

Por su estructura interna puede ser SIMPLE (un solo verbo) o COMPUESTA (varios verbos y articulada con uno o más nexos).

 

                Si es simple, puede ser:

 

                1. Activa: el sujeto ejecuta o realiza la acción del verbo, es sujeto agente. Pedro come peras.

                                                1.1 Transitivas: con un complemento directo que completa el significado del verbo: Pedro come peras. El caballo salta obstáculos

                                                                1.1.1. Transitivas de suplemento. Con un complemento preposicional que completa el significado del verbo pero no es complemento directo ni es complemento circunstancial: Pedro come de eso. Contamos contigo, Habla de política, Se acuerda de eso.

                                                                1.1.2.: Reflexivas.

                                                                1.1.2.1 Reflexivas directas: Si el complemento directo de un verbo posee el mismo referente que su sujeto y no lleva complemento indirecto: Pedro (suj.) se (o.d.) afeitó.

                                                                1.1.2.2 Reflexivas indirectas: si el referente del complemento directo es sólo parte o fragmento del referente del sujeto: Pedro (suj.) se (c. I.) afeitó la barba (O.D.)

                                                1.2 Intransitivas: pueden llevar cualquier otro complemento, pero nunca el directo: El caballo brinca mucho

                2. Pasiva: lleva un sujeto paciente que sufre la acción, y la acción la ejecuta o realiza no este sujeto, sino un complemento agente humano con la preposición por o de: La circulación fue desviada por la carretera por el agente. Él es muy conocido del público.

                                2.1 Pasiva perifrástica o analítica: la anterior.

                                2.2 Pasiva refleja o sintética: con "se" y no suele llevar C. Agente: "Se vende piso"

                3. Atributiva: Lleva un predicado nominal compuesto por: 1º un verbo copulativo en función de auxiliar (ser, estar, parecer) + 2º un atributo (que cuando es adjetivo concierta en número y género con el sujeto): Pedro es bueno.

                4. Semipredicativas: son aquellas cuyo verbo puede substituirse por uno copulativo: El partido resultó (fue) aburrido, Pedro andaba (estaba) confuso.

                5. Impersonales: No poseen sujeto determinado o conocido: llueve, nieva, huele a rosas.

                6. Nominales: No poseen verbo: El rapto de las Sabinas

 

                                                ETAPAS DEL ANÁLISIS SINTÁCTICO

 

1º Subraayar los verbos, incluidas perífrasis verbales e infinitivos, gerundios y participios que formen proposición.

 

2º Rodeaar los nexos con un círculo y clasificarlos (primero en coordinantes o subordinantes, luego en los subtipos de éstos).

 

            -Aislar las proposiciones de que consta el periodo.

                -Numerarlas

                -Identificar la proposición principal (es la que cumple todas las condiciones de  no poseer ningún nexo delante,  situarse o poderse situar al principio y  presentar verbo conjugado)

 

4º Empezzar a analizar en primer lugar la proposición principal internamente, buscando siempre primero el SN/suj. (y analizar sus componentes y funciones internas) y después el SV /Predicado, clasificando el tipo de predicado que forma (para ello hay que analizar sus sintagmas internos constituyentes).

 

5º Clasiificarla por a) su estructura interna b) su relación sintáctica con las demás proposiciones de su contexto c) su modalidad –esto es, intención comunicativa: enunciativa, interrogativa, expresiva, dubitativa, exhortativa, desiderativa)

 

6º Analiizar y clasificar las demás proposiciones como en 4 y 5 (pero sólo hay que poner la modalidad cuando esté clara)

 

7º Repassar el esquema-resumen de la oración con la clasificación de cada proposición según los criterios de 5.

 



    [1] En las oraciones reflexivas directas y recíprocas directas el pronombre es me/nos, te/os, se/se: se peinó, me peiné, tu te peinaste, me di con un bastón, Juan y Pedro se pegaron.

    [2] Salvo cuando puede sustituirse por lo, porque se incurre en el leísmo de persona singular, tolerado por la R. Academia: Juan le/lo mató.

    [3] A) en las oraciones reflexivas y recíprocas indirectas: Se peinó el pelo. Pedro y Félix se sacudieron puñetazos. B) en la amalgama con lo: Yo se lo conté [a él] = Yo le lo conté, en el nivel del sistema.

    [4] En realidad para no introduce C. I., sino C. C.: Compraremos un juguete para el niño > comparemos a tu hermana un juguete para el niño > Se (=a ella) lo compraremos para el niño > se lo compraremos para él. El complemento con para no se puede sustituir por el pronombre átono, sino por el tónico.

    [5] Ejemplos de excepciones: A esta puerta le he cambiado la cerradura. Ha puesto muchas notas al texto.

    [6] Emilio Alarcos Llorach usa ambos términos, aunque él creó el primero.

Hosted by www.Geocities.ws

1