Scouts2012
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AGRADECEMOS SU DIFUSIÓN
ESPACIO 2:
APRENDER HACIENDO NO ES HACER,
ES APRENDER A
APRENDER
Encuentro nacional de Formadores- 18 y 19 de
setiembre de 2004
Anexo DEFINICIONES
Definición de Aprender a aprender
“Los
procesos formativos en educación no formal”, Rosa Domínguez Aranda y Rafael
Lamata Cotanda Ed. Narcea 2003-Barcelona.
…¿Por qué aprender a aprender? Una de las preocupaciones metodológicas
más importantes es como organizar que la formación en el ámbito de la Animación
Sociocultural sirva para
que las personas desarrollen sus capacidades, “aprendan a hacer” en un sentido
amplio.
Y, en
concreto, el desarrollo de la capacidad para aprender tiene una importancia
fundamental. La vida cotidiana es una fuente constante de aprendizaje.
Adquirimos conocimientos y desarrollamos habilidades y actitudes a veces más
rápido y a veces más lento, en ocasiones de manera intensa y profunda, y en
otros momentos de manera superficial. Esto depende de muchos factores, algunos externos
a las personas y otros interiores. Y uno de los más importantes es la disposición personal a aprender.
Los
procesos formativos son situaciones por las que pasamos en nuestra vida
cotidiana en las que se marcan unas metas y se proporcionan unos métodos para
alcanzarlas.
Son
oportunidades para acelerar e intensificar nuestro constante proceso de
aprendizaje personal. Pero también son ocasiones extraordinarias para desarrollar nuestra capacidad y disposición
para aprender más y mejor cuando ya no estemos en el curso.
Anexo 2
Como colaborar en el diseño de formación para
desarrollar la aptitud de Aprender a Aprender.
A modo de
punteado podríamos decir
ü
La
construcción del método de un curso consiste en tomar decisiones sobre “como
hacer para que la gente aprenda mejor”. La metodología es el ámbito de
reflexión sobre la construcción del método.
ü
Esa
construcción se basa en la selección de criterios según el contexto ante el que
nos encontremos, los objetivos de aprendizaje y las necesidades formativas, el
perfil grupal, el tiempo que tenemos, las personas y los recursos con que
contamos, etc.
ü
En
la selección de criterios para la construcción de métodos habremos de mantener
un buen equilibrio entre la coherencia con nuestros principios y la eficacia en
el proceso. La mejor posición para mantener este equilibrio es la Visión Estratégica.
ü
Cuando
se explica el método se suele dar el salto desde los grandes principios
metodológicos, lo teórico, al tipo de técnicas que se van a poner en práctica,
lo técnico. Entre estos dos aspectos existe un tercero que está a medio camino
entre ambos, lo estratégico.
ü
La
lógica de aprender a aprender debe estar presente en todas nuestras acciones
formativas. Utilizar y explicitar diferentes estrategias de aprendizaje permite
dotar de concreción a este planteamiento metodológico.
ü
Inducción
es: “a partir de lo simple llegar a lo
general”. La deducción utiliza el camino inverso. El análisis es: “descomponer
el todo en partes” y la síntesis es: “representar el todo a partir de alguna de
sus partes”. Estas cuatro operaciones cognitivas son potentes herramientas de
aprendizaje.
ü
El
aprendizaje más eficaz se da en la práctica apoyado por una buena teoría. Ambas
dimensiones deben solaparse en un único ejercicio de conocimiento.
ü
En
ocasiones es necesario reconstruir los esquemas previos para adquirir un
aprendizaje más complejo. En otras ocasiones no. Hay que cuidar la manera en
que se ponen en práctica las estrategias reconstructivas para garantizar que no
se van a volver en nuestra contra restando calidad al proceso de aprendizaje.
ü
La
creatividad entendida como habilidad y como disposición es una manera aprender
distinta al pensamiento lógico “riguroso” o “duro” que también ha de ser
cultivada para conseguir un aprendizaje mas integral.
ü
Desde
la educación no formal optamos por el diálogo como modelo de comunicación
dominante en los procesos formativos. Sin embargo, no existe modelo en estado puro
sino tendencias. Por otra parte, la comunicación unidireccional y la persuasiva
ofrecen ventajas que pueden ser utilizadas para reforzar el aprendizaje.
ü
El
aprendizaje se produce a escala individual aunque se construya en grupo. Por
ello, no debemos despreciar el trabajo individual como estrategia de
aprendizaje. De hecho nos ofrece posibilidades que no nos da el trabajo en
pequeños grupos o en un gran grupo. Hay muchas maneras de combinar las tres
opciones en procesos de aprendizaje eficaces y coherentes.
ü
La
variedad no es garantía de éxito. No obstante ofrece ventajas distintas a los
procesos monótonos. La opción por uno u otro dependerá del perfil del grupo y
de los objetivos que nos marquemos.
ü
La
transversalidad garantiza el predominio de los contenidos mas importantes para
el proceso pero tiene el inconveniente de complicarlo. Su uso es recomendable
si se cuenta con los recursos y las capacidades necesarias para su gestión.
Parece ser
que la zona de la estrategia es una de las menos cultivadas en la construcción
de métodos para acciones formativas, siendo sin embargo, su dimensión lo más
importante, el corazón del método, el andamiaje sobre el cual se van
incorporando los detalles más concretos.
Movernos en
esa zona nos obliga a manejar un pensamiento complejo atravesado de rigor
analítico, visión sistemática y capacidad creativa.
Rigor
analítico porque las buenas decisiones dependen de la claridad con que veamos
el contexto en el que vamos a intervenir. Visión sistemática porque los métodos
son conjuntos de estrategias complejas conectadas entre sí de formas eficaces y
construidas coherentemente con nuestros planteamientos teóricos. Y capacidad
creativa porque se trata de dar soluciones a la cuestión clave con la que
abríamos el capítulo ¿Cómo hacer para que las personas aprendan en este curso
de la mejor manera posible?