Introducción
La
telefonía IP conjuga dos mundos históricamente
separados: la transmisión de voz y la de datos. Se trata
de transportar la voz, previamente convertida a datos,
entre dos puntos distantes. Esto posibilitaría utilizar
las redes de datos para efectuar las llamadas
telefónicas, y yendo un poco más allá, desarrollar una
única red que se encargue de cursar todo tipo de
comunicación, ya sea vocal o de datos. Es evidente que
el hecho de tener una red en vez de dos, es beneficioso
para cualquier operador que ofrezca ambos servicios,
véase gastos inferiores de mantenimiento, personal
cualificado en una sola
tecnología,...
Redes de datos versus
redes de voz
Las redes desarrolladas a
lo largo de los años para transmitir las conversaciones
vocales, se basaban en el concepto de conmutación de
circuitos, o sea, la realización de una comunicación
requiere el establecimiento de un circuito físico
durante el tiempo que dura ésta, lo que significa que
los recursos que intervienen en la realización de una
llamada no pueden ser utilizados en otra hasta que la
primera no finalice, incluso durante los silencios que
se suceden dentro de una conversación típica.
En
contraposición a esto tenemos las redes de datos,
basadas en el concepto de conmutación de paquetes, o
sea, una misma comunicación sigue diferentes caminos
entre origen y destino durante el tiempo que dura, lo
que significa que los recursos que intervienen en una
conexión pueden ser utilizados por otras conexiones que
se efectúen al mismo tiempo.
Es obvio que el
segundo tipo de redes proporciona a los operadores una
relación ingreso/recursos mayor, es decir, con la misma
cantidad de inversión en infraestructura de red, obtiene
mayores ingresos con las redes de conmutación de
paquetes, pues puede prestar más servicio a sus
clientes. Otra posibilidad sería que prestará más
calidad de servicio, velocidad de transmisión, por el
mismo precio.
Pero bueno, si las redes de
conmutación de paquetes son tan buenas, ¿por qué no se
utilizan ya para las llamadas telefónicas? Bueno, este
tipo de redes también tiene desventajas. Transportan la
información dividida en paquetes, por lo que una
conexión suele consistir en la transmisión de más de un
paquete. Estos paquetes pueden perderse, y además no hay
una garantía sobre el tiempo que tardarán en llegar de
un extremo al otro de la comunicación.
Imaginad
por tanto una conversación de voz, que se pierde de vez
en cuando, paquetes perdidos, y que sufre retrasos
importantes en su cadencia. Si alguna vez habéis
chateado, entenderéis lo que digo. A veces durante estas
conversaciones de Chat, recibimos dos o tres preguntas
seguidas de nuestro interlocutor, y es que como lo que
nosotros escribimos no le llega, pues él sigue con otras
preguntas.
Estos problemas de calidad de servicio
telefónico a través de redes de conmutación de paquetes
van disminuyendo con la evolución de las tecnologías
involucradas, y poco a poco se va acercando el momento
de la integración de las redes de comunicaciones de voz
y datos.
La telefonía vocal hasta
ahora
Lo que tenemos hasta hoy es una
red de acceso, que incluye el cableado desde el hogar
del abonado hasta las centrales locales y el
equipamiento necesario, y una red de transporte, que
incluye las centrales de rango superior y los enlaces de
comunicaciones que las unen. La comunicación se lleva a
cabo por conmutación de circuitos.
Como ya hemos
indicado anteriormente todos los recursos destinados a
intervenir en el desarrollo de una conversación
telefónica no pueden ser utilizados por otra llamada
hasta que la primera no finaliza.
La
telefonía vocal con IP
En la telefonía
IP el cambio fundamental se produce en la red de
transporte: ahora esta tarea es llevada a cabo por una
red basada en el protocolo IP, de conmutación de
paquetes, por ejemplo Internet. En cuanto a la red de
acceso, puede ser la misma que en el caso anterior,
físicamente hablando (bucle de abonado).
Los
elementos necesarios para que se puedan realizar
llamadas vocales a través de una red IP dependen en gran
medida de qué terminal se utiliza en ambos extremos de
la conversación. Estos pueden ser terminales IP o no
IP. Entre los primeros está el teléfono IP, un
ordenador multimedia, un fax IP,... Entre los
segundos está un teléfono convencional, un fax
convencional,... Los primeros son capaces de entregar
a su salida la conversación telefónica en formato de
paquetes IP, además de ser parte de propia red IP,
mientas que los segundos no, por lo que necesitan de un
dispositivo intermedio que haga esto antes de
conectarlos a la red IP de transporte.
Hay que
señalar que en el caso de que uno o ambos extremos de la
comunicación telefónica sean un terminal IP, es
importante conocer de qué modo están conectados a
Internet. Si es de forma permanente, se les puede llamar
en cualquier momento. Si es de forma no permanente, por
ejemplo, a través de un Proveedor de Acceso a Internet
(PAI) vía módem, no se les puede llamar si en ese
momento no están conectados a
Internet.
Gateway
El
Gateway es el elemento encargado de hacer de puente
entre la red telefónica convencional (RTB) y la red IP.
Cuando un teléfono convencional trata de hacer una
llamada IP, alguien tiene que encargarse de convertir la
señal analógica en un caudal de paquetes IP, y
viceversa. Esta es una de las funciones del Gateway, que
también ofrece una manera de que un dispositivo no IP
pueda comunicarse con otro IP. Por una parte se conecta
a una central telefónica, y por la otra a una red
IP.
Gatekeeper
El
Gatekeeper actúa en conjunción con varios Gateways, y se
encarga de realizar tareas de autenticación de usuarios,
control de ancho de banda, encaminamiento IP,... Es el
cerebro de la red de telefonía IP. No todos los sistemas
utilizados por los PSTI's son compatibles (Gateway,
Gatekeeper) entre sí. Este ha sido uno de los motivos
que ha impedido que la telefonía IP se haya extendido
con mayor rapidez. Actualmente esto se está corrigiendo,
y casi todos los sistemas están basados en el protocolo
H.323.
Llamadas teléfono a
teléfono
En este caso tanto el origen
como el destino necesitan ponerse en contacto con un
Gateway. Supongamos que el teléfono A descuelga y
solicita efectuar una llamada a B. El Gateway de A
solicita información al Gatekeeper sobre como alcanzar a
B, y éste le responde con la dirección IP del Gateway
que da servicio a B. Entonces el Gateway de A convierte
la señal analógica del teléfono A en un caudal de
paquetes IP que encamina hacia el Gateway de B, el cuál
va regenerando la señal analógica a partir del caudal de
paquetes IP que recibe con destino al teléfono B. Fijaos
como el Gateway de B se encarga de enviar la señal
analógica al teléfono B.
Por tanto tenemos una
comunicación telefónica convencional entre el teléfono A
y el Gateway que le da servicio (Gateway A), una
comunicación de datos a través de una red IP, entre el
Gateway A y el B, y una comunicación telefónica
convencional entre el Gateway que da servicio al
teléfono B (Gateway B), y éste. Es decir, dos llamadas
telefónicas convencionales, y una comunicación IP. Si
las dos primeras son metropolitanas, que es lo normal,
el margen con respecto a una llamada telefónica
convencional de larga distancia o internacional, es muy
grande.
Llamadas PC a teléfono o
viceversa
En este caso sólo un extremo
necesita ponerse en contacto con un Gateway. El PC debe
contar con una aplicación que sea capaz de establecer y
mantener una llamada telefónica. Supongamos que un
ordenador A trata de llamar a un teléfono B. En primer
lugar la aplicación telefónica de A ha de solicitar
información al Gatekeeper, que le proporcionará la
dirección IP del Gateway que da servicio a B. Entonces
la aplicación telefónica de A establece una conexión de
datos, a través de la Red IP, con el Gateway de B, el
cuál va regenerando la señal analógica a partir del
caudal de paquetes IP que recibe con destino al teléfono
B. Fijaos como el Gateway de B se encarga de enviar la
señal analógica al teléfono B.
Por tanto tenemos
una comunicación de datos a través de una red IP, entre
el ordenador A y el Gateway de B, y una comunicación
telefónica convencional entre el Gateway que da servicio
al teléfono B (Gateway B), y éste. Es decir, una llamada
telefónica convencional, y una comunicación IP. Si la
primera es metropolitana, que es lo normal, el margen
con respecto a una llamada telefónica convencional de
larga distancia o internacional, es muy
grande.
Llamadas PC a
PC
En este caso la cosa cambia. Ambos
ordenadores sólo necesitan tener instalada la misma
aplicación encargada de gestionar la llamada telefónica,
y estar conectados a la Red IP, Internet generalmente,
para poder efectuar una llamada IP. Al fin y al cabo es
como cualquier otra aplicación Internet, por ejemplo un
chat.
Actores de la Telefonía
IP
En primer lugar tenemos al Proveedor
de Servicios de Telefonía por Internet (PSTI, o ISTP en
inglés). Proporciona servicio a un usuario conectado a
Internet que quiere mantener una comunicación con un
teléfono convencional, es decir, llamadas PC a teléfono.
Cuenta con Gateways conectados a la red telefónica en
diversos puntos por una parte, y a su propia red IP por
otra. Cuando un usuario de PC solicita llamar a un
teléfono normal, su red IP se hace cargo de llevar la
comunicación hasta el Gateway que da servicio al
teléfono de destino. Esto significa que para que los
usuarios de PC de un PSTI puedan llamar a muchos países,
éste necesita tener una gran cantidad de Gateways. ¿O
no?
Pues no. Conforme se van extendiendo los PSTI
por todo el mundo, lo que se hace es establecer acuerdos
económicos con otros PSTI, para intercambiar llamadas
IP. Tú finalizas las llamadas que originan mis usuarios,
y que tengan como destino teléfonos que tus Gateways
cubren de forma local, y viceversa. En vez de llevar a
cabo estos acuerdos bilaterales, lo que se suele hacer
es trabajar con intermediarios, que tienen acuerdos con
PSTI's de todo el mundo. Estos intermediarios son
conocidos como Proveedores de Servicios de Clearinghouse
(PSC, o CSP en inglés).
Ejemplos de los
anteriores son Peoplecall, Deltathree, Net2Phone,
WowRing y PhoneFree, todos ellos PSTI, e ITXC, IpVoice,
KPNQwest y NTT, todos ellos PSC's. Go2Call.com ayuda a
comparar precios entre
PSTI's.
Operadores
Con
lo visto, no parece descabellado asegurar que el futuro
de la telefonía pasa por las redes IP. Entonces, ¿qué
pasa con los operadores tradicionales? Tranquilos, no
les pasará nada, a no ser que no se den cuenta de que la
telefonía IP no es su competidor, sino su aliado. La
mayoría de ellos han puesto en marcha proyectos de
telefonía IP, y el que no lo haya hecho ya se puede dar
prisa. Por el contrario existen nuevos operadores, que
desde sus inicios han apostado fuerte por esta
tecnología, y cuyo crecimiento está
asegurado.
Todos los estudios al respecto dan
como imparable el desarrollo de la telefonía IP, y ya se
hacen apuestas sobre cuando el número de minutos de
comunicaciones vocales cursadas por redes IP superará a
los cursados por las redes
tradicionales.
-- Autor: Jose Antonio Sanchez
Ortiz Fuente:
www.monografias.com
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