| El frente
externo: entre apoyos y reclamos España dice que ayudará
al país a lograr el acuerdo con el FMI El enviado de José Luis Rodríguez
Zapatero sostuvo que respeta la forma en que la Argentina negocia “España siempre ha ayudado a la Argentina. Respetamos la manera en que el gobierno argentino está desarrollando las conversaciones con el FMI. España va a facilitar que se llegue a un acuerdo satisfactorio para todas las partes”, dijo Moratinos, que ayer estuvo de visita oficial en el país. De ese modo, buscó bajarle el tono a la declaración que él mismo había hecho días atrás a un diario madrileño, en donde anticipaba que durante su visita a la Argentina iba a “exigirle” al gobierno de Néstor Kirchner que normalizara sus relaciones con el Fondo, que conduce el español Rodrigo de Rato.
Durante la mañana, y por espacio de 40 minutos, Kirchner recibió al enviado del presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, mientras que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, mantuvo un encuentro de más de una hora con el director de la Oficina Económica de la Presidencia española, Miguel Sebastián. Si bien fueron reuniones diferentes y con distintos interlocutores, la agenda de temas tratados fue común: la relación de la Argentina con el FMI, la situación de las empresas de servicios públicos privatizadas, que siguen esperando una recomposición tarifaria, y la reestructuración de la deuda. En el encuentro con la prensa, tras una reunión con su par argentino, Rafael Bielsa, Moratinos expresó que el tema de la deuda con los acreedores privados estuvo presente en sus conversaciones con los funcionarios locales. “Sí se ha hablado del tema de los acreedores con la Argentina y hemos encontrado una buena actitud de parte del Presidente y del canciller Bielsa. Se está hablando, se está conversando para encontrar una solución satisfactoria”, añadió, sin dar más detalles. En su breve paso por Buenos Aires, el funcionario español no olvidó reunirse con las empresas españolas que tienen inversiones en el país. A puerta cerrada, en el Hotel Alvear, y acompañado por el embajador de España en la Argentina, Manuel Alabart; por el director general de su gabinete, Javier Sancho, y por Miguel Sebastián, escuchó las preocupaciones de los empresarios agrupados en la Fundación Cámara Española de Comercio (Fucaes). Entre otros, asistieron directivos de Repsol YPF, Telefónica de Argentina, BBVA Banco Francés y de Gas Natural Ban. Antes de sentarse con los representantes de estas firmas, Moratinos había dicho a la prensa: “Debe existir un marco político que apoye las inversiones”. En tal sentido, sostuvo que su gobierno “comparte la preocupación de Kirchner de mantener un diálogo con las empresas españolas y establecer cuáles son los intereses de unos y de otros, en un marco consensuado. Pero no hagamos de la relación con las empresas, lo que tiene que ser la relación estratégica entre España y la Argentina", sostuvo el canciller. En una entrevista con LA NACION (ver página 1) Moratinos dijo que sus encuentros con el presidente Kirchner y con el canciller Bielsa fueron "muy productivos" y señaló que lo que se debe hacer ahora es "identificar los objetivos a corto y mediano plazo y trabajar" de manera conjunta. Pero insistió en la necesidad de las empresas españolas radicadas en el país "de tener un horizonte claro de futuro en su presencia en la Argentina".
Visita
de Zapatero Fuentes diplomáticas informaron que los cancilleres "convinieron en relanzar la relación estratégica dada la afinidad política de ambos gobiernos". También estuvo en la agenda de los cancilleres
el tema migraciones. Al respecto, Moratinos señaló que su
gobierno dará un trato "solidario y sensible" a los inmigrantes
argentina y que la revisión del reglamento de extranjería
resultará en la regularización de los que ya tienen empleo,
según informó la Cancillería local. Además,
se habló de la celebración del III Congreso Internacional
de la Lengua, que tendrá lugar en noviembre próximo en Rosario,
con la presencia de los reyes de España. Moratinos también
pidió que se le dé un tratamiento político riguroso,
además del judicial, al caso del supuesto etarra Jesús Lariz
Iriondo, detenido en la Argentina y con pedido de extradición por
parte de España. EL FRENTE EXTERNO: MORATINOS
HABLO DE LOS INMIGRANTES ILEGALES El canciller español Miguel Angel Moratinos dio ayer una señal positiva para la situación de los más de 100 mil argentinos que viven ilegalmente en España. El funcionario aseguró que su país procura ocuparse de ese asunto con "solidaridad y sensibilidad." Las declaraciones de Moratinos —en una conferencia de prensa celebrada en el Palacio San Martín— podrían ser un síntoma de la nueva etapa en las relaciones bilaterales desde la asunción del socialista José Luis Rodríguez Zapatero. Moratinos evitó pronunciarse de manera contundente sobre la cuestión, pero pidió "serenidad" a los argentinos sin papeles y dijo que la idea es "regularizar a los que tengan contratos laborales y su vida en España". El tema será abordado el mes próximo, cuando viaje a Buenos Aires el ministro español de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Calderas. El canciller español habló después de reunirse con su par argentino, Rafael Bielsa. Agregó: "La responsabilidad del gobierno de España es dar un tratamiento solidario y sensible a lo que ha sido la contribución de tantos argentinos al desarrollo español." Según cálculos de la ONG Argentinos en el Exterior, que le entregó al ministro español una nota con sus pedidos, los argentinos que viven de manera irregular en distintas ciudades españolas podrían ser hasta 180 mil. Moratinos también se refirió a modificaciones en la Ley de Ex tranjería, que es la norma que rige esta materia en España. "Los argentinos, en lo que va a ser la revisión de ese reglamento, tendrán un tratamiento que es lógico, objetivo pero favorable", agregó el canciller a Clarín. Rápidamente advirtió que esto no significa que se admita que más gente siga viajando sin papeles en lo sucesivo. El mes pasado Rodríguez Zaptero había anunciado que quienes acrediten un "trabajo fehaciente" en el país conseguirían su radicación. Según estimaciones hechas en España, los inmigrantes de distintos países —sobre todo magrebíes y latinoamericanos— que podrían verse favorecidos son medio millón. En total, en el país hay cerca de 2,5 millones de inmigrantes. Esto representa el 6 por ciento de la actual población de España. Después de escuchar a su colega en la conferencia
de prensa, Bielsa relató que un grupo de funcionarios de la Cancillería
acababa de regresar de Madrid, después de trabajar sobre las modificaciones
a la Ley de Extranjería. "Yo soy razonablemente optimista
—dijo el ministro— y creo que los episodios puntuales con
peligro de expulsión o los de expulsión efectiva, son excepcionales.
Deben resolverse diplomáticamente a medida que se presenten."
A
los empresarios, "paciencia" EL FRENTE EXTERNO: ENTREVISTA
CON EL CANCILLER ESPAÑOL El ministro de Exteriores español dijo
que las relaciones ahora son más profundas. Y que su gobierno tiene
objetivos estratégicos comunes con el de Kirchner. —Ministro, sus dichos a El País, en los que decía que iba a "exigirle" a Kirchner que mantenga el diálogo con el FMI, irritaron al Gobierno — Hay que leer todo el párrafo para entender su espíritu. El gobierno actual español quiere, y está convencido de que va a desarrollar una relación estratégica, profunda con el gobierno de Kirchner. Somos afines. Tenemos una visión del mundo compartida. Compartimos obje tivos en América latina y en todos los grandes desafíos del siglo XXI. Vamos a trabajar juntos para expresar amistad y solidaridad con firmeza. Vengo con un mensaje claro de tomar nota de cuáles son los planes, las orientaciones y también con intención de ayudar. —En su primera visita a España, el presidente Kirchner no dejó buena impresión en algunos sectores empresariales. ¿Qué cambió? —La novedad de esta relación es que el elemento económico empresarial es esencial, pero no es todo. Las relaciones entre España y Argentina van más allá de las empresas, y ahora tiene de lo que ha carecido en los últimos años: profundidad en la conexión de ambas sociedades. Se trata de que Argentina salga beneficiada, que las empresas españolas contribuyan al desarrollo argentino, y puedan defender sus intereses. —Pese a que el gobierno de José María Aznar asistió al país hasta con US$ 1.000 millones, el presidente José L. Rodríguez Zapatero dijo que su antecesor no ayudó lo suficiente ¿Qué faltó? —Quizás no se explicó bien a la opinión pública argentina el esfuerzo del inversor español. Las empresas españolas necesitan que los argentinos reconozcan lo que fue su apuesta estratégica en favor de este país. Vinieron para quedarse, a crear en sectores no especulativos, servicios públicos, energía, telecomunicaciones. Lo que no se hizo entonces fue explicar la importancia de la apuesta. El proceso no fue acompañado por el gobierno, ni por políticas que pudiesen detectar dónde era necesario otro tipo de acciones como la cooperación. —¿Volvería España a ayudar con dinero a la Argentina? —Me imagino que sí, pero cada momento, cada esfuerzo hay que estudiarlo en el contexto específico. Ahora, gracias a Dios, Argentina está creciendo a un nivel satisfactorio del 7 u 8%. El desarrollo va en un sentido positivo y por lo tanto tiene capacidad también de atender los retos. —¿Pero podría haber más ayuda financiera si se pide? —Creo que sí. Es cuestión de que se busquen mecanismos. Vamos, no creo: estoy convencido. Ayudamos a los países donde España tiene intereses, pero hay que crear la capacidad de recepción para las inversiones, seguridad jurídica para que los inversores españoles se sientan atraídos. —En el plano de la deuda, ¿qué reclama España? —Los acreedores quieren una oferta que les dé satisfacción, que sea razonable dentro de lo que son los modelos de este tipo de negociación. Pero como ministro de Exteriores mi agendas mucho más ambiciosa, en el tema político, en el tema migratorio, cultural y estratégico. —¿Qué quejas oye de los empresarios españoles radicados aquí? — Quieren que la seguridad jurídica se respete. Hay un momento de verdad en el que las empresas tienen sus capacidades. Y las autoridades, tienen que buscar la mejor manera de atender las necesidades. —¿En el plano internacional, cómo ve la eventual reelección de George W. Bush? —Nuestro gobierno no opina de cuestiones internas de ningún país, menos de EE.UU. Le corresponde a los norteamericanos decidir. Nuestro gobierno no tiene candidato. El mismo respeto que exigimos para nosotros se lo otorgamos a ellos. —¿Le dará al presidente Kirchner explicaciones por sus dichos sobre el FMI? —¿Explicaciones? Nooo, vengo con una enorme ilusión y una enorme amistad. Sólo espero que me reciban como nosotros recibimos a los argentinos.
EL FRENTE EXTERNO: SEÑALES
ENTRE LOS GOBIERNOS DE ESPAÑA Y LA ARGENTINA Lo dijo ayer el canciller español, después de entrevistarse con el Presidente. Y agregó que debe satisfacer "a todas las partes". Kirchner pidió que las empresas aporten ideas al proyecto marco para los servicios públicos. Abundaron las señales de afinidad, a diferencia de las siempre cordiales pero frías de la época del gobierno de los populares. El presidente Kirchner recibió al canciller español Miguel Angel Moratinos, quien llegó ayer para llevarse una impresión de lo que está pasando en la Argentina. Moratinos habló con la prensa después de un almuerzo con su colega Rafael Bielsa en el Palacio San Martín. Anticipó que el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero visitará la Argentina durante el primer trimestre del 2005 y adelantó lo que espera su gobierno de la negociación de la Argentina con el Fondo. Lo dijo así: "Respetamos la manera en que Argentina está desarrollando conversaciones con el FMI. España va a facilitar que se llegue a un acuerdo satisfactorio para todas las partes". El canciller redujo al humor la definición con la que se despidió de España (en una entrevista con el diario El País), que anticipaba que iba a "exigir" al Gobierno que llegue a un acuerdo con el Fondo. Y propuso estudiar el término en Rosario, durante el próximo congreso de la Lengua. Fuera de broma, aquellas declaraciones habían caído mal en el Presidente y dieron motivo a un diálogo telefónico con Bielsa. La de Moratinos es la primera visita de un hombre importante del gobierno del socialista Zapatero, que asumió en abril pasado en Madrid. Temprano, el canciller fue recibido en la Casa Rosada por el Presidente durante alrededor de 50 minutos. Participaron Bielsa, los embajadores en Buenos Aires, Manuel Alabart, en Madrid, Carlos Bettini, y Miguel Sebastián, principal asesor económico de Zapatero. De la reunión sobresalen tres temas: la negociación argentina con el Fondo: la situación de las empresas españolas en la Argentina y la de los argentinos residentes ilegales en España, para los que se avanzó en su regularización. Kirchner describió el proceso de negociación con el Fondo en términos casi idénticos a los que usó la semana pasada en su encuentro con el titular del organismo, el también español Rodrigo Rato. El discurso es el mismo. Hubo consideraciones sobre Rato que se mantuvieron en reserva de los dos lados de la mesa. Aunque se sabe que Moratinos soltó una frase parecida a esta: "Rato es español, pero eso no quiere decir que nosotros lo podamos controlar". Con la frase del comienzo, el canciller resumió a los periodistas cómo los socialistas se paran frente a la relación Argentina—FMI. España tiene escasa o nula influencia en las decisiones del directorio del organismo, aunque "favorece" un acuerdo, que sea bueno para todos. La idea debe incluir los intereses de los acreedores privados, por los que Rato intercedió abiertamente. Una fuente con acceso al encuentro dijo a Clarín que el Presidente alentó a Moratinos a que las empresas de su país "aporten ideas" durante el tratamiento del proyecto para el marco regulatorio de las empresas de servicios. "Que hagan lobby", dijo otro vocero, que interpretó el mensaje de Kirchner. El proyecto acaba de ingresar a Diputados, donde está siendo tratado en la comisión de Presupuesto y Hacienda y en la de Defensa del consumidor. Kirchner había encomendado la semana pasada a las autoridades del Congreso que trabajen sobre ese proyecto y otros, con celeridad pero de manera consensuada, de modo de que puedan salir con media sanción en Diputados en noviembre y convertirse en ley antes del fin de las sesiones ordinarias. Lo que interesa a las empresas, según una fuente calificada que participa de las negociaciones, es saber cuándo el Gobierno está dispuesto a hablar de contratos. La oferta de Kirchner parece abrir una puerta para que contribuyan a diseñar un marco regulatorio. "Un proyecto es un proyecto, y siempre admite enmiendas", dijo Kirchner. En la reunión, el Presidente abrió a la posibilidad de que las empresas hagan propuestas en torno a la decisión del Gobierno de recuperar la jurisdicción argentina para el tratamiento de reclamos arbitrales. "El Presidente dijo que comprendía el ida y vuelta en la discusión de intereses", dijo la fuente. Kirchner habló además de la situación de Repsol—YPF como buen ejemplo del estado de la relación con las empresas españolas. "Cuando se los llama, están", dijo. Mencionó las diferencias actuales con Petrobras, casi como contraste. "No hagamos de la relación con las empresas lo que debe ser una relación estratégica entre España y la Argentina", dijo Moratinos más tarde frente a los periodistas, una frase que había empleado en una entrevista con Clarín. Antes había asegurado que ninguna de las empresas españolas tiene intenciones de abandonar la Argentina. De este lado se interpretó que Moratinos
se va mañana con una mirada "más clarificada y menos
prejuiciosa" de la situación en la Argentina. Habrá
que dar por bueno que tenía una contraria.
Continuidades
y cambios "Las empresas quieren diálogo"
Entre los aspectos negativos de la relación de España con la Argentina durante los ocho años de gobierno de José María Aznar, Miguel Angel Moratinos advirtió que "se dejó todo en manos de las empresas españolas" y que "no ha habido voluntad de desarrollar relaciones políticas más intensas". Por eso dice que las firmas ahora quieren "un diálogo productivo". Entre los positivos, observó, "España siempre ha apoyado financieramente a la Argentina en momentos difíciles". Como ministro de Asuntos Exteriores de José Luis Rodríguez Zapatero en su primer viaje a la Argentina, Moratinos dijo ayer a LA NACION, después de reunirse con el presidente Néstor Kirchner y con su par, Rafael Bielsa, que "el gobierno español apoya y defiende a las empresas españolas, pero también respeta a las autoridades argentinas". Moratinos quiso transmitir la intención de Zapatero, posiblemente de visita "en el primer semestre de 2005", de cambiar de actitud, de modo que las empresas españolas con inversiones en el país no actúen "por iniciativa propia", sino "por un claro diseño político de acercamiento y profundización de las relaciones". También dejó entrever que el actual embajador español en la Argentina, Manuel Alabart, cesará en sus funciones: "Ha hecho una labor excelente, lleva cierto tiempo y, lógicamente, habrá un relevo", dijo. No descartó como eventual sucesor a Carmelo Angulo Barturén, ex embajador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Buenos Aires, "gran amigo y gran profesional". Entre otras cosas, Moratinos dijo que "España siempre ha apoyado las posiciones argentinas en el FMI y queremos que siga existiendo ese diálogo", que "la Argentina ha hecho una gran labor" después de la crisis. Con Kirchner, dijo, habló sobre los argentinos en situación ilegal en España, pero procuró dejar todo a merced de la nueva ley de extranjería. Es decir, del mecanismo por el cual pueden blanquear su status de residentes si acreditan un trabajo. Sin exigencias En ningún momento empleó Moratinos el verbo exigir, reproducido en una entrevista publicada en El País, de Madrid, como condición para el diálogo entre la Argentina y sus acreedores externos. Tampoco regaló elogios de ocasión: "La reunión con el Presidente y con mi homólogo, el canciller Bielsa, fue muy fructífera y muy productiva. Ha sido la confirmación de dos gobiernos con la misma sintonía política, la misma afinidad ideológica y el mismo compromiso de futuro. Lo que hay que identificar son los objetivos a corto y mediano plazos, y trabajar". -¿Qué lugar ocupan las empresas españolas en la agenda? -La economía es parte de la política. Los intereses políticos engloban la vida y las aspiraciones de los ciudadanos. Y los ciudadanos tienen intereses económicos, financieros, culturales, sociales? Son agentes que configuran un mapa general de lo que debe ser una relación más profunda y estratégica entre la Argentina y España. -En su primer viaje a Madrid, Kirchner no pareció cordial frente a los reclamos de las empresas. -No estamos en el gobierno de entonces. Creo que hay un diálogo positivo y esperanzador entre las autoridades argentinas y las empresas españolas. El gobierno español apoya y defiende las empresas españolas, pero también respeta a las autoridades argentinas. Creo que lo importante es que haya un diálogo y que se alcancen acuerdos y perspectivas de futuro que sean estimulantes para ambas partes. -¿Qué esperan las empresas españolas de su gobierno? -Lo lógico: tener un horizonte claro de futuro en su presencia en la Argentina. Quieren un diálogo productivo. Las empresas saben que pueden contar con un gobierno mucho más implicado y comprometido en la intensidad estratégica de nuestras relaciones. -¿Qué posición adopta su gobierno en la negociación de la Argentina con el Fondo Monetario? -España siempre ha apoyado las posiciones argentinas en el Fondo Monetario y queremos que siga existiendo ese diálogo. Somos muy respetuosos de las posiciones y de las propuestas argentinas. Queremos animar a ambas partes a encontrar una solución. La Argentina sabe que cuenta con el apoyo de España en ese diálogo. -¿Qué lo ha traído por aquí, por apenas un día, en un viaje que no incluye otro país? -Quería marcar con esta visita los lazos privilegiados que tiene España con la Argentina. Siempre han tenido buenas relaciones, pero, a veces, ha faltado una relación más intensa y visible. -¿Le critica indiferencia al gobierno de Aznar? -Ha habido elementos positivos y negativos. El
gobierno español siempre ha apoyado financieramente a la Argentina
en momentos difíciles. Luego, quizás, hubo ausencia de política
y de relaciones políticas. |
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