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Autofónicas
Teresa.- No querer razonar, rebelarse queda muy bien para los aberrados.
M.- Ya sé lo que queréis decirme: precisamente porque pienso y razono, saco consecuencias de las cosas y de los hechos. Rebelarme. ¿Contra quién? Alzar los puños, imprecar, ¿a qué? Ya sé cuánto me habéis dicho, mas qué quita todo eso? Qué habéis hecho para dejarme esa fe y para darme esa esperanza y esa confianza? Por otra parte, el dolor, no se detiene a razonar, la angustia no tiene fe, la desilusión no tiene esperanza y la maldad y el egoísmo no pueden inspirar confianza.
T.- El amado Maestro...
M.- Sí, mucho hicieron por el amado Maestro; desde allá lo embarcaron...
T.- Lo aceptó.
M.- Si, aceptaría él venir a juzgar y regenerar y ser portador de la Ley, pero no ser calumniado y sacrificado porque no veo el beneficio, como Jesús aceptó el venir a traer su doctrina, su moral, sus enseñanzas y sacrificarse por la humanidad, pero el consentir que se le escarneciera y se crucificara ¿qué beneficios reportó a la humanidad? Al igual que aquello necesitaron que el hermano Maestro con su esfuerzo y su trabajo, se formase una posición económica desahogada, casi brillante, para luego quitarle y derrumbarle.
T.- Necesitaba él...
M.- Ya se cuanto han dicho...Necesitaba hacer la obra y acaso era obstáculo según vuestros puntos de mira, el tener medios propios y no deber contar con los que caritativamente aportasen otros¡
T.- ¿Qué habrían hecho y qué harían entonces los que tienen obligaciones y deudas que cumplir?
M.- No les habría faltado dónde y cómo cumplir.
T.- ¿Ves como estás ofuscada? ¿Cómo sería posible que los que tienen en deuda sostener a la causa lo paguen de otro modo y en otra parte? Sería como si los que tienen afinidades y deudas a pagar en la Tierra pretendieran ir a cumplirlas en Venus.
M.- Todo está muy bien, pero a mí no me convencen, vosotros amáis mucho, pero creo que no basta amar, hay que saber amar, acato todo porque dura lex set lex. Algo quiero pedir: que libre de la materia le permitáis descansar, le obliguéis descansar.
T.- ¿Y el libre albedrío?...
M.- Es un recurso del que siempre han echado mano con más o menos eficacia cuando se ha tratado de eludir responsabilidades. No pudo hacer uso el Maestro de ese libre albedrío cuando estuvo en su materia.
T.- Aunque ya está acordado en los Consejos Superiores ese descanso obligado y forzoso por muchas causas y razones, lo que habéis comprobado por las videncias y desdoblamientos que se les ha permitido a los niños y algunos otros el verlo. Te digo que en este sentido estés completamente tranquila. Uno de los tres componentes de Tribunal Permanente están encargados de velar hoy por todo.
M.- Si hermana T. Pero yo he visto que en muchos sitios lo llaman.
T.- No se le permitirá oír y menor acudir.
M.- Luego las comunicaciones que se den o reciban en su nombre?
T.- Tenerlas por apócrifas.
M.- ¿Entonces puedo estar tranquila siquiera en eso hna T? Mira cuánto luché siempre, cuánto pedí siempre. Un poquito de descanso y tranquilidad para él.
T.- Ten plena confianza y seguridad.
M.-Gracias, hna T. Confío en ti que tanto le reñiste para que se cuidase. Mira hna, tengo mal presentimiento de varias cosas.
T.- Por ejemplo...
M.- Algunas cositas que tu sabes; felizmente hay muchos hermanos buenos, te diría todos sino fuera algunas excepciones que querrán aprovecharse de la situación para desfogar su supremacía y su odio contra otros hermanos y si no hay unión y amor...
T.- No te cuides. Ya se arreglarán todos y se arreglará todo. Se te darán órdenes, indicaciones expresas en el Consejo.-