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AUTOFONICAS
Salud y Paz es el saludo de hoy del Consejo Superior, para esta parte del planeta y no es una parcialidad. El mundo todo es igual para la recta justicia; mas hay promesas del Padre a sus representantes para asentar la fraternidad, y al cumplirlas, no hay parcialidad. "Levántate, levántate y ve aquellas islas apartadas que aun no oyeron de mi y cuando mi Ley se habrá publicado, sabrán los hombres que fuera de mi no hay otro Dios"... Así traducen hoy las palabras de Jehová a Isaías llamando a Jacob, sobre el que se multiplicará su descendencia sobre las arenas del mar.
Asistimos a un acto histórico; La letra de Salud y Paz queda firmada al alumbrar los primeros rayos del Sol de Mayo, y esa letra; al no ser cumplida, acusará de prevaricato a los causantes; mas no será destruida la letra y sí convertida en realidad, talvez no por parte de los ideadores de los pactos, porque una parte de Supremacía envuelve a particularizarse y mostrarse como los ideadores, siendo fruto de campañas no sostenidas por ellos y sí obstaculizadas por ellos; porque ¿quién en las Américas e Hispano-Iberia y la mayor parte de Europa ignora las campañas de la U.H.A.O.?... ¿Mas "Yo que hago parir seré coartado"?... le dice también Jehová a Isaías y se refiere al mismo que llama para que se levante y publique su ley de fraternidad en las islas apartadas que aun no habían oído de él; es decir, que aun no se había escrito su Ley.
He aquí, pues, que no ha sido coartado y ha hecho parir a los que obstaculizaron la firma de la Ley; El Referéndum básico para la Unión Hispano-Américo-Oceánica. Y son aprovechados por el mismo que no puede ser coartado y firman parte de aquello mismo que resistían, no por no quererlo ni echarlo al canasto, sino porque ansiaban ser ellos los autores. Si el deseo de loor y glorias solamente los llevara a resistir, fueran por nosotros aplaudidos, pues es muy humano el deseo de cosas grandes.
No era sin embargo esa la causa de la resistencia, sino, una imposición de extraños interesados en el panamericanismo, cuyos secretos están en el famoso documento dado en LA BALANZA 58, y también, una supremacía muy mal disimulada de ser dado el Referéndum por un Sin Títulos. ¿Dónde quedarían los titulados?... Mas suenen cuanto quieran como campana rota o arpa vieja el panamericanismo; la fuerza de los hechos; la imposición de la Ley; el querer del que no puede ser coartado, se impone, y el pacto firmado argentino-brasileño, no es sino el Artículo dos del Referéndum, por lo que decimos, Salud y Paz, que Los Libertadores que han llegado y aquí en el Consejo Superior están, Salud y Paz repiten mientras el sol os da en sus matutinos penachos, el beso amoroso y paternal. ¡Salud y Paz, tierra de promisión! os repetimos y, aun felicitamos a los firmantes, porque al fin, en medio de la barahúnda mundanal, no toda fuera de Ley, y aunque sea anhelando glorias en las páginas de la historia; glorias a poco costo personal, pero que no dejan de merecer el asentimiento popular; felicitamos, porque al ser vencidos por la fuerza de la superior Ley, se han vencido a sí mismos y son vencedores de los extraños interesados en mantener la desunión e imponer su imperialismo sobre las tierras de promisión, que no consintió, que no pudo consentir el que no puede ser coartado; para lo cual, en el momento álgido; en el momento en que parecía que el oro precio sangre almacenado, todo lo podría; todo lo dominaría de polo a polo, apareció el "Referéndum" que como rayo frío dejó sin movimiento las garras del avaro.
alud y Paz, pues, repetimos, porque, no es sólo que el pacto evite la no agresión de la mayor parte de la tierra de promisión, sino que libra de contiendas cercanas imposibles de evitarlas ya en la guerra mundial, que para poder decir al resto del mundo Salud y Paz, preciso es ya, que se desaten las furias de los odios y se desfoguen y se aniquilen y con ellos la causa del mal mundial y, sólo entonces, la acción de la Justicia dará su voz terrible, para envolver tanta inmundicia que no deben ver las nuevas generaciones; lo que también advirtió ya el autor del Referéndum.
sí; en principio y salvo prevaricatos, la tierra de promisión queda alejada del peligro mayor en la contienda mundial, de lo que damos hoy encargo de velar a "Los Libertadores" que desde aquí y con nosotros, a la tierra de promisión dicen: "Salud y Paz".
F. X. E. V.
MEDIANIMICAS
Esteban
DE LA CÁTEDRA CENTRAL
Por la Médium del Consejo
Buenas tardes hermanos míos. La paz y el amor sea con vosotros.
Vamos, hermanos míos, como de costumbre, a hablar a los entráticos, porque estamos penetrando en los principios y no por fuerza la amalgama de la milagrería, sino por la fuerza del razonamiento y del análisis de todos los hechos que se desprenden de la ley de amor, demostrado en todos los momentos de la vida eterna y continuada.
Y digo que hablamos a los entráticos y novatones y a algunos más, que aun no tienen fuerzas para resistir la luz del espíritu. Porque, esto que tenéis por un fenómeno; un ser que habla por un cuerpo que no es el suyo, creéis que se expresa contra la voluntad del que la expresa; es decir, contra la voluntad del espíritu que habita en este cuerpo.
No, hermanos míos; no hay contrariedad ni violencia, ni imposición, en esto que vosotros llamáis fenómeno. Es precisamente, con la voluntad (diré para que me entendáis) del poseedor de este cuerpo, que en el mayor amor y cumpliendo la solidaridad que ha de existir entre todos los espíritus, cede su puesto para que otra fuerza motriz exprese su pensamiento y os dirija la palabra, como yo lo estoy haciendo en este momento.
Unos buscáis el fenómeno, que tampoco comprendéis ni aún creéis en el fenómeno los que lo buscáis. Y digo que no creéis en él, porque si así fuera, vuestras obras se ajustarían al bien, después de haber visto lo que llamáis fenómeno. Pero no; los que no buscan la verdadera sabiduría y sí sólo una curiosidad que cree que pueda convencerle o convenirle, son escépticos o indiferentes, lo mismo antes que después de haber visto lo que ellos llaman fenómenos. Y luego exclaman: "No creo".
¿Por qué no creen? ¿por qué niegan? Niegan, porque predomina en su alma un principio religioso que les induce a una preconcepción errónea del verdadero espiritismo.
Otros creen recibir una decepción al ver que el Espiritismo descubre toda la falacia de las religiones, que con sus exorcismos, los milagros y el perdón y se creen amargados con las verdades del Espiritismo y no dejan penetrar en su conciencia el pensamiento de otros seres, que en el mayor amor desean inspirarle los consejos sabios para enderezar el camino de su existencia.
Por eso pensáis que no podemos venir a hablaros. Por eso pensáis, acaso, en vuestra fantasía que somos blancos en la oscuridad de la noche y por eso, cuando pensáis en la soledad, los teméis. Pero ¿por qué y para qué teméis a las almas, si las habéis perdonado? Es un contrasentido con vuestras creencias: Porque si creéis que se puede alcanzar la dicha eterna porque confesó y cumplió como buen cristiano, ¿por qué le teméis?
No, hermanos míos; si buscáis en vuestra razón la verdad de la existencia de la vida, por qué sois y por qué habéis de ser, y si buscáis en vuestra conciencia el amor que tenéis a vuestros seres queridos ¿no os dice esto, que si las almas piden vuestro amor es porque no estarán en la gloria que os enseñaron? ¿Y si están en la gloria, por qué piden vuestro amor? ¿Y si están condenados eternamente, cómo les van a llegar vuestras oraciones?
Hermanos míos; si escudriñáis un poco en vuestra razón, encontraréis que no es nada de eso.
Jesús nos dio la gran enseñanza; enseñó el camino de la redención humana y el destino del espíritu. Y santiago dijo que, "sólo las obras hacen fe". Entonces, hermanos míos, si las almas viven y necesitan misas y luces ¿por qué las necesitan? No, la razón nos dice, que la verdad del espíritu es la única razón de ser, y comprenderéis que el progreso y la sabiduría del espíritu, no son atributos que se pueden delegar en los demás.
La sabiduría y el progreso espiritual sólo se alcanzan por el esfuerzo propio y no por ruegos, ni misas, ni ninguna religión puede predominar para salvar o condenar.
Sí, hermanos; a pesar de que no podéis penetrar en otras profundidades, sólo con un poco de razonamiento, encontraréis en el espiritismo todo lo que buscáis y aun aquello que buscáis más allá, ya que es el conjunto de espíritus. Los que se llaman ateos ¿tendrán la fuerza de vivir este instante, si cada vez van a encontrar sorpresas más desagradables?
No; la razón os enseña que hay algo más que eso. No es sólo nacer para llegar a ver. Tenéis muchas más amarguras, pero también tenéis más descanso. No es sólo nacer para vivir en la amargura. Si el espíritu no llevara en sí mismo el sello del mandato de su padre el Creador, ¿cómo se dedicaría al trabajo, a las artes y a las ciencias y a todos los ramos del saber humano? Podrá el espíritu desviarse, estancarse, caer mil veces por la ceguera de sus pasiones, pero al fin se levanta y emprende de nuevo el camino y comprende al fin, que todo aquello que le hizo detener su marcha, le dio experiencia para enderezar sus pasos. Y desde este momento feliz el espíritu emprende de nuevo la marcha ascendente y goza cumpliendo el mandato de su Padre el Creador.
He aquí la compensación; he aquí la ley de Justicia, sacando bien de todas las etapas que el espíritu atravesó.
¿Dónde está todo esto? En el "Espiritismo Luz y Verdad". Si la naturaleza y el creador os da la vida, no es para que paséis trabajos solamente, sino que tenéis otro horizonte, otro fin que os conduce a progreso mayor y por lo tanto, obliga al hombre a ser mejor.
Y no es que el Creador os diga "no hagáis esto ni hagáis lo otro"; no, el Creador hizo la ley y en voluntad y en amor debemos acatarla. Porque si todos los espíritus tienen su libre albedrío ha de cumplirse dentro de la mayor armonía y fraternidad, para no perjudicar el libre albedrío y el derecho de cada uno.
¿Y cómo entienden el libre albedrío los supremáticos? ¿Había de ser acaso que ellos solos disfrutarán los placeres de la vida y las bienaventuranzas de la gloria?
No, nuestro Padre, el Creador, no perdona ni consiente que nadie se condene; pero sí, nos imprime a todos sus hijos el sello de su Ley, que es Amor, para que por la evolución de las ideas, el trabajo y el sacrificio o dominio de las pasiones, vayamos avanzando en el eterno progreso para llegar a su presencia, siendo verdaderos sabios de la creación.
En la época presente, veis que los males son más recordados que nunca, porque estamos en la hora de la justicia y es preciso arrancar todos los antagonismos, del hijo con el padre, del hermano con el hermano y del esposo con la esposa, porque todo ello son manifestaciones dolorosas del antagonismo que existe en los seres, por obra y gracia de las religiones. Antagonismos que muchas veces habéis sido testigos, cuando no autores en la vida del hogar.
Pero no sería así si os hubieran enseñado la verdad en vez de enseñaros la falsía. Si el hijo y el padre supieran que están unidos por la ley y la fuerza de la justicia y que tenían que cubrir las deudas, hubieran sabido que tenían que cobrarlas en amor y no en malicia, el odio y el rencor.
Por esto, hermanos míos, debéis todos pensar en el espiritismo; pero cuando habléis del espiritismo, debéis hacerlo con el mayor amor porque el espiritismo es la familia universal; todos los hijos del Padre y por lo tanto, el mismo Creador.
Y no temáis la crítica ni el desprecio, ni las burlas, ni las sonrisas despectivas de los que tienen la conciencia negra; no los temáis, porque éstos son los que se condenan por sí mismos a la más crasa ignorancia.
Si los hombres hubiesen sabido que la unión, la fraternidad y el amor eran el eterno mandato de la ley del Creador, otra habría sido la suerte de las generaciones pasadas, cuando tanto han tenido que llorar y sufrir en el presente.
Pero llega la hora de la reivindicación y es necesario que lleguéis a una manifestación bien definida entre espiritismo y espiritualismo. El primero, con todas sus virtudes, con toda su potencia, con toda su luz, con toda su sabiduría, presentando desnuda toda la verdad; el segundo, amalgamando, ya que cada hombre pone de su parte lo que puede y de ahí su superstición y su fanatismo.
Sin embargo, ved como los hombres están tan familiarizados con los antros de impureza, que no temen, porque creen que ahí también pueden engañarse a sí mismos y a los demás hermanos.
Es necesario pensar alto; es necesario pensar hondo, y no preguntarse ¿por qué dios hizo esta injusticia? Yo os digo que no es la injusticia, obra del Creador. La injusticia es obra de los hombres; es que unos han tenido que tolerar y otros que conocían la verdad y no les convenía manifestarla para entregarse de lleno a sus pasiones y de este modo siempre encontraban medios para evadirse del cumplimiento de su deber.
Hay otros hermanos que no tienen suficiente entusiasmo por la doctrina y otros dirán que no les interesa lo que el espiritismo tiene.
Pero para los que amáis a la causa, es necesario el estudio y la serena razón, para conocerlo, para penetrarlo y que no tengáis fe ciega. Es necesario tener fe de obras, aunque algunos ignorantes digan que no tienen necesidad de ocuparse de averiguar qué hay más allá.
Os digo, hermanos míos, que los hombres que están en la Ley, la ley está en ellos; es decir, los hermanos mayores están con vosotros y os ayudan y os consuelan en los momentos de amargura y de luchas.
Así, hermanos, procurad practicar y cumplir siempre los mandatos del Creador en la más alta moral, para que sea el exponente mejor de vuestras virtudes.
Y lo mismo, a ser posible, propagarlo entre los seres que amáis y sepan todos que el conocimiento de la moral espírita, es lo que eleva al espíritu y al hombre y no las falacias. Porque si dais el ejemplo y arrancáis todos los prejuicios, es el único camino que os conducirá a comprender de una vez todo lo que abarca el espiritismo, para saber la verdad.
Mas si aprendéis todo esto, sabréis que nadie puede ser buen hijo, ni buen esposo, ni buen padre, mas que por la verdad y el amor.
Sed sinceros y leales y que la justicia sea el exponente de vuestra convicción.
Que la paz y el amor sea entre vosotros. Buenas tardes.
ESTEBAN