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Para romper la maldición; es necesario bautizar el niño en siete
iglesias diferentes, bautizado con el nombre Benito, y el mayor
hermano es su padrino. En 1907, mucho parientes mataron o abandonaron
sus séptimos hijos por miedo de la leyenda. En 1973 Presidente Perón
decretó el decreto 848. mediante el cual el 7mo hijo era becado para
todos sus estudios, incluido colegio o universidad y el presidente es
su padrino.
Esta
es parte del mito, pero de donde surge esto existe una enfermedad
patológica llamada licantropía. El que sufre esta enfermedad está
plenamente convencido de que es un animal salvaje. Suele andar a
cuatro patas, desea devorar carne cruda y aúlla como un lobo. Es,
pues, posible que muchas de las historias especificas sobre el
hombre-lobo sean casos de verdadera licantropía, que era bastante común
en los siglos XVI y XVII. Por ejemplo el caso de Jean Grenier, un
enfermo mental que confeso muy orgulloso haber dado muerte a muchas
jovencitas y luego haberlas devorado, por lo cual fue juzgado y
condenado rápidamente, ya que los tribunales lo creyeron a pies
juntillas. Seguramente no era cierto ya que esta dolencia de licantropía
da al que la sufre la alucinación de que se ha metamorfoseado de
veras, y que sus dientes y garras han crecido.
El folklore de la mayoría de las naciones ofrece muchas y variadas
historias de hombres-lobo. También nos relatan de qué manera un
hombre lograba en convertirse en lobo y pactar con el diablo. Algunos
procedimientos son semimágicos y no implican ningún diabolismo
directo.
Según las creencias populares de Italia cualquiera concebido en luna
llena se convertía en hombre-lobo, sin más ceremonias. Lo mismo le
ocurría a quien durmiera a la intemperie en un viernes bajo la luna.
En los Balcanes sólo hay que comerse cierta flor y, según el
folklore, sólo con comer cerebro de lobo ya es suficiente, se hagan
tales cosas con intención o sin intención de ser lobo.
Por el simple hecho de hacerlas se sufría la metamorfosis. Pero si
alguno tenia verdadero interés de ser hombre-lobo en España no sé
tenia que fiar de cosas tan sencillas y tenía que acudir al “Usan
Lupus” un escrito de la época de los Aquelarres, el describe unas
ceremonias muy complicadas, y ritos muy especiales. Uno de los que
describe es una clara ceremonia de magia negra. El aspirante a lobo
debe ir a un bosque solitario o a la cima de una montaña durante la
noche de luna llena. A la media noche debe trazar un circulo mágico
en el interior del cual se encenderá una hoguera y en ella pondrá a
hervir un caldero conteniendo ingredientes tales como cicuta, opia,
adormidera y perejil. Entonces se pronuncia un conjuro con versos
invocando al demonio para que le mande la gran sombra gris, que hace
temblar a los hombres. Luego se quita la ropa y se unta con el
ingrediente preparado y se pone un cinto de piel de lobo. A continuación
se arrodillará y esperará y si lo ha hecho todo bien vendrá el
demonio y le concederá el poder de transformarse.
Son muchas las historias de hombres-lobos, y sus actividades durante
la noche son aterradoras en todas las historias del folklore. La más
escalofriante, sin duda es la de la Alemania del XVI: el caso de Peter
Stubb, un supuesto hombre-lobo. Asesino a muchas personas que le habían
ofendido, pero no se las comió porque eran adultas. En especial
violaba, mataba y devoraba a muchachas y niñas de tierna edad. Se
dice que tuvo un hijo de su propia hija y que se lo comió después de
asesinarlo.
Dicen que, perseguido en su forma animal por muchos hombres y perros,
Stubb trató de desorientar a sus perseguidores quitándose el cinto y
recuperando su forma humana. No le valió para nada ya que sus
perseguidores sospecharon que era eso lo que había ocurrido y lo
llevaron bajo su forma humana a los magistrados que lo declararon
culpable. Lo torturaron de forma horrible y lo ejecutaron; su cabeza
fue empalada a las puertas de la ciudad de Bedbug.
Se ve que algunas veces atrapar a un hombre-lobo era lo más sencillo.
Pero el folklore dice como defenderse del hombre-lobo. El centeno, el
muerdago, la ceniza, son una buena protección. El hombre lobo sólo
puede ser matado con una bala de plata que este bendita, según las
leyendas. El hombre-lobo según los relatos se cura de su licantropía
si cuando tiene forma de lobo alguien lo llama por su nombre de
humano.
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