|
El
nombre cómic ya no es adecuado para aludir a lo diferentes formas
narrativas que el género abarca. Recuérdese lo que este significa
para el Pop-Art. 0 ¿cómo entender sin él a Andy Warthol?
Mucho menos sirve para definir el quehacer artístico y el medio de
supervivencia de un músico y cantante, exiliado en tiempos difíciles.
por HÉCTOR SPINELLI.
Álvaro Mora (3 l), el personaje nace en el exilio
cuando se ve obligado a hacer trabajos que él considera paralelos
y no encuentra ocupación como músico, "Guachingo nació
adentro del coche que fue mi vivienda en los primeros tiempos, cuando
vivía en Brasil y en condiciones económicas muy precarias",
me dice. El coche estaba estacionado, no tenía ruedas, el motor
no funcionaba y estaba varado en un taller a cuyo frente estaba un amigo
chileno. 0, mejor dicho, nos hicimos amigos desde el momento que yo le
fui a pedir que me diera cobijo y me instaló allí. '
Vivir en un viejo coche inservible no es lo mismo que vivir en un barco
varado. Las noches pueden ser muy largas. Era Ibirapuera, bastante lejos
del centro de San Pablo, un barrio con los conocidos contrastes. "La
Idea surgió del movimiento que había allí. Por entonces
trabajaba en un restorán y conocía el trajín diario
de la gente: funcionarios, comerciantes, prostitutas, bandadas de niños
cuidacoches... Una noche sentí la necesidad de tapar los cristales
del coche con papel de diario. Y allí viviendo, ahora en la
Intimidad de una verdadera habitación, se me ocurrió transformar
mi problema en una cosa caricaturesca. Y allí nació Guachingo.
El personaje era, es, buena parte de mi mismo y significó entonces
un escape a mi situación. Al principio Guachingo solo existía
mentalmente, todavía no habla llegado a dibujarlo, a darle vida
en el papel. Al principio, y durante largo tiempo, lo incorporó
físicamente. Andaba vestido igual
"Era el alter ego que siempre triunfaba sobre las
dificultades"
Desde el día que el personaje fue creado mentalmente hasta el momento
en que llegó a existir en un papel, pasaron casi tres años.
Mientras tanto, me fui desenvolviendo en otras áreas. La mía
fue la música. Me
gusto profundizar las raíces del candombe e innovar dentro de esas
pautas, pero no soy muy fiel. »
Todavía apegado a hábitos muy uruguayos,
la realidad tan viva y contradictoria de Brasil jamás llegó
a la historia de Guachingo. La existencia del personaje era hasta entonces
mental, y tenía allí, en el sueño, una forma perfecta.
Era el alter ego que triunfaba sobre las dificultades, que se abría
camino en la vida, y que, si un dio llegaba a tener existencia en el papel,
sería, como en el poema de Brecht, aquel ladrillo que llevamos
por el mundo para mostrar cómo era nuestra caso. «El cuadrinho
nunca tuvo jeito brasileño, pero. claro, yo recogía situaciones
que reflejaban el caos, el vértigo, el decorado de la gran ciudad
con todos sus contrastes y ubicaba el personaje en el centro. Y después
de uno serie de escalas hechas como pintor, como músico y jardinero,
para Alvaro surgió la posibilidad de hacer una tira para un periódico
paulista. Pareció encantarles el personaje. Les gustó, sobre
todo el nombre, quizá por ciertas reminiscencias gauchas. 'Hasta
que surgió el interés de cambiar la fisonomía del
personaje, darle un jeito local, a pesar de que ciertas imágenes
tangueras estaban de onda. Entonces desistí de hacerlo y allí
quedaron las cosas en el baúl.
Posteriormente, surgió el trabajo de pintar boites. Entre otras,
decoré una tangüería con la figura de Guachingo y la
clásicas imágenes del tango. Así se corrió
la voz de mi oficio y pude pintar, durante un año, muchos de esas
salas. Quise progresar un poco mas y me fui a Río. Es la Meca.
Quería hacer carros alegóricos y fantasías para Carnaval,
Allá trabajé en Rosinha y me dieron la oportunidad de aprender
algunos secretos del oficio escenográfico.
Le dedicaba todo el tiempo a mi nuevo oficio. De todos modos, se estaba
procesando algo en mi interior y llegué a hacer algunas grabaciones
sin demasiada suerte. Cantaba, pero tenía dificultades con el portugués
y, últimamente, hasta con el castellano. Luego, formamos un grupo
de tap, "Punto Crucial", mientras trabajaba creando logotipos
para una empresa de uruguayos. Hasta que perdí el pique que tenía.
Ese fue el último periodo.
El personaje como Expresión de la voluntad de
renovarse
Recién en el 89 se decidió por desarrollar el personaje.
Pero más allá de una historia contada en cuadrinhos, su
sueño era hacer el dibujito del café con leche que tienen
los niños en la mañana o en la tarde. Lo imaginaba como
una producción a gran escala. "Pero era solo un sueño.
" llegó a dibujar el personaje cuadrito a cuadrito con globitos
en portugués, como si fuera un dibujo animado.
Luego de alguna experiencia en cine y video clips, regresó a Uruguay
en los noventa. Hablan pasado diez años. "Fue como caer en
paracaídas en un lugar inhóspito donde no reconocía
nada ni nadie" De todos modos, aquí desempolvo viejos proyectos
e hizo un video clip que se llama Guachingo sé tú. "Lo
hice con mucha producción, con treinta personas bailando y actuando,
cosa que no es habitual en los videos nacionales. Lo hice con Rosario
Lazarof, camarógrafa y con la edición de Pincho Casanova.
Siempre se habla de cambiar y renovarse. En cierta forma, Guachingo también
expresa esa voluntad de cambiar y renovarse. "Guachingo puede ser
cualquiera -me explica- no tiene raza, ni partido, ni sexo. Es como un
estado de espíritu. Y vive en cuadritos porque allí todo
es posible. Es el mundo dé la magia absoluta. Y por donde podemos
escapar de las angustias y de las situaciones difíciles. Y de las
guerras y de los desastres ecológicos. He llegado hasta matarlo.
Muchas veces. Vos me has dicho que estos dibujos corresponden a otra época.
Bueno, alguna vez los he matado y ahora han sobrevivido. Renovados"
|
|