|
|
|||
|
|
Es curioso el resultado de "El triciclo" en manos de Ruben Coletto. El dramaturgo español Fernando Arrabal se distingue por pertenecer a una de las modalidades más herméticas del teatro del absurdo y podría decirse que sus obras suelen parecer irrepresentables. El director es un hombre joven que en sólo dos puestas ("La improvisación del alma" sobre Ionesco y "Apocalipsis" sobre texto propio) se ha destacado por poseer un arsenal estético capaz de otorgar lucidez escénica a proyectos difíciles. Sin embargo, aquí ocurre lo contrario. Lo que Arrabal propone surge claro del escenario y con pocas palabras (sujetos marginados de la sociedad matan para conseguir dinero y la autoridad cae sobre ellos), mientras que el lenguaje de Coletto insiste en estirar , retorcer y oscurecer ese contenido en busca de una trascendencia que lo que ocurre parece no soportar. Podrá decirse que la síntesis anterior del tema es demasiado simplista, que los personajes tienen algunos rasgos propios (la inocencia casi pueril de Iván Solarich, la sensualidad no asumida de Laura Schneider, la pasividad excesiva de Mario Santana, el misterioso apego de Nelson Flores a su instrumento musical), pero ellos no parecen justificar la cojera de uno, los desplantes de otro, los gritos de los guardias, la picazón colectiva de un solo momento, las larguísimas caminatas y correrías de todos por el amplísimo espacio utilizado. El elenco es muy correcto y los rubros técnicos impecables, pero la concepción suena artificial. Gustavo
A. Ruegger - 13 / 8 / 01 |
|||
|
||||
Webmaster y Productor: Lic. Leonardo Moreira |