Primer Diálogo Nacional por un Proyecto de Nación con
Libertad, Justicia y Democracia.
28 noviembre 2004
MESA 3 Nuevos modelos de
democracia.
Se
presentaron a la mesa 12 ponencias y a continuación se abrió la discusión a
todos los participantes llegando a los siguientes consensos y propuestas:
CONSENSOS
La
mesa abordó el tema de Nuevos Modelos de Democracia desde la perspectiva de
avanzar hacia una convergencia programática y estratégica en la definición de
nuevas relaciones políticas que permitan fortalecer el poder del pueblo en esta
etapa del proceso histórico de largo aliento para la transformación profunda de
las estructuras sociales en la construcción de una nueva sociedad.
A
partir de este planteamiento se consensaron las
siguientes posturas y propuestas:
Sobre los Rasgos del actual régimen político:
El
régimen actual tiene su origen histórico en la relación de dependencia que
desde la conquista hasta los tiempos actuales ha vivido el país, determinando
por ello un tipo de relaciones políticas que subordinan el poder público a los
intereses económicos y políticos de los grupos dominantes.
Este
diseño de las instituciones del Estado responde actualmente a las necesidades
del modelo económico neoliberal, así, el ejercicio del poder público y el
patrimonio nacional ha sido puesto al servicio de la oligarquía financiera y el
gran capital trasnacional. Es un modelo de democracia
que permite y sustenta la creciente desigualdad en la sociedad.
Privilegia
la llamada democracia electoral a través de un sistema de partidos que ha
excluido las organizaciones políticas de los trabajadores y de otros sectores
populares, sus demandas y aspiraciones. Es un sistema que no incorpora la
participación real de las comunidades y los ciudadanos, ni atiende los
problemas sociales o los temas cruciales de la nación, es la democracia de unos
pocos, para unos pocos.
Algunas
tendencias preocupantes de este momento son el incremento del autoritarismo y
de expresiones neofascistas en la represión a movimientos y luchadores
sociales; la degradación de las formas de convivencia social; la
mercantilización y profunda corrupción de la clase política; el enorme poder de
los medios y su papel como reproductores de la cultura dominante y sujetos a
intereses neoliberales; la creciente distancia entre la sociedad civil y la
sociedad política, podemos decir que el Estado mexicano vive una crisis de
legitimidad y representación frente al conjunto de la sociedad.
El
contexto actual en el ámbito internacional, es de una agresiva estrategia
imperialista de militarización, expansión comercial y territorial, el
endurecimiento de sus políticas y un intervencionismo constante, que implica
una profunda debilidad del Estado nacional y nuevas amenazas y riesgos al
proceso de democratización en México.
Por
ello, se requiere cambiar este régimen injusto por uno nuevo, distinto y
superior basado en la democracia del pueblo.
Sobre la nueva institucionalidad democrática.
En
régimen democrático debe ampliarse para lograr que el primer actor sea el
pueblo, donde los diversos actores sociales adquieran un verdadero protagonismo
en la definición sobre el rumbo de la nación.
Para
esta etapa la lucha por un cambio de régimen debe pugnar por una nueva
institucionalidad democrática que promueva y posibilite el fortalecimiento y
articulación de los sectores sociales excluídos, para
avanzar en las condiciones que les permitan resolver sus necesidades integrales
y alcanzar sus aspiraciones históricas.
La
nueva institucionalidad democrática debe estar basada en una transformación de
las relaciones de poder que incluyan realmente a los procesos sociales de base
en la toma de decisiones locales, sectoriales y nacionales. Este proceso supone
una redistribución del poder público hacia los órganos de participación social
y las formas más cercanas de su autogobierno, haciendo de éstos espacios el eje
de la vida democrática nacional.
La
conformación del nuevo régimen debe poner al centro los intereses de la
sociedad y en función de estos, definir y potenciar las instituciones
necesarias para lograr la materialización de los derechos sociales, económicos,
políticos y culturales de los diversos sectores que han sido excluídos y avanzar en la construcción de una verdadera
democracia integral en el país que supone la redistribución de la riqueza
nacional.
Para
avanzar en esta línea se plantean las siguientes propuestas:
Sobre los Poderes Locales.
Bajo
esta orientación general, se señaló la importancia estratégica del espacio
local para acercar a la población a los procesos de toma de decisiones, a la
definición de sus estrategias de desarrollo, al control social de los recursos
y servicios públicos, a la fiscalización ciudadana sobre el gobierno y los
gobernantes, a partir de la diversidad que representan las sociedades locales
en el país.
En
este sentido se plantearon varias propuestas para el fortalecimiento de los
poderes locales:
*
Convertir a la comunidad en el cuarto ámbito de gobierno, con potestades
públicas que le permitan normar su vida interna y acceder a los recursos y
atribuciones necesarias para atender sus necesidades vitales y garantizar su
reproducción social, cultural y material.
*
Reconocimiento constitucional de la autonomía municipal y comunitaria en la
legislación nacional.
*
Fortalecer estructuralmente estos poderes locales mediante la transferencia de
mayores facultades y recursos para lograr un verdadero impacto en el mejoramiento
de las condiciones de vida y trabajo en su ámbito territorial.
*
Consideramos como parte de estos poderes otras colectividades locales y
gremiales en las que el pueblo organiza su vida cotidiana y su acción.
Sobre
la participación directa en el espacio local:
*
Reconocer a la asamblea comunitaria como la base de la democracia local,
dándole poder de decisión sobre los asuntos vitales de la comunidad.
*
Garantizar en la ley mecanismos de participación directa en las entidades
locales que de acuerdo a las experiencias y diversidad local resulten
adecuadas.
Sobre
la democratización de la representación local:
*
Elección mediante candidaturas ciudadanas, acceso al poder público local por
vía no partidaria, para que los órganos de representación local reflejen
realmente a los actores de las sociedades locales.
*
Reconocimiento y respeto a las formas de elección y gobierno tradicionales de
los pueblos indígenas. Cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés y respeto al
pleno ejercicio de los derechos políticos ahí expresados.
*
Democratización de los órganos de decisión local. Separación de la elección de
alcalde, síndicos y regidores, eligiendo a estos por distrito para garantizar
la representación territorial y establecer mecanismos de control social.
*
Facultar a la comunidad local para la revocación de mandato.
*
Mecanismos que regulen la asignación de honorarios a las autoridades electas y
funcionarios públicos para que estas responsabilidades sean realmente de
servicio al pueblo y no botín de partidos. Se propone que el salario de las
autoridades electas no sea mayor al de un obrero calificado.
Se
planteó también la necesidad de avanzar colectivamente en este proceso de
diálogo, en la revisión de las actuales instituciones locales, que en tanto
fueron modelos impuestos, su diseño y estructura mantiene de fondo un carácter
antidemocrático.
Reforma
del poder judicial
Se
requiere una reforma integral en el sistema de procuración e impartición de
justicia que garantice terminar con la impunidad, el pleno respeto a los
derechos humanos, y que esté basada en la participación social.
Aprender
de las experiencias de policía comunitaria y otras de impartición de justicia
comunitaria que han logrado resultados positivos.
Fortalecer
los órganos de defensa y promoción de los derechos humanos en todos los
ámbitos.
Sobre la Democracia Participativa
Cada
día son más, las nuevas formas de organización horizontal que se desarrollan en
la base de la sociedad y que al margen del poder institucional van construyendo
nuevos modelos democráticos en distintas partes del territorio nacional:
experiencias de construcción de la autonomía con democracia directa tanto en
comunidades y municipios, como los barrios y otros colectivos urbanos o redes
sociales. Estos procesos expresan el reclamo cada vez mayor de un
replanteamiento profundo de las actuales relaciones políticas tanto en el poder
formal como en nuestras propias organizaciones que se dan de manera excluyente,
vertical y autoritaria, para avanzar hacia un esfuerzo creativo de nuevas
formas de convivencia social y política.
Establecer
un sistema de participación directa que con capacidades reales de decisión para
la sociedad a través de diversos mecanismos tales como consulta, referéndum,
plebiscito, iniciativa popular, presupuesto participativo, intervención en la
planeación del desarrollo y la ejecución de planes y programas, contraloría
social, consejos sectoriales, etc.
Aprender
para el diseño de nuevas formas participativas de la propia experiencia de las
organizaciones en su vida interna y en experiencias de autogobierno local.
Extraer de éstas y de las experiencias de otros pueblos hermanos las lecciones
que nos permitan crear los elementos del nuevo modelo.
Sobre la democracia representativa:
Se
insistió en este punto en que la democracia debe ser entendida integralmente,
mucho más allá del ámbito de la representación electoral, que ésta debe
constituir sólo una de las formas de expresión y articulación de la voluntad
popular en la disputa por el proyecto de nación, la cual esta fundamentalmente
sustentada en las instancias y mecanismos de decisión directa de la población y
en los órganos de su autogobierno.
Se
requiere redefinir un sistema de partidos realmente representativo, incluyente
y ético que exprese efectivamente los intereses de los diversos sectores
sociales.
Es
necesario que se establezcan reglas y mecanismos para el control ciudadano
sobre sus representantes y el gobierno, obligándolos a la consulta, la
rendición de cuentas y la revocación de mandato.
Sobre la democracia integral
Queremos
construir una democracia que abarque todos los ámbitos de la vida social y
política:
Desde
nuestras propias organizaciones civiles, sociales, sindicales, gremiales en las
que necesitamos establecer una relación verdaderamente democrática, con reglas
y mecanismos internos de transparencia y participación. Deben ser modelo de
autoorganización de la sociedad que desde su base orgánica, material y ética
centradas en el respeto a la dignidad humana de cada de uno de sus miembros, eliminando
las prácticas de autoritarismo, corporativismo, clientelismo y corrupción que
se dan actualmente.
La
intervención y participación social debe extenderse a los diversos campos del
ejercicio público: empresas públicas, instituciones educativas, medios de
comunicación, etc.
Se
debe garantizar el acceso efectivo a la información.
Democratización
de los medios de comunicación orientándolos a las necesidades de promoción de
respuestas a los grandes problemas que enfrenta la sociedad. Deben ser regulados
y dirigidos por el poder ético de crecimiento cultural y cívico de la sociedad.
Promover
y Fortalecer los medios alternativos y autogestivos
de la sociedad como las radios comunitarias y otros.
Sobre Nueva cultura política
Esta
convivencia democrática debe estar basada en una nueva cultura política:
Para
la inclusión y reconocimiento de la diversidad
Para
el reconocimiento y prácticas consecuentemente con la equidad de Género
Basada
en la ética y la responsabilidad pública
Para
Mandar Obedeciendo
Que
promueva en la sociedad la capacidad de diálogo, de escucha, construir acuerdos
reconociendo las diferencias.
Que
penalice realmente la corrupción
Estrategia
Se
considera que la democratización profunda de la sociedad en la que los
individuos y colectivos del pueblo desarrollen plenamente sus capacidades de
decisión y realización, sólo será posible cuando la convergencia de las fuerzas
que los represente, logre el poder político en el país.
La
nueva institucionalidad democrática necesaria para modificar las relaciones de
poder debe ser definida y aprobada por un Congreso o Asamblea Constituyente que
represente a todos los sectores sociales, particularmente a los trabajadores.
Estamos
en un periodo de Acumulación de Fuerzas, para construir una nueva correlación.
En este sentido se reconoce este diálogo como un valioso esfuerzo en este
camino y se plantea la necesidad de construir en una voluntad unitaria y la
convergencia más amlia posible en esta etapa de
lucha.
El
Diálogo debe continuar en todo el país para profundizar y consolidar el acuerdo
necesario entre las fuerzas populares para el Proyecto Alternativo de Nación.
Proponemos para ello, llevar los consensos alcanzados a la discusión de las
bases en los procesos de organización regionales y sectoriales, así como un
segundo evento de diálogo.
PROPUESTAS QUE NO FUERON DE CONSENSO
Sobre nuevos modelos democráticos:
Sobre la Reforma de las fuerzas armadas
Se
señaló también la necesaria reforma de las fuerzas armadas para convertirlas en
una institución realmente al servicio del pueblo y bajo el control de éste.
Sobre el control social a representantes populares:
Obligatoriedad
de realizar consulta pública
Revocación
de mandato: Referéndum revocatorio a solicitud del 33% de los electores
Mecanismos
de información, comunicación y redición de cuentas para con los electores
Sobre las condiciones de la contienda electoral:
Regular
y transparentar el otorgamiento y gasto de los recursos públicos utilizados en
las campañas electorales por los partidos - Que el financiamiento a los
partidos para las campañas se reduzca sustancialmente.
Que
la contratación de propaganda y difusión en medios de comunicación se realice
directamente por el IFE en condiciones de igualdad para todos.
Regulación
de precampañas
Participación
de las organizaciones sociales para proponer a los partidos antineoliberales
la integración de candidatos plurinominales a toso los niveles - Desaparición
de candidaturas plurinominales.
Sobre
la estrategia
Establecer
una relación de mutuo respeto y colaboración entre los procesos de democracia
de las organizaciones sociales y la democracia electoral de los partidos
políticos definidos como antineoliberales.
La
construcción de una candidatura popular hacia el 2006 que levante y encarne el
proyecto alternativo de nación.
Plantear
a AMLO y los partidos que lo apoyen, que pongan su registro al servicio de los
movimientos sociales para hacer efectivo un nuevo proyecto nacional.
La
conformación orgánica de este proceso frentista en
una unidad patriótica.
La
agitación del proyecto de nación en la coyuntura 2006 como expresión de la
fuerza y programa de los movimientos sociales.