No hay izquierda, sino izquierdas
que sirven para diferentes
cosas
Ideas de Adolfo Sánchez Vázquez,
reseñadas por Adolfo Gilly:
Izquierda puede ser un término
equívoco. Me parece preferible usarlo en plural: no la izquierda, sino las
izquierdas.
Tendríamos así al menos cuatro
izquierdas:
Una izquierda democrática,
liberal, burguesa, connatural al sistema capitalista;
Una izquierda socialdemócrata,
que quiere mejorar las condiciones sociales dentro de los marcos de ese mismo
sistema;
Una izquierda social, que es
crítica del capitalismo pero no le ve una alternativa, representada sobre todo
por los movimientos sociales, y
Una izquierda socialista, opuesta
al capitalismo, que propone una nueva organización de la sociedad.
Para esta última izquierda, el
problema no es simplemente la crítica al capitalismo, cuyos males son visibles,
sino la lucha por una alternativa socialista. Socialista es la izquierda a la
cual se le plantea tal problema.
Para hablar del futuro de esta
izquierda, tenemos que ver en qué situación nos encontramos en este momento.
Hoy la alternativa socialista es más
necesaria que nunca. No concierne sólo a los oprimidos y explotados, sino
que el capitalismo pone en cuestión la supervivencia misma de la humanidad.
Pero esto sucede en momentos en
que ha caído el descrédito sobre la idea misma de socialismo, entre otras
razones por los desastres en los países que usaban el nombre de
"socialistas" y la caída de esos regímenes. Es decir, tenemos que
abordar tareas tan elementales como la de reivindicar una vez más la idea de
socialismo.
Pero si no hay conciencia de
socialismo y de la necesidad de reivindicarlo hoy, no podremos caminar hacia la
organización de las fuerzas anticapitalistas. Pues la lucha socialista no es sólo una cuestión de ideas, sino también un
problema de conciencia, de organización y de acción.
No nos engañemos hablando, como
tantas veces, de agonía del capitalismo. Hoy vemos que se extiende reforzado y
sin frenos por el mundo, pese a las fuerzas que lo resisten. Esta es para
nosotros una situación difícil. Precisamente cuando el socialismo es más
necesario que nunca, es cuando se ha vuelto más difícil la lucha y la
organización en torno a sus ideas. Pero esta lucha es indispensable. El
socialismo no es inevitable, no es un resultado natural de la evolución humana.
Si los seres humanos no toman conciencia de esta necesidad, y en consecuencia
se organizan y actúan, la alternativa es la barbarie. Y sería una barbarie aún
peor que aquella que Marx imaginó, pues estaríamos
ante la catástrofe ecológica, la guerra universal y la posible destrucción de
la humanidad.
El futuro de la izquierda exige
revisar todo -el partido leninista, el proletariado fabril como sujeto
central-, y replantear todos los problemas como requisito para pensar y
organizar hoy la izquierda anticapitalista y la lucha por el socialismo.
Una líneas de
Norberto Bobbio, relacionadas:
"De la observación de la
irreductibilidad de las creencias últimas he extraído la lección más grande de
mi vida. Aprendí a respetar las ideas de los demás, a detenerme frente al
secreto de cada conciencia, a entender antes de discutir, a discutir antes de
condenar. Y como estoy en humor de confesiones, voy a hacer otra: detesto a los
fanáticos con toda mi alma". Esto
es, también, el socialismo.
Fragmentos
del artículo periodístico de Adolfo Gilly “Adolfo Sánchez Vázquez en Lima”
publicado en La Jornada, 23 enero 2004