Declaración de la Tierra

 

Preparada y ratificada por las Organizaciones de la Sociedad Civil y No Gubernamentales reunidas en Río de Janeiro en junio de 1992, durante la United Nations Conference on Environment and Development, conocida como la Cumbre de la Tierra.

 

P r e á m b u l o:

 

Nosotros somos la tierra, los pueblos, las plantas y los animales, las lluvias y los océanos, la respiración de los bosques y el fluir de los mares.

Nosotros honramos la tierra como el hogar de todos los seres vivientes. Nosotros reconocemos la habilidad de la tierra de renovarse a sí misma, ya que es el principio de todos los seres vivos. Nosotros reconocemos el lugar especial que ocupan los aborígenes de la tierra, sus territorios, sus costumbres y su manera tan especial de relacionarse con ella.

Nosotros ya estamos abrumados con el sufrimiento humano, la pobreza y el daño causado a la tierra por la inequidad del poder. Nosotros aceptamos una responsabilidad compartida para proteger y restaurar a la tierra permitiendo un uso sabio y equitativo de los recursos de ésta, de manera que se logre un equilibrio ecológico y surjan nuevos valores: sociales, económicos y espirituales. En toda nuestra diversidad somos uno, la tierra, nuestro hogar común está siendo persistentemente amenazado. Nosotros, por tanto, nos comprometemos con los principios siguientes, tomando en cuenta en todo momento, las necesidades particulares de las mujeres, los indígenas, el sur, los discapacitados y todos aquellos quienes se encuentren en desventaja.

 

P r i n c i p i o s :

 

1. Acordamos respetar, fomentar, proteger y restaurar los ecosistemas de la tierra para asegurar la diversidad biológica y cultural, así como el conocimiento ancestral.

 

2. Nosotros reconocemos nuestra diversidad y nuestra identidad mancomunada. Nosotros respetamos todas las culturas y afirmamos los derechos que todas las personas tienen hacia las necesidades básicas de su medio ambiente.

 

3. La pobreza nos afecta a todos. Nosotros estamos dispuestos a alterar patrones insostenibles de producción y consumo para asegurar la erradicación de la pobreza y para terminar con el abuso de la tierra. Esto deberá incluir un reconocimiento del papel de la deuda, la dolarización y los flujos financieros desde el sur hacia el norte y la opulencia y corrupción como causas primarias del problema. Nosotros deberemos enfatizar y mejorar la capacidad endógena para la creación tecnológica y desarrollo: intentos para erradicar la pobreza no deberán ser un mandato para abusar del medio ambiente y los esfuerzos para proteger y restaurar el ambiente no deberán ignorar las necesidades humanas básicas.

 

4. Nosotros rechazamos la construcción y el uso de la fuerza militar y el uso de la presión económica como instrumentos para resolver conflictos. Nosotros nos comprometemos a nosotros mismos y hacia los demás a buscar la paz genuina, la cual no es meramente la ausencia de la guerra, sino incluye la erradicación de la pobreza, la promoción de la justicia social, el comercio equitativo y la solidaridad con los principios ecológicos.

 

5.Nosotros reconocemos que las fronteras y las barreras nacionales no son compatibles generalmente con las realidades ecológicas de la tierra. Las prácticas comerciales y las corporaciones transnacionales no deberán causar degradación del medio ambiente y deben ser controladas de manera que se logre la justicia social, el comercio equitativo y la solidaridad con los principios ecológicos.

 

6. Nosotros nos aseguraremos que los procesos de la toma de decisiones y su criterio sean claramente definidos, transparentes, explícitos, accesibles y equitativos. Aquellos cuyas decisiones o actividades puedan afectar el medio ambiente deberán primero comprobar la ausencia de daño. Aquellos que se verían afectados, con mayor seguridad particularmente poblaciones en el sur y aquellos que estén subyugados dentro de los Estados existentes, deberán tener libre acceso a la información y participar libremente en los procesos de toma de decisiones

 

7. Los Estados, instituciones, corporaciones e individuos no son iguales en su contribución al daño ecológico, a la experiencia de la degradación ambiental y la habilidad para responder a la destrucción ecológica. Mientras todos somos responsables de mejorar la calidad del medio ambiente, aquellos que han expropiado o consumido la mayoría de los recursos de la tierra y que continúan haciéndolo, deberán cesar tal expropiación o reducir tal consumo y deberán cubrir los gastos de la restauración y protección ecológica, proveyendo la mayoría de recursos financieros y tecnológicos.

 

8. Las mujeres constituyen más de la mitad de la población humana terrestre. Ellas son una fuente poderosa para el cambio ya que contribuyen más de la mitad del esfuerzo humano. Los hombres y las mujeres estamos de acuerdo que el status de las mujeres en los procesos de decisiones y en los procesos sociales deberán equitativamente reflejar su contribución. Nosotros nos hemos venido a dar cuenta que las amenazas a la biosfera que sostiene toda la vida sobre la tierra han aumentado en frecuencia, magnitud y escala, a tal grado y extensión, que la inacción o inactividad es un acto de negligencia.

 

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