DECLARACIÓN DE QUERÉTARO
EN DEFENSA DEL CARÁCTER SOCIAL Y SOBERANO DE
POR EL RESCATE DE
6 febrero 2005
A todas y todos los trabajadores, campesinos, indígenas,
estudiantes, académicos, creadores, artistas, jóvenes y viejos, mexicanas y
mexicanos dignos, a todo el pueblo de México y sus organizaciones.
A la opinión pública nacional e internacional
Por eso es que hoy, 5 de febrero del 2005, al conmemorar los
88 años de la promulgación de nuestra carta Magna, en la misma ciudad de
Querétaro que la vio nacer, al mismo tiempo que el presidente Fox le rinde
“homenaje” mientras la traiciona, las organizaciones sociales y civiles de todo
México que nos hemos reunido en el SEGUNDO DIÄLOGO NACIONAL hacia un proyecto
de nación alternativo al neoliberalismo nos pronunciamos y hacemos el siguiente
llamado al pueblo de México para acabar de una vez por todas con el desastre
neoliberal y rescatar a la nación, a luchar:
Los mexicanos reunidos en el Segundo Diálogo Nacional de
Querétaro, provenientes de 225 organizaciones sociales, obreras, campesinas,
estudiantiles, de defensa de los derechos humanos, de mujeres y de jóvenes de
todo el territorio nacional, hemos ratificado la unidad alrededor del proceso
de Diálogo Nacional, nuestra firme voluntad de continuar en la lucha de
resistencia frente al neoliberalismo y de avanzar decididamente en la
construcción del Proyecto de Nación con Libertad, justicia y democracia.
Concientes de que la nación vive una de las peores crisis de
su historia, que las reformas neoliberales impuestas por los últimos gobiernos
dieron lugar a una crisis de desarrollo social y han puesto en riesgo la
existencia y viabilidad de la nación mexicana, su independencia y su soberanía.
Que de seguir las cosas como van no existe la posibilidad de
mejoría social para el grueso de los mexicanos pobres, pues los grandes
empresarios, asociados a las empresas trasnacionales se han ido apoderando de
manera escandalosa de la tierra, de los sistemas financieros, de los recursos
energéticos y naturales, de la seguridad social, de los espacios educativos, de
los servicios públicos, la telefonía, los aeropuertos, las carreteras y las
principales empresas de bienes y servicios del país.
Que a la par que desnacionalizan la planta productiva, los
grandes empresarios, el gobierno y su clase política han terminado por entregar
buena parte de los restos de la soberanía nacional a las potencias extranjeras,
especialmente a Estados Unidos.
Que el diseño de las instituciones del Estado responde actualmente
a las necesidades del modelo neoliberal, subordinando el ejercicio del
poder público al servicio de la oligarquía financiera y el gran capital.
Que el modelo vigente privilegia la democracia electoral a
través de un sistema de partidos que ha excluido a las organizaciones de los
trabajadores y otros sectores sociales, sus demandas y aspiraciones.
Que este modelo vigente incrementa el autoritarismo y las
expresiones neofascistas en la represión a los movimientos sociales, ha
generado la degradación de las formas de convivencia social, la corrupción de
la clase política, el enorme poder que han concentrado los medios de
comunicación, y todo ello ha derivado en una crisis de legitimidad y de
representación del Estado mexicano.
Frente a estas circunstancias, en el Diálogo de Querétaro
hemos avanzado de manera sustancial en la formulación de los contenidos de
nuestro Proyecto Alternativo de Nación y aprobamos el Programa Mínimo no
Negociable como síntesis de las reivindicaciones más urgentes de nuestro pueblo
y que a grandes rasgos señala lo siguiente:
1.
2.
3.
4.
Al día de hoy el Proyecto Alternativo de Nación se ha
enriquecido con el entusiasmo y la aportación de los participantes, reflejada
en las 140 ponencias presentadas en este segundo Diálogo Nacional. De manera
sintética cabe resaltar los siguientes consensos:
1. Recuperar y restablecer la
soberanía de la nación, devolviendo al pueblo la autoridad suprema para decidir
el destino de la patria, restituyendo a la nación la propiedad exclusiva sobre
el territorio, los recursos naturales y las fuentes energéticas y cancelando
todos los tratados comerciales y militares que lesionen los intereses del país.
2. Romper con el modelo
neoliberal, sustituyéndolo por un nuevo modelo económico para el desarrollo del
país, orientado a terminar con la pobreza, a recuperar y preservar los derechos
sociales y de los trabajadores, a la creación de empleos, a generar el
crecimiento económico y a la distribución equitativa de la riqueza, bajo la conducción
y la rectoría económica del Estado.
3. Recuperar la
autosuficiencia y la soberanía alimentaría, sobre la base de un nuevo impulso
al reparto agrario, al ejido y al cooperativismo social, garantizando la
asistencia técnica y los recursos financieros para la producción.
4. Renegociar, y en su caso,
cancelar el pago de la deuda externa, así como el pago de la deuda generada por
el rescate bancario y carretero.
5. Una democracia integral
basada en la implementación de diversos mecanismos de participación directa del
pueblo para la decisión en asuntos públicos como son el plebiscito, el
referéndum, la iniciativa popular, la consulta, la contraloría social y la
revocación de mandato.
6. Una reforma integral al
sistema judicial y de impartición de justicia,
orientada a terminar con la corrupción, la violación a los derechos humanos y
que contemple la elección popular de jueces y magistrados.
7. La defensa de los derechos
de los pueblos indios plasmados en los acuerdos de San Andrés.
8. En defensa de
9. Para lograr la justicia
social y condiciones de vida digna para todas y todos los mexicanos, se debe
asegurar su acceso a los derechos universales a la alimentación, a la salud, a
una vivienda digna, a un trabajo socialmente útil y al respeto irrestricto de
los derechos humanos.
10. La defensa de los derechos laborales contemplados
en
11. Garantizar la plena equidad en derechos y
oportunidades para las mujeres.
12. La libertad de todos los Presos Políticos,
la presentación con vida de los desaparecidos y la desmilitarización del país.
13. A partir de estos consensos generales, entre
otros, avanzaremos en la discusión en encuentros estatales a lo largo del país,
en la elaboración del Proyecto Alternativo de Nación y en la defensa del
Programa Mínimo.
14. A partir de este segundo Dialogo nos volcaremos a
organizar las caravanas hacia todo el territorio nacional, a organizar la
jornada de movilizaciones del primero de mayo y a preparar el segundo Paro
Nacional.
Rescatar a la nación exige la organización y la unidad
más amplia del pueblo de México en torno a objetivos fundamentales, comunes, de
carácter vital, para derrotar al neoliberalismo. Seguiremos trabajando en la
construcción de este programa mínimo de unidad antineoliberal
y por un proyecto alternativo de nación coordinándonos de manera flexible para
ajustarnos a los diferentes grados y tipos de organización (estatal,
regional y/o sectorial). A ello está destinado este proceso de Diálogo
Nacional. Convocamos desde aquí y desde este 5 de febrero, aniversario de
nuestra Constitución, a todas y todos los mexicanos a sumarse a este gran
diálogo, a ampliarlo, a hacerlo más nacional y diverso, a enriquecerlo, a hacer
de nuestro diálogo una vía de liberación y de alternativa desde la sociedad,
desde abajo, a los planes de los poderosos y a los intereses politiqueros, a
hacer de este diálogo una vía para organizar la lucha por una patria más justa,
libre y democrática.
SEGUNDO DIÁLOGO NACIONAL, QUERÉTARO, QUERÉTARO, 5 DE FEBRERO
DEL 2005, DÍA DE
Ciudad de Querétaro a 5 de febrero del 2005.