"El ALCA es una extensión del neoliberalismo, pero con propósito de dominación política"

 

Fernando Arellano Ortiz
Cronicón


En América Latina se están comenzando a dar vigorosas luchas sociales que en
algunos países ya se reflejan en grandes levantamientos populares y huelgas,
como consecuencia del fracaso del modelo económico neoliberal imperante y el
dominio hegemónico de los Estados Unidos. Y si no hay un cambio de rumbo
económico, las cosas pueden empeorar en esta conflictiva región, advierte el
científico social James Petras, quien en forma exclusiva diálogo con
CRONICÓN, en la ciudad de Quito, durante las jornadas anti ALCA que se
realizaron en la capital ecuatoriana a finales de 2002.

Petras es considerado como uno de los analistas sociales más connotados de
Estados Unidos, cuyos ensayos y reflexiones sobre los efectos que ha
generado el libre mercado son estudiados y tenidos en cuenta por los
diversos centros universitarios e intelectuales más reconocidos a nivel
internacional. Actualmente es profesor de ética política de la Universidad
de Binghamton en Nueva York y conferencista invitado de los principales
centros académicos de Latinoamérica.

En medio de sus múltiples compromisos, aceptó esta invitación a dialogar
periodísticamente para expresar sus opiniones sobre la realidad de América
Latina y los efectos de la globalización en el mundo.

- El magnate húngaro-norteamericano Georrge Soros ha señalando que el proceso
de globalización tal como viene terminará desintegrándose. ¿Usted qué opina,
considera que la globalización económica ya cumplió su ciclo?

- Yo creo que lo que llama Soros globalización es un mal concepto y
considero que se refiere más bien a las incidencias del imperialismo, porque
el problema no es que los capitales simples circulan por el mundo saqueando
la riqueza sino que los Estados imperialistas los respaldan e intervengan en
su favor cuando hay pérdidas y los bancos se van a la quiebra interviniendo
con dólares o euros para salvarlos, y cuando hay conflictos también
intervienen y presionan a los gobiernos a través del Fondo Monetario
Internacional como ha ocurrido con la Argentina actualmente, entonces
tenemos que clarificar que la forma como lo presenta Soros es equivocado,
puesto que los intereses imperiales no solo son defendidos por las
multinacionales sino por los Estados hegemónicos a partir de las guerras de
conquista como está programado ahora en el Medio Oriente por el régimen de
George Bush.

- ¿La globalización económica en qué forrma está cambiando las condiciones
políticas en América Latina?

- El punto a analizar es que especuladorres como George Soros entran en los
países y especulan contra su moneda causando grandes pérdidas para los
ahorradores, fundamentalmente, como ha ocurrido en la Argentina y eso causa
una radicalización de los pueblos. Esta situación genera grandes
desplazamientos de comunidades campesinas, pero a la vez apropiación de
riqueza y las medidas que acompañan este tipo de fenómenos como las
privatizaciones terminan por elevar los índices de desocupación y es el
caldo de cultivo para que irrumpan movimientos sociales poderosos, grupos
armados, sindicatos combativos y la convergencia de todos estos sectores
civiles, en algunos casos insurgentes, está ahora confrontando el proyecto
hegemónico de los Estados Unidos y creando las condiciones para establecer
regímenes autoritarios como sucede en Colombia con el presidente Álvaro
Uribe y su política de tierra arrasada.

- ¿Esa crispación social de la que ustedd habla puede terminar en
confrontaciones violentas?

- Lo que yo veo es que en poco tiempo vaa a ver transformaciones sociales, ya
tenemos muchas manifestaciones de rechazo mayoritario a las políticas
neoliberales, el caso de los 53 millones de personas que votaron en Brasil
contra Cardoso y en favor de Lula, a pesar de que este líder como figura
política es pequeño frente a las grandes demandas de esa nación. Pero esa

gran votación responde al clamor de las gentes por transformar el sistema y
no acomodarlo o suavizarlo. También está el caso del gran respaldo electoral
a Evo Morales el combatiente dirigente de los campesinos y trabajadores en
Bolivia, quien perdió las elecciones presidenciales por un reducido margen
de dos o tres por ciento. Tenemos las grandes movilizaciones indígenas en
Ecuador, así como las huelgas generales en Colombia que en medio de la
guerra civil sus organizaciones sociales están en pie de lucha y hay muchos
otros ejemplos. Incluso algunos conservadores últimamente empiezan a poner
distancia frente a las pretensiones imperialistas como, por ejemplo, el
hecho de que el ex gerente de Coca-Cola, el presidente de México Vicente Fox
haya rechazado la pretensión de Bush de declarar la guerra al Medio Oriente
e hizo énfasis en la necesidad de buscar una salida negociada, lo cual
enfadó mucho al presidente norteamericano porque consideraba que contaba con
el peón mexicano en su gran plantación.

- ¿En su concepto cuáles han sido en eseencia las consecuencias del
neoliberalismo en América Latina?

- El dominio hegemónico de los Estados UUnidos y el neoliberalismo han
generado un gran retroceso económico, en los últimos diez años en los países
de América Latina se ha producido uno de los peores periodos de crecimiento
en toda la historia del siglo XX. Si comparamos las estadísticas es un
desastre lo que ha ocurrido y si analizamos lo que ha pasado en la Argentina
se puede observar que ese país ya lleva cinco años soportando una gran
depresión económica sin encontrar aún ninguna salida. Y qué decir de Uruguay
que es un país quebrado, en bancarrota; Brasil está sobreviviendo con un
préstamo que fue otorgado antes de su gran caída; Ecuador lo mismo, está
viviendo una bomba de tiempo; y Uribe manejando una economía en la peor
crisis de Colombia en cien años, entonces el capitalismo no deja ni permite
a las fuerzas productivas avanzar.

- ¿Los Estados Unidos no estarán viendo en el ALCA una oportunidad para
mejorar sus condiciones de mercado ante una posible crisis económica
internacional a mediano o largo plazo?

- ALCA es un proyecto neomercantilista, es una extensión del neoliberalismo
hacia una dominación política y no solamente económica, porque no se trata
únicamente de bajar las barreras arancelarias puesto que muchos países ya lo
hicieron sino que es también la continuidad de las políticas de
privatización, aunque en este momento tenemos cuatro mil empresas
privatizadas en América Latina. Entonces el ALCA no es más que el traslado
del centro de decisión a Miami, desde donde Estados Unidos va a dictar las
condiciones de comercio, de privatización de los servicios públicos y las
condiciones para la producción. En consecuencia esta transferencia también
significa que los gobiernos de Latinoamérica no tienen función económica. De
esta manera ALCA terminará copando las funciones estatales, consolidando un
poder político cuyo objetivo es la exclusión de Europa y Japón como
competidores de Estados Unidos, marginando también a los productores locales
de América Latina, absorbiendo además los servicios de salud y educación que
quedan en manos de los gobiernos nacionales de los países de esta región y
como si esto fuera poco, está la posibilidad de utilizar los ejércitos
latinoamericanos más allá de las fronteras como los gurkas en los famosos
ejércitos de Inglaterra. Ello además posibilitaría el reclutamiento de
soldados de Suramérica a partir de los conflictos mundiales para ponerlos a
hacer trabajo bélico. En síntesis podría indicar que el ALCA es una política
extremista porque acaba de un tajo con la soberanía de estas naciones, al
tiempo que propende por la protección de más de cincuenta sectores de la
economía norteamericana que no son competitivos.

- ¿Cómo analiza usted la evolución del PPlan Colombia? ¿Considera que se va a
seguir exacerbando el conflicto colombiano?

- Absolutamente, la situación colombianaa va a llevar a más conflictos
generalizados y sin fin porque están muriendo civiles colombianos, soldados
e insurgentes. Mientras se siga derramando sangre colombiana, Estados Unidos

va a continuar involucrándose en el conflicto porque su meta es destruir a
los antagonistas de su proyecto en este país y no les importa el costo
económico porque ya la guerra ha desplazado millones de productores, han
creado un clima tan conflictivo que ningún inversionista serio se atreve a
ir a Colombia, han limitado todas las posibilidades de dirigir el
presupuesto nacional hacia la productividad. Entonces hay que señalar con
toda claridad que Estados Unidos interviene en Colombia para reestablecer su
hegemonía aprovechando no solamente sus recursos económicos sino también
adoptando un plan de conquista mediante la destrucción, desechando las
posibilidades de reconciliación y producción. Este es un proyecto
político-militar que camina independientemente del costo económico para
Colombia en todo sentido.

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