LA FELICIDAD QUE NO LLEGA...

 

¿Cuándo me va a asomar un rayito de felicidad?, me decía. Llevo tanto tiempo envuelta en sufrimientos que me parece que Dios se ha olvidado de mí, me repetía una amiga.-

Me dio pena porque aparentemente era una persona con cultura religiosa muy intachable.-

Pero parece que sólo era eso: cultura teórica religiosa. No sentido ni vivencia religiosa.

La felicidad no viene de ninguna parte.-

La felicidad no me la da nadie.-

Cuando te abres a lo Absoluto, Dios que está en ti, en el centro de ti, te invade la felicidad.-

Más pena que esta amiga mía, me dio un programa de TV. conducido por un eminente dirigente religioso.-

Una y otra vez se repetía en el programa que "todos andamos buscando la felicidad" como si fuera un fantasma escurridizo que no se dejara atrapar.-

Hasta se llegó a decir que la felicidad completa únicamente la conseguiremos en el cielo.-

¡Qué manía y empeño en poner a Dios lejos y en un futuro que todos deseamos esté muy lejano! Él está lo más cercano y presente que puede estar. Está aquí, dentro de cada uno y ahora. ¿Por qué esperar a una eternidad futura y difusa?

Otro amigo no creyente me dijo: ¿Y nosotros, los que no creemos en Dios, no podemos ser felices con una felicidad permanente?

Las palabras y los conceptos nos alejan a unos de otros. Dios es una palabra. La realidad que corresponde a esa palabra, tú la puedes llamar Realidad Absoluta o Ser o Conciencia Pura o Energía Infinita o de mil otras maneras. Lo que importa es que te des cuenta de lo que somos en el fondo de nosotros mismos como base de cuanto aparece en nuestra personalidad y de cuanto hacemos, es esa misma realidad que llamamos divina o Dios.-

La realidad divina o Dios puede denominarse de innumerables formas. No sólo por el número de lenguas que existen sino dentro, incluso, de la misma lengua. El grave error de muchas personas fanáticas religiosas consiste, entre otras cosas en quedarse en los nombres y las palabras, lo mismo que en los formalismos de los ritos.-

Los formalismos y formulismos han sido siempre los esquemas mentales y rituales en los que se han encerrado muchas personas religiosas fanáticas y rutinarias.-

En una oportunidad una señora me dijo:"Todo eso que dices es muy lindo. Pero me gustaría que nombrase a Dios con su nombre." ¡El formulismo de las palabras!

El cristo dijo tajantemente que el reino de Dios está dentro de nosotros, ¿por qué hemos de buscarlo lejos o en un futuro incierto?

Y ese reino de Dios está dentro de todos. No sólo de los creyentes. De todos sin distinción. Todos somos hijos de Dios. Lo creas o no.-

Cualquiera que intuya su propio ser interno reconoce que la felicidad está ahí donde el Absoluto o Dios ES, quieras o no, sintiendo o no el protagonista. No importa cómo se lo llame. Eso Superior que es la esencia, la fuente y origen de todo cuanto se expresa en todos nosotros, Eso es el Ser Absoluto. Eso es mi felicidad.-

No esperes que te llegue un rayito de felicidad. La tienes total y Absoluta.-

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