ENVIDIA

Era un hombre que tenía todo lo que se necesita en la vida para vivir tranquila y cómodamente. Pero su vida era un verdadero tormento. Siempre creía que alguien tenía algo más que él y eso lo deprimía. No era feliz porque era envidioso. Miraba su vida y sus bienes siempre en comparación con los demás, y siempre había alguien que tenía algo más que él. No podía ser feliz.-

La envidia es uno de los defectos que nadie quiere reconocer en sí mismo.-

Las personas reconocen fácilmente que son perezosas, orgullosas, irritables, impuntuales, etc.- Pero casi nunca que son envidiosas. Y la envidia es uno de los vicios más generalizados.-

La envidia no es simplemente querer lo que alguien tiene. Es alegrarse del mal ajeno y entristecerse por el bien de los otros.-

Se alegra del fracaso de los demás, quien se siente interiormente un fracasado. Se entristece por el bien y el triunfo ajenos, quien se ha propuesto como ideal ser un personaje triunfador y no lo ha conseguido.-

La persona equilibrada y medianamente madura vive las situaciones de su vida tal como son sin compararse con nada ni nadie.-

Si uno tiene un fracaso en su vida de cualquier tipo ha de vivirlo como tal, sin ocultárselo ni disfrazarlo con una indiferencia boba u orgullosa.-

Pero la persona consciente de sí se da cuenta de que el fracaso ante los demás es un fracaso del "ego". Nunca del "yo" verdadero.-

Siente el tormento del fracaso, quien está manteniendo en su existencia un personaje idealizado.-

Quien está libre de un "ego" triunfador, cuando algo le salió mal reconoce que fracasó, simplemente. Pero no queda oprimido ni vencido por el abatimiento.-

A quien tiene la meta de ser un triunfador le entristecen los triunfos ajenos porque la ambición triunfadora de su personaje ideal no se satisface con nada. Siempre quiere algo más. Y siempre encuentra alguien que sea más y triunfe más que él.-

Mientras una persona no reconozca ante sí misma su envidia, esa alegría secreta o inconfesable por el mal o fracaso ajeno y esa tristeza o abatimiento por el triunfo y éxito de los demás, no la corregirá jamás. Porque el mejor método para no eliminar un defecto es No Reconocerlo con sinceridad. Y a la inversa, el reconocimiento claro y sincero hace que fácilmente desaparezca.-

La verdad siempre nos libera.-

Cuando uno reconoce que está dirigido y gobernado por la idea de ese personaje triunfador ideal que quiere ser, este personaje fantasma vanidoso se disuelve y desaparece como una pompa de jabón.-

Como siempre, la solución de este problema como la de todos está en reconocer ese "yo" falso que estamos viviendo y vivir en cambio desde nuestra realidad verdadera.-

La felicidad se asienta siempre en esa verdad.-

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