SOBRE LOS CELOS EN LA PAREJA
Es muy frecuente oír: ¡Ah!, mi marido es muy celoso. Y muchas mujeres lo dicen con aire de orgullo como queriendo decir: está muy enamorado de mí.
Los celos son el signo más evidente de un amor pobre. Tiene celos quien no tiene seguridad en el amor que le tiene la persona amada. Teme perder a la persona amada como objeto de posesión. Piensa: esta mujer es mía y tengo miedo de que alguien me la quite.-
Es evidente que su "ego" teme ser sustituido por otra persona. Es su orgullo el que se siente en peligro, pero no porque realmente ame.-
Considerar a la persona amada como objeto de posesión es uno de los grandes disparates sobre el concepto del amor. El amor verdadero no intenta jamás poseer a nadie, solamente los burdos egoístas intentan poseer y apropiarse de la persona amada.
El celoso no sólo se ata y se esclaviza a la persona amada sino que trata de esclavizarla impidiéndole vivir y amar en libertad. El celoso no confía ni en su amor ni el de la persona amada. Su amor quizás sea intenso pero no profundo.
Quien ama en profundidad no teme nada. Sabe que el amor que siente hacia la persona amada está arraigado en su propio ser, que es amor. Y este permanece incluso en ausencia de la persona amada.-
El amor celoso es posesivo, y toda posesividad es egoísta y egocentrada. La persona celosa piensa que el amor de la persona amada hacia él es tan endeble y pobre como el suyo, y desconfía de tal amor, por eso vive con temor habitualmente.-
Entre los juegos del amor hay uno sutil en el que una de las personas trata de parecer celosa para que su pareja crea que la ama intensamente. Pero esa clase de juegos, tarde o temprano mostrará la verdad de fondo sin hipocresías vanas.-
El amor de verdad jamás es celoso sino confiado y generoso.-
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