| 11
DE SETIEMBRE DEL '73 EL FASCISMO DERROCO
A UN MARTIR DEL PUEBLO 27 años
sin olvido ni perdón, Salvador Allende
vive en el pueblo.
...los
primeros en valerse de la fuerza fueron
los que temieron por sus intereses
materiales, ellos son culpables de la
mayor plaga salida del hombre, la plaga
fascista; los llamados fascistas surgidos
durante el desarrollo del mundo del oro
todos seran maldecidos por el Hijo de
Dios.
Alfa
y Omega
Tenemos
la experiencia chilena, de cómo se
comporta una dictadura fascista; la
dictadura de Pinochet, que fue
controlado, sustentado y dirigido por la
CIA, para aplastar un gobierno elegido
democráticamente, demostró la
naturaleza violenta de la clase
dominante, en defensa de sus privilegios,
y el accionar criminal de los militares.
En efecto, la dictadura militar chilena,
sirvió estrictamente como brazo armado
de la burguesía nacional y a los
intereses de los capitalistas.
El
éxito del gobierno popular chileno y el
cumplimiento de su programa significaba
destruir para siempre el poder de los
ricos chilenos asociado a los intereses
de la bestia capitalista norteamericana.
Jamas existió en Chile más democracia y
más libertad, que el gobierno presidido
por Salvador Allende; se realizaron
transformaciones profundas, en las
estructuras básicas de la sociedad
chilena, en beneficio de las mayorías;
en toda la historia de América Latina,
con la honrosa excepción de Cuba, una
nación había enarbolado mas en alto el
estandarte de la liberación del hombre y
de los pueblos; Chile asistió a tal
despliegue de fervor, entusiasmo y
vitalidad por parte de las masas y jamas
irradiaron mas optimismo y confianza en
su destino; el pueblo era gobierno.
La
derecha sabía, que después de las
elecciones presidenciales de 1970, jamas
podría recuperar pacíficamente el
poder; con suma audacia, astucia,
frenesí y odio de su condición de clase
explotadora crearon las condiciones
propicias para retomar violentamente el
poder; con desprecio absoluto de los
intereses de las mayorías desataron el
boicot y el sabotaje en la economía,
utilizaron con desenfreno el crimen
político y el atentado terrorista,
violentaron las normas jurídicas que
ellos mismos habían creado, sembraron el
caos y urdieron la conspiración
golpista.
El 11 de
septiembre de 1973 las tres ramas de las
FF.AA. Y Carabineros al mando del
fascista Pinochet dieron el Golpe de
Estado, aplastando la resistencia heroica
de obreros y estudiantes; ese día fue
derrocado a sangre y fuego el gobierno
popular, y en menos de un año, los
gorilas fascistas procedieron a cerrar el
parlamento, intervinieron los municipios,
arrasaron con los medios de comunicación
de la izquierda, intervinieron
militarmente las Universidades,
declararon a los partidos de izquierda
fuera de la ley, disolvieron la Central
Unica de Trabajadores y arremetieron en
contra de todas las organizaciones
laborales y estudiantiles, asesinaron a
mas de 20,000 chilenos, desataron la
persecución en contra de los dirigentes
de izquierda, asesinando a muchos (al
cantante revolucionario Víctor Jara, los
militares lo patearon salvajemente hasta
morir) abrieron campos de concentración
en todo el país; y declararon el estado
de Guerra Interna, coordinando los
servicios de inteligencia de las
distintas ramas en un solo organismo ad-
hoc, la DINA _ Dirección de Inteligencia
Nacional _ dirigidos por 40 oficiales
preparados por la CIA en el cuartel
militar Las Américas, en Panamá.
Los
grupos de poder nacionales, sus aliados
fascistas, y los militares han demostrado
a los trabajadores del mundo que no
están dispuestos a perder sus
privilegios e intereses creados; ese es
el carácter de toda dictadura que se
quiere implantar en los países del
Tercer Mundo.
Las
burguesías nacionales del Tercer Mundo,
en especial las sudamericanas, se sienten
espantadas al espectar como los
movimientos de masas del pueblo se
levantan para protestar y destruir las
leyes y normas creados por ellos para
defender sus intereses (Democracia
Burguesa); agréguense a esto las luchas
intestinas que existen entre los grupos
de poder de la propia burguesía por
mantenerse en el poder.
Los
pueblos trabajadores del Tercer Mundo
debemos aprender de la sublevación en
Ecuador por los indígenas, traicionados
por los militares, sostén y columna
vertebral del Sistema inoperante
capitalista opresor, ya que su verdadero
carácter no es la defensa de la patria,
como nos han enseñado, sino defender los
intereses de los grupos de poder,
defender la propiedad privada de las
transnacionales y reprimir a todos
aquellos grupos que atentan contra el
sistema establecido: la explotación de
los ricos sobre los pobres. La lección
del pueblo ecuatoriano fue esta: SOLO EL
PUEBLO SALVARA AL PUEBLO; ósea, solo los
trabajadores deben de apoyarse sobre sus
propias fuerzas, apoyarse sobre los
obreros y estudiantes; pues los mismos
que fueron explotados deben de asumir la
conducción de los gobiernos del Tercer
Mundo, para destruir el fascismo o
neoliberalismo y luego poder aislar,
bloquear y empobrecer a las bestias
capitalistas, principalmente EEUU.
No
debemos olvidar que todos somos,
quiérase o no, actores y espectadores de
lo que sucederá en nuestro país y el
Tercer Mundo; mas aun, no podemos ser
tibios en esta coyuntura histórica; o
somos fríos (en contra de las masas) o
somos calientes (a favor de las masas); a
los que son tibios tendremos que
vomitarlos como quien vomita lo
inservible al basurero de la historia.
Trabajadores
de mi patria, tengan fe en Chile y en su
destino. Superarán otros hombres este
momento gris y amargo en que la traición
pretende imponerse. Sigan ustedes
sabiendo que, mucho más temprano que
tarde, de nuevo se abrirán las grandes
alamedas por donde pase el hombre libre,
para construir una sociedad mejor.
Salvador
Allende - 9:10 am
|