PORTADA INTRODUCCI�N LA PARROQUIA EL CAMINO  EL MAGISTERIO LA COMUNIDAD  ENLACES

UTILIDADES

La experiencia de una familia en misi�n
del Camino Neocatecumenal
en la Di�cesis de Caracas

El Neocatecumenado
Presentaci�n por Kiko y Carmen
Las Comunidades Neocatecumenales
Nace entre los pobres
Documento de los p�rrocos y responsables de las primeras parroquias de Roma. (1972)
Un camino para redescubrir el Bautismo
Encuentro del Papa con los Movimientos Eclesiales y las Nuevas Comunidades
Parroquias para el III Milenio San Bartolom� in Tuto
Parroquias para el III Milenio San Leone Vescovo
Kiko en el s�nodo de Obispos de Europa
Comentario sobre el S�nodo europeo por Kiko Arg�ello
Meeting por la amistad entre los pueblos
Carta de Kiko Arg�ello a Juan Pablo II
Los inicios del Camino en Italia
El icono de la Sagrada Familia de Nazaret

Seminarios Redemptoris Mater
Seminarios Diocesanos Misioneros "Redemptoris Mater"
Seminario Redemptoris Mater de Castell�n - Espa�a I
Decreto de erecci�n can�nica Redemptoris Mater de Castell�n

Misi�n Familias
Convicencia en Porto San Giorgio
Plegaria de envio de las Familias
Puebla (Mexico)
Caracas (Venezuela)
Jap�n
Per�
Uruguay

La Eucarist�a
Nota de la Congregaci�n del Culto Divino

Domus Galilaeae
Centro Internacional Monte de las Bienaventuranzas

Convivencia de Obispos en Nueva York
Carta de Invitaci�n
Introducci�n de Kiko
Telegrama del Santo Padre
la teologia de la belleza
Homilia del Cardena O�connor
Carta de los Obispos al Santo Padre
Fotos

Experiencias
Testimonio de Kiko Arg�ello
Testimonio de Carmen Hern�ndez
Desde Hong Kong
Un sacerdote entrega su vida
Un Cardenal
Testimonio de un preso

 

En agosto celebraremos el 500� aniversario del principio de la evangelizaci�n en Venezuela, cuando Crist�bal Col�n lleg� a las costas de �ste pa�s durante su tercer viaje.
La Iglesia en Caracas ha empezado un per�odo de misi�n. Est�n moviendo los primeros pasos hacia el Concilio Plenario de Venezuela. En este fervor de evangelizaci�n es bonito constatar la presencia de la Iglesia de Valencia.

Caracas es una ciudad "de frontera", conexi�n entre la m�tica �vila y �l humilde Cerros (colinas).
En uno de estos cerros trabaja el Padre Jes�s Mart�nez Guti�rrez , presb�tero de la Di�cesis de Valencia, la familia del pintor valenciano Francisco Bolinches con los sus once hijos, originario de la parroquia de San Jer�nimo, y el Padre Antonio Zub�a, un padre marianista del Colegio "El Pilar" y miembro de una Comunidad Neocatecumenal de la Parroquia de San Isidoro.

Algunos a�os atr�s Su Santidad el Papa Juan Pablo II juzg� providencial y apoy�, la idea de lo que se ha llamado " Misi�n Familias".  As� en el 1989 algunas familias espa�olas, acompa�adas por Padre a Antonio Zub�a, fueron enviadas por el Papa a los Cerros por la  solicitud del arzobispo de Caracas.

El impacto con la nueva realidad fue duro. El contraste entre la realidad humana y social del barrio y cuanto abandonaron, libremente y generosamente, en Espa�a, fue brutal.

El Rebollo es un lugar de inmigraci�n. Hay recogidas familias venezolanas y suramericanas, especialmente de Colombia. La ocupaci�n del terreno por la construcci�n de los ranchos ha sido r�pida, pero no respetan los  criterios necesarios de la vivienda. Con el tiempo la situaci�n ha ido mejorando.

Sus habitantes pagan las consecuencias de un desarraigo afectivo, humano y religioso. Faltan las familias como n�cleos estables, y abundan en cambio la delincuencia, el alcoholismo, la violencia, la droga, etc�tera.

Aqu� nos ha llevado el Dios y los miedos iniciales han estado transformados en alegr�a y esperanza, regalos que s�lo �l es capaz de darnos.

Lo que hicimos en los primeros meses fue de ir casa por casa. Puesto que no encontramos parejas casadas, nos encomendamos a la as� llamada " pastoral de la tortilla": invitamos a una merienda todas las " parejas estables" del barrio. Vinieron m�s que 100. Tambi�n pudimos dar la catequesis de la iniciaci�n cristiana d�nde existi� un sentimiento religioso m�nimo y  Dios nos ha consolado con verdaderos milagros. Las comunidades crecen en n�mero y en madurez. Muchas familias est�n reconstruyendo, las parejas de hecho se casan y los hijos empiezan a entender lo que significa ser queridos por sus padres, pobres a lo mejor, pero que el descubrimiento de Dios, Padre, que los quiere tal y como soy, han dado una vuelta a su vida.

Esto ha hecho que el Rebollo tambi�n haya cambiando en su aspecto f�sico ya que se ven mejoras en sus viviendas, las vuelven m�s decorosas y m�s humanas.

Adem�s hay una realidad m�s importante:
entre los que han entrado en las comunidades, ya m�s que trescientos, �stas son las estad�sticas:

  • el 14% hizo empleo de drogas
  • el 28% posey� armas, aunque por discreci�n no hemos preguntado si hab�an matado a alguien
  • el 37% se prostituy�
  • el 60% rob� frecuentemente
  • el 60% se emborrach� muchas veces
  • el 34% vivi� o sigue viviendo en amancebamiento

Pero, en estas fechas, a�n hay datos mas consoladores. En 1996 en el  rebollo hubieron cincuenta homicidios. En 1997 han bajado a siete, y hasta este punto de 1998 ha sido solo uno.

�C�mo no bendecir  al Se�or y no mirar el futuro con esperanza? Es evidente que el encuentro con la Palabra de Dios convierte los corazones. Por esto se abre un futuro espl�ndido para este rebollo de " Casablanca - Oropeza."

Ya la iglesia que hemos inaugurado hace ocho a�os no es suficiente para nuestras necesidades. El progreso comunidades en su proceso catecumenal requiere nuevos locales. Todos los que viven aqu� necesitan ayudas para completar su nueva realidad humana y social. Deseamos dotar el barrio de una asistencia ambulante, m�nima pero eficaz. Los ni�os y los chicos solicitan una ayuda en sus estudios, por lo que abriremos una biblioteca p�blica con lugares donde puedan estudiar, porque en los ranchos no existen las condiciones para hacerlo. Tenemos que construir talleres donde puedan tener una formaci�n profesional. Las madres de familia se interesan por  una mejor formaci�n para las tareas, con cursos de cocina, corte y confecci�n, para decorar sus casas, etc�tera. Los que no han podido aprender a leer y a escribir tendr�n posibilidad de hacerlo. Y por sus muchos problemas tendr�n a disposici�n asistencia jur�dica y sindical. Tambi�n entra en nuestros proyectos el promover la cultura venezolana.

Todo este complejo lo hemos llamado " Ciudad de la Esperanza." �Ser� factible? No nos lo dudamos. Dios inspirar� muchos corazones para estos sus hijos en necesidad. Por esto en el  centro de la ciudad habr� una iglesia grande y apropiada.

La Iglesia de Valencia, por nuestro medio, est� presente en los cerros de Caracas. Est� aqu�.

 

P. Antonio Mar�a Zab�a S.M.
P. JES�S MART�NEZ GUTIERREZ
Francisco Bolinches

 

3� Comunidad Neocatecumenal de la Parroquia de Ntra. Sra. de la Merced (Burriana - Castell�n - Espa�a)

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