DITE
El Reino
Entonces otra vez hay
que abrir el lomo de los cerdos
y mirar más allá de poniente
tus piernas de diosa negra
encender el sonido filudo de la guerra
Entonces otra vez hay que escupir la tierra
y rasgar el aire para que muestre sus dones
y nos ofrezca
los frutos de la palabra y la prohibición del sueño
con sus aires de perra y aparezcan los pájaros
como piedras en vuelo
y se hunda el cielo sobre la tierra y la preñe
de símbolos extraños
y sea vuelto el vidente a sus propias colinas
espejismos interiores
murallas apareciendo desde su propio incendio
rodeadas por lo finito
y ecos trashumantes iluminando la marea
Entonces hay que abrir el pellejo del mundo
y volver a la música de lo que se disuelve
para renacer de nuevo
Escuchar todos los sonidos
dejar que el viento filudo perturbe las palabras
y Dite sea preciso para narrar y también la espada
un pez de oro entre los labios
pero no relumbrando si no dejando manchas
el universo un fruto huero
tu piel extendiéndose en el cuerpo
como el fuego en el fuego
Entonces hay que morder las cenizas del reino
y dejar que el cielo cieno se transforme en espejo
callado de las sombras
hasta que nos crezcan ángeles
y delirios del vientre
para que sean tus piernas las que rasguen el verbo
dibujado para siempre
en el lomo de los cerdos
