Subject
: Historias de U.S.A.
Date : Fri, 5 Apr 2002 12:59:03 -0600 (CST)
En el bosquecito infinito de Wilkesboro
Llevaba dos días
sin salir. Hecho Sidartha decidí visitar a mis vecinos.
"Hey, Joe", los saludaba y ellos a mí:
"ummmm". Yo era como un tímido venado en
medio de esas reses. Este lugar me parecía Huaráz,
la Suiza peruana, pero sin cordilleras andinas. Iba cantando
y el grass crujía bajo mis zapatillas. Como caperucita
iba cantando un viejo blues de Mississipi.
Cuando estaba a punto entonar un rap del Bronx vi aparecer
una linda muchacha pelirroja. "Hi!", me saludó.
Yo creí que era una visión mágica,
pero no, llevaba días sin tomar alcohol. "Hi",
le respondí. Ella llevaba un vestido desteñido,
se apoyó en un
árbol y me llamó con su mirada. "What
are you doing?", me preguntó. Y yo junto a ella,
le susurré: "I’m horny". Ella cerró
sus ojos azules. Nos besamos. Nos echamos en el grass y
poco a poco nos desnudamos.
Mientras hacíamos el amor, las reses empezaron a
calentarse y al rato ellos también comenzaron a follar.
Los machos que sobraban, sin quitarnos la vista, locamente,
se masturbaban. Susy, así se llamaba aquella Hada
del Bosque, me decía con sus ojos desorbitados: "fuck
me, fuck me!” Y más allá las reses repetían
"me, me, meeeee!!!!” Cuando terminamos ella quedó
exhausta con sus pezones rosados y duros mirando al cielo.
Las reses también terminaron lo suyo y volvieron
a comer grass como si nada hubiera pasado." “What’s
your name?”, preguntó. “I’m José
Jose”, le dije. Nos vestíamos lentamente y
de pronto ella exclamó: “My dady”. “My
live”, le dije todo romántico.
Pero no era a mí, sino era que su papá venía.
“Tú papá red neck!”,
exclamé al ver a un enorme pelirrojo de cavernaria
barba que bajaba de la montaña con su escopeta.
Sin besito de despedida, me eché a correr, imaginando
mi cabeza colgada en la sala de la cabaña de Susy.
Así llegué al centro de Wilkesboro, sin ánimos
de volver a encerrarme como Sidartha en el departamento
donde me hospedaba. Caminé hasta una casa de Alhoholics
Anonymous, allí encontré a Félix, un
chofer de Trailer que me trajo hasta aquí, la biblioteca
del condado, donde te escribo esto.
N.C., Wilkesboro, 5 de april, 2002.
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