La marcha de los pájaros se
estrella
contra el rojo de un semáforo de nubes
las avenidas cruzan violentamente las ventanas
del abismo
y sin embargo puedo
escribir te amo
como quien dice en
la oscura desesperación
Dios te salve María
líbrame de esta
noche porque los fantasmas
de la memoria aullan
sobre las campanas
de los rascacielos que no hay en mi ciudad.