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He aquí una temeraria traducción al atrevido texto de Helmut
Heissenbüttel (Odenburg, 1920),
crítico agudo de la postguerra alemana, quien con curiosa y osada
habilidad utiliza un juego de palabras para hablar en serio sobre un tema
tan grave.
Cálculo sobre lo que todos han sabido .
Naturalmente
todos han sabido algo; uno, esto y, el otro, aquello; pero nadie algo
más que aquello, y alguien se hubiese tenido que cuestionar más
todavía si lo hubiese podido, pero fue difícil, pues cada
quien, siempre desde esa o desde la otra posición, alcanzo sólo
a oír esto o lo otro. Hoy lo saben todos porque todos lo saben,
pero ya no sirven de nada porque todos lo saben. Hoy ya no significa nada
más de lo que pudo en ese entonces haber significado, cuando todos
alcanzaban a escuchar no todo, sino sólo esto o lo otro.
Algunos han sabido naturalmente
algo más, esos fueron los que se declararon dispuestos a colaborar,
y los que, en cuanto lo hicieron, colaboraron también, cuando ayudaron
a que se hicieran copartícipes a otros, con violencia o con promesas,
pues quien ayudó, naturalmente tuvo también que saber algo;
se pudo ciertamente mantenerlo en secreto delante de todos, pero no delante
de absolutamente todos.
Y luego hubo también
naturalmente de aquellos que supieron un montón, la mediana guarnición,
quienes desde uno u otro sector tuvieron algo que decir. Ahí, ellos
sólo pudieron administrar un poco de lo que estuvo organizado,
se les dio a conocer ciertas particularidades, habrían podido tal
vez sacar sus propias conclusiones de todo el asunto, o tal vez hasta
lo hicieron, pero no se atrevieron, y sobre todo les faltó algo,
y eso fue el punto decisivo que hubiesen tenido que saber si ellos realmente
etc.
Los de allá arriba supieron
naturalmente la mayor parte, también entre ellos mismos, pues sino
hubiesen sabido nada de ellos mismos, no lo hubieses podido hacer y no
hubiese resultado bien nada, ya que algo así debe funcionar, y
donde alguien o algo no funcionó, entonces se le despidió,
como ya se había mostrado inmediatamente después del principio
y, más claramente aun, hacia el final, etc.
Y naturalmente supieron uno
cuantos, que casi sabían todo, también ya casi todo, y cómo
funcionaba, y cómo de la complicidad se creaban los cómplices;
y de los cómplices, los coejutores; de los coejutores, los corruptos,
los criminales; etc. Pues los que casi todo lo supieron fueron tan poderosos
que podían casi hacer todo, incluso volver coejutores a los cómplices,
corruptos a los coejutores, y criminales a los corruptos, etc. Ellos ya
lo sabían, y por haber sabido tuvieron que seguir la corriente.
Pues esa era su oportunidad, etc., y por que se puede decir que ellos
ya lo sabían, hoy se dice con frecuencia que ellos fueron los de
eso, pero esto, esto no es cierto del todo, pues ellos no sabían
si esto también funcionaba y aquello.
Puesto que eso lo ha sabido
naturalmente un único, pero sí el supo, aquel punto impulsador
por así decirlo, que también funcionó, y que porque
funcionó, también sucedió; y exactamente así
ha sucedido también, etc. Eso, lo que todos supieron, no lo supo
él naturalmente, pues él no pudo saberlo. Él no había
tenido siquiera idea de aquello que todos pensaron y reflexionaron, etc.
Pero justo de eso dependió finalmente que todo funcionara: que
todos supieran algo, pero sólo un único supiera si eso funcionaba,
pero no, que sólo funciono por eso, porque él no supo lo
que todos sabían, etc.
Los que supieron algo más,
no pudieron hacer nada sin los que sabían algo más; los
que supieron un montón no pudieron hacer nada sin los que sabían
algo más; los que supieron casi todo no pudieron hacer nada sin
los que ya sabían un montón, etc. Pero ya que todos, incluso
ese único, no supieron si eso realmente también funcionaba,
no pudieron hacer nada sin ése que ya sabía que eso funcionaba,
pero que no supo lo que todos sabían, a saber: que ello no sabían
si eso funcionaba también, y así funcionó.
'Titulo Original del texto:
Kalkulation úber was alle gewuBt haben.
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