Ningún escritor es tan conocido de nombre y poco leído
en su propio país como lo es desconocido fuera de éste.
Me refiero a José Revueltas (1914-1976), notable cuentista, novelista
y ensayista, hermano menor de una familia notable de artistas (Silvestre,
compositor; Fermín, pintor; Rosaura, actriz...). Lo que caracteriza
la narrativa de Revueltas es la profusión de personajes sórdidos,
siempre en el límite de la muerte, la miseria, la desolación,
etc. Si el mundo revueltiano resulta así de sórdido, agobiante
para más de un lector, lo es porque ese mundo fue vivido por
su autor. De hecho, una lectura tanto de su biografía como de
su obra literaria nos presenta una multitud de interconexiones. Imposible
separar la verdad de la ficción.
Revueltas va a la cárcel por vez primera a los quince años,
por actividades dentro del Partido Comunista Mexicano (en ese tiempo
clandestino). Empieza así una vida de oposición al régimen
que culminaría con el encarcelamiento debido a los disturbios
estudiantiles de 1968. Revueltas fue acusado de ser el autor intelectual
de dicho movimiento. Sale de la cárcel en 1971, derrotado, enfermo,
víctima de un régimen al que combatió ideológicamente
toda su vida. José Revueltas profesó durante toda su vida
la fe marxista (aprendida de manera autodidacta en la Biblioteca Nacional),
con una honestidad e integridad que le valieron dos expulsiones del
PCM e incluso una expulsión de un grupo marxista independiente
creado por él mismo. Fiel a su ideario marxista, las fallas que
empieza a ver en los llamados países socialistas y en el propio
PCM las atribuye a desviaciones corregibles. Muchas páginas dedicaría
a explicar y analizar la historia de México (siempre desde un
ángulo marxista) y así mismo propone el camino a seguir
en ese inevitable trayecto hacia el sueño de Marx, Engels y Lenin.
El mayor legado de Revueltas lo constituye su obra cuentística
y novelística (escribió también teatro y algo de
poesía, los cuales resultan interesantes como una parte de un
total de su obra; en cuanto a su obra teórica-política,
esta resulta interesante y reveladora en función de su narrativa).
Ningún escritor fue tan alabado y ninguneado. No se le negaron
sus dotes de cuentista. De sus tres colecciones de cuentos, los dos
primeros (Dios en la tierra, 1944
y Dormir en tierra, 1960) se consideran
de lo mejor en su género. Estas dos colecciones contituyen una
excelente introducción a la obra de Revueltas. Su segunda novela,
El luto humano (1941) fue bien
recibida por la crítica, pero su siguiente novela, Los
días terrenales (1949) fue duramente criticada, tanto
por el PCM como por el establishment cultural oficial. Y es que a Revueltas
se le acusó en la novela de perder el hilo narrativo para perderse
en extraños pasajes filosóficos. En realidad su novelística
es así, no por defecto sino por característica, que eso
sí, requiere un lector atento y de mente filosófica. Su
última novela, Los errores (1964) constituye una rescritura
de Los días terrenales (por su crítica al PCM) y de hecho
es algo irregular, pero es que es mucho lo que intenta decir. Finalmente,
en 1969, en su último encarcelamiento, Revueltas escribe y publica
El Apando (1969), narración sui generis que se encuentra
en la frontera del cuento largo y la novela corta. Sin duda ésta
es una de sus mejores obras y una obra cumbre de la literatura latinoamericana.
El Apando constituye un resumen de la obra revueltiana, en menor espacio
y con mayor intensidad que nunca, en un solo párrafo gigantesco,
de oraciones larguísimas (estilísticamente esto constituye
un adelanto de El otoño del Patriarca de García Márquez).
El estilo de Revueltas es completamente diferente al de cualquiera de
sus contemporáneos. Él se declaró “realista
crítico dialéctico”, en contraposición al
realismo socialista: su preocupación es mostrar al ser humano
de la manera más real posible, hurgar en el fondo de su alma
y de sus pensamientos. Toda la obra de Revueltas está publicada
por Editorial Era en veintiséis volúmenes. Aparte de las
obras ya citadas (recomendadas ampliamente) me es necesario citar el
Ensayo sobre un proletariado sin cabeza y Dialéctica de la conciencia
para aquellos que les interese lo mejor de su obra política y
teórica. La lectura de la obra de Revueltas constituye el testimonio
de un momento histórico de México, desde una perspectiva
original y con un estilo diferente.