Un favor para Jimena
Despierta,
Jimena,
Te presto mi nombre
Para domar los escrúpulos de toda la familia;
Precipita sus bocas al nudo vacío de tu nombre.
Casi les importas,
Casi te corta el aullido de la sangre.
La abuela grita con los huesos mudos
Con la bofetada oculta en un café.
Que no te importe el extremo de la taza,
Deja el reproche de propina.
Respiras harapos de la madrugada,
Mientras se emborracha tu padre
Sobre tus párpados tristes.
También el mío se pudre
Se aleja.
Tuérceles el Dios:
Ya sabes cómo.

S/t
NO,
Octavio,
No hay lunas
Para aullar a los perros.
Y si dudas,
Trágate el filo que amenaza
Las líneas de mis manos.
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