|
Nos jugamos el Estado de Derecho Hay prácticas políticas que parecen institucionalizarse en países, que no sabemos que quieren ser, pero que quieren llamarse democráticos. Una de estas practicas es el bipartidismos, tan consolidado en los países anglosajones. De esta manera, las políticas democráticas, que quieren distanciarse de los modelos caudillistas y de partido único, resuelven sus conflictos según una oposición bivalente. A saber, y según el caso: Demócratas y republicanos, laboristas y conservadores, socialdemócratas y democratacristianos. Pero últimamente la práctica política va más allá de esto. Pensemos en lo más cercano, y pensemos en la extraña relación que mantienen últimamente nuestro Presidente Aznar y el laborista británico Tony Blair. Pensemos también en el grandioso espacio de acuerdo que han trazado socilistas y populares en torno a las principales políticas de Estado. Pues bien, no se si es a esto a lo que se venia llamando "Tercera Vía" pero Fuente Ovejuna y el todos a una, están cada vez más presentes. Esta mañana, el café con prensa de mi desayuno trae una serie de titulares que no por predecibles, me resultan menos molestos y ofensivos. Diario El Mundo del lunes 12 de noviembre: Portada. Gran Bretaña y EEUU recortan las libertades para combatir al terrorismo. Pág. 2. Londres restringe las libertades civiles. Pág. 3. EEUU se "blinda" recortando derechos. Pág. 13.
(Editorial). La seguridad no justifica un recorte de las libertades
civiles. Pág. 14.
(Tribuna libre, por Gaspar Llamazares) Los derechos y libertades civiles
bajo las bombas. Esto supone que, con mucho, estamos ante la noticia más importante del día. Es más, esto no es noticia, es un atentado contra el Estado de Derecho. Vallamos a los hechos. Siguiendo la estela política de Washington, el ministro británico de Interior, David Blunkett, presentará en el parlamento una proposición pidiendo la suspensión temporal en el Reino Unido del artículo número 5 de la Convención Europea de Derechos Humanos. Y lo que se estipula en este artículo es el derecho a la libertad y la imposibilidad de practicar arrestos sin que medie una actuación judicial. Para derogarlo, el gobierno se acogerá a una cláusula que contempla la posibilidad de re revocar el artículo en tiempos de guerra o en un caso de "emergencia pública". David Blunkett argumentará hoy a los diputados de la Cámara de los Comunes que los atentamos del 11 de Septiembre representan una "amenaza para el país". "Gran Bretaña ha de protegerse del terrorismo, y en ese sentido tomaremos todas las medidas que sean necesarias". Y, por lo dicho al comienzo de este artículo, no nos deben resultar extrañas las palabras de el portavoz de Asuntos Exteriores del Partido Conservador, Michael Ancram, en las que nos dice: "Por descontado, apoyaremos cualquier iniciativa que sirva para mejorar la lucha contra el terrorismo". Así pues, podemos hacer resumen de las medidas que se han adoptado: En Gran Bretaña - Detención
indefinida. A partir de hoy, podrán realizarse arrestos, por
tiempo indefinido, sin presentar cargos contra el sospechoso. El plazo
máximo para esta practica estaba establecido en siete días. En Estados Unidos - Detención
sin cargos. Los sospechosos de terrorismo podrán estar retenidos
en las camiserías hasta siete días, sin obligación
de las autoridades de presentar cargos contra ellos ante un juez. A propósito de este recorte de libertades puede verse uno de los editoriales, del sábado pasado del diario The New York Times, así como el artículo "El sinsentido liberal" en El Inconformista Digital.
Kilobites. Malaga. 12/13 Noviembre 2001 |
|
El
Inconformista
|