-historia-
Tradicionalmente conocido como Falange Española y Tradicionalista de las Juntas Ofensivas Nacional- Sindicalistas (FETJONS)
Fue el Movimiento fundado por el general Francisco Franco y que desaparece con la Transición de España a la democracia Parlamentaria. Muchos lo comparan con un partido único, pero en realidad nunca fue así, pues su formación interna difiere mucho de las funciones de un partido político.
Respondía a un concepto de sociedad corporativa en que únicamente debían expresarse las llamadas entidades naturales: Familia, municipio y sindicato. El presidente del mismo era el jefe del Estado. Estaba secundado por un miembro del gobierno llamado Ministro Secretario General del Movimiento. Los más destacados miembros eran los consejeros nacionales del movimiento, reunidos periódicamente en una asamblea denominada Consejo Nacional del Movimiento que ocupaba el Palacio del Senado y junto a las Cortes Españolas otorgaba una apariencia de sistema parlamentario bicameral. La red se difundía hacia abajo por todas las instituciones llegando hasta el alcalde de cada pueblo que actuaba como jefe local del movimiento.
Dentro del Movimiento podríamos encontrar diversos organismos de encuadramiento social como el Sindicato Vertical, La Sección Femenina o El Frente de Juventudes. Abarcaba a toda la sociedad, teniendo cada ciudadano, su representación.
Los miembros del Movimiento Nacional recibían el nombre popular de "Camisas Nuevas". Esta unión de Tradicionalistas Carlistas y Falangistas relegó como representación popular a todos los partidos políticos existentes durante la II república española, independientemente de su ideología. El Comunismo seria ilegalizado y perseguido. La pluralidad dentro del Franquismo ha llevado a algunos autores (Juan José Linz) a definirlo como un sistema autoritario en vez de totalitario.
Durante el período de vigencia del Movimiento Nacional, se intentó culminar el proceso más ambicioso del General Franco: "La Democracia Orgánica." Muchos expertos coinciden en que el proceso pasaba a su segunda base, tras la muerte del Caudillo. Es decir, continuaría con Carrero Blanco y con S. M. El Rey Don Juan Carlos de Borbón.
Pero tras la muerte del Almirante y Presidente del Gobierno Carrero Blanco, el inicio de la transición política era visible y prácticamente inevitable. Franco tuvo que aceptarlo. Carlos Arias Navarro intentó promulgar una ley de Asociaciones Políticas (que autorizara las que respetaran los principios del Movimiento Nacional), que no llegó a entrar en vigor. La pequeña pero férrea oposición a toda apertura agrupó a los elementos más reaccionarios bajo el nombre de búnker, de donde surgiría Fuerza Nueva. Los sectores del Movimiento más aperturistas llevaron a cabo la Reforma, encabezados por el propio Adolfo Suárez (que había sido Ministro Secretario General del Movimiento) y secundados por los diputados en Cortes (que votaron la Ley para la Reforma Política, en lo que se denominó el Harakiri o su suicidio político).
-actualidad-
Podemos afirmar que actualmente no hay nadie que represente al desaparecido Movimiento Nacional y que todos los intentos de unión serán en balde, mientras no haya una base ideológica común. Nuestra Web aboga por la base de la democracia orgánica. Sin decantarse por ningún partido. Si los partidos quieren unirse, deberá ser de esta forma y no de otra, sino crearemos un Frente Popular en nuestro bando que nos llevará a la ruina.
Nuestra misión a la hora de escribir este texto, no es otra que, informar al lector de como era y será el Franquismo. Los Herederos del Franquismo nos esmeramos día a día, para dar a conocer las formas de actuación correctas y concretas de un Movimiento ideológico, sin caer en las vulgaridades que siempre vemos, como son la formación de más y más partidos o el uso de sistemas poco eficaces en los tiempos de hoy, tales como el uso de la violencia o la integración en grupos similares al nuestro de personas con ideología Neo- Nazi.
A su vez un Movimiento Nacional tiene que velar por el bien de los españoles, sea cual sea su raza, religión, sexo o condición política. Una persona que ponga su confianza en una democracia orgánica, no puede, bajo ningún concepto, ser decepcionada por los que promueven este ideal. Con Justicia Social se conseguirá el objetivo: Limpiar nuestro nombre e historia y ser una opción política tan válida como otras.