La NASA y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE)
decidieron conformar la llamada constelación internacional para
la observación de la Tierra.
La integran los satélites LANDSAT 7, EO-1 y TERRA, de los EEUU
y el satélite SAC-C, de la Argentina, resultando abarcados sistemas
de medición construídos de la Argentina, Dinamarca, Francia,
Japón, Italia y los EEUU.
Los cuatro satélites tienen fijada la misma traza sobre la superficie terrestre y una altura orbital de 705 Km, con una inclinación de 98.21 grados. Los horarios de cruce del Ecuador de los satélites mencionados son las 10:00hs, 10:01hs, 10:15hs y 10:30hs respectivamente (hora UTM). Los satélites tienen programado un período de repetición de 16 días (en 233 revoluciones).
La Constelación permite incrementar la sinergia de los diversos instrumentos, proveer nuevas capacidades para la observación de la Tierra, explorar la distinta resolución en diferentes bandas espectrales en forma casi simultánea y efectuar experiencias con la constelación de satélites GPS.
En caso de desastres naturales como incendios, inundaciones, etc., los satélites se pueden programar para la adquisición de imágenes con la mayor eficiencia posible. Los datos provenientes de estos satélites podrán ser utilizados por los científicos para el desarrollo de sus investigaciones. Los datos de algunos de los instrumentos citados serán recibidos en tiempo real en la Estación Terrena Córdoba de CONAE.
Los satélites SAC-C y EO-1 fueron puestos en órbita por
el mismo lanzador a comienzos del año 2000, el satélite LANDSAT
7 ya se encontraba ya operativo desde 1999. El lanzamiento del satélite
Terra también fue en 1999.
El objetivo de la Constelación es realizar observaciones específicas,
necesarias para estudios e investigaciones de importancia singular, por
lo que reviste gran interés.
TRAZA TERRESTRE DE LOS SATELITES DE LA CONSTELACION (14.gif)

Las ventajas de formar parte de la constelación satelital se pueden resumir como sigue: