***Tuxtla-Olmeca***

Además de las maravillosas tradiciones con las que cuenta, y de su muy cultural Feria en honor a Santiago Apóstol, Santiago Tuxtla debe ser tomado en cuenta por haber servido de hogar durante algún tiempo para la civilización más antigua que  habitó Mesoamérica, la Cultura Olmeca

Santiago Tuxtla cuenta con un Museo Regional en el cual se exhiben piezas arqueológicas de la Cultura Olmeca, y en el centro de la ciudad de encuentra la famosa C.C.C (Cabeza  Colosal de Cobata), muestra clara de que los Olmecas habitaron estas tierras hace miles de años.

Además se encuentra a 24 km aproximadamente el Centro Ceremonial Olmeca de "Tres Zapotes", perteneciente a este municipio, donde también se haya un Museo, contando así  con mucha riqueza histórica acerca de "La Cultura Madre".

Tradicionalmente se consideran 3 Centros Olmecas en el sureste mexicano: "Tres Zapotes- Cobata" (ambas pertenecientes a Santiago Tuxtla) y "San Lorenzo - Tenochtitlán", en el estado de Veracruz y "La Venta", en Tabasco.
De las 17 Cabezas Colosales monolíticas que se conoces, 2 fueron halladas en Tres Zapotes y una, de mayor proporción, en Cobata.

 

 

***ZONA ARQUEOLÓGICA DE TRES ZAPOTES***

Tres Zapotes es un pequeño pueblo a un kilómetro de la zona arqueológica del mismo nombre.

El museo comunitario de Tres Zapotes , se instaló en 1975, siendo alcalde don Ibérico Montezano Carbonell y con motivo de los 450 años de la fundación mestiza de la Cabecera Municipal, alberga una cabeza colosal y la estela más grande encontrada hasta ahora de la cultura Olmeca, esta al haberse hallado quebrada ha orillado a conservarla acostada, sin embargo, se puede apreciar que se trata de un gobernante o un sacerdote con su bastón de mando.

A la zona arqueológica de Tres Zapotes se llega por la carretera número 180, de norte a sur se llega a Santiago Tuxtla, Veracruz y se toma la desviación en dirección poniente hasta llegar a la población de Tres Zapotes en donde se localiza el museo de sitio, aproximadamente a 24 kilómetros al sureste de Santiago Tuxtla.

El centro prehispánico de Tres Zapotes se encuentra en el extremo oeste de la zona olmeca, en el municipio de Santiago Tuxtla, entre la sierra de los Tuxtlas y la cuenca baja del río Papaloapan, por ambos lados del arroyo Hueyapan, en un llano aluvial expuesto a inundaciones esporádicas y cerca del volcán San Martín.

Al este y al oeste presenta terrazas naturales que delimitan el llano, la más baja está sobre una laja de ceniza volcánica consolidada y bajo ésta hay barro y grava. En la ribera este del arroyo se levanta un cerro solitario llamado cerro Rabón formado por la misma laja. Un grupo de lomas bajas se extiende por el cerro Nestepe en el norte hasta la laguna Apompal en el sur, delimitando el este del sitio. Una barranca ancha es el límite en el norte.

Los estudios estratigráficos indican que Tres Zapotes sufrió varias explosiones del volcán San Martín, ya que se encontraron capas de ceniza volcánica con un grosor cada capa que va de los 20 a los 40 centímetros, o bien, pueden ser capas de varios episodios de la misma erupción; probablemente por este motivo se desplazaron hacia terrazas más altas.

Este sitio arqueológico es considerado como uno de los más importantes en la llanura costera del Golfo de México; es el único que abarca toda la secuencia cronológica desde su ocupación en el Preclásico, durante el Formativo Temprano, 1300 a 1000 antes de Cristo, hasta el Posclásico Temprano, 900 a 1100 después de Cristo aproximadamente. Es uno de los pocos sitios testigos de la transición entre la cultura Olmeca y la Cultura Clásica de Veracruz.

Desde un principio tallaron cabezas colosales de basalto que obtenían en la Sierra de los Tuxtlas, donde se le daba la primera forma para ser transportada por cientos de personas al mando de especialistas en ingeniería, hasta su destino final, en el cual esculpían las facciones y los elementos del casco que la iban a diferenciar de las demás. Las 17 cabezas encontradas hasta hoy pesan entre 6 y 50 toneladas y miden de alto entre 1.47 y 3.40 metros. Diez fueron localizadas en San Lorenzo, Veracruz, cuatro en La Venta, Tabasco, dos en Tres Zapotes y una en Cobata, en el cerro El Vigía, Veracruz.

Se dice que estas cabezas eran retratos de los dirigentes olmecas-gobernantes, hombres sagrados o quizá jugadores de pelota, y que eran colocadas en los lugares públicos ceremoniales por los dirigentes para legitimar su poder ante el pueblo. Diesiséis de éstas son retratos de dirigentes vivos y una, la de Cobata, es el retrato de un hombre muerto, a decir de los especialistas.

Los "altares" realmente fueron los tronos de los gobernantes, en la parte frontal tienen un nicho con la representación de un dirigente y simboliza una cueva que da acceso a los poderes del inframundo; dos de las cabezas de San Lorenzo eran originalmente altares que fueron reesculpidos.

Después del descubrimiento de Melgar, Stirling (1940) descubrió la Esteta C y Drucker y Weiant (1943) nos dan la primera secuencia cerámica en la zona sur de la costa del Golfo, secuencia que abarca más de 2000 años, desde el periodo Formativo Temprano hasta el Posclásico Temprano.

La ocupación del sitio empezó alrededor del año 1000 antes de Cristo, pero es hasta la época Epiolmeca, 400 antes de Cristo a 300 después de Cristo aproximadamente, cuando tiene auge y se convierte en el centro más grande e importante en la región olmeca; después de que San Lorenzo fue arrasado en el 900 antes de Cristo y La Venta, perdieron importancia, por eso algunos autores le llaman sitio pos-olmeca. Los olmecas tallaron escenas narrativas sobre actividades rituales y políticas de sus líderes, la grabación de estos hechos históricos continuaba en los periodos Tardío y Clásico cuando se le combinó con textos glíficos en estelas que ubicaban en las plazas ceremoniales.

En esta época Epiolmeca hay un gran avance con el sistema de cómputo calendárico de la Cuenta Larga y con el sistema de escritura Epiolmeca, la Estela C tiene una de las más antiguas inscripciones en este sistema y posee la fecha 31 antes de Cristo en la Cuenta Larga -7. 16. 6. 16. 18-, es decir, los descendientes de los olmecas elaboraron sofisticados sistemas de escritura y de calendarios en asociación con el desarrollo de las instituciones políticas del Estado, en una época que parecía sin gran importancia. En 1988 Winfield Capitaine descubrió la Estela 1 de La Mojarra, con escritura Epiolmeca y fue traducida por Justeson y Kauffman (1993-1997). Estos autores estiman que este sistema de escritura floreció entre 150 antes de Cristo y 450 después de Cristo en el sur de Mesoamérica y en la costa sur del Golfo. Además las características formales, el uso de la Cuenta Larga y algunos aspectos del deletreo de palabras indican una relación entre la escritura Epiolmeca y la escritura maya que se desarrollará más tarde.

Todos estos monumentos de piedra sirvieron para comunicar el poder de los gobernantes al pueblo y legitimar su autoridad, comunicar la ideología de las élites. Su distribución nos puede indicar la importancia política de un Centro Regional y cómo se organizaban y evolucionaban sus sistemas sociopolíticos.

A la fecha se han encontrado en Tres Zapotes 49 monumentos de piedra, dos cabezas colosales olmecas, cinco estelas Epiolmecas y varias esculturas de las dos épocas. Se han encontrado también objetos de obsidiana, cerámica, tiestos y figurillas. De todos, sólo el Monumento 44, una estela lisa excavada en 1997, cuenta con información detallada sobre su contexto estratigráfico y cultural, por lo que se hace necesario que se realicen prospecciones geofísicas para localizar monumentos en este sitio que puede dar mayores conocimientos y sorpresas sobre la cultura olmeca.

Durante el viaje hacia Tres Zapotes se pueden observar una serie de montículos. Al llegar al museo de sitio que posee la zona arqueológica, se observará un bello espacio con jardines y en una estructura en cruz, al aire libre encontrará los grandes monumentos legados por la primera civilización mesoamericana propiamente dicha que fue capaz de lograr un estilo, el estilo olmeca.

El sitio está conformado por tres grupos mayores de montículos, distribuidos sobre un área de aproximadamente dos kilómetros cuadrados que delimitan plazas irregulares, es decir, que están colocados a distancias desiguales sin seguir un plan geométrico preciso, existen además varios grupos de montículos bajos. La mayor parte del asentamiento se concentra en la orilla oeste del arroyo, sobre el llano aluvial y una terraza de depósitos sedimentarios y volcánicos.

El Grupo 1 se ubica en la parte oeste del sitio sobre la terraza natural, en donde José Melgar, en 1862, encontró la primera cabeza colosal llamada de Hueyapan, dándola a conocer en 1868; por este motivo Weiant (1943) le llamó el "Grupo Cabeza". Sin embargo fue desenterrada hasta 1939, a partir de ahí se inicia el descubrimiento continuo de cabezas colosales. Este grupo está conformado por seis montículos alrededor de una plaza.

El Grupo 2 se localiza en la parte sureste del sitio sobre el llano aluvial, se le conoce como Grupo Arroyo. El montículo principal es considerado por los lugareños como la "Loma Camila" y tiene una altura de 12 metros sobre el nivel del llano. En el lado norte de la plaza está la "Loma larga" con 7 metros de altura y 130 metros de largo y al extremo este de la plaza hay dos montículos de 5 metros de altura aproximadamente; estos montículos delimitan una plaza de alrededor de 300 metros de largo por 200 de ancho. En este grupo, en la "Loma larga" se encontró la Estela A, la mayor de las estelas olmecas.

El Grupo 3 se encuentra también sobre una terraza natural, en la parte norte del sitio, se le nombró Grupo Norte y dista 1 300 metros al norte del Grupo 2. Cuatro montículos delimitan la plaza de aproximadamente 100 metros por lado, al norte se encuentra el más alto de 12 metros sobre el nivel de la plaza, alrededor de éstos hay ocho o nueve montículos más bajos. Aquí se descubrió la famosa Estela C.

Sobre una cuesta que se extiende al oeste del Grupo 3 hay varios montículos imponentes, también en la terraza alta en la localidad de Tierras Nuevas existen otros montículos más pequeños que pueden ser plataformas residenciales y son las más comunes en Tres Zapotes. Tal extensión demuestra que este sitio fue habitado por una población bastante numerosa y que no fue sólo un sitio religioso, sino un asentamiento donde convivieron personas que se dedicaban a distintas especialidades: artesanos, campesinos, sacerdotes y dirigentes.

La arquitectura olmeca incluye edificios públicos ceremoniales, civiles y religiosos, residencias de élite y casas para la gente común.

En cuanto a los monumentos llama la atención el Monumento A, la cabeza colosal, la otra se encuentra en el Museo Tuxteco, mide 1.47 metros de alto. Tiene una forma ligeramente cuadrada, resaltada por la poca altura del casco que tiene una banda horizontal. El casco se encuentra situado mucho más arriba de las cejas que el de las cabezas de San Lorenzo y La Venta y parece ser de cuero. Las orejeras cilíndricas perforan el lóbulo de la oreja y se extienden hacia la boca. Los labios son gruesos con las comisuras hacia abajo, tiene un aspecto de gruñón.

Los monumentos F y G son una espiga que remata en cabezas humanas o felinas y brazos. El F tiene una pequeña hondonada en la cabeza. En los dos monumentos hay un cuerpo plano que pudo servir como asiento pudiendo derivar más tarde en los tronos de jaguar del arte maya, o bien, la hondonada en una de las piezas y la posición reclinada o plana pueden indicar que se trata de un antecesor de los chac mooles del arte tolteca que servían para colocar en ellos ofrendas si se ponían a la entrada de un templo. Se dice en la localidad, que el Monumento F es figura femenina, la mujer de negro que está en el Museo Tuxteco.

Se encuentran otros tres monumentos que son los restos de un altar, el conocido como la dualidad donde se pueden observar un cráneo y un sapo y una cabeza y brazos, la cabeza parece tener una máscara, se le conoce como "olmeca con máscara de cerdo".

La Estela A es la mayor de las estelas olmecas y la única de piedra volcánica, casi todas las demás son de basalto, en esta estela parece haber una cabeza trofeo y figuras humanas. Mide 5.31 metros.

La Estela C está hecha de basalto olivino, similar al de La Venta, es un fragmento y tiene la representación de una máscara de jaguar que llora. Fue usada dos veces, la primera se supone que estaba completa, la segunda, ya rota, se colocó junto a un altar muy burdo. Esta combinación altar-estela, sugiere la que después sería combinación característica del mundo maya y muy frecuente en la época Clásica de Veracruz (Bernal 1968). Esta estela junto con el Monumento 44 o Estela lisa indican que en los finales del periodo Formativo Tardío o el Clásico Temprano el grabado en estelas ya no tuvo tanta importancia para los habitantes de Tres Zapotes, sino la materia prima en sí. Tiene grabada una fecha en la Cuenta Larga 7. 16. 6. 16. 18 que equivale al 31 antes de Cristo, según Stirling (1940).

Finalmente, la Estela D, tiene la representación de un guerrero con lanza junto con otra figura, quizá femenina y también de pie, que reciben homenaje de un personaje hincado. Los tres ostentan grandes tocados con adornos, mide de alto 1.47 metros.

El último centro de civilización olmeca fue Tres Zapotes, el cual es muy desconocido hasta el momento, aunque claramente fue contemporáneo con los anteriores y les sobrevivió. En su zona nuclear se encontraron 50 montículos agrupados, así como una cabeza colosal y la Estela C, que contiene una fecha de estilo maya de 3 de septiembre del año 31 a. C.

 

 

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