LOS POTREROS, un lugar elegido por Dios para hablar a los hombres

(Entrevista al Padre Carlos Fillol, director de la Casa 
de Ejercicios Espirituales San Francisco de Asís.)

El 1º de Octubre se realizó la tradicional Peregrinación a Los Potreros, acontecimiento que integra los eventos de las Fiestas Patronales.
Quienes somos oriundos de Río Tercero o la zona, recordamos que “desde siempre”, el día 4 de octubre, conmemoración de San Francisco de Asís, cientos de fieles manifestaron su fe, visitando la Capilla y participando de los actos litúrgicos, como así también de las expresiones artísticas.
Para interiorizarnos de la historia de Los Potreros y del desarrollo de la Peregrinación, conversamos con el Padre Carlos Fillol, director de la Casa de Ejercicios Espirituales San Francisco de Asís.


- Padre Carlos, ¿qué trabajos pastorales se hacen en el año en la Casa?

- La Casa de Ejercicios Espirituales comenzó a funcionar como tal el 21 de septiembre de 1977, fecha en que se inauguraron las 12 habitaciones. Hay una Comisión que hace a la parte edilicia y otra Comisión que se dedica a la parte Pastoral, que con humildad pero con objetivos claros propuso un “Centro de Espiritualidad a la medida del hombre de hoy”. Como motivación entre el ideal y los medios para alcanzarlo ha puesto como subtítulo “Hay historias que parecen sueños y hay sueños que pueden cambiar la historia”; entonces, “un centro de espiritualidad a la medida del hombre de hoy” significa estar atentos a las necesidades que el hombre de hoy tiene para vivir su fe y por lo tanto hacerle propuestas para que tenga dónde recurrir; lo cual no significa que la Casa no se abra y se ofrezca como servicio a los movimientos de la Iglesia y de otras propuestas que de pronto alguna Parroquia quiera hacer para los chicos de su Catequesis, para sus jóvenes, etc.
Lo importante es distinguir lo que es una Casa de Retiros, donde uno va y la toma porque es confortable el edificio, a un Centro de Espiritualidad, que es un lugar donde se está haciendo un camino y donde hay una oferta y una propuesta que está en comunión con la acción de la Diócesis y de la Iglesia del lugar. Entonces, la Casa está proyectada y pensada para ofrecer a las personas de Río Tercero y la zona, con sus características, su idiosincrasia, su cultura, su manera de vivir y de manifestar su vida espiritual y su fe, para que la puedan acrecentar, enriquecer, formar o tal vez descartar (como en muchos casos) y tiende a ser eso.


-En cuanto a la parte material, ¿qué proyectos tienen a corto plazo?

-Proyectos materiales, en este momento estamos igual que todo el mundo, con muchos deseos pero con pocas posibilidades, si por nosotros fuera ya hubiéramos terminado la obra. Desde un primer momento yo siempre planteaba a la Comisión el temor de hacer edificios que después no se usaran, y bueno, gracias a Dios, porque la obra es de Él, la Casa se va usando y cada vez que hicimos algo enseguida nos quedó chica, como que siempre hemos tenido demandas o propuestas que involucran toda la Casa y el uso de todo lo que tenemos, esto nos obliga a seguir trabajando. 
En este momento estamos con los cimientos de lo que sería la última etapa de la parte de 12 habitaciones con baños, que nos permitirá albergar a 24 matrimonios o 50 personas. El comedor y la cocina ya están instalados. En las dos etapas de construcción nos ayudó la Iglesia alemana en un 30 %; ahora tenemos esperanzas y expectativas de que nos puedan seguir ayudando, aunque la situación difícil que vivimos la están viviendo en Alemania también. Pero bueno, seguimos adelante con la ayuda de todos aquellos que van viendo la obra. Aunque no es una obra fácil, hay muchos que no entienden lo que es una Casa de Ejercicios, entonces, hay que crear conciencia. La mayoría de las veces la ayuda viene de parte de los que tienen una fe más formada y comprometida en la acción y la vida de la Iglesia y en los medios de evangelización que la Iglesia tiene. A veces eso se hace un poco difícil, pero creo que Dios lo suscitó así y lo lleva así; yo siempre digo que el testimonio más fuerte de que acá se pensó una obra de esta envergadura era en el año 87, cuando conocí Los Potreros y ya había gente trabajando por la Casa. El trabajo que ellos hicieron fue traer luz eléctrica y poner un transformador que hoy permite todo esto. En esa época traer la línea eléctrica y poner un transformador del tamaño del que pusieron, debe haber sido tan costoso como la Casa de Ejercicios.
Además, creo que se puede ver en la historia, como signo de Dios, que siempre Los Potreros fue un lugar que albergó gente de paso que tenía oportunidad de renovar su vida espiritual. Así nace Los Potreros con gente de paso, arrieros que traían ganado del norte hacia el sur o viceversa y paraban para descansar uno o dos días y que el ganado tomara agua del río, esa Estancia fue generando la atención a esta gente peregrina o arrieros, lo que originó un lugar de culto.
Por eso, cuando la gente viene, está, se detiene, piensa en la vida; cómo estoy en relación con Dios, conmigo, con los otros y cómo sigo caminando, entonces esto es como un lugar elegido por Dios para hablar a los hombres.


-Padre, ¿qué es la Peregrinación a Los Potreros?

-Es una Peregrinación que se realiza desde hace 19 años el primer domingo de octubre. Este año el Decanato de Río Tercero decide asumir la Peregrinación a Los Potreros como un acto también dentro de los festejos del Jubileo.
Entonces de ahí la respuesta activa y decidida de todas las comunidades. En sí esta peregrinación siempre ha convocado a todas las comunidades, sobre todo a las Parroquias de Río Tercero, pero este año se destaca la participación de Tancacha y Villa Ascasubi, que son lugares donde Los Potreros siempre han tenido incidencia.
Yo diría que la Peregrinación en sí es un acontecimiento que nos ayuda siempre a reflexionar en la vida y que es bueno hacerlo.
Jesús peregrinaba todos los años desde Nazareth a Jerusalén con su familia. Esta oportunidad de ponerse en marcha es enriquecedor y renueva espiritualmente.
Ha habido Peregrinaciones tan numerosas o más numerosas que la de este año, y con inclemencias fuertes de tiempo y eso es muy alentador para la comunidad de la Iglesia y para cada uno de nosotros; y sobre todo es muy importante cuando una familia se decide a peregrinar juntos, caminando, reflexionando, dándose tiempo para pensar hacia donde van caminando en la vida, porque esa es la fuerza y la ayuda para realmente descubrirse como peregrinos en la vida.


-¿Quiénes colaboran en la organización de este evento?

-La Casa de Ejercicios Espirituales tiene un grupo de jóvenes que se encargan de las propuestas para la juventud, y ellos invitan a otros jóvenes a su vez, a trabajar como es la Pascua de los Jóvenes, la Peregrinación, o algún otro evento en el año.
Esta vez se invitó en la parte de animación al grupo Diocesano que coordina Mingo Medina, cuyos integrantes en su mayoría son universitarios de distintos pueblos que estudian en Córdoba, pero pertenecen a nuestra Diócesis. Ellos hicieron la animación y mucho de la música que compartimos en el fogón de la tarde.

-¿Cuál fue el tema de la Peregrinación y por qué se eligió?

-Elegimos este tema a propósito del Jubileo y del Año Santo. Tenemos que tener presente que celebramos 2000 años de Jesús en la historia de los hombres y esa historia comienza con esta frase, justamente, que refleja el momento de la Anunciación: “La Palabra se hizo carne en el seno virginal de María y viene a habitar entre nosotros”.
Entonces nos pareció interesante ponerla como frase motivadora para reflexionar a lo largo de la marcha y en esos momentos fuertes de la vida de los hombres y de la vida de la Iglesia. Al pensar en la vida de la Iglesia, desde el momento de la Anunciación, la Pasión, la Muerte y la Resurrección y de la vida del Testimonio de los Santos, estamos en definitiva hablando de la historia de la Iglesia, que es motivo por el que cada uno de los que caminaba pensara en su propia vida y en qué medida hacemos vida la palabra de Dios, en qué medida asumimos la cruz con esperanza de Vida Nueva y de qué manera también estamos decididos a vivir la acción del Espíritu Santo en nuestra vida cotidiana.

-¿Cómo trabajaron con este temario?

-Surgió en el momento de ponernos de acuerdo sobre cómo organizarlo, como una propuesta de los jóvenes que habían participado de la “Jornada Mundial de la Juventud” con el Papa en Roma. Ellos fueron los que quisieron devolver, a través de este trabajo fuerte de apoyo a la peregrinación, todo lo que habían recibido. Precisamente los temas de la catequesis que ellos vivieron allá eran éstos, y de allí se elaboró una propuesta para que se reflexionara y se pudiera vivenciar a través de gestos a lo largo de la marcha, como rezar el Evangelio, como poner el nombre de Bautismo en la Cruz, o tener presentes a los Santos, ya sea San Francisco y Santa Clara por el lugar al cual venimos, como también los que están en el proceso de Beatificación como el Cura Brochero, que no deja de ser un modelo fuerte para todos nosotros.


-¿Cómo llegan las Reliquias de San Francisco y Santa Clara?

-La Reliquias fueron una gracia que se dio para el Jubileo. Yo tuve la oportunidad de estar recientemente en Asís con los sacerdotes que están a cargo de las causas de los Santos. Como sabemos, una vez que son beatificados, no significa que haya terminado el proceso de canonización, sino que siempre hay un responsable que está atento por si hay algún milagro o alguna gracia; así es que ellos son los que tienen autorización y están encargados de dar una reliquia a los lugares de culto del Santo que se trata.
La Casa de San Francisco de Asís en Los Potreros data de 1884, es una casa centenaria en la devoción al Santo, es por eso que consideraron importante que hubiese una reliquia.
Y entonces hicimos la gestión para tener una reliquia de San Francisco y de Santa Clara aquí, en Los Potreros, y luego por gracia de Dios las pudimos lograr. Nuestro objetivo era tenerlas para la Fiesta Patronal.
El hecho de poder decir “esto es una pertenencia o parte del cuerpo de esta persona por medio del cual la acción de Dios se ha manifestado, ciertamente es un motivo para dar gracias, para glorificar a Dios, para pensar más nuestra fe y para comprometernos más con la gracia de Dios.

-Padre Carlos, ¿quisiera dejar algún mensaje para la comunidad?

-El mensaje sería que no dejemos la oración, sobre todo en comunidad, en familia.
Es doloroso escuchar que muchos acostumbran a rezar sólo individualmente, cuando el Padre Nuestro el Señor nos lo enseñó para que lo rezáramos juntos.

Tengamos presente la oración de San Francisco porque es una oración para leer, para rezar y para comentar en familia.
Francisco, tiene ese mensaje, de rezar en comunidad, él es un hombre que vivió la fraternidad. Él se sentía hermanado con la Naturaleza y con los hombres.
Entonces, anímense a rezar en familia o sea en comunidad.
Desde esta Casa rezamos para que en la familia no falte la oración.


AGRADECEMOS AL PADRE CARLOS FILLOL POR HABERNOS RECIBIDO DE MANERA TAN AMABLE Y CORDIAL.

Nota de Ana, Elsa y Lilian

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