"EL JUBILEO CONTINUARÁ DENTRO DE NOSOTROS"

JÓVENES DE NUESTRA CIUDAD Y ZONA NOS HABLAN SOBRE EL ENCUENTRO VIVIDO EN ROMA

EN ESTE AÑO JUBILAR NUESTRA IGLESIA SE PREPARA CON MUCHA ALEGRÍA Y ESPERANZA, PARA CELEBRAR EL TERCER MILENIO DE LA LLEGADA DE JESÚS.
EN TODO EL MUNDO DIVERSOS EVENTOS CONVOCARON A MILES DE JÓVENES QUE ABRIERON SU CORAZÓN A CRISTO; PERO EL ACONTECIMIENTO PRINCIPAL FUERON “LAS JORNADAS MUNDIALES DE LA JUVENTUD” REALIZADAS EN ROMA ENTRE EL 15 Y EL 20 DE AGOSTO, PRESIDIDAS POR JUAN PABLO II.
ENTRE “LOS DOS MILLONES DE APÓSTOLES PARA EL NUEVO MILENIO”, SE ENCONTRABAN JÓVENES DE NUESTRA CIUDAD Y DE LOCALIDADES VECINAS, CON QUIENES MANTUVIMOS UN EMOTIVO Y PROFUNDO DIÁLOGO.

- ¿Quiénes integraban los grupos que partieron de esta zona?

Andrés: -De Río Tercero fueron 6 chicos de la Parroquia del Carmen: Franco Sansone, Leandro Gervino (Lalo), Franco Prettini (Kako), Andrés Garello, Natalia Gervino y Analía Tobanelli.

Silvina: -Nuestro grupo estaba formado por 54 personas de Hernando, Villa María, Bell Ville, Las Isletillas y de Villa Ascasubi fuimos Silvina y Viviana Frizzo, María Balbina Mollis y Diego Ferreyra. Además nos acompañaron tres sacerdotes: Alfonso Riera de Bell Ville; Ariel Mantelli de Río Tercero y Néstor Puchetta de Oliva.



- ¿Cómo surge la idea de viajar a Roma?

Natalia: -En realidad a nuestra Parroquia no llegó ninguna invitación. Nos fuimos enterando por nuestros medios, como por ejemplo, a través del Encuentro de la Juventud que se hizo en Chile en el año 1998, y luego por contactos con amistades de la mamá de Andrés, nos anotamos en Córdoba, en los últimos días de abril.

Viviana: -Nosotros nos enteramos a través de nuestra Parroquia, por una invitación que hizo el sacerdote en la Misa.

- Cuáles fueron las instancias previas al viaje?

Andrés: -Tuvimos una preparación espiritual previa, de tres encuentros en Córdoba, cuyo objetivo era prepararnos interiormente y conocernos con los chicos con quienes compartiríamos el viaje, en total 230. En el último encuentro tuvimos una Misa de envío celebrada por el Monseñor Ñáñez.

Natalia: -Esto de tener la posibilidad de viajar fue un sueño, no lo podía dimensionar. Se me presentaron muchas dudas, porque debía optar entre el viaje de estudios o ir a Roma. Para mí fue una gran decisión que debía tomar y que me llenaba de ansiedad e incertidumbre.
Ahora veo que fue la mejor elección; dejé muchas cosas reimportantes pero gané muchas otras.

María Balbina: -Nosotros no tuvimos jornadas previas al viaje. Desde aquí fuimos a Madrid y allí nos unimos con un contingente de chicos españoles con quienes nos integramos rebien, e iniciamos nuestro peregrinar hacia Roma. Visitamos Zaragoza, allí estuvimos en la Iglesia del Pilar, después pasamos por Barcelona, recorrimos el sur de Francia y llegamos a Italia.
Antes de llegar a Roma, pasamos por Asís, un pueblito pequeño construido sobre una colina, donde se encuentra la Iglesia de San Francisco.

- ¿Cuál fue la primera actividad cuando llegaron a Italia?

Analía: -Llegamos al norte de Italia, a Brescia, una ciudad muy pintoresca con sierras y viñedos, estuvimos 5 días compartiendo con jóvenes de todo el mundo; el idioma no fue una barrera para comunicarnos, cada uno contaba su forma de vida y nos íbamos conociendo.
En la Parroquia donde nos hospedamos, a cargo de un Cura joven, nos atendieron muy bien, las madres nos preparaban la comida; el ambiente era muy familiar, nos sentíamos como en casa. Fueron los días que más contacto tuvimos con la cultura italiana.

Diego: -Nosotros nos hospedamos en un Colegio Trinitario junto con 300 chicos italianos, algunos brasileros y mejicanos.
Por la noche nos reuníamos en el patio y cada país cantaba y bailaba canciones típicas.

- ¿Después de estos primeros momentos vividos, qué pasó?

Silvina: -Cuando al fin llegamos a Roma, lo primero que hicimos fue ir a conocer la Basílica de San Pedro, es algo impresionante; llegamos a la plaza que estaba rodeada por banderas de todos los países, entre ellas la de Argentina.
Comenzamos a subir las escaleras y nos encontramos frente a la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro. Al atravesarla sentimos una emoción muy grande que es difícil de explicar y que nos inducía a rezar por todos los seres queridos.
En la tumba de San Pedro, que está en el subsuelo de la Basílica, rezamos el Pésame, el Credo y pedimos por el Sumo Pontífice para ganar las Indulgencias. También visitamos el Museo Vaticano y la Capilla Sixtina (que es el lugar donde se reúnen los Obispos para elegir al Papa).

Natalia: -Nosotros llegamos el martes 15 a Roma, donde el Papa nos dio las bienvenida en la Iglesia de San Juan de Letrán. En la plaza había miles de jóvenes gritando, cantando, con carteles, pancartas, tambores soportando el calor, pero con mucha fe y energía.
El Papa le habló a la juventud, felicitó a los padres por haber permitido venir a jóvenes de todo el mundo a Roma. Los chicos gritaban, él estaba emocionado.
Luego, en el Papamóvil recorrió el vallado, así que pasó al lado nuestro, lo pudimos ver a 2 metros de distancia. Fue un momento muy emocionante, teníamos frente nuestro al elegido por Cristo para conducir a la Iglesia, se lo veía viejito pero muy contento, saludaba y sonreía. Fue un instante único, el corazón parecía que nos iba a estallar de tanto golpear a medida que se acercaba. Después de eso quedamos todos felices, pero agotados porque fue un momento muy fuerte.

Viviana: -El jueves 17 de agosto vivimos una experiencia muy linda. Fuimos a una Misa en la Iglesia Argentina, presidida por un sacerdote argentino, donde nos reencontramos muchos de los contingentes de nuestro país que estaban en Roma. Y el viernes 18 participamos del Vía Crucis que se realizó por las calles de Roma, partiendo de la Basílica de Santa María in Ara Coeli, contigua al Capitolio y finalizando en el Coliseo. Fue emocionante ver a jóvenes de todo el mundo rezando unidos.

Silvina: -A partir de la madrugada del sábado, en distintos turnos se comenzó la peregrinación hacia Tor Vergata, donde se realizaría la Gran Vigilia y la Celebración de la Eucaristía con el Papa. Tuvimos que recorrer 15 kilómetros a pie, con mochilas y sacos de dormir; a nosotros nos tocó hacerlo a la hora de la siesta, soportando 37º de calor. Todo estuvo muy bien organizado, habían previsto un dispositivo de riego para refrescarnos en el camino y en el campus también porque no había árboles para protegernos del sol.
En el sector donde estábamos instalados era imposible divisar el palco donde iba a estar el Papa. Pero, por suerte, teníamos una pantalla gigante desde la cual pudimos seguir todo de cerca.

Analía: -El Papa llegó entre las 19:30 y las 20:00, fue recibido con cantos y aplausos. Juan Pablo II en total habló tres veces: cuando nos dio la bienvenida al comienzo de la vigilia y después en la Misa se hizo la renovación de la fe y se hicieron numerosos signos. El Papa se trasladó en el Papamóvil hasta un lugar donde había un arco, que representaba la Puerta Santa, a un lado del arco estaba la imagen de un Jesús triste y del otro lado un Jesús triunfante, una obra de arte en bronce espectacular. El Papa atravesó esos arcos de la mano de 5 jóvenes que representaban a los 5 continentes, fue muy emocionante.
Las tres veces que habló nos dijo que nosotros éramos la esperanza y que confiaba en nosotros para que transmitiéramos el mensaje a todos: que teníamos que defender la vida y construir un mundo mejor.

Natalia: -Dijo, también, que no tenemos que tener miedo, que le abramos el corazón a Cristo, que si nuestros ideales son bondadosos Él nos va a acompañar, Cristo va a estar siempre con nosotros.
Fue muy importante que una persona como el Papa, con su edad, nos hable de igual a igual, es increíble su humildad, su gran capacidad de conectarse con los jóvenes y poder decirnos lo que muchos adultos intentan decirnos.

Viviana: -Además, a medida que se hacía de noche se encendían velas y antorchas, por todos lados se veían miles de luces. Para finalizar, el Papa leyó un discurso, era impresionante el silencio que había, sólo interrumpido de vez en cuando por aplausos y ovaciones al Santo Padre.

-¿Cómo vivieron ese último día, el domingo?

Diego: -El Papa llegó a las 8:00 para celebrar la Eucaristía y cerrar las Jornadas Mundiales de la Juventud. Lo hizo en idioma italiano y fue muy linda, Juan Pablo II anunció el próximo Encuentro a realizarse en Canadá en el 2002.

Natalia: -Fue hermoso, nos sentíamos como los discípulos de Emaús, no nos queríamos ir de ese lugar, habíamos tenido una semana de amor y alegría, todo estaba perfecto.
(Andrés): -Lo que nos llegó de una manera especial fue cuando Juan Pablo II dio un mensaje en distintos idiomas: “que debíamos tener fuerza, que cuando llegáramos a casa debíamos contar lo que habíamos vivido y dar a cada uno un abrazo en su nombre”; así es que les queremos mandar este abrazo a toda la comunidad de Cristo Rey.

Silvina: -Fue muy emocionante, cuando se iba en helicóptero sobrevoló el campo, miles y miles de brazos se levantaban para saludarlo y voces para gritar: “ ¡Viva el Papa Juan Pablo II!” 


Natalia: -Reflexionando, uno podía dimensionar la fuerza de la Fe, me sentí identificada con los discípulos cuando recibieron el Espíritu Santo y hablaban distintos idiomas y sin embargo se entendían. Fue hermoso sentir que dos millones de jóvenes estuvieran por lo mismo en tal armonía, pensar que no estamos solos.
-Para que esta experiencia no quede sólo en lo sensible, de ahora en más, ¿qué acciones concretas piensan realizar para que otros jóvenes se sientan motivados a llevar el anuncio de Cristo en el Nuevo Milenio?

Andrés: -La responsabilidad es muy grande porque transmitir todo lo que hemos vivido es difícil, pero poco a poco encontraremos las palabras que nos sirvan para plasmar estas vivencias y movilizarlos.

Natalia: -Siento que a mí me marcó, una era mi vida antes de ir y otra es ahora, y creo que en todos nosotros ha dejado una huella. El Jubileo va a continuar dentro de nosotros y eso es lo que tenemos que transmitir.


¡Gracias Chicos! 
por colaborar con nosotros en esta nota.

 

Nota de ANA y LILIAN

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