Encuentro Matrimonial es un Movimiento Católico que surgió para dar a las parejas casadas y a los Sacerdotes la oportunidad de examinar su vida...
Está dirigido por laicos, convoca a matrimonios y religiosas/os a trabajar para renovar y fortalecer las relaciones interpersonales y a estar en una continua superación en el compromiso de los dos Sacramentos.
Al hablar de Sacramento es necesario que la pareja esté casada por Iglesia o no tengan impedimentos para ello.
Este movimiento tiene su origen en España, hace más de treinta años.
En Río Tercero comienza en 1988 gracias a la iniciativa del Padre Carlos Fillol, que convocó y reunió a varias parejas de nuestra ciudad que ya habían vivido esta experiencia en Córdoba.
Observamos cómo en la actualidad la familia se ha visto paulatinamente desvalorizada y fuertemente agredida, pero estamos convencidos de que Encuentro Matrimonial nos brinda la oportunidad de trabajar para lograr la felicidad de a dos. Que no la alcanzaremos evadiendo compromisos y/o responsabilidades con nuestro cónyuge o buscando la satisfacción personal, olvidándonos de nuestro esposo o esposa, sino por el contrario, esforzándonos por vivir la unidad matrimonial, que no es sino vivir según lo que Dios desea para los esposos.
Encuentro Matrimonial ofrece una experiencia de un fin de semana a aquellos matrimonios que deseen ser mejores, que aspiren a crecer en su relación.

Muchos nos hemos preguntado ¿Por qué no se cuenta acerca de esta experiencia? No hay ninguna intención de crear un halo de misterio, ni falsas expectativas. Si alguna pareja está interesada en vivirlo y se le cuenta lo que vivirá, se nos ocurre que sería como contarles el final de una película. debido a que esta es una experiencia muy personal que se vive de maneras diferentes.
A este fin de semana pueden asistir matrimonios de otras religiones y aún aquéllos sin religión alguna.
También, como un servicio a la Familia, el movimiento ofrece “Jornadas para Esposos”, destinadas a todos los matrimonios que no habiendo vivido el fin de semana de Encuentro Matrimonial deseen mejorar su relación y también a aquellas parejas que provengan de otra unión anterior.
Hay otras experiencias que se pueden vivir en Río Cuarto o en Córdoba, ya que en nuestra Diócesis todavía no las tenemos, ellas son:
“Jornada para Padres”, que ayuda a una profunda relación con nuestros hijos.
“Encuentrito”, cuyo objetivo es fomentar el diálogo de los jóvenes con sus padres. Se realiza en un fin de semana a partir de los 17 años de edad.
“Encuentro Católico para Novios”. En un fin de semana se desarrolla y profundiza una preparación al Sacramento del Matrimonio como una opción comprometida, responsable y adulta.

TESTIMONIO:
“Queremos compartirles que el vivir el fin de semana de encuentro matrimonial fue para nosotros descubrirnos como esposos, tomar conciencia de que a pesar de los años, nuestro amor estaba aún ahí, intacto, tal vez adomercido, pero el mismo de otros tiempos y que valía la pena luchar por ser mejor esposa y mejor esposo, no sólo por nosotros dos, sino también por nuestros hijos, que como todos los niños aspiran a tener una familia unida y unos padres amorosos.
Hoy, transcurridos 11 años de esa experiencia, podemos decirles que no nos ha sido ni nos es fácil amar y dejarnos amar por el otro, pero lo vamos logrando en la medida en que dejamos de lado intereses personales, egoísmos y comodidades para entregarnos a nuestro esposo o esposa.
En el ámbito familiar nos esforzamos por poner en práctica lo que sabemos es la misión de una familia: custodiar y comunicar el amor que comienza en nuestro amor de esposos.”
Hugo y Graciela Oros

Buena oración para que recen los esposos juntos:
“Señor, Padre nuestro; gracias porque hemos descubierto la alegría del amor. Por eso, en medio de tantos odios y guerras, de tantas indiferencias y egoísmos, nosotros hemos creído que el amor es posible.
Porque creemos en Ti, que eres el Amor. Por eso, nos pusimos en marcha, por el camino del amor. Nos sentimos seguros, no por nuestras fuerzas, sino porque Tú estás con nosotros. Te ofrecemos nuestra decisión de ser fieles al amor, con sus exigencias y compromisos.
Queremos amarnos, amar a nuestros hijos y amar a todos, de tal manera que seamos testigos de tu presencia, para que el mundo se transforme en tu Reino, para que los otros crean en el amor y así puedan creer en Tí”.
El matrimonio es lo más opuesto al egoísmo, pues lo esencial en el matrimonio, más que dar, es darse, pero darse en plenitud; y el fruto visible de ese darse: son los hijos, el tesoro más preciado que los padres han de guardar con un celo digno de la causa que el Creador puso bajo su custodia.
“Para que la familia pueda lograr la plenitud de su vida y misión, se requieren un clima de benévola comunicación y unión de propósitos entre los cónyuges y una cuidadosa cooperación de los padres en la educación de los hijos” (GS, 52).”
Fuente:
5 minutos de Dios.
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