PIRAMIDES : (RECOPILACION)
MISTERIOS DE LA PIRAMIDE Y OTROS-PIRAMIDES,UNAS NOTAS (F.R)-LOS ESPIRITUS DE LAS PIRÁMIDES :-LA GRAN PIRÁMIDE-EL MISTERIO DE LAS PIRAMIDES-PIRAMIDES EN TODOS LADOS-PIRAMIDES,EL MISTERIO CONTINUA-PIRAMIDES,CONSTRUCTORES EGIPCIOS ?-LOS DIOSES QUE BAJARON DE SIRIO-PIRAMIDES Y MAS MISTERIOS DE EGIPTO-EL MISTERIO DE LA PIRÁMIDES DE EGIPTO-EL EXTRAÑO PODER DE LAS PIRÁMIDES-PIRAMIDES QUE APUNTAN AL CIELO-PIRAMIDES,UN TEMPLO ESTELAR-LA TEORIA PIRAMIDAL DE MORACCI BAUVIER-LAS PIRÁMIDES Y STONEHENGE (P.SINNET)-PIRAMIDES,ARQUITECTURA MAGICA-ENERGIA ELECTROMAGNETICA,PIRAMIDES Y MISTERIOS (SABATIEL)-PIRAMIDES EN MARTE-PIRAMIDES SEGUN UN ESOTERISTA (I.SZALAY)-EGIPTO CON CIENCIA DE AVANZADA (I.SZALAY)-PIRAMIDES,MISTERIO RESUELTO-NAPOLEON INICIADO EN LA GRAN PIRAMIDE-PIRAMIDE-PARA QUE SE HIZO,SEGUN PALEOASTRONAUTICA-ORIENTACION ESTELAR DE PIRAMIDES-PIRAMIDES,CONSTRUCCION Y APLICACIONES PRACTICAS-PIRAMIDE,MISTERIOS Y RESPUESTAS EN SU CONSTRUCCION-PIRAMIDES,SU FINALIDAD (A.LOPEZ)-LOS TEOREMAS METRICOS MATEMATICOS (A.LOPEZ)-ONDAS Y ENERGIA PIRAMIDAL (SALAS Y CANO)-EXPERIMENTOS E INVESTIGACIONES PIRAMIDALES-LA ENERGIA PIRAMIDAL : (SALAS Y CANO)-LA ARQUITECTURA SAGRADA (SALAS Y CANO)-LA ENERGIA SAGRADA (SALAS Y CANO)-CONSTRUCCION DE PIRAMIDES : (SALAS Y CANO)-USO Y APLICACION DE LAS PIRAMIDES (G.FERNANDEZ)
MISTERIOS DE LA PIRAMIDE Y
OTROS :
* LA PIRÁMIDE EXTRAÑA :
LOS jeroglíficos egipcios han hablado desde hace largo tiempo;
pero en la vieja tierra de los faraones hay muchos monumentos que
guardan aún sus secretos.
Entre ellos, las famosas pirámides de Gizeh siguen intrigando a
los hombres. Para situarlas en el tiempo, recordemos que fueron
construidas hace mas de cinco mil años por los reyes
constructores de la cuarta dinastía que reinó en el antiguo
imperio de 2895 a 2360.
Esos reyes se llamaban Snefru, Cheops, Quefrén y Micerino. Las
pirámides de Gizeh son las tumbas de los tres últimos reyes
citados. Pero como ninguna inscripción de esos faraones se ha
encontrado, los acontecimientos de sus reinados son casi del todo
desconocidos.. Unicamente las pi-rámides, como asimismo sus
estatuas, dan testimonio de su poderío.
La más grande pirámide construida hacia 2620 a. C. es la del
rey Cheops. Echada a sus pies, la enigmática Esfin-ge sonríe
extrañamente como si fuese la única conocedora del secreto de
ese geométrico monumento de piedra cuyo peso supera 'largamente
los seis mil millones y medio de kilos. Intacto, el monumento
tendría ciento cuarenta y siete metros ochenta centímetros de
alto. Hoy tiene ciento treinta y siete, pues la punta ha sido
mellada por los siglos.
Cuando Napoleón -que también se decía grande llegó ante el
monumento, no pronunció la famosa frase histórica que le
atribuyen; dijo simplemente:
-Lindo trabajo. ¿Cómo pudo hacerlo esa ggente?
Hoy nos hacemos la misma pregunta. El primer misterio de la
pirámide es el de su construcción.
Se calcula generalmente el número de bloques que constituyen la
gran pirámide en 2.300.000, lo que represen-a más de 2.800.000
metros cúbicos de piedra.
¿De dónde venían los materiales? La piedra blanca calcárea
fue tomada de las canteras de Tura, frente a Gizeh, al otro lado
del Nilo. En cuanto al granito, proviene de las canteras
lejanísimas situadas al sur del país, especialmente en Asuán,
que está a ochocientos kilómetros. Los enormes bloques, que
pesaban hasta quinientas toneladas, eran trabajados primero a
cincel, luego aislados de su lecho, tal vez por cuñas húmedas.
Los bloques eran amarrados en barcos de fondo plano, y en el
verano, en el momento de la crecida del Nilo -es decir, de julio
a septiembre-, llegaban a Gizeh.
¿Pero cómo se ensamblaron esos bloques inmensos? ¿Cómo se
levantaron sobre las pirámides en construcción?
La pirámide no tiene fundamentos. En su base, cada lado tiene
doscientos veintisiete metros de largo y el primer cimiento de
bloque está colocado simplemente en el suelo apisonado. Este
cimiento soporta doscientos veinte bloques, de altura decreciente
hasta cincuenta y cinco centímetros en la cima. Allí, en el
cuadrado forjado, se posó el último bloque en forma de
pirámide. Este bloque último, llamado "piramidión",
ha desaparecido hace mucho tiempo.
Herodoto nos da indicaciones sobre la construcción de la obra:
"La pirámide fue construida en forma de peldaños.
Cuando se comenzó a construir de. esta manera, se alzaban las
demás piedras con ayuda de máquinas hechas de cortas piezas de
madera y se las subía sobre la primera fila de los fundamentos.
Cuando se lograba esto con una piedra, se la ponía en otra
máquina que se hallaba en el peldaño anterior; de ahí se la
subía por medio de otra máquina, pues había tantas como
peldaños. Tal vez los obreros no tuvieran, sin embargo, sino una
sola máquina, fácil de transportar de escalón en escalón cada
vez que se movía la piedra. Cuento la cosa de las dos maneras en
que la he oído contar. Se comenzaba en seguida a revestir y
perfeccionar lo alto de la pirámide; luego bajaban a las partes
vecinas y después a las inferiores y a las que tocaban la
tierra..."
Herodoto, que vivió en el siglo V a. C., se hallaba obligado,
como vemos, a conjeturar simplemente.
Es verosímil que se emplearan rampas. Consolidadas por vigas y
ladrillos, eran alzadas a medida que progresaban los trabajos,
permitiendo así levantar los bloques hasta la altura deseada. El
arqueólogo Holscher ha encontrado algunos vestigios en la
fachada sur de Quefrén, demostrando que la rampa era
perpendicular a la cara de la pirámide. El problema parece,
pues, resuelto; pero con tales aparatos de alzamiento sería
falsa la hipótesis de Herodoto. Acaso los dos procedimientos se
utilizaran a la vez...
El interior de la pirámide está formado de cubos calcáreos
amarillos de Gizeh. Están amontonados los unos so-bre los otros
sin mezcla alguna.
Se ha dicho erradamente que no había un solo gramo de mortero en
toda la pirámide.
La inmensa escalera de piedra fue en seguida "vestida"
por bloques de revestimiento de piedra calcárea blanca en
número de ciento quince mil y de altura variable según los
espacios ocupados. Estos bloques perfectamente lisos eran
levantados con el mayor cuidado, mientras los bloques interiores
sólo eran escuadrados. La faz visible era tallada ahí mismo,
haciendo un ángti lo exterior de cincuenta y dos grados. Un
mortero extremadamente líquido los ligaba con asombrosa
precisión que alcanzaba al cuarto de milímetro. Así revestida,
la pirámide parecía perfectamente lisa.
Tras el problema de las piedras, el de los hombres. Herodoto nos
dice que se emplearon cien mil hombres durante tres meses. Se ha
interpretado mal su frase y a menudo se escribe que un, ejército
de, cien mil hombres, renovado cada tres meses, trabajó en esa
obra titánica. No. Cien mil hombres trabajaban sólo tres meses
en el año, en la época de la crecida del Nilo, que permitía
disponer de mano de obra. Eso duró treinta años.
Cheops, también llamado Kufu, pasa por haber sido un tirano que
despobló las provincias, reclutando hasta viejos y niños.
¡Nuevo debate! ¿Habrá de creérsele a Weigall que asegura que
los egipcios cumplieron su obra con buena voluntad, orgullosos de
trabajar en la edificación del templo destinado a su rey-dios?
¿Fecha de la construcción? Muy imprecisa. Sólo se la puede
situar entre 3100 y 2700 a. C.
Cuando terminó la gigantesca faena, los artesanos se retiraron
por un pozo secreto y tapiaron la entrada con el mayor cuidado.
En el año 820 d. C., o sea unos 2.000 áños después, el califa
Al Mamun, movido por la curiosidad, quiso visitar el interior del
enorme monumento. En verdad, pretendía encontrar algún tesoro.
Sus hombres empezaron a cavar inmediatamente en la piedra un
túnel en dirección al sur. Al cabo de varias semanas de trabajo
habían avanzado unos treinta metros. Entonces oyeron la caída
de un bloque del lado del este. Trabajaron en esa dirección y
terminaron por llegar, al pasillo descendente que conduce a la
cámara subte-rránea, situada bajo el nivel del suelo.
En este pasillo descendente parte el corredor ascendente que
lleva a la cámara del rey y fue la losa que ocultaba la abertura
de ese corredor la que, al caer, llamó la atención de los
trabajadores.
Estos no se dedicaron a trabajár en los bloques de granito que
obstruían el corredor ascendente. Prefirieron con-tornearlo
cavando en las piedras calcáreas. Y de este modo llegaron al
corredor ascendente y a la cámara del rey.
¿Qué encontraron? Se adivina. ¿Y el tesoro? Nada se sabe,
salvo el que la operación debió costarle una buena fortuna al
califa Al Mamun. Nadie puede decir si ésta fue rentable. Los
arqueólogos que vinieron mucho más tarde a la cámara del rey
no encontraron sino un sarcófago de granito rosa.
El segundo enigma de las pirámides, después del de la
construcción, es el de la iluminación. En techo alguno, en
ningún muro se ha encontrado la menor huella negra de humo, que
revele el paso de una antorcha o de una lámpara de aceite;
tampoco se ha hallado esto en ninguna tumba. Entonces, ¿cómo se
alumbraban los hombres que pe-netraban en los monumentos
funerarios, los artistas que los decoraban?
Acerca del misterio de la manera de alumbrarse se han emitido las
ideas más peregrinas: cuerpos hoy desaparecidos y que tenían la
propiedad de brillar en la obscuridad, un juego de espejos capaz
de traer la luz solar hasta el corazón del monumento, una
especie de electricidad natural domi-nada por los sacerdotes...
Confesemos que no sabemos nada.
Tampoco sabemos si las pirámides fueron erguidas por los reyes
de la cuarta dinastía para dejarnos un mensaje...colocado antes
de la construcción de los pasillos? Esto nos parece imposible.
¿Y para qué sirve esa cámara subterránea situada bajo el
nivel del suelo de en torno, al extremo del corredor des.
cendente?
Confesemos que los arquitectos de la cuarta dinastía nos
plantean, a cuarenta y siete siglos de distancia, muchos
problemas.
¿Conocían ya el número pi (3,1416), sólo descubierto cuatro
mil años después? Ese número, como se sabe, indica la
relación entre el círculo y su diámetro.
¿O es que somos demasiado imaginativos?
Las unidades empleadas por los constructores egipcios eran el
"codo sagrado" que valía 0,635ó m. y el "pulgar
piramidal" de 0,0094 m. El abate Moreaux calculó que
mul-tiplicando el pulgar piramidal por cien mil millones se
obtiene la extensión del recorrido de la Tierra sobre su órbita
en veinticuatro horas, o sea, novecientos cuarenta mil mi-llones
de kilómetros. Y el codo sagrado representa la diez millonésima
parte del radio polar terrestre.
¿Son realmente las pirámides un libro de aritmética?
Ya hemos visto que tienen vínculos evidentes con la astronomía.
Pero no convendría llevar mucho más allá las cosas.
Coincidencias extrañas, seguramente, pero simples
coincidencias...
Ni eso siquiera. Las longitudes medidas hoy -no hay que
olvidarlo- no son las longitudes iniciales, pues la gran
pirámide perdió su revestimiento. ¿Cuál era su exacto
espesor? Se ignora. ¿Por qué todos esos cálculos, entonces, si
un centímetro de más o de menos basta para invalidarlos?
Admiremos a los egipcios y la perfección de su obra y pensemos
tan sólo que no tenían otro fin que el de conservar sus cuerpos
durante milenios, después de la muerte, para"que el
"alma" eterna pueda encontrarlos en cualquier momento y
en buen estado.
* UN HONGO DESTRUYE UNA MALDICION :
Aprovechemos nuestra estada en Egipto para dar una vuelta por el
famoso Valle de los Reyes, donde, en 1922, se encontró la tumba
de.Tutankamón, el yerno de Amenofis
IV, que fue el último representante de la decimoctava dinastía,
hacia 1350 a. C.
Desde hacía más de treinta años se hablaba de la maledición
de los sacerdotes de Amón. El suegro de Tutankamón no se
interesaba por los asuntos públicos. Prefirió convertirse en el
propagandista de una religión nueva que substituía el culto de
Atón a la divinidad tebana Amón, figurada ya con cabeza de
carnero, ya con rostro humano que poseía cuernos de carnero.
Ante el influjo creciente del clero de Amón, Ameno-fis IV fundó
El-Amarna y entronizó como dios imperial el disco solar Atón.
Preteridos los sacerdotes de Amón, juraron, parece, vengarse y,
en efecto, bajo el reinado de Amenof is IV se preparó la ruina
del imperio egipcio. Pero los sortilegios de los sacerdotes no se
detuvieron allí. La maldición debía burlarse de los siglos y
cuando. un cálido día de 1922 el "fellah" que
alquilara sus servicios a Lord Carnavon percibió el sello de
Tutankamón en la puerta de granito que trataba de abrir a golpes
de pico, comenzó a temblar, dejó su instrumento y subió
diciendo:
-No deseo morir ahí...
En todo el Valle de los Reyes, y más allá, la tumba pa-saba por
maldita. Carnavon, que terminaba las excavacio-nes, se había
asegurado la ayuda del egiptólogo Howard Carter. Durante
dieciséis años, ambos hombres habían cavado en vano todo el
barranco y cuando ya Carnavon iba a renunciar, vino la victoria
el 6 de noviembre de 1922.
Los dieciséis peldaños de la tumba llevaban a una sala que
debía escombrarse. De ahí partía un corredor que llevaba a una
segunda puerta de piedra con dos sellos, uno de los cuales estaba
intacto. La tumba debía haber sido profa-nada por saqueadores,
como tantas necrópolis egipcias; pero el sello intacto -el del
"Príncipe del Oeste", guardia de las tumbas reales-
atestiguaba que nadie había puesto allí el pie desde hacía dos
.milenios.
Al reconocer el sello roto de Tutankamón, el fellah dio media
vuelta. Otro tomó su lugar. Impaciente, Howard Carter le ayudó
y tomó un pico minero.
¡Estos fellahs son estúpidos! --.exclamó-... Le temen a un
cadáver de treinta y tres siglos...
Por el orificio que se logró hacer, Carter percibió por fin las
dos inmensas estatuas de madera que llevan en la frente la
serpientesagrada y que custodian una tercera puerta sellada, tras
la cual se encuentra la tumba del faraón, muerto a los dieciocho
años.
El 17 de febrero de 1923 la puerta fue derribada en presencia de
veinte personas. Alguien había leído en voz alta esta
inscripción a la entrada: "La muerte rozará con sus alas a
quien perturbe el sueño del faraón".
Un sepulcro de oro ocupaba casi toda la pieza. Lord Carnavon y
Howard Carter levantaron la pesada cubierta.
Apareció ante ellos un segundo cofre y cuando vieron intacto el
sello no pudieron ocultar su dicha. Eso les compensaba los
dieciséis años de esfuerzos. Había sido por milagro cómo
Carter había encontrado las gradas de piedra de la tumba,
justamente bajo la cabaña en que los fellahs amontonaban sus
instrumentos.
Se dejó para más tarde la apertura del segundo cofre. Cuando
salía de la sala, Lord Carnavon fue picado por una mosca en la
mejilla izquierda. Esa misma noche, con fiebre, se echó a la
cama. Seis semanas después moría a la edad de cincuenta y siete
años repitiendo la frase leída en la última puerta.
¿Proseguía la maldición de los sacerdotes de Amón? Meses
después, el hermano menor de Lord Carnavon moría también, y
luego la enfermera que lo había cuidado.
La prensa de todo el mundo se preocupó del asunto. Howárd
Carter, sin embargo, había seguido valientemente su tarea.
Había abierto el segundo cofre y en el tercer ataúd, en que el
rostro del faraón estaba modelado en oro puro, encontró el
sencillo ramillete de flores silvestres que la viuda del muerto
cogiera treinta y tres siglos antes en los campos de Tebas. Las
flores, secas, cayeron hechas polvo en cuanto sus dedos las
tocaron.
Carter abrió el segundo ataúd y retiró la momia. En la mejilla
izquierda, exactamente donde Lord Carnavon había sido picado,
Tutankamón tenía las huellas de una herida. ¿Acaso de eso
había muerto?
Cuantos en ese instante se inclinaban. sobre la momia no pudieron
impedirse el recuerdo de la maldición. Y to-dos murieron
después más o menos trágicamente.
Esto comenzó -o más bien, continuó- por Richard Bethel, el
secretario de Howard Carter, y luego con otros colaboradores de
éste. El sabio Arthur Mace hubo de echar-se a la cama para
morir, tras haber horadado el muro de la cámara mortuoria. Otro,
Evelyn White, se ahorcó. Lord Westbury, que participó en las
excavaciones, se acostó un día lleno de salud y no despertó
más; su padre saltó desde un séptimo piso a la calle.
Archibald Douglas Reid murió súbitamente en Londres en los
precisos momentos en que radiografiaba una momia.
Así perecieron veintitrés sabios. Unicamente Howard Carter,
para sorpresa de todos, escapó a la maldición. Nunca había
creído en ella y murió de muerte natural en
1939...
¿Qué se ha de pensar ante tal hecatombe? ... ¿Coincidencia?
... ¿Maldición?.... Todavía sería cosa de preguntarlo si el
doctor Dean, en Rhodesia del Sur, no hubiera si
do llamado a cuidar a un geólogo que cayó gravemente enfermo
tras un reconocimiento en una.caverna donde se hallaban enormes
depósitos --de guano de murciélagos. 'Pudo diagnosticar una
enfermedad muy rara:, la histoplasmosis que mata lentamente.
El doctor Dean relacionó esto con el asunto, del Valle de los
Reyes. En la tumba de Tutankamón no había murciélagos; pero
había gérmenes de ese mal, y son sin duda
los hongos subterráneos muy numerosos los que lo transmitieron a
los sabios.
¿Pero cómo escapó Carter?
-Simplemente -explicó el doctor Dean- poorque también contrajo
la enfermedad, pero en forma benigna. Y eso le inmunizó.
Todo el mundo no está de acuerdo. Esa herida en la mejilla
derecha, idéntica en el lord y el faraón, ¿cómo explicarla?
¿No se cuenta que en 1939, para celebrar el nuevo año
mahometano, la radio de El Cairo tuvo la idea de valerse de las
trompetas guerreras de Tutankamón que yacían hacía diecisiete
años en el museo de la capital? El vehículo que las
transportaba cayó en un barranco y el chofer se mató... Poco
después, el músico que, ante el micrófono, se apres taba a
tocar la trompeta real, no alcanzó a lanzar una sola nota. Cayó
fulminado en el preciso instante en que sus labios tocaban el
instrumento.
PIRAMIDES,UNAS NOTAS (F.R)
QUERIA,APROVECHAR,PARA DEJAR,DE PASO ALGUNAS
OBSERVACIONES,PARA MI LAS PIRAMIDES SON COMO UN VIEJO AMOR DE
JUVENTUD,HACIA LOS 14,POR UN TRABAJAO DE LA ESCUELA,CONOCI ALGO
DE LOS MISTERIOS QUE LO INVOLUCRAN,DE SU RELACION CON LA
ENSÑAZNA DE LOS MISTERIOS DE LOS SACERDOTES EGIPCIOS O
KHERI-HERBS Y ESO ME ACERCO A CONOCER E INSCRIBIRME EN LA ORDEN
ROSACRUZ,Y ROMANCE CON LAS
PIRAMIDES,HA DURADO SIEMPRE.
AL POCO TIEMPO,SALE EL ALBUM DE MUSICA DE ALAN PARSONS
PROJECT,PIRAMIDE,EXTRAORDINARIO Y MUY
SUGERENTE,
EN EL SIMBOLISMO ESOTERICO,LA PIRAMIDE UNE LOS 3 PRINCIPLES
SIMBOLOS,EL CIRCULO ALREDEDOR DEL
CUADRADO,SU BASE,ADEMAS QUE ESTA ASENTADA Y ORIENTADA DE ACUERDO
A LOS 4 PUNTOS CARDINALES,EL 3
,DE SUS LADOS LATERALES,ES EL ALMA,SIMBOLICAMENTE,ASI SERIA EL
CIRCULO,O EL ESPIRITU,CONTENIDO EN UN 1 CUADRADO,QUE ES LA BASE Y
ES EL 4 DE LA NATURALEZA O LA MATERIA Y LOS 3 LADOS DEL TRIANGULO
ES EL ALMA,ASI QUE EL SIGNIFICADO ES QUE LA EVOLUCION
ESPIRITUAL,SUCEDE EN LA MATERIA,A TRAVES DEL ALMA.
ADEMAS LAS MATEMATICAS ENVUELTAS EN EL DISEÑO Y PROPORCIONES
INVOLCURADAS ES TREMENDA,EL
CONOCIMIENTO DE ARQUITECTURA NECESARIO Y APLICADO ES
INMENSO,MATEMATICAS SIMBOLICAS Y CON
PROPORCIONES ASTRONOMICAS ADEMAS.
EL TEMA DE LA CONSTRUCCION,LA ALINEACION CON
LOS 3 PLANETAS DEL SISTEMA SOLAR,CON LA ESTRELLA
SIRIO DE ORION,LA GRAN PIRAMIDE ESTA ORIENTADA A LOS 4 PUNTOS
CARDINALES Y SU BASE INVOLUCRA AL
NUMERO PI,SU SISTEMA DE CAMARAS Y PASADIZOS,SIMBLIZA EL CRUCE O
EVOLUCION DEL ALMA DESDE LO
ESPIRITUAL EN LA NATURALEZA,LA PSIQUE Y EL REGRESO A LO
DIVINO,ADEMAS PARECE HABERSE UTILIZADO EN
LA ASOMBROSA CEREMONIA DEL HE-SEB O CHESED DE LA CABALA,LA
REINTEGRACION O REGENERACIN DEL
FARAON-INICIADO,EN SU INTERIOR RECOGE LA MISTERIOSA ENEGRIA DEL
DJED,LA ENERGIA
NEUTRONICA-ELECTRONICA DEL ESCARABAJO COPRI,DEL VIENTO
SOLAR,RAYOS COSMICOS,PRANA O CHI.
SON UN MOJON DE LA HISTORIA COLECTIVA,UN FARO DE ENERGIA
COSMICA,QUE ARMONIZA LA ENERGIA
TELURICA,ELEMENTAL Y PERMITE APROVECHARLO ENTRE LOS
HOMBRES,ADEMAS ES UNA MAQUINA QUE ATRAE
ENERGIAS SUTILES DE LAS ESTRELLAS COMO ORION,LA OSA POLAR Y
PLEYADES,PARA VOLCARSE Y DESARROLLAR
LA PSIQUIS HUMANA EN FORMA COLECTIVA.
LAS LOZAS QUE RECUBRIAN LA PIRAMIDE,ERAN DE MAS DE MILLON Y
MEDIO,CADA UNA MAS PULIDA QUE EL
ESPEJO DEL MONTE PALOMAR,DE USO EN ASTRONOMIA,FACILMENTE LA
PIRAMIDE PERMITIA CANALIZAR ENERGIAS
DESDE LO ALTO Y CONDENSARLAS EN UNA ASOMBROSA MAQUINARIA ORGONICA
GIGANTE.
UN PREDOMINIO DE LOS VERTICES,LA MITOLOGIA DE H.P.LOVECRAFT QUE
NOS HABLA DE LOS ANGULOS Y LOS
CIRCULOS Y LAS EXTRAÑAS CRIATURAS QUE MENCIONA EL NECRONOMICON.
YA EN LOS 60,LOS GRUPOS ESOTERICOS DECIAN QUE LAS PIRAMIDES ERAN
MAQUINAS PARA TRABAJAR CON LAS
FUERZAS SUBCONCIENTES COLECTIVAS,ALINEANDOLAS CON LAS FEURZAS
TELURICAS DE LOS ELEMENTOS Y LA
PROYECCION O CONCIERTO DE FUERZAS DE RAYOS COSMICOS SUTILES QUE
ALINEAN A SU VEZ CON LO
SUPERIOR,POR ESTO VEMOS QUE LA PIRAMIDE CUMPLE EL TEOREMA DE LA
TABLA DE ESMERALDA,DE ARRIBA COMO
ES ABAJO,LOS RELACIONA,UNA MAQUINA QUE SIRVE COMO MEDIADORA ENTRE
AMBOS ASPECTOS,LOS ESPIRITUALES
Y ELEMENTALES DE LA NATURALEZA,VOLCADOS EN LA CONCIENCIA,TRAVES
DE ESTADOS EXPANDIDOS DE
CONCIENCIA QUE LOS INICIADOS ESTARIAN EN CONDICIONES DE UTILIZAR
Y EN LOS QUE PODRIAN APOYARSE.
EL MISMO SIGNIFICADO DE LA PALABRA,PIRAMIDE,VIENE DE PYR,QUE
SIGNIFICA FUEGO Y AMID,,QUE SIGNIFICA EN EL CENTRO,LOS CENTRO DE
FUEGO O EL CENTRO DEL FUEGO,SERIA SU TRADUCCION.
,LA CEREMONIA DELHE-SEB EN QUE EL INICIADO SE
SUMERGE EN EL LABERINTO,DONDE EN EL MAR DE ENERGIAS EN MEDIO DE
LA NOCHE COSMICA SUCEDE LA PARODIA SAGRADA DE LA CRUCIFIXION,EL
CRUCE DE LA TIERRA SOBRE EL ZODIACO
EN LA ECLIPTICA,Y ALLI EL ALMA DEL INICIADO ES RENOVADA Y
TRASFORMADA Y SU CONCIENCIA DEJA DE SER
INDIVIDUAL AL SALIR,PARA PASAR A ACTUAR EN FORMA CONJUNTA CON LAS
FUERZAS UNIVERSALES.
ESTE CEREMONIA,DE LA CRUCIFIXION EN LA NOCHE OSCURA DEL ALMA,ES
LA CEREMONIA DE LA MUERTE DEL
MAESTRO EN EL SARCOFAGO,EL MAESTRO QUE HACE SU TESTAMENTO O
REVISION DE SU KARMA,Y ALLI EN ESA
CAMARA DE REFLEXION,EN LA OSCURIDAD,VISLUMBRA LA PERLA DE LUZ
ESCONDIDA EN LO PROFUNDO DE SU
ALMA,LA MISMA QUE SOLO APARECE EN LA MAS PROFUNDA OSCURIDAD,LA
LUZ DE LOS ESPIRITUAL,BUDHI QUE
REFLEJA LOS DONES Y EL ESPIRITU EN LA CONCIENCIA,EL MAESTRO QUE
SE MANIFIESTA EN LA MENTE,TRAS EL
DESCENSO A LO PROFUNDIDAD DEL SUBCONCIENTE O EL REGRESO AL UTERO
MATERNO,LA GRUTA DE LAS SOMBRAS
DE PLATON,DONDE LA NATURALEZA ES ANALIZADA EN LA AUTOPSIA O
REVISION INTERNA Y RENOVADA POR EL
FUEGO DE LA CONCIENCIA,ESTO ESTA SIGNIFICADO POR LA FORMULA
INRI,QUE SIGNIFICA EL FUEGO
TRANSFORMA LA NATURALEZA RENOVANDOLA.
EL MANEJO DE ENERGIAS QUE PARECAIN TENER,ES
INCONCEBIBLE,PRODUCIAN PERFUMES QUE AFECTABAN LA
CONCIENCIA Y DECIAN AFECTAR A LAS VIDAS POSTERIORES EN QUE
REENCARNABAN,LAS MALDICIONES EGIPCIAS
SON TEMA SUFICIENTEMENTE TRATADO PARA DARNOS CUENTA QUE SU PODER
ERA NOTABLE.
EL USO DE ENERGIAS VITALES COMBINADAS CON FUERZAS ELEMENTALES
ACTIVADAS POR FORMAS
GEOMETRICAS,ANTICIPO LO QUE SERIA LA MERCAVAH Y LA
RADIONICA,SABEMOS QUE LA ENERGIA DE LOS
GATOS,MAGNETICA ERA MUY APRECIADA ENTRE ELLOS Y SAGRADOS,USADOS
EN SU MAGIA Y UNA DE SUS DIOSES
TENIA FORMA DE GATO,BHAAST,SIMBOLIZABA LA VISION DIVINA Y ERA
PROTECTORA DE LOS INICIADOS.
LAS MOMIAS MISMAS ERAN UN TRABAJO CON ENERGIAS ETEREAS DE LOS
CUERPOS Y ALMAS,DICEN QUE EL
EMBALSAMAMIENTO DE LAS MOMIAS,SERIAN,EN REALIDAD PARA CONSERVAR
LA ENERGIA ETEREA Y ANIMICA EN
ELPLANO TERRESTRE,EN VEZ DE DEJARLO PARTIR A SU MUERTE,LO
ENVASABAN Y PARECIAN PODER UTILIZARLO
PARA ALIMENTAR SU MAGIA Y PODER,ME HAN DICHO QUE EGIPTO QUE COMO
IMPERIO DURO MAS DE 2 MIL
AÑOS,DURO EN SUS DINASTIAS,MAS QUE NINGUN OTRO IMPERIO,Y ESTO
GRACIAS A LA ENERGIA ENCERRADA DE
LAS MOMIAS QUE ALIMENTO EL PODER O EGREGARIO EGIPCIO Y LE
PERMITIO TAN ELEVADA DURACION.
OTROS DILEMAS,EL ACARREO DE PIEDRAS DESDE TAN LEJOS,LA POCA
CANTIDAD DE ESCLAVOS QUE SE USARON
REALMENTE,EL CORTE PRECISO DE LAS PIEDRAS,LOS RESTOS DE AGUA DE
MAR QUE SE HALLARON EN LAS
PIRAMIDES Y LA ESFINGE Y DELATAN UN DILUVIO O AVANCE DEL OCEANO
HACIA EL CONTINENTE.
LOS TREPANOS USADOS PARA TALADRAR SON AUN HOY INIGUALABLES,PERO
OTROS MONUMENTOS COMPARTEN ESA
CIENCIA SAGRADA DE LA EDIFICACION SIMBOLICA,QUE SE REPITE EN
OTRAS PIRAMIDES Y EN LAS CATEDRALES
EUROPEAS,LA MISMA ARQUITECTURA SIMBOLICA DE LA TRANSFORMACION DEL
ALMA,QUE LOS MASONES ESTUDIAN
EN SUS GRADOS Y LITURGIAS,EL MISMO PADRE DE JESUS ERA UN TEKTON Y
ESTA CIENCIA,UTILIZADA EN EPOCA
DE SALOMON,YA,CON EL MAESTRO FENICIO HIRAM,QUE JUSTAMENTE DA
ORIGEN AL DRAMA Y SIMBOLISMO
MASONICO DEL MAESTRO ASESINADO,OCULTO Y PERDIDO EN LA
NATURALEZA,SIMBOLO DEL GERMEN ESPIRITUAL
QUE PERMANECE EN BRUMAS,RESULTADO DEL CAOS DEL DESCENSO DE LO
ESPIRITUAL A LOS ELEMENTOS DE LA
NATURALEZA Y EL CLIMA DE DOLOR EN QUE VIVE ENVUELTO,DEBIDO AL
OLVIDO Y PERDIDA DE LA PALABRA,DEL
MAESTRO O DE LA CONCIENCIA DE LO ESPIRITUAL PERDIDA,LA CONCIENCIA
ENVUELTA Y FRAGMENTADA EN LA
ILUSION DE LA MULTIPLICIDAD,LA MAYA DE LOS ORIENTALES Y LA MATRIX
DE LA NUEVA FISICA COSMICA.
LAS PIRAMIDES SON 3,COMO LOS GRADOS INICIATICOS DE
APRENDIZ,COMPAÑERO Y MAESTRO,SIMBOLO A SU VEZ
DE LOS 3 ASPECTOS DE SUPERIOR,MEDIO E INFERIOR,QUE INVOLUCRAN AL
CEREBRO,EL CORAZON Y EL SEXO,Y
LA REVELACION DEL MISTERIO DE LA NTURALEZA Y SUS FUERZAS,EN LA
ESFINGE QUE SIMBOLIZA LOS 4
ELEMENTOS EN LOS SERES DE HOMBRE,TORO,LEON Y AGUILA QUE LO
INTEGRAN.
EL USO DE PIRAMIDES EN MEDITACION Y MAGIA PSICOTRONICA,ESTA
AMPLIAMENTE TRATADO Y DESARROLLADO,YO
COMENCE A PROBARLAS A MEDIADOS DE LOS 80,ALGUNAS COSAS NOTABLES
OBSERVE,PARECEN TENER ALGUNA
RELACION O EFECTO CON ESTADOS ANIMICOS Y EL EQUILIBRIO DE
ENERGIAS ENTRE LA PERSONA Y EL
ENTORNO.SUMADOS AL COLOR Y ORIENTACION,PARECEN SER EFECTIVO,PERO
SU ACCION REQUIERE UN TIEMPO
MEDIANO DE ESPERA,SI BIEN ALGUNOS EXPERIMENTOS A LAGRO PLAZO,HAN
PERMITIDO CAMBIOS NOTABLES,PERO
EXIGE BASTANTE TRABAJO MENTAL,AUN ASI,LAS PIRAMIDES PARECER SE
ACUMULADORES O CONDENSADORES DE
ENERGIA MENTAL Y TELURICA-COSMICA Y ESA ENERGIA PUEDE USARSE
SEGUN CIERTOS ESTADOS DE CONCIENCIA
EN NUESTRAS ACTIVIDADES.
PIRAMIDES Y CUARZO EN CRISTAL ES OTRA ALIANZA VIEJA Y PROBADA,ASI
COMO LA COMBINACION CON
COBRE,QUE CONDENSA Y EQUILIBRA LAS ENERGIAS INTERVINIENTES.
HAY TODAVIA TANTO PARA DECIR,PERO LOS DEJO AQUI CON AUTENTICOS
EXPERTOS QUE HAN DEDICADO MUCHO
TIEMPO Y ESFUERZO A ESTUDIAR LAS PIRAMIDES Y SUS EFECTOS,LUEGO
RETOMAREMOS EN UAN ACTUALIZACION POSTERIOR.
LOS ESPIRITUS DE LAS
PIRÁMIDES :
El Antiguo Egipto fascina tanto a los turistas como a los
científicos porque lejos de las asépticas cifras y datos que
suministra la arqueología, se vislumbra una cultura misteriosa
como ninguna, capaz de trabajar con técnicas que aún se
desconocen, quién sabe si fruto de sus contactos con seres
procedentes de otros niveles de la realidad, tal y como muchos
sugieren.
Son numerosos los historiadores que desde la antigüedad han
referido la presencia de entes custodios, de formas cuya
luminiscencia irradiaba en la oscuridad de la noche y de objetos
cuya transparencia dejaba ver tras ellos las pirámides de las
que procedían.
Podemos encontrar narraciones de este tipo en la biblioteca del
Museo de El Cairo, sobre todo en los volúmenes de las llamadas
Leyendas árabes, recogidas en los siglos VIII al XV, procedentes
de informaciones transmitidas oralmente, generación tras
generación, y que se remontan al propio nacimiento de la
civilización faraónica. Rodeadas de ese halo mágico que
caracteriza la literatura oriental, entre líneas ofrecen datos
reveladores. Son las lagunas cuya sola presencia aterra, porque
su estudio nos lleva a plantear otras bases distintas a las que,
hoy por hoy, sustentan la historia.
El 8 de enero de 1897, el Instituto Egipcio recibió una carta
firmada por William Groff, que había sido redactada en los
siguientes términos: "Hace unas semanas, tuve la ocasión
de pasar la noche en el desierto de Giza con nuestro
vicepresidente, el doctor Abate Bajá. Por la tarde observamos
una luz que parecía girar lentamente alrededor de la tercera
pirámide, más o menos a la mitad de su altura; era como una
pequeña llama que daba la impresión de rodear tres veces la
pirámide, después de lo cual desapareció.
Vigilé atentamente esta pirámide durante buena parte de la
noche. Hacia las once, volví a ver otra luz; esta vez era de
color azul pálido; ascendió lentamente, casi en línea recta, y
al llegar a cierta altura sobre la cúspide de la pirámide,
desapareció, extinguiéndose. He pasado muchas noches en el
desierto cerca de las pirámides de Giza, y he visto alrededor de
ellas luces, aunque al principio no me planteé cuál era su
origen.
Luego fui prestando mayor atención al asunto e hice algunas
averiguaciones; la primera de ellas, que estas luces no se ven
con mucha frecuencia. Sospecho que son debidas a emanaciones
procedentes del interior de la pirámide. Este aire es más
cálido que la atmósfera del desierto provocando corrientes
térmicas que arrastran consigo esas emanaciones, que son - o se
vuelven- luminosas".
La tesis de Groff y del Abate Bajá dista mucho de explicar el
fenómeno, ya que, en primer lugar, las pirámides son
herméticas y no permiten corrientes de aire, como cualquiera
puede comprobar, motivo por el cual se han tenido que realizar
trabajos que permitan renovar el aire en su interior.
En segundo término, nos enfrentamos al problema de interpretar
por qué estas luces suben, bajan o dan varias vueltas a las
pirámides. La parte positiva es que su exposición nada tiene
que ver con una posible sugestión producida por el lugar y los
monumentos que produciría la visión subjetiva de cierto tipo de
espectros, lo que da veracidad a la narración.
La aparición de estas luces es un hecho constatado pudiendo
incluso fotografiarse. Los documentos gráficos no ofrecen dudas.
Egipto y, en especial, las pirámides de Giza guardan el secreto
de luces que surcan la noche o que aparecen en cualquier sala de
los templos para asombro de quien las contempla. Como Groff, se
puede jugar con hipótesis que justifiquen su presencia.
La energía piramidal, tan veraz como desconocida, podría tener
parte de culpa. Las fotografías realizadas con película
infrarroja muestran una especie de llamarada de color verde que
sale por el ápice de pirámides hechas a escala, de un modo y
con una tonalidad que pueden apreciar los videntes.
Pero, de todas formas, la energía debería quedar únicamente en
esas manifestaciones. El problema es que estos fenómenos
lumínicos en muchas ocasiones parecen tener vida propia, con
comportamientos inteligentes y acompañando a otros tipos de
manifestaciones de más compleja explicación.
El investigador Emilio Bourgón ha comprobado varias veces la
presencia de una pequeña esfera luminosa de color rojizo en el
templo de Ramsés II de Abu Simbel. Dicha bola aparecía
súbitamente, siempre en ocasiones precisas y relacionadas con la
sanación. Es en este templo donde se produce anualmente el
llamado "Milagro del Sol".
Todos los días 21 de octubre, el del nacimiento de Ra, y
únicamente en esta fecha, el sol del amanecer incide exactamente
en la puerta del templo para llegar con su luz al Sancta
Sanctorum, una capilla que alberga al faraón divinizado, a los
dioses Osiris, Horus y Ptah. La luz se va desplazando en un
espectáculo extraordinario e ilumina a los tres primeros, pero
nunca al dios Ptah. Pues éste es el dios de la oscuridad, el
dios de los antepasados del antiguo Aha Men ptah, el Amenti.
Flanqueando esta capilla, a derecha e izquierda, hay otras dos de
reducidas dimensiones. En su interior no hay nada, ni relieves ni
jeroglíficos, lo que en principio resulta raro, pues todo el
templo se halla perfectamente decorado y esculpido. Un examen
más detallado indica todo lo contrario. El pasado verano pudimos
visitar el templo en dos ocasiones. En la primera, realicé un
hallazgo que sugiere la existencia de un tipo de información
subliminal. El descubrimiento fue puramente casual, al relajar la
vista en un momento determinado.
El no mirar a un punto concreto me permitió ver algo que en
condiciones normales no habría sido perceptible. Seguro que
todos conocen los ejercicios de vista propuestos en libros como
El ojo mágico; es decir, la mirada se desenfoca hasta conseguir
visualizar en un dibujo abstracto de dos dimensiones otras
figuras que aparecen en tres dimensiones. En las cámaras anexas
a la principal del templo aparecieron de esta forma figuras y
dibujos insospechados hasta entonces.
En la capilla de la derecha pudimos distinguir claramente una
gran calavera que dominaba todo el conjunto. Por otro lado
veíamos líneas que simulaban un mar embravecido sobre el que se
hundía un gran barco cuyos tripulantes saltaban por la borda
podría sugerir una relación de los dibujos con la desaparición
de la Atlántida, de la que, según algunos, Ptah era su dios.
En la capilla visualizamos unos dibujos concéntricos que se
hundían hacia el infinito. Precisamente de esa en otras
ocasiones se había Una vez ante un hombre sufría un ataque de
ciática, se curó al momento. En otra ocasión, la beneficiada
fue una turista que acababa de hacerse en un pie un profundo
corte del que manaba abundante hemorragia.
La bola luminosa envolvió el pie herido y, ante el estupor de
los presentes, el corte cerró inmediatamente sin que quedara
cicatriz visible. El hecho de que el fenómeno se produzca en
raras ocasiones, de la misma manera y con los mismos fines, es un
gran misterio añadido al bienestar psicofísico que produce la
meditación en ese templo.
Sin duda, los antiguos egipcios lo sabían, pues sobre el dintel
de la entrada a esta capilla dejaron representada una bola roja
con dos extrañas nervaduras serpenteantes a los lados.
Aparentemente, es un sol alado sin terminar de esculpir, pero los
soles se representan en amarillo, y no en rojo. En cualquier
caso, la esfera vibra y vuela. Quién sabe si el propio Ramsés
II propiciaba su existencia.
LA GRAN PIRÁMIDE :
En un paisaje monocromático de tonos ocres, emergiendo de la
arena del desierto, se levantan orgullosos más de dos millones y
medio de bloques de piedra que pesan entre dos y sesenta
toneladas cada uno.
Hoy, para su transporte, harían falta 800.000 camiones de gran
tonelaje, que puestos en fila llegarían desde Cadiz hasta
Siberia. En el área que ocupa la Gran Pirámide cabrían ocho
campos de fútbol y su altura es la de un edificio de 50 pisos.
Y, pese a tan colosales proporciones, sus errores de nivel,
angulación, orientación y simetría se cuentan solo por
milimetros. Para muchos, su precisión sólo puede explicarse
porque fue construida por los mismos dioses.
Cuando el presidente norteamericano Ulysses S.Grant visitó la
llamada Pirámide de Keops con ocasión de un viaje alrededor del
mundo con otras personalidades, un antiguo daguerrotipo
inmortalizó a tan ilustres turistas, que propusieron allí mismo
una resolución aprobada -por unanimidad- en estos términos:
"
Si bien este montón de piedras supera a cuanto hemos visto en
cuestiones de construcción y monumentos en todo nuestro gran
viaje por el mundo envejecido y gastado, calculamos que el rey
Keops, su constructor , ha tenido que ser un tirano tan horrible
y tan cruel opresor del pueblo que aquí queda resuelto por
nosotros, libres e independientes ciudadanos de los Estados
Unidos, que no le vamos a dedicar un solo aplauso".
Pero retrocedamos en el tiempo. Plinio dijo, refiriéndose a la
Gran Pirámide, que ésta era una estúpida y loca exhibición de
riqueza real, idea que prevaleció en el pasado y que aún hoy
muchos mantienen. Sin embargo, en el año 1257 de nuestra era, el
cadí Fajr el-Din el Uahab el-Masri ya dejó escrito lo que
muchos hemos sentido al contemplar esta construcción:
" En el corazón de quien la ve, brota el deseo de
comprender su lenguaje".
Por su parte, los viajeros de la época clásica ya manifestaron
su sorpresa ante la ausencia total de dispositivos tecnológicos
en relación con la construcción de las pirámides. La
Arqueología, desconocedora a veces de la Física, la Geometría
o las Matemáticas, ha intentado, con poco acierto, explicar los
cómos y porqués de tan ciclópea construcción.
¿HUBO O NO DESARROLLO TECNOLÓGICO EN EL ANTIGUO EGIPTO?
La ausencia total de referencias a cuestiones científicas en
textos hallados en excavaciones, inscripciones y textos egipcios,
ha sido interpretada como prueba de que aquel pueblo no poseyó
ningún tipo de tecnología y vivió en una ignorancia
científica total.Y es una conclusión obligada si se tiene en
cuenta que la primera rueda aparece en la XII Dinastía, el
primer " mrjt" (mira de observación de caña de palma)
- lo mismo que la primera plomada ("t;tj"}- en la XVIII
Dinastía: los primeros textos astronómicos surgen en
sarcófagos de la XI Dinastía y corresponden, inclusive, a una
Astronomía incipiente que, como observa Hawkes, desconocía la
existencia de los eclipses:
las primeras representaciones de los meridianos se plasman en el
Templo de Dendera (época ptolemaica), conjuntamente con
indicaciones sobre la operación del "tendido de la
cuerda" y la determinación del meridiano por las estrellas
de la Osa Mayor.
El Papiro Rhind de la Dinastía XIII, tiene un nivel científico
correspondiente a un segundo curso de escuela elemental; el
vidrio aparece en la Dinastía XIV y los primeros cuchillos de
hierro en la XXVI. Solamente en la época ptolemaica (200 a.C.)
parece que existieran en Egipto conocimientos matemáticos y
astronómicos de un cierto nivel.
Así, la documentación arqueológica nos muestra a una
civilización que avanza dificultosamente por el camino de la
Ciencia y que, al cabo de 3.000 años de evolución, debe
importar de Grecia los pocos conocimientos que llegó a poseer. Y
esta documentación arqueológica nos muestra una civilización
que avanza dificultosamente por el camino de la Ciencia y que, al
cabo de 3000 años de evolución, debe importar de Grecia los
pocos conocimientos que llegó a poseer. Y esta documentación no
admite excepciones: es el material a través del cual el
arqueólogo obtiene información sobre la vida y los
conocimientos del Antiguo Egipto.
Sin embargo, como realización tecnológica de alta precisión no
existe nada en el mundo entero que iguale el revestimiento
calcáreo de la Gran Pirámide. Y es de lamentar la destrucción
de este revestimiento de mármol, pues no sólo se nos ha privado
del placer estético de su contemplación, sino también de una
obra que podemos, con toda seguridad, considerar la más grande
creación tecnológica de todos los tiempos, una obra que poseía
superficies planas de más de tres metros cuadrados, que muestra
un paralelismo, a lo largo de sus aristas -de casi dos metros-
del orden de las cinco centésimas de milímetro; es decir, en
íntimo contacto, y cuya apertura media de la junta es del orden
de 5 décimas de milímetro. Además, para mayor asombro,
utilizaron en las juntas yeso de rápido fraguado.
La tarea parece imposible. Flinders Petrie constató que no
existían en el pavimento huellas de arrastre de los bloques, ni
tampoco puntos de engarce para grúas o cuerdas.
Además, para mayor asombro, pusieron en las juntas yeso de
rápido fraguado, que obligaba a colocar el bloque al primer
intento, sin posibilidad de posteriores movimientos. Y estamos
hablando únicamente de la primera fila de las más de 200 que
tiene la pirámide hasta la cumbre.
Las representaciones que aparecen en el Templo solar de Niuserre
(V Dinastía), y que coinciden con los textos del Templo de
Edfú, en las cuales aparece el rey y las sacerdotisas con una
maza, estacas y la cuerda de arpentar determinando la
orientación de un templo, no puede tomarse al pie de la letra.
Puesto que en inscripciones y manuscritos no se desprende el
menor atisbo de conocimiento geodésico, la conclusión del
análisis arqueológico está, pues, basada en hechos; por eso
algunos egiptólogos consideran que la exacta orientación
geodésica de las pirámides tiene que ser producto del azar.
LAS SORPRESAS NO TERMINAN
Cuando pasamos a estudiar la goniometría egipcia nos encontramos
con la sorpresa de que aquellos tecnólogos medían ángulos con
la precisión de un segundo de arco; lo que debe considerarse
casi como sobrenatural, pues trasciende ampliamente la capacidad
del ojo humano, que es como aseguran que fue orientada la
pirámide.
Otro interesante problema lo constituye la perfecta euclicidad y
horizontalidad del plano de la base de la Gran Pirámide. El
problema es altamente atractivo, porque la nivelación debió
efectuarse prescindiendo de las direcciones diagonales, ya que en
el centro los constructores dejaron sin tocar la piedra de la
meseta y solamente rebajaron el perímetro.
Este mismo mogote central dificulta, como sabe todo agrimensor,
las operaciones de cuadración del perímetro de la base, que
debió ser efectuada por medios puramente ópticos.
Pero si nos adentramos en el tema observando el grado de
perfección de los instrumentos tecnológicos en las diversas
épocas, vemos que los máximos exponentes corresponden a las
dinastías más antiguas.
Los mejores tornos de punta con herramienta automática son los
que aparecen entre la segunda y la tercera dinastías. En el caso
de los trépanos, los ejemplares más logrados corresponden a la
l Dinastía. En cuanto al trabajo de alta precisión, no aparecen
obras comparables a la avanzada goniometría hasta después de la
IV Dinastía.
Este conjunto de circunstancias nos presentan un panorama de
involución ascendente que pareciera ser uno de los principios
cardinales de la arqueología. Porque lo que surge repentinamente
en los periodos iniciales de Egipto pudiera no ser el producto de
una "generación espontánea", sino el final de una
trayectoria de siglos de tradición.
Admitir que existe un largo itinerario cultural desconocido para
nosotros resulta más ajustado a la realidad de los hechos
históricos que suponer la creación de evolucionadas técnicas
científicas y perfeccionados instrumentos que, de repente, por
arte de magia, hacen su aparición en el escenario del Nilo.
LA ENCICLOPEDIA PÉTREA
No existen datos históricos sobre el aspecto que presentaba la
Gran Pirámide cuando se terminó de construir. Únicamente
algunas leyendas cuentan los colores con los que estuvo pintada y
los símbolos escritos en sus caras exteriores. Abd-al-Latif,
historiador árabe del siglo XIII, dijo que en ella estuvieron
grabados, en caracteres ininteligibles, un número tan grande de
inscripciones que podrían llenar diez mil páginas.
Herodoto, quien contempló la pirámide hacia el año 440 a.C.,
comenta los mismos signos. Su interpretación era para él tan
desconocida como para el guía que le acompañaba, quien le
comentó que escritura tan arcana representaba el importe que el
constructor gastó en rábanos, cebollas y ajos para dar de comer
a los trabajadores, ascendiendo, exactamente, a la cantidad de
1.600 talentos de plata. Y es que interpretaciones en torno a
esta construcción siempre las ha habido para todos los gustos.
NI TUMBA....
En todos los libros de texto podemos leer que la Gran Pirámide
es la tumba del faraón Keops. Todas aquellas otras
manifestaciones que afirmen lo contrario se consideran carentes
de fundamento científico, una manipulación de datos reales o un
exceso de fantasía falto de todo rigor. Pero es precisamente ese
rigor el que ha obligado a muchos a prescindir de la ortodoxia y,
asumiendo humildemente su ignorancia, partir de cero en busca de
explicaciones menos "científicas" y más acordes con
la realidad.
En ninguna de las 108 pirámides censadas en Egipto, en ninguna,
se han encontrado jamás los restos de un faraón. Solamente en
dos de ellas aparecieron restos humanos: En la pirámide de
Zoser, en Saquara, se encontró junto al sarcófago vacío del
faraón el cadáver de un niño, y en la pirámide de Micerinos,
en Giza, se encontró a una mujer muerta que correspondía a la
época romana y de la que incluso se conoce su nombre: Rodopis.
En ninguno de los dos casos los hallazgos justifican que esas
pirámides se levantaran con la misión de servir de tumbas.
Los arqueólogos atribuyen la ausencia de momias a los
profanadores y su sistemático saqueo de las pretendidas tumbas,
sin embargo, han sido varias las pirámides que se han encontrado
invioladas y, pese a ello, sin cadáver alguno. Fue en 1954
cuando el arqueólogo alemán Zacarías Goneim descubrió en
Saquara la pirámide de Sekhen-Khet. Los sellos se encontraron
intactos y el sarcófago estaba cerrado e, incluso, con la resina
que pusieron para que quedara hermético. Sobre la tapa se
encontró un ramo de flores dejado piadosamente por alguien.
Alrededor, como mejor confirmación de que no hubo profanación,
había algunas joyas.
El día preparado para la apertura de la tapa del sarcófago se
reunieron allí autoridades y prensa, conscientes de que iban a
participar en un acontecimiento histórico. No todos los días se
abría una tumba inviolada. Sin embargo, de lo que todos
participaron fue de una tremenda decepción: ¡EI sarcófago
estaba vacío! Los análisis de laboratorio del polvo que había
en su interior demostraron la ausencia de materia orgánica.
Es conocido el hecho, además, de que la arqueología asigna a
casi todos los faraones de las primeras dinastías dos o más
pirámides. A Snefru, padre de Keops, se le atribuyen tres
pirámides, una en Meidum y dos en Dashur. De acuerdo a ello,
¿con qué rigor se puede afirmar que las pirámides son tumbas?
NI KEOPS....
Una estatuilla, una sola estatuilla, es todo lo que se ha
encontrado del faraón Keops, el supuesto constructor del mayor
monumento sobre la Tierra. Es desproporcionado. Una talla en
piedra de menos de 15 centímetros de alto frente a los dos
millones y medio de bloques de dos toneladas y media cada uno y
otros muchos que superan las cincuenta toneladas. 15 centímetros
insignificantes de piedra, encontrados en Abydos, que parecen
avalar la existencia del faraón a quien Herodoto atribuyó la
edificación del mausoleo.
El problema de la edificación de la Gran Pirámide se maneja en
una atmósfera de incertidumbre y oscuridad. Como lo señalan
numerosos arqueólogos (Meyer, Driotton, etc.) la IV Dinastía
nos es totalmente desconocida y de la misma no sólo carecemos de
información general, sino que ni siquiera podemos estar seguros
de la sucesión de sus reyes.
Se conocen numerosas listas de faraones egipcios, pero no
coinciden entre ellas, por lo que la confusión es aquí total.
Por una sorprendente paradoja, se conocen bastante bien la vida y
hechos de faraones de la I, II y III Dinastías. Reyes como
Narmer, Udimu, etc., correspondientes a la I Dinastía, son
perfectamente conocidos por los egiptólogos.
Respecto a la historia de Keops, el vacío arqueológico es tan
grande que podría decirse de él que es un perfecto desconocido.
El único documento histórico que atribuye la construcción de
la Gran Pirámide a Keops es el "Euterpe" de Herodoto.
En uno de sus pasajes el viajero recoge las más diversas
opiniones, y no precisamente la de los sacerdotes, pues dice
expresamente que éstos eran reticentes en mencionar los nombres
de los reyes que edificaron las pirámides de Giza, y que cuando
se referían a ellas lo hacían como "las pirámides del
pastor Filitis", por ser ese pastor, aclara Herodoto, el que
apacentaba sus ovejas en el lugar donde se edificaron.
La arqueología no tiene confirmación alguna de tal hecho y ha
tenido que confiar, por falta de información, en la veracidad de
Herodoto, quien, como puede comprobarse en sus obras, era incapaz
de distinguir entre historia y mitología, lo que le hizo ganarse
el apelativo de "charlatán" por parte de Plutarco;
además, no se trata de hechos precisamente contemporáneos al
impropiamente llamado "padre de la historia". de
nuestros días a la época de Herodoto hay menos tiempo que de
Herodoto a Keops.
Por otra parte, hay arqueólogos que no admiten sus afirmaciones,
alegando que "vio en su viaje a Egipto tantas cosas que no
existían, que le impidieron ver cosas allí existentes".
Efectivamente, no menciona en ningún momento la presencia de la
Esfinge ni de otros monumentos imposibles de camuflar. Es, pues,
más que cuestionable su aserto de que la Gran Pirámide fuera
mandada constuir por Keops.
El historiador griego Diodoro de Sicilia atribuye la
construcción de las tres pirámides a Armaeus, Amosis e Inarón,
aunque admite el alto riesgo de equivocación por falta de
pruebas. Con tan frágiles fundamentos, volviendo al rigor
histórico, es lícito admitir una duda razonable sobre la
persona que hizo construir el monumento y, por lo mismo, sobre su
fecha de edificación.
Cuenta Herodoto, refiriéndose a la pirámide de Kefrén:
"Ni tampoco posee la isleta que riega un canal derivado del
Nilo y en donde, según dicen, están enterrados los restos de
Keops".
Así mismo Diodoro dice: " Aunque los reyes que hicieron
construir estas pirámides tuvieron el propósito de que
sirvieran de tumbas, ninguno encontró sepultura en ellas por la
irritación de los pueblos que juraron retirar de ellas sus
momias y reducirlas a pedazos. Los reyes fueron informados a
tiempo e hicieron que sus amigos los enterraran en secreto y en
lugar desconocido". Sin embargo, nos siguen contando que la
Gran Pirámide de Giza es la tumba del faraón Keops.
LA PRIMERA MARAVILLA DEL MUNDO
Cierto sector de arqueólogos, que con tanto entusiasmo señalan
el "papiro Rhind" (Pi = 3,40) para afirmar que los
egipcios no conocían con precisión la geometría y la
matemática, parecen olvidarse de una inscripción poco conocida
(seguramente porque no interesa divulgarla) llamada "Estela
del Inventario, en la que puede leerse que las tres pirámides ya
existían cuando tuvo lugar la historia referida en ella.
Según la inscripción, Keops construyó su pirámide al lado de
la Gran Pirámide, conocida en esa época como Templo de Isis, y
luego construyó otra pirámide para su hija, también al lado de
este templo. Como las pirámides de Giza estaban rodeadas de
agua, es fácil deducir que la pirámide construida por Keops
estaría rodeada de agua, a modo de isleta, cosa que confirmaría
lo que dijo Herodoto.
No sólo no hay constancia de que la Gran Pirámide fuese
construida por Keops, sino tampoco de que fuese su tumba, ni que,
incluso, fuese edificada en la IV Dinastía. Además no tiene que
ver con el resto de las pirámides de Egipto, que carecen de su
compleja estructura y están construidas con adobes y cascotes,
siendo sólo pétreo su tosco revestimiento.
En la Gran Pirámide no hay ningún tipo de inscripción con la
que pueda datarse (el ayudante del Coronel Vyse reconoció que
fueron ellos los que pintaron los jeroglíficos de las cámaras
de descarga) en comparación con las pirámides de las primeras
Dinastías, algunas profusamente decoradas, y, sobre todo, las
mediciones hechas por Sir W M. Flinders Petrie y por José
Alvarez López determinan irrevocablemente que los arquitectos y
obreros conocían una técnica que se ajusta en todas sus medidas
a las más modernas normas de precisión. Obstáculos que están
ahí, a todos aquellos que quieran verlos y tomarse el trabajo de
hacer las oportunas comprobaciones.
Al Sr. Gantenbrink hay que otorgarle, sin lugar a dudas, el
reconocimiento de haber descubierto algo que hasta ahora no se
sabía. No creo que en esa gratitud ha a que valorar sus grados
de conocimiento sobre el antiguo Egipto, ni siql liera si tenía
permiso o no para realizarlo.
El hecho indiscutible es que se ha descubierto la primera y
única materia metálica (los pomos de cobre ) de la Gran
Pirámide, que existen evidencias de que hay un rastro de polvo
no proveniente de la piedra y que están sin respuesta una serie
de preguntas, entre ellas, la muy evidente de por qué se ha
colocado u la piedra labrada con tiradores dentro de un conducto
cuadrado de 22 cm , a sesenta metros de la Cámara de la Reina y
a 25 metros de la cara sur de la pirámide.
LA EXTRAÑA RELACIÓN ENTRE El TEMPLO DE SAHURE Y LA GRAN
PIRÁMIDE
Userkaf, el primer faraón de la V Dinastía, inmediatamente
posterior a los grandes reyes de la IV, se hizo construir su
pirámide en Sakkara. Ninguno de los bloques de esta
construcción -que carece de revestimiento alguno- supera la
media tonelada y su altura debió resultar irrisoria para un
pueblo que, supuestamente, había visto levantar las obras de
Gizéh. A menos que el orgullo del faraón no se sintiera
resentido por saber que, en realidad, las grandes pirámides no
fueron alzadas por los egipcios.
Lo más significativo de las pirámides egipcias es el hecho de
que, mientras en el interior de las construidas durante la III, V
y VI Dinastía se han encontrado restos de ceremonias e
inscripciones jeroglíficas que las sitúan en el contexto
histórico del Antiguo Egipto, en las de la IV Dinastía no
existe el más mínimo dato que resuelva su origen. Pero,
además, dado su elevado nivel tecnológico, estas construcciones
resultan absolutamente anacrónicas si hacemos caso de la
arqueología oficial cuando asegura que fueron erigidas durante
la IV Dinastía.
Desde hace tres años el Ministerio de Antigüedades Egipcias
está efectuando trabajos de desescombro y restauración en
Abusir. Todas las construcciones de la zona, realizadas durante
la V Dinastía, no son hoy más que informes masas donde se
mezclan la piedra y la arena y cuyos perfiles originales hay que
"intuir".
Todas menos el templo del faraón Sahure, adosado a su pirámide,
que alberga otro de los grandes misterios de Egipto, pues
presenta en su construcción elementos que resultan, una vez
más, anacrónicos para la época en que supuestamente se
erigió, elementos que, además, le relacionan con la Gran
Pirámide.
En la Gran Pirámide los arqueólogos no han encontrado restos de
templo alguno adosado a ella. Algo resulta inexplicable, pues el
resto de las pirámides similares a ella -las de Snefru, Kefrén
y Micerinos- sí los poseen. Es lógico suponer, por tanto, que
Keops -supuesto artífice de la Gran Pirámide- siguiera la
tradición de su padre.
Por tanto, debió erigir, o apropiarse, de construcciones anejas
a la pirámide destinadas a ser recinto de su propio templo. Pero
de ello no queda rastro alguno. Pues bien, lo más probable es
que parte de este templo se encuentre diseminado por otras
construcciones del Antiguo Imperio y, en especial, en el templo
de Sahure. Hay datos que así lo apuntan.
EL MISTERIO DE LAS PIRAMIDES
:
¿ Qué misterio rodea a las pirámides para que existan tantas
controversias entre arqueólogos y astrónomos ?
Ya en películas como "Star-Gate" y "El Quinto
Elemento" se nos plantea una visión diferente de la
función de las pirámides de Egipto.
Desde hace varios años se ha descubierto la posibilidad de que
estas pirámides sean la representación terrestre del cinturón
de la constelación de Orión (conocido popularmente como
"Las Tres Marías"). En ese caso la mayor de las
pirámides (Keops), correspondería con la estrella más
brillante del cinturón (Zeta Orionis); y las más pequeña de
las pirámides (Micerinos), con la menos brillante (Delta). Pero
esto no resulta así actualmente, y aquí es donde comienzan las
interrogantes. Los arqueólogos ubican las pirámides alrededor
del 2500 a.C. aproximadamente; pero la correlación más parecida
entre los tamaños y brillo de las pirámides y la constelación
se data aproximadamente en el 10000 a.C., lo que supondría que
las pirámides ya estaban diseñadas cuando todavía no estaba
formado Egipto como tal, siempre y cuando los datos
arqueólogicos del carbono 14, no sean fallidos, lo que es algo
bastante improbable. Además, el río Nilo parece ser que
representaría en este caso a la Vía Láctea, que por estas
fechas coincidiría en su nacimiento por el horizonte donde se
pierde dicho río.
Si esto fuera verdad, ¿ quién diseño los planos con tanta
perfección ? ¿ sirven las pirámides para algo más que
enterramientos ? ...
21 de Febrero de 1998
Comentario de Jorge [email protected] (22-02-99): si bien la
construcción de las pirámides es atribuida a los egipcios y
estos acostumbraban pintar cuanta piedra encontraban a su paso y
en esas pinturas se alude a rituales, cosechas, entierros y otras
actividades egipcias, ¿por qué las pirámides no poseen ningún
grabado, ni pintura? y si en cambio encontramos referencias
matemáticas como la distancia de la tierra al sol, la
circunferencia de la tierra y otros tantos e importantes datos
como que sus paredes presentan una concavidad que en una
determinada época del año indica el cambio de estación al
iluminarse solo la mitad de la cara y al minuto siguiente la otra
mitad.
Respuesta de Mundo Místico (28-02-99): sin duda alguna las
pirámides están rodeadas de misterio. Es cierto a lo que usted
alude con respecto a las pinturas en casi todos los monumentos
egipcios. Si bien se tiene constancia de la posibilidad de que la
gran pirámide en su cumbre estuviera cubierta con una fina capa
de oro, simbolizando al corazón del Sol.
Comentario de Andrés (19-02-99): ¿realmente quién HIZO las
pirámides y lo peor de todo es quién o cómo pusieron una
piedra encima de otra, para que quedaran tan estables y durar
(según los arqueólogos) muchos, pero que muchos años ?
Respuesta de Mundo Místico (21-02-99): interesante pregunta la
que dejas en el aire, pues podemos decirte que hace unos años se
intento emular lo que sería construir dichas pirámides con la
tecnología de los contemporáneos a las mismas; y se observó
que incluso hoy con tecnología punta resulta impresionantemente
difícil.
Comentario de Ulmaysee (05-07-98): estoy de acuerdo con todo lo
que se dice en el articulo, salvo en como está formulada la
última pregunta: "¿sirven las pirámides para algo más
que enterramientos ?"
En las más de cien pirámides que se llevan investigadas JAMÁS
se han encontrado restos mortales de nadie. No se sabe todavía
cómo y para qué se usaban las pirámides, pero lo que sí
podemos afirmar es que no eran tumbas.
Respuesta de Mundo Místico (06-07-98): muchas gracias por su
apreciada observación, y desde luego que tiene usted razón.
Pues la pregunta del final como muy bien dice no está bien
enfocada, ya que lo que nos comenta es totalmente cierto. Nunca
se ha encontrado ningún resto humando dentro de las pirámides,
todos han sido hallados en el bien conocido Valle de los Reyes. Y
es que nos han inculcado desde siempre la idea de que son tumbas
nada más; pero lo que debiera ser la prueba fundamental de ello
(o sea un cuerpo) no ha aparecido. Pues la teoría se basa en una
caja rectangular encontrada en la Gran Pirámide que hace
sospechar a los científicos que podría haber sido un sarcófago
y lo justifican diciendo que no se encuentra el cuerpo porque
habría sido robado durante los numerosos saqueos que sufrió.
Por otro lado se estableció el paralelismo entre las numerosas
pirámides de las generaciones siguientes de Faraones que sí
intentaron construírlas para conservar allí su cuerpo. Lo
misterioso del caso es que estas nuevas generaciones jamás
fueron capaces de construír unas pirámides tan perfectas como
las de Keóps, Kefrén y Micerinos. De echo la mayoría de ellas
se derrumbaron tras su construcción
PIRAMIDES EN TODOS LADOS :
Por Selva Mara Luque
Hace siglos que el hombre ha tratado de develar el misterio que
involucra a las pirámides, protagonistas o testigos de vaya a
saber que
arcanos.
¿Sencillamente monumentales tumbas? ¿Libros de piedra sin
descifrar aún, contenedores del Conocimiento Divino? ¿Capricho
de Faraones
y Reyes?
Las respuestas, o mejor dicho las hipótesis, pueden ser muchas,
algunas más verosímiles que otras, pero hipótesis al fin.
No está en nuestras manos aclarar el punto, pero si podemos
analizar los hechos que se producen con el uso de las pirámides
y comenzar
a sacar conclusiones.
Comencemos con un dato etimológico: la palabra
"pirámide"
proviene de "P R MIT" en los simbolismos egipcios. En
un principio se
tradujo este término como "Morada de los Lamentos - Casa de
los Muertos",
teniendo en cuenta solo el hecho de que sirviera como tumba. Con
el
devenir de las investigaciones, ya que hay comprobaciones ciertas
de que
pudieron utilizarse además con otros fines, se creyó mucho más
apropiado
traducir "Morada de las Meditaciones - Casa del
Espíritu", lo cual es
mucho más coherente, teniendo en cuenta la filosofía que
animaba la
religión y la vida de los egipcios: creyentes en la vida eterna
del
espíritu y no adoradores de la muerte, como podría pensarse por
sus
magníficas "tumbas".
Partiendo de esta base, podemos decir que son construcciones que
funcionan como filtros y generadores de energía. Quizás algún
día podamos
saber que decían los bloques que recubrían las pirámides.
Donde están y
porqué fueron destruidos...
De todos modos, no deja de causarnos asombro que la Gran
Pirámide encierra, entre otras cosas, la constante
"Pi" ya que si tomamos
el perímetro de su base y lo dividimos por su altura, y este
resultado por
dos, nos dará 3.1416
También la altura elevada a la décima, o sea multiplicando por
1.000.000, nos da la distancia de la Tierra al Sol. Monumentales
enciclopedias, que no casualmente figuran en la moneda que maneja
al
mundo: el dólar. Tómese un billete de un dólar y se observará
que en el
extremo izquierdo hay una pirámide, ¡con trece escalones! y
truncada por
el Ojo de Dios. Para pensar.
Otro dato: no sólo Egipto posee pirámides. Las hay en América,
descubiertas y ocultas (no se ha podido llegar hasta ellas, pero
hay
fotografías aéreas de una serie de pirámides en la selva
amazónica), y
también en Marte (si no, consultar el libro "Cosmos"
de Carl Sagan que
muestra fotos tomadas por el Mariner Ross, lanzado por la NASA).
Aquí y allá, antes y ahora, las pirámides siguen ejerciendo su
atracción. Acaso esperan que descubramos su verdadera naturaleza
por
nuestros propios medios, utilizándolas como elementos aliados de
nuestra
propia energía.
En la próxima entrega, veremos cómo comenzar a incorporarlas a
nuestra vida, como se construyen, con qué materiales y con qué
fines.
PIRAMIDES,EL MISTERIO
CONTINUA :
Los turistas contienen la respiración cuando se encuentran ante
la pirámide de Cheops, que se levanta en la altiplanicie de
Gizeh, 8 km al sudoeste de la actual El Cairo. Una estructura
gigantesca, tan alta como un edificio de 40 pisos, se eleva ante
sus ojos sobre la amarillenta arena del desierto. Su punta parece
chocar en línea recta con el cielo. Se dice que esta impresión
fue proyectada a propósito. Las pirámides no solamente debían
servir para proteger las momias de los reyes, sino también para
mostrarles el camino celestial hacia el más allá.
La pirámide de Cheops, de 147 m de altura, tiene una longitud
lateral de 230 metros y, por lo tanto, ocupa una superficie de
casi 5 ha. Es lo suficientemente grande como para albergar la
iglesia de San Pedro en Roma, las catedrales de Milán y
Florencia y las catedrales de San Pablo y Westminster en Londres.
Está compuesta de más de 2'3 millones de grandes bloques de
piedra que tuvieron que ser cortados, desbastados, transportados
y colocados en la estructura con precisión milimétrica.
¿Cómo lo consiguieron? Hay personas que afirman que en teoría
los egipcios no pudieron de ningún modo ejecutar esta tarea
gigantesca. El historiador griego Herodoto, que visitó Egipto en
el año 450 a. de C. informa que en la construcción de la
pirámide trabajaron 100.000 personas durante tres meses por un
espacio de 20 años, sin contar los diez años previos de
preparativos para la construcción de un camino por el que se
pudieran transportar las piedras.
La solución técnica de la construcción de las pirámides
apenas si nos debería presentar problemas en la actualidad.
Sin embargo, los únicos medios mecánicos con que contaban los
constructores egipcios fueron la palanca y el rodillo.
Todavía no conocían la polea. Cada uno de los bloques de
piedra, de 2,5 toneladas de peso, fue cortado con instrumentos de
cobre y provisto de su indicación de origen. Una vez cortados se
llevaban hasta la pirámide sobre vehículos similares a trineos.
Existe una amplísima literatura sobre la cuestión de cómo
pudieron los egipcios transportar 2'3 millones de bloques de
piedra, de 2,5 toneladas de peso cada uno y colocarlos incluso en
las zonas más altas de la estructura. Ermann, por ejemplo,
afirma que no se utilizaron ninguna clase de medios técnicos de
ayuda, sino que las piedras fueron elevadas por la fuerza del
hombre. Herodoto ha transmitido que las piedras eran elevadas de
escalón en escalón con ayuda de un instrumento de elevación,
sobre cuya construcción no dice nada más detallado. Diodoro
habló de una rampa, dispuesta perpendicularmente sobre una de
las líneas laterales. Otros autores de libros técnicos se
deciden por una rampa que rodeaba la estructura de la pirámide,
como un sendero de montaña. Posiblemente, los egipcios
combinaron varios métodos.
También encontró oposición la afirmación de Herodoto de que
en todo momento habían trabajado 100.000 personas en la
construcción de la pirámide. Paul Rieppel declaró que no
hubiera sido posible ocupar en la pirámide a más de 6000 a 8000
trabajadores a la vez. Los alojamientos situados en las
cercanías del lugar de construcción estaban calculados,
incluso, para sólo unas 4000 personas. Erich von Dániken
partió de la base de un rendimiento diario de diez bloques de
piedra, y calculó que a este ritmo la construcción de la
pirámide hubiera durado 664 años.
Las pirámides eran monumentos funerarios y mausoleos. ¿O acaso
no? En la pirámide de Cheops sólo se encuentra un sarcófago de
piedra vacío. Se halla en el suelo de la cámara real de la
pirámide, de 10'5 m de longitud, 5 m de anchura y 5'5 m de
altura, a 42 m sobre el nivel del desierto. Sobre esta cámara se
encuentran otras cinco más.
Los bloques del techo están cuidadosamente pulimentados en todas
ellas, mientras que los suelos son bastos y desiguales.
¿Acaso no se terminó la pirámide o es que la imperfección de
los suelos tiene un sentido más profundo? Y aún otra pregunta:
¿Cómo se introdujo el sarcófago de piedra en la cámara real?
Todos los pasos, galerías y fosos son demasiado estrechos para
haberlo hecho pasar por ellos.
Estas y otras preguntas hicieron que generaciones enteras de
matemáticos y místicos de las pirámides, pensaran sobre el
verdadero significado de la pirámide de Cheops. Si no es un
monumento funerario, ¿qué es entonces? ¿Un gigantesco
documento de la Astronomía y las Matemáticas egipcias,
altamente desarrolladas? Los ingleses Taylor y Smith descubrieron
que el doble de la altura de la pirámide tiene con su perímetro
la misma relación que la del diámetro respecto a la
circunferencia.
¿Conocían, pues, los arquitectos egipcios el número pi
(3,14159) hasta su quinto decimal y hace ya más de 4.000 años?
Como quiera que algunas cuentas no coincidían, Taylor y Smith
inventaron un metro especial para utilizar en la pirámide y
explicaron que la longitud lateral de la pirámide correspondía
al número de días de un año, multiplicándolo con el metro de
la pirámide. Además de esto, la longitud lateral de la
pirámide resultó ser una diezmillonésima parte de la mitad del
eje terrestre. ¿Conocían los egipcios la forma redonda de la
tierra mucho antes que Pitágoras?
¿Y qué ocurre con la no menos enigmática pirámide de Kefrén,
la segunda en altura de las de Gizeh, y que en contraposición a
las demás sólo posee una pequeña estructura interior, muy
pocas entradas y una sola cámara funeraria vacía, que además
es muy fácil de encontrar? ¿O es que Kefrén hizo colocar su
tumba tan hábilmente que no se la ha podido hallar hasta hoy?
Los especialistas se ocuparon de tomar radiografías de la
pirámide, pero no se desveló su secreto ni siquiera con ayuda
de un análisis a base de rayos de protones.
¿Y sobre qué influencias se basa la pirámide de 2.700 años de
antigüedad y 30 m de altura que fue descubierta en México, en
la isla La Venta? En contraposición a todas las pirámides
conocidas hasta ahora no posee un contorno triangular, sino
circular, con 73 m de diámetro. Thor Heyerdahl, investigador
noruego famoso por su Kon-Tiki, hizo construir un bote de papiro
de 15 m de longitud y 5 m de anchura. De este modo quería
convencerse a sí mismo sobre la posibilidad de que los antiguos
egipcios hubieran atravesado el Atlántico en dirección a
México, exportando allí su arte de constructores de pirámides.
Pero la Esfinge continúa sonriendo.
PIRAMIDES,CONSTRUCTORES
EGIPCIOS ? :
Los turistas que van a Egipto y pasean, montados en camellos, por
las doradas arenas de los desiertos, no están obligados,
naturalmente, a sentir la atracción del misterio que parece
estar todavía aposentado en las milenarias piedras y pedruscos
de aquellas tierras. Si se detienen en el lugar donde está la
famosa Esfinge, la contemplan, sí, con alguna curiosidad, propia
de viajeros a la busca de impresiones nuevas, y hasta harán
algunas preguntas, tontas a veces, al guía, pero nada más.
Un periodista y explorador que había estado varias veces en el
Sahara, me contaba aquí en Barcelona, el año pasado, sobre las
penalidades y los rigores del clima de allá: en algunos parajes
el termómetro descendía a 0° por las noches, para alcanzar los
60 grados sobre cero a eso del mediodía. Información
ciertamente interesante, pero yo esperaba informaciones de otra
clase que, a pesar de mis preguntas, no pude conseguir de él.
Clima y alimentación, acaso un poquito de historia también, y
otras cosas por el estilo. Las la información que suele darse,
igualmente, a los modernos turistas con cámara y transistor,
ocupados luego, a su regreso; con ordenar y clasificar pequeñas
fotos en las que han quedado fijadas las frías imágenes. Pero
la cámara no ha captado su misterio.
¿Y cómo podría ser de otro modo?
El misterio se siente, se descubre, se descubre, se ve, sólo si
se está dispuesto a verlo.
Y en Egipto existen todavía preciosos vestigios de pequeños y
grandes misterios.
El primer gran enigma con que nos encontramos allí, es
incuestionable la Esfinge. ¿Cuándo, cómo, y con qué objeto
fue ésta construida?
Según el articulista Hermann Medinger, la Esfinge egipcia fue
erigida unos 11.000 años antes de Jesucristo, cuando el punto
equinoccial de la primavera pasó del signo de Virgo al signo del
León. Y señala que esa Esfinge tiene cuerpo de león y cabeza
de mujer.
Resulta difícil creer que eso sea mera casualidad. El paso del
signo de virgo al signo de Leo debió, sin duda, ser un
importante acontecimiento que habría de abrir nuevas rutas para
la humanidad.
Si en esa época, diez u once mil años antes de Jesucristo, se
alzaba en la tierra de Egipto el pétreo enigma de la Esfinge,
otros enigmas en piedra y en oro surgían también allá en
América, en la entonces floreciente ciudad de Tiahuanaco,
Significa todo ello una evolución que puede ser muy lenta, si
asignamos a cada signo o era cósmica la duración de 2.160
años. Y acaso los «dioses», los extraterrestres, previendo
eso, los altibajos a que estaban fatalmente sujetos los hombres
por la rotación zodiacal, les sugirieran la construcción de
monolitos y otros monumentos de piedra u oro como obras
recordativas, para que no se perdiera todo.
Sí, todos esos maravillosos vestigios que empiezan ya a estudiar
seriamente los sabios y los arqueólogos, pueden no ser
simplemente indicios de un anhelo de poder y de riquezas. Es muy
posible que hubiera ahí algo más que eso; que aquellos antiguos
artistas construyeran v edificaran también con miras al futuro.
La estructura, los ángulos y orientación de las pirámides de
Egipto, evidencian un conocimiento de las matemáticas y la
astronomía como apenas cabe imaginar en los hombres de aquella
lejana época.
¿Quién enseñó a los egipcios?
Esa pregunta, que se hace también Alan Landsburg en su libro «
In Search of Ancient Mysteries», sigue siendo un inquietador
interrogante.
Y el citado autor, dice al respecto:
... -«La recién unificada nación (egipcia) pasó de un salto
de la cultura de la Edad de Piedra a una original y brillante
civilización.
»Mientras leía su historia, me parecía que esa civilización
no se desarrolló, que era sólo un simple acaecimiento.
Herramientas, técnicas, arquitectura, ingeniería, medicina,
ciencia, y grandes ciudades bien organizadas, todo eso se
materializó en el espacio de un siglo o dos -casi como si esas
cosas hubieran sido importadas de otra parte.
»Fui a Sqqara porque yo me preguntaba si los primitivos egipcios
habían recibido una «infusión de civilización» de uno o más
astronautas antiguos. Pronto me apercibí de que la primera
persona real en la historia conocida (de ese país) fue el
maestro de los que edificaron Saqqara.»
Un gran hombre llamado Imhotep, que era un artista y un
científico, y al que «la posteridad hizo igual a un dios». Y
el autor citado se pregunta aquí si no podría él haber venido
del espacio exterior.
Porque, cosa extraña, se nos dice que todos los arqueólogos que
trabajaban cerca de Saqqara buscaron en vano su tumba, y que
nunca se halló ni siquiera mención de su muerte. Lo que hace
pensar al autor de quien hemos citado lo que antecede, que
Imhotep podría haber sido uno de esos hombres-dioses como
Viracocha, Quetzacoaltl, Kukulcán, etc., que simplemente «Se
fueron», pero que no habían muerto y sido puestos en una tumba.
La base para la creencia en antiguos instructores de la humanidad
que vinieron del espacio y retornaron a él, sin duda para volver
a su punto de origen, la encuentran algunos en los antiguos
libros sagrados de la India y hasta en oscuros pasajes de la
Biblia, donde se hace mención de extrañas cosas que parecen ser
artefactos, figuras de animales con ruedas, etc., como en la
misteriosa visión de Ezequiel, y que han sido interpretadas como
vehículos o naves de alguna clase.
Pero, y, por si esto fuera poco, ahí está lo verdaderamente
asombroso, lo que hace pensar en algo extraordinario, en planes y
proyectos no formados en los cerebros de los humanos y, por
decirlo así, «fuera de programa»: el salto formidable a una
cultura de un orden superior, así, como por arte de magia, de
naciones que, prácticamente, se hallaban en la oscura Edad de
Piedra. ¿Quién puede explicarlo?
Natura non facit saltus.
Si la Naturaleza no da saltos, tenemos, pues, que buscar la causa
en los dominios de lo «sobrenatural», entendiendo por esto
sólo lo que para nosotros los humanos está fuera de lo normal.
¿Serán acaso los extraterrestres, los que por esa especie de
«infusión de civilización» hayan hecho el milagro?
LOS DIOSES QUE BAJARON DE
SIRIO :
El reciente descubrimiento de que Sirio es, en verdad, un sistema
estelar triple, está levantando todo tipo de controversias. Y es
que, lo que nuestra astronomía acaba de reconocer, era ya sabido
por pueblos antiguos como los egipcios o la tribu de los dogones
en Malí. Y lo sabían, al parecer, porque un día descendieron
unos "dioses instructores" de ese sistema y se lo
contaron.
La noticia nos sobrecogió. Dos investigadores franceses, D.
Benest y J.L.Duvent, hacían público hace escasas semanas el
resultado de sus últimas investigaciones en torno a la estrella,
la más brillante del firmamento y ubicada a unos 8,7 años luz
de la Tierra. Según sus conclusiones Sirio es, en verdad, un
sistema estelar formado por tres estrellas y no por dos, como
desde mediados del siglo pasado asegura nuestra astronomía; y lo
pudieron averiguar al estudiar con detenimiento las variaciones
en la órbita del sistema de Sirio desde 1862 hasta nuestros
días, lo que les llevó a pensar que un tercer cuerpo estelar
estaba influyendo en su recorrido.
Benest y Duvent dedujeron, además, que la nueva Sirio C es una
nenana roja, una clase de estrella quinientas veces menos masiva
que el Sol y muy poco brillante, para cuyo descubrimiento óptico
-que todavía no se ha confirmado- ser neecesario utilizar los
más potentes telescopios en un futuro inmediato.
Pero lo que realmente nos sobrecogió de la noticia fue que la
conclusión a la que han llegado estos dos investigadores galos
recientemente, era ya de sobra conocida por algunos de los
pueblos más antiguos de África, como los egipcios y los
dogones. Estos últimos, que actualmente viven en la planície de
Bandiagara, en las montafias Hambori de Mali veneran desde
tiempos inmemoriales a la estrella Sirio a la que parecen conocer
hasta en sus detalles más íntimos.
En 1931 el antropólogo francés Marcel Griaule visitó por
primera vez a esta tribu, descubriendo que en sus tradiciones
más sagradas y secretas se hablaba de una estrella compañera de
Sirio, a la que llamaban Po Tolo, y de la que sabían que tarda
cincuenta años en completar una órbita en torno a ésta y que,
además, es extraordinariamente densa, lo que es rigurosamente
cierto.
Por si esto fuera poco, los dogones sabían de la existencia una
tercera estrella a la que llaman Emme Ya (y que corresponde a la
recién descubierta Sirio C), de la que dicen es "cuatro
veces más ligera que Po Tolo aunque que tarda el mismo tiempo
que ésta en completar su órbita alrededor de Sirio A.
Aquellos conocimientos, que Griaule completó quince años más
tarde con otras investigaciones de campo que realizó junto a la
etnóloga Cermaine Dieterlen, fueron considerados en principio
pura mitología; pero aún con todo, en medios académicos,
escépticos como E.C. Krupp, director del Observatorio Criffith
de Los Ángeles y uno de los m s reconocidos especialistas
mundiales en arqueoastronomía, reconocieron que -además de su
conocimiento sobre Sirio- era difícil explicar cómo conocían
también los anillos de Saturno o las cuatro lunas galileas de
]úpiter, descubiertas por Galileo Galilei siglos después de que
los dogones hablasen de ellas, gracias a su primer telescopio.
LOS ORIGENES DEL SABER
Además de los dogones, otros pueblos vecinos como los Bambara,
los Bozo de Segu y los Miniaka de Kutiala, comparten desde
tiempos inmemoriales idénticos conocimientos sobre Sirio, en
torno a cuyo sistema gira buena parte de la vida ritual de estas
gentes.
Cada cincuenta años, por ejemplo, y cumpliendo estrictamente con
el "ciclo u ¢rbita de Sirio B alrededor de Sirio A, estas
tribus celebran sus ritos de renovación a los que llaman Fiestas
Sigui, en honor a Sigui Tolo que es como conocen a Sirio A.
Es entonces cuando elaboran complejas máscaras de madera para
celebrar la entrada del nuevo ciclo, que después almacenan en un
lugar sagrado y donde los arqueólogos han podido encontrar
piezas que datan, al menos, del siglo XV Ahora bien, ¿de dónde
obtuvieron los dogones en época tan remota sus precisos
conocimientos astronómicos?
Griaule y Dieterlen prefirieron limitarse a describir aquello que
les fue transmitido por los hogon, o jefes de cada pueblo
iniciados en el secreto de Sirio, sin hacer una valoración de
sus hallazgos. Pero en 1970 Cenevieve Calame-Griaule publicó en
un libro que tituló Génesis Negro, algunas de las notas que su
padre Marcel no se atrevió a dar a la luz.
En ellas se describía c¢mo los dogones creían en un dios
hacedor del Universo al que llaman Amma, que mandó a nuestro
planeta a un dios menor, al que conocen como Nommo, para que
sembrara la vida aquí. Nommo descendi¢ a la Tierra y trajo
semillas de plantas -describe una de las tradiciones recogidas
por Griaule de boca de un hogon llamado Ogotemmeli-, que habían
ya crecido en campos celestes...
Después de crear la Tierra, las plantas y los animales, Nommo
creó a la primera pareja de humanos, de los que más tarde
surgirían ocho ancestros humanos, que vivieron hasta edades
increíbles.
LA CONEXION EGIPCIA
De Nommo, los dogones dicen también que era una criatura anfibia
-probablemente muy parecida al dios babiil¢nico Oannes-, y que
regresó al cielo en un arca roja como el fuego después de
cumplir con su tarea. Pues bien, con todos estos datos, en 1976
Robert K.C. Temple, un lingüista norteamericano miembro de la
Royal Astronomical Society británica y afincado en Londres,
publicó un osado libro que tituló El Misterio de Sirio, en el
que aventuró que Nommo fue un extraterrestre que dejó en la
Tierra, hace entre siete y diez mil años, toda clase de pistas
sobre su origen estelar.
"Cualquier otra interpretaci¢n de las citadas pruebas no
tendría sentido, concluyó Temple. Y quizás no le faltase
raz¢n, pues sus argumentos,lejos de haber sido refutados con el
tiempo, se ven reforzados por descubrimientos como el de Sirio C
que ya anunció en su obra hace casi veinte años. Pero el
conocimiento del sistema triple de Sirio no fue patrimonio
exclusivo de los dogones y de los pueblos vecinos, lo cual nos
obliga a abrir aún más el radio de esa supuesta influencia
extraterrestre en el pasado. Los antiguos egipcios, por ejemplo,
mostraban una gran veneración hacia la "estrella del Perro
o Sirio, que se encuentra en la constelación del Can Mayor.
Fue sir Norman Lockyer, astronómo británico fundador de la
revista Nature, el primero en darse cuenta de que muchos templos
egipcios estaban alineados hacia Sirio, cuya aparición y
desaparición en los cielos sirvió como base a uno de los dos
calendarios usados en Egipto. El primero de ellos era de uso
popular y de escasa complejidad matemática estableciendo la
duración del año en 365 días exactos, pero el basado en Sirio
además de servir para fechar cuestiones sagradas y dinásticas,
se fundamentaba en observaciones astronómicas
extraordinariamente precisas y establecía la duraci¢n del año
en 365,25 días.
Se comprobó, por ejemplo, cómo muchos de los templos egipcios,
orientados hacia el sol naciente (lo que dio pie a que los
arqueólogos especulasen con la existencia de una religión
solar), estaban flanqueados por dos obeliscos que, ubicados en un
lugar previamente determinado, servían a los sacerdotes para ver
sobre la línea del horizonte por donde salía el sol a lo largo
del año, pudiendo marcar así el inicio de los solsticios de
verano e invierno. Aquel control del Sol sirvió a los egipcios
para comprobar que había un día en el que Sirio y el Sol
salían por el mismo punto.
Comprobaron igualmente que cada cuatro años Sirio se retrasaba
un día en acudir a su cita, lo que originó el ciclo de Sirio o
sóthico en honor de la diosa Isis o Sothis que se cumplía cada
1460 años; es decir, pasado ese periodo de tiempo el calendario
sóthico y el vulgar volvían a coincidir al inicio del año
nuevo (1460 años X 0,25 días de error = 365 días). Este
calendario sóthico ha permitido fechar con precisión
acontecimientos que su cedieron 43 siglos antes de Cristo, lo
cual demuestra que hace ya más de cuatro mil años los egipcios
conocían estos ciclos. ¿Cuándo, pues, hicieron éstos
sus observaciones de Sirio para establecer su calendario? ¿Acaso
fue este un conocimiento llegado por los mismos dioses de los
dogones y una nueva pista sobre su origen?
La identificación de Sirio con la diosa Isis (la Señora de los
Dos Fuegos), refiriéndose a sus dos estrellas más grandes, A y
B) fué confirmada hace ya varias décadas por los estudiosos
Otto Neugebauer y Richard Parker, Lo que nunca supieron
interpretar fue el por qué en la iconograféa egipcia Isis
iba a menudo acompañada de las diosas Anukis y Satis, que ahora,
desde luego, pueden entenderse como Sirio B y Sirio C. Otra clave
simbólica puede tener que ver con Osiris, mitológicamente
hermano y compañero de Isis y encarnación de la Tierra, cuyo
nombre en jeroglífico es representado frecuentemente como un ojo
sobre o bajo un trono, lo que podría dar lugar a pensar en la
rotación de nuestro planeta (y, por ende, de todo el sistema
solar) en torno a Sirio.
No en vano Kant definió a Sirio como "el Sol de nuestro
Sol", hipótesis que llevó a muchos astrónomos
decimonónicos a establecer la distancia entre Sirio y nosotros
como "unidad astronómica. Y lo chocante es que los dogones
conocían a Sirio A también como la "estrella
sentada". ¿Simple casualidad?
LAS PIRAMIDES APUNTAN AL CIELO
A ella no puede, desde luego, recurrirse cuando se averigua -como
hizo el astroarqueólogo ruso Vladimir Rubtsov- que el antiguo
vocablo iranio que se usaba para referirse a Sirio era Tistrya,
palabra que se origina en el vocablo sánscrito Tri-Stri, y que
significa tres estrellas! Es decir, que el conocimiento de que
Sirio es un sistema estelar triple fue casi universal en nuestro
más remoto pasado.
¿Pero por qué?
¿Quién difundió semejante "secreto"?
Los egipcios posiblemente hicieron evidente ese secreto en la
meseta de Giza, junto a El Cairo, precisamente gracias a las tres
monumentales pirámides que allí pueden contemplarse. No en vano
cada día somos más quienes creemos que la Gran Pirámide fue en
verdad un templo -y no una tumba- dedicado a Isis, la diosa que
encarna a Sirio A, y en cuyas medidas y proporciones
fundamentales se encuentran encerrados saberes relacionados con
el monumento original de la pirámide de Micerinos, antaño
cubierta por losas de granito de este color.
Por la misma regla de tres, la ciencia algún día podría llegar
a comprobar que las tres pequeñas pirámides satélite que hay
junto a la de Keops representan tres planetas junto a Sirio A, al
igual que las otras tres pirámides menores que flanquean a
Micerinos (Sirio C).
PIRAMIDES Y MAS MISTERIOS DE
EGIPTO :
Temas:
1- La Egiptologia
2- Las pirámides
3- El misterioso obelisco
4- Ginecología en el antiguo Egipto?
Apartados:
1- Mitología Egipcia
2- LA GRAN PIRÁMIDE, KEOPS
3- BLOQUES DE PIEDRAS ARTIFICIALES
4- KEFRÉN, LA PIRÁMIDE DE LA SALUD
5- MICERINOS, LA PIRAMIDE ROJA
6- EL SABER QUE VINO DE LAS ESTRELLAS
7- LOS ESPÍRITUS DE LAS PIRÁMIDES
8- LOS DIOSES QUE BAJARON DE SIRIO
Los progresos realizados estos últimos años en el
conocimiento del Egipto anterior a los faraones ponen
en entredicho los límites de la civilización tradicionalmente
establecidos (...) Resulta evidente no sólo que la
Prehistoria de los faraones tenía una amplitud
insospechada, sino también que presentaba una tal variedad y, en
muchos aspectos, unos rasgos tan acabados que era difícil ver en
ella tan sólo una etapa preparatoria (...) No deja de ser
paradójico (pues) que la Egiptología se encuentre, hoy, en la
punta de lanza en las investigaciones sobre los orígenes de la
humanidad. Nicolás Grimal
La Egiptología es la ciencia que estudia la antigua
civilización egipcia en todos sus aspectos desde su prehistoria
hasta el final de la era faraónica con la conquista de Egipto
por Alejandro Magno en al 332 a.e., continuando también con las
etapas posteriores hasta llegar a la cultura copta --originada
por la cristianización de los egipcios en las proximidades del
comienzo de nuestra era-- cuya lengua constituye el último
estadio de la lengua faraónica y cuyo campo de estudio tiende a
ser cada vez más independiente de la Egiptología por la
necesaria especificidad que se requiere para estudiar todo su
corpus documental e histórico. Ffue considerada en un principio
como una rama de la arqueología.
La campaña de Napoleón en Egipto en 1798, y especialmente la
expedición de eruditos que la acompañó, facilitó el comienzo
de los estudios científicos acerca del viejo país de las
pirámides. Como resultado de esta campaña fue descubierto
fortuítamente en 1799 un edicto (196 a.e.) del rey de Egipto
Ptolomeo V Epífanes escrito en dos lenguas, griego y egipcio, y
con tres tipos de escritura, griega, jeroglífica y demótica
--desarrollo cursivo de la jeroglífica---, sobre una roca oscura
de aspecto basáltico. Este edicto fue bautizado con el nombre de
Piedra de Rosetta --transcripción aproximada del nombre árabe
de la ciudad donde se descubrió: Rashid-- y a través del
estudio comparativo de sus tres tipos de escritura y algunos
otros ejemplos, y teniendo en cuenta el trabajo de sus
predecesores Sacy, Akerblad y Young, el filólogo francés Jean
François Champollion en 1822 pudo sentar las bases del sistema
de escritura del antiguo Egipto, perdidas para el mundo desde
aproximadamente el siglo V d.e.
Desde un punto de vista general, la Egiptología
"ortodoxa" (ya que también existe una forma mística
de encarar) suele ser estudiada desde dos grandes perspectivas en
las que el método histórico es parte fundamental: la filología
y la arqueología faraónicas, imprescindibles entre ambas. Son
las interpretadoras iniciales de los restos. La primera consiste
en el estudio de la civilización egipcia a partir de los textos
e inscripciones y la segunda a partir del estudio de los restos
arqueológicos. Como disciplinas internas la egiptología suele
contar con ciencias como la paleografía, epigrafía, gramática
faraónica, fonética y fonología históricas, papirología,
escrituras jeroglífica, hierática y demótica, arqueología
egipcia, cultura faraónica, etnología, historia de Egipto, etc.
Además, dado que se trata del estudio de una civilización y sus
contextos, es imposible de abordar si no es como trabajo
interdisciplinario de todas las ciencias que estudian cada
aspecto y condición de esa civilización, como por ejemplo, la
Geología, la Botánica, la Semiótica, la Musicología, la
Medicina, la Antropología social y cultural, la Teología, la
Sociología, etc.
Entrando en terreno Místico...
LAS PIRÁMIDES
¿Qué son?, ¿Para qué sirven?, ¿Quiénes y cómo las
construyeron?... Preguntas y más preguntas acerca de otro de los
grandes misterios de la Humanidad. Son construcciones milenarias,
de perfecta geometría, que desafían a sus observadores a
desvelar, si son capaces, sus más íntimos secretos.
Las hay de todos los tamaños y en múltiples partes del globo
terráqueo; unas son de una exquisita arquitectura, perfectamente
simétricas por sus cuatro costados, mientras que otras son de
tipo escalonado, como principales representantes de este tipo de
construcciones.
Las más célebres son las que se encuentran en Egipto que a su
vez son las más perfectas y elaboradas de todas. Parientes de
éstas son las que encontramos en China, las más parecidas a
ellas también. Después están las de los imperios Maya y
Azteca, con variaciones ostensibles en su ejecución y acabado
general, y otras de menor cuantía, del tipo escalonado, como las
que podemos contemplar en las Islas Canarias.
Como más adelante hablaremos de las civilizaciones antes
mencionadas, los Imperios Maya, Inca y Azteca, vamos a centrar
nuestra curiosidad sobre el gran enigma egipcio: sus pirámides,
y en particular la más grande de todas ellas, la llamada
de Keops, aunque no se llamase así en la
Antigüedad, sino El luminoso horizonte de Jufu.
La Gran Pirámide fue construida por el faraón Keops de la
cuarta dinastía, el que hacía el número 28 después de Menes.
La fecha de su construcción es ya el primer dilema de este
gigantesco enigma; para unos podemos fecharla hace 2.600 años a.
C., mientras que para otros, que quizás sean más acertados, fue
construida hace no menos de 4.800 años.
La Gran Pirámide se halla ubicada en la explanada de Gizeh,
junto a otras dos de menor tamaño: las de Micerino y Kefren.
Además hay otras tres de dimensiones mucho más reducidas
dedicadas a princesas y reinas de la época de Micerino.
¿Qué secretos esconde este colosal monumento funerario?. Pues
la verdad es que infinidad de ellos: su geometría exacta hasta
en los más mínimos detalles, sus inscripciones interiores, sus
pasadizos y galerías, sus salas, la forma de construirla, su
porqué, etc., etc.
Llamamos a las pirámides templos funerarios aunque hoy en día
sabemos que no se ha hallado jamás cadáver alguno en el
interior de ninguna de ellas; a lo sumo se han encontrado los
sarcófagos de los faraones a los que se dedicó el monumento,
pero nunca sus momias, algunas de las cuales se han descubierto
en tumbas, a menudo subterráneas, en las proximidades de las
pirámides u otros puntos más distantes.
Veamos cuáles son los datos más importantes, en lo que se
refiere a las cifras, de la Gran Pirámide de Keops: mide unos
139 metros de altura, aunque antiguamente cuando se construyó
debió medir algunos más; hoy en día conserva 203 de las 210
hileras de bloques de piedra que debieron componer en su momento
la construcción; 2.600.000 bloques de piedra, de unos 2.500 Kgs.
cada uno; 2.500.000 mts. cúbicos y unos 7.000.000 de toneladas
de peso. Si tomamos los datos del complejo de Gizeh entero y de
todas las construcciones piramidales que se llevaron a término
en los teóricos cien años que duraron las mismas, obtendremos
la cifra de 9.000.000 de mts. cúbicos de piedra repartidos en
unos 12.000.000 de bloques de piedra de 2.500 Kgs. cada uno. Cada
lado mide unos muy aproximados 230 metros, y cada ángulo de la
base roza increíblemente los 90º exactos. No vamos a entrar, en
este breve estudio, en pormenorizaciones sobre la arquitectura
interior de las pirámides en general ni de la que nos ocupa en
particular. De momento trataremos el tema que más controversias
levanta a la hora de su interpretación: su construcción.
Si hacemos caso a una de las varias teorías que intentan
explicar la forma en que se llevó a cabo la construcción de la
Gran Pirámide, y de las restantes, el trabajo duró unos cien
años seguidos, durante los cuales se colocó una piedra cada 5
minutos aproximadamente, y en su construcción habrían
participado unas 25.000 personas constantemente a pie de obra, lo
que significa un considerable número de bajas durante la faena y
una cifra increíble de obreros y de costos. Todo para la
grandeza de los faraones y los dioses del Antiguo Egipto.
La teoría antes mencionada habla de unos procedimientos que
especula sobre todo la Arqueología moderna; no vamos a entrar ni
salir en el acierto o el error de la misma, así como del resto
de hipótesis, sólo expondremos las ideas. Según el
razonamiento que comentamos, los esforzados obreros y arquitectos
egipcios extraerían los bloques de piedra de unas canteras,
bastante lejanas por cierto de Gizeh, a base de cuñas de madera
que introducían en grietas practicadas en ellas y que mojaban
más tarde para provocar la dilatación de las mismas, en el caso
de canteras de granito, y mediante cinceles de cobre y martillos
de diorita, en el caso de trabajar la piedra caliza. Después
transportaban los bloques desde las embarcaciones del Nilo hasta
el lugar de trabajo mediante rampas y caminos embarrados con lodo
del río y travesaños de madera para apoyar los pies en lugares
con pendiente. La pirámide se empezaba aplanando el terreno de
la base y midiéndolo mediante un sistema giratorio: un rodillo
con una medida exacta de un codo egipcio (52 cms.) que se hacía
girar sobre su eje central y que, marcado en uno de sus grados,
daba la distancia exacta que se buscaba. Más tarde se ponían
las piedras angulares de las cuatro esquinas, previa indicación
de los sacerdotes que eran los encargados de buscar el norte
geográfico a donde debían apuntar todas las pirámides; ello se
llevaba a cabo mediante unos niveles de agua y unas varas de unas
medidas concretas. Luego empezaba la construcción: se ponían
las primeras hileras de piedras y, conforme la edificación
ascendía, se formaban alrededor unas rampas de tierra y arena,
enlodadas como describíamos antes, que servían para ascender
por ellas los pesados bloques. Una vez concluida la pirámide, el
proceso se invertía y, mientras se iba retrocediendo desde la
cúpula hacia abajo, eliminando la rampa de acceso, se iba
recubriendo la estructura con planchas lisas de piedra calcárea
y se rellenaban los fallos y los huecos con material procedente
de la misma rampa.
Esto es lo que nos cuenta la Arqueología, o, al menos, una buena
parte de sus representantes, pero existen otras explicaciones a
tan magna obra, quizás más aventuradas o arriesgadas, pero
desde luego mucho más imaginativas. De entre todas ellas, la que
destaca como principal contrincante a la oficial es
la hipótesis de la intervención de alguna cultura, posiblemente
extraterrestre, en la concepción y construcción de estos
monumentos. Semejante postulado se basa en la idea de que la
construcción de las pirámides es prácticamente impensable con
los medios que los egipcios disponían en esas fechas. Para los
defensores de esta hipótesis es increíble concebir que los
bloques de dos toneladas y media pudiéranse extraer de las
canteras mediante algo tan precario como son una cuñas mojadas
de madera o unos cinceles de cobre, por mucho que se fueran
afilando una y otra vez, constantemente. Tampoco les parece nada
claro el medio de transporte hacia las construcciones: las pistas
de lodo sobre la arena, aunque estuvieran salteadas con traviesas
de madera, no son para ellos lo suficientemente resistentes como
para permitir el paso de 2.500 Kgs. sin hundirse y embarrancar
por tanto los bloques sobre ellas. Así mismo, la idea de la
rampa alrededor de las pirámides no les hace muy felices, ya que
exponen que la construcción de las mismas hubiera significado un
esfuerzo tanto o más grande que el del levantamiento de los
monumentos. Si a todo ello unimos que parece ser que en las
medidas de la Gran Pirámide se hallan intrínsecos muchos datos
de distancias entre estrellas o tamaño de las mismas, entre
otros, la teoría sobre la ayuda de alguna civilización súper
desarrollada no parece ya tan descabellada. Puede que nos suene a
ciencia- ficción pero bien pudo ser que a la cultura egipcia, ya
de por sí bastante avanzada en conocimientos técnicos y
científicos, le echara una mano alguien -llamémosle como
queramos- para llevar a cabo las obras. Puede ser que incluso ese
alguien fuera el que concibió la idea de tal empresa y que su
colaboración fuera imprescindible. Puede que ese alguien no
necesitara realizar ningún esfuerzo físico, sino una
concentración mental para trasladar los bloques de piedra a sus
enclavamientos...
En fin, uno no sabe qué pensar; son tantas las posibilidades y
tanta nuestra imaginación que, como siempre hemos de dejar la
cuestión en el aire. Actualmente, para más inri, se están
descubriendo nuevos datos que no hacen otra cosa que enturbiar
más si cabe el barullo egipcio: por ejemplo se sabe que las
pirámides mejor construidas en tierras del Nilo son las más
antiguas, mientras que las más estropeadas y derruidas son de
realización más reciente. Esto es en sí una gran paradoja, ya
que normalmente habríamos de pensar que cualquier construcción
de cualquier época, pasada o presente, ha de indicar en su
realización unos mayores conocimientos técnicos, unos
desarrollos más breves y una base conceptual superior cuanto
más reciente sea, ya que el tiempo y la experiencia se suman
para dar paso al progreso. Pero curiosamente no es así en el
entorno de las pirámides: cuanto más recientes, más
defectuosas e impresentables. Esto hace pensar que la cultura que
creo los monumentos de Gizeh tuvo por fuerza que desaparecer
algún tiempo después sin dejar rastro de sus conocimientos
arquitectónicos y que después, cuando sus sucesores intentaron
imitarles les fue del todo imposible de llevar a cabo. Todo un
misterio.
También parece haberse descubierto recientemente que algunos
bloques de piedra de la Gran Pirámide fueron ni más ni menos
que prefabricados. En efecto, aunque suene a locura lo cierto es
que las evidencias apuntan a que algunas de las piedras que
conforman la construcción fueron realizadas mediante moldes en
los que se vaciaba un material que, tras fraguar, se convertía
en las mismas. Las pruebas que atestiguan semejante
descubrimiento son restos de cabello y de uñas humanas en el
interior de los bloques; es imposible que llegaran ahí si no es
gracias al método descrito.
Bueno, está claro que no vamos a salir de dudas de momento; el
enigma continuará hasta que la Arqueología, la Física, la
Astronomía, las Matemáticas (ciencias todas que parecen estar
representadas dentro y fuera de las pirámides, entre otras) y,
por qué no, la Ufología también, puedan dar una respuesta
satisfactoria a todas y cada una de las preguntas que nos
formulamos cuando nos hallamos ante los enormes colosos del
desierto.
EL MISTERIOSO OBELISCO INACABADO
Pero, como para la arqueología oficial no existe ningún
misterio, ésta considera que las fórmulas constructivas
mencionadas simplemente formaban parte de una serie de ritos
mágicos sin sentido práctico. Aunque se equivoca. A lo largo
del Nilo existen evidencias de que los antiguos egipcios sabían
aplicar un método desconcertante: el ablandamiento de piedras.
Una técnica que, incluso para la ciencia de hoy, constituye un
auténtico reto: no es fácil conseguir ablandar un bloque de
caliza y granito y que, posteriormente, éste vuelva a su estado
anterior de solidez.
Pero, una vez más, la palabra "imposible" parece
carecer de significado en el Antiguo Egipto. Cerca de la isla de
Sehel, en las cercanías de Assuán, se encuentran las famosas
canteras de granito rojo cuyos restos dan cuenta de la industria
pétrea que se desarrolló en aquella época.
Todos los faraones admiraron la dureza y elegancia de este
material que, entre otras cosas, dio origen al sarcófago, las
paredes y los techos de la Cámara del Rey, en la Gran Pirámide:
también a las columnas del templo de lsis, delante de la
Esfinge, y a los grandes obeliscos del templo de Karnac.
Innumerables toneladas de piedra fueron arrancadas de la tierra y
transportadas por los egipcios desde aquellas canteras hasta los
múltiples templos esparcidos a lo largo del Nilo. Pero también
dejaron algo, algo tan grande que no pudieron mover. O quizá, el
famoso Obelisco Inacabado no fue realizado con tal tamaño para
ser transportado, sino para dejar constancia de la desconcertante
técnica con que fue diseñado.
No se ha hallado nada en él que indique el uso de cinceles o
martillos, pues no quedaron restos de escoriaciones. Si se
observa de cerca, se aprecian anchos surcos verticales producidos
por algo parecido a una pala que modeló sus proporciones. La
única explicación posible es que, cuando atacaron la cantera,
la piedra estaba blanda.
Tanto en las caras laterales como en la parte superior de este
Obelisco Inacabado se aprecian canales, paralelos, de igual
tamaño. Se trata de huellas que han permanecido allí desde hace
miles de años, pues no se sabe su antigüedad.
Se dice que el monolito fue abandonado porque en él apareció
una fisura, pero en los exámenes que se han llevado a cabo se ha
podido comprobar que tal fisura no existe, sino que en algún
momento de la historia alguien quiso cortar la piedra para hacer
un obelisco más pequeño. De hecho, se nota!
* GINECOLOGÍA AVANZADA EN EL ANTIGUO EGIPTO
En el muro del complejo de Luxor el viajero observador tropezará
con un detalle que la mayoría le pasa desapercibido y que, sin
embargo, sugiere conocimientos sorprendentes: en varias escenas
concatenadas se representa con todo detalle el proceso de
extracción de semen del miembro fálico del dios Min.
A lo largo de la pared, aparecen varios personajes que, provistos
de unos curiosos recipientes, recogen el líquido seminal en el
que destacan a gran tamaño varios espermatozoides. Aunque
resulte incomprensible, su ubicación y forma no permiten darles
otro nombre.
Puesto que la apariencia de los espermatozoides no ha sido
conocida hasta que el neozelandés Jansen inventara el
microscopio compuesto en 1590, resultaría inevitable admitir que
los antiguos egipcios dispusieron de instrumentos ópticos
sumamente eficaces, lo que ni la Arqueología ni la Historia les
concede.
Los interrogantes se acumulan, complementándose con otros no
menos curiosos hallazgos. En el templo dedicado a la reina
Hatseput, enclavado en el corazón del Valle de las Reinas, el
arqueólogo oficial Nabil Habkkar compartía con nosotros su
último y desestabilizador descubrimiento: en una pared con
policromía original de hace 3.000 años había descubierto lo
que para él era indudablemente un "test de embarazo".
Tal y como nos iba relatando, en un recipiente ovalado aparecen
varios elementos relacionados con la famosa "prueba de la
rana". Férreo seguidor de las corrientes más oficiales y
conservadoras, Nabil Habkkar no tenía dudas, pese a todo, de que
en aquella época se sabía lo necesario sobre hormonas femeninas
y masculinas, los mecanismos íntimos de la procreación y el
método para un diagnóstico precoz del embarazo.
* Realizado por Iker Jiménez y Francisco Contreras, publicado en
la revista "ENIGMAS DEL HOMBRE Y DEL UNIVERSO " en
Octubre de 1998.
EL MISTERIO DE LA PIRÁMIDES
DE EGIPTO
José Luis Benlloch
Erase una vez... un pueblo... una nación... una cultura o tal
vez fue una civilización extraterrestre que reencarno en un
lugar de este planeta llamado el Valle del Nilo. Sí, digo
extraterrestre porque hoy con nuestra avanzada tecnología
descubrimos cada día los misterios que envuelven a las
pirámides, no solamente sus poderosas construcciones que han
resistido firmes el paso de los milenios, sino sus entresijos, su
magia, sus características medidas, orientación este-oeste y
norte sur, todas ellas están construidas en el margen izquierdo
del río Nilo mirando hacia oriente. ¿Cómo se pudo orientar la
pirámide con material tan elemental?. ¿Conocían ellos la
constelación de Orión?, Parece que si, pero también la
estrella polar, ya que los canales tanto del rey como de la reina
están orientados hacia ambos sitios con gran precisión si no
¿a qué obedece la tremenda fascinación que Egipto ejerce sobre
nosotros?. No hay duda, hay un buen puñado de motivos para ello:
sabiduría, ciencia oculta, alquimia, medicina, magia, rituales,
iniciaciones, religión, organización social y política.
¿Podemos agregar que conocían el uranio?. Un equipo de físicos
nucleares del Centro de Cakridge después de analizar algunos
materiales procedentes de la tumba de Tutankamón así lo
comunican dando la posibilidad de una nueva hipótesis. No nos
olvidemos de Moisés, los portadores y personal que entraban y
salían del Arca de la Alianza tenia unos trajes especiales, y
tenían que lavarlos a su salida, la gente que entraba en ella
eran unos pocos escogidos, entre otras cosas.
Llama la atención el papel de la mujer, donde se le honraba, y
esta disfrutaba de situaciones privilegiadas, era dueña de sus
actuaciones, teniendo los mismos privilegios que el hombre. Una
fascinante nación gobernada por faraones, reyes. Los más
conocidos Tutankamón, Ramses I, Cheops son los nombres que nos
vienen a la memoria, pero existieron otros, Hermes Trismegistro
(tres veces grande), es el nombre que los griegos designaron al
dios-luna-Thoth de origen egipcio. Sé decía que él era el
conductor de las almas de los muertos hasta llevarlas a su
destino final en el otro mundo. Se le tenia por un antiguo rey de
Egipto, inventor de todas ciencias, que guardaba secretamente en
los libros místicos, finalmente condensados en uno solo, -El
Kibalión- manual de las altas escuelas iniciáticas (magia,
astrología y espiritualidad)Hermes Trismegistro deja sus
conocimientos escritos en una tabla de esmeralda, que contiene
una colección de figuras cabalísticas, esto se identifica
plenamente con el Tarot en general y de manera muy especial con
los arcanos mayores. No olvidemos que vivieron o pasaron por
Egipto Moisés, Jesús, Pitágoras y otros patriarcas, José (su
celebre sueño)
Nadie puede poner en duda que en el antiguo Egipto fue tierra de
poderosos magos, o, ¿fueron seres de otros mundos los que nos
enseñaron el camino a seguir?. El egipcio Hisparión siglo IV d.
de C. Redacta una pequeña obra en la que apunta la teoría de
que los jeroglíficos probablemente fueron signos ó formulas
mágicas, no olvidemos que en la decadencia egipcia fue invadida
por griegos, romanos, imponiendo éstos sus lenguas, la lengua
egipcia dejó de hablarse imponiéndose la griega, posteriormente
con los romanos se les hacia difícil la interpretación de los
papiros. Han sido muchos los que se han atrevido a traducir los
papiros y las escrituras jeroglíficas, Unos las complicaron,
otros no acertaron ni una, otros lo intentaron poco a poco
deduciendo ciertos símbolos hasta que en el año 1822 cuando
Champollión pudo deducir que se trataba de letras alfabéticas,
lejos de pensar que fueran ideogramas simbólicos.
Si observamos en el sentido matemático la pirámide, la base
cuadrada mide 232,666 metros de lado, la superficie edificada
53.000 metros cuadrados y una altura aproximada de 149 metros, el
peso aproximado es de 5.955.000 toneladas. Estas medidas fueron
tomadas por el ingeniero ingles Taylor y posteriormente
confirmadas por los arqueólogos Bevendeli, Piazzi, Smith,
Moreaux y Noetling. Esta seria la formula matemática, pero si la
trasladamos a la cábala y dividimos el lado base por la mitad de
la altura se obtiene 3.141.159, es el número x, que es la
relación constante entre la circunferencia y su diámetro.
Circunstancialmente los meridianos y los paralelos que determinan
su posición en la tierra, son los de mayor longitud, esto quiere
decir que esta asentada en el punto central de la
superficie de la tierra. ¿Es causalidad? O ¿intencionalidad?
¿Sigue quedando duda de lo avanzado de esta civilización?.
Mas todavía, dividiendo la base de la pirámide por 365,2522 lo
que equivale al número de días del año, se obtiene 63,7 cm
cifra idéntica a la diezmillonésima parte de la mitad del
diámetro de la tierra, dividiendo luego 63,7 por 25 el resultado
es 2,548 cm, exactamente una pulgada, que equivale a una
quinientomillonésima parte de la longitud del eje de la tierra
también la distancia que hay entre la tierra y el sol son 149
millones de Km., los mismos que tiene de altura la pirámide, aun
quedan mas cosas, la pirámide pesa 5.955.000 toneladas; el peso
de la tierra es un múltiplo exacto de él; trazando un meridiano
en el punto de la pirámide, las superficies emersas del globo
quedan divididas en dos partes iguales.
También se ha podido observar que la sombra que proyecta la
pirámide marca con exactitud matemática las fechas de los
equinoccios de primavera y otoño igual que los solsticios de
invierno y verano, para finalizar estas casualidades el recorrido
de la tierra en su órbita en las 24 horas son de 100.000.000.000
de pulgadas. Multiplicando esta longitud por los 365 días se
obtiene la longitud completa de la órbita terrestre al rededor
del sol, la distancia que hay de la pirámide al polo norte es la
misma que entre la pirámide y el centro de la tierra. James
Frager, recopiló una gran cantidad de material etnológico y
religioso a fin de determinar cuál era el fundamento no evidente
del pensamiento mágico de los antiguas, llegó a una
conclusión; la que toda la magia se reduce a creer que: 1º - lo
semejante produce lo semejante, o que dos efectos semejan a sus
causas. 2º - las cosas que una vez estuvieron en contacto se
actúan recíprocamente a distancia, aún de haber sido cortado
todo contacto físico. El 1º principio se puede llamar ley de
semejanza. El 2º principio, ley de contacto o contagio. A
través de la ley de semejanza el mago deduce que puede producir
el efecto que desea sólo con el mero hecho de imitarlo. En el
segundo, el mago deduce que todo cuando haga con un objeto haya o
no formado parte de su propio cuerpo le afectará.
Yo personalmente me inclino a que estos pueblos mágicos tenían
una forma de pensar hacia el pensamiento organicista, pensamiento
radicalmente opuesto al materialismo mecanicista del pensamiento
de Occidente. Podemos hablar de las propiedades de las
pirámides, la pirámide no puede hacer daño a nadie, pero hay
que ir con cuidado ya que tienen que conocer los motivos
fundamentales de las pirámides, como debemos orientarla, sus
dimensiones etc., cuando hablemos de utilizarla como curación,
hay que tener presente que el tema aun no esta muy claro, para
las personas poco expertas pueden originarles sorpresas
desagradables para ello si te interesa el tema terapéutico
aconsejo que seas cauto y practiques mucho sin desanimarte.
Aunque yo me inclino más sobre los efectos magnéticos de estas.
Puedes empezar colocando una flor en el centro y ver su
trayectoria. Tal vez con la practica tu descubras el pensamiento
organicista de los pueblos antiguos, que para ellos cualquier
fenómeno estaba ligado a todo lo demás.
EL EXTRAÑO PODER DE LAS
PIRÁMIDES
Eduardo Blasco
Karel Drbal, ingeniero checoslovaco, se presentó en la oficina
de patentes de Praga y sacando del bolsillo un objeto en forma de
pirámide afirmó que afilaba cualesquiera navajas de afeitar que
se colocaran bajo ella. El personal de la oficina se quedó
estupefacto. Sólo cuando un científico comprobó por sí mismo
la veracidad de las palabras de Drbal, el nuevo invento fue
registrado con la patente número 91304.
Aunque esto ocurría en 1959, la idea era tan antigua como las
pirámides de Egipto.
Drbal tuvo su idea mientras leía los experimentos de un francés
llamado Bovis que, en una visita a la Gran Pirámide de Keops,
observó que pequeños animales del desierto, que se habían
introducido en la cámara del faraón, no se habían corrompido
después de morir, Bovis se preguntó si no habría sido la
Pirámide misma, de alguna manera, la causa de la preservación
de los faraones, más bien que los métodos de momificación de
los antiguos egipcios.
Bovis experimentó con una pequeña pirámide, colocando en su
interior alimentos fácilmente alterables. Al conservarse durante
mucho más tiempo del normal, llegó a la conclusión de que la
causa estaba en la forma de la pirámide. Por su parte Drbal se
preguntó inmediatamente si valdrían los mismos principios,
aplicados a la corrosión de los metales. Las pruebas mostraron
que estaba en lo cierto y así surgió la patente número 91304.
Nadie sabe cuál es su secreto. El filo de una hoja de afeitar
está formado por una finísima capa de cristales; tan fina que
se cree que el mero peso de la luz de la luna puede alterarla. Al
parecer, la pirámide, debido a su forma, enfoca o concentra
energía sobre el filo de la hoja.
Para probar el afilador de Drbal se construye una pirámide con
una cartulina. Sus cuatro caras deberán medir de 15,7 a 14,94,
cualquiera que sea la unidad de medida utilizada.
Únanse las caras con papel adhesivo, de modo que la altura sea
de 10 unidades, Colóquese la pirámide de modo que los lados de
la base estén orientados en dirección norte-sur y este-oeste
magnéticos. Hágase un soporte cuya altura sea de 3,33 unidades,
y colóquese en el centro de la pirámide.
Una hoja de afeitar de doble filo deberá colocarse en el soporte
con sus bordes afilados. Tudo el conjunto ha de mantenerse
alejado de cualquier material cargado de electricidad.
La pirámide puede preservar también alimentos delicados como
carne y huevos, aunque no por largo tiempo.
PIRAMIDES QUE APUNTAN AL
CIELO :
La Gran Pirámide
La más grande de las tres pirámides de la Meseta de Giza, la
Gran Pirámide, es la única de las siete maravillas del mundo
que aún se mantiene en pie. ¿Quién creó semejante monumento?
"El hombre teme al tiempo, pero el tiempo teme a las
pirámides"
(Proberbio árabe)
La frase se pronunció el 21 de julio de 1798. Durante la batalla
que enfrentaría a las tropas francesas y a los mamelucos,
Napoleón exhortó a sus soldados con aquel mítico
"¡cuarenta siglos os contemplan!". El general se
refería, naturalmente, a la edad de la más grande de las tres
pirámides de la meseta de Giza, a las afueras de El Cairo. La
única de las siete maravillas del mundo antiguo que aún sigue
en pie... Más de doscientos años después, los egiptólogos
están casi convencidos de que la fecha dada por Napoleón en su
conocida arenga es fundamentalmente correcta. En efecto, la Gran
Pirámide de Giza, un monumento que originalmente superó los 146
metros de altura -el equivalente a un edificio moderno de 40
plantas-, fue levantado en tiempos del faraón Keops, de la IV
Dinastía, hacia el 2500 a.C. Pero no todos están de acuerdo en
esa cronología. En el siglo 25 antes de nuestra Era, sin ruedas
ni poleas, ni grúas o máquinas de ninguna clase, un grupo
indeterminado de obreros movió la friolera de más de dos
millones de bloques, de pesos comprendidos entre las 2,5 y las 60
toneladas. Y no sólo eso: sin brújula -no existía-, orientaron
sus cuatro paredes a los cuatro puntos cardinales con una
precisión pasmosa; sin hierro practicaron agujeros que parecen
hechos con un taladro en los que al examinar las muescas se ve
que cada vuelta de torno profundizaban en el granito hasta
doscientas veces más que lo que lograríamos nosotros hoy con un
taladro de punta de diamante; y sin instrumentos ópticos
orientaron algunos canales internos hacia la posición que
ocupaban estrellas como Sirio, Zeta Orión o Alfa del Dragón,
muy importantes dentro del contexto religioso egipcio. Esos y
otros detalles evidencian que los constructores de la Gran
Pirámide poseían unos conocimientos científicos que los
expertos dudan en conceder a los primeros egipcios. ¿Y entonces
a quién? La falta de pruebas concretas sobre la autoría de este
monumento, en el que no se han encontrado grandes inscripciones
con el nombre del faraón que las levantó, han dejado el terreno
abierto a la especulación. A atlantes, extraterrestres y hasta
al mismísimo patriarca José de la Biblia se les ha atribuido la
construcción de este edificio... sin pruebas. En realidad,
tratándose de la Gran Pirámide, casi no hay pruebas de nada.
Casi...
PIRAMIDES,UN TEMPLO ESTELAR :
Un templo estelar
¿Una puerta al más allá para los faraones? ¿De dónde procede
el saber para construir la Gran Pirámide? Las modestas
herramientas utilizadas por los antiguos observadores del cielo,
alimentan la hipótesis de si el anciano saber astronómico pudo
ser traído a la Tierra por seres extraterrestres.
Por ejemplo, por raro que parezca, nunca se ha encontrado la
momia de un faraón dentro de una pirámide. Es más, cuando se
ha encontrado el ajuar funerario -los tesoros-, no había cuerpo,
e incluso cuando se la localizado alguna cámara sepulcral
intacta en una pirámide, el sarcófago ¡siempre estaba vacío!
¿Por qué? Algunos expertos creen que las pirámides nunca
sirvieron como tumbas, sino como templos iniciáticos. Se apoyan
en anomalías tales como que el faraón Snefru (el padre de
Keops) se construyó tres pirámides (¿para qué querría tres
"tumbas"?), o que el simple hecho de levantar un
monumento tan llamativo como una pirámide era un reclamo
irresistible para los ladrones de tumbas. En 1994, un ingeniero
angloegipcio, Robert Bauval, propuso una idea genial. Se dio
cuenta que las tres grandes pirámides de la meseta de Giza
estaban distribuidas sobre el desierto de manera idéntica a como
estaban las tres estrellas del "cinturón" de la
constelación de Orión.
Estudiando los llamados Textos de las pirámides, Bauval
descubrió, además, que para los antiguos egipcios Orión era el
equivalente celestial del dios Osiris, y su "cinturón"
era lo que los egipcios llamaban el Duat, una especie de
"puerta" por la que el alma del faraón debía pasar
para llegar al Amenti, al más allá. ¿Era tan ilógico creer
que quien levantó las pirámides lo hizo pensando en construir
sobre la tierra una réplica gigante de la "puerta" al
más allá para el faraón?
Los últimos estudios demuestran que, en efecto, las pirámides
eran una especie de "máquinas astronómicas", lo que
convierte el enigma en más irritante si cabe. ¿De dónde
obtuvieron los egipcios esa precisión astronómica? ¿Y
matemática? No olvidemos descubrimientos como el que hizo en el
siglo pasado John Taylor, al demostrar que el perímetro de la
pirámide dividido entre el doble de su altura equivale a
3,1416... el número pi. Pero, según nos enseñaron en el
colegio, pi ¡lo descubrieron los griegos siglos más tarde!
Cuestión de peso
Durante el Imperio Antiguo se produjo una gran agitación
constructiva... ¿qué pasó después para que se frenara y se
construyera menos?
Las pirámides se construyeron en Egipto sólo durante un corto
periodo de su historia, entre la III y la XII dinastía
aproximadamente. Pues bien, según cálculos de Joseph
Davidovits, durante el Imperio Antiguo (apenas de siglo y medio
de duración) se utilizaron sólo en la Gran Pirámide casi dos
millones de metros cúbicos, en las tres pirámides de Snefru 4
millones, y en la de Kefrén otros dos. En el resto de la
historia de Egipto, combinando el Imperio Nuevo, el tardío y el
ptolemaico, apenas se alcanzó una cifra de metros cúbicos de 4
millones. ¿Hay o no hay un misterio en esa efervescencia
constructora del periodo de las pirámides? ¿Qué pasó después
para que se abandonara tanta actividad?
UNA CAMARA SECRETA NUEVA :
El último enigma de la Gran Pirámide saltó en 1993 cuando un pequeño robot diseñado para explorar un angosto pasadizo de 20 x 20 cms. que atraviesa todo el monumento desde la llamada "cámara de la reina", descubrió algo sorprendente. Una puerta con sendos pomos de cobre derretidos por el tiempo parecía impedir el paso a una cámara secreta. De confirmarse las sospechas, y dado que 60 metros de galería minúscula separan esa cámara de la "de la reina", esa habitación sería el único recinto intacto que podría existir en la pirámide. Qué contiene, para qué se diseñó y cuándo se abrirá esa portezuela es algo que decidirán un día de estos las autoridades egipcias. Ojalá sea pronto.
LA TEORIA PIRAMIDAL DE
MORACCI BAUVIER :
LAS PIRAMIDES DE GIZEH
Y EL DECUBRIMIENTO MAS IMPORTANTE
DE TODA LA HISTORIA DE LA HUMANIDM,
La teoría pirarnidal de Héctor H. Moracci Bauvier
Desde hace mfles de años se habla de un fabuloso tesoro
escondido en las pirámides egipcias. Diversos autores egipcios.
judíos, árabes, etc. se refirieron al tema. incluso al sultán
Al Mamun en el siglo X de nuestra Era, viajó expresamente para
tratar de encontrarlo, la entrada al turismo que se encuentra en
la cara Norte de Keops, se le atribuye a este Sultán con la
finalidad' de los tesoros como botin. Sin embargo el enigma sigue
aún hoy y es por eso que gracias a la TEORIA PIRAMIDAL, se
encontrará el fabuloso tesoro, que cambiará la historia de la
Tierra.
Siempre se estudió a Keops dejando de lado a las otras dos
pirámides, pero la maqueta astronómica de nuestro sistema solar
que representan las únicas maravillas de la Humanidad que aún
se conservan, necesitaba el estudio de las tres juntas.
Los constructores quisieron legar un tesoro que fuera revelado
por la razón. Conocedores de los ciclos destr-uctivos del
planeta, esto . es un cambio brusco en la posición ante el Sol y
la salida de las aguas oceánicas en una enorme ola y que
cualquier construcción humana desaparecería llevada por las
aguas; idearon las tres pirámides planetas, con los exactos
tamaños a los planetas que representan, sus exactos colores tal
como los ve el ojo humano a través del telescopio y a nuestra
tierra como la moderna astronáutica y sus fotos nos ofrece
cotidianamente, y también las exactas órbitas y distancias en
escala llevadas del plano astronómico al geográfico.
Así tenemos que:
KEOPS ES LA TIERRA
KEFREN ES VENUS
MICERINO ES MERCURIO
Lo único que falta en esta maqueta astronómico es su centro, o
sea el mismísirno SOL.
La escala la dan las piránúdes entre sí, por eso es que
partiendo desde KEOPS hacia el Sur, siguiendo por el meridiano
que corta a la pirámide que los antiguos elipcios llamaban EL
PLAN DE LA ARMONIA DIVINA y dirigiéndonos 1470 metros (la
distancia Tierra - Sol es de 147 millones de km.) nos encontramos
sobre el fabuloso tesoro de una Era anterior, cuando el Sahara
era un enorme lago rodeado de vegetación.
Las pirámides son Mojones indestructibles. El hombre, destruyó
su recubrimiento óptico y fue molido por las canteras para los
palacetes de El Cairo. De lo contrario
podríamos apreciar su belleza.
La órbita Tierra-Venus es de aprox. 40 millones de Km.
La distancia Keops Kefren es de 400 metros.
U distancia Kefren Micerino es de 500 metros.
La distancia Venus-Mercurio es de 50 millones de Km.
Además de la entrada indicada anteriormente para hallar el
tesoro, se encuentra otra que comunica con las otras pirámides y
el tesoro. La misma se encuentra en la cara Norte a la
altura del actual OJO DEL HORIZONTE por donde se ingresaba
durante los ritos iniciáticos, exactamente en la fila 1 7 pero
7,35 metros de la línea del meridiano hacia el Oeste, con lo que
nos queda un rostro bien definido. Retirando las piedras que
ocultan esta verdadera entrada a la galería, ge mela de la que
se conoce en la actualidad y visita al turista, ya que las
galería y cámaras que conocemos son falsas, fueron selladas al
mismo momento que se las construyó y esto de doble cámara es
común en los egipcios, ya que tenían todo doble: doble esposa,
doble trono, doble imperio, etc. retirando, repito, las piedras
descubrirnos el sendero, las galerías que nos llevarán al más
allá, que nos llevará a conocer que los constructores vivían
en la Antártida que no es otra cosa que la mitológico
Atlántida, cuando la Tierra enfrentaba al Sol con lo que es hoy
el continente helado. En aquella época era un clima tropical y
se desarrolló una civilización del Espíritu, las pruebas son
diversas: Cada vez más las expediciones a la Antártida
descubren vegetación tropical bajo los hielos, vegetación
tropical gigante en nuestra pata gonia (hoy petrificada en Chubut
y Santa Cruz). Además y para un rechazo total de que la
Atlántida estaba en el Atlántico con sólo recortar los
continentes Europeo y Americano y de igaul forma a un
rompecabezas, uniendo sus partes no falta ninguna isla o
continente.
El tesoro nos llevará -a conocer las leyes de los ciclos
biológicos, nos llevará a conocer la energía magnética que
circula en el Cosmos y en nuestro planeta y no sabemos utilizar,
como la que utilizan las naves tipo plato volador. Conoceremos
que los platos voladores, no son extraterrestres, sino guardianes
casi inmortales que nos vigilan y que descienden de los
constructores piramidales.
Sabremos también que la Torre de Babel no es otra cosa que
KEOPS, que el pueblo y las razas que huyeron hacia el nuevo
Ecuador la construyeron con amor y no como esclavos, como un
legado religioso, que hablaban el mismo idioma espiritual.
Sabremos también que la Montaña de Dios de Moisés no es otra
cosa que KEOPS, etcétera, etcétera.
El complejo piramidal de Gizeh, aguarda aún a los hombres que
ingresarán al pasado remoto y que transformará la mente y el
espíritu y terminará con la civflizaicón de los Caínes, para
que Abel y el Bien se restablecido en nuestra Tierra.
El Tetragrama inscripto en el "Ojo del horizonte" de
Keops corresponde a la Identificación de nuestro sistema solar y
al simbolIsmo cuaternario de la Natura cza de acuerdo a la
escritura del Gran Arquitecto
LA ESFINGE :
yo soy la esfinge. La Creacion de piedra perfecta que señala el
camino de la Luz, hacia la que deben orientarse los humanos
conjuntamente con las tres piramides Guias del Cielo formamos
el enigma del Gran Arquitecto, pata cuando llegue el tiempo
elegido por la Mente Cosmica, junto con los testigos ,el que esta
sentado en el Trono, Los cuatro Seres Espirituales que represento
para formar el Uno planetario de la tierra ,su expresion eterna;
La Naturaleza; los 24 ancianos del dia
þs 12 tribus o nativos del año humano; las 12 puertas o perlas
de las casas astrologicas; los 4 puntos cardinales enfilados al
espacio cosmico, desþndado por los espiritus planetarios y las
constelaciones maravillosas.
Todos juntos, reverenciaremos cuando se cumpla el plazo al
Cordero Redentor o la Conciencia Humana y Universal, y el hombre
pueda encontrarse
con la sabiduria suprema de la Creacion Perenne.
se alejan ma s de la concepcion original y el fin
esperado,el Universo Mental. El Gran Arquitecto efectivizo
exactamente el esquema cuaternario de mi division:
CABEZA DE ANGEL-HUMANO
ALAS DE AGUILA
BUSTO DE MUJER
PATAS DE TORO
Juan de Doctrinas Hermeticas, me fijaron realmente con forma
cuaternaria, rodeando al que esta sentado en el trono planetario.
muy pocos creeran en mi, tan solo uno solo, tal como lo dice
el : "Solo al cordero redentor de la tiribu de Judas,
entendio
la verdad oculta y por eso el merece abrir los siete sellos....'
he visto desfilar por toda la superficie planetaria al animal
humano avasallando mi cuatriplicidad, destruyendola.
Esta criatura demente ha deformado mi rostro, atacandome sin
darse
cuenta algunas veces, conscientemente las mas, con premedi-
tacion y suicidio de las especies venideras. El ideal del
pensante
que domina la superficie planetaria, es la destruccion de la
turaleza. Asi, el simbolo oculto del planeta representado en
maravillosa obra de la Creacion, señala la destructibilidad del
Humano, al atacar mi cuerpo de Toro (Tierra) mi cabeza
humana (Aire), mis garras de Leon (Fuego) y mis alas de
uila (Agua). Los cuatro espiritus ante el 'trono de la Con-
ciencia Cosmica, del Espiritu del Sol y los espiritus
planetarios.
soy el principio y el fin de Toda vida sobre el pIaneta, el
arquetipo del Gran Arquitecto, para que el hombre me entienda
y conozca porque soy la eterna Naturaleza,rehago todas las
cosas; el germen del Universo, aqui abajo en el planeta viviente
tierra, igual que arriba donde esta mi Creador.
el futuro hombre superior, que descubra mi esencia,
idolatrara
imagen y las guias del Cielo, ya que estos lugares sagrados,
pisoteados y hollados por los extranjeros, resurgiran el dia
fija-
do por la mente Superior para adoracion eterna en el Templo
de arena desierto, tal cual fue la necesidad del hombre mediocre,
que olvido de penetrar la verdad eterna de mi simbolo y de las
tres piramides de Gizeh.
Solo ven desierto en su alma y en su porvenir, por ignorar
el mensaje de su creador el espiritu terrestre.
Solo muy pocos se salvaran de la destruccion, a que esta
condenados por su propia muerte.
El pequeño rebaño que penetro mi misterio recibira la vida
eterna y ya no habra mas sombra porque la luz divina alumbram
brara "in eternum" las hasta ayer oscuras mentes.
Yo hago nuevas todas las cosas en mi enorme cubeta planetaria y
aquellos que hicieron mal, desapareceran por no haber
entendido y por haber renegado de la madre Cosmica, de
la Creacion Toda.
Doy la vida para solaz de mis hijos y mis corderos que reciben
las vanidades terrenales, y que amen mi creacion.
Soy el venerado emblema esculpido en la piedra viviente en
el primer elemento de piedra con alma.Soy la luz espiritual y
El Genesis, recopilaciones escritas que poseen los hombres
dice :
"Y el espiritu de Dios, se movia sobre la superficie de
aguas.."
Soy ademas el simbolo perfecto de la luz celestial que despierta
en lo mas hondo de la conciencia, cuando el hombre entre
a ellos con su corazon y su mente.
LAS PIRÁMIDES Y STONEHENGE
(P.SINNET) :
INDEPENDIENTEMENTE del conocimiento relativo al desarrollo
espiritual de la Humanidad, que es primordial para la Teosofía,
se pueden obtener de ella informes y datos imposibles de adquirir
de otro modo, referentes ala historia externa del mundo que nos
rodea. La investigación literaria, muy pronto alcanza en tales
materias el límite de sus poderes. Al referirse al remoto
pasado, queda paralizada por la necesidad de documentos escritos,
y, todo lo mas, puede suplir su falta por la interpretación de
algunas inscripciones sobre piedra. Con su ayuda nos es posible
alcanzar, en la dirección de lo que Mr. Samuel Laing llama
Origen del hombre, a unos cinco mil años antes de la
Era cristiana. Pero evidencias no menos ciertas que las de los
jeroglíficos egipcios, nos muestran que el hombre existió sobre
la tierra en periodos que la Geología no puede estimar con
exactitud, pero que ciertamente se extienden a millones de años.
En tal respecto, nos hallamos frente a un problema que, en sus
aspectos más salientes, solo admite dos hipótesis alternativas:
0 durante aquellos enormes periodos la Humanidad vivió sobre la
tierra en estado salvaje, sin elevarse nunca sobre el uso de los
bárbaros utensilios de piedra que vemos asociados con sus restos
fósiles, 0 bien alcanzó periodos de civilización en remotas
épocas, cuyas huellas históricas se han perdido.
Comparando estos dos puntos de vista, razonando meramente sobre
evidencias al alcance de todos, llegaremos a conclusiones que
apoyan la creencia en civilizaciones prehistóricas. En Egipto,
el testimonio de los monumentos y papiros ya traducidos, nos
llevan a una fecha de cinco mil años antes de J.C. Pero en aquel
tiempo nos encontramos en presencia de una civilización tan
avanzada como la relativamente reciente de la grandeza egipcia,
la de la 18.a dinastía. Según el admirable egiptólogo alemán
Brugsch Bey, Menes, el primer rey de la primera dinastía
mencionada par Manethon, alteró el curso del Nilo, construyendo
un enorme dique para facilitar la fundación de Menfis. Fue,
además, un legislador, y se dice aumentó grandemente la pompa y
lujo de la monarquía, mostrándose así no solamente como
gobernante civilizado, sino como quien ha contraído ya algunos
vicios inherentes a la civilización, indicación segura de que
pertenecía a, una época de 1eclinación más bien que a una de
elevación del progreso de su país. Las gentes, en verdad, han
llegado a considerarle como personaje primitivo, sencillamente
por que con el comienza la lista de reyes de Manethon, en cuanto
esa lista nos ha sido conservada por las citas de algunos
escritores clásicos. La obra original de Manethon se perdió
probablemente en el incendio de la Biblioteca de Alejandria. Se
sabe, por otros escritores, que Manethon habló de largas épocas
egipcias anteriores a la tercera dinastía; y aunque no hubiera
sido así, la situación fielmente retratada del tiempo de Menes
es bastante para mostrar que es la resultante del desarrollo de
un progreso social que se extendía por el pasado en edades
previas casi inmensurables. Según algunos egiptólogos dedicados
ahora a traducir papiros, es preciso remontarse a quince mil
años atrás, y no a cinco mil, si queremos formarnos una idea
del comienzo de la civilización egipcia.
Volviendo ahora a otra serie de investigaciones modernas, tenemos
que reconocer que gradualmente se ha ida acumulando un gran
numero de testimonios en apoyo de la leyenda clásica
concerniente al perdido continente de la Atlántida. Los
sacerdotes egipcios dieron muchos detalles a Solón, antepasado
de Platón que los visitara. Por largo tiempo los eruditos se han
inclinado a tratar esta historia como fabula, no se sabe bien por
que, puesto que el cambio continuo comprobado en la corteza
terrestre nos dice bien a las claras que la mayor parte de lo que
hoy es tierra seca, fue en un tiempo lecho de los mares y
viceversa. Existe, pues, a priori, una probabilidad de que pueda
haber existido algún continente como el fabuloso de
la Atlántida. Existen abundantes pruebas, derivadas del estudio
de los fondos del Atlántico durante los últimos años, para
mostrar que el sitio asignado a la Atlántida era probablemente
el que ocupan grandes elevaciones, durante alguna anterior
configuración de la superficie terrestre. Además, la
Arqueología comparada nos muestra identidades entre el
simbolismo prehistórico y las ruinas de Méjico y América
Central por un lado, y del Egipto y Siria por el otro. Esto nos
lleva a un origen común que la Atlántida pudiera
proporcionarnos.
Un explorador perseverante de Méjico y el Yucatán, el doctor Le
Plongeon, para citar un descubrimiento reciente y de asombrosa
evidencia, logró descifrar los caracteres en que las antiguas
inscripciones de Méjico estaban escritas, y hasta ha traducido
un viejo manuscrito que pudo salvarse del vandalismo de Cortes y
de los monjes que le acompañaban. Este manuscrito se refiere,
casualmente, de un modo directo a la catástrofe final que
sumergió los restos de la Atlántida, que subsistían hace diez
o doce mil años.
La cuestión de la Atlántida es inmensamente importante, y hasta
ahora me estoy refiriendo a los razonamientos que prueban su
anterior existencia, para el hombre moderno. Un examen detenido
de las pruebas meramente exotéricas sobre el asunto seria en si
mismo muy largo, y, por el momento, otra es la tarea que me he
impuesto. Todos los estudiantes teosofistas, y aun los lectores
de libros teosóficos, saben que la enseñanza que se ha dado al
mundo, concerniente a los orígenes de la especie humana y en
relación con los comienzos del movimiento teosófico, esta
ligada con esa creencia en la anterior existencia de la
Atlántida que, como acabo de mostrar, esta abriéndose camino
entre quienes nada tienen que ver con la Teosofía. La Humanidad,
según todas las autoridades teosóficas, evoluciona a través de
una serie de grandes razas-raíces, de las cuales la raza atlante
fue la que precedió inmediatamente a la nuestra. No hago esta
afirmación de un modo rotundo, por que el carácter de las
enseñanzas teosóficas, en cuanto se refiere a sus más
caracterizados exponentes, es opuesto al principio de toda
afirmación ex-cathed1a. El método regular de instrucción
adoptado por los Maestros de ciencia oculta, consiste en mostrar
al estudiante cómo sus propias facultades internas durmientes
pueden despertarse y conducirle al descubrimiento de la verdad,
sea que investigue lo concerniente a los planos de la Naturaleza
y a la conciencia superior a la nuestra, o a periodos de la
historia del mundo anteriores al nuestro. Hasta que el discípulo
se halla lo suficientemente avanzado para tener el poder de
aplicar sus propias percepciones directas a las distintas
cuestiones que pueda desear investigar, se le indica que no es
preciso que acepte con confianza las afirmaciones de otros que se
hallen más adelantados. Pero, al mismo tiempo, debemos conservar
un termino medio entre la actitud de servilismo mental y la de
incredulidad propia del espíritu limitado. Para el estudiante
teosófico razonable, que ha encontrado motivos para confiar en
el conocimiento y bona fides de los Maestros ocultos de quien se
ha recibido nuestra enseñanza teosófica corriente, las
afirmaciones que ellos hacen referentes a asuntos tales como el
carácter y lugar que ocupó en la Naturaleza la raza atlante,
tendrán necesariamente un gran peso.
Ahora puedo dar un paso más para explicar por que algunos
estudiantes teosofistas consideran para todo la existencia de la
Atlántida, y la luz que puede arrojar la investigación oculta
en la remota historia de Egipto, cosas ambas que le son más
asequibles que el conocimiento de sus instructores más elevados.
Los estudiantes teosofistas con suficiente desarrollo, tienen a
su mano un instrumento de investigación que pone a su alcance
una gran parte de la Historia antigua. Tal es la facultad de ver,
con un sentido interno adaptado al proceso, anteriores estados y
condiciones de cualquier lugar u objeto con los que puede
hallarse en contacto el clarividente. Muchas personas de nuestros
días están tan mal informadas respecto de los progresos más
interesantes de la ciencia progresiva, que se muestran
incrédulos en lo referente a la clarividencia. Para aquellos de
nosotros que conocen el fenómeno, esto es como mostrarse
incrédulo de la existencia del calculo diferencial; actitud
mental absurda ante los hechos observados y la experiencia. Los
clarividentes pueden ser uno por mil, uno por diez mil, si
gustáis, de la población total, pero son suficientemente
numerosos para que nos aparezca tan cierta la realidad de sus
capacidades como la capacidad ocasional de la mente humana para
comprender las matemáticas superiores
La clarividencia tiene muchas variedades y ramificaciones; pero
la variedad a que me refiero en este momento ha sido llamada
Psicometría por los escritores que se han ocupado de tal asunto,
quizá de un modo poco racional. No es rara tal facultad en su
más sencilla manifestación. He conocido a varias personas,
aparte de las que han pasado por una educación regular oculta,
que tienen la facultad de obtener impresiones de la persona que
ha escrito una carta, con solo tocar esta 0 ponerla sobre su
frente sin mirarla ni leerla, extendiéndose a veces hasta dar
una descripción detallada de su apariencia externa y carácter.
Ahora bien: esta facultad depende de hechos de la Naturaleza que
son de una importancia enorme en sus manifestaciones completas.
El psicometrizar cartas nos lleva a la ley bajo la cual este
fenómeno puede producirse, de igual modo que el experimento de
frotar una barra de lacre para que atraiga trocitos de papel,
conduce a toda la ciencia de la electricidad. Existe un media
natural en el cual los cuadros, por decirlo así, de todo lo que
ha tenido lugar sobre la tierra, quedan preservados para siempre
de un modo indestructible. Este medio se llama en la literatura
oculta del Oriente Akasa. Los ocultistas europeos
medioevales indican la misma cosa cuando hablan de la luz astral.
Esta luz astral lleva en sí un registro para los que pueden
percibirlo e interpretarlo, que reduce a valor insignificante,
desde el punto de vista histórico, todos los documentos escritos
existentes en el mundo.
Para la completa exploración de la luz astral se necesitan
facultades psíquicas de un orden muy elevado, educadas además
con precisión científica y apoyadas en un carácter altamente
espiritualizado. Tales cualidades están en posesión de los más
elevados instructores teosóficos, y a su ejercicio se debe
parcialmente el conocimiento que poseen del remoto pasado del
mundo. Digo parcialmente porque, en realidad, los
más altos iniciados del Ocultismo poseen documentos escritos que
han heredado de un largo linaje de predecesores, y sus propias
facultades internas les capacitan para comprobarlos en cualquier
momento. Hay etapas de desarrollo que alcanzan muchos de sus
discípulos, y de las cuales puede alcanzarse una amplia
información histórica procedente de la luz astral. Esta se ha
llamado a veces la memoria de la Naturaleza. Todo recuerdo
hasta el de la clase más familiar es, en verdad, una
lectura en la luz astral. Pero las facultades que no se han
desenvuelto por métodos ocultos, solo sirven para leer los
registros de aquellos hechos en que estuvo presente la persona.
Solo con ellos, sus sentidos astrales han estado en contacto
bastante intimo para volver a entrar a voluntad en idéntico
contacto. El ocultista, cuyos sentidos astrales son mucho más
delicados, puede seguir otros medios de asociación, otras
corrientes magnéticas, para usar la expresión técnica,
dándonos este vislumbre el hilo que nos puede conducir a la
comprensión de la facultad psicométrica.
Los objetos tangibles, así como los vehículos internos de la
conciencia humana, están unidos por corrientes magnéticas
permanentes con los registros astrales que se han establecido
originalmente en su vecindad. El ocultista educado, al tocar 0
coger tales objetos, puede alcanzar aquellas corrientes, poner
sus sentidos astrales en la misma relación con los registros
astrales a que tales corrientes conducen, que la que existe entre
su propio yo astral y las escenas pasadas de su propia vida, de
que ha sido testigo. Tomad el caso de los recuerdos que
cualquiera de nosotros puede tener de algún distante lugar que
ha visitado anteriormente. Deseoso de recordarlo, vuelve sus
pensamientos hacia aquella pagina de su memoria, y por un camino
interior se puede decir que ve de nuevo la escena en que piensa.
El ocultista, de igual modo, pone su mano sobre las piedras de
una construcción, o puede bastarle aproximarse a ella, y sigue
el hilo magnético de conexión, que conduce su conciencia a los
acontecimientos pretéritos con que aquellos materiales
estuvieron asociados.
De este modo, el ocultista puede hacer que las Pirámides de
Egipto le cuenten su historia mucho más completa que lo que de
ella se pueda reconstituir can ayuda de inscripciones
fragmentarias 0 documentos que accidentalmente sobreviven de la
destructora influencia del tiempo. La confianza que se pueda
tener en la facultad psicométrica de las personas que se hallan
a un nivel inferior al del adeptado, es una cuestión que sólo
puede considerarse en cada caso particular; pero, de todos modos,
he tenido la ventaja de ser ayudado en todas las tentativas que
he hecho para penetrar más profundamente que lo usual en el
misterio de la antigüedad egipcia por un poder psicométrico muy
elevado, habiendo podido confrontar la información así
recibida, con el pleno conocimiento poseído por aquellos de
quien obtuve la enseñanza expuesta en varios libros teosóficos
que he publicado. De este modo he podido formarme una idea de los
remotos principios de la civilización egipcia, que constituyen
un bosquejo coherente e inteligible de tal proceso total,
sintetizando de un modo muy interesante una gran cantidad de
especulaciones esparcidas, concernientes a la evolución de la
especie humana, hacia las cuales va inclinándose la
investigación arqueológica ordinaria. Expondré ahora la
historia para beneficio de todos los que puedan estar
suficientemente en contacto con los métodos ocultos de
investigación, para apreciar su pretensión a que se les tenga
en cuenta.
Desde luego, la investigación sobre los comienzos de la
civilización egipcia nos pone en relación con la raza atlante.
Si nos remontamos lo suficiente en la historia de la Humanidad,
si nos remontamos a un millón de años atrás, nos encontramos
en un periodo en que la población de la tierra era
insignificante, a excepción de los núcleos de la raza atlante,
que habitaba varias regiones de la tierra, tal como estaba
configurada su superficie, además de las que formaban el
continente de la Atlántida así como en el día presente la raza
caucásica habita muchas regiones de la tierra además del
Cáucaso. Pero las diferentes ramificaciones de la misma
raza-raíz pueden diferir por completo; y de este modo, cuando
las varias fracciones de la raza atlante, que habitaban en la
Atlántida propiamente dicha, habían alcanzado un muy alto grado
de civilización y poder, el Egipto, entre otros países, estaba
ocupado por un pueblo relativamente primitivo, de quien no
debemos creer que fuera salvaje 0 bárbaro en el peor sentido de
esas palabras, pero para el cual las artes y costumbres de la
civilización eran aun un libro cerrado.
Hace unos ochocientos mil años, el continente de la Atlántida,
habiendo cumplido sus destinos en la educación de la especie
humana, comenzó a desaparecer. Este proceso se inauguró por una
catástrofe geológica en escala estupenda, pero no hizo más que
comenzar la desaparición 0 sumersión de la Atlántida. El
continente se sostuvo contra las destructoras fuerzas de Neptuno
hasta hace unos ochenta mil años, en que algunas porciones
considerables restantes desaparecieron, quedando solo una grande
isla la Atlántida de la tradición clásica, que
pereció en una gran convulsión natural hace unos once mil
quinientos años, fecha originalmente obtenida en las enseñanzas
ocultas y confirmada aproximadamente por los descubrimientos del
Dr. Le Plongeon, de los que ya se ha hecho referencia.
Durante el enorme periodo transcurrido desde el principio de la
gradual sumersión de los grandes territorios del continente
original, se realizaron extensas emigraciones desde la Atlántida
entonces existente, a otras regiones. En estas emigraciones
quedaron incluidos los representantes más avanzados
espiritualmente de la raza. La destrucción de la Atlántida,
como proceso físico, fue paralela a la degradación moral del
pueblo. Los adeptos de la raza se apartaron tanto de la incurable
degeneración de sus compatriotas, como del ruinoso continente,
cuyo destino conocían de antemano. En aquella decadente y
corrompida civilización su influencia ya no podía ejercerse por
más tiempo. Tenían ellos que descubrir un núcleo humano más
joven y vigoroso sobre el cual injertar el espiritual impulso que
les estaba confiado.
En aquel periodo una gran parte de Europa, especialmente de la
Europa oriental, era una marisma inhabitable, apenas elevada de
las aguas del Océano, al que la Atlántida volvía. Pero el
Egipto, aunque muy diferente en su geografía del Egipto de hoy,
ya estaba habitado, como también lo estaban las comarcas que
limitaban el Mediterráneo oriental. Sobre la mitad del enorme
periodo asignado a la sumersión de la Atlántida, una gran
cantidad de adeptos atlantes, acompañados por un considerable
numero de sus contemporáneos no iniciados, se fijó en esas
comarcas, como también gradualmente, más tarde, en las regiones
occidentales de nuestra presente Europa, así como en muchas
partes del mundo oriental. Sobre el territorio que es ahora parte
de nuestras Islas británicas, aunque en aquel tiempo no estaba
separado del resto del continente principal, los adeptos atlantes
dejaron huellas de su presencia, algunas de las cuales subsisten
hoy. En Stonehenge poseemos un recuerdo de la dispersión
atlante, aunque su construcción sea más reciente que la de las
Pirámides de Egipto.
Durante un tiempo muy largo, los adeptos inmigrantes que se
fijaron en el país que se conoce hoy por el nombre de Egipto, no
realizaron tentativas para educar al pueblo en las artes de la
civilización. Vivian ellos sencillamente en el país, y allí,
sin duda, tuvieron algunos discípulos individuales y mantuvieron
el más elevado conocimiento espiritual que, por poco preparada
para asimilárselo que se halle la masa de la Humanidad en
cualquier época, nunca puede morir totalmente, aunque sus
conservadores disminuyan y se reduzcan a unos pocos en numero,
como a veces puede ocurrir en las crisis de la evolución humana.
Cual pueda haber sido la naturaleza de la influencia espiritual
invisible que ellos llevaron al pueblo en que vivían, es
cuestión de que no he de ocuparme aquí. La raza que les rodeaba
se elevaba poco a poco por las enseñanzas de una civilización
superior, e indudablemente ella fue grandemente aumentada y
mejorada etnológicamente por la infusión de sangre inmigrante,
porque, como ya he dicho, un gran numero de gentes atlantes,
además de los que representaban al adeptado en este periodo,
acompañaron a sus maestros y guías espirituales en sus
emigraciones, y mezclaronse sus descendientes con los habitantes
originales de la nueva patria.
Llegó un tiempo en que la semilla sembrada germinó. Los adeptos
comenzaron a enseñar y a gobernar, así como a residir en
Egipto. Las vagas tradiciones referentes a las largas líneas de
Reyes Divinos, que precedieron a las dinastías que dió
Manethon, no son meras fabulas de una humanidad infantil, como el
espíritu limitado de los críticos materialistas del siglo XIX
ha supuesto con frecuencia. Los Reyes Divinos de Egipto fueron
los primeros gobernantes adeptos, y la edad de oro de Egipto fue
aquella sobre la cual ellos presidieron, durante milenios, en un
pasado tan remoto que se sienten escrúpulos de mencionar la
existencia de esas figuras reales, ante gentes de las que, solo
unos pocos, se han emancipado por completo de las cadenas
mentales relativas a la duración de la historia del Mundo, que
forjaron los modernos europeos a causa de la interpretación que
diera la Teología medioeval a la cronología de la Biblia.
Siguiendo hacia atrás la historia de los primeros monumentos de
la civilización egipcia, con ayuda de aquellos imperecederos
archivos que pueden consultarse, tan vividos como siempre en la
Memoria de la Naturaleza, por aquellos que saben cómo penetrar
en este ilimitado museo de pinturas, no tendremos que añadir al
azar algunos milenios más a las fechas convencionales de los
modernos egiptólogos, sino que nos será preciso medir sus
edades sobre la escala de la historia atlante. Las pirámides
fueron realmente construidas en un periodo medio entre la primera
inmigración de adeptos atlantes en Egipto y la etapa del
progreso del Mundo que hemos alcanzado, 0 en otras palabras, hace
algo más de doscientos mil años. Relacionadas estrechamente
como se hallaban en su origen e intento con los misterios
ocultos, es imposible obtener de los informantes iniciados del
presente de ninguna explicación precisa respecto del designio
que perseguían en el principio. He podido inferir, que, aunque
sin duda fueron templos 0 lugares de iniciación (la gran
pirámide por ejemplo, contiene ciertamente más cámaras que las
tres descubiertas), uno de los objetos de la gran pirámide fue
la protección de algunos objetos tangibles de gran importancia,
relacionados con los misterios. Esos objetos fueron sepultados en
la roca, se dice, y se erigió la pirámide sobre ellos, siendo
su forma y magnitud las adecuadas para garantizarla de los
temblores de tierra, y de la misma sumersión bajo el mar durante
las gran des ondulaciones seculares de la superficie de la
Tierra.
Esto me presenta uno de los hechos más notables sobre las
pirámides, entre los que la investigación moderna no ha
sospechado jamás. En los enormes periodos de su existencia, ha
habido tiempo, más de una vez, para uno de esos grandes cambios
en la superficie de la Tierra, que algunos geólogos reconocen
como una necesidad de su constitución. Las alternativas
elevaciones y depresiones de continentes y lechos del océano,
son debidas a una lenta pulsación del cuerpo de la Tierra, que
pueden compararse, en cuanto a la superficie, a las ondulaciones
de un mar que se halla en calma casi perfecta, pero que se eleva
lentamente bajo la influencia de una oscilación imperceptible.
Probablemente existirán corrientes oblicuas en tales
ondulaciones, que pueden ocasionalmente intensificarlas y
hacerlas mínimas; pero, en todo caso, no pueden ser excluidas de
ninguna hipótesis científica razonable referente al progreso de
las teorías geológicas, por muy débiles que sean los indicios
de tales manifestaciones.
La información oculta sobre el asunto que tratamos, nos trae el
registro de algunas de tales ondulaciones. Después de la
erección de las primeras pirámides, una ondulación
(relacionada con la que produjo la sumersión final del ultimo
trozo del continente atlante), deprimió la región que es ahora
el valle del bajo Nilo, bajo el nivel del mar, que cubría la
parte norte de África excepto los terrenos montañosos próximos
a la costa mediterránea. La costa occidental era también tierra
firme en el periodo en cuestión, pero el presente desierto de
Sahara era un mar, y ese mar se extendió por todo el país ahora
fertilizado por el bajo Nilo, en cuanto la enorme ondulación
deprimió su nivel.
El país del alto Nilo no quedó sumergido, y allí se refugio
sin duda una gran parte de la población de Egipto, aunque la
sumersión tuvo un carácter de cataclismo que llevo consigo la
destrucción de la vida de aquellos que se apegaron más a la
región amenazada. De todos modos, se me dice que hubo una
considerable emigración del pueblo hacia el Oriente y el
Occidente, así como hacia el Sur, y por algún tiempo (no se
exactamente cuanto, aunque si que fue muy poco comparado con el
curso general de las ondulaciones de la gran corteza rocosa de la
Tierra), las pirámides y el territorio que las rodea
permanecieron bajo el agua. Incidentalmente esto sugerirá la
idea de que el presente curso del río Nilo no es el que seguía
antes de la convulsión natural en cuestión. El curso de hoy
difiere, se me dice positivamente, del que siguió en la época
de la construcción de la gran pirámide, desde la altura de
Tebas. El templo de Karnak es un monumento egipcio de enorme
antigüedad, aunque no tan viejo como la pirámide mayor, y nunca
estuvo sumergido; pero en lo referente al curso del Nilo, fue
diferente del de hoy desde la altura de Tebas, en tiempo de la
erección del templo de Karnak.
De nuevo se retiró el mar del bajo Egipto tras un intervalo,
cuya exacta duración no me ha sido comunicada, y las pirámides
quedaron de nuevo en seco. Rápidamente, en comparación con los
cambios geológicos ocurridos, se repobló otra vez y los adeptos
gobernaron. Me inclino a considerar el periodo que ahora viene
como la verdadera edad de oro de la civilización egipcia. La
decadencia solo se manifiesta mucho más tarde. Pero el destino
tenia reservado otro golpe al antiguo Estado. Cuando la ultima
isla restante de la Atlántida se sumergió con enorme violencia
hace unos 11.500 anos, una ondulación del lecho de los océanos
produjo inundaciones terribles, y sin que de nuevo el territorio
pasara a ser fondo del Océano, el país egipcio fue afligido por
una inmensa inundación que por segunda vez dispersó sus
habitantes. No he comprendido que esta fuera de tal entidad
empero, que llegara a sumergir las pirámides, pero, en cierta
escala, la población se ahogo 0 huyo del país circundante, por
algún tiempo. Cuando, a su vez ceso la inundación y la
población se fijo de nuevo en el país, comenzó ese movimiento
descendente de espiritualidad y cultura que, desde el punta de
vista oculto, es el breve periodo final de la decadencia de la
civilización del Egipto, aunque, para el egiptólogo moderno, en
el vaya incluido el comienzo de la historia egipcia, tras del
cual algunos investigadores principian a buscar las huellas del
hombre primitivo.
Probablemente, al comenzar el periodo de decadencia, 0 después
de haber avanzado este un tanto, los objetos tangibles,
cualesquiera que ellos fuesen, que la gran pirámide debía
conservar, fueron extraídos y llevados a algún otro país
elegido como residencia central del adeptado del Mundo. Y, aunque
en cuanto la antigua sabiduría-religión sobrevivió en Egipto,
las antiguas pirámides siguieron conservando su valor como
templos iniciáticos, gradualmente sin duda, el conocimiento
pleno concerniente a su uso, en este respecto, se desvaneció
entre el pueblo. Sólo los adeptos iniciados practicaban en las
cámaras las ceremonias secretas, y, con la dispersión del
elemento adepto de la población, debido a la degeneración de
esta, las arcaicas tradiciones se perdieron, naturalmente. Esta
consideración da cuenta, entre otra, de la multiplicación de
pirámides en edades comparativamente recientes, cuando,
ciertamente no pensaban los constructores usarlas para iniciar a
los neófitos en los misterios de la ciencia oculta. En los
últimos milenios, se han erigido pirámides a lo largo del valle
del Nilo. Al paso que la enseñanza oculta niega la teoría
convencional de que las pirámides sirvieran de tumbas a los
monarcas que las hicieron construir, abre las puertas a
conjeturas de esta clase en lo referente a las más modernas.
Desde una antigüedad con la que las dinastías decadentes
habían perdido contacto, el ejemplo de las primeras pirámides,
como estilo arquitectónico, había sido evidentemente copiado.
Ciertamente el Sarcófago de la gran pirámide no fue una tumba
ni, como conjetura Piazzi Smyth, un tipo 0 patrón de las medidas
de capacidad, sino una pila en que se cumplían ciertas
ceremonias bautismales relacionadas con las iniciaciones. Es
posible, sin embargo, que en el ultimo periodo degenerado de la
historia egipcia (al que pertenecen las dinastías de Manethon),
algunos de los reyes, habiendo perdido la noción del uso a que
fueron destinadas las pirámides en el principio, puedan haber
seguido construyendo parecidos monumentos, sin conocer el empleo
original de ellos, y destinarlos a tumbas suyas. Se me dice que
tal ha sido el caso positivamente, pero este hecho no milita en
modo alguno contra las explicaciones dadas.
La construcción de la gran pirámide ha sido asignada por la
mayor parte de los egiptólogos a un Rey de la cuarta dinastía,
generalmente conocido por el nombre de Cheops, 0 más
correctamente, para los estudiantes de jeroglíficos, por el de
Khufu. Se supone que ese monarca la construyó, y que fue
aumentando su tamaño durante toda su vida. Como su reinado fue
muy largo, la enorme magnitud del monumento se explica por esta
causa. Mis noticias respecto a este punta son de que Khufu solo
restauró algunas porciones de la pirámide que se habían
deteriorado, y cerró, por razones que se me escapan, algunas de
las cámaras que antes eran accesibles. Los egiptólogos modernos
admiten que las pruebas de que Khufu fuera el constructor son
poco sólidas, aunque la conjetura original se ha citado tan
frecuentemente, que la mayor parte de los escritores la aceptan
como un hecho conocido.
La manipulación de las enormes piedras usadas en este monumento,
así como la construcción misma de la gran pirámide, solo
pueden explicarse por la aplicación a tales trabajos de algún
conocimiento de las fuerzas de la Naturaleza, que se perdió para
la humanidad durante la decadencia de la civilización egipcia y
la barbarie medioeval, no habiendo sido aun recobrado por la
ciencia moderna. Esta parte del asunto que trato, se revisara
convenientemente en relación con otras ruinas procedentes de las
edades en que los adeptos dispersados desde la Atlántida,
tomaban aun parte en la vida externa de Egipto y de algunos otros
países que forman ahora parte del continente europeo. En la
misma Inglaterra tenemos algunos restos del tiempo de los adeptos
atlantes, cuya interpretación ha estado obscurecida tanto por
teorías fantásticas, como por el transcurso de las edades
transcurridas desde su erección.
STONEHENGE es un enigma que ha dejado tan perplejos a los
especuladores como las mismas Pirámides. La mayor parte de los
arqueólogos han afirmado que fue erigido por los druidas de la
antigua Bretaña, que estaban ya desapareciendo como casta
sacerdotal en tiempo de la invasión romana, aunque celebraban
todavía los ritos secretos y sanguinarios a que se han referido
algunos historiadores romanos. Esta sencilla conjetura, que no
explica los métodos que pudieran emplear las razas incivilizadas
que habitaban la gran Bretaña conquistada por Julio Cesar para
manejar los enormes monolitos que constituyen las ruinas de
Stonehenge, no satisface a Mr. James Fergusson, que ha dedicado
tan pacientes investigaciones al asunto de los Monumentos de
piedras toscas en su interesante volumen así titulado. Mr.
Fergusson tiene el prejuicio de querer descubrir un origen
reciente a todos los restos de la antigüedad, y a favor de la
obscuridad reinante sobre doscientos 0 trescientos años de la
historia inglesa, los que siguen al abandono de las islas par los
romanos, ha desarrollado una hipótesis, según la cual
Stonehenge fue erigido en tiempo del Rey Arturo para celebrar una
de las doce grandes batallas en que se dice que aquel héroe
destrozó a los paganos. Mr. Fergusson no tiene nada que oponer a
los previos argumentos que habían asignado un designio religioso
a las grandes reliquias de Salisbury Plain, y las convierte en
meras piedras erigidas para conmemorar una victoria. Ningún
esfuerzo intencional suyo nos hubiera proporcionado una reductio
ad absurdum más grotesca de esa concepción general del mundo,
que considera a la civilización que se desarrolla ahora a
nuestro alrededor como procedente de una condición inmediata de
humanidad primitiva infantil. Una de las razones de que Mr.
Fergusson rechace la teoría druídica, se deriva de la
imposibilidad de suponer que una mera raza de salvajes como la
que los romanos encontraron en las islas británicas, pudiera
manejar las masas de piedra que forman las ruinas en cuestión;
pero se contenta con pasar a la ligera sobre la dificultad que
presenta también su teoría, afirmando que, después de la
ocupación romana, los bretones pudieron haber adquirido muchos
conocimientos de ingeniería de sus conquistadores. Los mismos
romanos no hubieran sido más hábiles que los bretones para
manipular los materiales de Stonehenge. Las piedras superiores de
los trilitos pesan sobre once toneladas cada una, y las piedras
verticales pesan treinta toneladas por pieza. Es insensato decir
que tales masas fueron movidas, elevadas y puestas en su lugar
con gran exactitud por constructores que emplearan sencillamente
en su trabajo los músculos humanos. Los recursos mecánicos del
día presente tendrían que ponerse a contribución para erigir
un segundo Stonehenge al lado del primero . Lo absurdo de tal
hipótesis no se mide meramente por el peso de los monolitos de
Salisbury Plain. Por propia confesión de Mr. Fergusson tenemos
que incluir en nuestra ojeada sobre el pasado los restos de
Stonehenge y Avebury, y también los innumerables
dólmenes que se encuentran en las Islas británicas
y, en mayor numero, en Francia, España y Escandinavia. Es
inútil esforzarse en explicar un hecho de un modo inaplicable a
los de igual naturaleza. Es preciso que nuestra teoría incluya
los dólmenes, así como los supuestos monumentos del rey Arturo.
Y hay dólmenes cuyo peso deja en la sombra el de los materiales
de Stonehenge. Los dólmenes son sencillas construcciones en que
una masa de piedra, la cubierta, se eleva sobre tres 0 más
soportes; uno medido en Cornualles, en el termino municipal de
Constantine, tiene un peso evaluado en 750.000 kilogramos. Otro,
de Pembrokeshire, es una gran piedra tabular, bastante grande
para que cinco hombres a caballo se cobijen bajo ella. ¿Cómo
fueron los usos de esos extraños monumentos? La hipótesis del
rey Arturo deja la respuesta tan en la oscuridad como la teoría
druídica (que no place a Mr. Fergusson). Y la idea de que los
bretones puedan haberse capacitado para elevar piedras de 750
toneladas, meramente por haber podido aprender algunos
conocimientos de ingeniería facilitados por los romanos,
constructores de caminos, es demasiado infantil para que se la
considere con seriedad.
Los que pretenden, con Mr. Fergusson, que los monumentos de
piedra tosca deben haber sido construidos en los siglos tercero y
cuarto, porque saben bien que después no se han construido, y
creen que no han podido ser erigidos por las primitivas
poblaciones salvajes, están inconscientemente tratando de borrar
el sendero que puede conducirnos, al buscar alguna explicación,
a una civilización anterior a la nuestra, cuyas huellas no
existen en los documentos con que hasta últimamente hemos
tratado de construir la historia del mundo antiguo. La Atlántida
es la única clave racional para la comprensión de Stonehenge,
así como la única solución satisfactoria del antiguo Egipto.
Los informes que he obtenido sobre el asunto, de aquellos para
quienes la memoria de la Naturaleza es un libro
abierto, nos muestran a los dispersos adeptos de la Atlántida
como fundadores en la Europa occidental de los ritos religiosos
que Stonehenge debía albergar. En un periodo muy posterior al de
la emigración atlante a Egipto, algunos representantes del
ocultismo más elevado de la Atlántida se establecieron en el
país que estaba destinado a ser las islas británicas en los
sucesivos cambios de la geografía física. Su influencia
estableció civilizaciones que no probaron tener el carácter
fuerte y consistente de la egipcia, pero que dieron, sin embargo,
origen a considerables ciudades, cuyos restos se han desvanecido
ahora. Stonehenge se erigió como templo para enseñar al pueblo
el culto exotérico. Nunca estuvo cubierto. Su tosca estructura
se adoptó intencionadamente por los desterrados de la Atlántida
como muda protesta contra la corrupción y el refinamiento de la
decadente civilización que dejaban tras de sí. En la
Atlántida, propiamente dicha, la familia humana había llegado
al punta medio de la materialidad. Los grandes progresos del
conocimiento cientifico se habían puesto exclusivamente al
servicio de la vida física, y las aspiraciones espirituales
habían quedado ahogadas en la persecución de los bienes
materiales. Los goces personales cultivados por aquellos que eran
bastante fuertes para procurárselos, eran el objetivo a que se
dirigían todas las energías de la raza. Muchos secretos de la
Naturaleza, que la ciencia de la quinta raza no ha recobrado aun,
fueron degradados para el exclusivo servicio del goce físico por
las clases dominantes (porque también habitaba el país una raza
inferior y servil), y los adeptos espirituales de aquel periodo
se apartaron con disgusto de una comunidad que no estaba en su
poder redimir. Impusieronse a sí mismos la tarea de implantar
entre aquellos bárbaros relativos, cuyos descendientes estaban
destinados en el progreso del tiempo a mezclarse con la próxima
gran raza, el entusiasmo espiritual que podría a su tiempo
conducirles a un futuro ennoblecido. Por eso, las ceremonias
externas de la religión que enseñaban, fueron celebradas bajo
su dirección con intencionada sencillez. Construyeron su gran
templo con rocas sin labrar. No buscaban ellos efectos
arquitectónicos que apartaran la atención de la Naturaleza. No
dotaron a su catedral de otros títulos arquitectónicos de
admiración que los que dependían de su maciza grandeza.
¿Cómo vencieron la dificultad de manipular las enormes moles de
piedra, cuya mera superposición parece haber exigido recursos
mecánicos que pueden apenas asociarse en la Imaginación con
otro periodo distinto del nuestro? Para esto, en la Atlántida,
propiamente dicha, pudo apreciarse, al examinar detenidamente su
historia, que poseían recursos mecánicos de orden muy avanzado
para cualquier obra que precisaran; pero los constructores de
entonces no recurrían exclusivamente a las aplicaciones de tal
clase al manejar pesados materiales. En la madurez de la
civilización atlante, algunas fuerzas de la Naturaleza que ahora
están solo bajo el dominio de los adeptos de la ciencia oculta,
eran entonces de uso general. Los adeptos de entonces no tenían
el deber de guardar el secreto de su existencia celosamente, y
entre esos conocimientos poseían el poder tan raramente
ejercitado ahora, que su misma existencia se toma a risa
desdeñosamente por el vulgo, de modificar la fuerza que nosotros
llamamos gravedad.
Es apenas útil en una publicación de hoy, en estos tiempos en
que la inteligencia sigue aun caminos alejados de los ocultos,
hablar de poderes de adeptos que no pueden alcanzarse con la
experimentación moderna de las posibilidades naturales. Pero
refiriéndonos al peculiar poder a que acabo de aludir, la verdad
es que la modificación de la fuerza de la gravedad par métodos
que el espíritu humano puede poner en practica, pueden parecer
absurdos únicamente a gentes que ignoran ciertos hechos
sugestivos que se encuentran ya dentro de la experiencia de la
investigación científica, y al mismo tiempo se muestran
obstinadamente ciegos a la evidencia de hechos misteriosos que
tienen lugar notoriamente, aunque estén completamente
inexplicados, en el campo de las experiencias espiritualistas.
Los teosofistas están muy lejos de aceptar las teorías
espiritistas referentes a los destinos del alma humana después
de la muerte; pero los hechos externos, familiares a todos los
investigadores del espiritismo, son hechos efectivos que
necesitan lugar adecuado en toda concepción de la Naturaleza,
elaborada por el razonamiento inteligente. La masa ignorante no
sabe nada de esto, porque constantemente se están descubriendo
impostores que imitan por medio de artificios los fenómenos
relativamente raros que, bajo los auspicios del mediumnismo
espiritista, exteriorizan la ocasional actividad de fuerzas, que
acoge con desconfianza el muy limitado conocimiento de fenómenos
naturales secretos generalmente difundido entre nosotros al
presente. Pero la frase atribuida a Galileo, e pur si muore, es
aplicable perfectamente a nuestro caso. Frente a todo lo que ha
sido reconocido por competentes investigadores (testimonios no
afectados en lo más mínimo por los descubrimientos de fraudes
espiritistas en otros casos), es muy curioso, como ilustración
de las capacidades de la estupidez humana, que personas que se
creen talentosas y sagaces, continúen desacreditando el hecho de
que en ciertas sesiones espiritistas objetos pesados son a veces
levitados, es decir, elevados, y hasta se los ha
visto flotar en el aire bajo la influencia de agencias invisibles
o fuerzas que han contrarrestado, en aquel momento y para
aquellos objetos, la fuerza operativa usualmente llamada
gravedad.
Pero eso que ocurre ahora y ocurría entonces importa poco
la frecuencia, debe referirse, cuando se conozca
suficientemente, a la operación de alguna ley tan natural como
la expansión de los gases. En el hecho de que los objetos puedan
algunas veces ser repelidos de la tierra, 0 levitados, no hay
nada más de misterioso que en el hecho de que generalmente sean
atraídos. Ningún físico moderno ha expuesto aun una
concepción luminosa sobre el por que 0 cómo opera la gravedad.
En este momento, no sabemos más que Newton cuando se preguntaba
por que cae la manzana. Podemos en cierto modo medir la fuerza
que la mueve; pero no sabemos lo que es esa fuerza. Lo mismo
ocurre con el magnetismo. En este podemos observar en acción los
dos procesos: de atracción y de repulsión. Estimulad un
electroimán en cierto modo y atraerá el hierro; estimuladlo de
otro modo y repelerá el cobre, de modo que una masa de este
metal puede ser visiblemente levitada y conservada en suspensión
sin apoyo aparente a alguna altura sobre el aparato que lo
repele. Los electricistas observan y pueden reproducir el hecho;
pero no lo entienden. La levitación de mesas y de seres humanos
en sesiones espiritistas solo puede ser observada ocasionalmente
y no puede reproducirse a voluntad (por observadores ordinarios
en todo caso); pero el hecho hay que tomarlo en consideración y
relacionarlo con nuestras ideas corrientes. Es estupido tratar de
salvar la dificultad de no comprenderlo declarando, a pesar de la
evidencia, que el hecho no es hecho.
Cuando los teosofistas afirman que los adeptos en la ciencia
oculta pueden hoy como en la antigüedad modificar la acción de
la fuerza que llamamos gravedad por habérselo comunicado
así alguno de los que tienen facultades para conocer los poderes
de aquellos , no se puede experimentar ningún sentimiento
de protesta intelectual contra tal afirmación. Es imposible
ofrecer al lector ordinario una evidencia directa para lograr que
lo crea. Pero la situación general como he mostrado
es tal, que cualquier declaración positiva de incredulidad sobre
lo afirmado solo puede ser debida a ignorancia 0 estupidez. Por
consiguiente, nosotros, que creemos digno de crédito lo que
decimos, podemos exponerlo indiferentes a los comentarios que, en
vista del conocimiento posible de adquirir en el día, se
condenan a si mismos, si son contrarios, como irracionales. Los
adeptos custodios de ese conocimiento concerniente a las fuerzas
misteriosas de la Naturaleza, que se esta infiltrando en el mundo
a medida que la ciencia avanza, pueden y siempre han estado
capacitados para dirigir las atracciones de la materia de modo
conveniente para alterar a voluntad el peso efectivo de los
cuerpos densos. Esta es la explicación de las maravillas de la
arquitectura megalítica. Trabajando bajo la guía y con la ayuda
de los adeptos de la Atlántida, los constructores de Stonehenge
y de los antiguos altares dólmenes encontraban
ligeras las masas de piedra, que se manejaban con facilidad. Los
observadores clarividentes de Stonehenge han visto en obra el
proceso de su construcción. Los cuadros de tal trabajo están
todos impresos de un modo indeleble en la Memoria de la
Naturaleza; ellas son ahora visibles tan claramente como lo
fueron las actuales transacciones para los que estaban presentes.
Y la visión nos muestra las enormes masas de los trilitos
colocadas en sus lugares con ayuda de andamiajes no más sólidos
que los que pudieran usarse hoy en la construcción de una casa
de ladrillo.
Desde luego, y volviendo a las Pirámides, diré que las grandes
piedras que las forman fueron manejadas de igual modo que los
materiales de Stonehenge. Los adeptos que dirigían su
construcción facilitaron el proceso par medio de la levitación
parcial de las piedras empleadas. En el templo de Baalbec, en
Siria, hay piedras empleadas en los muros cada una de las cuales
se calcula que pesa sobre 1.500 toneladas. Buscando una
explicación de tales restos, y prefiriendo la única que les
parece razonable, por no necesitar que se eche mana de fuerzas y
poderes desconocidos, los arqueólogos se han contentado hasta
ahora con afirmar que, pudiendo haber recurrido a un numero
ilimitado de trabajadores, los constructores de templos como el
de Baalbec han podido colocar esas piedras haciéndolas arrastrar
a lo largo de las calzadas sobre rodillos, y pueden de un modo 0
de otro haberlas elevado hasta colocarlas en sus lugares con la
ayuda de planos inclinados. Tales hipótesis requieren una mayor
dosis de credulidad que las afirmaciones ocultas. Nos dicen que
creamos lo que es físicamente imposible; pero la imposibilidad
parece aceptable porque se la disfraza can vulgar fraseología.
Stonehenge y Baalbec realmente se levantan ante nosotros como
imperecederas pruebas de que en la época de su construcción,
cualquiera que esta pueda haber sido, el mundo tenia a su
disposición una ingeniería que no triunfaba por la fuerza
bruta, sino por la aplicación de un conocimiento superior al que
ha adquirido la moderna ingeniería.
He dicho que fue en un periodo muy posterior a aquel en que los
adeptos atlantes que primero emigraron, se fijaran en Egipto,
cuando los que vinieron al Occidente de Europa elaboraron el
culto espiritual, que tenia como grande y sencillo templo, al
principio, el propio Stonehenge. Ocurrió esto en periodo muy
posterior a la misma construcción de las Pirámides. No se si
los adeptos de la Atlántida residirían largo tiempo en la
Europa occidental antes de comenzar a introducir su enseñanza
entre el pueblo. Probablemente así ocurriría; pero sea de ello
lo que quiera, lo cierto es que las piedras que ahora se elevan
en Salisbury Plain fueron colocadas, en donde están, hacia el
final de la sumersión del continente atlante, hace unos cien mil
años. Entre los hechos que con ellas se relacionan, y que los
mantenedores de la grotesca teoría de Fergusson tienen que pasar
por alto, esta el que se relaciona con el carácter geológico de
las piedras empleadas. El recinto exterior y las piedras de los
grandes trilitos son de una composición que parece indicar
fueron extraídas de las canteras de las inmediaciones. Pero el
recinto interno y el altar de piedra son de una formación
totalmente diferente, y las piedras no pueden identificarse con
ninguno de los estratos roquizos de esa parte de Inglaterra. Esta
piedra sólo se encuentra en Cornualles, en Gales y en Irlanda,
pero no más cerca. De modo que es cierto que los materiales del
circulo interno fueron traídos de alguna de esas regiones. Los
que razonan de modo tal que no se asombran ante ningún absurdo,
pero en cambio se ofenden ante la suposición de que el
conocimiento moderno no abarque todas las capacidades de la
Naturaleza, pueden suponer complacientemente que los
constructores de Stonehenge trajeron los macizos materiales en
cuestión a través de muchos cientos de millas de terreno
cubierto entonces de selvas vírgenes, 0 por mar
(todo con objeto de conmemorar una batalla en Salisbury Plain),
cuando en los alrededores hay piedra abundante tan buena y tan
duradera. La naturaleza de los materiales de Stonehenge es
suficiente para ridiculizar la teoría que asigna la
construcción al rey Arturo, aunque pudiera sostenerse ante otros
ataques. En cambio, para templo místico, todo el que tiene una
vislumbre de conocimiento oculto, se dará cuenta de que pueden
haber existido consideraciones relativas a los sutiles atributos
de las diferentes clases de piedra (que los ocultistas llaman su
magnetismo) que podrían aconsejar el empleo de dos calidades
diferentes.
El culto de los primitivos druidas, para dar ese nombre a los
Maestros ocultos que se fijaron en Stonehenge, era grandioso y
sencillo. Había procesiones, cánticos y ceremonias simbólicas
relativas a acontecimientos astronómicos, especialmente a la
salida del Sol en la mitad del verano, cuando grandes multitudes
se reunían para contemplar cómo los rayos del Sol en el momento
de su salida pasaban a través de una abertura opuesta al altar e
iluminaban la piedra sagrada. En aquellos días no se ofrecían
sacrificios impíos, y la única ceremonia externa de naturaleza
sacrificial que tenia lugar, debía hacerse con una libación de
leche que se vertía sobre la piedra. De acuerdo con el
simbolismo de los primitivos ritos ocultos, se concedía una gran
importancia a la serpiente como emblema de múltiple significado,
y como los druidas adeptos podían fácilmente dominar a estas
criaturas, una serpiente viva se llevaba para que se deslizara
hasta la piedra del altar, en la ceremonia de la salida del Sol,
y bebiera la leche. Hay algo de verdad, pero muchos conceptos
erróneos, en las nociones corrientes respecto de lo que se ha
llamado Culto de la Serpiente, de la antigüedad. La
torpeza de los modernos estudiantes de religión para discernir
entre el culto y el uso de símbolos, es la causa de graves
errores, aun más importantes que los que se han mezclado con las
interpretaciones vulgares del Culto de la Serpiente.
El principal druida de las ceremonias de Stonehenge, en los días
del culto puro del principio, acostumbraba a marchar en algunas
de las procesiones con una serpiente viva alrededor de su cuello.
Más tarde, cuando la influencia de los adeptos desapareció
varios milenios después, los degradados jefes de la
decadencia druida la usaban por tradición en cuanto de ellas
dependía el conservarla; pero por razones de prudencia llevaban
una serpiente muerta, emblema más adecuado de lo que suponían,
de la fe que representaban. Sus practicas degeneraron más y mas,
hasta que un día la piedra del altar fue inundada no ya con
leche, sino con sangre de victimas humanas, siendo esta la única
clase de religión druídica que registraron en sus escritos los
historiadores romanos. ¿Cómo pudo ocurrir un cambio tan
terrible? No se había evolucionado lo suficiente para que los
primeros adeptos pudieran contar con una línea continua de
sucesores. Llegó un momento, es presumible, en que sin duda los
primeros adeptos dejaron de encarnar uno a uno entre aquel pueblo
que no podían conducir por la senda del verdadero progreso
espiritual. En Egipto, el injerto que habían intentado, prendió
en el tronco en que se implantara. En las islas británicas, no;
y así, mientras Egipto permaneció como centro de alta
civilización hasta un periodo comparativamente reciente, y al
par uno de los principales centros del adeptado de la quinta
Raza-raíz, los habitantes de las islas británicas volvieron a
la barbarie. Hasta algunos milenios antes de la conquista por
Roma, permanecieron aun débilmente impregnados de las remotas
tradiciones de su decadente civilización, y luego se hundieron
en la condición más baja de degradación, anterior al comienzo
de su moderno ciclo de progreso en el periodo histórico.
Esta rápida ojeada sobre un pasado que será descrito más
en detalle, sin duda, con el progreso de los tiempos, cuando el
mundo aprenda a apreciar mejor las facultades internas del
hombre, tan ligera y general como la presente, solo he
podido adquirirla por medio del paciente aprovechamiento de
oportunidades de que he hecho uso a medida que se presentaban. Es
posible que más tarde pueda ampliar algunos detalles; pero
mientras eso no llegue, espero que las presentes ideas serán
aceptadas como contributivas, en alguna medida, para mostrar cuan
imperativamente necesario es tener en cuenta en nuestras mentes
el origen atlante de todas las civilizaciones de nuestro tiempo,
si hemos de llegar a algo que se aproxime a una interpretación
correcta del. mundo antiguo.
A. P. Sinnett.
(Traducido de Transactions of the London Lodge, por J. Garrido)
PIRAMIDES,ARQUITECTURA MAGICA
:
Este proceso se compone de varias partes, el cálculo, la
orientación y la ritualización
Los cálculos, el Número de Oro y la Pirámide:
El llamado número de oro, f (Phi) , es el sacado del límite de
la suma de la serie de dos términos consecutivos de la serie de
Fibonacci (1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34,...), siendo también la
raíz de la de la ecuación de segundo grado "x2 - x - 1 =
0", donde f es igual a (1 + Ö5)/2= 1,618 ...
Ahora bien, tomemos un segmento ac y calculemos un punto (b)
dentro de este segmento, que según Vitruve tiene que tener entre
la parte más pequeña y la parte más grande la misma relación
que de la parte grande al segmento entero, es decir se debe
verificar la siguiente relación:
bc / ab = ac / bc
Si ab = 1 y bc = x, entonces ac = x + 1, es decir x = ( x + 1
)/x, y de aquí sacamos la ecuación de segundo orden escrita
arriba "x2 - x - 1 = 0"
Se dice que el punto (b) hace una sección dorada del segmento
ab, denominándose al número de oro "la divina
proporción".
La pirámide de Kéops está construida con el principio del
número de oro, así pues, como sabemos su base es cuadrada, si
damos el valor de la unidad (1) a la distancia que separa
cualquier punto medio de un lado de ese cuadrado al punto de
intersección de la altura de la pirámide y de su base cuadrada,
se llega a deducir que la altura de cada triángulo de las caras,
es igual al número de oro "f" y la altura de la
pirámide es igual a "Öf"
Oriente convenientemente su pirámide:
Salvo si le han señalado expresamente lo contrario, usted
siempre debe orientar una de las 4 caras (cualquiera por el
momento) de su pirámide hacia el norte magnético, el norte
magnético se diferencia sensiblemente del norte geográfico .
La dirección del norte magnético está indicada por la aguja de
una brújula.
Cómo hacerlo:
Tome una brújula, una hoja de papel, una regla o un doble
decímetro o un lápiz.
Sobre una mesa bien plana deje una hoja de papel, sobre la hoja
de papel ponga la brújula, trace sobre la hoja de papel una
línea "x-y", que esté paralela a la aguja de la
brújula, .
En cualquier punto de esta línea recta trace otra línea recta
perpendicular "a-b", estas dos líneas tienen que ser
respectivamente paralelas a las líneas de la base del cuadrado
de la pirámide, en estos momentos su pirámide está
correctamente orientada.
En otro momento veremos que privilegios tiene una cara con
respecto a la otra, en este caso usted procederá como acabamos
de decirle, pero la cara escogida será aquella que mire al norte
magnético.
El péndulo Egipcio:
Respecto a las fechas y ubicación de la edificación de la
pirámide de kéops no se presenta ninguna controversia, basta
tomar un avión y llegar al lugar, ciertamente ella está allí,
se eleva con toda su majestad y nadie podrá negar que es
contemporánea de los faraones, ahora bien, con respecto a lo que
concierne el péndulo egipcio todo es muy distinto, si aceptamos
los debates sobre su real utilización y alguna incertidumbre
observaremos que algunos dirán que lo que tiene de egipcio es el
nombre y que no es otra cosa que un ardid publicitario de
marketing de un comerciante que quiera dar la patente de los
años y el encanto del secreto a su producto para venderlo mejor,
si eso fuera cierto habría que admitir que ese comerciante no
sería un simple comerciante, sino que además de su talento de
vendedor poseería verdaderos conocimientos radiónicos, porque
el péndulo egipcio es evidente para todos aquellos que lo
utilizan y lo conocen, que va más allá de los objetos que con
este mismo nombre utilizan los radiestesistas, esos poderes
sorprendentes son debidos sin ninguna duda a una fórmula
secreta, pero nosotros no podemos con este argumento evaluar la
cuestión sobre la autenticidad del péndulo egipcio.
Los partidarios de la tesis de una fabricación reciente del
péndulo egipcio encuentran su huella por primera vez en el libro
de los señores Chaumery y Belizal, "Ensayo de radiestesia
vibratoria" aparecido durante el siglo pasado, sus autores
pretendían que el original fue descubierto en un sarcófago en
el Valle de los Reyes, añadían tener en su posesión un amuleto
cuyo dibujo se parecería bajo todo punto de visto a un péndulo
egipcio, pero esta definición sigue siendo muy vaga sobre este
descubrimiento, más aun sobre este famoso amuleto a tal punto
que se puede suponer legítimamente que sólo hayan existido en
sus mentes, y lo peor es que ellos afirman que dos capítulos del
celebre libro de los muertos de los antiguos egipcios están
enteramente consagrados a este péndulo, desgraciadamente los
exegetas de este libro sagrado han buscado vagamente esos dos
capítulos en este libro para poder probarlo, Chaumeri y Belizal
han dejado dudas, es un eufemismo de los autores muy precitado.
Ahora bien, el origen egipcio de este péndulo no se puede poner
en duda desde 1976, basta con remitirse a la obra que fue
publicada por las galerías nacionales del gran palacio, titulada
"Ramses el Grande", esta publicación tuvo lugar
durante la ocasión de la famosa exposición que tuvo por
"Vedet, al Faraón", abramos el libro que no podría
dada su ilustre procedencia, ser acusado de ocultismo de bajo
índole o de mercantilismo, en él vemos una reproducción de la
tumba de Nofrerati, una de las esposas de Ramses II y tenemos
entre los objetos que adorna a esta tumba un péndulo egipcio,
esta vez los señores Chaumeri y Belizal no tienen nada que ver
en ello y la duda ya no es posible.
La presencia de este objeto para acompañar al último viaje de
un personaje tan considerable se muestran bien en los dibujos,
por otro lado observamos que su función última va mas allá de
la simple utilización radiostésica o la búsqueda de
alineamiento o aun la determinación para los navegantes de
coordenadas a partir de un punto de referencia, o todas las
utilizaciones profanas de las cuales se les han querido acreditar
al compañero de la momia que la cubre con una aureola del mas
allá para acceder de esta manera a la dimensión trascendental.
Lo que se ha demostrado es que el péndulo es fundamental para
ritualizar el trabajo que se desea hacer con la pirámide, puesto
que este generará la energía necesaria dentro de la pirámide
para que esta haga la función que se le haya encomendado.
ENERGIA
ELECTROMAGNETICA,PIRAMIDES Y MISTERIOS (SABATIEL) :
LA ENERGIA ELECTRICA MAGNETICA, LAS PIRAMIDES COMO GRANDES
CONDENSADORAS DE MAGNETISMO, Y EL CAMPO ELECTRICO MAGNETICO DEL
CUERPO FISICO, EN EL TRABAJO DE LA TRANSMUTACION DE LA SIMIENTE,
EN LAS 9 INICIACIONES DE MISTERIOS MAYORES DE FUEGO....
SALUDOS A TODOS LOS QUE ENTRAN A ESTA PAGINA; ESCRIVIMOS ESTE
TEMA, QUE ES LA CONTINUACION DEL TEMA DE: REGENERE, CURE LAS
ENFERMEDADES, REJUVENEZCA, RELAJE E INMUNIZE EL CUERPO FISICO,
TRABAJANDO CON EL AURA EN LAS 9 INICIACIONES DE MISTERIOS
MENORES. EN EPOCAS PASADAS, SE REENCARNARON GRANDES VENERABLES
MAESTROS DE LA LUZ, PARA ACLARAR EL VERDADERO CAMINO DE LA
VERDADERA SABIDURIA DE DIOS; PORQUE ESA VERDADERA SABIDURIA,
SIEMPRE FUE ADULTERADA, TERGIVERSADA Y MUTILADA POR PERSONAS SIN
MORAL, SIN SENTIMIENTOS Y SIN DESARROLLO ESPIRITUAL; MUCHOS
HERMANITOS GNOSTICOS NOS HAN CRITICADO, PORQUE DISQUE ATACAMOS AL
SEÑOR VICTOR MANUEL GOMEZ, FUNDADOR DE LOS GRUPOS GNOSTICOS EN
LA AMERICA LATINA, A PESAR DE QUE LES EXPLICAMOS LAS FALLAS QUE
COMETIO ESTE SEÑOR, EN CONTRA DE LA VERDADERA SABIDURIA DE DIOS,
Y DEL VERDADERO CAMINO A RECORRER.
I. CORINTIOS 2. 6. SIN EMBARGO HABLAMOS, SABIDURIA ENTRE LOS QUE
HAN ALCANZADO MADURES; Y SABIDURIA, NO DE ESTE SIGLO, NI DE LOS
PRINCIPES DE ESTE SIGLO QUE PERECEN. 7. MAS HABLAMOS SABIDURIA DE
DIOS EN MISTERIO, LA SABIDURIA OCULTA, LA CUAL DIOS PREDESTINO
ANTES DE LOS SIGLOS PARA NUESTRA GLORIA.
PARA PODER ESTUDIAR LA SABIDURIA OCULTA DE DIOS, PRIMERO QUE TODO
HAY QUE TENER MADURES FISICAMENTE, MADURES MENTALMENTE Y MADURES
ESPIRITUALMENTE; SE VIOLAN LEYES DIVINAS DE DIOS, CUANDO
ENTREGAMOS SECRETOS DE LA SABIDURIA DE DIOS, PUBLICAMENTE; ESTOS
GRANDES SECRETOS SOLO SE PUEDEN ENTREGAR, DE BOCA A OIDO, Y SOLO
A LOS POCOS ESCOGIDOS, AQUELLOS QUE TIENEN LA MENTE Y EL CORAZON
MADUROS Y LIMPIOS DE MALDA; POR ESE MOTIVO EN LA ANTIGUEDAD,
EXISTIERON GRANDES ESCUELAS HERMETICAS, DONDE ERA MUY DIFICIL
ENTRAR; EL ASPIRANTE TENIA QUE PASAR POR MUCHAS PRUEBAS; Y TODO
ESTO, PORQUE ES LA RELIGION DEL SATANISMO, LA QUE CONTROLA Y
MANUPULA ESTE MUNDO; LOS VENERABLES MAESTROS DE LA LUZ, TRATAN DE
EVITAR QUE ESTOS CONOCIMIENTOS DE LA VERDADERA SABIDURIA DE DIOS,
NO CAIGAN EN MANOS DE PERSONAS QUE PERTENECEN AL SATANISMO; HOY
EN DIA, EN TODOS LOS GRUPOS GNOSTICOS, SE HAN INFILTRADO PERSONAS
DEL SATANISMO.
EN LA SABIDURIA DE DIO, SE DICE: " HOMBRE CONOCETE A TI
MISMO " MUCHOS NO SABEN QUE QUIERE DECIR ESTO; Y LA VERDAD,
QUE CONOCERCE A SI MISMO, IMPLICA CONOCERNOS FISICAMENTE Y
ESPIRITUALMENTE, SABER COMO ESTAMOS FORMADOS, COMO SON NUESTROS
CUERPOS ESPIRITUALES, SABER QUE ES LA REALIDAD DE LO BUENO, COMO
TAMBIEN SABER QUE ES LA REALIDAD DE LO MALO, Y DE LO NEGATIVO, DE
TODO AQUELLO QUE NOS RODEA; PARA NO VIOLAR LAS LEYES DIVINAS DE
DIOS, PARA QUE PODAMOS EVOLUCIONAR ESPIRITUALMENTE; CUANDO
SABEMOS CONOCERNOS A SI MISMO, SABEMOS CONOCER TAMBIEN A LOS
DEMAS, POR MEDIO DE ESE CAMPO LUMINOSO, ELECTRICO Y MAGNETICO QUE
ENVUELVE AL CUERPO FISICO LLAMADO EL AURA; EL SEÑOR VICTOR
MANUEL GOMEZ, NUNCA ENTENDIO ESTA FRASE DE: HOMBRE CONOCETE A TI
MISMO; EL DESCONOCIA TODO LO, QUE TIENE QUE VER CON LAS
DIFERENTES AURAS, DEL CUERPO FISICO, O CON LAS DIFERENTES AURAS
QUE TENEMOS TAMBIEN EN NUESTROS CUERPOS ESPIRITUALES; EL CREIA
QUE LOS INDIGENAS DE LA SIERRA NEVADA DE SANTA MARTHA, EN
COLOMBIA, ERAN MUY ESPIRITUALES, QUE TENIAN MUCHO CONOCIMIENTO Y
MUCHA SABIDURIA DE DIOS; PERO LA VERDAD ES QUE ESOS INDIGENAS,
TIENEN GRANDES CONOCIMIENTOS, TENEBROSOS Y DIABOLICOS DE
ESPIRITISMO, DE BRUJERIA Y DE HECHICERIA; ESTOS INDIGENAS SON LOS
BRUJOS MAS BRAVOS QUE HAY EN SURAMERICA; ELLOS NO TIENEN NADA DE
DESARROLLO ESPIRITUAL, SON SERES NEGATIVOS QUE SE LA PASAN TODO
EL DIA ASPIRANDO COCAINA POR LA NARIZ; MUCHOS DE LOS
CONOCIMIENTOS QUE TRATO DE ENSEÑAR EL SEÑOR VICTOR MANUEL
GOMEZ, LOS APRENDIO DE ESTOS INDIGENAS.
NADIE PODRA TENER DESARROLLO ESPIRITUAL NUNCA, SI PRACTICA LAS
ARTES TENEBROSAS Y DIABOLICAS DEL ESPIRITISMO, DE LA BRUJERIA Y
DE LA HECHICERIA.
APOCALIPSIS 21. 8. Pero los COBARDES e INCRÉDULOS, los
ABOMINABLES y HOMICIDAS, los FORNICARIOS Y HECHICEROS, los
IDOLATRÍAS y todos los MENTIROSOS tendrán su parte en el lago
que arde con FUEGO Y AZUFRE, (Los INFIERNOS ATÓMICOS DE LA
NATURALEZA) que es la MUERTE SEGUNDA.
EL VENERABLE MAESTRO SABATIEL AUN WEOR, FUE EL GRAN FARAHON
TUTANKHAMON.
EL VENERABLE MAESTRO SABATIEL AUN WEOR, FUE EL GRAN FARAHON
THUTMOSIS III EL GRAN FARAHON TUTANKHAMON, Y EL GRAN FARAHON
RANSES II.
TODOS LOS SERES HUMANOS REENCARNAMOS, Y LAS FACCIONES Y RASGOS DE
LA CARA, EL COLOR DEL PELO, LA FORMA DE LA CABEZA; ES MUY POCO LO
QUE CAMBIAN, DE UNA VIDA A OTRA; LO UNICO QUE CAMBIAMOS ES DEL
CUELLO PARA ABAJO, NUESTRO CUERPO FISICO, DE UNA VIDA A OTRA,
PUEDE SER MAS ALTO, O MAS BAJO, MAS GORDO O MAS FLACO; LAS
FACCIONES QUE LE VEN EN LA CARA A TUTANKHAMON, A THUTMOSIS III, Y
A RANSES II, SON LAS MISMAS FACCIONES Y RASGOS QUE TENGO EN ESTE
MOMENTO EN MI CARA.
EN ESE PAIS MAGICO LLAMADO EGIPTO, TUVE MUCHAS REENCARNACIONES,
COMO VENERABLE MAESTRO DE LA LUZ, Y COMO REY; LAS PRINCIPALES DE
ESAS REENCARNACIONES, FUERON COMO EL GRAN RANSES II, COMO EL GRAN
OSIRIS, COMO EL GRAN FARAHON TUTHANKAMON, QUE DESENCARNO A LA EDA
DE 76. AÑOS, Y COMO EL GRAN FARAHON TUTMOSIS III, EN TODAS MIS
VIDAS ANTERIORES, HE REENCARNADO PARA CUMPLIR UNA MISION DIVINA
ESPIRITUAL, Y EN ESTA PRESENTE VIDA, MI MISION ES LA DE SER EL
VENERABLE MAESTRO EL CONSOLADOR, DEL CUAL HABLA EL VENERABLE
MAESTRO JESUS EL CRISTO, EN EL NUEVO TESTAMENTO; LO QUE ESTAMOS
ENSEÑANDO, EN ESTOS TIEMPOS, ES LA VERDADERA SABIDURIA DE DIOS,
SABIDURIA QUE HEMOS PRACTICADO Y ENSEÑADO EN VIDAS ANTERIORES;
POR ESO PODEMOS DECIR, QUE SABEMOS CUAL ES EL VERDADERO CAMINO A
RECORRER, CUALES SON ESOS DIFERENTES PASOS, QUE TODO ESTUDIANTE
DEBE DE PRACTICAR DURANTE EL TRABAJO DE LAS 9. INICIACIONES DE
MISTERIOS MENORES, EN LAS 9. INICIACIONES DE MISTERIOS MAYORES DE
FUEGO, Y EN LAS 9. INICIACIONES DE MISTERIOS MAYORES DE LUZ; PERO
LO MAS IMPORTANTE PARA PODER RECORRER, ESE CAMINO, ESTA EN SABER
QUE SON LOS DIFERENTES CAMPOS ELECTRICOS MAGNETICOS QUE TIENEN
LAS DIFERENTES AURAS DEL CUERPO FISICO Y LAS DIFERENTES AURAS DE
LOS CUERPOS ESPIRITUALES; QUIEN DESCONOSCA ESTOS CAMPOS
MAGNETICOS LUMINOSOS ESPIRITUALES, NUNCA PODRA TENER DESARROLLO
ESPIRITUAL; EN ESTO SE CONOCE AL VERDADERO INICIADO, AL VERDADERO
MAESTRO DE LA LUZ, PORQUE EL QUE REALMENTE TIENE CONOCIMIENTO DE
LA VERDADERA SABIDURIA DE DIOS, SABE MANIPULAR, CREAR Y
PROYECTAR, DE SERCA O A DISTANCIA PODEROSOS RAYOS ELECTRICOS
MAGNETICOS PARA CURAR, SANAR, Y RELAJAR EL CUERPO FISICO.
TODO VERDADERO MAESTRO DE LA LUZ, TIENE CONTACTO CON LOS
VENERABLES MAESTROS EXTRATERRESTRES, E INTERGALACTICOS DE LA LUZ;
EN LO PERSONAL LES CUENTO QUE SOY NATIVO ESPIRITUALMENTE DE LA
GALAXIA CENTRAL, DE UN PLANETA QUE SE LLAMA ALFA-2, Y DESDE QUE
NACI, HAY UNA NAVE INTERGALACTICA DE LA GALAXIA CENTRAL, QUE ME
AYUDA Y QUE ME PROTEGE; LO MISMO LE PASO AL VENERABLE MAESTRO
JESUS EL CRISTO, QUE CUANDO NACIO HABIA UNA NAVE INTERGALACTICA
DE LA GALAXIA CENTRAL, DEL PLANETA ASTRUN QUE LE AYUDABA Y LE
PROTEGIA; ESTA NAVE INTERGALACTICA FUE LA QUE GUIO A LOS TRES
REYES MAGOS, HASTA EL SITIO DONDE HABIA NACIDO EL NIÑO JESUS; EN
LA BIBLIA DE LE DESCRIBE COMO UNA ESTRELLA; SOBRE LA NAVE
INTERGALACTICA, QUE ME AYUDA Y QUE ME PROTEGE, ESTO LO PUEDEN
COMPROBAR HACIENDO, ESTE EJERCICIO: PONGASEN DE PIE, Y MENTALICEN
COMO MINIMO 7.VESES NAVE INTERGALACTICA DEL VENERABLE MAESTRO
SABATIEL; VAN A SENTIR QUE EL CUERPO FISICO SE TAMBALEA Y TAMBIEN
VAN A SENTIR UN PEQUEÑO MAREO; TAMBIEN ESTE EJERCICIO LO PUEDEN
HACER PONIENDO LAS MANOS COMO CUANDO VAMOS A REZAR, Y LUEGO LAS
VAN SEPARANDO DESPACIO HASTA ABRIR LOS BRAZOS; CUANDO LOS BRAZOS
ESTEN ABIERTOS REGRESENLOS, DEJANDO UNOS 15.CENTIMETROS DE
ESPACIO ENTRE LAS MANOS Y VUELVAN A SEPARAR LAS MANOS; ESTE
EJERCICIO TAMBIEN HAGANLO COMO MINIMO 7.VESES; VAN A SENTIR ENTRE
LAS MANOS UNA FUERTE CORRIENTE MAGNETICA.
EL VENERABLE MAESTRO SABATIEL AUN WEOR, FUE EL GRAN FARAHON
THUTMOSIS III
EL VENERABLE MAESTRO SABATIEL AUN WEOR, FUE EL GRAN FARAHON
RANSES II
EN ESTA PAGINA, O EN LOS DIFERENTES TEMAS, NO PONEMOS FOTOS,
PORQUE NO QUEREMOS QUE NOS CONOSCAN FISICAMENTE; PERO LOS
INVITAMOS, PARA QUE IMPRIMAN LA FOTO DE TUTHANKAMON, O LA FOTO DE
THUTMOSIS III, O LA DE RANSES II, Y LA PEGAN EN LA PARED, A 1.70
DE ALTURA, Y SE PARAN A UNA DISTANCIA DE TRES METROS, Y HACEN EL
EJERCICIO DE PONER LA MANO DERECHA ABIERTA A LA ALTURA DEL
HOMBRO, COMO CUANDO SE VA A HACER UN JURAMENTO, Y LA ESTIRAN
HACIA EL FRENTE, EN DIRECCION DE LA FOTO; Y CUANDO LA MANO SE
ENCUENTRE ESTIRADA REGRESENLA NUEVAMENTE AL HOMBRO Y MENTALMENTE,
VOCALIZAN Y REPITEN MI NOMBRE ESPIRITUAL DE VENERABLE MAESTRO
SABATIEL, O EL NOMBRE DEL GRAN FARAHON TUTHANKAMON, O EL NOMBRE
DEL GRAN FARAHON THUTMOSIS III, O TAMBIEN CUALQUIERA DE MIS
NOMBRES ESPIRITUALES DE VIDAS ANTERIORES, COMO MINIMO 7. VESES;
VAN A SENTIR UNA FUERTE PRESION EN EL AIRE, A MEDIDA QUE VAN
ESTIRANDO EL BRAZO; PERO SI PONEN EN LA MENTE UN NOMBRE DIFERENTE
QUE NO SEA MIO, NO VAN A SENTIR NADA, VAN A SENTIR COMO UN VACIO
EN EL AIRE.
ESTOS EJERCICIOS ES PARA QUE PUEDAN COMPROBAR POR USTEDES MISMOS,
QUIEN SOY REALMENTE, PORQUE NO BUSCO QUE ME CREAN, QUIERO QUE
CREAN EN USTEDES MISMOS, PARA QUE NO SIGAN PERDIENDO EL TIEMPO,
EN FALSAS CREENCIAS, Y EN FALSAS TEORIAS HUECAS, VACIAS Y
MENTIROSAS; PORQUE TODO VERDADERO MAESTRO DE LA LUZ, MENSAJERO DE
LA SABIDURIA DE DIOS, TIENE UN POTENTE CAMPO ELECTRICO MAGNETICO
ESPIRITUAL, EN EL AURA DEL CUERPO FISICO, Y EN EL AURA DE SUS
CUERPOS ESPIRITUALES; COMO LO SON: EL CUERPO FISICO, EL CUERPO
VITAL, EL CUERPO MENTAL, EL CUERPO ASTRAL, EL CUERPO DE LA
VOLUNTAD, EL CUERPO EMOCIONAL, EL CUERPO CAUSAL, EL CUERPO DEL
ALMA, EL CUERPO DEL ESPIRITU SANTO, Y EL CUERPO DEL CRISTO, SI
ESE VENERABLE MAESTRO, EN SU TRABAJO DE LA ALKIMIA DE LA SIMIENTE
HA PODIDO LLEGAR A LA DIMENSION DE LUZ # 30. QUE ES DONDE NOS
FUNDIMOS CON ESA PODEROSA ENERGIA Y PODEROSA VIBRACION LLAMADA EL
HIJO DEL HOMBRE, EL CRISTO.
EN ESTE TEMA, VAMOS A HABLAR DE LA ENERGIA ELECTRICA MAGNETICA, Y
LO RELACIONADO CON EL PENTAGRAMA; DE LA ENERGIA ELECTRICA
MAGNETICA Y LO RELACIONADO CON LAS PIRAMIDES; DE LA ENERGIA
ELECTRICA MAGNETICA Y LO RELACIONADO CON EL CAMPO ELECTRICO
MAGNETICO LUMINOSO QUE ENVUELVE AL CUERPO FISICO, LLAMADO EL
AURA; EN EL SAGRADO TRABAJO DE LEVANTAR AL HIJO DEL HOMBRE, EL
CRISTO INTERNO QUE LLEVAMOS EN NUESTRA SIMIENTE DIVINA ESPIRITUAL
DE DIOS; Y DE LA ENERGIA ELECTRICA MAGNETICA EN EL TRABAJO DE LAS
9. INICIACIONES DE MISTERIOS MAYORES DE FUEGO; PORQUE PARA PODER
LLEGAR A TRANSMUTAR LA SIMIENTE, SON MAS DE 12. DIFERENTES PASOS,
O EJERCICIOS QUE HAY QUE HACER, EN EL MOMENTO DEL TRABAJO
ESPIRITUAL DE LA ALKIMIA; ESE TRABAJO DE ALKIMIZAR LA SIMIENTE,
NO ES FACIL COMO MUCHOS CREEN; ES MUY DIFICIL CUANDO NO SE TIENE
CONOCIMIENTO SOBRE EL AURA Y SOBRE LOS MULTIPLES CAMPOS
ELECTRICOS MAGNETICOS QUE SE ENCUENTRAN DENTRO Y FUERA DEL CUERPO
FISICO; ESTO LO IGNORABA EL SEÑOR VICTOR MANUEL GOMEZ, QUE TRATO
DE ENSEÑAR Y DE HABLAR DEL SAGRADO RITO DE LA TRANSMUTACION
PUBLICAMENTE, POR ESE MOTIVO LOS VENERABLES MAESTROS GUIAS DE LA
LUZ, NO LE AYUDARON; TODO ESTUDIANTE DE LA SABIDURIA DEBE DE SER
MUY HERMETICO CON LO QUE HABLA, MIENTRAS NO TENGA DESARROLLO
MENTAL PARA PODER CONOCER A TODOS AQUELLOS QUE LE RODEAN; ESTO ES
IGUAL A ESTE EJEMPLO : EL PADRE CELESTIAL LLAMA A JUAN, Y A
PEDRO, Y LES DAN MIL VALORES ESPIRITUALES EN CONOCIMIENTO Y EN
SABIDURIA; Y JUAN SE SIENTE MUY FELIZ, Y TAMPRONTO SE LE CRUZA
ALGUIEN POR SU CAMINO, JUAN COMIENZA A ENTREGAR ESOS VALORES, SIN
ANTES DARSE CUENTA, AQUIEN SE LOS ESTA ENTREGANDO, HASTA QUE
ACABA CON ESOS MIL VALORES; EN CAMBIO PEDRO HACE TODO LO
CONTRARIO; QUE SOLO VA ENTREGANDO POCO A POCO ESOS VALORES
ESPIRITUALES, DESPUES QUE EL A INVESTIGADO SI LOS PUEDE ENTREGAR
O NO; EL DIA QUE EL PADRE CELESTIAL LOS LLAMA PARA PEDIR CUENTAS,
SE DA CUENTA QUE JUAN, CON LOS MIL VALORES QUE LE HABIA
ENTREGADO, HA HECHO DAÑO, PORQUE NO SABIA A QUIEN SE LOS HABIA
ENTREGADO; Y EL PADRE CELESTIAL VA A DECIR : SI A JUAN LE DI MIL
VALORES ESPIRITUALES, Y SE VOLVIO LOCO CON ESOS MIL; QUE TAL SI
LE HUBVIERA DADO MAS DE MIL???? JUAN NO ESTA MADURO TODAVIA
ESPIRUITUALMENTE; EN CAMBIO CON PEDRO, EL PADRE CELESTIAL SE DA
CUENTA QUE SI ESTA MADURO ESPIRITUALMENTE, Y A PEDRO SI SE LE
PUEDE DAR MAS DE MIL VALORES ESPIRITUALES; VEAMOS ESTE CAPITULO
DE LA SANTA BIBLIA:
SANTIAGO 3 5. Así también la lengua es un miembro pequeño,
pero se jacta de grandes cosas. He aqui cuán grande bosque
enciende un pequeño fuego 6. Y la lengua es un fuego, un mundo
de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y
contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y
ella misma es inflamada por el infierno.
SAN MATEO 15 11. No todo lo que entra en la boca contamina al
hombre; más lo que sale de la boca, esto si contamina al hombre.
12. Entonces acercándose sus dicipulos, le dijeron: Sabes que
los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra ? 13. Pero
respondiendo el, dijo: toda planta que no planto mi PADRE
CELESTIAL, sera desarraigada. 14. Dejadlos; son ciegos guias de
ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caeran en el hoyo.
15. Respondiendo Pedro, le dijo: Explicanos esta parábola. 16.
JESUS dijo: Tambien vosotros sois aún sin entendimiento ? 17. No
entendeis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es
echado en la letrina ? 18. Pero lo que sale de la boca, del
corazón sale; y esto contamina al hombre. 19. Porque del
corazón salen los malos PENSAMIENTOS, LOS HOMICIDIOS, LOS
ADULTERIOS, LAS FORNICACIONES, LOS HURTOS, LOS FALSOS
TESTIMONIOS, LAS BLASFEMIAS. 20. Estas son las que contaminan al
hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al
hombre.
EN TODOS LOS TEMAS QUE TENEMOS EN NUESTRA PAGINA; TRATAMOS DE
HABLAR EN CADA UNO DE ELLOS, DE UN PEQUEÑO % O ALGO DIFERENTE
SOBRE ESE SAGRADO TRABAJO DEL DESARROLLO ESPIRITUAL; PERO LA
VERDAD, ES QUE NO PODEMOS ENTREGAR PUBLICAMENTE TODOS ESOS
SECRETOS ESPIRITUALES DE LA TRANSMUTACION; SI LO HACEMOS
ESTARIAMOS VIOLANDO LA LEY DIVINA, Y ENTREGANDOLE SECRETOS
ESPIRITUALES AL SATANISMO, Y A TODOS ESOS SERES TENEBROSOS Y
DIABOLICOS, QUE SE DEDICAN A LAS ARTES TENEBROSAS Y DIABOLICAS DE
LA BRUJERIA, DEL ESPIRITISMO Y DE LA HECHICERIA; ESTOS SERES
NEGATIVOS, CON ESTOS CONOCIMIENTOS, LE HARIAN MAS DAÑO A LOS
SERES HUMANOS.
PERO QUE TAMBIEN TODOS ESTOS CONOCIMIENTOS Y SECRETOS
ESPIRITUALES, SON PARA TODOS AQUELLOS QUE TIENEN LA MENTE Y EL
CORAZON LIMPIOS DE MALDA, PARA TODOS AQUELLOS QUE ESTEN
INTERESADOS EN SU DESARROLLO ESPIRITUAL; PORQUE ESTOS
CONOCIMIENTOS Y SECRETOS NO SON PROPIEDAD DE NADIE, SON
ENSEÑANZAS PARA QUE TODOS LOS SERES, PUEDAN EVOLUCIONAR
ESPIRITUALMENTE, Y PARA QUE ALGUN DIA, PUEDAN ENTRAR EN LOS
PLANOS DE LUZ LLAMADOS LOS CIELOS DE LUZ; TODO EL QUE QUIERA
COMUNICARSE CON NOSOTROS, CON MUCHO GUSTO LE AYUDAREMOS.
PERO LES QUIERO ACLARAR, QUE SI ALGUIEN ME PIDE AYUDA, Y PRACTICA
LAS ARTES TENEBROSAS Y DIABOLICAS DE LA BRUJERIA, DEL ESPIRITISMO
Y DE LA HECHICERIA, NO IMPORTA LA DISTANCIA, O EL LUGAR DONDE SE
ENCUENTRE, NOS PODEMOS DAR CUENTA DE ESO, Y PODEMOS SABER COMO ES
ESA PERSONA INTERNAMENTE Y ESPIRITUALMENTE; POR ESE MOTIVO, TODO
AQUEL QUE SE ENCUENTRE PRACTICANDO TALES ARTES TENEBROSAS Y
DIABOLICAS, POR FAVOR NO NOS ESCRIVA, NO TRATE DE COMUNICARSE CON
NOSOTROS, PORQUE VA A PERDER SU TIEMPO; ESTOS CONOCIMIENTOS NO
LES VAN A SERVIR.
EN EL TRABAJO SAGRADO DE LA TRANSMUTACION, ES MUY IMPORTANTE QUE
EL MATRIMONIO, O LA PAREJA QUE QUIERA HACER ESTE TRABAJO SE
PREPARE, FISICAMENTE, MENTALMENTE, Y QUE PONGA EN PRACTICA TODOS
LOS PASOS QUE EXPLICAMO EN EL TEMA ANTERIOR DE : REGENERE, CURE
LAS ENFERMEDADES, REJUVENEZCA, RELAJE E INMUNIZE EL CUERPO
FISICO, TRABAJANDO CON EL AURA EN LAS 9. INICIACIONES DE
MISTERIOS MENORES; PORQUE EN EL TRABAJO DE LA ALKIMIA, ES EL
HOMBRE LA FIGURA PRINCIPAL, EL QUE LLEVA LA PAUTA DURANTE ESE
RITO SAGRADO; EL HOMBRE ES EL QUE PRENDE EL FUEGO SAGRADO, EL QUE
HACE QUE SE DESPIERTE EL KUNDALINI, DE EL DEPENDE QUE LA MUJER
PUEDA TRANSMUTAR SU SIMIENTE; PORQUE EL HOMBRE ES EL POLO
POSITIVO DE LA ENERGIA ELECTRICA MAGNETICA ESPIRITUAL, QUE SE
GENERA EN ESE MOMENTO DE LA UNION SEXUAL; LA MUJER QUE QUIERA
TRANSMUTAR SU SIMIENTE, Y QUE TENGA PROBLEMAS CON SU PAREJA, LA
VERDA QUE LE ES MUY DIFICIL HACER ESE SAGRADO TRABAJO DE ALKIMIA.
EL GRAN FARAHON TUTHANKAMON EL GRAN FARAHON RANSES II LA GRAN
REINA NEFERTARI LA GRAN REINA CLEOPATRA VII
EN LO PERSONAL LES CUENTO QUE GRACIAS AL CIELO, A LA LEY DIVINA Y
A LOS VENERABLES MAESTROS, EXTRATERRESTRES E INTERGALACTICOS DE
LA LUZ, EN ESTA VIDA HE PODIDO EVOLUCIONAR Y SUBIR MUCHAS
DIMENSIONES SUPERIORES DE LUZ; Y EN GRAN PARTE SE DEBE, PORQUE EN
ESTA VIDA PRESENTE , ME REENCONTRE CON MI COMPAÑERA DE VIDAS
PASADAS, CON MI SACERDOTIZA QUE ME HA AYUDADO A LEVANTAR EL
KUNDALINI EN MUCHAS VIDAS ANTERIORES, CON GERMANIA MI ALMA
GEMELA, A ELLA LE DEBO ESTE DESARROLLO ESPIRITUAL QUE TENGO EN
ESTE MOMENTO, ELLA FUE MI SACERDOTIZA, COMPAÑERA, ESPOSA Y
REINA, CUANDO ME LLAME EL VENERABLE MAESTRO ZOROBABEL, COMO EL
VENERABLE MAESTRO PITAGORAS, COMO EL PROFETA ELIAS, COMO EL
PROFETA BENJAMIN, COMO EL VENERABLE MAESTRO APOSTOL BARTOLOME,
TAMBIEN COMO EL VENERABLE MAESTRO FARAHON OSIRIS, COMO EL
VENERABLE MAESTRO RANSES II, ELLA SE LLAMO LA REINA NEFERTARI,
COMO EL VENERABLE MAESTRO TUTHANKAMON, COMO EL VENERABLE MAESTRO
FARAHON AHMOSE EN LA DINASTIA XVIII ELLA SE LLAMO LA REINA
NEFERTARI NUEVAMENTE, COMO EL VENERABLE MAESTRO FARAHON TUTMOSIS,
COMO EL VENERABLE MAESTRO FARAHON THUTMOSIS III ELLA SE LLAMO LA
REINA NEFERTARU; TAMBIEN COMO MI ESPOSA CUANDO FUI EL REY BIRSA
DE GOMORRA; TAMBIEN COMO LA GRAN REINA CLEOPATRA VII ETC. EN LA
TUMBA DE NEFERTARI, RANSES II ESCRIVIO LO SIGUIENTE: ( TEXTO
TOMADO DE: www.artehistoria.com )
Ramsés II preparó para su esposa preferida una de las más
bellas tumbas que se hayan encontrado hasta ahora. Se encuentra
en el Valle de las Reina y se conoce como la QV66. A lo largo del
frontón de la ménsula situada en la primera sala, se lee la
siguiente inscripción en una línea única de jeroglíficos:
"Yo te doy un lugar en la entrada de Igeret.
Puedas aparecer en el cielo como mi padre Ra; ( EL PADRE
CELESTIAL SABATIEL )
puedas tu ocupar un lugar en la Sagrada Tierra;
puedas tu ser feliz en la Sede de la Verdad
después que la Gran Eneada de los Dioses te ha alcanzado,
Oh Osiris Raa,
Gran Esposa Real, Nefertari Mery-en-Mut,
justificada"
La reina es la única mortal representada en el hipogeo, todos
los demás son dioses lo que la coloca en el mismo nivel que el
Faraón.
Nefertari, Es la única reina, "Esposa Real", que ha
tenido un templo propio; la unión de Ramsés II y de Nefertari
es así divinizada, y pasa a la eternidad a imagen de la de
Amón-Ra y Hathor, diosa del cielo, pero a la vez esposa y madre
del astro. El pequeño speos no es solamente un homenaje a la
bella Nefertari, está destinado, por la magia de las formas y
las similitudes, a asegurar la asimilación de la reina bienamada
con la diosa Hathor y así, eternizar su unión con el Dios
Ramsés II. A la entrada hay una dedicatoria que dice:
"Él ha hecho su monumento en honor de la Gran Esposa Real
Nefertari, Amada de Mut, un templo excavado dentro de la montaña
pura de Nubia, en bella piedra blanca de gres, una obra
perteneciente a la eternidad
Para la Gran Esposa Nefertari, Amada de Mut, por amor de quien
brilla el sol"
El Rey User Maat Ra, elegido por Ra, ha construido
para la Gran Esposa Real Nefertari,
Amada por Ra en Nubia como Ra,
para siempre y eternamente"
con esta dedicatoria el Faraón inmortalizaba su pasión por
ella.
LA GRAN REINA NEFERTARI, Y TAMBIEN LLAMADA LA REINA CLEOPATRA,
VIVE ENTRE NOSOTROS Y SE LLAMA GERMANIA, ELLA REENCARNO EN EL
ECUADOR EN ESTA PRESENTE VIDA, PERO VIVE EN U.S.A. N.J.
ATTEE; VENERABLE MAESTRO SABATIEL AUN WEOR.
PIRAMIDES EN MARTE :
El Hombre está empezando ha explorar las cercanías de nuestro
planeta, busca explicaciones y nuevos conocimientos, y sin
embargo, se sorprende al encontrar lo inesperado.
Marte tiene la mitad del radio terrestre, días de 24´6 horas,
años de 686 días y dos pedruscos irregulares por lunas. Marte
ha sido el planeta preferido por las exploraciones porque es el
que se parece más a la Tierra, a pesar de que su temperatura
media es de 30º C bajo cero y su atmósfera es ténue e
irrespirable, compuesta sobre todo de dióxido de carbono.
Desde que se inventó el telescopio las miradas se han vuelto
hacia allí, unas veces con más y otras con menos acierto, pero
con la llegada de la era espacial ya se ha podido ver Marte desde
Marte.
En 1976 la misión Viking tomó 60.000 imágenes de Marte, entre
ellas se encontraron, en la región de Cydonia, con lo que
parecía una cara humanoide tallada en la superficie. La NASA
informó oficialmente del descubrimiento y lo achacó a un efecto
óptico causado por un juego de luces y sombras, pero dos
científicos americanos: Vicent DiPietro y Gregory Molenaar,
trabajando para el Goddard Space Flight Center encontraron otra
imagen de la misma zona tomada más tarde y con otra luz, la
imagen insistía en parecerse a una cara. Como la mitad de la
cara se hallaba oculta por la sombra, para ver cómo podría ser
entera, si era simétrica, mediante retoque fotográfico se
cogió el lado de la cara iluminado y se colocó en lugar del
oculto, así se obtuvo una imagen que recordaba a la esfinge
egipcia.
Formación en la región de Cydonia, Marte
Investigando los alrededores de la zona encontraron un conjunto
de objetos poliédricos (que llamaron Ciudad) cuyo eje señalaba
directamente a la cara. En 1983 se realizó una investigación
exhaustiva con expertos en tratamiento de imágenes y geólogos
para investigar en profundidad el fenómeno; localizaron en la
misma zona una formación más sorprendente: una pirámide de
base pentagonal, de 3 km de lado y 1 km de alto. En honor a
DiPietro y Molenaar se la bautizó como pirámide D&M.
Pero, ¿no es posible que se trate sólo de formaciones
geológicas accidentales o de efectos ópticos?. La pirámide
D&M tiene como base un pentágono, sus caras son planas y
presenta simetría, ¿puede la naturaleza hacer algo así?
El área en el que se asientan las formaciones es la meseta de
Cydonia, una zona generalmente llana con algunas fracturas o
cráteres, promontorios y mesetas de material más resistente a
la erosión. La geología de esta zona aún no se ha terminado de
entender porque presenta variedad de fenómenos: cráteres,
erosiones y sedimentación, sin embargo los fenómenos que pueden
haber generado esta formación actúan de maneras conocidas:
- Erosión fluvial: se sabe que una vez hhubo grandes ríos en
Marte, también fenomenales riadas. Este fenómeno puede generar
estructuras simétricas, sin embargo no hay evidencias de que las
aguas llegarán allí a 1 km. de alto. Tampoco puede ser un
cúmulo de sedimentos, estos no dejan caras rectas y planas.
- Erosión eólica: actualmente la princippal fuente de erosión
en Marte. El viento genera grupos de dunas, a veces en forma
estrellada, pero nunca podría formar una sola duna enorme con
líneas rectas que además presentase simetría. Hay formaciones
producidas por las partículas arrastradas por el viento que
erosionan las superficies generando caras planas y lados rectos
además de simetría, pero jamás se encuentra uno solo, sino con
otros cada vez más pequeños y con la misma orientación.
Formaciones en Cydonia
Existen otras formaciones generadas por el viento, producidas por
la erosión del material blando que rodea a una roca más dura,
creando pirámides de tres caras planas y una arista encarada al
viento.De ser de este tipo la pirámide D&M debería haber 5
vientos que soplaran con igual fuerza durante el mismo tiempo en
direcciones simétricas, lo que daría como resultado un monte
redondeado.
- Movimiento de tierras: Se han observaddo grandes corrimientos de
tierras y movimientos de rocas, producidos quizás por procesos
subterráneos o por efectos de congelación del suelo, en ningún
caso generaría algo tan regular como la pirámide D&M.
- Volcanes: Hace 2.000 millones de años Marte bullía en
volcanes, pero en la zona de Cydonia carecía de actividad
volcánica importante.
- Cristales: Se ha especulado con la possibilidad de que la
pirámide fuera producto de una acumulación de formaciones
cristalinas que dan formas poliédricas y simétricas con caras
planas, sin embargo estas tienen forma hexadonal, y no
pentagonal. Existen los cuasicristales, formados por aluminio y
magnesio, que pueden cristalizar en forma pentagonal, pero estos
componentes y las condiciones necesarias no se hallan ni
remotamente en Marte.
Se ha estudiado en profundidad la geología de Marte, y se sabe
con seguridad que rigen las mismas leyes de la química, física
y geología que en la Tierra, teniendo en cuenta las diferencias
entre ambos, sería más que extraño que estas leyes rigieran en
la totalidad de ambos planetas salvo en la pequeña región de
Cydonia donde se asientan estas formaciones.
Pero que no podamos explicar que no es una formación natural
¿explica que es artificial?, desde luego que no. Existen cuatro
características que, de cumplirse, permiten distinguir con
bastante seguridad una formación natural de una artificial:
1- El objeto presenta una geometría inconsistente con las
formaciones geológicas que la circundan.
2- El objeto se halla alineado con direcciones cardinales o
posiciones astronómicas.
3- El objeto se halla con otros similares que no cuadran con
formaciones geológicas factibles de la zona, y si es así se
encuentran alineados entre sí.
4- El objeto presenta características geométricas coherentes
con leyes matemáticas.
Aparente pirámide
El primer punto ya hemos visto que se cumple, respecto al segundo
y tercero se puede decir que una de las aristas de la pirámide
D&M señala exactamente a la "ciudad", la contigua
al Norte y a la cara, y la contigua a ésta a un extraño
promontorio denominado Tholus.
El cuarto punto se cumple aún con más facilidad que los tres
anteriores. La base de la pirámide no es un pentágono regular
sino que su lado base es la de un pentágono regular y las dos
aristas superiores son las de un hexágono. ¿Que tiene de
especial esta composición?, que los ángulos de las aristas no
son todos iguales, así estos y las relaciones que existen entre
ellos (sumas, divisiones, senos, cosenos y tangentes) dan valores
exactos en función de los números pi, e, y las raíces
cuadradas de 2, 3, 4 y 5. Estas raíces se han usado en la
arquitectura desde la antigüedad, y sobre todo en la Edad Media,
por su sentido simbólico. El número pi es la relación
universal existente entre el radio de una circunferencia y su
diámetro, y el número e (aprox. 2´71828) es la base de
logaritmos naturales, además de usarse en varias funciones
matemáticas. Todos ellos son números de un valor fijo e
importante que no depende para nada de las unidades que se usen o
del ser humano.
De modo que hasta la fecha las pruebas indican que al menos la
pirámide es de origen artificial, y la cara y la ciudad
posiblemente también. La única manera de salir de dudas sería
que se fotografiara de nuevo la zona con cámaras de alta
definición.
Sin embargo no es necesario irse hasta Marte para encontrar fotos
inexplicables y estructuras aparentemente extraterrestres; en un
lugar fuera de la Tierra y más cercano también las tenemos.
PIRAMIDES SEGUN UN ESOTERISTA
(I.SZALAY)
Espectaculares legados de piedra
¿CÓMO SE CONSTRUYERON LAS PIRÁMIDES?
Las pirámides son el triunfo de la forma abstracta pura.
Re¬presentan una sencillez majestuosa, que nos muestra la
importancia que se le concedió en Egipto a la eternidad. En este
sentido, las pirámides eran verdaderas "carrozas" para
transportar el alma hacia el infinito.
En egipcio, la palabra "pirámide" recibía la
deno¬minación de mer, que en jeroglíficos también
signi¬fica, curiosamente, "amor". ¿Es la pirámide
una expre¬sión de amor? Su construcción testimonia un
conocimiento sorprendente de las leyes de la estática y el peso.
La forma piramidal ha sido objeto de interesantes experien¬cias.
Su fuerza interior es tal que obliga a los cristales a reco¬brar
su estructura original, favorece la deshidratación y faci¬lita
la conservación de la materia orgánica.
A nivel simbólico, eran templos de iniciación y
representa¬ban, al igual que los obeliscos, a la "colina
primordial" o pri¬mera emanación de vida, y también al
renacimiento.
La forma más primitiva de pirámide es la de Saqqara,
realiza¬da en forma escalonada por Imhotep para el rey Djoser, a
inicios de la dinastía III (3000 a.C). La pirámide clásica
alcan¬zó su mayor esplendor durante la dinastía IV (2600 a.C.)
con las históricas pirámides de Keops, Kefrén y Micerino, ya
no escalonadas sino lisas. Estás 3 pirámides, situadas en el
complejo de Gizeh, fueron construidas con un significado
místico, desde el orden que surge del caos primordial (noun) a
la unión del alma con Dios (Ra).
KEOPS, LA GRAN PIRÁMIDE
En Egipto hay unas 80 pirámides, pero la más conocida y
majestuosa es la de Keops. Posee una planta de 223,66 me¬tros de
base y 146 metros de altura, una superficie edificada de 53000
metros cuadrados y un peso de 5.955.000 tonela¬das. La exactitud
de su orientación a los puntos cardinales es asombrosa: sólo
tiene un error de 3' 6".
En el año 1987, una cadena de televisión japonesa reunió
fondos para construir en Egipto una réplica a pequeña esca¬la
de la Gran Pirámide. Pero los especialistas llegaron a la
conclusión de que no era posible construir tal monumento en
nuestra época, por carecer de suficiente capacidad técni¬ca.
¿Cómo pudieron haberlo hecho los egipcios hace miles de años?
Ya el transporte de los bloques de piedra representa por sí solo
un gran interrogante. Para cargar los infinitos bloques de
aproximadamente 4 toneladas cada uno, desde las canteras de
Asuán hasta El Cairo, se debió construir una autopista de 2000
kilómetros de longitud. Pero en ninguna parte apa¬recen huellas
de autopista alguna... Se podría especular con la idea de que
cierta parte del trayecto (1000 km.) se reali¬zó por vía
fluvial a través del Nilo, pero nos tropezaríamos con la
dificultad de que esta vía sólo podría estar habilitada para
tal fin unos pocos meses en el año, con lo cual la obra se
hubiera demorado excesivamente.
¿Es posible entonces construir una pirámide como la Keops en el
lapso adjudicado por Heródoto, es decir, en 20 años? Si las
piedras hubiesen sido arrastradas sobre trineos, la
cons¬trucción habría demorado casi 600 años... sin contar,
ade¬más, el tiempo utilizado para el corte encuadrado de los
bloques.
La estudios nos presentan al Egipto de la dinastía IV como una
civilización de cultura incipiente, que estaba descubrien¬do la
escritura, que no conocía el hierro ni el uso de la rue¬da.
Entonces, ¿cómo pudieron construir esas monumentales mansiones
de la eternidad?
UNA ARQUITECTURA ASOMBROSA
En la llamada Gran Galería de la Pirámide de Keops, los
blo¬ques de piedra de 8 metros de longitud y 2 metros de altura
por 3 metros de espesor forman una pared perfecta que a primera
vista parece lisa. Pero al mirarla con más detenimiento, se
descubre una línea que separa un bloque del otro. La naturaleza
de esta unión está constituida por una especie de serrucho, es
decir, las terminaciones de la piedra son dentadas, de tal manera
que los dientes superio¬res coinciden perfectamente con los
inferiores, a pesar de que todos los dientes son de tamaño
diferente. ¿Cómo es posible realizar esto?
Para continuar con el asombro: si para ello utilizaron
herra¬mientas de tecnología muy avanzada, ¿por qué no se ha
ha¬llado un solo vestigio en todo Egipto? No hay rastros de
dispositivos tecnológicos, ni siquiera desconocidos por
no¬sotros hoy en día. El interrogante se acrecienta si tenemos
en cuenta que los antiguos egipcios registraban todo en fri¬sos
y papiros. ¿Por qué no existe ni un solo registro de los medios
utilizados?
Un primer análisis arqueológico desprende la posibilidad de que
los egipcios arrastraran las piedras. Pero la prueba
tec¬nológica exige que las piedras fueran trasladadas sobre
rodi¬llos y levantadas con aparejos: es aquí donde la
arqueología y la tecnología están en desacuerdo, problema que
hasta hoy no ha sido resuelto.
Otra cuestión que se presenta es intentar dilucidar la mane¬ra
a través de la cual obtenían la dirección del meridiano. No
existen referencias que testimonien los métodos o instru¬mentos
de observación astronómica que les han permitido alcanzar tal
medición. Aunque algunos piensan que pudieron trazar el
meridiano a simple vista, con un error sólo de minu¬tos con
relación a la actual medición, los especialistas con-cuerdan en
que esto es absurdo, ya que es difícil imaginar que un método
precario basado en el ojo humano pudo producir una reiterada y
casi perfecta orientación Norte-Sud.
Otro increíble misterio es la supuesta utilización de un
sin¬gular taladro para construir las pirámides. Actualmente no
es posible concebir una herramienta semejante: los taladros
modernos, operando sobre materiales como la cuarcita o la
diorita, logran una penetración máxima de 0.04 milímetros por
vuelta, mientras que los taladros usados por los egipcios -según
revelan las evidencias arqueológicas- penetraban 100 veces más.
La construcción de las pirámides sigue siendo un misterio, pero
con una certeza: la ciencia y la técnica de los antiguos
egipcios eran de un nivel superior al que poseemos hoy, he¬cho
que nos cuesta aceptar a través de la lógica.
El número 5
A medida que las pirámides eran estudiadas y sus mensajes
espirituales e históricos salían a la luz, comenzaron a
desgra¬narse teorías del género más diverso.
Una de las más intrigantes es la del sacerdote estadouniden¬se
Joseph Steiss, quien escribió:"Las piedras de las
pirámides ofrecen un inmenso sistema de números
interrelacionados, medidas, pesos, ángulos, temperaturas,
grados, problemas geométricos y referencias cósmicas". A
Steiss le impresionó el hecho de que el número 5 se repitiera
tantas veces en la pirámide: 5 esquinas, 5 caras (incluyendo la
base), etc. A la vez, sabía que una pulgada piramidal consistía
en la quinta parte de un quinto del cubo. Por eso se preguntó:
"¿Qué relación existirá? ¿Se tratará de una simple
coincidencia, o habrá una secreta conexión con la
significación profunda de esta cifra? El 5 fue considerado el
número sagrado de la Creación, realizada en 6 días pero en 5
pasos; 5 dimensiones tiene la realidad, 5 niveles posee el alma,
nuestros sentidos son 5, y 5 son los libros de Moisés..."
Aún hoy no sabemos la exacta vinculación de este número con
las construcciones sagradas, pero sí entendemos que nada estaba
librado al azar en la vida egipcia, por lo que un número con
tanta significación escondería para ellos una simbología
extremadamente importante.
TUMBAS VACÍAS
No es casualidad que el 50% de los monumentos sagrados contengan
tumbas vacías, aun cuando el sarcófago se en¬cuentra sellado y
sin violar. Encontrar un sarcófago vacío en una tumba
anteriormente violada por hombres es un hecho normal, pero
resulta inexplicable en sepulcros cuyos sellos de seguridad no
han sido removidos.
Así lo acreditan en la dinastía III la pirámide de Zozer, en
la dinastía IV las pirámides de Snefru y la Gran Pirámide de
Keops.
Algunos estudiosos explican este hecho argumentando que la
pirámide no era una tumba común, sino un templo donde los
antiguos rendían culto a la vida eterna y se comunicaban con los
dioses. Según esta teoría, el sarcófago vacío era utili¬zado
en prácticas sagradas por los iniciados, quienes des¬prendían
su espíritu y viajaban a otras dimensiones a través de poderes
especiales de muerte y resurrección. El sacerdote e historiador
eg,Pac
Manetón nos explica que Keops ascendió en cuerpo y alma hacia
el firmamento. Otros textos, en la pirámide del rey Unas, nos
dicen: "Levántate, rey Unas, alza la cabeza, reúne tus
huesos, recoge tus miembros y sacude la tierra". "De
ahora en adelante, ya no duerme en su tumba, el rey Unas va
camino al cielo".
Existe un campo muy amplio de investigación para intentar llegar
a la verdadera y profunda significación de estas monu¬mentales
construcciones, que parecen haber sido realizadas por los dioses.
LA ESFINGE DE GIZEH Y SUS MISTERIOS
La Esfinge de Gizeh representa uno de los enigmas más
es¬tudiados del Antiguo Egipto. Se trata de la estatua más
gran¬de del mundo tallada en una sola pieza, sobre un macizo
rocoso. Mide 20 metros de altura, 57 de ancho, tiene un rostro de
4,20 metros de altura y una nariz, que en sus tiem¬pos, medía
1,77.
Muchos arqueólogos sostenían que la antigüedad de la Es¬finge
no sobrepasaría los 2500 años, pero estudios recientes
establecen que fue construida entre los años 5000 y 7000 a.C.
Algunos investigadores creen que la Esfinge testimonia el paso de
otras civilizaciones mucho más antiguas. Efectivamente,
pertenece al matriarcado; ella es una mujer El matriarcado fue la
cultura antecesora del actual patriarcado. Es por ello que en la
antigüedad existían diosas femeninas.
Según el simbolista R. A. Schwaller de Lubicz, la Esfinge es
más antigua que las pirámides, y aun más: sería, incluso,
ante¬rior a la aparición del pueblo egipcio.
El tipo de desgaste y erosión que sufrió justificaría una
ma¬yor antigüedad. Para que el agua desgastase de tal manera su
cuerpo habría que retroceder su edad al período en que las
aguas alcanzaron la altura del monumento. Esto se pro¬dujo por
última vez durante la época del deshielo, tras la última
glaciación, I 5000 antes de Cristo...
El historiador Manetón señaló que unos extraños invasores de
ultramar, los neterú o dioses y los shemsu Horus o compa¬ñeros
de la luz, llegaron hasta el país del Nilo y lo culturizaron,
mucho antes de la primera dinastía (3100 a.C). Augusto Mariette,
fundador del museo egipcio de El Cairo, pasó lar¬gos años al
final de su vida explorando la meseta de Gizeh. Realizó un
interesante análisis: la Esfinge, mitad humana y mitad felino,
fue el símbolo del sol naciente a su paso por el signo de Leo,
hecho que se produjo hacia el año 12000 a.C.
Antiguas leyendas indican que existió un templo arcano de¬bajo
de las patas del monumento, a partir del cual se subdi-viden una
serie de pasadizos subterráneos por donde tran¬sitaban los
verdaderos iniciados.
En 1987, los especialistas de la Universidad de Waseda (Ja¬pón)
aplicaron una de las tecnologías más avanzadas para descubrir
cavidades ocultas bajo el cuerpo de la Esfinge. Con un equipo de
radar electrónico que atravesaba masas sóli¬das y detectaba
espacios vacíos, lograron hacer una radio¬grafía de las
entrañas ocultas y subterráneas.
Con la utilización de ese equipo electrónico se descubrió, al
sur de la Esfinge, un espacio subterráneo de aproximada¬mente
25 metros por 3. En el lado norte apareció una cavi¬dad
similar, y un túnel por debajo que unía las dos estancias.
La Esfinge cumplía la misión de custodiar y guardar los
mis¬terios cósmicos, cuyas claves secretas sólo eran conocidas
por los iniciados, al igual que el simbolismo de su enigmático
aspecto dual (hombre y león).
La Esfinge y la Atlántida
Las historias egipcias que se hallan documentadas en los tex¬tos
de las pirámides y en "El libro de los muertos", nos
ha¬blan de Seb, "Señor de Amerita', quien reinaba en el
País del Sol, más allá del océano.
Amerita o Aha-Men-Ptha,"país de los bienaventurados" o
"país del más allá", según los estudios realizados
por el especialis¬ta Albert Slosman, sugiere ser la tierra
atlante de la cual se registra la llegada progresiva a Egipto de
los shemsu Horus o compañeros de Horus, fugitivos atlantes que
sembraron la semilla de una gran civilización.
El establecimiento de estos compañeros de Horus en el Va¬lle
del Nilo generó un progreso de tal magnitud que no ha vuelto a
repetirse en la historia de la humanidad.
Un hecho curioso es que el adelanto científico que poseían los
egipcios tuvo su máxima importancia en las primeras
di¬nastías, involucionando posteriormente.
La Esfinge ¿en Marte?
En 1976, una sonda Viking enviada a Marte en una misión espacial
no tripulada, tomó una fotografía por demás enigmática. Ha
sido lla¬mada "el rostro de Mar¬te". Un investigador
de la NASA anunció en las Naciones Unidas que no podía ser una
erosión casual en aquella desér¬tica superficie. Los
inge¬nieros espaciales com¬probaron que se trataba de un objeto
simétrico con 2 cavi¬dades oculares, la boca y la línea del
cabello a ambos lados.
Se duplicó una de las dos mita¬des, y se obtuvo el rostro de un
hombre primitivo. Luego, se du¬plicó la otra mitad, y apareció
la imagen de un felino. Este doble rostro relaciona la
fotografía de Marte directamente con la mile¬naria Esfinge del
Antiguo Egipto, de rostro humano y cuerpo de león. ¿Será la
Esfinge el testimo¬nio de una misma cultura que di¬seminó sus
monumentos en am¬bos planetas?
La posibilidad extraterrestre
Los egiptólogos tienen serias dificultades en plantear una
justificación contundente para explicar el surgimiento, en tan
corto plazo, de tal "explosión" de conocimiento, sin
relación alguna con el nivel cultural de los pueblos aledaños.
En "El libro de los muertos", se afirma: "Horus,
el retoño rojo, entrará libre en el mundo del más allá".
Marte, como sabemos, es el planeta rojo. ¿Qué extraña
conexión une al llamado "retoño rojo" con dicho
planeta? ¿Puede deberse la majestuosidad de Egipto a los
compañeros de Horus, veni¬dos de una civilización anterior y
extraterrena? ¿Qué rela¬ción existe entre la Esfinge de Gizeh
y la esfinge fotografiada por la NASA en Mar¬te?
Para concluir esta sorprendente hipóte¬sis de coincidencias
asombrosas, hay que recordar otro dato revelador: El Cairo, la
capital de Egipto, en árabe significa Marte.
Horus. el retoño rojo
EGIPTO CON CIENCIA DE
AVANZADA (I.SZALAY)
Una Inteligencia Superior
TECNOLOGÍA DE AVANZADA EN EL ANTIGUO EGIPTO
Recuerdos del futuro: ¿luz "eléctrica"? Heredera de
una cultura incierta pero asombrosa, la civilización egipcia
tuvo un conocimiento tecnológico de altísimo nivel. En el
templo de Denderah existen las inscripciones más enigmáticas
del Antiguo Egipto. Se trata de unos extraños símbolos: son 3
cilindros que parten cada uno de ellos de una flor de loto, de
las que emerge una serpiente. Están sostenidas por seres humanos
o por unas peculiares columnas o pilares provistos de brazos.
Arqueólogos reconocidos como el Dr. Wolgang Waitakus han
señalado que los textos jeroglíficos que rodean a estas figuras
hablan de "luminosidad", lo que ha dado pie a muchos
autores a pensar que estas figuras podrían representar
"bombillas eléctricas".
Afirmar que los antiguos egipcios conocían la electricidad es un
disparate de gran calibre, pero desechar la investigación es una
locura aún peor. Coincidentemente, la flor de loto simboliza la
luz y la serpiente era una representación de la energía. Para
nuestra sorpresa, estas no son las únicas bombillas encontradas,
ya que en otro lugar de ese mismo templo pueden verse otras 3
lámparas. Lo más curioso es que en un friso, un mono o babuino
que representaba al dios Toth -el "señor del
conocimiento"- tiene protegidas sus manos con guantes
azules, que la imaginería supone que eran aislantes de la
corriente. ¿Locura... o algo más?
Según los historiadores, Denderah, Edfu y Abydos fueron templos
construidos sobre enclaves donde habrían librado importantes
batallas los antiguos dioses de los Faraones. Quizá por ello sus
paredes recojan vestigios de una civilización de avanzada
tecnología.
Las paredes de estos templos nos hablan de cómo fueron erigidos
por los shemsu Horus (es decir; los compañeros de Horus) y los
neterú o dioses, en la noche de los tiempos. Tiempos que algunos
investigadores asocian con la Atlántida. Aunque estas ideas
parezcan descabelladas, no faltan datos provenientes de estudios
profundos.
Baño de oro
En la meseta de Gizeh, el egiptólogo Augusto Mariette encontró
objetos de culto recubiertos con una finísima capa de oro. Esto
sólo es posible si hubieran sido sumergidos en alguna clase de
baño electrolítico. ¿Contaban con semejante tecnología hace
más de 4000 años?
Naves modernas
En un recinto sagrado del templo de Abydos, dedicado al dios
Osiris, se hallan representaciones muy parecidas a motivos
bélicos actuales. Un grabado desconcertante, descubierto por el
escritor alemán Peter Krassa, gráfica sobre una piedra figuras
similares a nuestros helicópteros, a un tanque de guerra y hasta
a una especie de avión.
¿Tiene alguna explicación semejante disparate tecnológico?
Estos grabados se mantuvieron intactos desde su origen, y están
acompañados de otros, formados por 3 pequeñas pirámides: el
significado de esto remite a la ¡dea de "país
extranjero". ¿Será un vestigio de otra civilización del
pasado... o una visión del futuro?
Lo más inquietante es que no se trata de la única alusión a i
aviones. En 1898, un grupo de arqueólogos descubría, cerca «
de Saqqara, un supuesto pájaro de madera, de extrañas
características. Investigaciones realizadas en El Cairo
confirmaron que esta especie de ave poseía una sola ala por
encima, y un timón de cola. Su apariencia se acercaba más a un
avión que a un pájaro. ¿Acaso los antiguos sabios egipcios
rompieron la barrera del tiempo?
Relieve de Abydos, donde se dibujan los perfiles de un
helicóptero, un tanque y un avión.
¿UNA COLONIA ATLANTE?
La descripción de la Atlántida fue conocida por el relato de
Platón, a quien se lo contó Solón, quien a su vez lo escuchó
de boca de un sacerdote del Antiguo Egipto.
Algunos historiadores opinan que Egipto fue, en sus inicios, una
colonia atlante. Los habitantes de la Atlántida tuvieron que
huir de sus tierras debido a una gran catástrofe, instalándose
en las tierras del Nilo. En ciertos textos de las pirámides y en
"El libro de los muertos" hay vestigios que recuerdan
esa catástrofe que se abatió sobre "el país de
Amerita", la tierra occidental para los antiguos egipcios.
Desde la Biblia hasta el poema sumerio de Gilgamesh y el Popol
Vuh americano, pueblos muy diferentes conservaron vivo el
recuerdo de un gran cataclismo, un gigantesco diluvio que
sepultó para siempre la civilización más importante que
existió sobre la Tierra.
Recuerda Platón en el "Critias": "Hace 9000 años
que la guerra estalló, dicen, entre los pueblos que habitan más
allá de las columnas de Hércules. Esta isla Atlántida era
entonces mayor que Libia y Asia juntas. Solón investigó y
descubrió que los egipcios fueron los primeros en narrar esta
historia". Luego describe la geografía, los reyes, las
ciudades y la religión de los atlantes, llegando incluso a
elogiar la naturaleza de un metal fabuloso, el oricalco,
durísimo y a la vez susceptible de ser trabajado.
En el "Timeo", Platón pone en boca de un anciano
sacerdote egipcio estas palabras: "Los hombres han sido
destruidos y lo serán de nuevo y de muchas maneras. Por el
fuego, por el agua..." Sin lugar a dudas, los griegos como
Platón son los últimos eslabones de una cadena de información
que circulaba entre los antiguos egipcios.
Con posterioridad a Platón, muchos otros historiadores,
filósofos y poetas retomaron el tema de la Atlántida. Diodoro
de Sicilia, Heródoto, Estrabón, Plinio y los textos judíos
postbélicos hablan de una fabulosa tierra desaparecida.
En la edad Media, pese al oscurantismo imperante, se mantiene el
recuerdo. En el siglo XVII resurge el mito de la mano de
americanistas como Carli o el abate Bourbourg. A partir del siglo
pasado, la cuestión atlante se tiñe de planteamientos místicos
de la mano de Donnelly, Madame Blavatsky, Edgar Cayce y muchos
otros.
Nace entonces la "atlantología". Sólo dentro de la
ciencia-ficción, se contabilizaron más de 5000 obras sobre la
civilización perdida.
Geográficamente, se la sitúa en lugares dispares, desde Creta,
Canarias o el Mar del Norte, hasta en pleno centro del Pacífico.
ELEVADOS CONOCIMIENTOS MÉDICOS
En el Antiguo Egipto, la medicina y la magia tenían una estrecha
vinculación. Existen indicios por medio de los cuales se podría
deducir que la naturaleza de la enfermedad condicionaba el tipo
de tratamiento.
Así, en enfermedades de causa conocida como fracturas óseas o
mordeduras de cocodrilo, se optaba por tratar la patología de
manera "no mágica". Es curioso ver cómo los egipcios
trataban a los enfermos que habían sido mordidos por cocodrilos.
El sentido práctico de los "galenos" de la época
aconsejaba suturar la herida y cubrirla con un trozo de carne
cruda.
Pero cuando el origen de las enfermedades era de tipo
desconocido, los médicos optaban por inferirle al síntoma raro
un "origen de magia maléfica", y, por consiguiente, se
imponía una terapia mágica.
Los médicos de más alta categoría eran sacerdotes. Adoraban a
Sekhmet, la divinidad más estrechamente vinculada a las artes
médicas. Otras divinidades asociadas con las artes curativas
fueron Isis, Horus yToth. La relación de la diosa Isis con la
medicina tiene 2 razones: por un lado, ella resucitó a su esposo
Osiris, que había sido despedazado por su pérfido hermano Seth;
por el otro, Isis era también la diosa de la artes mágicas y,
por lo tanto, controlaba los poderes que podían ser invocados
para sanar enfermos.
Se sabe también que los antiguos egipcios acostumbraban emplear
a los médicos jóvenes como médicos especializados en partes
del organismo, y posteriormente, cuando iban aumentando sus
conocimientos (y después de aprobar con éxito el rigor de los
"Consejos de Sacerdotes Ancianos"), se les concedía la
autoridad y los poderes de especialista en medicina general.
Al ser los médicos también sacerdotes, los enfermos acudían
normalmente a los templos en busca de curación. Allí eran
tratados mediante una combinación de medicina, teología y
magia.
La medicina mágica era comprendida como una ciencia a la vez
teórica, filosófica y experimental que tenía como base la
armonía del cuerpo humano con el cosmos. El cuerpo era
considerado la sede de las fuerzas vitales del universo.
La medicina no es moral. Son fuerzas las que están en juego. La
salud es la armonía, la enfermedad es la desarmonía del
organismo con lo que lo rodea. Sanar es un arte; por eso a la
medicina se la denominaba "el arte necesario". Las
fórmulas mágicas acompañaban a todos los remedios. La magia le
otor*. gaba un alma al medicamento, lo tornaba vital y
armónico."
Cuando sobreviene la enfermedad, los egipcios creían un demonio
(por ejemplo, Seth) se había cruzado en el camino del sufriente.
La enfermedad lo vuelve impuro. De-ahí la necesidad de un
médico, "sacerdote puro" o wabu.
El médico egipcio identifica al enfermo con una divinidad, de
tal manera que el problema se torna universal y su curación es
en beneficio de todo el cosmos.Tanto el hombre como los dioses
deben ser liberados de sus males para que el orden del universo
sea restablecido. El médico mago egipcio ligaba el destino del
enfermo con el del universo. Para salvarse a sí misma, la
enfermedad no tiene otro recurso que huir
(transmutación-curación): de lo contrario, al quebrarse la
armonía universal, ella también estaría en peligro. Esto
equivale a la sanación del enfermo.
La actualidad de los papiros
El Papiro Ebers es una enciclopedia de anatomía y patología.
Esta reliquia hace referencia a la ciencia egipcia como una
percepción de la realidad a través de la intuición surgida del
corazón. Decía:
"Comienzo del secreto del médico, conocimiento del
movimiento del corazón y conocimiento del corazón. Hay en el
corazón vasos sanguíneos que van a todos los miembros. En
cuanto a esto, cuando el médico sacerdote pone sus dedos o sus
manos, ya sea en la cabeza, en la nuca o en las manos mismas e
incluso en el corazón, los brazos, las piernas o cualquier otra
cosa, se siente una especie de corazón, ya que los vasos
sanguíneos van a cada uno de los miembros; es por eso que
responde por los vasos de cada uno de los miembros."
Hay numerosos papiros que tratan sobre medicina. Los más
antiguos son el Papiro de Kahun (un auténtico tratado de
ginecología de la dinastía XII) y el llamado Papiro Smith
(tratado de patología externa y de cirugía ósea, de la
dinastía XVIII). Se sabe que todos ellos son copias de
manuscritos más antiguos, puesto que utilizan formas
gramaticales desaparecidas luego de la construcción de las
pirámides.
Textos egipcios nos explican que muchos papiros antiguos fueron
hallados pero no escritos por la civilización del Nilo, como si
se tratara de una ciencia médica ya experimentada en épocas
antiquísimas.
Es asombroso pensar que aquellos tratados de anatomía resultan
prácticamente demás, conocían más de 970 plantas medicinales
y sus usos terapéuticos. La medicina del alma o medicina
energética era muy importante, como señala el Papiro Ebers.
Conocían muy claramente el secreto del corazón como centro de
energía vital.
La ginecología era de avanzada. En el Papiro de Kahun se,
describen con rigurosa exactitud los síntomas de las enfer-i
medades femeninas, se fijan las reglas para diagnosticarlas y i
se prescriben los tratamientos con rigor científico.
También explica cómo saber si una mujer está embarazada,
basándose en las teorías de las hormonas, y podían pronosticar
el sexo del niño.
En cirugía eran decididamente geniales. Sabían cómo reducir
fracturas con piezas de madera y vendas, conocían cómo
cauterizar forúnculos y heridas profundas, etc. Ejecutaban
intervenciones internas y suturaban, procurando la asepsia a
También explica cómo saber si una mujer está embarazada,
basándose en las teorías de las hormonas, y podían pronosticar
el sexo del niño.
En cirugía eran decididamente geniales. Sabían cómo reducir
fracturas con piezas de madera y vendas, conocían cómo
cauterizar forúnculos y heridas profundas, etc. Ejecutaban
intervenciones internas y suturaban, procurando la asepsia a
través de desinfectantes compuestos de miel y sustancias no
identificadas. Además, realizaban trepanaciones de cerebro...
En todos los hogares egipcios existía un botiquín de primeros
auxilios, practicándose también la desinsectación de
ambientes.
Estética y belleza
Los cuidados del cuerpo eran considerados de suma importancia, no
sólo en cuanto a la salud sino también a su lucimiento. Usaban
sales especiales para el tratamiento de la piel, y ya conocían
los secretos del rejuvenecimiento. Incluso aunque parezca
increíble conocían varios métodos anticonceptivos y
alteraban los ciclos menstruales de la mujer utilizando
medicamentos específicos.
Las mujeres usaban pastillas para hacer agradable su aliento.
Para suavizar la piel utilizaban natrón (compuesto de sales).
También sabían cómo embellecer el cabello, y en el Papiro
Smith hay un tratado dedicado a "transformar un hombre viejo
en un hombre joven", donde se explicaba cómo hacer
desaparecer la calvicie, las manchas de la piel, las arrugas y
todas las rojeces que afean la estética personal.
EL ENFOQUE ALTERNATIVO
Lo que para nosotros responde hoy a una mirada
"alternativa" de la salud, es decir, paralela a lo
establecido, en la antigua civilización del Nilo era lo
tradicional.
Ellos fueron los primeros en conocer que todas las secreciones y
exudaciones del cuerpo humano podían curar. Un ejemplo de ello
es la orinoterapia.
Como tenían un gran conocimiento de la energía del cuerpo,
daban consejos prácticos para combatir malestares. Por ejemplo,
para los dolores de cabeza aconsejaban sujetar firmemente un pie
(casi siempre el izquierdo), porque "lo que está arriba es
igual a lo que está abajo", tal como reza un conocido lema
hermético.
También experimentaban la sanación a través de las manos,
siendo los precursores de la armonización energética, como
atestiguan los frisos. En cuanto a la alimentación,
privilegiaban la dieta vegetariana.
Reflexología
Esta terapia, basada en la estimulación de áreas reflejas de
las manos y los pies, ya se practicaba en Egipto en el año 2330
a.C. En Saqqara se encontraron murales que muestran prácticas de
reflexología en pies y manos. Los jeroglíficos que los
acompañan dicen: "No me hagas sufrir" y el practicante
responde: "Agradecerás mis acciones".
Aromoterapia
También la terapia a través de los aromas fue utilizada por los
antiguos egipcios. En principio, como esencias para contrarrestar
los olores nocivos que desprendía el trabajo de la
momificación, pero luego se tornó de uso cotidiano y
terapéutico.
Eran famosos los 7 óleos sagrados, correspondientes a 7 fuerzas
planetarias.También los inciensos, perfumes y plantas
aromáticas, muy utilizadas para curar enfermedades, y para
realizar masajes y baños de inmersión.
Homeopatía y esencias florales
La homeopatía y las esencias florales le deben mucho a la
medicina mágica egipcia. Los egipcios sabían que el agua posee
memoria. Ellos hablaban del "agua de la alegría", que
tenía poderes curativos; sabían que el agua que había estado
en , contacto con piedras, papiros y demás objetos energéticos
o amuletos, captaba la energía de ellos. Tal es así que,
incluso, bebían el agua que había estado en contacto con las
estatuas sagradas de los templos. ¿Acaso no es éste un
precedente de las medicinas vibracionales o alquímicas?
Magnetismo Curativo
Franz Antón Mesmer (médico del siglo XVIII, creador del
Magnetismo), explica que esta técnica ya existía en el Antiguo
Egipto. Basta observar los frisos que revelan los rayos de
energía saliendo de las manos del sacerdote y llegando al fiel.
La imposición de manos era practicada asiduamente por los
egipcios, igual que los exorcismos para expulsar a los demonios.
PIRAMIDES,MISTERIO RESUELTO :
Las pirámides de Egipto fueron construidas por una civilización
más antigua? No ¿Fueron construidas por seres de otras
dimensiones con un propósito específico relacionado con el
planeta? Sí
Para que entiendas bien el propósito de la creación de las
pirámides, es importante que conozcas las razones por las que
fueron creadas para posteriormente, explicarte como fueron
construidas y su significado para nosotros el día de hoy.
Así como la vida humana tiene un ciclo de vida, que coincide en
todos los humanos, la vida en el planeta obedece a ciclos de vida
cósmicos ya establecidos.
A este ciclo de vida cósmico se le conoce como precesión de
equinoccios, también conocido como gran año.
¿Qué es eso?
En la astrología, hay 12 signos del zodiaco. A cada año,
corresponde un periodo de 2, 160 años en la vida del planeta.
Por lo que, si multiplicas 12 x 2,160 te da 25, 920 años
A este período de 25,920 años se le conoce como precesión de
equinoccios o Gran año.
Y el planeta recorre los 12 signos del zodiaco.
Durante la primera mitad de este ciclo de 25, 920 años es cuando
el nivel de conciencia se expande al máximo.
Y en la segunda parte de este ciclo, la conciencia va a
decreciendo gradualmente, hasta llegar a su punto máximo de
oscuridad, para después pasar a otro nivel de conciencia u otra
dimensión.
Hay dos puntos clave durante el El Gran Año, en los
cuales se dan cambios profundos y trascendentales en el planeta,
y que afectan los valores humanos y la historia de manera
espectacular.
Estos dos puntos están situados justo antes del punto medio, y
poco antes del inicio de un nuevo ciclo o Gran Año.
Si divides el periodo de 25,920 años entre 2, te da 13,000 años
aproximadamente, verdad?
¿De que te sirve saber esto?
La Atlántida se hundió hace 13, 000 años. La causa de su
hundimiento, fue llegar al punto medio del Gran Año.
En este punto, se alcanzó el punto máximo de la conciencia.
Llegar a este punto clave dentro del ciclo, ocasionó cataclismos
y ocasionaron cambios en el planeta que afectaron la vida.
Alguien sabía que esto iba a suceder en la Atlántida antes de
que pasara? Sí.
Los Maestros Ascendidos de ese continente, seres que habían
alcanzado la conciencia crística y la inmortalidad, lo sabían,
y se prepararon 200 años antes, para recibir el cataclismo.
¿Qué hicieron?
Para empezar, la memoria humana y su existencia como especie
está ligada al campo magnético del planeta.
De hecho, cada especie animal tiene su propio campo magnético
planetario que se relaciona con ellos.
Es una especie de red electromagnética que se extiende por toda
la Tierra.
Cuando una especie desaparece, lo hace automáticamente el campo
magnético que se relaciona con ellos.
Cuando se llega al punto medio dentro del Gran Año,
el campo magnético del planeta llega al punto cero y se
destruyen los campos magnéticos.
Con ello, se destruye la memoria también y se desaparece como
especie.
Los Maestros Ascendidos de la Atlántida lo sabían. Necesitaban
hacer algo, para que la raza humana no despareciera.
Solicitaron permiso a las Jerarquías superiores para construir
un nuevo entramado crístico.
Así, cuando pasara el hundimiento de la Atlántida y se
destruyera el campo magnético relacionado con los humanos, el
nuevo entramado crístico tomaría el lugar inmediatamente ¡y
los humanos podrían seguir existiendo como especie!
Aunque la memoria sí desaparecería. Los atlantes que
sobrevivieran ya no recordarían quienes eran y empezarían de
cero.
Eso no pasaría con los Maestros Ascendidos. Ellos sabían como
crear campos magnéticos internamente, para conservar su memoria.
Bien, ahora empezamos a ver el propósito de la creación de las
pirámides de Egipto.
Los Maestros Ascendidos Toth, Ra y Araamagot decidieron construir
las pirámides, para construir esa nueva red electromagnética.
Eligieron a Egipto, porque justo debajo de la zona en que están
construidas, estaba el eje del entramado de conciencia crística,
que en esos momentos todavía existía.
Por lo que las pirámides tienen una antigüedad aproximada de
13,000 años.
Las pirámides, según Toth le platica a Drunvalo Melquisedec,
fueron construidas con la mente y el corazón, en un período de
3 días de la cuarta dimensión. Debo aclarar que nosotros nos
encontramos actualmente en la tercera dimensión. Por lo que el
equivalente en tiempo en nuestra dimensión debió de ser mucho
mayor
Los Maestros Ascendidos, también construyeron una nave espacial,
de 3 a 5 átomos de grosor, plana en su base y techo. Con una
longitud equivalente a dos edificios de extremo a extremo.
Dicha nave tenía forma circular. Fue colocada kilómetro y medio
debajo de la Esfinge, en un supertono electromagnético más alto
que le permitía no ser vista y atravesar la Tierra sin problema
alguno.
Regresando a la precesión de los equinoccios, los cambios en
cualquiera de los dos puntos clave de El Gran Año
ocasionan grandes cambios en el eje gravitacional de la tierra y
pueden dar lugar a glaciaciones, hundimiento de continentes,
terremotos, etc.
Eso es lo que iba a sucederle a la Atlántida.
Y entonces sucedió el cataclismo.
Toth tomó la nave donde se encontraba debajo de la Tierra y se
dirigió a la Atlántida, para salvar a los Maestros Ascendidos.
Casi inmediatamente después de haber despegado unos cientos de
metros de la superficie con los Maestros Ascendidos, se hundió
la última isla de la Atlántida, Undal.
Se dirigieron a una pista de aterrizaje situada en la punta de la
Gran Pirámide.
Los Maestros Ascendidos conservaron su memoria, al crear su
propio campo electromagnético.
Después de tres días y medio, se llegó al punto cero en el
campo magnético y se emergió en el mundo de la tercera
dimensión, en el que nos encontramos ahora.
Pasado esto, los Maestros Ascendidos penetraron en la Gran
Pirámide por un tunel circular que los conducía a la ciudad
subterránea.
Ra y un tercio de los Maestros Ascendidos se quedaron en esa
ciudad subterránea. Entre esos maestros se encontraba Tat, el
hijo de Toth.
En esa ciudad subterránea se formó la hermandad de Tat.
Después, volaron al lago Titicaca. Toth y otro tercio de los
Maestros fundaron el imperio de los incas.
Finalmente, la nave viajó al Himalaya y desembarcó Araamagot.
El resto de los Maestros regresaron a la Esfinge.
La razón de que se escogieran la ciudad subterránea, la Isla
del Sol y el Himalaya, fue para establecer la red de circuitos
energéticos de una conciencia crística sintética de la Tierra.
Egipto es el punto masculino de la red, los Mayas-Incas el
femenino y el Himalaya el punto neutral.
En términos científicos, esta red de conciencia crística, es
un campo electromagnético que se extiende por toda la tierra y
tiene formas geométricas.
Posteriormente, los Maestros hicieron miles de pirámides en la
cuarta dimensión, que no son visibles para nosotros.
También, esta vez con la ayuda de los humanos, construyeron
pirámides y catedrales para ayudar a la red de conciencia
crística.
En el complejo religioso de Teothiuhacán, México, hay dos
grandes pirámides, la del Sol y de la Luna.
¿Que crees?
La pirámide del Sol, que es la mayor, tiene lados de 215 metros,
por lo que su base es semejante... ¡a la de la Gran Pirámide de
Egipto!
Esta coincidencia se explica, por ser los Maestros ascendidos de
la Atlántida los creadores de estas pirámides, ya sea
físicamente o intelectualmente con la ayuda de los humanos de
las culturas locales.
Así como en Egipto, que la historia oficial dice que las
Pirámides y la Esfinge fueron construidas de repente, sin
ningún conocimiento importante de las culturas anteriores...
¿Que crees? La historia oficial dice que en Teotihuacán pasó
EXACTAMENTE LO MISMO.
Y en un pueblo, que no conocía herramientas de metal, ni
utilizaba maquinas simples para la construcción...
Y así como Toth parece ser la persona histórica concreta que
enseñó a los egipcios todo lo que aprendieron en aquellas
lejanas épocas, en Teotihuacán existe la historia de que
Quetzalcóatl llegó con esta cultura, y fue un Dios civilizador
que dio a los hombres cultura y sabiduría.
Te hago notar que, antes del hundimiento de la Atlántida, se
había llegado a una conciencia de la unidad con el universo y
del valor del amor, por haber llegado al punto máximo de
despertar de la conciencia, en el punto medio del "Gran
año".
Los atlantes eran extremadamente intuitivos y desarrollados del
lado derecho de su cerebro, el lado femenino.
Por eso, los Maestros ascendidos tenían valores muy diferentes y
sabiduría desconocida por los pobladores locales a los que
llegaron.
Y su función, repito, fue insertar nuevamente algunos
conocimientos de la Atlántida, así como construir con la ayuda
de los humanos, Pirámides y lugares energéticos, para ayudar a
la nueva red de conciencia crística del planeta.
En los Mayas, se habla de Pakal, un Dios que tenía una
apariencia blanca, alta... muy parecida a la de Quetzalcóatl.
Y en los Incas, está la leyenda de Manco Capac.
Hay una enorme coincidencia la apariencia física de estos
personajes: blancos, altos, en algunos casos barbados y con unos
conocimientos astronómicos y sabiduría infinitamente
superior... y que lo enseñaron a los pobladores locales.
¿Conclusión lógica? Estos seres: Toth, Quetzalcóatl, Pakal,
Manco Capac, fueron...
LOS MAESTROS ASCENDIDOS DE LA ATLANTIDA.
Se nota que la construcción de pirámides y lugares místicos,
tiene lugar principalmente en una franja a lo ancho del trópico
de cáncer.
Su función, es ser una especie de batería que almacena la
energía del cosmos y alimenta a la red de conciencia crística,
cuyo eje está debajo de la Gran Pirámide de Egipto.
Se sabe que, en esa franja, es más fácil captar la energía que
viene del Cosmos. También, se ha descubierto que la terminación
en punta de las pirámides facilita la absorción de dicha
energía.
Y como la red de conciencia crística es una red de energía
electromagnética, entenderás porqué se ubicaron las pirámides
y catedrales en esta franja.
He hablado de que hay una ciudad subterránea debajo de la Gran
Pirámide ¿Hay pruebas?
Sí.
En 1996, Larry Hunter y otros investigadores descubrieron una red
de túneles bajo el complejo de Gizeh.
Hunter afirma que esta red lleva a una enorme ciudad
subterránea, 13 metros de superficie y 12 pisos de profundidad,
que abarca un área de 10.5 x 12 km.
Cómo la ves?
Regresando al hundimiento de la Atlántida, se originó por
entrar al punto medio en El Gran Año, y esto se vio
acompañado de una enorme inundación, y un cambio en los campos
magnéticos y eje gravitacional de la tierra, que ocasionó
cambios geológicos importantes e inundaciones.
West afirma que la erosión que hay en la Esfinge fue provocada
por agua, no por el viento, como afirman los egiptólogos
tradicionales.
Dice que esta erosión por agua, se dio al final de la última
era glacial, hace 12,000 años aproximadamente.
¿Es una coincidencia que casi cuadre con el periodo del
hundimiento de la Atlántida y construcción de las pirámides
hace casi 13,000 años?
Recuerda que la Esfinge fue construida hace unos 13,000 años
antes del cataclismo de la Atlántida.
Es lógico suponer que sufrió por un periodo fuerte de lluvias
que la erosionaron durante el desastre. De hecho, en el diluvio
de Noé, se dice que las lluvias no cesaron durante varios días.
¿Qué significa todo esto para nosotros, hoy en día?
Te recuerdo que el Gran año, que es la precesión de
equinoccios, comprende 25,920 años y hay dos puntos clave en el
ciclo: el que le pasó a la Atlántida
y el que está a
punto de sucedernos.
Los puntos se dan, uno, poco antes de la mitad del periodo de
25,920 años (cuando se hundió la Atlántida) y el otro, poco
antes de finalizarlo.
Y nos estamos acercando
al segundo punto. Estamos cerca de
finalizar el período de 25,920 años.
En los últimos 2,000 años hemos estado en el signo de Piscis. Y
estamos a punto de pasar a la Era de Acuario. Los cambios de
signo significan cambios culturales y de valores muy profundos.
El cambio de signo
coincide con la finalización del
Período del Gran Año.
Estamos acercándonos al punto más bajo de conciencia. Y a punto
de pasar a otra dimensión, la cuarta.
¿Cómo se refleja esto actualmente? En las guerras, terremotos,
suicidios, etc.
Eso tiene que ver con el campo magnético de la Tierra. El
sistema nervioso humano está íntimamente ligado al campo
magnético.
Y éste se está desestabilizando, como debe ser por su
acercamiento al fin del Gran Año.
Gradualmente, el campo magnético se está acercando a cero
como le pasó a la Atlántida.
Es por eso, que los seres humanos nos volvemos un poco
desmemoriados y desequilibrados emocionalmente en esta época.
Y es por eso que gradualmente hay más terremotos, por estar
siendo desequilibrado el campo magnético y el eje gravitacional
del planeta.
Al acercarnos más al punto cero
la memoria se vuelve más
volátil.
Porque cuando se llega al punto cero, se pierde la memoria por
completo.
Y emergeremos
a la cuarta dimensión. En esta dimensión,
los pensamientos se vuelven realidad al instante.
Y es importante que aprendas a activar tu campo magnético,
conocido esotéricamente como campo merkaba, para que conserves
tu memoria, como hicieron los Maestros Ascendidos en la
Atlántida.
Por eso hay tantos seres de otros mundos y otras dimensiones en
estos momentos en el planeta para guiarnos.
Por eso has estado escuchando de OVNIS, Pleyadianos, Arturianos,
Saint Germain, Sirios, etc. abruptamente en este siglo, cuando en
los anteriores se había dado con menor intensidad.
Algunos seres de otras dimensiones están como simples
espectadores, porque saben lo que va a venir al planeta y quieren
presenciar tan notable acontecimiento.
Otros, saben que está a punto de suceder un acontecimiento de
carácter universal al planeta, y desean ayudarnos a pasar sin
mucho dolor, de la tercera a la cuarta dimensión.
Por eso, tienes que ser impecable con tus palabras y con tus
pensamientos. Por eso estos amigos cósmicos insisten tanto en la
pureza de pensamientos y la fuerza del amor.
No hay cabida para sentimientos no positivos en la cuarta
dimensión.
Aparte de que, por el acercamiento al punto cero, el campo
magnético te está afectando en tus emociones, y fácilmente
puede hacer que te desesperes por pequeñas cosas y pienses
negativamente.
Los terremotos tienen que seguir y las guerras también. Pero el
gran cambio de dimensión está muy cercano. Parece que se daría
en el 2,012 según las profecías mayas, que como afirma el Dr.
Ronald Bonewitz, no son mayas ni son profecías.
Este investigador menciona que los mayas heredaron estos
conocimientos de otra cultura.
Hay un códice maya, el códice Madrid, que habla del continente
Mu.
Como su destrucción es casi idéntica a la de la Atlántida, se
presume que Mu
era la Atlántida.
Y es probable que estas profecías son heredadas de
los atlantes. Se dice que los mayas fueron sobrevivientes del
cataclismo de la Atlántida.
Y no son profecías.
Es como si nosotros sabemos que una mujer, a determinada edad
empieza a menstruar, a determinada edad desarrollarsele las
caderas, los senos, etc.
No es una profecía de la mujer, verdad?
Simplemente, se conocen los ciclos naturales de la vida de una
mujer, por lo que se puede saber con cierta anticipación cuando
va a tener sus cambios físicos.
De la misma forma, el conocimiento de los mayas, corresponde al
conocimiento de este ciclo natural de la vida del planeta,
conocimiento heredado de los atlantes.
Tenemos el destino en nuestras manos. Con nuestros pensamientos
positivos de amor hacia los demás, podemos crear nuestro futuro
y nuestra ascensión sin dolor.
Hay muchas opiniones encontradas entre los esotéricos, seres de
otros planetas y aún entre los Maestros Ascendidos, en que la
transición a la cuarta dimensión se puede dar sin tantos
cataclismos, como es usual.
Lo que sea, lo único que puedes hacer es:
Se impecable con tus pensamientos.
Se impecable con tus palabras.
Se impecable en tu amor hacia ti y hacia los demás.
Aaaahhh
se me olvidaba algo. Las pirámides también son
lugares de iniciación, en los que en la época del Rey
Akenatón, se enseñaba a las personas como obtener la conciencia
crística y ser inmortales.
Akenatón era un ser que provenía de la estrella de Sirio y vino
a cumplir una misión específica. No era humano.
El gran sarcófago que hay en la Gran Pirámide, no era para
sepultar a nadie. Era el lugar en el que los iniciados en los
conocimientos perdidos descansaban por tres días, después de
morir y resucitar nuevamente, pero ya con la
conciencia crística, después de pasar por todo el proceso de
iniciación dentro de la Gran Pirámide.
Estos seres que adquirieron la conciencia crística convivieron
muy de cerca con la hermandad de Tat y vivieron en la ciudad
subterránea por un tiempo.
Posteriormente, éstos seres inmortales salieron a la superficie
y se fueron a Masada, donde se les conoció como los esenios.
Se dice que María, la madre de Jesús, fue uno de éstos seres
inmortales.
Bueno, me despido, estos temas son apasionantes, y probablemente
he dicho cosas que no son correctas y he cometido algunas
imprecisiones.
Pero también se que muchas cosas aquí expuestas sí son
ciertas.
Encajan perfectamente como piezas de un rompecabezas que explican
muchas cosas del planeta y del universo mismo.
También explican porque hay pirámides con funciones tan
parecidas en culturas y lugares tan distantes.
Explica porque en varias culturas hay huellas de
"dioses" de constitución física diferente a la
población promedio de las regiones a las que llegaron.
Y explica porque hay un conjunto complejo de conocimientos
astronómicos y científicos muy parecidos... en lugares
totalmente alejados.
Y explica porque, abruptamente, culturas con ningún antecedente
cultural importante, empezaron a mostrar conocimientos muy
difíciles de alcanzar para nosotros en nuestra época.
El Dr. Ronald Bonewitz dice, que pareciera que culturas como
Egipto, Sumer, Mayas, etc, hubieran heredado un conjunto similar
de conocimentos de una cultura anterior a ellos... y que las
pequeñas diferencias que hay, se deben a las diferencias
culturales locales.
¡Creo que Bonewitz a dado en el clavo!
Yo apoyo rotundamente esta teoría.
¡Suerte!
Bibliografía:
Frisell, Bob, La Cuarta Dimensión, Ediciones Robin Book,
Barcelona.
Frisell, Bob, La Cuarta Dimensión 2, Ediciones Robin Book,
Barcelona.
Perala, Robert, El Proyecto Divino, Grupo Editorial Tomo,
México.
Bonewitz, Ronald, Profecía Maya, Editorial Diana, México.
Bigliano, Marcelo, Misterios Egipcios, Grupo Editorial Tomo,
México.
Colaboración de Edgar Martínez
México
NAPOLEON INICIADO EN LA GRAN
PIRAMIDE :
¿Fue Napoleón iniciado en la Gran Pirámide?
Javier Sierra publicó en 2002 su "novela de
investigación" El secreto egipcio de Napoleón. En este
texto él mismo nos desvela algunas de las claves documentales de
su trabajo que, una vez más, abunda en un enigma histórico de
gran alcance: ¿por qué Napoleón Bonaparte decidió pasar una
noche entera en el interior de la Gran Pirámide? ¿Por qué
siguió las huellas de Jesús hasta las puertas de la mismísima
Nazaret? ¿Y por qué abandonó precipitadamente Egipto después
de aquella intensa noche...?
Javier Sierra
Al amanecer del 13 de agosto de 1799, Napoleón Bonaparte,
empapado en polvo y sudor, emergió de entre los bloques de la
Gran Pirámide, cerca de El Cairo. Sus hombres debieron sentirse
aliviados al verle, de nuevo, sano y salvo entre ellos.
El héroe corso todo un mito ya para sus soldados
había decidido pasar sólo una noche en el vientre del más
emblemático monumento faraónico, la única de las Siete
Maravillas del mundo antiguo aún en pie, movido por un oscuro
propósito. Un móvil que habría de quedar sepultado para
siempre aquella mañana en la memoria de Bonaparte. Y es que,
tras regresar pálido y desencajado de su aventura, el entonces
aún prometedor general revolucionario jamás reveló qué fue a
hacer entre aquellas piedras milenarias.
¿Qué sucedió allá dentro, durante las largas y oscuras horas
que duró su encierro? "Aunque lo contara, no lo
creeríais", fue lo único que respondió entonces. Y
durante el resto de su vida, Bonaparte evitó volver sobre el
asunto.
¿Por qué?
La aventura más extraña
Iniciado en la Gran Pirámide
En aquellos días de fuertes calores, los franceses despejaron
también parte de la plataforma sobre la que hoy se levanta la
Gran Pirámide, calcularon sus dimensiones originales y la
escalaron. Jomard se quedó lívido al comprobar que los egipcios
emplearon en su construcción medidas como el estadio, el codo o
el pie, que eran fracciones exactas del tamaño de la Tierra .
"Nos han transmitido el patrón exacto de la dimensión del
globo terráqueo y la inapreciable noción de la invariabilidad
del Polo" , escribió.
Pero, ¿conocían los antiguos arquitectos de aquellas moles las
dimensiones de nuestro planeta? Ni que decir tiene que sus
conclusiones levantaron agrias polémicas entre los sabios del
grupo, sobre todo cuando Jomard planteó que la Cámara del Rey
del monumento tal vez no sirvió nunca de tumba, sino de
"patrón de medida" destinado a conservar algún remoto
conocimiento matemático...
Napoleón, absorto por tantos descubrimientos, se entretuvo en
cálculos más prácticos: con las piedras de la Gran Pirámide y
de las dos grandes moles vecinas, podría construir un muro de
tres metros de altura por casi uno de espesor, que rodeara toda
Francia. Además, se maravilló por la precisa orientación de
sus caras a los cuatro puntos cardinales. Los egipcios parecían
conocerlo todo...
La experiencia mística
Desgraciadamente, apenas existen datos precisos sobre lo que hizo
exactamente el general Bonaparte en aquellos remotos días en
Giza. Los expertos que consulté entraban en frecuentes
contradicciones y aportaban fechas equívocas para un hecho que
desde mi punto de vista tuvo consecuencias
trascendentales en la vida de Napoleón: su noche en el interior
de la Gran Pirámide.
Según explica Peter Tompkins en su clásico Secretos de la Gran
Pirámide, Bonaparte no entró en ese monumento hasta casi un
año después de vencer a los mamelucos de Murad Bey. Fue el 12
de agosto de 1799, a su regreso de una breve campaña bélica por
tierras de Siria y Palestina, cuando el general aceptó
sumergirse en sus entrañas. "En un determinado momento
explica Tompkins , Bonaparte quiso quedarse solo en
la Cámara del Rey, como hiciera Alejandro Magno, según se
decía, antes que él."
Sin quererlo, Tompkins daba una clave preciosa para deshacer el
enigma. En efecto, como el corso, otros grandes militares de la
historia habían decidido pasar una noche entre aquellas piedras.
Seducido por las leyendas locales incomprobables, por otra
parte que sugerían que Julio César y Alejandro pasaron la
prueba de pernoctar en la Gran Pirámide, Napoleón terminó con
sus huesos dentro del monumento. Bob Brier, paleopatólogo y uno
de los más prestigiosos egiptólogos de nuestros días, reduce
el problema a que el corso "por lo visto, creía en las
propiedades mágicas de la pirámide".
El propio Brier, en su ensayo Secretos del Antiguo Egipto
mágico, aclara qué propiedades eran ésas. Según los Textos de
las Pirámides, grabados sobre monumentos de la V Dinastía,
apenas un siglo más modernos que la Gran Pirámide, esos
monumentos eran una especie de "máquinas para la
resurrección" de los faraones. Este proceso dicen
esos antiguos salmos religiosos se componían de tres
fases: la primera, el despertar del difunto en la pirámide; la
segunda, su ascensión al más allá, atravesando los cielos, y
la tercera, su ingreso en la cofradía de los dioses .
¿Buscaron, pues, César, Alejandro y Napoleón esa peculiar
iniciación faraónica?
Napoleón convirtió París en la nueva Tebas
Este documento, fechado en 1863 (seis décadas después de los
hechos), no es, desde luego, probatorio. Pero aun cuando no puede
afirmarse con seguridad que Napoleón fuera masón, sí es cierto
que siempre estuvo rodeado de ellos. Su padre lo fue, su hermano
mayor José que llegó a ser rey de España también,
e incluso su esposa Josefina fue Gran Maestre de una logia
femenina. A ese respecto, sabemos que fue iniciada en Estrasburgo
en compañía de su marido de entonces, Alejandro de Beauharnais
.
Visto así, no es extraño que a Napoleón se le señalara como
militante de una misteriosa logia conocida como Hermes Egipcio ,
o que a muchos de los sabios que le acompañaron como
Monge, Norry, Saint-Hilaire y otros se les acusara de
pertenecer a la logia de los sophisiens, que anualmente se
reunían en París para celebrar cierto "banquete
egipcio" . Incluso en obras contemporáneas al corso, como
las Mémoires historiques et secrets de limpératrice
Joséphine, publicada en 1820 por cierta señora Lenormand, se
recoge una confesión de Bonaparte a su esposa: "He
consumido mi vida entre movimientos continuos", dice,
"que no me han dejado ni un solo minuto para cumplir mis
deberes de iniciado a la secta de los egipcios" .
¿Puede caber ya alguna duda?
Ahora bien, en el caso de Napoleón, de lo que podemos estar
completamente seguros es de que no sólo conocía los símbolos
de la masonería egipcia, sino que se los trajo a casa, a la
vuelta de su expedición. Autores como Robert Charroux o
Jean-Michel Angebert describen, por ejemplo, un amuleto egipcio
que Bonaparte recibió de una cofradía de sacerdotes egipcios y
que le protegió de todo mal hasta que lo extravió en Rusia. Al
parecer, aquel collar-pantáculo pasó de Rusia a Niza en 1947, y
en 1956 acabó en manos del general israelí Moshe Dayan que, a
su muerte, lo legó al Israel Museum de Jerusalén.
Veamos: hasta 1806, seis de las quince nuevas fuentes de la
ciudad fueron de inspiración egipcia, e incluso sus propios
grabados, extraídos del libro de Denon, Voyage dans la Basse et
la Haute-Égypte, servirán para ilustrar juegos de porcelanas y
relieves de lugares ilustres. Napoleón convirtió su capital en
un reflejo de Egipto, quiso instaurar una religión de
inspiración faraónica que fracasó, y hasta su muerte soñó
una y otra vez con ese país. ¿Qué fue lo que tanto le
impresionó? ¿Acaso su hoy olvidada iniciación en la Gran
Pirámide?
Yo así lo creo.
PIRAMIDE-PARA QUE SE
HIZO,SEGUN PALEOASTRONAUTICA :
de "3a Vía - Pagina de Paleoastronáutica"
Si hasta ahora no nos ha quedado nada claro el cuándo, cómo y
quién construyó la Gran Pirámide, el tratar de hablar de para
qué uso se destinó, resulta totalmente gratuito por faltarnos
las referencias suficientes que nos puedan dar alguna pista
medianamente fiable. Existe una larga lista de posibles
aplicaciones, aunque la que prevalece, como no podía ser de otra
manera, es la de su utilización como monumento funerario o como
teoría más atrevida entre los círculos oficiales, la de
Para investigadores como Pedro Guirao, la Gran Pirámide fue
diseñada según los principios de la Geometría Hermética de
Hermes-Toth. Constaría de una parte energética positiva y de
otra negativa para facilitar la comunicación entre nuestra
dimensión y otras.
estar destinada a ritos y celebraciones religiosas de carácter
especial.
A nosotros particularmente se nos antoja un tanto difícil y
extraño, el paso de una pomposa comitiva de sacerdotes medio
arrastras por los tortuosos pasajes y galerías que recorren la
Gran Pirámide, pasillos de un metro de ancho y poco más de
altura, no resultan los más apropiados para ningún tipo de rito
o celebración.
Incluso el paso del difunto faraón por estos exiguos corredores
se aproxima más a una película de los hermanos Marx que a
cualquier ceremonia que podamos imaginarnos, pongamos por
ejemplo, en el grandioso Templo de Karnak.
Con la técnica y perfección demostrada por los arquitectos
egipcios, ¿qué más les hubiera dado hacer las galerías de
mayor tamaño, más acordes con la grandeza de su faraón o de
los dioses a los que adoraban?.
Nada de lo realizado en la Gran Pirámide parece escapar a un
diseño premeditado por parte de sus constructores. Alineaciones
y medidas parecen estar milimétricamente dispuestas, obedeciendo
a un plan maestro totalmente desconocido para nosotros.
Si los antiguos egipcios eran capaces de mover moles de 800
toneladas, ¿qué dificultad habrían tenido en hacer pasajes
más holgados y solemnes para el paso de sus comitivas funerarias
o religiosas?. ¿Por qué la Gran Galería tiene una altura
desproporcionada respecto al resto de los pasajes?.
Y LOS MUERTOS, ¿DÓNDE ESTÁN?
Esta pregunta nos la tenemos que plantear por la sencilla razón
de que jamás se ha encontrado ningún difunto en el interior de
una Pirámide. La solución a esta incógnita ha sido siempre
resuelta culpando a los ladrones de tumbas, que no sólo robaban
las joyas y demás riquezas, sino que extraían el cadáver para
ultrajar su memoria.
Esta teoría no deja de tener gran parte de lógica. Son muchos
los años transcurridos para haber dado la oportunidad a
diferentes generaciones de ladrones y saqueadores de barrer con
todas las riquezas depositadas en el interior de tumbas y
pirámides. Ahora bien, como toda teoría tiene un pero.
Al igual que ha habido tumbas que han sido descubiertas intactas,
sin señal alguna de saqueo, como sería el famoso caso de la
Tumba de Tutankhamón en el Valle de los Reyes, también han
aparecido pirámides en las mismas condiciones de inviolabilidad.
Para otros investigadores, como es el caso de Alan F. Alford, la
Gran Pirámide no es más que un gigantesco generador energético
a modo de central nuclear.
SEKHEMJET, OTRA PIEZA QUE NO ENCAJA
Sekhemjet, fue uno de los últimos faraones de la III Dinastía,
que siguiendo la moda impuesta por Zoser, hizo construir su
pirámide en la necrópolis de Sakkara, allá por el año 2.600
a.C. Se desconoce exactamente si llegó a finalizar la estructura
completa de la pirámide o bien si ésta fue reutilizada
posteriormente por sus sucesores, sirviendo sus bloques para
nuevas construcciones.
El caso es que la cámara funeraria subterránea quedó en el
más completo de los olvidos durante miles de años hasta que
Sarcófago de Sekhemjet
en 1.951, el arqueólogo Zakaria Goneim descubrió entre los
cascotes de la pirámide, la puerta de entrada. Para poder
acceder a la cámara funeraria, fueron necesarios casi tres años
de limpiezas de escombros acumulados en el corredor de bajada, lo
que nos dará una idea de la dificultad que hubieran encontrado
posibles ladrones.
La flor y nata de la egiptología, política, medios de
comunicación y curiosos, se dieron cita el día 8 de marzo de
1.954, para poder ver por fin el cadáver de un faraón en el
interior de una pirámide, la prueba definitiva con la que callar
de una vez por todas a aquellos "intrusos" y
"alucinados", que habían osado poner en duda las
afirmaciones de la egiptología oficial.
El mismísimo señor Ministro de Cultura de Egipto, tuvo el honor
de dar el último mazazo sobre el muro que daba acceso a la
cámara funeraria, donde se encontró un imponente sarcófago de
alabastro rodeado de joyas y otros restos del ajuar funerario, y
un sorprendente ramo de flores, que aún marchitas por el paso de
miles de años, yacían sobre la parte superior del féretro.
El perfecto estado del sarcófago, realizado en un sola pieza de
un gran grosor, con una puerta corredera, provoco retrasar la
operación de apertura de éste, hasta el 26 de julio. Este
retraso aumentó más el interés entre los medios de
comunicación y la opinión pública, que siguieron expectantes
el gran acontecimiento.
En el día señalado, los más modernos equipos de conservación
para recibir a tan importante invitado de 4.600 años de
antigüedad, se quedaron mudos de sorpresa cuando el propio
Zakaria Goneim, tras introducir su cabeza en el interior del
sarcófago, aseguraba desconsolado que, no había nada ni nadie
en el interior del féretro. Posteriores análisis químicos
reafirmaron categóricamente la total ausencia de restos
orgánicos. Entonces..., ¿dónde estaba el muerto?.
Y de nuevo volvemos al terreno de la especulación (¿cuántas
veces van ya?), al tratar de averiguar el verdadero uso de las
pirámides, y más concretamente el de la Gran Pirámide.
A menudo se asegura (no deja de ser una huida hacia adelante) que
las pirámides sólo eran las tumbas de las almas de los difuntos
faraones, y que sus cuerpos eran depositados en otro lugar.
Parece que el sentido pragmático de los antiguos egipcios era
totalmente nulo, y que el sustento diario les venía regalado del
cielo, porque sino, no se entiende una tumba de 2.500.000 de
bloques de piedra, y la ruina de un estado y toda una dinastía
real como una y otra vez nos aseguran que sucedió con la locura
de Keops y compañía.
CONCLUSIONES
Tumba, templo, biblioteca en clave del saber humano, reactor
nuclear, baliza para naves espaciales, generador de energías
desconocidas o simple montón de piedras producto de la locura
del hombre, la Gran Pirámide, sea cual sea su función o
funciones sigue constituyendo uno de los enigmas de mayor
envergadura al que el hombre se puede enfrentar. Lo es ahora y lo
fue también en tiempos de Heródoto, Diodoro de Sicilia o
Napoleón.
Su inmensa figura recortada por el cielo de la meseta de Giza,
desafía la lógica humana y se burla siglo tras siglo de todas
las conclusiones precipitadas de aquellos que tratan de amoldar
sus formas e historia a su conveniencia, conocimientos y
prejuicios de cada época.
Y nosotros..., ¿no nos mojamos?, ¿no damos nuestra opinión?,
¿preferimos seguir criticando a diestro y siniestro sin
aventurarnos a formalizar una teoría como el que más?.
Sólo podemos asegurar:
Que existen suficientes indicios que señalan a la Gran
Pirámide, como la primera y más antigua pirámide de Egipto.
Que Keops no fue su constructor, por lo que su datación en la IV
Dinastía es totalmente errónea.
Que su diseño, al igual que otros monumentos asociados al
Antiguo Imperio, nada tienen que ver con el resto de los
existentes en Egipto, y que denuncian el uso de unos
conocimientos y una tecnología, que nos llevan a sospechar
cualquiera de los tres siguientes puntos, y que son parte de la
filosofía de organizaciones como la Ancient Astronaut Society,
fundada a mediados de los años setenta por Gene M. Phillips:
A-. Existió en la antigüedad una civilización totalmente
desconocida para nosotros, con un alto desarrollo cultural y
tecnológico.
B-. Hace miles de años, la Tierra fue visitada por alguna
civilización exterior a nuestro planeta. Su paso dejo huella en
distintas civilizaciones antiguas en forma de tecnología y
conocimientos que fueron involucionando progresivamente, tras la
marcha de estos visitantes.
C-. La combinación de ambos puntos anteriores.
El uso y la utilización de la Gran Pirámide, vendrían pues
determinados por las necesidades de esta civilización
desconocida y que nuestra lógica, factor determinante para la
creación de nuestros parámetros técnicos y culturales de
enjuiciamiento, no son capaces de asimilar.
Creemos pues, que sólo una revisión en toda regla de nuestra
historia y de sus enclaves arqueológicos más importantes,
serían capaces de arrojar algo de luz a nuestro pasado, y por
qué no, también a nuestro futuro.
Sabemos que por infinidad de lastres religiosos, políticos,
económicos y demás intereses que nuestra sociedad mantiene, hoy
por hoy, cualquier tentativa revisionista, no deja de ser más
que una utopía.
ORIENTACION ESTELAR DE
PIRAMIDES :
Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC)1)+NOTICIAS, 1-2001.
Pág. 87
La «asombrosa» orientación hacia los cuatro puntoscardinales
de las pirámides de Egipto sigue siendo untema de interés que
nos remonta a uno de losprimeros momentos en la historia de la
civilizaciónen que la astronomía se puso al servicio de
lacultura, en este caso, de la arquitecturamonumental. Desde el
siglo XIX, numerososinvestigadores se han ocupado de buscaruna
explicación al supuesto nivelastronómico de los
egipciospostulando diversas teorías.Recientemente, la revista
Naturepublicó en portada una nuevaidea propuesta por
laegiptóloga británica KateSpence. En el siguienteartículo se
analiza dichapropuesta y se mejoracon la aportación denuevas
hipótesis.Es bien sabido, pues-to que el asunto esredundante en
li-bros, revistas,prensa y tele-visión, queJuan
AntonioBelmonte1)+ las pirámides de Egipto, y en particular las
de los reyes de la IV Dinastía Jufu, Jafra yMenkaura (Keops,
Kefren y Micerinos), erigidas en la Meseta de Giza hace
probable-mente unos 4.500 años, están orientadas con una
precisión asombrosa hacia loscuatro puntos
cardinales.Se ha entrecomillado asombrosa porque el corolario
suele decir: ¿cómo una gentetan atrasada pudo ser
capaz de obtener una orientación tan precisa? Y las
conclu-siones pasan por la existencia en el pasado ignoto de
grandes civilizaciones desapa-recidas, como por ejemplo la
Atlántida, cuando no que son las obras de visitantes delejanos
planetas.Sobrepirámides yestrellas
Como siempre, en ciencia, la respuesta suele ser muchomás
sencilla de lo que parece y, en este caso, bastan
unosconocimientos astronómicos relativamente sencillos
paraconseguir orientar una estructura con cierta
precisión.Numerosos investigadores desde mediados del sigloXIX
se han ocupado de este problema postulando di-versas teorías
centradas unas veces en la observa-ción del Sol y otras en la de
las estrellas. Zinner en1931 y Chatley en 1948 apoyaron la idea
de unadeterminación del eje norte sur (la línea meridia-na) a
través de la sombra más corta producida amediodía por un
gnomon. Mucho más recien-temente, Gallo ha propuesto en 1998 que
sepodría haber usado la salida y puesta de solen un día
determinado para fijar la líneameridiana a través de la
bisectriz del án-gulo formado por estas dos posiciones.Sin
embargo, ninguno de estos méto-dos podría dar la precisión
requerida.Por ello, la mayoría de los autores,desde Piazzi Smyth
en el siglo XIX,han preferido un método de alinea-ción estelar
como una orientacióna la estrella polar de aquella épo-ca,
Thuban (aDra), o al tránsitomeridiano de alguna
estrellacircumpolar, en especial dela Osa Mayor.
Así, Romieuen 1902 sugería Alkaid(?UMa) y Pogo, en 1930,Mizar
(?UMa).Sin embargo, nueva-mente este sistema nopermitía la
precisiónrequerida, por loLA ORIENTACIÓN DE LASPIRÁMIDES,
SIGUIENDO LALÍNEA MERIDIANA, PODRÍAHABERSE CONSEGUIDOMEDIANTE
LA OBSERVACIÓNDEL TRÁNSITO MERIDIANO DELAS ESTRELLAS PHEKDA
YMEGREZ, DEL CARRO DE LA OSAMAYOR, CUYA LÍNEA DE UNIÓNAPUNTABA
HACIA THUBAN, LAESTRELLA POLAR DEAQUELLA ÉPOCA.que Edwards,uno
de los mayores especialistas en el estudio de las pirámides,
sugirióen 1947 el uso de la salida y la puesta de una estrella
cercana al polo,sobre un horizonte artificial, como un método
fiable y preciso para deter-minar la línea meridiana mediante la
bisectriz del ángulo formado porambas posiciones.Éste había
sido el método más aceptado hasta que Haack descubrió en1984
que los errores en la orientación de las pirámides parecían
seguir unacierta evolución temporal (de menor a mayor
precisión, para luego disminuirde nuevo), en lugar de mostrar un
patrón aleatorio como se esperaría de lateoría de Edwards. Por
ello, Haack sugirió el uso del orto u ocaso de una determi-nada
estrella (ßSco), posición que se iría desplazando a lo largo
del tiempo sobreel horizonte, debido a la precesión de los
equinoccios. Sin embargo, se ha demos-trado que es muy difícil
determinar la posición del orto u ocaso de una estrella sobreel
horizonte con un error menor de 1o, por lo que la teoría de
Haack nunca fueconsiderada.Hay que esperar al año 2000 para que
el hallazgo de Haack (la evolución temporal)fuera redescubierto
por la egiptóloga británica Kate Spence y reinterpretado con
unanueva propuesta revolucionaria que fue publicada en la revista
Nature, el uso del tránsitomeridiano no de una sola estrella
sino de una pareja de estrellas, una de ellas en suculminación
superior y la otra en la inferior, cuya línea vertical de unión
habría pasado porel polo en un momento determinado y que, debido
a la precesión, habría dado alineacionescada vez más
imprecisas antes y después de ese instante.Tras realizar
numerosas pruebas,
Spence ha propuesto el par formado por Mizar (?UMa) y Kochab
(ßUMi) con uncorolario muy singular: la gran pirámide de Keops
se habría comenzado a construiren torno al 2478 a.C., unos 80
años más tarde de las fechas menos antiguas admiti-das hoy día
por los egiptólogos.Llegados a este punto,quizás sería
interesan-te preguntarnos qué nosdicen los propios egip-cios a
este respecto.Desde la Dinastía I (h.3050 a.C.) se tienen
no-ticias de la existencia deuna ceremonia conoci-da como
Tensado de laCuerda, en que el rey yla diosa Shesat
determi-naban el eje principal deuna construcción me-diante el
tensado de unacuerda entre dosjalones.Para ello, el faraón
obser-vaba un objeto celeste (unaestrella o asterismo) en la
po-sición diametralmente opues-ta a la que él se encontraba.
Notenemos referencias contempo-ráneas a la IV Dinastía sobre
quéobjetos astronómicos se usaban enesta ceremonia, pero lo que
sí quees cierto es que las referencias quetenemos, procedentes
del PeriodoPtolemaico, sólo mencionan un asterismocomo referente
Mesjetiu (El Muslo), equi-valente a nuestro Carro de la Osa
Mayor.Teniendo en cuenta todas estas premisas,Las Pirámides de
Giza,llamadas la Divina, laGrande y la
delHorizonte,pertenecientes a losreyes Micerino, Kefreny
Keops,respectivamente.EN ESTA NUEVA HIPÓTESIS,LA MÁXIMA
PRECISIÓN EN LAORIENTACIÓN SE HABRÍACONSEGUIDO EN TORNO AL
AÑO2562 A.C. Y, EN CONSECUENCIA,LA GRAN PIRÁMIDE PODRÍAHABERSE
ALINEADO EN FECHASCERCANAS AL 2568 A.C. O AL 2556A.C., EN UN
MOMENTO INTERMEDIOENTRE LAS DOS FECHAS EXTREMASPROPUESTAS POR
LOSEGIPTÓLOGOS PARA EL COMIENZODEL REINADO DE KEOPS,2589 Y 2551.
Decidimos verificar la teoría de Spence, pero desde un punto de
vistadiferente, inspirándonos en cómo se encuentra la Estrella
Polar en laactualidad mediante la prolongación hacia el norte de
la línea que une lasestrellas Merak y Dubhe, ßUMa y aUMa,
respectivamente. Casualmente,en la primera mitad del tercer
milenio a.C., la línea que unía otra pareja deestrellas del
Carro, Phekda (?UMa) y Megrez (dUMa), apuntaba más o menoshacia
la estrella polar de aquella época, Thuban. Esto nos llevó a
plantearnosuna nueva hipótesis de trabajo por la que la
orientación, siguiendo la líneameridiana, podría haberse
conseguido mediante la observación del tránsito meri-diano de
esta pareja de estrellas, descubriendo en el proceso que la idea
ya habíasido sugerida por Polak en 1952, aunque sin verificarla
matemáticamente.Esta hipótesis recoge lo mejor de las ideas de
Haack y Spence, pero de una maneramás sencilla, haciendo uso de
la información histórica (observación de estrellas enMesjetiu)
y simplificando especialmente la observación del fenómeno, ya
fuese median-te los jalones mencionados en la ceremonia del
Tensado de la Cuerda o mediante instru-mentos algo más
sofisticados como el Merjet y el Bai. Además, esta teoría no
planteaproblemas cronológicos. Este último punto es
especialmente delicado ya que la máximaprecisión se habría
conseguido en torno al año 2562 a.C. y, en consecuencia, la gran
pirámi-de podría haberse alineado en fechas cercanas al 2568
a.C. o al 2556 a.C., en un momentointermedio entre las dos fechas
extremas propuestas por los egiptólogos para el comienzo
delreinado de Keops, 2589 y 2551.Esta nueva hipótesis posee
importantes implicaciones cronológicas e históricas, incluyendo
lasmitológicas, que estamos investigando actualmente y que
pueden ayudar a una mejor comprensiónde cómo los egipcios de la
civilización faraónica entendían el Cosmos y se servían de
él para, entreotras muchas cosas, orientar adecuadamente sus
monumentos más importantes.Culminacióninferior de
laestrellasMegrez y Phecda,pertenecientes a laconstelación
delMuslo (Mesjetiu),indicando con precisiónel norte en el año
2562a.n.e. Las pirámides de laIV Dinastía podrían haberse
orientado por este sistema.
PIRAMIDES,CONSTRUCCION Y APLICACIONES PRACTICAS :
LA ENERGÍA DE LAS PIRÁMIDES
Es sabido que la PIRÁMIDE funciona como catalizador,
transportando en su interior la energía cósmica que se condensa
y activa conservando mejor, a todo lo que se le somete. Dentro de
ellas se genera una concentración y circulación de energía que
comienza en cada uno de los cinco vértices y confluyen en el
área central.
Civilizaciones antíguas nos han dejado muestra de que ya
conocían el poder de las pirámides, los mayas, los aztecas y
quizás los más populares los egipcios. En particular es la
PIRÁMIDE de KEOPS la que posee las características más
especiales, por lo que las PIRÁMIDES utilizadas en magia suelen
reproducir exactamente sus medidas. Egipto posee una las siete
maravillas del mundo y prueba de ello son las pirámides de Keops
(La gran Pirámide), Kefrén y Micerinos, aunque a lo largo y
ancho de este país existen más de setenta pirámides. Estas
parecen ser una imitación de la de Keops, más bien dicho, han
sido construidas tomando esta última como modelo.
Gracias a todas las construcciones que nos han dejado como legado
estas civilizaciones, desgraciadamente perdidas, hemos podido
aprender el misterio de estas formas geométricas tan singulares
y se puede aprovechar su energía piramidal para logar
innumerables beneficios.
Hacer esperimentos con pirámides es muy sencillo e incluso
divertido. Aquí proponemos algunos esperimentos que puedes
realizar tú mismo. Para estos esperimentos hemos elegido una
pirámide con las cuatro caras idénticas, donde cada una de
ellas es un triángulo isósceles.
Esto no quiere decir que sólo este tipo de pirámides tengan un
poder especial. Dependiendo del material utilizado los
esperimentos tendrán resultados distintos. Por esto existen
pirámides de muchos materiales, colores y dimensiones.
Dependiendo de su uso final tendremos que elegir la combinación
adecuada. La variedad de experimentos que se pueden realizar con
estas sencillas pirámides sólo tiene límite en la imaginación
del que experimenta.
Para construir una pirámide se debe estar relajado, sereno,
armonizado y con una muy buena carga de energía positiva. Para
poner en funcionamiento la pirámide, los días propicios son:
Miercoles y Domingos en horarios del medio día.o una hora
después del amanecer.
¿PARA QUÉ PODEMOS UTILIZAR LA ENERGÍA DE LAS PIRÁMIDES?
Para el estudio: A fin de potenciar concentración y momoria, es
bueno estudiar dentro o debajo de una pirámide de grandes
dimensiones.
Renovar filos: Los filos paralelos deben ubicarse en dirección
Norte-Sur, permaneciendo durante 10 días seguidos dentro de la
pequeña pirámide. Con este procedimiento el rendimiento de la
maquinita o de las hojas de afeitar alcanzan un promedio de 200
afeitadas. Para afilar cuchillos o tijeras se procede de la misma
manera.
Insomnio: Una pirámide de tamaño mediano o pequeño, colocada
debajo de la cama equilibra el ritmo del sueño, evitando
insomnios o sueños inquietos.
Conservar alimentos: Una pirámide puede ayudarnos a conservar
frescos los alimentos depositados en su interior.
Para dejar de fumar: Colocar dentro de la pirámide durante 20
minutos por día los cigarrillos. Al cabo de unos días el
fumador irá dejando lentamente su hábito.
CONSTRUIR UNA PIRÁMIDE
Las medidas son siempre a escala con respecto a la gran pirámide
de Keops. Para calcular las dimensiones de la pirámide que
queramos construir realizaremos los siguientes pasos:
La relación entre altura, base y lado (arista) que hay que
conservar en la construcción de una pirámide es la siguiente.
Tomamos como medidas bases para realizar los cálculos las
siguientes:
Altura (A)
Base (B) Lado (L)
1cm 1,570cm 1,494cm
Si lo que deseas es crear una pirámide con altura de 10,
multiplica cada dato, es decir, altura, base y lado por 10 y
obtendrás las dimensiones de pirámide que desees.
Altura (A)
Base (B) Lado (L)
1x10 = 10 1,570x10=15,70cm 14,94x10=14,94
¿QUÉ COLOR ELEGIR?
El color de la pirámide también puede ayudar a que la
experiencia resulte satisfactoria.
AMARILLA: Se utiliza para la salud, valor, bienestar, prestigio y
exorcismos.
NEUTRA (BLANCA): Da armonía y bienestar familiar, combate el
nerviosismo, y también para el exorcismo.
ROJA:Energía, éxito, amor, concreción de deseos en general,
escudo de defensa..
ROSADA: Se aplica para casos sentimentales, para armonizar,
dulcificar, calmar y tranquilizar
VIOLETA: Para la meditación, paz espiritual, desarrollo del
poder extrasensorial, estudios, comercio y viajes.
CELESTE: Para la serenidad, despertar ternura, negocios y
trabajo.
VERDE: Para vínculos de amor, contra los fantasmas, presencias
espiritistas y salud.
NEGRA: Para acciones negativas (no utilizar).
ALGUNOS EJEMPLOS
PIRAMIDE DE MADERA PIRÁMIDE DE CARTÓN
La pirámide tendrá cuatro caras idénticas, donde cada una de
ellas es un triángulo isósceles.
La base tendrá una medida, que en la tabla está referenciada
como (B) y los otros dos lados (L) serán de idéntica logitud.
Para construir la pirámide de madera, necesitaremos una varilla
de madera de aproximadamente un centímetro de espesor; se puede
conseguir en cualquier tienda de bricolaje o en grandes
almacenes. El primer paso es cortar cuatro trozos de la varilla,
de la medida de la base(B) y otros cuatro de lado(L).
Seguidamente dispondremos los cuatro trozos (B) de manera que
formen un cuadrado perfecto, teniendo especial cuidado en que los
ángulos sean perfectamente rectos. Con un pegamento de silicona
pegaremos los trozos de madera entre sí. El siguietne paso
requiere un poco más de precaución, ya que tendremos que
colocar las cuatro lados(L) de forma que cada una de ellas
converjan en un punto central formando la silueta de la
pirámide. Con el pegamento uniremos convenientemente cada una de
las uniones. Un modelo de pirámide de cartón resulta muy
sencillo de cosntruir y ofrece todas las posibilidades para la
experimentación. El primer paso es construir un triángulo de
cartón, que utilizaremos como modelo para construir la
pirámide. Este triángula deberá tener las medidas de una de
las caras de la pirámide, respetando los valores de la tabla.
Con ese triángulo como plantilla, se dibuja otro triángulo en
la cartulina. Seguidamente, y sobre uno de los lados del
anterior; se dibujan consecutivamente otros tres, de modo que
cada uno comparta uno de sus lados con el siguiente. En uno de
los lados exteriores se dibuja una pequeña solapa que servirá
para pegar el conjunto una vez plegado. El paso siguiente es
recortar el desarrollo de la pirámide y luego plegarlo por las
aristas. Para finalizar, pegamos la primera arista con la última
encolando la solapa. Con este procedimiento ya tenemos lista la
pirámide.
La PIRÁMIDE en magia es un accesorio muy útil para el
practicante mágico que no quiere dejar nada al azar.
La antigua sabiduría egipcia dedicada a los cultos estelares
sobre los cuales se ha estructurado gran parte de la magia, y a
partir de los hallazgos arqueológicos encontrados se han podido
reconstruir sus propiedades.
Es sabido que la PIRÁMIDE funciona como catalizador,
transportando en su interior la energía cósmica que se condensa
y activa conservando mejor, a todo lo que se le somete.
En particular es la PIRÁMIDE de KEOPS la que posee exactamente
estas características, por lo que las PIRÁMIDES utilizadas en
magia reproducen exactamente sus medidas.
Se pueden construir con materiales diferentes, y casi siempre son
elegidos en función del tipo de operación a la cual se desea
recurrir, en efecto algunos experimentos han permitido saber que
la conservación de las momias han sido fruto en gran parte de
esta focalización energética.
Algunos investigadores y experimentadores han podido producir
autenticas momificaciones con trozos de carne que fueron situados
en el centro de la cámara, localizada en la base de la
PIRÁMIDE, como si por algún mágico motivo se diese una
situación de vacío total y el aire mismo no estuviese presente
en la cavidad de la misma.
Es sabido que es el oxigeno con las bacterias transportadas por
él lo que produce la descomposición y que en ausencia del
oxigeno y de las bacterias, esta se reduce notablemente.
En algunas formas curativas, se utilizan las PIRÁMIDES que se
construyen siempre respetando el modelo original de la pirámide
de KEOPS, pero cuyo material predominante es el cobre, por las
propiedades terapéuticas que este posee.
El practicante mágico puede recurrir al uso de las PIRÁMIDES,
eligiendo la de cristal o la de plástico, pero también la de
metal si lo considera necesario, siempre que se respeten las
medidas, y siguiendo algunos métodos básicos muy fáciles de
entender y utilizar.
Después de cada ritual se puede poner bajo la PIRÁMIDE, las
fotografías y todo lo que se deba someter a un mayor refuerzo de
la acción mágica realizada, dejándola durante toda la
lunación necesaria, para el refuerzo del rito.
Efectuando el rito en los periodos en los que la luna está en
cuarto menguante (cuando el disco lunar está blanco) y va
reduciéndose poco a poco, hasta volverse negro.
Todo lo que se sitúa dentro de la PIRÁMIDE sufre una especie de
descarga de energía por lo que sirve para calmar y eliminar las
negatividades y todo lo que se quiera alejar.
En los periodos cuando la luna está en cuarto creciente ,
(cuando el disco lunar está negro) y va ensanchándose poco a
poco hasta volverse blanco del todo, lo contrario de lo anterior,
lo que se sitúa dentro de la PIRÁMIDE experimenta un vigor, por
ello aumenta en energía y sirve tanto para aproximar como para
hacer más activo, agresivo y cargado de fuerza.
El practicante mágico dispone así de un elemento más para
reforzar el hechizo que ha querido producir dado que la energía
que se condensa en el interior de la cámara de la PIRÁMIDE
producirá este efecto.
PIRÁMIDE DE RITUALIZACIÓN:
PIRÁMIDE de CERA:
Se utiliza para magia amorosa y se realiza en pura cera de abeja,
y dependiendo de los colores tendrá los siguientes significados:
Pirámide AMARILLA: Se utiliza para la salud, valor, bienestar,
prestigio y exorcismos.
Pirámide NEUTRA (BLANCA): Da armonía y bienestar familiar,
combate el nerviosismo, y también para el exorcismo.
Pirámide ROJA: Se utiliza para rechazar o hacer hechizos para la
sexualidad.
Pirámide VIOLETA: Para la meditación, estudios, comercio y
viajes.
Pirámide CELESTE: Para la serenidad, salud contra los hechizos,
negocios y trabajo.
Pirámide VERDE: Para vínculos de amor, contra los fantasmas,
presencias espiritistas y salud.
Pirámide NEGRA: Para acciones negativas (no utilizar).
UTILIZACIÓN
Una vez que tengamos lista la forma piramidal, es preciso
orientarla. Aunque se pueden obtener resultados satisfactorios
con distintas orientaciones, los investigarores recomiendan
orientarla de modo que una de sus caras señale el Norte. La
orientación Norte-Sur es la correcta puesto que esta línea
magnética lleva la energía que al pasar por el centro de la
pirámide comienza a generar un campo de fuerza que será el que
actuará sobre el elemento o problema a tratar. No hay más que
utilizar una brújula para este propósito, pero es conveniente
asignar un lugar fijo para situar nuestra pirámide, de modo que
la orientación no pueda verse alterada accidentalmente.
Hay que tener en cuenta que para trabajar con pirámides, deberá
ubicar las mismas en un lugar donde penetre la luz solar y
alejarlas de corrientes eléctricas, radios, televisores, equipos
de música, planchas, etc. Como así tambiñen de rejas si es que
las coloca en una ventana, o cualquier tipo de antena, ya que
estos elementos impiden el libre flujo de energía hacia los
objetos, personas u otros seres vivos que se hallan en su
cercanía, además de emanar energía negativa
Si construye pirámides en cartón o cartulina, es conveniente
que sepa que para cada caso a tratar se le puede dar un color
especifico, el cual ayudará a que la experiencia resulte
satisfactoria.
Basándonos en la cromoterapia, que es la aplicación de la
vibración de los colores y sus efectos sobre los planos
material, espiritual y físico, detallamos a continuación los
colores a utilizar
Para pedidos de salud y energía vital.
Aspectos materiales, progreso, fama, triunfo, relaciones
afectivas, arte y creatividad.
Energía, éxito, amor, concreción de deseos en general, escudo
de defensa.
Para despertar ternura y buen trato en relaciones en general.
Transmutación de energías o situaciones, auto elevación,paz
espiritual, desarrollo del poder extrasensorial, armonización.
Para pedidos de fortaleza, trabajo, autorrealización.
Se aplica para casos sentimentales, para armonizar, dulcificar,
calmar y tranquilizar.
Protección, para aplacar iras, alejar enemigos.
Experiencias en laboratorio.
Protección contra ataques psíquicos o parapsicológicos.
Todo tipo de concreciones.
Para poner en funcionamiento la pirámide, los días propicios
son: Miércoles y Domingos en horarios del medio día.
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LAS PIRÁMIDES...USO Y RESUMEN :
LA ENERGÍA DE LAS PIRÁMIDES, Es sabido que la PIRÁMIDE
funciona como catalizador, transportando en su interior la
energía cósmica que se condensa y activa conservando mejor, a
todo lo que se le somete.
Dentro de ellas se genera una concentración y circulación de
energía que comienza en cada uno de los cinco vértices y
confluyen en el área central.
Civilizaciones antíguas nos han dejado muestra de que ya
conocían el poder de las pirámides, los mayas, los aztecas y
quizás los más populares los egipcios. En particular es la
PIRÁMIDE de KEOPS la que posee las características más
especiales, por lo que las PIRÁMIDES utilizadas en magia suelen
reproducir exactamente sus medidas. Egipto posee una las siete
maravillas del mundo y prueba de ello son las pirámides de Keops
(La gran Pirámide), Kefrén y Micerinos, aunque a lo largo y
ancho de este país existen más de setenta pirámides. Estas
parecen ser una imitación de la de Keops, más bien dicho, han
sido construidas tomando esta última como modelo.
Gracias a todas las construcciones que nos han dejado como legado
estas civilizaciones, desgraciadamente perdidas, hemos podido
aprender el misterio de estas formas geométricas tan singulares
y se puede aprovechar su energía piramidal para logar
innumerables beneficios.
Hacer esperimentos con pirámides es muy sencillo e incluso
divertido. Aquí proponemos algunos esperimentos que puedes
realizar tú mismo. Para estos esperimentos hemos elegido una
pirámide con las cuatro caras idénticas, donde cada una de
ellas es un triángulo isósceles.
Esto no quiere decir que sólo este tipo de pirámides tengan un
poder especial. Dependiendo del material utilizado los
esperimentos tendrán resultados distintos. Por esto existen
pirámides de muchos materiales, colores y dimensiones.
Dependiendo de su uso final tendremos que elegir la combinación
adecuada. La variedad de experimentos que se pueden realizar con
estas sencillas pirámides sólo tiene límite en la imaginación
del que experimenta.
Para construir una pirámide se debe estar relajado, sereno,
armonizado y con una muy buena carga de energía positiva. Para
poner en funcionamiento la pirámide, los días propicios son:
Miercoles y Domingos en horarios del medio día.o una hora
después del amanecer.
¿PARA QUÉ PODEMOS UTILIZAR LA ENERGÍA DE LAS PIRÁMIDES?
Para el estudio: A fin de potenciar concentración y momoria, es
bueno estudiar dentro o debajo de una pirámide de grandes
dimensiones.
Renovar filos: Los filos paralelos deben ubicarse en dirección
Norte-Sur, permaneciendo durante 10 días seguidos dentro de la
pequeña pirámide. Con este procedimiento el rendimiento de la
maquinita o de las hojas de afeitar alcanzan un promedio de 200
afeitadas. Para afilar cuchillos o tijeras se procede de la misma
manera.
Insomnio: Una pirámide de tamaño mediano o pequeño, colocada
debajo de la cama equilibra el ritmo del sueño, evitando
insomnios o sueños inquietos.
Conservar alimentos: Una pirámide puede ayudarnos a conservar
frescos los alimentos depositados en su interior.
Para dejar de fumar: Colocar dentro de la pirámide durante 20
minutos por día los cigarrillos. Al cabo de unos días el
fumador irá dejando lentamente su hábito.
CONSTRUIR UNA PIRÁMIDE
Las medidas son siempre a escala con respecto a la gran pirámide
de Keops. Para calcular las dimensiones de la pirámide que
queramos construir realizaremos los siguientes pasos:
La relación entre altura, base y lado (arista) que hay que
conservar en la construcción de una pirámide es la siguiente.
Tomamos como medidas bases para realizar los cálculos las
siguientes:
Altura (A): 1cm
Base (B) : 1,570cm
Lado (L) : 1,494cm
* Si lo que deseas es crear una pirámide con altura de 10,
multiplica cada dato, es decir, altura, base y lado por 10 y
obtendrás las dimensiones de pirámide que desees.
¿QUÉ COLOR ELEGIR?
El color de la pirámide también puede ayudar a que la
experiencia resulte satisfactoria.
AMARILLA: Se utiliza para la salud, valor, bienestar, prestigio y
exorcismos.
NEUTRA (BLANCA): Da armonía y bienestar familiar, combate el
nerviosismo, y también para el exorcismo.
ROJA:Energía, éxito, amor, concreción de deseos en general,
escudo de defensa..
ROSADA: Se aplica para casos sentimentales, para armonizar,
dulcificar, calmar y tranquilizar
VIOLETA: Para la meditación, paz espiritual, desarrollo del
poder extrasensorial, estudios, comercio y viajes.
CELESTE: Para la serenidad, despertar ternura, negocios y
trabajo.
VERDE: Para vínculos de amor, contra los fantasmas, presencias
espiritistas y salud.
NEGRA: Para acciones negativas (no utilizar).
ALGUNOS EJEMPLOS:
La pirámide tendrá cuatro caras idénticas, donde cada una de
ellas es un triángulo isósceles.
La base tendrá una medida, que en la tabla está referenciada
como (B) y los otros dos lados (L) serán de idéntica logitud.
Para construir la pirámide de madera, necesitaremos una varilla
de madera de aproximadamente un centímetro de espesor; se puede
conseguir en cualquier tienda de bricolaje o en grandes
almacenes. El primer paso es cortar cuatro trozos de la varilla,
de la medida de la base(B) y otros cuatro de lado(L).
Seguidamente dispondremos los cuatro trozos (B) de manera que
formen un cuadrado perfecto, teniendo especial cuidado en que los
ángulos sean perfectamente rectos. Con un pegamento de silicona
pegaremos los trozos de madera entre sí. El siguietne paso
requiere un poco más de precaución, ya que tendremos que
colocar las cuatro lados(L) de forma que cada una de ellas
converjan en un punto central formando la silueta de la
pirámide. Con el pegamento uniremos convenientemente cada una de
las uniones.
PIRÁMIDE DE CARTÓN
Un modelo de pirámide de cartón resulta muy sencillo de
cosntruir y ofrece todas las posibilidades para la
experimentación. El primer paso es construir un triángulo de
cartón, que utilizaremos como modelo para construir la
pirámide. Este triángula deberá tener las medidas de una de
las caras de la pirámide, respetando los valores de la tabla.
Con ese triángulo como plantilla, se dibuja otro triángulo en
la cartulina. Seguidamente, y sobre uno de los lados del
anterior; se dibujan consecutivamente otros tres, de modo que
cada uno comparta uno de sus lados con el siguiente. En uno de
los lados exteriores se dibuja una pequeña solapa que servirá
para pegar el conjunto una vez plegado. El paso siguiente es
recortar el desarrollo de la pirámide y luego plegarlo por las
aristas. Para finalizar, pegamos la primera arista con la última
encolando la solapa. Con este procedimiento ya tenemos lista la
pirámide.
UTILIZACIÓN :
Una vez que tengamos lista la forma piramidal, es preciso
orientarla. Aunque se pueden obtener resultados satisfactorios
con distintas orientaciones, los investigarores recomiendan
orientarla de modo que una de sus caras señale el Norte. La
orientación Norte-Sur es la correcta puesto que esta línea
magnética lleva la energía que al pasar por el centro de la
pirámide comienza a generar un campo de fuerza que será el que
actuará sobre el elemento o problema a tratar. No hay más que
utilizar una brújula para este propósito, pero es conveniente
asignar un lugar fijo para situar nuestra pirámide, de modo que
la orientación no pueda verse alterada accidentalmente.
Hay que tener en cuenta que para trabajar con pirámides, deberá
ubicar las mismas en un lugar donde penetre la luz solar y
alejarlas de corrientes eléctricas, radios, televisores, equipos
de música, planchas, etc. Como así tambiñen de rejas si es que
las coloca en una ventana, o cualquier tipo de antena, ya que
estos elementos impiden el libre flujo de energía hacia los
objetos, personas u otros seres vivos que se hallan en su
cercanía, además de emanar energía negativa.
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PIRAMIDES,USOS (FAQS) :
ESTAS SON LAS PREGUNTAS MÁS FRECUENTES
SOBRE PIRÁMIDES, EFECTOS Y SU UTILIDAD
En este apartado nos referimos casi exclusivamente a las
pirámides para dormir.
1) ¿Para qué sirven ?
2) ¿Quiénes pueden usarlas ?, ¿No son incómodas?, ¿Sirven
para... ?
3) ¿ Tienen contraindicaciones ? ¿Y las mujeres embarazadas?
4) ¿ Puede haber sobrecarga de energía ?
5) ¿ Si se forma anti-pirámide, qué pasa con los vecinos de
abajo ?
6) ¿ Cuáles son sus efectos y usos paranormales ?
7) ¿ Cuántas personas duermen o viven en pirámides actualmente
?
8) ¿Cabe bien en mi dormitorio?
9) ¿Por qué no se venden en todas las tiendas ?
10) ¿Qué decoración les va?
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1) ¿PARA QUÉ SIRVEN?
Hay cuatro puntos básicos de utilidad, aparte de los uso de
cualquier cama. Pueden usarla personas sanas para conservarse
mejor con efecto anti-aging (antivejez), con variaciones
especiales para personas enfermas que demanden un tratamiento
más intenso.
a) Terapéutico: Es la utilidad principal, por sus efectos:
Antioxidante, Miorrelajante, Antibacteriano, Desinflamatorio,
Antirreumático y Sedante.
* Las enfermedades reumáticas de cualquier etiología llevan la
delantera en los resultados, pues aunque han sido muchos los
casos tratados, todos han tenido éxito. Pero la prevención de
muchas otras enfermedades bacterianas, litiasis y todas las
relacionadas a las malformaciones de los líquidos orgánicos,
encuentran paliativos importantes o son completamente superadas,
según las condiciones del paciente y la etiología de la
dolencia. También se ha tenido éxito sin precedentes en
fibromialgias y esclerosis múltiple.
* Aumenta la función inmunoprotectora en todos los organismos
humanos, animales y vegetales.
* Se regula el sistema endocrino; hay experiencias desde
correcciones importantes en problemas de inmunodeficiencia hasta
desaparición de enfermedades relacionadas al mismo.
* Las heridas curan más rápidamente y su poder bacteriostático
reduce o anula según los casos, el riesgo de infección.
Lo que logra el usuario que duerme o vive en una pirámide, es
permanecer sano, vital, relajado y energéticamente equilibrado.
Los demás efectos biológicos contribuyen a mejorar y prolongar
la vida celular y por ende, la vida de cualquier persona, animal
o planta.
b) Bio-regulador y conservador: Semillas de cualquier planta, sus
plantines y almácigos se verán reforzados vitalmente, llegando
al 30 % de aumento en tamaño y calidad en algunas especies y con
importante resistencia ante las plagas. El poder germinativo se
mantiene indefinido en la pirámide y perdura más tiempo una vez
sacadas de ella las semillas. Nada se pudre dentro de una
pirámide perfecta, bien construida e instalada, aunque los
procesos de digestión ordenada (intestinos animales) no se ven
interferidos, ya que las bacterias que lo componen son
SIMBIÓTICAS, no saprofitas..
c) Analgésico, desinflamatorio y otras propiedades, también en
el uso de ANTIPIRÁMIDE (el campo situado bajo el plano de la
base), pero esta modalidad de uso corresponde sólo a terapeutas
con experiencia, porque se trata de un efecto similar a la
magnetoterapia. Ver pirámide y antipirámide. En las piramicamas
no se usa el efecto antipiramidal, sino que se permanece en el
interior y nunca debajo.
d) Energizante, relajante y psicorregulador: Estos efectos tienen
vertientes subjetivas que sólo se explican a medida que la
persona va notando los efectos. Hablar de ello antes, es inducir
a especulaciones teóricas, pseudoesotéricas y falsas
expectativas místicas. No hay "magia" fuera de la
Naturaleza, porque nada escapa a las Leyes Naturales. Los efectos
psíquicos son los normales de un cerebro que funciona
fisiológicamente bien y en condiciones de ampliar y desarrollar
sus potencialidades.
2) ¿CUALQUIER PERSONA PUEDE USARLAS?
Cualquier persona que no tenga pánico a las "cosas
raras" y a las nuevas tecnologías, puede dormir o vivir
dentro de una pirámide. El miedo y la ignorancia son los motivos
por los que muchas personas tienen todavía reservas al respecto.
Sufren enfermedades que podría evitarse y prefieren creer en
"la pastillita" o en los santos... La idea machacada
hasta el hartazgo por la dictadura académica, de que fueron
"grandes tumbas" egipcias, mayas, etc., ya no convence
a la gente pensante y culta, pues está entendiendo que jamás
fueron tumbas (ni hechas por esas civilizaciones ya retrógradas)
y la cantidad de personas que van "cambiando ese chip"
aumenta exponencialmente.
Usamos hornos de microondas, teléfonos móviles, ordenadores y
televisores, sin plantearnos si podemos o no estar en condiciones
de usar esas cosas que sí son peligrosas y demostradamente
nocivas para la salud.
Muchos de los problemas causados por estas fuentes de campos
magnéticos no ionizantes son atenuados o neutralizados en sus
efectos para aquellas personas que duermen en pirámides, al
producirse una especie de desintoxicación de radiaciones.
No hay edad límite para el uso de pirámides bien fabricadas. No
existe riesgo para niños, adultos ni ancianos. Ninguna
enfermedad representa riesgo para quien duerme en pirámides,
sino todo lo contrario. Pueden usarlas las personas sanas para
conservar la salud y los enfermos para coadyuvar a cualquier
proceso terapéutico.
Respecto a la comodidad, no hay quejas. No se han reportado
sensaciones de agobio ni de claustrofobia y la sensación de la
mayoría de los usuarios es de sentirse protegidos. Aunque la
sensación es subjetiva, la causa es real, pues hay un efecto
protector contra geopatías y radiaciones leves, así como contra
factores orgánicos internos (como la acción bacteriostática,
que impide la reproducción de bacterias saprofitas y/o
parásitas).
Casi la mitad de las preguntas recibidas se han referido a si se
puede practicar bien el sexo en una Piramicama. Parece una
pregunta trivial, pero merece respuesta: La estructura, al igual
que el tatami, es muy resistente y firme, así que se pueden
hacer varias "acrobacias". Otras personas suponen que
pueden reemplazar la viagra y otras drogas por el estilo, pero
aunque la pirámide no tiene esos efectos de modo directo (ni sus
contraindicaciones ni sus efectos secundarios), lo que hace es
restablecer el equilibrio orgánico general e inducir a ciertos
procesos catárticos en lo psicológico, con lo que muchos
problemas de relación sexual pueden tener solución (indirecta
pero definitiva) .
3) ¿TIENE CONTRAINDICACIONES?.
Sólo una: La ingesta de alcohól o medicamentos psicotrópicos y
barbitúricos desde dos horas antes de entrar en la pirámide,
por que se potencian los efectos. Si se ha comido demasiado, es
preferible poner la cabeza al Sur (válido incluso para quien no
duerme en una pirámide). Pero si se ha bebido alcohól, es mejor
esperar en el sofá a que éste se metabolice. Los usuarios que
dependían de medicación para poder dormir, han podido
prescindir de ella desde la primera noche.
Tampoco es recomendable que una persona entre con miedos en una
pirámide, del mismo modo que no es aconsejable hacerlo en un
ascensor si se tiene claustrofobia. No habrá daño físico
alguno, pero sí una magnificación negativa (puramente
psicológica) de los efectos. Las mujeres embarazada no tienen
ningún inconveniente sino que tanto para ellas como para los
bebés, los efectos son absolutamente benignos. Un líquido
amniótico molecularmente mejorado en su composición de agua es
el medio perfecto para el desarrollo del niño.
Las embarazadas que han entrado en las Grandes Pirámides de
Giza, cuya potencia aún perdura tanto o más que una Piramicama,
no han tenido inconveniente alguno.
4) ¿PUEDE HABER "SOBRECARGA" DE ENERGÍA?
Sólo cuando se trata de pirámides fabricadas con materiales
inadecuados, ferromagnéticos o con un porcentaje excesivo de
estos, cobre o zinc. En pirámides de aluminio endurecido al
sílice o de madera, aunque se alcancen muy altas tasas de
energía, la calidad vibratoria de ésta determinará excelentes
efectos. Una pirámide correctamente construida e instalada puede
producir sensaciones extrañas al principio, a una persona
extremadamente sensible, cuando el cuerpo la experimenta por
primera vez, pero tal rareza será producto de una
interpretación psicológica y/o cerebral condicionada, que
cambia muy rápidamente al asumir el cuerpo los beneficios que
recibe. Esas rarezas son claridad y recuerdo de los sueños,
relajación profunda del cuerpo pero mente tranquila y clara,
etc..
En horas o a lo sumo días, toda persona se acostumbra a la
acción piramidal y deja de sentir los efectos inmediatos. No
obstante, los efectos a largo plazo (longevidad celular,
equilibrio endocrino, fortaleza del sistema inmunitario,
regulación de la tensión sanguínea, etc.) persistirán. Más
información sobre este punto en GEOBIOLOGÍA Y PIRÁMIDES
5) ¿ SI SE FORMA ANTIPIRÁMIDE, QUÉ PASA CON LOS VECINOS DE
ABAJO ?
En los pisos normales no llega a formarse por que la estructura
de los edificios lleva mucho hierro, que impide la acumulación
magnética necesaria para formar la antipirámide. Ese material
conduce a tierra los iones pesados desalojados por la pirámide y
dispersa el campo anti-piramidal sin efectos para nadie.
Sólo hay que estudiar con cuidado la ubicación para evitar la
formación de antipirámide en las casas de madera, pero aún
así, las medidas más habituales de las Piramicamas son de 1,33
metros de altura, más el tatami (unos 163 centímetros en
total), de modo que la antipirámide no suele quedar a la altura
habitable de los pisos inferiores, sino un poco más arriba.
6) ¿CUÁLES SON SUS EFECTOS Y USOS PARANORMALES ?
La pirámide no es un "instrumento paranormal", sino un
maravilloso y sencillo APARATO GEOBIOLÓGICO que funciona
aprovechando el electromagnetismo telúrico, el campo magnético
terrestre. Sus efectos son causados por un conjunto de FENÓMENOS
FÍSICOS, como los que acurren con una antena ¿Consideraríamos
"paranormal" a una estructura de aluminio que capta una
onda hertziana y la transmite al televisor?.. Algunas
experiencias paranormales (en contadísimas personas propensas a
ellas) tienen lugar en la pirámide sólo por el hecho de que el
cerebro se encuentra en mejores condiciones biológicas,
fisiológicas y funcionales para manifestar sus potencialidades
naturales.
Un estudiante simplemente hallará mayor capacidad de
concentración y retención de lo que estudia. Alguien que
trabaje muy duro, o una Ama de Casa -que trabaja generalmente
más que el varón, ejerciendo de cocinera, lavandera,
decoradora, fontanera, educadora y varios oficios más cada día-
hallará en una Piramicama un descanso mucho mayor que en una
cama normal. Sus sueños serán más claros y fáciles de
recordar en las últimas horas de descanso, porque la relajación
muscular será más profunda y la claridad mental notable. Pero
esta mayor "conciencia onírica" es un simple producto
de la mejor funcionalidad orgánica, no de propiedades
paranormales misteriosas. Las personas que practican
meditaciones, inducción radiestésica o cualquier práctica
psíquica, deben hacerlo en las últimas horas de uso, o sea al
despertarse. Si lo intentan al acostarse, lo más probable es que
el efecto relajante les dejará dormidos antes de empezar la
práctica. Recuerden que los que sufren trastornos del sueño
suelen dormir "como troncos" desde la primera noche,
así que los que no tienen esos problemas, con más razón se
duermen rápida y profundamente. Las prácticas mentales, los
estudios, etc., tras un descanso de ocho horas en la pirámide,
contarán no sólo con un cuerpo bien relajado, sino también con
un cerebro despierto y la mente clara.
7) ¿ CUÁNTAS PERSONAS VIVEN O DUERMEN EN PIRÁMIDES ACTUALMENTE
?
Más personas de las que se atreven a confesarlo. PIRAMICASA no
puede dar datos sin consentimiento expreso de los clientes,
respetando absolutamente la privacidad de los mismos. Para
contactar con estas personas, sólo puede hacerse mediante la
Lista de Correo de Google Grupos. Los miembros de la lista que
aún no tienen su pirámide reciben descuentos especiales.
En Occidente -que sepamos- hay unas cuarenta familias que viven
en casas piramidales (sin contar los que tienen alquiler
vitalicio en los hoteles Luxor de U.S.A. ). En China hay muchas
más, porque existen aldeas formadas con casas piramidales de
ingeniosa construcción y perfecta orientación. Más
información en GEOBIOLOGÍA Y PIRÁMIDES. En España hay -a
principios de 2007- unas ciento treinta personas que duermen en
camas piramidales, pero sólo podemos dar referencia de los que
voluntariamente se ofrecen a ello.
8) ¿CABE BIEN EN MI DORMITORIO ?
Es muy raro encontrar un dormitorio tan pequeño y mal orientado
en que no quepa una Piramicama. En el caso de la imagen, aún a
45º respecto al norte, cabe y deja el paso justo. La
"desorientación" respecto a los muros no produce
incomodidad, sino todo lo contrario. El cuerpo se siente mucho
mejor con la orientación cardinal correcta. Recuérdese que
podemos hacer medidas más pequeñas y más grandes, o sea desde
1,90 a 2,50 para matrimonio y hasta de 1,50 de lado para niños.
9) ¿ POR QUÉ NO SE VENDEN EN TODAS LAS TIENDAS ?
Todo se andará, pero aunque hay cientos de profesionales
médicos y científicos que han trabajado en el tema desde hace
décadas, se trata de un producto de reciente salida al mercado,
que recibe ataques por parte de supuestos "escépticos"
que duermen sus conciencias con teorías sin hacer experimento
alguno. Pronto se hallarán nuestras pirámides en exposición en
las tiendas especializadas en descanso.
Nuestros precios actuales parecen un poco altos para mucha gente,
especialmente porque no pueden aún, valorar los beneficios
correctamente ni les resulta fácil comprender que no es un
producto "barato". Los ángulos de aluminio extruido
han requerido matricería especial, por que se salen de todos los
estándares del mercado. También la instalación, que efectuamos
cuidadosamente, es algo que no puede hacer cualquier persona sin
un aprendizaje adecuado.
Una pirámide mal orientada no entraña riesgo alguno, pero sí
sería un desperdicio de dinero. Es preciso hacer una
prospección geobiológica básica para garantizar al cliente que
la pirámide va a funcionar y satisfacer sus expectativas, pero
lamentablemente, hay muy pocas personas con conocimiento
suficiente. Es de esperar que próximamente haya más gente
haciendo cursos de geobiología, de modo que podamos contar con
personal confiable para ampliar horizontes en cuanto a ventas e
instalación.
¿QUÉ DECORACIÓN LES VA ?
En realidad es un elemento tan arquetípico, tan antiguo y a la
vez tan moderno, que la Piramicama resulta decorativa en si misma
y sólo cabe ajustar la cuestión del color (incluso se puede
pintar el aluminio simulando el color de la madera. El mueble
tatami (a medida y ansamblado con la estructura piramidal), así
como el aluminio, pueden pintarse a elección del cliente, en la
gama de colores existentes en el mercado. Vea nuestras
pirámides.
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PIRAMIDES,USOS,RESUMEN :
Resúmenes
1. Delgado M. El secreto de la gran pirámide.
http://www.casadellibro.com
En este libro, entre otras muchas cosas, encontrará: Los
últimos descubrimientos de la cámara secreta, El Lenguaje de
las medidas de la gran pirámide, Las profecías ocultas, El
desconcertante trabajo de la piedra, Fotografías de las
estancias prohibidas, ¿Era anterior a los faraones?, Documentos
gráficos inéditos, Lo que ocurre en la cámara del caos y
Efectos biológicos positivos y negativos de la energía
piramidal.
2. El poder de las pirámides.
http://www.espaciotiempo.com/piramides/piramides
Es sabido que la pirámide funciona como catalizador,
transportando en su interior la energía cósmica que se condensa
y activa, conservando mejor, a todo lo que se le somete. Dentro
de ellas se genera una concentración y circulación de energía
que comienza en cada uno de los 5 vértices y confluyen en el
área central. Civilizaciones antiguas nos han dejado muestra de
que ya conocían el poder de las pirámides, los mayas, los
aztecas y quizás los más populares, los egipcios. En particular
es la pirámide de Keops la que posee las características más
especiales, por lo que las pirámides utilizadas en magia suelen
reproducir exactamente sus medidas. Pueden utilizarse para el
estudio (a fin de potenciar concentración y memoria, es bueno
estudiar dentro o debajo de una pirámide de grandes
dimensiones), o para renovar filos (los filos paralelos deben
ubicarse en dirección norte-sur, permaneciendo durante 10 días
seguidos dentro de la pequeña pirámide). Con este procedimiento
el rendimiento de la maquinita o de las hojas de afeitar alcanza
un promedio de 200 afeitadas. Para afilar cuchillos o tijeras se
procede de la misma manera. También se utilizan para curar el
insomnio (una pirámide de tamaño mediano o pequeño, colocada
debajo de la cama equilibra el ritmo del sueño, evitando
insomnios o sueños inquietos), o para conservar alimentos (una
pirámide puede ayudarnos a conservar frescos los alimentos
depositados en su interior, así como también para dejar de
fumar (colocar dentro de la pirámide durante 20 min por día los
cigarrillos. Al cabo de unos días el fumador irá dejando
lentamente su hábito).
3. Fernández L. Más allá del enigma faraónico.
http://elhabanero.cubaweb.cu
La autora del artículo hace un recuento desde la década del 80
cuando en Cuba se comenzó a mostrar interés por esta novedad
científica, así los vocablos energía piramidal resultaron
términos cada vez más familiares para los cubanos, relacionados
con el mundo de la energía y específicamente de la bioenergía.
El doctor Ulises Sosa Salinas emprendió, hace unos años, la
aplicación de la energía piramidal con fines terapéuticos. A
mediados de 1998, durante una Jornada Nacional de Ortopedia, tuvo
la oportunidad de demostrar los efectos curativos de la técnica.
Hoy por hoy, servicios importantes de medicina en Cuba aplican
esta energía piramidal: la práctica de este tratamiento
alternativo iniciado en el Policlínico Centro de la Ciudad de
Camagüey, es llevada a la Clínica de Medicina Natural y
Tradicional del Instituto Superior de Ciencias Médicas
"Carlos J. Finlay", donde permite asegurar excelentes
resultados en el proceso de dolores e inflamación del sistema
osteomioarticular (SOMA), incluyendo, afecciones propiamente
quirúrgicas como el dedo resorte, el síndrome del túnel
carpiano y la enfermedad de Querrain. Asegura además su
extensión a patologías de otros sistemas como el asma, la
hipertensión, y en afecciones dolorosas e inflamatorias de
partes blandas no relacionadas directamente con el SOMA con
acciones analgésicas, antiinflamatorias, bacteriostáticas,
miorrelajantes y sedantes. La ansiedad y la depresión, la
escabiosis, los herpes simples, las úlceras duodenales,
pépticas y varicosas, el agotamiento extremo, la ciatalgia, la
migraña, los dolores articulares, la cervicitis, las cefaleas,
el síndrome del túnel carpiano, la psoriasis, la bursitis, la
conjuntivitis, la hernia hiatal, la hipertensión, la dermatitis,
la artrosis, la gastritis, la sacrolumbalgia y la artritis. El
trabajo define el estado actual y las posibilidades del futuro
inmediato en cuanto al grado de aplicación práctica de la
energía piramidal en Cuba.
4.García J. Un cubano que aplica la energía piramidal.
http://www.nnc.cubaweb.cu/medicos/especial20.htm
Las pirámides de Egipto siguen en su lugar, aunque ahora es que
en Guinea Ecuatorial conocen con hechos el principio curativo que
encierra la energía existente dentro de ellas. Manuel Purón,
fisioterapeuta santiaguero recuperó al niño Samuel Batapa de
una parálisis total en sus 4 miembros, basándose sobre todo en
la energía piramidal. "Lo primero que hacía era
introducirlo en la pirámide 20 min para los miembros superiores
e igual duración para los inferiores", señaló Purón,
quien nunca había enfrentado una secuela de paludismo cerebral.
Por espacio de 3 meses trabajó con el niño una técnica de
facilitación neuromuscular que incluyó ejercicios especiales y
mucha calma. "Los padres pensaron que jamás volvería a
caminar luego de llevarlo a los curanderos tradicionales",
recordó el cubano, quien prepara la documentación del caso para
la próxima jornada científica de la brigada médica en Guinea
Ecuatorial.
5. Gil M. Algunas experiencias de seres humanos de distintas
profesiones y carreras universitarias con las pirámides.
http://:www.ciudadfutura.com, [email protected]
Se exponen diversas experiencias en la utilización de la
energía piramidal.
6. Gil M. Cabina piramidal. Acupirámide bioenergética. GEA
2003(41):26-8. ww.acupiramide.com
Este trabajo contiene un aspecto teórico y otro práctico. Se
considera un estudio científico por los controles que se están
realizando, repetidos sistemáticamente, con resultados óptimos.
7. Harald Alke. La energía de las pirámides. Un símbolo de
vida. Diez años de experiencia.
http://www.kyborg-institute.de/03
El autor plantea que "con el particular campo de energía
biológico activo de las pirámides Kyborg, estamos en el inicio
de una nueva tecnología". Gracias a la energía de las
pirámides, se consigue una calidad de vida mejorada por la
sustitución temporaria de su domicilio y puesto de trabajo. Por
el mejoramiento energético de zonas geológicas y las corrientes
subterráneas de aguas vertientes, posibilitando así la
eliminación de agentes nocivos que perjudican la calidad de vida
en general, se logra como resultado positivo una mayor
estabilidad del smog electrónico, los sistemas inmunes y su
resistencia. Se logran, por ejemplo, mejores descansos físico,
mental y psíquico. La particularidad del campo de fuerza
bioactiva de las pirámides de energía, asegura un rendimiento,
y por consiguiente, una mayor alegría de vivir.
8. Iturralde Selman H, Menéndez Febles P, Anaya Frómeta G,
Hernández Álvarez PL, Rodríguez Fang A. Energía piramidal: un
fenómeno milenario para enfermedades milenarias. Ponencia
presentada en el Taller de Energía Piramidal. Centro de
Convenciones Plaza América, Varadero, Matanzas, del 13 al 15 de
noviembre de 2002.
El objetivo general de este trabajo es demostrar las capacidades
curativas de las pirámides. Material y métodos. Para este
estudio se tomaron frascos goteros de material plástico
completamente estériles y se llenaron de una solución
hidroalcohólica (50 % de alcohol etílico de 70° y 50 % de agua
mineral). Estas soluciones se energizaron en una pirámide
abierta con base de 50 cm y se realizaron algunas experiencias
con diversas enfermedades. Conclusiones. Todos los casos tratados
mostraron una selectividad por un tipo de solución
hidroalcólica piramidal, que se correspondía con la enfermedad
de base, y que cumplía los principios de acción de la
cromoterapia (método terapéutico basado en el uso de los
colores). Cuando se requerían asociaciones de soluciones
hidroalcóholicas, estas también se complementaban,
cumpliéndose así los principios de la cromoterapia. Se
comprobó que en el interior de la pirámide se produce
aparentemente un fenómeno que es variado según la ubicación
del frasco contenedor. Este frasco queda cargado de una energía
x, compensadora de los desequilibrios de cada paciente tratado.
Por este método se recomienda la ingestión específica de agua
piramidal, según el color ideal para la curación. Nos apoyamos
en un sistema diagnóstico terapéutico: la kinesiología
holística (sistema de test musculares para la búsqueda y
tratamiento de los desequilibrios del enfermo), en que no media
nuestra elaboración mental, sujeta a errores.
9. Martín J. El increible poder de las pirámides
http://www.ho.e.prcinternet.net/evidencia
El primer investigador moderno, que se percató de este extraño
poder de las pirámides fue A. de Bovis. Mientras hacía estudios
dentro de la cámara del rey, este arqueólogo francés hizo un
descubrimiento, que aunque nada tenía que ver con los faraones,
lo dejó estupefacto: se trataba del cadáver de un gato, muerto
recientemente, pero que extrañamente, no presentaba síntomas de
descomposición, a pesar de la humedad del ambiente. El cadáver
estaba deshidratado, como si lo hubiesen momificado. Comenzó a
investigar más sobre la razón de esto, y experimentó con
frutos, peces y otros animales muertos, comprobando que el mismo
efecto se producía en todos los casos. Llegó a la conclusión
de que algo relacionado con la forma de la pirámide deshidrata
los cuerpos con tal velocidad que impide que dé comienzo el
proceso de descomposición celular. Otro investigador, el
ingeniero checoslovaco Karel Drbal, después de leer los estudios
de Bovis, se preguntó por qué la pirámide momificaba la
materia orgánica y también realizó otros experimentos. Otro
francés, el doctor Enel, logra que renazcan los tejidos muertos
y que se regeneren los tejidos enfermos, y ha utilizado esta
energía en experimentos sobre el cáncer con muy buenos
resultados. Para ello ha empleado una estructura de madera de
caoba similar a la de la colmena de piedra que se encuentra
encima de la cámara del rey en la Gran Pirámide, sobre la cual
colocó, superpuestas, 10 pequeñas pirámides a escala. Esta
estructura se convirtió en el aparato adecuado para efectuar sus
tratamientos. Mediante tratamientos a lo largo de 1 mes, con
aplicaciones de media hora, el doctor Enel logró resultados
realmente asombrosos, al ver que desaparecían quistes en la
matriz de pacientes sujetos durante los experimentos. Igualmente,
Enel se percató también de que existen otros rayos en ese haz
de la pirámide que pueden utilizarse así mismo para tratar
otras enfermedades, entre ellas la tuberculosis. Al servirse de
la "onda pura", apropiada para una enfermedad
específica, el resultado de los tratamientos le pareció al
investigador francés, manifiestamente más rápido y eficaz.
Algo realmente asombroso.
10. Mendoza OC. La energía piramidal. [email protected]
La Gran Pirámide de Gizeh, es sin lugar a dudas la más antigua
y más grande obra arquitectónica cuya naturaleza pertenece a la
ingeniería científica. Diversas partes de su estructura
evidencian la incorporación intencional, de medidas y
proporciones relativas al conocimiento geodésico, geométrico,
astronómico y aritmético. Aunque mucho se ha especulado acerca
de las técnicas empleadas para su construcción, lo cierto es
que todavía sigue siendo un gran misterio. Con la esperanza de
hallar dentro de La Gran Pirámide cámaras o corredores ocultos
todavía, se le efectuaron diversos procedimientos de sondeos
(del interior hacia el exterior y viceversa) que van, desde las
ondas magnéticas y sonoras, a los cateos con rayos cósmicos.
Ninguno de los métodos empleados dio resultados positivos; las
computadoras no funcionaron correctamente en el interior y las
emisiones de ondas de radiofrecuencia se desvanecían por altas
pérdidas. Estos mismos estudios con idénticos resultados se le
practicaron a la Pirámide de Kefrén. Una serie de fenómenos
que se producían dentro de estas pirámides tales como:
purificación del agua, conservación de alimentos, afilación de
hojas de afeitar, aceleramiento en la curación de heridas o
enfermedades, estímulo para el crecimiento de las plantas, etc.,
llevó a algunos investigadores a sospechar de la mediación de
una "extraña energía", a la que denominaron
"energía piramidal".
11. Noda A, Acosta J, Arago N, Benítez Y y Romeu E. Energía
piramidal y biorrecepción. Trabajo presentado en el Congreso
Internacional GEOMIN 2003. Hotel Nacional, Ciudad de La Habana,
26-27 de marzo de 2003.
Según la Medicina Tradicional Asiática, el equilibrio
energético del individuo condiciona su estado de salud. Diversas
son las causas que pueden provocar este desbalance energético, y
con ello la aparición de enfermedades. También variadas son las
terapias naturales que se fundamentan en el restablecimiento de
la armonía y el balance energético que le devuelve el estado de
salud. La acupuntura, la digitopresión, la helioterapia, la
talasoterapia, la moxibustión, los masajes, la auriculoterapia,
la cromoterapia y la magnetoterapia son ejemplos de estas. La
energía piramidal es una de las terapias naturales de más
reciente aplicación en Cuba. Igualmente, las investigaciones
desarrolladas sobre sus efectos en campos como la industria, la
agricultura, la veterinaria, en las esferas domésticas, la salud
y otros, no dejan lugar a dudas sobre la existencia y efectos
beneficiosos. En la salud se han desarrollado numerosas
investigaciones a nivel internacional y existen clínicas e
instituciones que trabajan con ella en la cura de diversas
enfermedades. En nuestro país ya se han efectuado eventos
organizados por el Grupo Gestor de Energía Piramidal que radica
en la ciudad de Cárdenas, en los que se han expuesto, entre
otros, los resultados de las investigaciones realizadas en este
campo que incluye la ortopedia, la sicología, la estomatología
y el tratamiento de complicaciones posquirúrgicas, ejemplo de lo
cual pudiera citarse el destacado trabajo que realizara el doctor
Ulises Sosa Salinas en ortopedia y traumatología. Se asume que
el efecto terapéutico de la energía piramidal está asociado al
restablecimiento del balance energético del individuo. La
demostración de la certeza de este planteamiento puede obtenerse
a partir de la comparación del biocampo del sujeto de estudio
antes y después del tratamiento.
12. Pradas T. Energía Piramidal. Los Faraones de Cárdenas. GEA,
2003(41):24-Publicado también en la Revista Bohemia, 1998,
90(2):24-7.
Una sociedad de cubanos exploran en los caminos de una
enigmática energía que se cree fue ampliamente conocida por los
antepasados del mundo moderno. En el trabajo se exponen
experiencias sobre el uso de la pirámide para diferentes usos,
con excelentes resultados.
13. Rodríguez A, Rodríguez H. Energía piramidal, modalidad
terapéutica en los trastornos psicofisiológicos. Ponencia
presentada en el Taller de Energía Piramidal. Centro de
Convenciones Plaza América, Varadero, Matanzas, del 13 al 15 de
noviembre de 2002.
El objetivo de este trabajo fue determinar la eficacia de la
energía piramidal en el tratamiento de los trastornos
psiquiátricos. Se pudo apreciar cómo la exposición a la
energía piramidal propició la reducción de los estados de
ansiedad. La energía de las pirámides tienen un elevado efecto
terapéutico en los trastornos psiquiátricos, y se considera
importante diseñar investigaciones que permitan conocer el
efecto de la energía piramidal a largo plazo, tanto para este
tipo de trastornos, como para otros desórdenes psicológicos
14. Salas E, Cano R. El poder de las pirámides 2. Barcelona, Ed.
Martínez Roca, 1978.
Este libro recoge los resultados de la experiencia personal en el
campo de las pirámides, que cuenta ya con algunos años, y
cuanto sobre el tema se ha publicado hasta la fecha. Sin embargo,
no se pretende sea una obra definitiva, sino tan solo un
instrumento de trabajo que permita al interesado investigador con
conocimiento de causa cada fenómeno que se produce en las
maquetas de pirámides, y tal vez también en la verdadera
pirámide de Keops.
15. Sánchez M. La energía piramidal.
http://www.editorabitacora.com
La autora plantea una experiencia sobre el agua piramidal que se
obtiene cubriendo una piscina con una estructura piramidal, que
conserve, por supuesto, las proporciones y la orientación
necesaria; adquiere el agua propiedades de singular efecto sobre
los seres humanos. El agua se torna menos consistente en la
producción de esferas y se vuelve más liviana. Esto permite que
los tejidos la absorban con facilidad. Es, por lo tanto, un
excelente tratamiento para la rehidratación y para combatir las
arrugas, rejuveneciendo el cutis y humectando la piel. El agua
piramidal es también efectiva para la cicatrización de heridas.
Su ingestión permite un mejor funcionamiento intestinal.
Colocando una pirámide de cartón bajo la cama se notará un
descanso más efectivo, favorece la relajación y elimina las
tensiones. Quienes han meditado debajo de una estructura
piramidal aseguran haber llegado a estados de conciencia
superiores. La energía piramidal permite aliviar dolores y
acelerar el tiempo de curación de las heridas.
16. Sánchez Quintana F. Estudio del efecto de la acupirámide
bioenergética por el método de bioelectrografía
computadorizada. Kirlionics Technology International.
http://www.ciudadfutura.com
En la actualidad existen clínicas e instituciones que trabajan
con la energía piramidal como método para curar enfermedades
como el cáncer. Una de ellas es el Institute for Human
Inprovement, de Texas, USA. La presente investigación, es
realizada estudiando el efecto de un tipo de pirámide en el
campo bioeléctrico, o aura del ser humano. El objeto del
presente estudio es hacer registrable y cuantificable la
sensación subjetiva de "efecto benéfico" obtenida por
todos los individuos que han sido expuestos a la energía de la
pirámide. El método para medir el efecto es el de
bioelectrografía computadorizada, creada por el profesor ruso
Konstantin Korotkov, catedrático de la Física de la Universidad
de San Petersburgo. Consiste en un perfeccionamiento de la
cámara Kirlian, que permite fotografiar al aura humana. Con este
sistema las imágenes pasan a un ordenador, donde pueden ser
vistas en tiempo real, y procesadas por modernos programas
informáticos que permiten un diagnóstico energético de las
distintas partes del cuerpo. Para ello se utilizó una
videocámara digital de efecto Kirlian, Videk GDV desarrollada
por Kirlionics International. El método consiste en medir el
campo bioeléctrico del sujeto, introducirlo durante 10 min en la
acupirámide bioenergética, y realizar una nueva medición para
comparar las diferencias. En resumen, el tratamiento con
acupirámide bioenergética puede considerarse un tipo de terapia
holística, pues equilibra todo el sistema energético. Es de
gran simplicidad y eficacia. Requiere un tiempo breve, y puede
aplicársela uno mismo. Se considera que existe un amplio campo
de aplicación, en el que se encuentran todas las alteraciones
que cursan con energía, trastornos psicosomáticos, y estados
alterados de ansiedad, depresión, fatiga, etc. Se abre un amplio
campo de investigación sobre su efecto benéfico en otros tipos
de alteraciones. Se recomienda su aplicación en personas sanas
que quieran utilizarla como herramienta para alcanzar un mayor
desarrollo de conciencia, pues algunos de sus efectos son muy
similares a los de la meditación, pero con mayor intensidad y
rapidez.
17. Sosa U. Energía piramidal y terapéutica. ¿Mito o realidad?
http://www.cmw.sld.cu [email protected]
En este libro el autor explica la aplicación de la energía
piramidal y su aplicación en la esfera de la salud, basado en el
restablecimiento del balance energético de la persona enferma,
mediante suministro de la energía vital según su necesidad, a
partir de la energía magnética concentrada en el centro de la
pirámide.
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PIRAMIDES,CONSTRUCCION Y TRATAMIENTOS :
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CONSTRUCCIÓN DE PIRÁMIDES
La primera pirámide fue consagrada
a la astronomía y la historia;
la segunda a la medicina
Manuscrito árabe (Macrisi)
Desde que hace más de 60 años Antoine Bovis comenzó a realizar
sus experiencias con modelos de pirámide, se han construido
miles de pirámides de todos los tamaños y colores y de todo
tipo de material. En realidad, la prueba más fehaciente de la
realidad objetiva de la energía piramidal es su acción
demostrada en infinidad de experimentos por connotados
científicos, utilizando una gran variedad de modelos de
pirámide.
Para construir pirámides experimentales debemos resolver dos
problemas:
Decidir el material y medios mecánicos para su construcción.
Hallar las dimensiones correctas de todos sus elementos.
La pirámide puede ser construida de cualquier material que no
sea ferromagnético. La hemos construido de aluminio, madera
encolada o machihembrada, cartón, cartulina, acrílico,
plástico, cristal, cobre, bambú y varillas de inseminación
artificial. Cualquier material, repito, que no sea atraído por
un imán, es factible de ser utilizado para construir un modelo
de pirámide. Puede tener o no paredes. Puede estar apoyada en su
base o sobre patas en sus esquinas hechas del mismo material.
Se ha demostrado que el punto de mayor concentración de la
energía es el sitio correspondiente a la Cámara del Rey, en la
Gran Pirámide de Keops, esto corresponde con la unión del
tercio medio con el inferior en el centro de la pirámide:
Este es el plano a escala de la Gran Pirámide de Keops según
aparece en el libro La Gran Pirámide: sus enigmas, sus poderes,
en él se observa que el centro de la energía situado en la
cámara del rey, está equidistante de otro centro de
energía debajo de la pirámide llamado primera cámara
subterránea.
Este punto de concentración de la energía actúa también
en espejo. O sea, si invertimos la imagen de la
pirámide la mayor concentración también estará en el centro y
en la unión del tercio medio con el inferior:
De esta forma, si utilizamos una pirámide con patas, tendremos
dos puntos de concentración fundamental de energía, uno en el
centro interior y otro debajo de la pirámide:
Existen diversas fórmulas para calcular las dimensiones de la
pirámide proporcional a la de la Gran Pirámide de Keops, pero
la más sencilla es la expuesta por Flanagan en su libro Más
Allá del Poder de las Pirámides3:
Arista = Base x 0,951
O sea, que para una base de 30 cms, la fórmula sería: 30 x
0,951 = 28,53 cms: (el resultado con esta fórmula no es exacto,
solo aproximado).
28,53 cms
30 cms
Existen otras fórmulas más complicadas para la confección de
pirámides experimentales. Una de ellas sería:
B = ___2H___
tang a
Siendo H = altura, B = base, a = ángulo de la pendiente (en este
caso a = 50º 51´ 14 y por lo tanto tang a = 1,27324).4
Otra fórmula puede ser: L = H*1.570L = A*1.051
Donde: H = Altura, L = Lado de la base, A = Arista15.
Un sistema empleado con frecuencia se atiene a las medidas
europeas en las que la arista mide un 4,855% menos que la base
del triángulo 12. De manera que:
Altura x 1.5708 = base del triángulo
Altura x 1.4946 = arista o lado del triángulo
<1.5708 es la mitad de Pi; 1.4946 es la mitad de Pi menos
4,855 %. La fórmula se fundamenta en que la altura de la
pirámide dividida por el perímetro de la base debe dar como
resultado 3.1416, o sea, Pi >
Se pueden confeccionar listas de medidas confeccionadas a priori,
como la señalada por Flanagan3:
Base Arista Altura
15.24 cms 14.47 cms 9.65 cms
25.4 cms 24.13 cms 16.25 cms
30.48 cms 28.95 cms 19.30 cms
35.25 cms 33.50 cms 22.4 cms (esta es la medida de más uso)
50.8 cms 48.26 cms 32.25 cms
60.96 cms 57.91 cms 33.86 cms
91.44 cms 87.12 cms 58.16 cms
1.82 mts 1.775 mts 0.611 mts
En el servicio de Terapias Físicas de la Clínica de Medicina
Natural y Tradicional del Instituto Superior de Ciencias Médicas
de Camagüey, tenemos el siguiente módulo de pirámides con las
que damos solución a las afecciones dolorosas e inflamatorias
del aparato locomotor y de otros sistemas corporales.
Base Aristas Soportes Material
29 cms 29 cms no Aluminio
30 cms 30 cms no Aluminio
30 cms 28,5 cms no Acrílico
35.25 cms 33,50 cms no Aluminio
40 cms 40 cms 12 cms Plástico
40 cms 39,1 cms no Aluminio
65 cms 61,8 cms 11 pulgadas Aluminio
65 cms 61,8 cms no Plástico
70 cms 66,6 cms 12 pulgadas Aluminio
180 cms 171,3 cms 12 pulgadas Aluminio
200 cms 190,3 cms no Madera Machihembrada
Como puede observarse hay algunas pirámides que las hacemos de
lados iguales, o sea, lados de la base y aristas de la misma
longitud. Hemos comprobado que, a los efectos de las lesiones del
aparato locomotor, se obtiene el mismo efecto con pirámides
proporcionales a la Gran Pirámide de Keops y con otra de lados
iguales, principalmente las de menor tamaño. Es por ello que las
pirámides de 29, 30 y 40 cms de base las tenemos de ambas
formas.
La primera pirámide que construimos, de aluminio con remaches
del mismo material, fue de 29 cms y de lados iguales. No sólo la
conservamos aun sino que nos acompaña donde quiera que
impartimos un curso o conferencia y la utilizamos en las
demostraciones prácticas con excelentes resultados.
Hay un método sencillo para construir pirámides pequeñas de
cartulina que pudieran servir para experimentos con cuchillas,
frutas, etc. Consiste en trazar una circunferencia, ajustando el
compás a la longitud de la base; márquense los puntos
correspondientes a los extremos de los lados de la base. Únanse
los puntos así obtenidos y recórtese la pirámide siguiendo el
trazo más externo, teniendo la precaución de dejar en uno de
los lados una pestaña para su posterior encolado. Luego sólo
faltará doblar por las líneas de trazo discontinuo y pegarla
por la pestaña que hemos mencionado anteriormente. La base se
construye con la misma cartulina, dibujando en la misma un
cuadrado cuyo lado sea el de la base de la pirámide.
Señalaremos la mitad de cada lado con un punto y al unir los
cuatro obtenidos con un trazo fuerte formarán una cruz que nos
será de gran ayuda para orientar la pirámide y centrar el
zócalo sobre el que colocaremos los objetos de experiencia4:
(Ver diagrama)
E
O
N
S
EN RESUMEN: UN MODELO DE PIRAMIDE PUEDE CONFECCIONARSE CON LOS 8
LADOS IGUALES O DE ACUERDO A LA SENCILLA FORMULA DE FLANAGAN (NO
ES EXACTA, PERO SE ACERCA BASTANTE).
BASE x 0,951 = ARISTAS
Puede ser de cualquier material que no sea ferromagnético:
aluminio, cobre, plástico, madera no clavada, cartón,
cartulina, cristal, acrílico, bambú, poliespuma, tubos de
aluminio o plásticos, etc.
NORMAS ESENCIALES DE TRATAMIENTO
Para obtener óptimos resultados con la pirámide es
imprescindible adoptar una serie de cuidados, tanto si se usa
experimentalmente como en terapéutica:
Orientar la pirámide con un lado de la base perpendicular al
norte magnético.
Alejar la pirámide como mínimo dos metros de cualquier motor
eléctrico en funcionamiento.
Evitar usar para consumo humano agua o alimentos colocados en la
zona sur-central de la pirámide. Lo correcto es colocarlos en la
zona norte-central.
No colocar la pirámide sobre mesa o cama de metal.
Orientarla preferiblemente utilizando una brújula.
En terapéutica, se deben tomar las siguientes medidas:
No asociar a tratamiento con esteroides, ya sea local o
sistémico, pues pudieran inhibir su efecto curativo.
Evitar su utilización en embarazadas.
No utilizar en pacientes portadores de marcapaso.
No utilizar en pacientes que estén bajo radioterapia.
Utilizar con cuidado en pacientes con cardiopatías severas.
Puede asociarse a cualquier terapéutica de medicina natural y
tradicional.
Mantener la pirámide a una distancia de por lo menos 15 cms del
suelo para evitar interferencias12.
El tiempo de aplicación no debe ser menor de 15 minutos, el
ideal es de 20 a 40 minutos, de acuerdo a la patología.
¿QUÉ EXPERIMENTA EL PACIENTE CUANDO SE APLICA LA ENERGÍA
PIRAMIDAL?
En los primeros momentos sentirá cierta aversión o inseguridad
en el método, principalmente si no tenía noticias del mismo,
por lo que es necesario explicar al paciente en que consiste el
tratamiento y por qué se utiliza en él.
A los 5 minutos aproximadamente se percibe una sensación de
parestesia que el paciente describe de diversas formas:
cosquilleo, hormigueo, frialdad, calorcito, carne de
gallina y otras cosas por el estilo. La realidad es que
experimenta alguna sensación extraña que no percibe en otra
zona del cuerpo
Entre los 8 a 10 minutos, percibe una sensación de hipoestesia,
si sufría dolor, este es el momento en que comienza a sentir
analgesia. Conjuntamente comienza a experimentar una cierta
sensación de levitación, como si la zona tratada
careciera de peso.
A los 12 o 15 minutos, aproximadamente, se notará objetivamente
como comienza a disminuir la inflamación, si es que ésta
existía.
Todas estas sensaciones se experimentan a partir de la primera
sesión de tratamiento. De no ocurrir esto, debe pensarse que
existe algún error al utilizar la pirámide, por ejemplo, un
motor encendido cercano, mala orientación de la pirámide, etc.
Cuando se utiliza una pirámide grande que abarque todo el cuerpo
del paciente, también pudiera experimentar cierta aversión o
rechazo en los primeros momentos, seguido de una agradable
sensación de relajamiento y sedación que, en ocasiones, induce
al sueño. En este tipo de tratamiento, debe mantenerse al
paciente no menos de 30 minutos en la pirámide.
La asociación de la pirámide con otras terapéuticas
tradicionales pudiera variar discretamente las sensaciones
expuestas. Añadimos otra terapéutica cuando pretendemos obtener
una respuesta más rápida o cuando, por la complejidad de la
patología, necesitamos reforzar la terapia con medios más
clásicos. Normalmente comenzamos exclusivamente con terapéutica
piramidal si tiene una indicación precisa y electiva de este
tratamiento, como veremos más adelante.
AGUA PIRAMIDAL
Hasta ahora nos hemos referido exclusivamente a la energía
piramidal directa, dentro o debajo de la misma, pero también
existe la posibilidad de utilizar esta energía de forma
indirecta a través de líquidos y sustancias capaces de
recibirla y almacenarla.
El agua, la leche, los vinos, los jugos de frutas, etc., son
líquidos capaces de concentrar energía piramidal por un tiempo
prolongado. Además, otras sustancias como ungüentos, pomadas,
cremas o fango medicinal para uso externo, pueden ser expuestas a
la energía piramidal y mejorar sus capacidades curativas y
analgésicas.
El agua es el fluido por excelencia; es el solvente universal, y
como tal posee cualidades potenciales, como una conducción casi
perfecta de la electricidad y el magnetismo8.
El cuerpo humano está compuesto por casi un 70% de agua, de los
cuales la sangre incorpora un 80%. Con respecto al magnetismo,
las características paramagnéticas del agua la transforman en
un fluido que puede absorber todas las potencialidades
terapéuticas del magnetismo.
Las investigaciones han demostrado que un campo magnético
influye sobre los procesos de cristalización, incrementando
considerablemente el número de los centros de cristalización.
También se ha logrado establecer que muchas de las propiedades
físicas y químicas del agua sufren un cambio cuando se las
somete a la influencia de un campo magnético débil. Estos
cambios se manifiestan particularmente en la temperatura de
ebullición, densidad, conductividad eléctrica, tensión
superficial y viscosidad, y las nuevas propiedades se mantienen
durante varios días6.
Al igual que la energía magnética, la energía piramidal
también actúa sobre el agua transmitiéndole su capacidad
terapéutica que se mantiene durante días. La forma de realizar
esta piramidalización del agua se logra mediante la simple
colocación de un recipiente plástico o de cristal con agua
común bajo una pirámide de tamaño adecuado a la cantidad de
agua que vamos a tratar. Todos los autores coinciden en que el
volumen del agua a tratar no debe sobrepasar el 5% del de la
pirámide; así, por ejemplo, en una pirámide de 25 cms de
altura puede tratarse perfectamente medio litro de agua.
No existe acuerdo, sin embargo, en lo que se refiere al tiempo
que debe permanecer el agua bajo la pirámide para obtener todas
sus propiedades. Algunos autores plantean que debe ser de una
semana a quince días, otros plantean que después de 12 horas ya
el agua está apta para su uso terapéutico. En nuestra
experiencia, 24 horas de exposición es suficiente para que el
agua obtenga propiedades piramidales, lo que se puede comprobar
mediante la radiestesia o, sencillamente, utilizándola y ver sus
efectos.
Sí existe consensus de la posición que debe llevar el
recipiente dentro de la pirámide. El recipiente nunca debe
situarse cerca de la cara sur de la pirámide, sino más bien del
centro hacia el norte pues se ha demostrado que la cara sur
pudiera ser contaminante de cualquier alimento que se coloque en
ella:
Según plantean algunos autores, la más simple experiencia que
puede efectuarse con el agua tratada es la de coger un trozo de
carne algo deteriorada y dividirlo en dos mitades, sumergiendo
uno de ellos en agua tratada y el otro en agua común. Al cabo de
un par de días, comprobaremos que en la primera ha desaparecido
el mal olor, la carne ha dejado de descomponerse y el agua se
conserva limpia; en cambio la carne sumergida en agua común
sigue descomponiéndose y el agua queda completamente turbia; del
olor más vale no hablar. En tan sólo una semana que prosigamos
la prueba, veremos que la diferencia es tan grande que parece
imposible4.
El agua tratada puede ser utilizada terapéutica y
profilácticamente en diversas afecciones reumáticas, en
procesos estomatológicos, en lesiones de diversos órganos como
renales, hepáticos, gástricos, etc. Además puede utilizarse
por vía externa en afecciones dermatológicas, oftalmológicas,
como desinfectante en heridas, etc.
En lo que respecta a las experiencias con plantas, se ha
demostrado que es lo mismo utilizar la pirámide directamente o
sustituirla por regadío con agua piramidal, lo que constituye
una gran ventaja pues evita la construcción de gran cantidad de
pirámides para las diversas plantas a tratar4.
También en las personas el agua tratada ejerce los mismos
efectos que la pirámide y su uso es más sencillo y cómodo.
Bebiéndola regularmente en substitución del agua normal, tanto
en las comidas como en cualquier momento en que se tenga sed,
parece revitalizar el organismo de tal modo que no tan sólo
mejora la salud, sino que incluso parece rejuvenecer e
incrementar el vigor en general4.
CONTRAINDICACIONES DE LA PIRÁMIDE
En realidad, no hemos encontrado, en la literatura consultada,
una verdadera contraindicación a la energía piramidal. Es una
terapéutica inocua que no ofrece ningún peligro al paciente. No
obstante, dada la similitud de su efecto terapéutico con la
electromagnetoterapia, nosotros la contraindicamos en los
siguientes casos:
EMBARAZADAS
PORTADORES DE MARCAPASO
CARDIOPATIAS SEVERAS
SENSIBILIDAD INDIVIDUAL
Es conveniente aclarar que en el tiempo que llevamos utilizando
la terapéutica piramidal no hemos visto un solo paciente con
sensibilidad individual ni hemos observado ninguna
reacción adversa al tratamiento. Al contrario, la respuesta
favorable inmediata se mantiene y prácticamente todos los
pacientes terminan muy satisfechos del tratamiento.
Resumen
En resumen, hemos abordado en esta primera parte las cuestiones
más generales para afrontar este novedoso y
apasionante mundo de la energía piramidal. En los próximos
capítulos expondremos nuestra experiencia terapéutica, así
como algunas investigaciones realizadas en otros campos ajenos a
la medicina.
No pretendemos convencer con nuestros argumentos. Sólo la
evidencia práctica es la mejor prueba de nuestras aseveraciones.
Si esta modesta obra mueve el interés por la experimentación y
el análisis en algún espíritu inquieto deseoso de desvelarse
en aras de un mejor servicio a nuestro pueblo, habremos logrado
nuestro máximo objetivo.
Si el hombre ha de sobrevivir en paz con su prójimo, debe
desarrollar una comprensión de la vida en sí misma y las
energías que le rodean. Entonces tendrá un mejor entendimiento
del lugar que ocupa en el Universo.
G. P. FLANAGAN
PIRAMIDE,MISTERIOS Y RESPUESTAS EN SU CONSTRUCCION :
Descubierto el enigma de la construcción pirámides de
Egipto?
Jean-Pierre Houdin, un arquitecto francés asegura haber
descubierto el enigma de la construcción de las pirámides de
Egipto, supuestamente en dos fases:
Mi teoría es que la construcción supuso dos desafíos: el
primero consistió en construir el volumen de la propia pirámide
y el segundo, construir la cámara del rey, explicó
Houdin. Según esta teoría, para la primera fase -hasta una
altura de 43 metros- se utilizó una rampa externa tradicional, y
sólo una vez completada ésta, se pasó a la siguiente, para la
que se construyó la rampa interna en forma de espiral.
En cuanto a la tarea de levantar los bloques de granito de 60
toneladas hasta el techo de la cámara del rey, Houdin cree que
se hizo con un sistema de contrapesos atados con cuerdas. De
acuerdo con el arquitecto, un equipo de trescientas personas
tiraban de esos contrapesos y subían los pesados bloques de
piedra.
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DOS INVESTIGADORES ARGENTINOS SOSTIENEN QUE SE CONSTRUYERON DE
ARRIBA HACIA ABAJO
Curiosa teoría sobre las Pirámides
Los científicos se basan en la deducción pura y en mediciones
de la luz solar.
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Patricio Downes.
Una curiosa y audaz teoría de investigadores argentinos sostiene
que la pirámide egipcia de Keops no fue construida poniendo un
bloque sobre otro, sino esculpida sobre la piedra de una montaña
por artesanos especializados en el arte de tallar, que modelaron
así la única de las 7 Maravillas del Mundo que sigue en pie.
"Elemental, si no la hicieron desde abajo, la construyeron
desde arriba, partiendo desde la cima de un monte", dijeron
a Clarín el doctor en Medicina Edmundo Ashkar y la traductora de
jeroglíficos egipcios Amalia Frontini, autores de la teoría
presentada ante unas 60 personas en el auditorio "Santa
Cecilia" de la Universidad Católica, en Puerto Madero.
Los dos admitieron que gran parte de su hallazgo se debe a la
deducción, a la par de las horas dedicadas a recorrer la zona de
Guiza, en las afueras de El Cairo y sobre la ribera izquierda del
río Nilo, que atraviesa Egipto. Allí se levanta la pirámide de
147 metros, la mayor construida en Egipto, por orden del faraón
Keops, 2557 años antes de Cristo. Sus caras apuntan con
precisión a los cuatro puntos cardinales y en su interior hay
cámaras y corredores en los que no se hallaron tumbas ni otros
objetos.
Con el mismo brillo en la mirada que debió usar Sherlock Holmes
para fulminar la ignorancia de su inseparable Watson, Frontini
aseguró que "no resulta viable y se derrumban solas las
cuatro teorías consideradas aceptables por la egiptología, en
medio de infinitas explicaciones".
Tampoco usó todo el latiguillo inventado por Conan Doyle, pero
según ella y el doctor Ashkar, resulta "elemental" que
la pirámide de Keops fue construida de arriba hacia abajo.
"El sistema evita desafiar la ley de la gravedad 2.500.000
veces, una por cada uno de los bloques que aseguran que tendría
la pirámide".
Los investigadores aseguraron que su explicación devela un
secreto de 4.600 años, "porque se construyó en piedra
caliza, siguiendo la sombra proyectada por el escalón anterior
sobre la roca; el resto fue erosionado por el viento, el agua y
la arena, sumados a la amplitud térmica del desierto". Sin
embargo no explicaron cuántos artesanos tallaron el monte y qué
tiempo les llevó.
Ashkar trabajó con el Premio Nobel argentino Bernardo Houssay,
se jubiló como docente de la UBA e investigador del Conicet, y
fundó el Museo Houssay en la Facultad de Medicina de la UBA.
Ahora integra la Royal Society de Londres y dirige el área de
Investigación de Posgrado en la UCA.
Frontini, museóloga y supervisora del Museo Houssay, además de
docente invitada en la UCA, dijo que "investigadores de
renombre apoyan cuatro teorías posibles basadas en el
corte, pulido y transporte de bloques de entre 2 y 7
toneladas pero ninguna pudo ser llevada a la
práctica". Descartó el uso de trineos, hamacas o rodillos
de madera y aseguró que "no hay evidencias arqueológicas
ni documentación sobre los miles de árboles que no existen en
Egipto, sogas, rampas y lubricantes para semejante empresa."
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A PROPÓSITO DE LA GRAN PIRÁMIDE
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Máquina de calcular en mano, veo cómo en la base de la Gran
Pirámide cabe ocho campos de fútbol, su altura corresponde con
la del Edificio Picasso, la edificación más alta en España, y
no puedo por menos que acordarme de aquellas palabras que dijo
Plinio: "estúpida y loca exhibición de riqueza real"
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NI TUMBA....
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En todos los libros de texto podemos leer que la Gran Pirámide
es la tumba del faraón Keops. Todas aquellas otras
manifestaciones que afirmen lo contrario se consideran carentes
de fundamento científico, una manipulación de datos reales o un
exceso de fantasía falto de todo rigor. Pero es precisamente ese
rigor el que ha obligado a muchos a prescindir de la ortodoxia y,
asumiendo humildemente su ignorancia, partir de cero en busca de
explicaciones menos "científicas" y más acordes con
la realidad.
En ninguna de las 108 pirámides censadas en Egipto, en ninguna,
se han encontrado jamás los restos de un faraón. Solamente en
dos de ellas aparecieron restos humanos: En la pirámide de
Zoser, en Saquara, se encontró junto al sarcófago vacío del
faraón el cadáver de un niño, y en la pirámide de Micerinos,
en Giza, se encontró a una mujer muerta que correspondía a la
época romana y de la que incluso se conoce su nombre: Rodopis.
En ninguno de los dos casos los hallazgos justifican que esas
pirámides se levantaran con la misión de servir de tumbas. Los
arqueólogos atribuyen la ausencia de momias a los profanadores y
su sistemático saqueo de las pretendidas tumbas, sin embargo,
han sido varias las pirámides que se han encontrado invioladas
y, pese a ello, sin cadáver alguno. Fue en 1954 cuando el
arqueólogo alemán Zacarías Goneim descubrió en Saquara la
pirámide de Sekhen-Khet. Los sellos se encontraron intactos y el
sarcófago estaba cerrado e, incluso, con la resina que pusieron
para que quedara hermético. Sobre la tapa se encontró un ramo
de flores dejado piadosamente por alguien. Alrededor, como mejor
confirmación de que no hubo profanación, había algunas joyas.
El día preparado para la apertura de la tapa del sarcófago se
reunieron allí autoridades y prensa, conscientes de que iban a
participar en un acontecimiento histórico. No todos los días se
abría una tumba inviolada. Sin embargo, de lo que todos
participaron fue de una tremenda decepción: ¡EI sarcófago
estaba vacío! Los análisis de laboratorio del polvo que había
en su interior demostraron la ausencia de materia orgánica.
Es conocido el hecho, además, de que la arqueología asigna a
casi todos los faraones de las primeras dinastías dos o más
pirámides. A Snefru, padre de Keops, se le atribuyen tres
pirámides, una en Meidum y dos en Dashur. De acuerdo a ello,
¿con qué rigor se puede afirmar que las pirámides son tumbas?
NI KEOPS....
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Una estatuilla, una sola estatuilla, es todo lo que se ha
encontrado del faraón Keops, el supuesto constructor del mayor
monumento sobre la Tierra. Es desproporcionado. Una talla en
piedra de menos de 15 centímetros de alto frente a los dos
millones y medio de bloques de dos toneladas y media cada uno y
otros muchos que superan las cincuenta toneladas. 15 centímetros
insignificantes de piedra, encontrados en Abydos, que parecen
avalar la existencia del faraón a quien Herodoto atribuyó la
edificación del mausoleo.
El problema de la edificación de la Gran Pirámide se maneja en
una atmósfera de incertidumbre y oscuridad. Como lo señalan
numerosos arqueólogos (Meyer, Driotton, etc.) la IV Dinastía
nos es totalmente desconocida y de la misma no sólo carecemos de
información general, sino que ni siquiera podemos estar seguros
de la sucesión de sus reyes. Se conocen numerosas listas de
faraones egipcios, pero no coinciden entre ellas, por lo que la
confusión es aquí total. Por una sorprendente paradoja, se
conocen bastante bien la vida y hechos de faraones de la I, II y
III Dinastías. Reyes como Narmer, Udimu, etc., correspondientes
a la I Dinastía, son perfectamente conocidos por los
egiptólogos.
Respecto a la historia de Keops, el vacío arqueológico es tan
grande que podría decirse de él que es un perfecto desconocido.
El único documento histórico que atribuye la construcción de
la Gran Pirámide a Keops es el "Euterpe" de
Herodoto.En uno de sus pasajes el viajero recoge las más
diversas opiniones, y no precisamente la de los sacerdotes, pues
dice expresamente que éstos eran reticentes en mencionar los
nombres de los reyes que edificaron las pirámides de Giza, y que
cuando se referían a ellas lo hacían como "las pirámides
del pastor Filitis", por ser ese pastor, aclara Herodoto, el
que apacentaba sus ovejas en el lugar donde se edificaron.
La arqueología no tiene confirmación alguna de tal hecho y ha
tenido que confiar, por falta de información, en la veracidad de
Herodoto, quien, como puede comprobarse en sus obras, era incapaz
de distinguir entre historia y mitología, lo que le hizo ganarse
el apelativo de "charlatán" por parte de Plutarco;
además, no se trata de hechos precisamente contemporáneos al
impropiamente llamado "padre de la historia". de
nuestros días a la época de Herodoto hay menos tiempo que de
Herodoto a Keops. Por otra parte, hay arqueólogos que no admiten
sus afirmaciones, alegando que "vio en su viaje a Egipto
tantas cosas que no existían, que le impidieron ver cosas allí
existentes". Efectivamente, no menciona en ningún momento
la presencia de la Esfinge ni de otros monumentos imposibles de
camuflar. Es, pues, más que cuestionable su aserto de que la
Gran Pirámide fuera mandada constuir por Keops. El historiador
griego Diodoro de Sicilia atribuye la construcción de las tres
pirámides a Armaeus, Amosis e Inarón, aunque admite el alto
riesgo de equivocación por falta de pruebas. Con tan frágiles
fundamentos, volviendo al rigor histórico, es lícito admitir
una duda razonable sobre la persona que hizo construir el
monumento y, por lo mismo, sobre su fecha de edificación.
Cuenta Herodoto, refiriéndose a la pirámide de Kefrén:
"Ni tampoco posee la isleta que riega un canal derivado del
Nilo y en donde, según dicen, están enterrados los restos de
Keops".
Así mismo Diodoro dice: " Aunque los reyes que hicieron
construir estas pirámides tuvieron el propósito de que
sirvieran de tumbas, ninguno encontró sepultura en ellas por la
irritación de los pueblos que juraron retirar de ellas sus
momias y reducirlas a pedazos. Los reyes fueron informados a
tiempo e hicieron que sus amigos los enterraran en secreto y en
lugar desconocido". Sin embargo, nos siguen contando que la
Gran Pirámide de Giza es la tumba del faraón Keops.
LA PRIMERA MARAVILLA DEL MUNDO
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Cierto sector de arqueólogos, que con tanto entusiasmo señalan
el "papiro Rhind" (Pi = 3,40) para afirmar que los
egipcios no conocían con precisión la geometría y la
matemática, parecen olvidarse de una inscripción poco conocida
(seguramente porque no interesa divulgarla) llamada "Estela
del Inventario, en la que puede leerse que las tres pirámides ya
existían cuando tuvo lugar la historia referida en ella. Según
la inscripción, Keops construyó su pirámide al lado de la Gran
Pirámide, conocida en esa época como Templo de Isis, y luego
construyó otra pirámide para su hija, también al lado de este
templo. Como las pirámides de Giza estaban rodeadas de agua, es
fácil deducir que la pirámide construida por Keops estaría
rodeada de agua, a modo de isleta, cosa que confirmaría lo que
dijo Herodoto.
No sólo no hay constancia de que la Gran Pirámide fuese
construida por Keops, sino tampoco de que fuese su tumba, ni que,
incluso, fuese edificada en la IV Dinastía. Además no tiene que
ver con el resto de las pirámides de Egipto, que carecen de su
compleja estructura y están construidas con adobes y cascotes,
siendo sólo pétreo su tosco revestimiento. En la Gran Pirámide
no hay ningún tipo de inscripción con la que pueda datarse (el
ayudante del Coronel Vyse reconoció que fueron ellos los que
pintaron los jeroglíficos de las cámaras de descarga) en
comparación con las pirámides de las primeras Dinastías,
algunas profusamente decoradas, y, sobre todo, las mediciones
hechas por Sir W M. Flinders Petrie y por José Alvarez López
determinan irrevocablemente que los arquitectos y obreros
conocían una técnica que se ajusta en todas sus medidas a las
más modernas normas de precisión. Obstáculos que están ahí,
a todos aquellos que quieran verlos y tomarse el trabajo de hacer
las oportunas comprobaciones.
Al Sr. Gantenbrink hay que otorgarle, sin lugar a dudas, el
reconocimiento de haber descubierto algo que hasta ahora no se
sabía. No creo que en esa gratitud ha a que valorar sus grados
de conocimiento sobre el antiguo Egipto, ni siql liera si tenía
permiso o no para realizarlo. El hecho indiscutible es que se ha
descubierto la primera y única materia metálica (los pomos de
cobre ) de la Gran Pirámide, que existen evidencias de que hay
un rastro de polvo no proveniente de la piedra y que están sin
respuesta una serie de preguntas, entre ellas, la muy evidente de
por qué se ha colocado u la piedra labrada con tiradores dentro
de un conducto cuadrado de 22 cm , a sesenta metros de la Cámara
de la Reina y a 25 metros de la cara sur de la pirámide.
CIENCIA Y ANTICIENCIA
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El Sr. Gantenbrink ha puesto de relieve una vez más algo que se
repite con frecuencia: si hay alguien que se destaca en el
estudio del pasado, ése ha de ser el arqueólogo. La
Arqueología ha dotado a la sociedad de los elementos esenciales
para conocer el devenir del hombre sobre el planeta. Y se debe
creer en su buena fe, en sus ganas de entender y discernir los
temas ocultos y oscuros de la Historia; la Arqueología debe ser
el primer punto de referencia para todos los estudios sobre
civilizaciones pasadas, pero ello no la convierte en una ciencia
exacta... y los arqueólogos lo saben. Es una ciencia que se basa
en el descubrimiento, en el dato que pueda aportar una
excavación. Lo que no se puede demostrar no existe (por eso es
una ciencia) y barajar hipótesis no es función del arqueólogo;
sin embargo, hay que admitir que algunas veces la intuición ha
precedido a un descubrimiento importante.
El Sr. Stadelmann reconocía que el asunto había estado mal
llevado, y tenía razón. ¿Por qué los arqueólogos han salido
al escenario periodístico después de las afirmaciones de
Gantenbrink? Se debían haber adelantado, si no en la
valoración, al menos sí en los hechos.
La Arqueología debiera ser más dinámica y contar con técnicos
y científicos de otras materias, que puedan aportar sus
conocimientos a las excavaciones. Cuando no se hace así, la
arqueología cae en errores que la hacen demasiado vulnerable.
Transportar y elevar bloques de 1.200 toneladas, cortar granito,
ahuecar diorita y conocer el año solar de 365,2425 días, fueron
hazañas que no pueden justificarse, porque el sentido común no
lo admite así, con miles de esclavos, midiendo a ojo, utilizando
herramientas de cobre, o mirando a través del "Merjet"
o vara del observador de las horas".
Hay que valorar los hechos con independencia de las limitaciones
que la Arqueología atribuye a las primeras dinastías. ¿Cómo
consiguieron lograr la precisión óptica de los bloques de
revestimiento, ajustada a nuestros más modernos requisitos
(Norma DIN 875)? ¿Cómo lograron orientar el monumento con más
exactitud que la que conseguiríamos nosotros si utilizásemos
teodolitos, cronómetros, Tablas Astronómicas y lo mejor de la
agrimensura moderna? ¿Cómo lograron mensurar la Cámara del Rey
para conseguir un error de paralelismo del orden de 0,08 mm, o
una diferencia total de 3 mm en el paralelismo de los lados de la
base de la pirámide? ¿Cómo lograron nivelar esa base de la
pirámide de tal forma que el ángulo S-E esté tan solo 15 mm
más alto que el N-O, teniendo, además, una zona rocosa en el
centro? La Arqueología no debería cerrarse en planteamientos
que se quedan obsoletos. Si los especialistas en materiales
pétreos afirman la existencia de tornos o brocas en el Antiguo
Egipto, es porque han observado el agujero producido por ese tipo
de herramientas. En este caso el especialista es el técnico y
negarlo iría en contra de la realidad; sin embargo, es eso,
precisamente, lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo con harta
frecuencia.
LA CÁMARA EXISTE
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Si la Arqueología niega enfáticamente que existan más cámaras
en la Gran Pirámide es sólo por el hecho de que no se han
descubierto, y no porque realmente no existan. El descubrimiento
de una nueva cámara no supondría que la Arqueología se ha
equivocado, pues una ciencia no debería equivocarse, sino que
ciertos arqueólogos han utilizado mal sus recursos. Un nuevo
hallazgo, como otras tantas veces, haría rectificar las
opiniones de los que no creían en él. Y el tiempo aclarará
razones, porque tal cámara, buscada tenaz e infructuosamente y
bautizada a priori con el gratuito nombre de "Cámara de la
Sabiduria", tal vez si existe, como al final veremos.
LOS SOLIDOS DE ARQUIMEDES
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Un día me comentó el profesor Álvarez López: "cuando
miras la pirámide no observas un prisma, lo que estás viendo es
una esfera". Debió notarse mi extrañeza, porque,
sonriendo, añadió: "Ya lo comprenderás; es fácil, pero,
a la vez, tremendamente complicado. Muchos grandes hombres han
dedicado su vida entera a interpretarlo. Efectivamente, cuenta
Plutarco (Vida de Marcello) que estando Cicerón en Siracusa
quiso conocer la tumba de Arquimedes, pero el guardián del
cementerio manifestó no conocerla. Cicerón decidió buscarla
por su cuenta y, cuando se enfrentó con una lápida que tenía
por única inscripción una esfera inscrita en un cilindro,
exclamó: "Esta es la tumba de Arquímedes, porque éste fue
su más grande descubrimiento." ¿Qué es lo que impulsó a
Arquímedes a poner en su tumba tan vulgar epitafio?
Arquímedes representó la culminación de la matemática y la
tecnología griegas, y se acercó tanto a los modernos que se le
considera el verdadero creador del Cálculo Infinitesimal y de la
Mecánica Analítica. Sus trabajos sobre hidráulica, mecánica y
óptica son bien conocidos. Entre los desarrollos matemáticos a
él atribuidos se cuenta su famoso "algoritmo" que
establece, en lenguaje moderno, que el arco está comprendido
entre el seno y la tangente, y con el cual el matemático Ludolf
(1600 d.C.) calculó el número Pi con 32 decimales.
El gran matemático, físico (descubrió la ley fundamental de la
hidrostática, llamada "principio de Arquímedes", que
fue cuando exclamó su famoso "eureka") e ingeniero,
decidió, ya en el umbral de la muerte, asociarse con la esfera
inscrita dentro del cilindro, concediendo con ello la importancia
que merece a tal descubrimiento.
EFECTIVAMENTE LA PIRÁMIDE ES UNA ESFERA
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Fue John Taylor (1859) el que lo descubrió: El perímetro de la
base de la Gran Pirámide es el mismo que el de la circunferencia
dada, tomando como radio la altura de ésta, o, lo que es lo
mismo, dividiendo el perímetro de la base de la Gran Pirámide
por el doble de la altura obtenemos el número Pi.
Los sacerdotes de Egipto le dijeron a Herodoto, y así lo
escribió, que un cuadrado de lado igual a la altura de la
pirámide tiene la misma superficie que cualquiera de las caras
triangulares de la pirámide, cosa perfectamente irrefutable.
Pero cierta vez, hace más de 30 años, el profesor Álvarez
López, el metódico y meticuloso profesor, quiso comprobarlo y
se confundió; en lugar de hacer un cuadrado con la altura de la
pirámide, construyó un rectángulo con la base de la pirámide
y la altura de ésta. Este ligero error le permitió hacer el
más grande hallazgo de los Últimos tiempos en la Gran
Pirámide, al descubrir que el monumento era uno de los llamados
"prismas de Arquímedes" es decir, la superficie
lateral del prisma determinado por cuatro caras rectangulares de
base igual a la pirámide y de altura igual a la de ésta, es
exactamente igual al área de la semiesfera cuyo radio es la
misma altura de la pirámide y, además, la base de la semiesfera
determina una circunferencia de la misma longitud que la base
cuadrada de la pirámide, como constató Taylor.
Para valorar tal descubrimiento, pensemos que después de 2000
años de esfuerzo nadie ha logrado resolver el sencillísimo
problema de obtener una circunferencia equivalente a un cuadrado
dado. Ello es debido a que resulta sumamente difícil establecer
la equivalencia entre figuras formadas por líneas rectas y otras
formadas por líneas curvas. Pues bien, la Gran Pirámide no
sólo determina la cuadratura del círculo, sino que también
determina la "cubatura" de la esfera. El desafío
matemático de la Gran Pirámide tiene algo de insolente. El
epitafio de la tumba de Arquímedes determinaba que el volumen
del cilindro en relación a la esfera y al cono era, en números
exactamente enteros, 3:2:1. El cono de Arquímedes inscrito en la
esfera, cumple la propiedad de que "el perímetro de la base
dividido por la altura es igual a dos Pi", lo mismo que
observó Taylor en la pirámide. Es evidente entonces que, en
lenguaje geométrico, la Gran Pirámide es simplemente un cono.
Un cono inscrito en una esfera, que a su vez está inscrita en un
cilindro.
Se cumple que el volumen del cono inscrito es exactamente igual a
los conos también inscritos, se cumple que el volumen de cada
uno de estos pequeños conos es igual al volumen de la
semiesfera, y se cumple que la superficie de las caras laterales
del prisma determinado por la pirámide (cuatro caras de base de
la pirámide y la altura de ésta) tiene la misma superficie que
la misma semiesfera. Asimismo se cumple que la cara lateral del
cilindro (un rectángulo) tiene la misma superficie que la
esfera. y, por lo tanto, se cumple que la superficie del prisma
determinado por la pirámide, que era igual a la semiesfera, es
igual a la mitad de la superficie de la cara lateral del
cilindro. Algo extraordinario, aunque arqueólogos y matemáticos
se empeñen en decir obcecadamente que "en la pirámide no
hay ningún asunto de números".
LA GRAN PIRÁMIDE COMO SÍNTESIS DE LA CREACIÓN DEL UNIVERSO.
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Y ahora viene lo realmente importante. La altura de la pirámide
determina, a escala decimal, con completa exactitud, la distancia
al sol en su perihelio. La superficie de la base determina
inequívocamente, a escala decimal, la superficie de la esfera
terrestre. Y las caras laterales del prisma determinado por la
Gran Pirámide establecen, a escala decimal, la órbita de la
Tierra en torno al Sol. Con ello queda implícitamente
establecido que la Gran Pirámide de Giza es una maqueta a escala
del Sistema Solar, cumpliéndose entre las dos esferas, la
terrestre y la solar, el coeficiente de Bridgman (relación entre
dos esferas) de 16/Pi.
¿Qué significa realmente todo esto? Pues algo que nos hace
relacionar la geometría con la metafísica. Algo que muy bien
expuso el Prof. José Álvarez López "En la Biblia Dios no
crea el espacio, sino la materia, a la que ubica en un espacio
preexistente. La idea de que Dios creó el espacio para ubicar la
materia es, propiamente hablando, una idea griega, asociada a la
concepción delimitada del espacio, que estudiara Mondolfo con
tanto detenimiento. En Platón, el "Demiurgo" ordena el
sistema solar teniendo como modelo la "Tetractis".
Podríamos, parafraseando a Platón, decir que cuando el
"Theón" creó el sistema solar lo hizo como modelo a
la esfera inscrita en el cilindro. No hay más que observar que
la Gran Pirámide y todo su planteamiento no es otra cosa que una
derivación del problema de Arquímedes de la esfera inscrita en
el cilindro, para descubrir una de las ideas fundamentales que
presidieron la elección de la forma de este monumento. Hubo
razones adicionales que determinaron adoptar como Figura
Cósmica, no la esfera inscrita en el cilindro, sino la esfera
determinada por la pirámide, es decir, inscrita en el
prisma".
"Que no intente saber filosofía quien no sepa de
geometría", decía Platón con fundamento. En efecto, si
todas las medidas de la Gran Pirámide no son pura coincidencia,
la construcción no es otra cosa que una síntesis de lo que
podríamos LIamar "el Plan de la Creación". Una
creación que, por cierto, se proyectó con medidas decimales (no
existentes en la Naturaleza).
LOS PLANOS DEL ARQUITECTO DE LA GRAN PIRÁMIDE
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Estábamos con todos estos planteamientos cuando una noche
encendí el ordenador Los técnicos en infografía habían estado
trabajando en la creación de imágenes por computadora para
incluir en los videos que, con el asesoramiento de José Álvarez
López, me proponía hacer sobre la Gran Pirámide. La idea de la
esfera inscrita en el cilindro, que con tanta paciencia
consiguió el profesor que compartiera con él, sería mejor
comprendida por los espectadores si se representase en imagen
viva, y, a pesar de mi escasa experiencia sobre los programas de
dibujo y animación, me puse a la tarea con más voluntad que
conocimiento.
No supe introducir los datos en un triple eje de coordenadas, es
decir, en tres dimensiones, y me tuve que contentar con utilizar
sólo dos ejes. Y así, por casualidad, como tantas veces ocurre,
descubrí que aquellas formas geométricas que tantas veces se
han representado en todas las escuelas iniciáticas (masones,
rosacruces, templarios, cátaros,-etc.), catedrales incluidas, no
obedecían a la concepción normal que se tenía de ellas. El
cuadrado, el círculo y el triángulo no eran otra cosa que la
representación en dos dimensiones de lo que realmente son en
tres dimensiones: el cilindro, la esfera y el cono.
Entendí entonces que el triángulo que se pone sobre la cabeza
de Dios en múltiples representaciones podría no ser tal, sino
una pirámide.
Con grandes dificultades conseguí dibujar en la pantalla un
círculo inscrito en un cuadrado al que añadí los conos
pequeños inscritos y los cuatro conos grandes partiendo cada uno
de cada una de las caras. Ya tenía el dibujo del epitafio de la
tumba de Arquímedes. Después de mucho mirarlo se me ocurrió
inscribir las dimensiones de la Gran Pirámide en el círculo,
con sus ángulos debidamente respetados de 51 grados 51 minutos.
Su representación en dos dimensiones fue, lógicamente, un
triángulo. Entonces comprobé que los tres arcos que producían
sus vértices en la circunferencia estaban en relación 1:1:1,5.
En números enteros la relación sería 2:2:3. Con ello supe que
la pirámide estaba también inscrita en un heptágono.
Tenía ante mí un enorme mapa de líneas formado por todas las
aristas de las figuras de los "sólidos de
Arquímedes", y tenía la pirámide inscrita en ellos.
Situé entonces la entrada de la pirámide. Correspondía
exactamente con una de las aristas dibujadas. El segmento entre
los vértices 3 y 7 del heptágono me daba la intersección con
el corredor ascendente. El corredor descendente llegó hasta el
punto de intersección con el centro del prisma. En una
intersección triple de líneas empezaba la Gran Galería y el
corredor a la Cámara de la Reina, que ocupaba, con toda
exactitud, el centro de todo el conjunto. ¡Todos los corredores
y todas las cámaras correspondían a las líneas e
intersecciones producidas por el plano! Me quedé perplejo.
LA NUEVA CÁMARA
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Al día siguiente, cuando vino el profesor Álvarez López, le
enseñé la hoja de papel en que había impreso el plano. Él,
que había descubierto la relación de la forma de la pirámide
con los sólidos de Arquímedes, nunca pudo imaginarse que la
estructura interior correspondía al mismo planteamiento.
Recuerdo que se quedó observándolo largo tiempo. A veces
elevaba la vista hasta mis ojos y a continuación volvía a
bajarla al papel. Y a los varios minutos, el comedido
científico, abriendo mucho los ojos me miró y soltó un taco,
el único que jamás le había escuchado.
Con el transportador de ángulos en la mano empezamos a ver todo
tipo de correlaciones y datos. Fuimos incorporando y recuperando
todo tipo de valores y cálculos. El mayor monumento del mundo,
indudablemente, corresponde a un replanteo, es decir, la
construcción siguió los pasos de una concepción
arquitectónica que tuvo que pasar por una mesa de dibujo. Ello
viene corroborado por los denominados "Corredores de
prueba", situados en la meseta de Giza al este de la Gran
Pirámide. Estos corredores, tal como lo estudió Petrie, tienen
la misma angulación y el mismo esquema constructivo que los de
la pirámide, aunque más cortos en longitud. Ello confirma que
hicieron "pruebas" de algún tipo y que luego las
traspasaron a la definitiva construcción.
Aunque no dudamos que éste fue el plano original, ya que
determina con toda exactitud ángulos de corredores y posición
de las cámaras, la práctica determinó a sus constructores
variaciones que, hoy por hoy, se salen de nuestra comprensión.
Algunas de ellas han sido descubiertas, como el desplazamiento de
la vertical de toda la construcción interior en 286,1 pulgadas
piramidades, denominado "Factor de desplazamiento de
Davidson", número que, como dijo Pochan, se repite
innumerables veces. Esta distancia, en metros egipcios (de
1,047901 m que descubrió Petrie) corresponde con toda exactitud
a la velocidad de la luz.
Numerosas constantes atómicas se esconden entre las medidas de
la Gran Pirámide, muchas de ellas encontradas. Pero seguimos sin
conocerlo todo. No sabemos por qué la Gran Galeria mide 8 metros
de alto o por qué las Cámaras del Caos y del Rey están
desplazadas del centro. Ignoramos la razón de los Canales de
Ventilación, del escalón del pasaje horizontal, o de las
Cámaras de "Descarga". Desconocemos aún muchas cosas,
pero no dudamos que algún día se sabrán y se descubrirán,
como la Cámara que nos aparece, sin ninguna ambigüedad, en el
eje central del plano vertical de la pirámide por encima de las
Cámaras de Descarga.
Si todas las otras cámaras que están determinadas en el plano
ya han sido descubiertas, es indudable que en ese punto existe
otra. Una Cámara descubierta por equivocación y de cuyo
hallazgo tienen mucha culpa Arquímedes, Platón y Álvarez
López. Entre todos los que trabajábamos en el proyecto la
denominamos "Cámara del Orden", sin ningún propósito
especial, quizá como contraposición a la Cámara del Caos, y
porque de alguna manera había que llamarla cada vez que
hablábamos de ella.
Independientemente de otras interpretaciones, poderes y
propiedades atribuidos a la Gran Pirámide - algo que no
contradice en nada lo expuesto - sabemos, indudablemente, varias
cosas más, entre ellas, que la angularidad de los corredores no
se corresponde con lejanas estrellas, pues la inclinación sólo
está determinada por el boceto ahora descubierto, o que la
Cámara principal no es la Cámara del Rey, sino la Cámara de la
Reina, pues ocupa el centro del proyecto y su entrada estuvo
camuflada por ser la Gran Galería continuación del corredor
ascendente. Estoy convencido de que muchos pensarán que todo lo
expuesto es pura coincidencia. No voy a ser yo quien intente
desmentirlo, pero 20 segundos después de leer en el periódico
el descubrimiento del ingeniero Gantenbrink, corrí al ordenador
y saqué en su pantalla el "plano". Su descubrimiento
en el Canal de Ventilación, a sesenta metros de la "Cámara
de la Reina" y a veinticinco de la cara Su r, también
estaba reflejado con una triple intersección, siendo una de esas
líneas la que también pasa por la Cámara nueva, la Cámara del
Orden. Ya pasó, por fortuna, la época de Mariette o del Coronel
Vyse, que hacían arqueología a base de dinamita y algún día
los nuevos inventos de detección descubrirán todos los
misterios que quedan pendientes; entonces se comprenderá que la
casualidad también tenía sus límites.
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Articulo realizado por Manuel José Delgado y publicado en la
revista "Espacio y Tiempo" en Junio de 1993.
PIRAMIDES,SU FINALIDAD
(A.LOPEZ) :
El Complejo Piramidal
Dice el arqueólogo W. Müller (78) en sus estudios sobre la
pirámide de Khmer (CambodyaIndochina) que un monumento
arqueológico no puede ser estudiado en sí mismo como una pura
creación arquitectónica sino que es precisa su consideración
asociándolo a los elementos circundantes y también a las
circunstancias culturales del pueblo que lo erigió ya que su
"estructura histórica" tuvo pleno significado para
dicho pueblo, formó parte de su vida pública, sus festividades
y su concepción religiosa del mundo y de la vida.
En el caso de las pirámides de Khmer es dable observar que
aparecen como pirámides gradadas con su base cuadrangular
orientada según los cuatro puntos cardinales y asociadas a un
complejo estructural constituido por: 1) Un muro de encierro
rectangular de grandes dimensiones orientado según los cuatro
puntos cardinales. 2) Un templo situado en la cúspide de la
pirámide. 3) Caminos de acceso que parten de puertas ubicadas en
el muro. 4) Un lago que en las inscripciones aparece denominado
"el mar" y en el cual la pirámide constituye una isla.
Históricamente, la pirámide se vincula a la cópula del rey con
la diosa Nagy que lo visita en la primera vela de la noche, luego
de lo cual aquél desciende a cohabitar con sus concubinas.
La pirámide de Khmer como las pirámides egipcias
tiene un nombre cuyo significado explica una inscripción del
ángulo NO del muro: "Angkor es la joven esposa del
Rey que él acaba de llevar a su casa ruborizada de deseo y
vestida de mar".
En cuanto al análisis de estas estructuras nos llevan, dice
Müller, a una concepción del mundo de muy antigua data en la
que "el mundo" lo constituye la isla y lo que se
prolonga más allá del lago corresponde al trasfondo de dicha
cosmogonía ancestral.
El estudio arqueológico de las pirámides de México nos revela
la misma asociación en el ordenamiento de sus elementos
arquitectónicos. En México, como en Cambodya, la pirámide
gradada de base cuadrangular orientada según los cuatro puntos
cardinales sostiene un templo en la cúspide y se sitúa en una
isla que lleva por canales a la pirámide ubicada en su centro y
rodeada por un muro rectangular. En la relación de Hernán
Cortés a Carlos V tenemos una descripción completa de la
pirámide de Tenochtitlán (hoy, México, D. F.) que se alzaba en
el centro de la isla lacustre asiento de la capital mejicana. Sus
elementos estructurales fueron los mismos que hemos señalado
para las pirámides de Cambodya y constituyeron el prototipo de
todas las pirámides americanas, tanto de México como de
Guatemala (78), Salvador (49), Bolivia (Tiahuanaco) y Perú donde
se conservan muy bien las de MochicaChimú . En particular,
la pirámide de Sihuatán (Salvador) presenta un marcado parecido
con la protopirámide del rey Zoser en Sakkara (Egipto). Como
cuestión de importancia corresponde señalar que se han
encontrado en México pirámides con galerías interiores en las
cuales ha sido posible descubrir el esqueleto de un rey (78)
enterrado en conexión con atributos asociables a la ceremonia de
Babilonia y Egipto de la "apertura de la boca".
Conocemos poco de las ceremonias que se desarrollaban en estas
pirámides americanas pero se sabe estaban asociadas a la muerte
y resurrección del "Daimón" del Año, simbolizado por
un joven que moría y era comido en un acto de Teofagia colectiva
justamente en la época en que los españoles celebraban la
Pascua con su Eucaristía de Teofagia simbólica.
Antes de pasar al estudio del complejo piramidal egipcio
corresponde mencionar la circunstancia estudiada en años
recientes por arqueólogos y geólogos soviéticos
(Jaguemeister) de que la referida relación de Hernán
Cortés coincide en todos sus elementos con el relato del
sacerdote de Sais mencionado por Platón en el Critias y el
Timeo que diera origen a la famosa leyenda de Atlántida.
Los arqueólogos soviéticos observan que no puede tratarse de
una simple coincidencia cuando tantos elementos estructurales se
muestran en perfecto paralelismo en ambas, narraciones.
Naturalmente, observan dichos arqueólogos, se presenta la
posibilidad de que Hernán Cortés tuviera conocimiento del
Timeo, pero esto no resuelve el problema pues lo que Hernán
Cortés describió lo ha confirmado la arqueología posterior. En
consecuencia, los arqueólogos soviéticos sugieren que ello
puede ser una prueba de realidad para la Atlántida platónica.
Sin embargo, se pueden buscar otras explicaciones para estas
coincidencias observando la presencia en el citado pasaje del
Timeo de muchos elementos de indudable origen egipcio como por
ejemplo la afirmación de que las piedras constituyentes de la
legendaria Atlántida fueron de color blanco, rojo y negro que
son, precisamente, los tres colores característicos de las
construcciones egipcias; el juramento de los funcionarios
atlantes ante una pequeña columna de piedra que nos hace
recordar el pilar sagrado de Heliópolis el "Yom"
(22) que diera el nombre egipcio a aquella ciudad reproducido en
la Biblia como "Om" y finalmente la propia
conformación del "complejo piramidal" egipcio
nítidamente reproducido en la descripción platónica. Es dable
observar, por otra parte, que este género de disposiciones
estaba muy extendido en el mundo antiguo pues los propios judíos
reprodujeron en el Templo de Salomón la configuración de los
"Ziggurats" (83) en el famoso altar, y el "mar de
bronce" con una designación muy sugerente.
La similitud de los monumentos de Egipto, América Precolombina e
Indochina podrían encontrar su explicación en conexiones entre
dichas culturas. Actualmente tiende a aceptarse esto aunque los
arqueólogos están en desacuerdo sobre las vías de tal
conexión. Algunos (Ibarra Grasso, Canals Frau) (20) afirman una
conexión egipcioamericana vía India, mientras otros (49)
prefieren ver una relación vía Atlántico por obra de marinos
feniciocretenses del siglo XV a.C.
Nos queda por analizar la disposición de los Ziggurats de
Babilonia, el más famoso de los cuales fue la Torre de Babel
(84). El ziggurat típico consistía en varias torres
cuadrangulares una arriba de otras, pintadas de diferentes
colores. Se orientaban de acuerdo a los puntos cardinales según
sus diagonales y tenían en la parte superior una habitación
sobriamente decorada con sólo un lecho en el cual, en la noche
una sacerdotisa, según Heródoto (48), cohabitaba con el dios
Marduk en persona. Es de observar el parecido que presentan los
ziggurats con las pirámides de Indochina, América y también
con las egipcias de Meidum y Sakkara.
Al pasar a ocuparnos de las pirámides egipcias no será
necesario decir que tenían la misma disposición standardizada
de las pirámides de América y de Indochina. Las pirámides
egipcias estaban rodeadas del clásico muro cuadrangular y
acompañadas de pirámides auxiliares cuya función no ha sido
aclarada ya que según Fakhry (34) en ningún caso
han servido de tumbas. Dentro del recinto rectangular se ubicaban
varios templos destinados a diversas ceremonias y, al igual que
algunas pirámides mexicanas, poseían casi siempre galerías
subterráneas con cámaras en las que eran enterrados los
faraones que las construían. Un camino, algunas veces cubierto
Camino Real unía la pirámide con el "Templo
del Valle" que era el punto de acceso de los cortejos
ceremoniales. Era un imponente camino que en el caso de la gran
Pirámide fue según Heródoto (48) una obra tan
importante como la propia pirámide. Junto a la pirámide se
cavaban en la roca agujeros en forma de barcas destinados a
encerrar las "barcas solares" generalmente en números
pares. El "Templo del Valle" era el desembarcadero a
donde llegaban, obligadamente en botes, los participantes del
cortejo fúnebre; en otros casos, un canal llegaba hasta la
propia pirámide (Meidum). La asociación del agua con las
pirámides es constante en Egipto a pesar de las circunstancias
topográficas desfavorables. Los ceremoniales incluían un
obligatorio viaje por agua para llegar a las pirámides y
Heródoto habla, incluso, de lagos asociados a la Gran Pirámide
que los arqueólogos no han podido descubrir.
Estas distintas disposiciones piramidales muestran ciertos nexos
que implican conexiones históricas lejanas. Muchos arqueólogos
han negado estas posibles conexiones argumentando que las
pirámides mexicanas no tuvieron galerías interiores ni
sirvieron de tumbas. Esto puede hoy rebatirse por los recientes
descubrimientos arqueológicos (78) de pirámides mexicanas con
dispositivos fúnebres similares en un todo a los egipcios.
Además se conocen pirámides egipcias que no poseyeron cámaras
ni galerías (pirámides de El Kola, Nagada, Deir el Bahri,
etc.).
Se ha negado también la posible relación entre las pirámides
egipcias y los ziggurats babilónicos aduciendo que aquellas se
orientaban según los puntos cardinales de acuerdo a los lados y
éstos en relación a sus diagonales. Pero la pirámide egipcia
de El Kola se orienta según las diagonales colocadas en la
dirección cardinal.
Es dable ver una relación entre los Ziggurats y las pirámides
de Cambodya por la ceremonia de cohabitación del personaje real
con un ente divino que tiene el mismo contenido en ambos casos.
En cuanto a la estructura arquitectónica, las pirámides de
Cambodya se vinculan directamente a las mexicanas y éstas a las
de Egipto. Es posible que escenas de cohabitación del tipo
babilónicocambodyense se desarrollaran tanto en las de
México como en las de Egipto pero de esto no sabemos nada. Con
todo, será importante para los estudios futuros tener en cuenta
estas correlaciones que podrían sugerir posibles funciones
ceremoniales asociables a las pirámides de Egipto que por el
momento nos son desconocidas.
La Finalidad de las Pirámides
Las pirámides egipcias estaban aparentemente destinadas a servir
de tumbas y además eran el centro de un complicado y fastuoso
ceremonial religioso. El complejo de templos, monumentos y
pirámides auxiliares vinculados a ellas así lo atestigua.
Las investigaciones arqueológicas han probado sin embargo que en
numerosos casos las pirámides egipcias no sirvieron, ni
estuvieron destinadas a servir de tumbas. Un cúmulo de
circunstancias aparecidas en recientes años sugieren para muchas
pirámides una función diferente de la específica de servir de
tumba a la momia de un soberano.
Las primeras dudas con respecto a esta creencia tradicional
surgieron a raíz de las afirmaciones de Heródoto (48) sobre que
Kheops el constructor de la Gran Pirámide no había
sido enterrado en ella. Es dable observar que los escritores de
la antigüedad clásica participaban de la opinión de Heródoto.
Es en los escritos posteriores de los comentaristas árabes que
apareció esta idea.
El problema de si las pirámides de Egipto estuvieron en todos
los casos destinadas o no a servir de tumbas puede ya hoy ser
analizado, en una forma global con referencia a numerosas
pirámides cuyo estudio arqueológico lleva a una conclusión
negativa. Es éste uno de los puntos más apasionantes de lo que
se ha dado en llamar la "crisis de las pirámides" en
el seno de la ciencia egiptológica.
Un fenómeno que durante mucho tiempo pareció accidental fue el
descubrimiento de una tumba sellada y vacía. En todos estos
casos los relatos nos hablan del instante dramático de la
apertura de los sellos del sarcófago y la general consternación
al descubrir que el mismo se hallaba vacío.
Encontrar vacío un sarcófago en una tumba anteriormente
visitada por ladrones era cosa perfectamente natural. Pero el
descubrir sarcófagos vacíos en tumbas y pirámides cuyos sellos
no han sido removidos resulta algo inexplicable. Sin embargo,
estos últimos casos son ya suficientemente numerosos para que
pueda hacerse un estudio sistemático de los mismos. Hay una
amplia diferencia entre encontrar una tumba sellada y vacía como
caso aislado, singular y accidental y considerar, por el
contrario, a este suceso como un fenómeno general extensible
hasta al 50% de tales monumentos. En el primer caso lo natural es
hallar la explicación en un accidente de diversa naturaleza
un secuestro frustrado, una revolución religiosa, un
descuido, etc. En el segundo, debemos hallar una explicación
general aplicable a la mayor parte de tales casos. Tejer una
novela histórica como la del supuesto robo del cadáver de
la reina Hetepheres y su segundo sepelio en Gizeh con el completo
desconocimiento por parte de Kheops de la desaparición de la
momia de su madre es desde luego, una actividad agradable
para el arqueólogo que ingeniosamente la formula y, también, un
motivo de grato esparcimiento para el lector. Pero cuando los
casos se multiplican y hay que urdir una nueva intriga policial
para cada situación, el desarrollo del tema va dejando de
pertenecer al encuadre de una ciencia.
Un expediente sencillo que eliminaba muchos problemas era suponer
que toda tumba robada contuvo una momia y con ella incluidas
fabulosas riquezas que hicieron la fortuna de su profanador. Pero
cuando se observa que el 50 % de las tumbas que los arqueólogos
han visitado por primera vez es decir antes de que ningún
ladrón haya podido adelantárseles se encuentran sin
momias, lo más lógico es pensar que los ladrones de tumbas
también debieron pasar por tan desagradables experiencias luego
de una búsqueda trabajosa en la que debieron superar la pertinaz
habilidad de los arquitectos egipcios para tornar inviolables...
tumbas vacías.
Las Tumbas Vacías
Todas las tumbas de los soberanos egipcios de la I Dinastía
encontradas hasta ahora han resultado vacías. Es en cierto modo
natural que tumbas construidas 3000 años antes de Cristo hayan
podido ser robadas a lo largo de 5000 años, pero dichas tumbas
presentan la extraña particularidad de ser dobles. En efecto,
los reyes de la I Dinastía se hicieron construir, cada uno, dos
tumbas, una en Memphis (frente a Sakkara) y la otra en Abydos (en
la frontera desértica del Alto Egipto) (30). Un mínimo de
meditación nos revela que la mitad de estas tumbas debieron
estar vacías pues cada soberano disponía de una sola momia.
Pero las circunstancias arqueológicas nos presentan a ambos
grupos de tumbas como absolutamente idénticos no pudiéndose
determinar cual era la real y cual la falsa tumba. Desde el punto
de vista científico cabe afirmar que la mitad de las tumbas de
la I Dinastía estuvieron vacías y, en la alternativa, que todas
lo estuvieron.
La explicación de este fenómeno es por ahora dificultosa, y
diversas hipótesis han sido adelantadas por los arqueólogos,
entre ellas (30) la de que la "tumba" en Abydos estaba
destinada al rey en su calidad de monarca del Alto Egipto y la
"mastaba" en Memphis al mismo rey en su calidad de
monarca del Bajo Egipto. Es sabido que los monarcas egipcios
llevaban los dobles emblemas correspondientes a los dos reinos
(doble corona, dobles atributos de mando, etc.) y que en las
ceremonias del Jubileo (hebsed) desarrollaban las etapas
por duplicado, una vez por cada reino. El problema de la dualidad
del monarca es un punto importante que merece ser tenido en
cuenta frente a las contradicciones planteadas por la
arqueología de aquel pueblo.
De cualquier manera que fuese, la costumbre de los reyes de la I
Dinastía se extendió a los sucesores de la II Dinastía (2800
a.C.) (30) y llegó hasta Zoser en la III Dinastía.
Zoser (2700 a.C.) construyó la "Pirámide Gradada" en
Sakkara (59). En frente de ella se encuentra una mastaba cuyas
inscripciones y detalles ornamentales revelan que estuvo
destinada a servir de tumba a Zoser, pero ésta fue de siempre
(34) una tumba vacía. En cuanto a la pirámide misma, von
Minutoli encontró en ella restos de una momia que atribuyó a
Zoser, pero este punto es discutido por otros arqueólogos
(Fakhry) (34). No existe, pues, evidencia de que Zoser fuera
enterrado en ninguna de sus dos tumbas. Para algunos
arqueólogos, la tumba del Sud representaba a Zoser como monarca
del Alto Egipto y la pirámide gradada se asociaría a su calidad
de rey del Bajo Egipto.
Un problema en términos más concretos es el planteado por la
pirámide de SekhemKhet (Sakkara) descubierta en 1954 por
Zacarías Goneim y a la cual llegaron los arqueólogos antes de
toda violación pues los sellos de la tumba estaban intactos y el
sarcófago de alabastro perfectamente sellado y con su mástico
de pez y yeso intacto. Al abrirse el precioso sarcófago, ante
autoridades y escribano público, se lo encontró completamente
vacío; el análisis químico no reveló la existencia en su
interior de vestigios de materia orgánica. Como detalle de
interés los arqueólogos encontraron los restos secos de un ramo
de flores encima del sarcófago: señal de que nadie había
entrado allí en muchos milenios. Otra prueba quizás lo fuera
las joyas esparcidas por el suelo. El caso de la tumba de
SekhemKhet es de importancia para la arqueología. Como ha
señalado H. Ricke (111), Goneim no encontró un tesoro pero sí
algo más precioso para un científico: un problema. Como
analizaremos esta cuestión más adelante, nos limitaremos a
señalar la coincidencia de esta cuestión con el problema
general que venimos considerando.
La "Pirámide en Capas" en Zawiet el Aryan
es atribuida al rey Khaba; no se ha encontrado en ella ni
sarcófago ni resto alguno de equipo funerario.
Continuando con la lista de pirámides gradadas III
Dinastía llegamos a la llamada "Pirámide no
Terminada" (Zawiet el Aryan) atribuida a Nebka (IV
Dinastía) por algunos arqueólogos (34) en la cual se descubre
un detalle sobre el que volveremos más de una vez: un sarcófago
colocado en su lugar al comienzo de la construcción de la
pirámide. Como veremos más adelante, esto puede indicar la
intención de no hacer un sepelio. De todos modos, en esta
pirámide se encontró el sarcófago de granito, ovalado,
enterrado en el piso, con una tapa perfectamente pulimentada. Sus
sellos estaban intactos, pero su interior apareció vacío.
Maspero (71) estudiando los detalles asociados a este sarcófago
llegó a la conclusión de que el mismo no estuvo destinado a
recibir la momia de un soberano.
Dos pirámides gradadas, la de El Kola y la de Nagada, plantean
un interesante problema, pues, aparentemente, ambas pirámides
son macizas. La de El Kola es célebre por estar orientada al
modo de los Ziggurats de Babilonia don sus diagonales según los
puntos cardinales.
Con esto llegamos a Sneferu en el 2600 a.C. que fue
el fundador de la IV Dinastía. Se atribuyen a Sneferu tres
pirámides: una en Meidum (que Lauer (65) atribuye a Houni) y dos
en Dashur. La de Meidum carece de inscripciones pero las
circunstancias arqueológicas permitirían atribuirla a Sneferu.
Las pirámides de Sneferu señalan el comienzo de la
"verdadera" pirámide (pirámide lisa) pues hasta
entonces habían sido siempre pirámides gradadas al estilo
de los ziggurats y las pirámides asiáticas y americanas.
Cuando Máspero exploró la pirámide de Meidum en 1882 no
encontró en ella ni sarcófago ni ningún elemento funerario.
La "Pirámide del Norte", en Dashur, es un imponente
monumento que rivaliza con las de Gizeh por sus dimensiones. Sus
inscripciones corresponden a Sneferu: "Fulgores de
Sneferu". Fue explorada por Vyse y Perring (127) que no
encontraron equipo funerario ni sarcófago.
Curiosa por su forma de tronco piramidal sobre el que se
superpone otra pirámide al modo de los obeliscos es
la "Pirámide del Sur" en Dashur, llamada también
"Pirámide Romboidal". Tampoco se han encontrado en
ella restos de equipo funerario, pero sus inscripciones la hacen
corresponder a Sneferu.
Llegamos así a Kheops que fue hijo de Sneferu y de la reina
Hetepheres. Como el estudio de la Gran Pirámide es el punto
crucial de toda discusión egiptológica desarrollaremos el tema
con mayor amplitud más adelante observando al pasar que en esta
pirámide, según la tradición, el califa Al Mammun sólo
encontró un sarcófago vacío.
El caso de la reina Hetepheres cuya tumba se encuentra en
proximidad de la Gran Pirámide merece ser recordado aquí
pues fue una tumba de Gizeh a la que los arqueólogos encontraron
no visitada por ladrones. Los arqueólogos de la Universidad de
Harvard (108) encontraron en 1928 una tumba con los sellos
intactos y un sarcófago sellado ubicado en una cámara en la que
había objetos de madera carcomidos por el tiempo junto a trozos
de cobre y chapas de oro pertenecientes a cofres desintegrados
por la edad. Al abrir el sarcófago en medio de general
expectación el mismo apareció vacío.
El sucesor de Kheops fue Diodefre que hizo construir su pirámide
en Abu Roasch (cinco kilómetros al norte de Gizeh). Su
sarcófago se exhibe como curiosidad en el Museo de El Cairo por
mostrar el modo como los artífices egipcios cortaban la tapa. El
sarcófago está a medio terminar con las paredes aún no pulidas
y, como he dicho, la tapa a medio cortar. No pudo, por tanto, ser
utilizado por su dueño.
Sigue en la IV Dinastía Kefren el constructor de la II
Pirámide de Gizeh. Cuando Belzoni la visitó en 1818 encontró
su sarcófago con la tapa quebrada y vacío. Un cúmulo de
circunstancias sugieren que también se trató de una tumba
vacía. Más adelante nos ocuparemos de ello.
En cuanto a la pirámide del sucesor de Kefren (Micerino), en la
misma había un sarcófago con una cobertura de forma humana,
hecha de madera, que el coronel Vyse envió a Inglaterra y que se
perdió en un naufragio. Dicho cofre según los arqueólogos
(Edwards) no corresponde a una talla de la época de Micerino, y
en cuanto a los huesos el análisis con RadioCarbón ha
mostrado que corresponden a la Era Cristiana. Es evidente que el
conjunto funerario corresponde a una restauración posterior. Lo
más probable es que Micerino no fuera enterrado en su pirámide
pues ella no fue nunca terminada. Tanto las estatuas encontradas
en su interior (30), como la propia pirámide y los edificios
auxiliares quedaron incompletos aun en vida de sus sucesores que
continuaron la tarea por aquél emprendida. Quedaron así, no
terminadas, tres pequeñas pirámides auxiliares en una de las
cuales se hallaron los huesos de una persona joven. Pero como los
arqueólogos admiten en forma casi unánime que las pirámides
auxiliares no estuvieron destinadas a servir de tumba cabe ver en
esta ocupación funeraria simplemente una impostura posterior.
En conexión con los comentarios que anteceden, corresponde
agregar que toda pirámide llevaba en la parte Sud una o más
pirámides auxiliares cuya función se desconoce pero que en
ningún caso estuvieron destinadas a servir de tumbas (34). En el
caso de la pirámide de Meidum, la pirámide auxiliar fue
encontrada vacía; las auxiliares de la Pirámide Romboidal y la
Pirámide Norte (Dashur) no estuvieron nunca ocupadas. Lo mismo
puede decirse de las auxiliares de todas las pirámides.
Shepseskaf, hijo de Micerino, se hizo construir una
MastabaPirámide de grandes dimensiones llamada la
"Mastaba FaraUn". El estudio arqueológico (34)
ha revelado, positivamente, que nunca ha servido de tumba.
La V Dinastía se inicia hacia el 2500 a.C. con Userkaf que
construyó una pirámide en Sakkara cuyo interior fue encontrado
vacío.
La pirámide de Neferikare nunca fue terminada por tanto nunca
fue utilizada como tumba. Su sucesor, Neferrefre, tampoco fue
enterrado en su pirámide pues la cámara mortuoria no fue
terminada.
En cuanto a la pirámide de Unas (Sakkara) su enorme sarcófago
de granito negro fue encontrado intacto y vacío.
En la pirámide de la reina Neit se encontró un sarcófago sin
tapa y vacío. La de Ibi (VII Dinastía) no fue terminada.
Un problema arqueológico interesante desde el punto de vista que
aquí analizamos lo constituye el complejo monumental excavado en
una montaña pétrea por NebhepetreMuntohotep,
perteneciente a la XI Dinastía, (2100 a.C.) en Deir el Bahri. El
conjunto está constituido por un templo excavado en parte, con
aplicaciones externas, encima del cual se encuentra una pirámide
maciza puramente ornamental. El templo abajo y la pirámide en lo
alto invierten en Egipto el clásico esquema
asiáticoamericano del templo en la parte superior de la
pirámide, nunca encontrado en Egipto. En la cámara mortuoria
del templo se encontraron conos sagrados, botes de madera, pero
ni restos de momia o equipo funerario. El templopirámide
de Muntohotep renueva el enigma de las "tumbas vacías"
pues frente a la pirámide se encontró su segunda tumba con los
sellos intactos. En su interior se halló (30) una estatua de
caliza pintada, del rey, envuelta en vendas, es decir, tratada
como un substituto de la momia.
Es digno de ser citado el hecho de que el iniciador de la XII
Dinastía Ammenemes I construyó su propia pirámide
con piedras robadas de pirámides y templos del Antiguo Imperio.
Las piedras de esta pirámide ofrecen a los arqueólogos una
valiosa fuente de información habiendo algunos propuesto
derrumbarla para su estudio exhaustivo.
Los sucesores de Ammenemes I tomaron extremas precauciones contra
el robo de sus pirámides lo cual prueba que ya en aquella época
era comente tal actividad. Se sabe que en la época de anarquía
del incierto y largo reinado de Pepi II se efectuaron violaciones
en masa de tumbas y pirámides. Pero la habilidad de los
arquitectos de la XII Dinastía chocó con la aún mayor de los
ladrones de tumbas que superaron sus corredores falsos, sus
trampas, sus cámaras mortuorias excavadas en bloques de 100
toneladas de dura cuarcita con cierres automáticos como la
de Khendier que tenía un dispositivo "hidráulico"
para descender por el escape de arena un bloque de 50 toneladas
que cerraba la cámara mortuoria para siempre. Los ladrones, como
es sabido, superaron todas las dificultades y violaron las
cámaras. Los que perforaron el bloque de cuarcita de Ammenemes
III prendieron fuego al contenido de la misma. Los que
pacientemente violaron la de Khendier limpiaron y barrieron el
lugar cuidadosamente. Es difícil saber la escena que allí se
desarrolló. ¿La indignación de los ladrones respondió a un
verdadero fracaso en la tumba de Ammenemes III? Un análisis
químico de los restos carbonizados aclararía la cuestión. En
el caso de Khendier bien pudo suceder que, como en muchos otros,
los ladrones encontraron una tumba vacía.
Otro problema interesante lo ofrece la tumba de una de las
princesas del complejo piramidal de Sesostris II en donde las
joyas, por haber sido guardadas en un lugar alejado del
sarcófago, fueron encontradas intactas por los arqueólogos. Los
ladrones, se supone, se contentaron con robarse la momia.
Como fenómeno de interés en la línea de este estudio tenemos
la duplicidad de las tumbas de Sesostris III quien además de su
pirámide de Dashur tenía su tumba personal en Abydos
siguiendo la antigua tradición.
Ammenemes III, sucesor de Sesostris, fue el Gran Rey famoso en la
antigüedad como constructor del Lago Meris y del Laberinto,
mencionado por Heródoto como rival de las pirámides por su
magnitud. Se construyó dos pirámides, una en Hawara y otra en
Dashur. No es imposible que ninguna le sirviera de tumba.
Concluiremos esta revista del problema observando que otros reyes
en lugar de edificarse dos pirámides se contentaban con duplicar
simbólica o mágicamente una de ellas. Esto
aconteció con las pirámides de Ammenemes II y Sesostris I. Esta
llevaba el doble nombre de "Protegidos están los Predios de
Sesostris" y el de "Sesostris Vigila las Dos
Naciones". En adición a esta duplicación la pirámide de
Sesostris estaba incluida en un doble muro de encierro un
recurso mágico que aparece en otras pirámides.
La Hipótesis del HebSed
Es en vista de esta situación general que hemos expuesto que se
ha tratado de encontrar otra explicación para las pirámides que
la simple y tradicional de su puro significado funerario. Una
explicación que cuenta con la simpatía de muchos especialistas
es que las pirámides pudieron servir de marco a una ceremonia de
muerte y resurrección de los reyes. Como ha sido revelado por
los estudios de Reisner (107) en las pirámides de Meroe
(Abisinia), los reyes de estas tribus que realmente se
hacían enterrar en tumbas piramidales eran sepultados
conjuntamente con sus súbditos. Estrabón relata escenas
coincidentes con estas observaciones, y los estudios
antropológicos en las tribus africanas del grupo nilótico han
revelado la persistencia de una antigua costumbre del Sudán y
Egipto prehistóricos según la cual un rey no puede reinar por
más de treinta años. Después de este período es muerto
conjuntamente con su séquito y substituido por otro más joven.
A este respecto dice el arqueólogo Fakhry (34): "En algunas
de estas tribus un jefe puede renovar su juventud por medio de
ceremonias y sacrificios y así extender la duración de su
reinado. En el alba de la historia los egipcios practicaron
seguramente tales regicidios pero la muerte ritual de los jefes
había cesado antes de la I Dinastía. Los jefes practicaban las
Fiestas del Sed (HebSed) como un medio de renovar su vigor
juvenil y extender su reinado. La práctica del HebSed
continuó hasta el final de la historia del Antiguo Egipto.
Existen muchas representaciones en relieve de estas ceremonias en
las paredes de templos y tumbas. Lamentablemente, aunque
conocemos estos relieves y leemos tales inscripciones estamos muy
lejos de conocer el conjunto de estas ceremonias".
La más completa representación de las distintas etapas de la
festividad está en el complejo de Zoser en Sakkara en donde
encontramos numerosos edificios que constituyen lo que se llama
el "patio del HebSed". La enorme importancia de
esta festividad, que se prolongaba a lo largo de mucho tiempo,
hace que pueda decirse que todos los edificios del complejo
estaban vinculados directa o indirectamente a la misma. En
algunos complejos piramidales posteriores particularmente
el de Sahure (30) (V Dinastía) solamente encontramos
representaciones en relieve del HebSed, destacándose una
de las etapas de este ritual el viaje en botes que
constituyó una obligatoriedad de toda festividad piramidal.
De la importancia atribuida a esta festividad en tiempos de Zoser
son testigos los imponentes y bellos edificios de su complejo
cuya majestad y sobria elegancia los hace partícipes de un nivel
artístico solamente desplegado en fecha muy posterior por los
arquitectos de la Acrópolis ateniense.
Los trabajos de restauración conducidos por el "Service des
Antiquités de l'Egypte" bajo la dirección del
arquitecto J. P. Lauer nos permiten contemplar hoy estas
obras maestras de una arquitectura nacida perfecta en el alba de
la cultura humana.
Es evidente que el desarrollo de las fiestas del HebSed
estaba asociado a rituales de magia que han permanecido ignotos
hasta hoy. Podemos colegir su importancia pensando que imaginar
las obras monumentales del complejo de Zoser o del complejo
de Kheops como destinadas al solo objeto de perpetuar la
memoria de un rey ha sido de siempre inadmisible y Plinio,
primero, y después cuantos visitaron Egipto, han deplorado la
megalomanía de reyes que se hacían a sí mismos tales
monumentos. Mucho más comprensible resulta para nosotros
considerar, en cambio, que si la vida de un rey y la
continuación de su mandato dependían de ciertas ceremonias
religiosas era lógico que dicho rey impulsara las construcciones
asociadas a las ceremonias de su "reelección" con todo
entusiasmo y vigor.
Considerada la finalidad de las pirámides desde este punto de
vista, todo se encauza por las vías de una explicación que no
hace violencia a ningún sentimiento humano y que nos sugiere el
sentido hasta ahora incógnito de tales monumentos. La
"hipótesis del HebSed" es una plausible
explicación para la existencia de las tumbas vacías, de la
multiplicidad de las tumbas de un mismo rey y de otros fenómenos
hasta ahora inexplicados de la cultura egipcia.
Es perfectamente posible que tales ceremonias
secretas representaran la muerte y el renacimiento
del rey, y que se desarrollarían dos veces en su calidad de
monarca del Alto y Bajo Egipto. Manetho dice que "Kheops
ascendió en cuerpo y alma hacia el firmamento"; en su
tiempo esto podía explicar que su momia no se encontrara en su
pirámide, un hecho aceptado por los comentaristas de la
Antigüedad. Pero mucho más ilustrativos son estos pasajes del
"Texto Piramidal" de la cámara mortuoria de la
pirámide de Unas: "Levántate ¡oh tú rey Unas! ¡Alza la
cabeza, reúne los huesos, recoge tus miembros y sacude la tierra
prendida a tu carne!" Y más adelante, en otra parte de los
textos al describir los resultados del mágico mandato; "De
ahora en adelante ya no duerme en su tumba, para que sus huesos
no se descompongan. Sus achaques han desaparecido y el rey Unas
va camino del cielo".
Como es sabido los "Textos de las Pirámides" y el
"Libro de los Muertos" eran recitaciones
mágicoreligiosas originarias de la época arcaica que
nunca sufrieron modificación posterior y que, con gran
probabilidad, se conectaban a las ceremonias del HebSed.
Los textos se repiten mecánica y sistemáticamente a lo largo de
milenios sin dejar nunca entrever el elemento ceremonial ni las
enseñanzas secretas que les estaban adosadas. Pero su ritmo y
sucesión nos permiten adivinar ciertos procesos del
HebSed. Ello puede ser sugerido por el clásico texto:
"¡Oh rey mío! los servidores de Horus te purifican, te
bañan y te enjuagan, rezan para ti la oración del camino recto
y de la ascensión". Sabido es que la ceremonia del baño
del difunto estaba incluida en los funerales. También es
conocido por los antropólogos y psicoanalistas el significado
del bautismo como simbólico de renacimiento.
Quizás a través de los textos piramidales se hayan filtrado
otras ceremonias del HebSed, que nos hacen recordar al
canibalismo de las primitivas tribus en que el rey era comido por
sus súbditos en ese proceso teofágico llamado "comida
totémica" (36) que todos los grupos humanos han practicado
alguna vez. Pero aquí es el rey quien come a sus víctimas pues
el texto piramidal dice: "El rey es el que se come a los
hombres..." y agrega: "El dios estrangulador los
despedaza para el rey y se los cocina al horno para la
cena". Textos arcaicos que todavía en épocas posteriores
reviven el recuerdo de bárbaras costumbres, posiblemente partes
del ceremonial secreto del HebSed.
Hay aquí amplio campo para la imaginación. Compete a los
especialistas determinar el justo alcance que debemos atribuir a
estas asociaciones. Para nosotros bastará sacar en conclusión
que encontrar una pirámide con su cámara funeraria no es
suficiente garantía para demostrar que allí recibió sepultura
un faraón. Y esta rectificación de un concepto tradicionalmente
aceptado es ya suficiente.
La Gran Pirámide
Podrá parecer que las anteriores conclusiones de la arqueología
moderna dan la razón a los numerólogos de la escuela de Pizzi
Smyth cuyos argumentos tenían por base la afirmación de que la
Gran Pirámide no estuvo destinada a servir de tumba sino que, a
diferencia de todas las otras, fue un monumento puramente
científico. Pero existe una substancial diferencia entre afirmar
que la Gran Pirámide fue la única que no contuvo a la momia de
su constructor y sostener que el fenómeno de las tumbas vacías
fue un hecho general del Antiguo Egipto aplicable, tal vez, al
caso de la pirámide de Kheops. La verdadera tarea arqueológica
consistirá, pues, en establecer a cuál de estas dos categorías
de tumbas perteneció la Gran Pirámide.
Comenzaré por recordar que Heródoto (48) que según
reconocen hoy los arqueólogos estaba generalmente bien
informado sostenía que Kheops no había sido inhumado en
su pirámide. Dice el Padre de la Historia al referirse a la
pirámide de Kefrén: "... ni tampoco posee la isleta que
riega un canal derivado del Nilo y en donde, según dicen, están
enterrados los restos de Kheops". Se refería a una isla
situada en proximidad de la Gran Pirámide desconocida para
la moderna arqueología y donde, en lugar de en la
pirámide, habrían recibido sepultura los restos de Kheops.
Contradiciendo los términos de Heródoto que fijan el lugar de
la sepultura de Kheops, otro autor antiguo Diodoro de
Sicilia (20) dice que su ubicación es desconocida, con lo
que viene a coincidir con Heródoto en que no recibió sepultura
en la Gran Pirámide. Dice Diodoro Siculo: "Aunque los dos
reyes que hicieron construir estas pirámides tuvieron el
propósito de que les sirvieran de tumba, ninguno encontró
sepultura en ellas por la irritación de los pueblos que juraron
retirar de ellas sus momias y reducirlas a pedazos. Los dos reyes
fueron informados a tiempo e hicieron que sus amigos los
enterraran en secreto y en lugar desconocido".
Estrabón (33) sólo comenta la idea ya expuesta por Heródoto de
que en la tercera pirámide (Micerino) recibió sepultura una
cortesana llamada Rhodopis (Ojos de Rosa).
Plinio (102) parece admitir la tesis de los dos autores
anteriormente mencionados, pues luego de afirmar que la
construcción de tales monumentos fue una "estúpida y loca
exhibición de riqueza real" pasa a observar: "En
cuanto a la causa que determinó la construcción de tales
monumentos, la mayoría cree que se trató de un intento de tales
reyes para agotar sus tesoros más bien que legarlos a sus
sucesores, rivales potenciales, o mejorar la condición del
pueblo". No debe creerse que en esto Plinio se limitara a
seguir lo dictado por Heródoto y Diodoro Siculo pues menciona
una amplia bibliografía que no ha llegado hasta nosotros y entre
cuyos autores aparecen, además de Heródoto, Eukemerus, Duris
Samius, Aristágoras, Dionzelo, Artemidoro, Alejandro Polihistor,
Butorides, Antisthenes, Demetrio, Démosteles y Apion. todos los
cuales, según Plinio, se ocuparon de las pirámides.
Mil años más tarde, los autores árabes retoman el tema y
aunque estos manuscritos no pueden compararse con la labor de los
historiadores griegos y romanos verdaderos historiólogos
al estilo moderno son de utilidad por recoger tradiciones
de las cuales una vez descartado el aditamento de fantasía
oriental es posible obtener interesantes indicaciones.
Quizá el primer autor árabe que se ocupa de las pirámides sea
Abou Masher Jafer (890 d.C.) que relata una fábula según la
cual las pirámides fueron construidas antes del diluvio con el
objeto de preservar inmensos tesoros.
Posteriormente (958 d.C.), escribe Massoudi (72), y aunque el
AkbarEzzeman de Oxford está casi destruido, el pasaje
concerniente a las pirámides se conserva en buen estado. Según
Massoudi, el califa Al Mammun Ben Harum Al Raschid (es decir, el
hijo del famoso califa de las Mil y una Noches) habiendo venido a
Egipto hacia 820 d.C. fue informado de que no era posible
derrumbar las pirámides para ver qué contenían, por lo cual
optó por el método más simple de hacer una perforación.
Llegó así al interior de la Gran Pirámide donde sólo
encontró unas monedas de oro que alcanzaban, exactamente, para
pagar los gastos del trabajo realizado.
Abd Allatif (1157) es un autor árabe objetivo que se limita a
observar la minuciosa exactitud con que han sido talladas las
piedras de las pirámides, pero no menciona ningún hallazgo
realizado en su interior.
Eddin Ahmed (Ben Hahya) (1350) se plantea el problema del objeto
de la construcción de las pirámides y su conclusión da la
impresión del fracaso de la aventura de Al Mammun: "Se ha
afirmado que las pirámides fueron templos sagrados para las
estrellas; que fueron tumbas o que estuvieron destinadas a
contener tesoros y aún dicen que estuvieron destinadas a servir
de refugio para el Diluvio; sin embargo, al autor le han parecido
ser más bien tumbas. La Gran Pirámide fue abierta por Al Mammun
pero no se encontró en ella nada que pudiera indicar ni la fecha
ni el motivo para el cual fue construida."
Makrisi (1450), citando a diversos autores, desarrolla una
"reverie' oriental según la cual fueron construidas antes
del diluvio y llenadas de tesoros y talismanes, pero no menciona
ningún hallazgo de Al Mammun.
Soyuti discrepa con la idea general de que fuera Al Mammun el
primero en entrar en la Gran Pirámide y dice: "En el tiempo
de Ahmed Ibn Tuloon un grupo de personas entró en la Gran
Pirámide y encontró en una de sus cámaras una copa de vidrio
de maravillosos colores. Cuando Ahmed Tuloon fue informado de
esto dio órdenes de que nadie entrara allí."
Abu Mustafá Yusef Ben Kozali (54) sostiene que Al Mammun halló
tan sólo un recipiente con monedas de oro cuyo importe era
exactamente el valor del trabajo realizado por aquel:
"Encontró una vasija con monedas de oro que importaban
exactamente el gasto de la obra. El califa quedó asombrado de la
sabiduría de los antiguos que podían conocer con tanta
exactitud los acontecimientos futuros".
En contra de la casi totalidad de los autores árabes que
sostienen que Al Mammun no encontró nada en el interior de la
Gran Pirámide, Kaisi (1100) describe un fabuloso tesoro de oro y
piedras preciosas. Pero Kaisi no compromete su opinión sino que
escribe: "Se cuenta, que en la época de Al Mammun alguien
entró a la Gran Pirámide y encontré en una pequeña
habitación una estatua verde, del color de la malaquita, que
contenía el cuerpo de un hombre revestido de una coraza de oro
incrustada de toda suerte de piedras preciosas. Habiéndole
llevado la estatua a Al Mammun él tomó para sí un enorme rubí
del grueso de un huevo de pollo". Es difícil determinar a
cuál pieza pequeña se refiere el autor, que no da ninguna
certidumbre de la veracidad de su relato. Existe, sí, como han
observado los arqueólogos, el conocimiento de los cofres
antropoídicos de oro como el de Tutankamón pero
nadie puede pensar que los mismos fueran desconocidos para los
habitantes de Egipto acostumbrados al saqueo de las tumbas.
¿Qué validez debemos dar al pasaje de Kaisi? ¿Estuvieron todos
los autores árabes una parte solamente de los cuales he
citado equivocados y el único acertado y veraz debió ser
Kaisi? Los arqueólogos del siglo pasado dieron mucha importancia
a este pasaje considerándolo el único auténtico pero ello se
debió a que en todos los casos conocidos hasta entonces los
arqueólogos habían llegado a las pirámides después que los
ladrones! Existe, por otra parte, la seguridad de que Al Mammun
fue el primero en visitar el interior de la Gran Pirámide, cosa
que cualquiera puede constatar personalmente en Egipto pues aún
hoy los turistas entran por la galería excavada por Al Mammun, y
no se concibe que el califa hiciera tales esfuerzos si la entrada
hubiera estado abierta.
En cuanto a la validez histórica de los diversos relatos, en mi
opinión el pasaje de Eddin Ahmed es el que mejor refleja la
preocupación científica que debió presidir la operación
emprendida por el califa Al Mammun que, como es sabido, fue un
distinguido científico árabe, traductor de los filósofos
griegos, matemático y astrónomo fundador de un observatorio en
Bagdad. Dirigió la medición del grado terrestre por dos
comisiones independientes de observadores. Siendo otra muestra de
su entusiasmo científico la condición sine qua non de paz que
impuso al derrotado rey de Grecia cual fue la entrega de un
manuscrito del Almagesto de Ptolomeo.
Interesante será observar que el razonamiento de los
arqueólogos del siglo pasado se desarrolló sobre las siguientes
premisas: 1º) Si Al Mammun llegó antes que los ladrones al
interior de la Gran Pirámide debió haber encontrado un enorme
tesoro. 2º) Si no encontró tal tesoro es que los ladrones se le
adelantaron. Ahora bien, la insistencia de los autores árabes en
afirmar el fracaso de Al Mammun obligaba a pensar que los
ladrones se le habrían adelantado, lo cual hacía inexplicable
la costosa perforación emprendida por el mismo. En consecuencia
había que pensar que todos los autores falsearon la verdad
histórica de los hechos, salvo Kaisi que sería el único y
verdadero historiador de la situación.
Hasta el año 1954 este razonamiento era aceptado unánimemente
por los arqueólogos pues se tenía la seguridad de que todas las
pirámides contuvieron enormes tesoros. Y el hecho de que los
arqueólogos nunca encontraran nada en el interior de las
numerosas (más de 70) pirámides exploradas se explicaba por
haber sido antecedidos por los saqueadores de tumbas en todos los
casos. Se justifica así la tensión de los arqueólogos y
el interés mundial por el descubrimiento de la pirámide
de Horus SekhemKhet donde, por primera vez en la historia
de la arqueología, había sido posible encontrar una pirámide
cuya cámara funeraria y sarcófago estaban inviolados. Antes de
abrir el hermoso sarcófago de alabastro se tenía la seguridad
de encontrar un tesoro estilo Tutankamón de acuerdo con la
convicción antes enunciada sobre la existencia inevitable de
tales tesoros y momias en las pirámides.
En la mañana del 26 de junio de 1954, en medio de general
expectativa, ante autoridades y escribano público para
certificar el inventario, se procedió a la apertura del
sarcófago de alabastro todos cuyos sellos se encontraban
intactos y cuyo mástico de pez y yeso estaba inviolado a
más de la presencia de un ramo de flores secado por el tiempo
que una mano piadosa depositó encima del mismo al cerrarse la
tumba. Ante la sorpresa general el interior del mismo apareció
vacío. Un análisis químico posterior del polvo del fondo y
paredes no reveló la presencia de materia orgánica.
Si se analizan los episodios vividos por Goneim durante el
proceso de su descubrimiento, se observa que reproducen etapa por
etapa la aventura de Al Mammun. Para que no faltara nada en el
esquema, también encontró Goneim un pequeño tesoro áureo en
la galería de entrada, compuesto de 21 brazaletes, un collar y
una caja de cosméticos en forma de concha que el propio Goneim
(41) califica como "la perla de la colección". Es
posible que el monto del hallazgo alcance a pagar les gastos de
exploración. ¿Cabrá pensar que la Gran Pirámide y la
pirámide de Sekhem Khet son los únicos casos de pirámides que
no contuvieron nada en su interior? No debemos olvidar que los
episodios vividos por Al Mammun y Zacarías Goneim nos son
conocidos por la posición jerárquica de sus actores, pero las
desventuras de los numerosos y anónimos profanadores de tumbas
nos son necesariamente desconocidas.
El paralelismo entre la pirámide de Sekhem Khet y la de Kheops
no se reduce al hecho de encontrarse vacías cuando llegaron a
ellas los primeros visitantes. La cámara mortuoria de la
pirámide de Sakkara no estaba terminada cuando se colocó en
ella el sarcófago. La "Cámara del Rey" de la Gran
Pirámide tampoco estaba terminada cuando fue clausurada.
Otro de los "misterios" de la pirámide de Sekhem Khet
es que la mitad derecha de la galería de entrada se encuentra
amurallada por una construcción de mampostería. Se han
imaginado muchas teorías para explicar este curioso fenómeno.
Pero sin entrar en el campo de la imaginación, el efecto
inmediato de esta construcción es que es imposible sacar el
sarcófago de la pirámide por ser de mayores dimensiones que el
pasaje de salida. En la Gran Pirámide también es imposible
extraer el sarcófago pues, como observa Petrie (88), la
dimensión mínima del sarcófago es mayor que la máxima de la
"Galería Ascendente". Todo esto implicaría que la
colocación del Sarcófago en la Gran Pirámide fue hecha al
comienzo de la construcción y que en Sakkara el sarcófago fue
colocado in situ antes de la construcción del muro de
obstrucción de la galería de entrada.
Es posible que esta cuestión de la colocación ab initio de los
sarcófagos pueda ser indicativa de hallarnos ante una pirámide
o tumba previstamente vacía pues el mismo fenómeno se repite en
otras tumbas presuntamente vacías como la pirámide de Zawiet el
Arian en donde el sarcófago aparece enterrado en el suelo y
también en la pirámide de Kefrén donde, además de estar
enterrado, todavía en el hipotético caso de que alguien
quisiera sacarlo no podría pues las dimensiones del pasaje de
entrada son inferiores en tres centímetros (Petrie) a las del
sarcófago. Con respecto a esta última pirámide cabe observar
que los autores de la Antigüedad la consideraron vacía y,
recientemente, Pochan (105) observa que muy difícilmente se
hubiera enterrado a un faraón en una cámara pintada de rojo
vivo. ¿Podría pensarse que un rey fuera enterrado en la cámara
mortuoria a medio terminar de Sekhem Khet? Lauer (61) se burla de
quienes pensaron encontrar un tesoro a la Tutankhamón en la
pirámide de SekhemKhet; yo creo que imaginar a un rey
enterrado en la cámara mortuoria igualmente a medio terminar de
la Gran Pirámide puede ser también motivo de burla. Un cortejo
fúnebre en la Gran Pirámide hubiera resultado grotesco pues
aparte de estar el sarcófago in situ lo que privaba a la
ceremonia del fastuoso transporte del sarcófago el cortejo
hubiera tenido que saltar por encima de tres enormes bloques de
piedra (83) que se encontraban en la Gran Galería antes de su
clausura. Como ha sido puesto de relieve por varios
investigadores (11), (30) dichos bloques se encontraban allí
desde el comienzo de la construcción y fueron utilizados para
obstruir desde dentro la Gran Pirámide.
Los detalles que muestran que la cámara mortuoria de la Gran
Pirámide estaba inconclusa cuando fue clausurada son numerosos.
Por lo menos en la pirámide de Sekhem Khet el sarcófago estaba
terminado, pero en la Gran Pirámide estaba recién serruchado y
sin haber recibido el pulido final. El piso de la "Cámara
del Rey" está todavía desnivelado, sin haber recibido el
arreglo final necesario, y el pulimento de las paredes no está
completado. Si se observa que el sarcófago fue colocado allí al
comienzo de la construcción, resulta insólito semejante
"descuido". No podemos imaginarnos a los antiguos
egipcios corriendo de un lado para otro como los modernos
constructores de un edificio que con seguridad no
olvidarán detalles tan crudos como los "olvidados" por
los nerviosos y agitados constructores de la Gran Pirámide...
Este conjunto de circunstancias parecerían indicar que la Gran
Pirámide fue una de tantas tumbas vacías.
LOS TEOREMAS METRICOS MATEMATICOS (A.LOPEZ) :
Los Teoremas Métricos
El teorema general de donde deriva toda la metrología egipcia
puede enunciarse diciendo que "una relación no homogénea
entre dos magnitudes determina unívocamente una unidad de
medida". Pero como ni los matemáticos griegos ni los
modernos se atrevieron a realizar un género de operaciones que
rompe con una tradición en la que el "principio de
homogeneidad dimensional" es un dogma consagrado, este
teorema ha permanecido desconocido hasta hoy.
En el Apéndice daré una demostración rigurosa del teorema,
aquí continuaré la explicación comenzada en el capítulo
anterior con una demostración más general que la ya vista
aplicación.
Consideremos dos longitudes cualesquiera, por ejemplo, el largo y
el ancho de una página de este libro; es evidente que entre
ellas podemos establecer la siguiente relación
que es independiente del sistema de unidades qué empleemos.
Supongamos que la página mida en centímetros 30 X 15, en tal
caso podremos escribir 30 cm = 2 X 15 cm; si medimos en pulgadas
tendremos: 11,8' = 2 X 5,9', o sea que el número n = 2 es
independiente del sistema de unidades empleado para medir. Esta
propiedad de invariancia del número n en la Ecuación [1] se
denomina "teorema de la significación absoluta de la
magnitud relativa" y se debe a Bridgman que fue el primero
en enunciarlo como postulado (16).
Propiamente analizada la Ecuación [1] que siempre es
posible plantear en cualquier problema geométrico equivale
a una ecuación con dos incógnitas, es decir que tenemos
libertad para elegir el valor de una sola incógnita. Se
comprende que si planteamos una ecuación independiente de la [1]
tendremos un sistema de dos ecuaciones con dos incógnitas, lo
que equivale a decir que habríamos determinado unívocamente la
unidad de medida. Tendríamos algo como una unidad absoluta,
superándose así, en cierto modo, el problema de la
arbitrariedad de las unidades de medida que hasta ahora ha
presidido toda elección de patrones métricos.
Ahora bien, la más sencilla entre las infinitas funciones
independientes de la Ecuación [1] que podemos imaginar es la
relación:
que fue, precisamente, la elegida por los constructores de las
pirámides para el planteo geométrico de los Teoremas Métricos.
En el caso de la Gran Pirámide, los Teoremas Métricos fueron
planteados en relación al "prisma de Arquímedes"
indicado por la pirámide.
Ahora bien, como habíamos visto, dicho prisma se caracteriza
geométricamente por la propiedad
y como consecuencia de ello resulta que "la superficie de
las caras laterales del prisma es igual a la hemisfera dada por
la altura":
Como vamos a establecer los Teoremas Métricos entre la
superficie lateral del prisma (esfera) y la superficie de la base
debemos determinar el coeficiente n (relación de Bridgman) entre
estas dos superficies:
El planteo de los Teoremas Métricos se efectúa ahora en forma
elemental escribiendo:
(donde u expresa la unidad en medida absoluta).
La primera de las ecuaciones [6] corresponde al planteo trivial
expresado por la Ecuación [1]; la segunda a la Ecuación [2]
como es fácil verificar. Tenemos así un sistema de dos
ecuaciones con dos incógnitas. El sistema de ecuaciones [6] nos
determina en forma absoluta las dimensiones numéricas de nuestro
prisma de Arquímedes.
La resolución de este elemental sistema de ecuaciones nos brinda
como dimensiones absolutas del prisma:
(7)
Una variante del planteo (7) que será de utilidad para diversas
aplicaciones de los Teoremas Métricos resulta de asimilar la
superficie de la base del prisma a una esfera. Los Teoremas
Métricos quedan planteados entre dos esferas escribiendo las
Ecuaciones (6) de la manera siguiente:
(donde r corresponde al radio de la esfera de superficie igual a
la de la base del prisma).
Resolviendo este sistema encontramos como dimensiones para las
dos esferas:
La forma compacta de las expresiones (7) y (9) y su
correspondencia numérica es una de las ventajas metrológicas de
esta aplicación de los Teoremas Métricos al prisma de
Arquímedes, que podemos considerar como un proceso de
"racionalización".
Pero el hecho esencial que debe ser destacado es que los números
que dimensionan al prisma y sus esferas, correspondientes a (7) y
(9), son independientes del tamaño del prisma. Son números
invariantes que determinan por sí mismos la unidad de medida.
Por ejemplo, consideremos un prisma de Arquímedes de una altura
de 1,50 m; teniendo en cuenta que su altura es, por (7),
deducimos que la unidad de longitud indicada por el prisma es de
1 u = l,048m, pues
FIG. 8. Propiedad Fundamental de la Pirámide: La superficie
lateral del "prisma de Arquímedes" es igual al área
de la esfera de la misma altura.
Metrología Racional
El metro que empleamos en nuestra época es producto de una
convención de Delambre que estableció como unidad de medida la
"diez millonésima parte de un cuadrante del meridiano
terrestre":
Esta convención tiene un sabor típicamente egipcio y debemos
suponer que Delambre la adoptó por casualidad. En la actualidad
se la considera imperfecta pues la definición del meridiano no
tiene sentido geodésico; aparte de que dicha convención no toma
en cuenta el hecho esencial de que la Tierra, como planeta, debe
ser medida incluyendo la atmósfera pues todos los demás
planetas son medidos astronómicamente de esta manera. Se
comprende, sin embargo, que en la época de incipiente
conocimiento científico en que fue planeada estaban los humanos
muy ajenos a las modernas preocupaciones espaciales por lo cual
debemos perdonar los errores y omisiones de Delambre que,
después de todo, como vamos a ver, eligió una feliz
convención.
Una convención expresada en términos modernos preferiría
definir una esfera determinada por el radio polar y a una altura
dada de la atmósfera para la obtención de su meridiano. De este
modo podría considerarse una excelente proposición tomar como
altura de la atmósfera la cifra de 300 km.
Volviendo a los Teoremas Métricos, si quisiéramos aplicarlos
para la determinación de un Metro Absoluto podríamos elegir la
distancia al Sol (Unidad Astronómica) y el radio polar (Unidad
Geográfica) como elementos concretos para su aplicación. Pero
como la distancia al Sol es conocida apenas con cinco cifras
nuestra convención adolecería de una cierta
irreproductibilidad. Sería preferible basarnos en el radio polar
valor que es conocido con diez cifras con lo cual
obtendríamos un metro de máxima reproductibilidad. La
convención aludida consistente en tomar una altura de 300 km
para la atmósfera nos permitiría, además, la aplicación de
los Teoremas Métricos en conexión con un prisma de Arquímedes
asegurando ello las ventajas de la racionalización.
En efecto, en las ecuaciones (8) el coeficiente de Bridgman
relación entre las superficies de dos esferas es
16/JI y encontramos qué, por una coincidencia, la relación
entre los valores de las esferas solar y terrestres (definidas
por los radios antes indicados) se aproxima a este valor en los
dígitos.
Esta métrica es de aplicación inmediata pues por las ecuaciones
(9) vemos que la distancia al Sol viene expresada por el número
143,67 y el radio terrestre por el número 6,366 con lo cual
basta para determinar los valores del Metro Absoluto. En el
sistema absoluto, la distancia al Sol viene expresada por un
número próximo a 144, valor que podemos tomar como cifra
"redonda" de la distancia al Sol; en kilómetros
absolutos, 144.000.000. Tal vez nos interese la longitud del
meridiano. Puede ser calculada fácilmente:
O sea, que el Metro Absoluto es "la diezmilésima parte de
un cuadrante del meridiano terrestre". Debe sorprendernos
que hayamos arribado a la convención de Delambre por la simple
aplicación de los Teoremas Métricos.
En cuanto al metro que surge de la "convención de Delambre
corregida" está en relación con el actual:
Las Dimensiones de la Pirámide
Un resultado importante de nuestra indagación ha sido
aparte de haber determinado un Metro Racional de
significación geodésica y astronómica el constatar la
permanente vinculación existente entre un prisma de Arquímedes
y el Metro Absoluto por él determinado. No puede, por ello,
dejar de llamarnos la atención el que el Metro Absoluto nuestro,
indicado por (11) tenga una longitud de l,04792m y que el Metro
Egipcio (doble codo) tenga una longitud l,04790m. Un resultado de
esta índole queda un tanto al margen de la simple casualidad.
Pero como quiera que este metro corresponde a una pirámide de
una altura de 150,55m y la altura de la pirámide de Kheops es de
146,65m se nos plantea un problema que sólo podrá ser superado
si encontramos razones suficientemente valederas como para
justificar se hayan modificado las dimensiones de la pirámide
que de acuerdo a la teoría que venimos desarrollando debe
estar asociada al metro correspondiente.
Por lo pronto, esta diferencia de cuatro metros representa una
economía del 10 % en la construcción, lo cual es una cifra
respetable cuando se trabaja a la escala de la pirámide.
Además, los constructores debieron sortear serios problemas de
resistencia de materiales, como lo prueba el que los bloques del
techo de la Cámara del Rey (Petrie) se hallen quebrados. Se
atribuye a los sismos tales roturas y ello explica las
construcciones antisísmicas que los egipcios efectuaron sobre el
techo de dicha cámara; es dable pensar por tanto que cuatro
metros más hubieran reducido peligrosamente la estabilidad del
edificio tan rigurosamente calculado.
Pero aunque logremos justificar el que la construcción no haya
llegado al nivel previsto, ello no explica el por qué de la
altura elegida. Puede tratarse de una altura de significación
particular.
En cuanto a los valores correspondientes a alturas de la
pirámide mayores que ella existe un recurso muy simple para
dejarlos establecidos: Dejar en el suelo marcas o indicaciones
especiales correspondientes a diferentes alturas de la pirámide.
Estas marcas existen y han dado origen a largas polémicas en la
historia de la arqueología pues, ignorándose el significado de
dichas indicaciones, era lógico se les dieran las más variadas
interpretaciones. Tal fue el origen de una larga confusión sobre
las verdaderas dimensiones de la pirámide a la que,
aparentemente, pusieron fin las investigaciones de Petrie,
primero, y ColeBorchardt (88), (24) después. Haremos un
rápido resumen de esta cuestión.
Las primeras mediciones de la Gran Pirámide corresponden a los
valores dados por Heródoto y por Plinio los cuales, según
Petrie (M), eran muy próximos a los reales. Tenemos indicaciones
posteriores de autores arábigos que, como es sabido, no tienen
valor metrológico. Puede decirse, por tanto, que los primeros
valores para la Gran Pirámide corresponden a los obtenidos por
el séquito de científicos que acompañó a Napoleón a Egipto y
que aparecieron en sucesivos volúmenes publicados entre 1809 y
1829. Las mediciones de la Gran Pirámide, efectuadas por los
arquitectos Coutelle y Le Pére, arrojaron para la longitud del
lado, la cifra L= 232,74m. Jomard, hacia la misma época, obtuvo,
en cambio L=r230,90m, aclarando que la diferencia se debía
a que los anteriores autores habían medido un zócalo exterior a
la verdadera base de la pirámide. Posteriormente, la expedición
inglesa de Vyse y Perring (1837) determinó como longitud de la
base L=232,86m. En 1870, Piazzi Smyth encontró que este valor
era L=232,16m. Finalmente Petrie (1885) establece que dicho valor
es L=230,34, que en 1925 se ve confirmado por BorchardCole
que establecen L=230,36.
Se ve, pues, que hay dos grupos de cifras perfectamente
establecidos y en los que, con independencia de la época,
coinciden diversos autores:
Las diferencias son, pues, atribuibles a divergencias de
"""Criterio en la medición lo que ya había
observado Jomard; como hemos visto, hacia 1820. Lo que miden unos
autores son las dimensiones reales de la pirámide y lo que miden
otros son las dimensiones indicadas de la Gran Pirámide que sus
constructores prefirieron dejar establecidas mediante los cuatro
bloques colocados en sus esquinas con absoluta regularidad de
modo que se obtengan mediciones reproducibles.
Recordando la característica de la "métrica absoluta"
de dar números invariantes, cada uno de estos dos valores de L
nos determina el valor de un metro. De acuerdo con (7) sabemos
que L=4/V* = 2,567 u, de modo que el promedio de la segunda
columna (232,58) nos determina un metro de
Esto equivale a decir que las dimensiones "indicadas"
de la Gran Pirámide nos da un "codo" de 0,515m,
inferior al valor standard. La altura de esta pirámide sería de
R= 148,06 m.
Al llegar a este punto del análisis ya es posible ver que existe
una relación perfectamente establecible entre las dimensiones de
la pirámide y el valor de los metros. De este modo, echamos de
ver una posible asociación entre distintos valores métricos y
distintas alturas piramidales. Ésta, como lo hemos señalado, es
otra modalidad de la metrología egipcia por completo ajena a
nuestros sistemas de patrones inmóviles. Esta circunstancia es
fuente de confusiones metrológicas pero no está en nuestra mano
el convencer a los antiguos metrólogos de la conveniencia de
adoptar nuestros propios métodos. Más bien deberemos nosotros,
resignadamente, adaptarnos a su modalidad de los "metros
elásticos" y "valores numéricos fijos"
estos últimos determinados, como hemos visto, por los
Teoremas Métricos.
Para proseguir nuestro análisis metrológico, formaremos la
Tabla II con los valores del metro "indicado"
(1,03061), el ya visto patrón obtenible de la base de la Cámara
del Rey (1,04790) y, por motivos que justificaremos más
adelante, el metro patrón que aparece en la parte externa del
sarcófago de Kefrén valor muy dilatado, en consonancia
con la dilatación general del metro en la 2' pirámide ya
observado por Petrie (M).
En esta Tabla las cantidades indicadas con asterisco son las
magnitudes encontradas (dos metros y un lado piramidal) los otros
son valores calculados de acuerdo a la teoría aquí
desarrollada. Es interesante observar las alturas sobre el polo
que resultan: 200, 300 y 400 kM, con una excelente aproximación.
El patrón standard egipcio (1,04790) corresponde, pues, a lo que
podemos denominar "convención 300", que, con cifras
modernas para las dimensiones de la Tierra y la distancia al Sol
vimos que nos daba un metro de una longitud 1,04792 o sea
exactamente igual al egipcio dentro de los errores mínimos
admisibles. Tal es, pues, el origen y significación de este
metro egipcio (Codo Real) que hasta ahora había sido un misterio
insondable y que, como es sabido, aparece en Egipto en la época
Thinita, es decir, al comienzo de la civilización egipcia
fenómeno en consonancia con el antiquísimo origen de los
hechos tecnológicos y científicos de Egipto.
Interesantes conclusiones se obtienen por el estudio de los
valores que aparecen en la Tabla III.
Las magnitudes marcadas con asterisco corresponden a magnitudes
egipcias conocidas (dos metros y un lado piramidal) las otras son
valores derivados. La primera línea corresponde a los valores
reales de la pirámide determinados por ColéBorchard (para
n = 3,1416); la segunda corresponde al codo real egipcio
(1,04790); la tercera corresponde al patrón obtenible del
interior del sarcófago de Kefrén y que es el valor del codo
más dilatado conocido hasta el presente. Si se hace la
hipótesis de que el valor R de la segunda línea (150,54)
corresponde a la unidad astronómica los otros serían los
valores en perihelio (146,60) y en afelio (154,60). La simetría
de estos valores es aceptable:
150,54 146,60 = 3,94
154,60 150,54 = 4,06.
De acuerdo con esta hipótesis la unidad astronómica sería de R
= 150,54 X 106 km y la excentricidad de la eclíptica de
El análisis de estas cifras (Tabla III) no nos da conclusiones
tan aceptables como el de la Tabla II, pues nos muestra una
órbita solar de excesiva excentricidad con poca variación del
perihelio. En la Tabla IV condensamos estos resultados.
Estas últimas conclusiones son manifiestamente inseguras. Hay
que observar también la necesidad de un estudio in situ de la
base piramidal y de los metros conocibles hecho todo esto con el
nuevo criterio aquí sustentado. Queda un punto obscuro: El
verdadero valor de la Unidad Astronómica, pues el valor de R =
150,54 m corresponde a la "convención 300" y es muy
improbable que en la época que se hizo la determinación,
existiera una completa coincidencia entre una y otra cosa. El
verdadero valor del semieje mayor de la eclíptica resta
desconocido.
Queda, sin embargo, un hecho concreto: La similitud del valor del
perihelio (146,97) con la altura de la pirámide (146,60) que nos
muestra que la altura de la pirámide, como era de pensar, está
referida a la distancia al Sol en perihelio. El resultado
coincide con los valores determinables en este momento utilizando
el valor de excentricidad (e0,0167) y la distancia al Sol
determinada con Radar (1.49470 X 1O8 km) (9). Con esto, creo,
hemos resuelto el problema de aclarar justificadamente el por
qué la pirámide no indicaba exactamente la altura promedio de
la distancia al Sol. Es perfectamente lógico que de las tres
distancias al Sol (PerihelioPromedioAfelio) los
constructores de la pirámide hayan elegido la menor ya que
cualquiera de estos tres valores tiene igual significación
astronómica. La posibilidad de' indicar mediante estructuras en
el suelo las otras alturas posibles 'de la pirámide, hace aún
más justificable su actitud.
El misterio de los metros patrones "elásticos" ha
quedado suficientemente aclarado pues siendo el número 144 (8
jt3/2) un número fijo, las tres distancias (perihelio, promedio,
afelio) vienen expresadas por tres metrospatrones
diferentes.
Papiros Egipcios
No vamos a seguir analizando otros muchos aspectos igualmente
interesantes vinculados con la sorprendente metrología de los
antiguos. Podríamos hacerlo, pero con ello no agregaríamos
riada al grado de convicción que pueda emanar de los análisis
anteriores. Aún cuando los multiplicáramos indefinidamente, los
mismos podrían ser objetados por una falla substancial: La
carencia de documentos escritos que hagan referencia a las
cuestiones que aquí hemos deducido de puros análisis
metrológicos de estructuras.
La objeción tiene su razón de ser pues la metrología tiene el
talón de Aquiles de las "simples coincidencias". Todo
matemático que haya trabajado en metrología conoce esto
perfectamente pues los números se combinan de tal modo que a
veces aparecen resultados que no parecerían debidos al azar.
Cuando un hábil calculista se empeña puede lograr las más
inimaginables combinaciones que, lógicamente, son sólo producto
de su habilidad. Por ello debemos extrañarnos del crédito que
un hombre de la experiencia científica de Piazzi Smyth llegó a
prestar a los productos de su propia habilidad matemática.
Lógicamente, debo preguntarme, a mi vez, si el trabajo aquí
efectuado con los Teoremas Métricos no es otro ejemplo de lo
mismo.
Así, pues, aunque admitamos la belleza, simplicidad y
racionalidad de las estructuras encontradas todo ello, de ningún
modo, es probatorio de que tales cosas fueron conocidas por los
egipcios. Diciéndolo con palabras de Arquímedes hemos
desarrollado un "método de investigación", no un
"método de demostración". Claro está que quien ha
estudiado la teoría a lo largo de varios años y se ha llegado a
compenetrar con el espíritu de quienes la desarrollaron debe
estar convencido de que todo no es una simple creación personal
del que investiga. Pero esta experiencia íntima y personal no es
transmisible y no puede ser usada como argumento científico.
Llegamos a la conclusión de que en la hipótesis de que los
antiguos egipcios hubieran poseído todos estos conocimientos y
los hubieran dejado inscriptos en las pirámides su trabajo
habría sido inútil por la deficiencia insuperable de la
metrología de producir resultados por simple coincidencia.
No queda otra alternativa que poseer un texto que acredite de
algún modo la realidad de tales interpretaciones. Pero como
hemos visto que todos los textos egipcios están al margen de
todo conocimiento científico nuestras esperanzas de encontrarlo
aparecen nulas. Por fortuna, existen textos bastante explícitos
en su exposición de los problemas metrológicos aquí tratados y
que aunque no corresponden a papiros ni tabletas cuneiformes
pertenecen a otras publicaciones de hace dos mil años. El pasaje
más importante conectado, a la metrología aquí analizada
aparece en el llamado Apocalipsis escrito hacia el año 70 d.C.
por un autor que se identifica a sí mismo como Juan.
Como indicado en el libro, el Apocalipsis sería una compilación
de sueños y visiones tenidas por su autor, un cristiano que
vivía en la isla de Patmos. Su estilo, como ha sido señalado
por los eruditos, corresponde al de un escritor poco versado en
el griego; propiamente, un judío escribiendo en griego en la
isla de Patmos hacia el año 50 de la Era Cristiana.
Este libro, que en el mundo católico ha tenido muy escasa
repercusión, ha sido llevado y traído por las múltiples sectas
del protestantismo; e interpretado de modo diverso, ya sea como
Revelación Divina por los creyentes o como la pesadilla de un
energúmeno al decir de Brandes. Su historia iconográfica
cubre uno de los más importantes capítulos del arte Medieval y
Renacentista destacándose entre todas estas
interpretaciones los famosos grabados de Durero. En cuanto a sus
exegetas cabe citar a D. H. Lawrence (M) que distingue dos partes
bien nítidas de diferente intención: La primera de fuerte
acento pagano y la segunda de indiscutible significación judía.
Un análisis de la evolución de las escenas muestra, por otra
parte, una coordinación determinada por un plan bien
establecido. No se encuentra allí nada de lo que caracteriza a
un proceso onírico. Uno de los tipos de asociación está
determinado por elementos numéricos aplicados sistemática y
regularmente. Los personajes, sobre cuyas características se
vuelve una y otra vez, en ningún momento presentan el
asociacionismo característico del subconsciente. La obra es,
pues, el producto de una mentalidad que en el planeamiento y
desarrollo de la coreografía raya a la altura de los grandes
creadores de la novela y el teatro universal.
¿Por qué, pues, se admite que todo este libro sea el fruto de
una exaltada imaginación cuando, no" producto de
alucinaciones? Simplemente porque así lo dice el autor al
comienzo. Pero un analista científico no tiene por qué creer
todo lo que se le dice. En mi opinión, este libro es una
acumulación de documentos antiguos de diverso origen, algunos de
los cuales nos son conocidos. Y en efecto, por el estilo y el
juego de los símbolos es indiscutible la conexión que presenta
con los libros de Daniel y Ezequiel y también con el libro de
Enoch. Esto ya ha sido señalado por diversos comentaristas. Pero
también es dable encontrar contactos fuera de aquellos de
extracción judía pues en su numerología aparecen
constantemente elementos de origen egipcio tales como los
números 24 y 42.
Otros elementos, sin dejar de ser egipcios, muestran extraños
tintes mayenses. Así los colores de los cuatro caballos (Ap. 6)
corresponden en perfecto orden y significación a los clásicos
colores de los cuatro vientos de los mayas: (blanconorte;
negrosud; rojooeste; amarilloeste), y se llega
al extremo de que el color amarillo simbólico de muerte en
la América Precolombiana viene aquí identificado con la
palabra "muerte". Entre los mayas los puntos cardinales
como entre los africanos y muchos asiáticos eran
cinco porque se contaba el centro de estación. Los puntos del
espacio, por consiguiente, siete (cinco más Nadir y Zenith).
Esta misma clave se aplica sistemáticamente en el Apocalipsis en
la designación de lo terrestre por el cinco y lo cósmico por el
siete. Finalmente (Ap. 7) aparecen los doce meses del año en
correspondencia con doce mil signos que hacen en total un número
dé 144.000 días. Este ciclo de 144.000 días era conocido por
los mayas con el nombre de "bactún" y era uno de los
elementos básicos de su cronología.
¿De dónde pudo un autor judío del año 50 obtener estos
exóticos conocimientos? Tengamos en cuenta que además de lo ya
visto, aparecen en este libro cuestiones de carácter científico
como el fenómeno al que prestamos atención en el capítulo
"Óptica" de la exacta coloración según el espectro
de un catálogo de piedras que aparece en él (Ap. 21). Vimos que
ésta fue la primera vez que los colores del espectro solar
aparecieron en un documento histórico.
Son también conocidas las conexiones entre este libro y antiguos
textos gnósticos y herméticos de los egipcios lo eme
recientemente ha sido probado para la Biblia por los rollos del
Mar Muerto y para los escritos paulinos y su conexión gnóstica
por Petrie (M). Todo lo cual probaría que en este libro, como es
usual en los libros antiguos, aparecen copias y transcripciones
de otros anteriores.
Textos Metrológicos
El trozo del Apocalipsis, que en mi opinión es una
transcripción de papiros egipcios corresponde al capítulo XXI,
a partir del versículo 10. Comienza diciendo: "Y él me
llevó... hasta una alta y enorme montaña y me mostró la gran
ciudad" y añade que la ciudad tenía: "Una pared
grande y alta con doce puertas y en cada puerta inscripciones con
nombres que eran doce: los de las doce tribus de Israel".
Agrega: "Al Este tres puertas; al Norte tres puertas; al Sud
tres puertas; al Oeste tres puertas".
Continúa: "Y Aquel que hablaba conmigo tenía una medida de
una caña de oro para medir la ciudad, las puertas y la
pared". "Y la ciudad se asentaba sobre un cuadrado de
igual ancho que largo; midió él la ciudad con la caña: doce
mil áreas. El ancho, el largo y la altura de ella son
iguales". "Midió él la pared: ciento cuarenta y
cuatro codos de la medida de un hombre, es decir la del
ángel".
No hay inconveniente en relacionar la montaña con la pirámide y
al prisma de Arquímedes con la alta pared cuadrangular
orientada según los cuatro puntos cardinales y dividida
por representar el contorno de la órbita terrestre
por los doce meses del año. La presencia de una esfera también
se hace evidente cuando se dan sus tres dimensiones iguales. Se
ven así reunidos en una síntesis poética la pirámide, el
prisma y la esfera.
La mención de los nombres en número de doce puede asociarse al
"Libro de las horas" egipcio en donde las horas están
determinadas también por puertas, y por nombres en cada puerta
que son doce. La naturaleza egipcia del texto queda así
refirmada. En cuanto a que sean meses en este caso, ello es muy
probable porque las cuatro divisiones de la órbita son las
cuatro estaciones y cada una tiene su correspondiente división
en tres meses, como indicado en el texto.
Que él trozo mencionado tenga relación con metrología me
parece indudable. No creo que pueda interpretarse de otra manera
la presencia de un personaje con una caña de oro para medir. Que
con este patrón áureo obtenga dos medidas (la del ángel y la
del hombre) es algo de lo que venimos hablando desde el comienzo
y no creo necesite comentario adicional. En cuanto a que la
altura de la pared sea de 144 metros, ya lo sabíamos, pues la
altura de la pirámide tiene 144 Metros, de acuerdo con los
Teoremas Métricos.
Éste es un punto que merece ser destacado pues aquí el texto es
afirmativo de nuestras conclusiones. Debe observarse, además,
que la simbólica ciudad es identificable con la esfera pues
tiene igual alto que ancho que largo y su superficie es estimada
en 12.000 unidades de superficie en lógica vinculación
con la caña de oro. Aquí se ha utilizado un recurso
mnemotécnico pues este número se vincula al 144, lo cual
probaría se trata de una tradición más bien oral que escrita.
De todas maneras, el número 12.000 también ha sido
"redondeado" pues la superficie lateral del prisma es,
exactamente, 12,960. Esta dimensión merece ser destacada por la
circunstancia casual de que el número de segundos de
la circunferencia es 12,960 X 105, lo que tiene un contenido
métricoestético pues sobre esta esfera la superficie del
huso de un segundo es la unidad de superficie de la métrica
absoluta. La "ciudad' es pues una esfera y el número 12.000
determina su superficie.
Siguen en el texto dos trozos de valor arqueológico indiscutible
pues, como ya hemos observado, la sucesión de las piedras qué
en él aparecen nos dan el orden de sucesión de los colores del
espectro solar: sardónice, sardio, crisólito, berilo, topacio,
crisopraso, jacinto, amatista; vale decir: rojo, rojo, naranja,
amarillo, amarillo, verde, azul, violeta. En otro lugar (*) me he
ocupado in extenso de estos dos versículos (1920). Me
limitaré aquí a observar que su estudio me condujo a la
observación dé que los planetas exteriores siguen ordenadamente
la coloración del espectro solar. El profesor A. Wilkens
(director del Observatorio de München, Alemania) se sorprendió
de que una cosa tan evidente no hubiera sido observada en época
moderna por ningún astrónomo. Pudo ser descubierta gracias a
este pasaje del Apocalipsis donde la sucesión de los colores
sigue la coloración de los planetas exteriores en el versículo
20 y de los restantes cuerpos celestes del sistema solar en el
versículo 19. En efecto, las cuatro primeras piedras (versículo
19) se corresponden con los colores de Mercurio, Venus, Luna y
Tierra: jaspe, zafiro, calcedonia, esmeralda. Es interesante
subrayar la circunstancia de que la Tierra sea, efectivamente, un
planeta verde una cosa que sólo conocemos de fecha
reciente.
Termina el texto con este versículo: "Y las doce puertas,
doce perlas; cada una de las puertas era de una perla y la calle
de la ciudad de oro puro como si fuera vidrio transparente".
En los tiempos en que los matemáticos árabes escribían sus
tratados de trigonometría en verso era más fácil una
interpretación científica de estos poéticos pasajes que en
nuestra época en la cual la poesía ha sido desterrada de la
ciencia. Hay en el estilo de estos versículos algo heterogéneo
a la árida mentalidad que se cree debe presidir toda actividad
científica moderna, La última parte dei versículo puede sólo
ser entendida por un poeta capaz de hablarnos del "invisible
espacio del dorado Sol". En cuanto a las perlas y las
puertas constituyen un bonito acertijo al estilo de las
tabletas babilonias que podríamos transcribir en forma
moderna preguntando: ¿Qué son las doce perlas que están
ubicadas sobre la eclíptica?", con lo cual queda
sobreentendido qué es la calle de la ciudad de oro transparente.
Restan por analizar los versículos 11 y 18 que dicen: "..
.y su luz como la más preciosa piedra, tanto como una piedra de
jaspe clara como un cristal" y "y la pared estaba hecha
de jaspe y la ciudad de un oro puro que me pareció cristal
inmaculado". Hay que añadir el pasaje citado del versículo
21, "Y la calle de la ciudad de oro puro como si fuera
vidrio transparente".
La sistemática repetición de la figura poética del oro y el
jaspe (materiales opacos) que se hacen transparentes como si
fueran cristal inmaculado debe llamarnos la atención. En un
texto en que los conceptos están comprimidos por una necesidad
de síntesis tan apremiante ya sea de origen poético o
mnemotécnico la extensa y complicada repetición de lo
opaco dorado y transparente debe llamarnos la atención. La
figura nos pinta poéticamente "el dorado espacio del
Sol" y es evidente que la órbita de la Tierra es la calle
de la ciudad. Las figuras parecieran querer decirnos que la
grosera materialización de la pirámide no es más que el
símbolo de estructuras sutiles aún más transparentes que
el propio espacio inmaculado como el cristal. Esto coincide con
la interpretación que aquí hemos dado sobre el simbolismo
métricocosmológico de la pirámide. Pero su sentido
concreto no se me hizo visible hasta después de conocer los
análisis químicos efectuados por Pochan (104) de acuerdo con
los cuales el revestimiento de la Gran Pirámide estaba pintado
con ocre. Ni los cronistas grecoromanos ni los escritores
árabes que alcanzaron a ver las pirámides antes de que fueran
semidestruidas nos dan indicación sobre su color. Los autores
árabes, a lo sumo, se refieren a la pirámide de Micerino como
la "pirámide colorada" aludiendo al fastuoso
recubrimiento de granito rojo que fue empleado para relleno en el
arsenal dé Alejandría.
Lauer (60) objetó los primeros trabajos de Pochan, pero éste
(¿u5) reiteró sus conclusiones observando que el estudio del
gradiente del hierro del revestimiento tanto intersticial
como superficial sólo puede explicarse como consecuencia
de haber estado las pirámides pintadas con ocre. En mi opinión,
como químico, las conclusiones de Pochan son irrefutables desde
el punto de vista químico y por tanto tecnológico. Resta el
problema de saber la coloración del ocre empleado. Pudo ella ser
tanto roja como amarilla. El texto que venimos analizando nos
muestra como color más probable al amarillo. En tal caso, el
jaspe del revestimiento quedaría asociado a los opacos prismas
ópticos que lo constituyen con lo cual hemos venido a caer
en la misma y paradójica figura del jaspe transparente como el
vidrio del antiguo autor. Si se piensa que el revestimiento
calcáreo que tuvo la pirámide fue de un costo superior al del
resto de la ciclópea construcción, tiene cierto sentido la
insistencia del autor de estos versículos. El objetivo de
semejante esfuerzo de técnica óptica fue el logro de la elevada
exactitud, goniométrica que conocemos. La finalidad concreta,
asociar vis a vis de los versículos del Apocalipsis las
peculiaridades de este canto a la armonía del Cosmos que es la
Gran Pirámide. Como dijimos al principio, sin tai texto
que felizmente ha llegado hasta nosotros todo el
trabajo de los constructores se hubiera perdido. Debemos
sorprendernos de la eficacia de los métodos empleados para hacer
sobrevivir una estructura que resistió el empuje del tiempo y de
los hombres y estos versículos lo poco escrito que nos
resta de una perdida ciencia. La humanidad futura sabrá mejor
que nosotros qué tiene que agradecer a sus autores.
La Cámara del Rey
Todas las pirámides son estructuras macizas ubicadas encima de
galerías excavadas en la roca. Una excepción la constituye la
Gran Pirámide con su "Cámara de la Reina", su
"Galería Ascendente" considerada el máximo
exponente de la arquitectura antigua y su "Cámara del
Rey". Como hemos dicho, esta cámara está ubicada a la
altura en que la sección horizontal de la pirámide tiene una
superficie mitad de la base. Las dimensiones de la cámara son
(88):
Largo (10,4790 ± 0,0001) m
Ancho ( 5,2423 ± 0,0001) m
1' Altura ( 5,84 ± 0,05 ) m
2' Altura ( 5,9741 ± 0,001 ) m
El análisis de estas cifras nos muestra que la máxima
precisión debe ser atribuida al valor del largo del cual
extraeremos, como unidad de medida, la longitud
1M = (1,04790 ± 0,00001) m
que coincide con el "Metro Absoluto" que establecimos
por la "convención 300" y que en base a los más
modernos datos astronómicos y geodésicos era de
1 M = 1,04792 m;
vale decir, una total coincidencia hasta el orden de los
errores admisibles.
Deberá llamar la atención el grosero error de la 1* Altura que
contrasta con la exactitud de los otros valores. Ello se explica
porque dicha "1'Altura" corresponde al valor
tomado desde el piso de relleno, muy desnivelado, colocado sobre
la verdadera base de la cámara. Respecto de este curioso
fenómeno dice Petrie: "El desnivel de 5 centímetros en el
piso de la Cámara del Rey sorprende pues la precisión de las
medidas de esta cámara es del orden del milímetro en toda la
extensión de sus. bloques de piedra de una longitud de 150
metros y un espesor medio de 1,20 metros".
También contrasta con la precisión milimétrica de estas
medidas el impreciso tallado del sarcófago que está sin
terminar, es decir, apenas serruchado y sin pulir. Igualmente
resulta sorprendente que los constructores no hayan terminado de
pulir las paredes de la cámara.
Este desaliño en lo que constituye la parte central de la
formidable construcción formidable tanto por sus
dimensiones como por el extremo cuidado de sus medidas y tallado
de sus miles de bloques calcáreos y millones graníticos
ha llamado la atención y promovido interminables polémicas. Sin
ánimo de entrar en la discusión, es menester observar que el
sarcófago (88) por sus medidas debió estar en la
cámara desde el comienzo de la construcción de la pirámide por
lo cual más probable que un tan prolongado y reiterado descuido
sería suponer que tales "errores" se deben a un
propósito deliberado.
Desde el punto de vista metrológico son de notar otros
"descuidos" pues la altura exterior del sarcófago es
de 1,0493 m con un posible error de 3 mm en su longitud; y el
volumen interior de 1,180 m3, o sea de "un metro cúbico
absoluto" (1,150 m3) con un error por exceso de 30 litros.
Estas dos cuestiones han destruido numerosas teorías
desarrolladas en torno a este sarcófago como supuesto patrón de
medidas egipcias pues de ser su volumen de un metro cúbico
egipcio (doble Codo Real) como se ha sostenido, el patrón debió
tener 1,056 m, muy alejado del standard egipcio de 1,048 m.
Para interpretar la significación de estas imperfecciones,
conviene observar que su incidencia directa en la metrología es
privar de precisión a las cifras obtenidas por el estudio de
estos elementos. No podremos, jamás, por el estudio de las
dimensiones del sarcófago de Kheops llegar a cifras de la
precisión obtenible por el estudio del sarcófago de Kefrén o
del de Sesostris II cuyo pulimento asegura un exacto paralelismo
plano, lineal y exactitud angular del orden de los mejores
patrones normalizados de la técnica moderna. Lo mismo el valor
indicado por la I1 Altura no nos dará ninguna precisión. Así,
pues, debemos descartar toda posible interpretación de estas
medidas en alusión geométrica o de cualquier índole que
implique precisión en los valores. En cambio, si pensamos que
las magnitudes indicadas por estas medidas inseguras pueden
referirse a constantes físicas o astronómicas conocidas por los
constructores con un dado margen de error, resultaría que tales
imperfecciones equivaldrían a nuestro moderno signo (±) más o
menos, con el cual al dar las cifras del comienzo de este
capítulo hemos indicado los márgenes de error. Si aceptáramos
esta hipótesis el problema quedaría aclarado. Se explicaría
así el por qué de estos "errores" evidentemente
deliberados.
Podríamos, pues, hacer la hipótesis de que el desnivel del piso
de la cámara sería deliberado y con la intención de indicar
los valores máximos y mínimos determinados por el error
aceptable. Un sistema evidentemente ingenioso para expresar
nuestro signo (±) que veremos repetido al determinar los
promedios de las dimensiones internas del sarcófago y que ya
aplicamos al estudiar las dimensiones de la base de la pirámide.
Tratando de indagar la naturaleza de las supuestas magnitudes
astronómicas así indicadas podemos proceder al tanteo. De esta
manera será posible que entre las múltiples constantes
astronómicas conocidas encontremos algunas que coincidan con
estos valores. Pero es obvio que esto no sería un procedimiento
científico y sus resultados carecerían de valor. Si las
cantidades supuestamente inscriptas corresponden a constantes
astronómicas ellas, además de poseer el valor conveniente,
deberán estar ubicadas de acuerdo con un criterio racional. Para
que podamos considerar a estas dimensiones como producidas por
inteligentes astrónomos se hacen, pues, necesarios requisitos
tanto cualitativos como cuantitativos. Sin éstas dos condiciones
nuestro catálogo de valores será simple producto de la
habilidad del buscador de coincidencias.
¿Qué cantidades, pues, serían las inscriptas? En el exterior
de la pirámide hemos encontrado dimensiones geodésicas y
astronómicas (distancia solar en perihelio, radio polar,
orientación del meridiano) que no interesaría repetir de nuevo
en el interior. Mucho más interesante para un astrónomo sería,
en cambio, inscribir los valores de las masas de los astros
principales (Tierra, Sol, Luna) y sus elementos asociados
(densidad, aceleración de la gravedad). La posibilidad de
encontrar magnitudes de este género se ve aumentada por ser
conocibles con un cierto margen de error.
Una constante geodésica de primera importancia y que presenta la
característica de ser independiente de las unidades de medida es
la densidad de la Tierra. Traduciendo la 1' Altura a unidades
métricas egipcias (2c = 1,04793) encontramos que su valor oscila
entre
5,52 5,62;
la densidad de la Tierra, según datos modernos, corresponde al
valor 5,52. La aproximación es excelente. pero más adelante
vamos a ver que debíamos esperar un valor más aproximado. Es
posible que el método de promedios empleado por Petrie para la
determinación de esta altura de la cámara sea la causa de la
ligera separación de valores. Quizás determinando máximos y
mínimos el resultado corresponda mejor a la intención de los
arquitectos.
En cuanto a la 2ª Altura, dada la exactitud con que puede ser
medida, debe ser interpretada en sentido geométrico para
ser consecuentes con la teoría que venimos desarrollando. Petrie
ha observado que el rectángulo formado por. las caras norte o
sur de la cámara tiene un perímetro que, de acuerdo con sus
medidas, oscila entre
3,1400 3,1404.
Según Petrie (8B), esta disposición remedaría la del exterior
de la pirámide donde el perímetro de la base es igual a la
longitud de la circunferencia dada por la altura de la pirámide.
Aquí el perímetro del rectángulo sería igual al de la
circunferencia cuyo radio queda indicado por el ancho de la
cámara (5 metros). El valor de encontrado en el exterior era,
como vimos, el "primer valor de Arquímedes":
10
3= 3,1428; aquí, en cambio,
encontramos el "segundo, valor de 10
70
10
Arquímedes": 3= 3,1408.
Nuestra indagación ha arribado a otro
71
punto interesante cual es permitirnos encontrar los dos valores
"racionalizados" de en la misma pirámide.
Corresponde ahora pasar al estudio del famoso y enigmático
sarcófago de Kheops que ha merecido tantos y heterogéneos
estudios y originado tantas polémicas (8), (13), (131), (98),
(88). Con la experiencia ya adquirida en cuanto a las modalidades
metrológicas de los antiguos egipcios nuestro trabajo se verá
facilitado.
Comenzaremos con el volumen interior que nos daría el valor del
metro cúbico egipcio si aceptáramos la existencia de un patrón
de 1,056 m de longitud. Esta interpretación ya ha sido dada,
pero Petrie la rechaza por considerar que ella correspondería a
un codo de 0,528 m que es demasiado dilatado. En mi opinión, el
volumen interior del sarcófago no es un patrón volumétrico
sino un volumen determinado por dimensiones lineales internas
establecidas a priori. Si aceptamos la hipótesis de que estas
tres dimensiones internas corresponden a valores preestablecidos,
difícilmente podría obtenerse un volumen dado exacto. Todo lo
más que podría lograrse con suficiente habilidad
sería la aproximación a un volumen unitario.
Cabe observar que el volumen interior (1,180 m3) es, con error de
1 %r la mitad del volumen exterior (2,335m3). Se trata,
evidentemente, de un resultado deliberado,
Petrie da para las dimensiones del sarcófago en metros? (88) las
siguientes:
Lo primero que debemos buscar de acuerdo con nuestra
experiencia es el patrón de medida correspondiente a este
sarcófago, que en este caso viene indicado por la altura
exterior de 1,0493 m. Es, pues, el doble del Codo Real. Debe
llamarnos la atención que sea un valor del codo ligeramente
dilatado, pero, con todo, un valor aceptable.
Pasando al análisis de las dimensiones lineales internas se nos
plantea el problema de la altura interior. Como puede verse en
las Figs. 9 y 10, y constatarse en la Tabla "V, el
sarcófago presenta un corte en una de sus caras longitudinales
destinado al paso de la tapa corrediza. Como este corte, según
las medidas de Petrie (88), tiene una profundidad de 0,432 m
tenemos estos dos valores posibles para la altura interior:
C) = 0,8311 m c") = 0,8732 m
¿Cuál de estas dos medidas corresponde a la verdadera altura
interior? Puede plantearse la alternativa de que del mismo modo
que interpretamos el desnivel del piso de la cámara como,
indicando el signo matemático de indeterminación (±), estas
dos medidas puedan ser indicatorias del error aceptado.
FIG. 9. Corte Horizontal del sarcófago de Kheops.
FIG. 10. Corte transversal del sarcófago de Kheops.
En tal caso, la cifra realmente indicada sería el promedio de
las dos con un "error standard" fácilmente calculable
que nos permitiría escribir
c = (0,8527 ± 0,02) m,
que traducido a metros egipcios (1M = 1,0493) nos da
c = (0,8126 ± 0,02) M.
Esta cifra puede leerse 81.26 cm. De acuerdo con modernos datos
astronómicos (9) la relación de masas entre la Tierra y la Luna
(o sea el valor de la masa de la Luna astronómicamente
entendido) viene expresada por el número 81,30. Esta nueva
coincidencia es digna de ser tomada en cuenta.
A esta altura de nuestro análisis aparece con cierta necesidad
lógica que las otras dos dimensiones internas del sarcófago
habrán de corresponder a la masa del Sol y la masa de la Tierra.
La cifra de la masa del Sol según los más modernos
valores (9) es, con relación a la Tierra como unidad,
igual a 333,1. De acuerdo con la Tabla V, el ancho del sarcófago
nos da, como promedio, el valor 0,70047 que traducido a metros
egipcios de 1,0493 m nos da el valor de ancho promedio:
0,70047
b =
=0,6675 M
1,0493
Tomando la mitad de esta cifra podemos escribir
(333,7 ± 1,0) M
que coincide con el valor de la masa solar.
La masa de la Tierra debe venir expresada en las unidades de peso
correspondientes al Sistema Egipcio o Absoluto. El "gramo
absoluto" es c6h relación al gramo corriente
1 G 1,1507 g,
y teniendo en cuenta los más modernos valores para el peso de la
Tierra (9) de 5,977 X 1027 g, encontramos
5,977
= 5,194 G
1,1507
como cifra representativa de la masa terrestre en el sistema
egipcio o absoluto.
Para la longitud interior promedio del sarcófago, de acuerdo a
la Tabla V, encontramos
2,0212
a = =1,926 M;
1,0493
la inversa de este valor corresponde a
1 1
= = 5,192, que
podemos escribir
a 1,926
(5,192 =t 01) G
que coincide con el moderno valor 5,194 G para la masa de la
Tierra.
Hay una cierta redundancia en anotar con cuatro cifras cantidades
cuyo error admitido corresponde a la segunda, pero es llamativa
la exactitud de loé promedios a pesar de la latitud de! error
aceptado. Ello podría indicar que se trata de valores
astronómicos determinados mediante un número elevadísimo de
observaciones prolongadas quizás durante milenios
pero realizadas con instrumental de reducida precisión. Es
sabido que en la "Teoría de Errores" la
multiplicación del número de observaciones reduce el valor de
la "desviación standard" de modo que con un elevado
error accidental es posible llegar a cifras muy exactas mediante
el incremento del número de mediciones.
Quienes no estén familiarizados con las matemáticas
egipciobabilónicas podrán objetar el haber tomado el
doble del valor de la masa solar o la inversa del valor del peso
terrestre en lugar de las cantidades originales. Pero es fácil
convencerse de que si se hubiesen tomado las cifras naturales el
resultado habría sido una estructura completamente diferente de
un sarcófago de volúmenes unitarios.
En un trabajo anterior (1) he hecho un detenido estudio de esta
cuestión por lo cual me limito aquí a dar las conclusiones de
aquel análisis. Si el propósito de los antiguos constructores
fue hacer un Atlas Astronómico que tuviera la forma de un
sarcófago, hay que admirar el habilidoso recurso de haber
utilizado los ensanches y cortes requeridos para el deslizamiento
de la tapa para ubicar con ellos los errores standard admitidos.
No me compete dilucidar el problema políticoreligioso que
puede haber determinado el camuflar un Atlas Astronómico de modo
que parezca un sarcófago esto corresponde a la
investigación arqueológica; pero observando que el volumen
interior es muy aproximado (3 % de error) al "metro cúbico
absoluto" y que el volumen externo lo es de dos metros
cúbicos absolutos (1 % de error) se comprende que la única
manera de lograr estos volúmenes, estas dimensiones lineales y
la forma obtenida sería mediante una cuidadosa ubicación de las
dimensiones lineales.
En efecto, tomando la mitad y el doble de tres cantidades y sus
inversas tenemos 18 cifras con las cuales podemos formar 816
combinaciones. Si añadimos la condición restrictiva de que cada
combinación tenga Tos tres datos exigidos y que, además, cada
combinación posea un solo dato multiplicado o dividido por dos
el número de combinaciones se reduce a
De estas 56 combinaciones sólo hay cuatro que nos dan valores
próximos a la unidad de volumen; pero una de 'ellas tiene 3,33
metros de longitud; otra, 3,00 metros y la otra 0,30 metros de
altura. Es obvio que la única que llena el requisito de
parecerse a un sarcófago es la combinación elegida por los
constructores. La elección de la forma y dimensiones es, entre
todas las posibles, aquella que logra el resultado final con un
mínimo de adulteración de las cifras.
Como nos quedan dos magnitudes por estudiar largo y ancho
exterior del sarcófago debemos extremar nuestras
exigencias lógicas estableciendo a priori cuáles deben ser las
magnitudes que aparezcan allí. Por lo pronto, dichas dos
magnitudes tendrán que estar vinculadas a las masas de los
astros ya vistos, sea como densidades, sea como aceleraciones de
la gravedad. Por tener sólo dos magnitudes disponibles debemos
descartar la posibilidad de ubicar allí la aceleración de la
gravedad en el Sol, la Luna y la Tierra. Nos quedan para su
posible ubicación la densidad del Sol y la densidad de la Luna
pues ya hemos encontrado la densidad de la Tierra en la
altura de la cámara.
Otras dos cantidades que podrían ubicarse allí serían la
aceleración de la gravedad en el polo y el ecuador terrestres.
En contraste con la densidad de la Luna y el Sol dos
magnitudes carentes de importancia astronómica las
aceleraciones de la gravedad en el polo y el ecuador representan
dos magnitudes de importancia técnica y científica. Ningún
físico ni astrónomo dudaría en elegirlas para su
representación como testimonio científico.
Pero el cálculo de una aceleración implica el conocimiento de
una unidad que hasta ahora no nos ha ocupado cual es la unidad de
tiempo. No creo que los antiguos astrónomos hubieran elegido el
segundo como unidad de tiempo tampoco lo hubiera hecho
ningún astrónomo moderno. En cambio «1 empleo del año como
unidad de tiempo parece natural y necesario. Por otra parte, el
coeficiente de transformación para pasar del segundo al año, en
el cálculo de la aceleración, es un valor muy próximo á la
unidad:
1 año2 = (365,2422 X 24 X 60 X 60)2 = 9,958 x 1014 segundos2
Las dimensiones dadas por Petrie (M) para el largo y ancho
exterior del sarcófago son
2,2763 m X 0,9779 m = 2,226 ma. (1)
Para establecer la comparación entre los valores egipcios y los
nuestros podemos proceder de dos maneras: Transformar nuestros
valores modernos para la aceleración en valores absolutos (metro
absoluto y año) o, viceversa, transformar los valores egipcios
en nuestros valores corrientes (metro y segundo). Procederemos de
la segunda manera.
Observando el valor del ancho (0,9779 m) no tenemos necesidad de
pasar a metros egipcios para volver después a metros modernos
sino que podemos tomar este ancho directamente en metros
modernos. Evitamos así la ambigüedad de la elección de
unidades. Para establecer la comparación sólo tenemos que
transformar las unidades de tiempo y tendremos:
el valor de la aceleración de la gravedad en el polo es
estimado, con los mejores datos modernos (9), en
la coincidencia es, pues, total.
En cuanto al valor del largo (2,2763 m) observando el producto
í1) y recordando operaciones que ya efectuamos con 'as
magnitudes del sarcófago de SekhemKhet, vemos que el valor
de la longitud es muy próximo al doble de la inversa del ancho.
Pasando a metros egipcios de 1,0493 escribiremos:
como la cifra indicativa de la aceleración ecuatorial en metros
absolutos y año. Para pasar a nuestras unidades modernas
utilizaremos el valor métrico (1,0493) hasta aquí empleado y
tendremos:
El valor de la aceleración ecuatorial se estima actualmente (9)
como:
debemos, pues, considerar el valor de la aceleración ecuatorial
egipcia como muy reducido.
Consideraciones Extemporáneas
Quizás sea demasiado apresurado sacar conclusiones aplicables a
otras ciencias de los resultados obtenidos en nuestros análisis
de la Gran Pirámide y de su Cámara del Rey. No debemos olvidar
que estos estudios están recién en sus comienzos y sujetos, por
tanto, a imprevisibles modificaciones. Pero la tentación de
obtener alguna información sobre las características del
Sistema Solar observables hace cinco mil años es demasiado
fuerte para detener aquí estos análisis. Así, pues, con todos
los recaudos necesarios, expongo la siguiente Tabla VI
comparativa de los valores astronómicos y geodésicos obtenidos
por la interpretación de la Gran Pirámide, y los
correspondientes valores determinados por la ciencia moderna:
TABLA VI
Valores Astronómicos y Geodésicos
Egipcios Modernos
1) Distancia al Sol en Perihelio 146,60 148,97
(x 106 km)
2) Radio Polar (km) 6356.9 6356,9
3) Densidad de la Tierra 5,57 ? 5,52
4) Peso de la Tierra (g x 1027) 5,977 5,975
5) Masa de la Luna (Mt/M,) 31,26 81,30
6) Masa del Sol (Ms/M.) 333,1
7) Aceleración Polar de la Gravedad (m/seg?) 9,82 9,83
8) Aceleración Ecuatorial de la
gravedad (m/seg2) 9,72 9,78
9) Azimuth Polo Geográfico
(Oeste del Norte) 5' 31" 0' 00"
10) Azimuth Polo Magnético (?) 2' 29"
11) Desnivel del suelo en Gizeh 8" 0"
Como observado anteriormente, faltan los valores de la
excentricidad terrestre, o del diámetro de la eclíptica, pero
el valor de perihelio que figura en la' primera línea de la
Tabla VI sugeriría que muy poca modificación ha sufrido el
Sistema Solar en los últimos cinco mil años, ya que la
diferencia observable entre la cifra antigua y la moderna es
imputable a errores de los antiguos o los modernos astrónomos.
En cuanto a modificaciones geodésicas, ellas son más probables
pues los datos presentan una cierta congruencia que las haría
presumibles. Así, por ejemplo, el desnivel de 8" de la
meseta de Gizeh conjuntamente con la desviación del polo en
5'31" mostrarían modificaciones geodésicas; conclusión
que es robustecida por el aumento de la aceleración de la
gravedad en el ecuador que podría atribuirse a una disminución
de la velocidad de rotación de la Tierra de origen no aclarado
(esta modificación puede deberse a un aumento del momento de
inercia o a una disminución del momento angular).
La Altura de la Pirámide
Cuando en la Parte II estudiamos los aspectos tecnológicos del
tallado del revestimiento de mármol que otrora recubría la Gran
Pirámide establecimos una comparación entre la "opera
magna" de la moderna tecnología de precisión el
espejo del telescopio de Monte Palomar y los 25.000 prismas
ópticos de 16 toneladas. del recubrimiento, cada uno de los
cuales representaba, por sí solo, una tarea de tallado óptico
equivalente al pulido del famoso espejo.
Esta inmensa tarea de micrometría de acuerdo .a la
exactitud de los planos de cada unidad y la ajustada correlación
mutua observada por Petrie debió producir cuatro espejos
planos de precisión óptica de 1,7 hectáreas de superficie cada
uno. Si tal obra no hubiera sido destruida la pirámide sería
hoy un "instrumento, óptico" monumental algo
inimaginable aún para los ópticos de la Era Cósmica.
No pareció oportuno en aquella ocasión analizar la posible
finalidad de una obra de tanto aliento, pero sí apareció claro
que algún importante objetivo debió presidir la ejecución de
una tarea que triplicó el costo total de la pirámide.
Después de lo ya visto sobre la significación metrológica de
la pirámide y su vinculación a estructuras geodésicas y
astronómicas resulta en cierto modo evidente que la altura de la
pirámide no fue una magnitud cualquiera sino, precisamente, una
longitud que en escala decimal representaba la distancia al Sol.
Aceptada esta hipótesis, que los análisis anteriores hacen muy
plausible, el minucioso esfuerzo de precisión que debió
desarrollarse a todo lo largo y lo ancho del revestimiento se
cristaliza en el único objetivo de la determinación, con la
máxima exactitud posible, de la Unidad Fundamental de la
astronomía que todavía hoy sigue siendo la distancia al Sol.
Perfectamente justificada, por nuestros modernos conceptos
científicos, la hazaña tecnológica desarrollada por los
antiguos se hace evidente que su correcta interpretación
dependerá del ajuste entre los dos factores fundamentales
involucrados en el problema: 1) La verdadera distancia al Sol; 2)
La verdadera altura de la pirámide.
Respecto de lo primero convendrá recordar que existen tres
maneras de interpretar la "verdadera" distancia
al Sol. Una de ellas corresponde a la menor distancia al Sol
(perihelio); otra a la mayor distancia al Sol (afelio); la
tercera es el promedio o sea el radio mayor de la elipse, llamado
también la Unidad Astronómica. Ya habíamos visto que dada la
equivalencia de las tres definiciones desde el punto de vista
astronómico, razones constructivas hacían aconsejable indicar
el valor de perihelio en la altura de la pirámide.
Las mediciones astronómicas más recientes corresponden a la
aproximación de Eros (1 de enero de 1931) ocasión en que la
moderna astronomía puso en juego todos sus recursos para la
obtención de 2.800 placas fotográficas, producidas por 20
telescopios de diversos países, y el riguroso cálculo
ortocromático de la luz de las estrellas ubicadas sobre la
trayectoria del planetoide con objeto de obtener una precisa
corrección de la refracción atmosférica. Diez años de
cálculos permitieron hacia 1942 la obtención de la moderna
cifra de 149,670 X 10a km considerado hasta hace poco como el
valor más probable ¿el promedio de la distancia al Sol.
Hacia el año 1959 Price y Gunn. utilizando el eco de Radar,
determinaron la distancia a Venus lo que importó una corrección
para la U. A. que Herrick, Westrom y Makemson (8) estimaron en
(149,470 ± 0,001) X I06 km;
considerándose en la actualidad que el método de microondas nos
da valores más exactos que las determinaciones astronómicas.
En cuanto a valores más antiguos conviene mencionar el aceptado
hacia el año 1900 que era de 152,00 X 10s km y el utilizado
hasta la víspera del acontecimiento de 1931 que era de 149,43 X
106 km. Con el auxilio del valor de la excentricidad de la
eclíptica (e = 0,0167) podemos calcular los valores de perihelio
que aparecen en la Tabla. VI.
En cuanto a la verdadera altura de la pirámide, ella ha sido
calculada por Borohardt (14) y Colé (24) con el auxilio de la
Survey of Egypt y estimada en 146,595 metros. Se basa este
cálculo en el valor promedio de los cuatro lados de la pirámide
y en la aceptación como pendiente de las caras de la pirámide
del valor 22/7 = (primer número de Arquímedes).
La interpretación del autor para la altura de la pirámide
difiere de la de BcrchardtCole en sólo 3 mm. Acepta el
valor de la pendiente correspondiente a 22/7, pero utiliza el
promedio de los tres lados Norte, Sud y Oeste que difiere en
sólo 3 mm del valor del lado Oeste. En cuanto al lado Este ya
habíamos visto (Cfr. La Mensuración, Parte II) que su
inclinación permitía determinar el valor del "error"
admitido por los constructores en su cálculo de la distancia al
Sol. Este procedimiento, que nos es familiar después del estudio
de la Cámara del Rey, nos permitió escribir para la longitud
del lado de la base: L = (230,355 rfc 0,100) m, De aquí podemos
calcular una altura de la pirámide que nos da para la distancia
al Sol
R = (146,592 ± 0,05) X 108 km;
donde hay que destacar el exagerado valor del error aceptado que
contrasta con los exiguos valores de la determinación con Radar.
Es decir, la repetición de una situación que ya viéramos a
propósito de los errores de masa admitidos para las
determinaciones de la Cámara del Rey.
Como era de esperar, en la expresión de la distancia al Sol no
olvidaron los antiguos astrónomos indicar el error probable. Y
esto es muy importante pues "una medida tiene sentido sólo
cuando se puede valorar de una u otra forma el error de que está
efectuada".
Con esto queda suficientemente aclarado el misterioso objetivo
perseguido con la extrema precisión del revestimiento de la Gran
Pirámide; resta como problema resolver si aquellas antiguas
medidas imponen una revisión de nuestros cálculos modernos o
indican una modificación en las dimensiones de la eclíptica.
TABLA VI
Distancia al Sol (perihelio)
(km x lO6)
Año 1900 149,46
Año 1930 146,93
Año 1940 147,17
Año 1960 146.97
Egipto 146.60
Pero aparte del objetivo puramente científico de indicar la
distancia al Sol con la máxima exactitud, también estuvo
presente en la magna tarea una intención artística. Podemos
convencernos sin más que imaginar la esplendorosa belleza de
aquella gema, tallada en octaedro por un Titán, que fulguraba
cual oro bruñido bajo los rayos del Sol.
¿Quienes más indicados que sus propios autores para
describirla? El poetaastrónomo la vio como "Teniendo
la Gloria del Sol. y su luz como la más preciosa piedra tanto
como una piedra de jaspe ciara como un cristal".
ONDAS Y ENERGIA PIRAMIDAL
(SALAS Y CANO)
De las ondas nocivas a la energía piramidal
Lo primero que aprendemos al iniciarnos en la radiestesia es que
todos los
cuerpos emiten unas ondas o radiaciones que el péndulo traduce
mediante una
serie de movimientos. Estos movimientos, una vez conocidos,
permiten detectar
yacimientos minerales y aguas subterráneas.
Los radiestesistas, en su afán por catalogar cuanto se ponía
bajo su
péndulo o varilla, fueron clasificando todos los cuerpos según
sus radiaciones,
llegando al extremo de afirmar que incluso cada persona,
enfermedad, medicamento
u objeto, emite ondas particulares.
No es pues de extrañar que, llevados por tal afán, intentaran
hallar la
radiación de cualquier anomalía detectada en uno u otro lugar.
Así fue como
percibieron reacciones en sus instrumentos en el emplazamiento de
las camas de
algunos enfermos y comprobaron que, al hacerles desplazar la
misma, o cambiar de
habitación, se conseguían abundantes casos de mejoría y
curación. Las
radiaciones causantes de dichas perturbaciones fueron llamadas
"ondas nocivas".
Los primeros en hablar del tema fueron los franceses; entre otros
muchos
cabe señalar al abate Mermet, A. Bovis, 3. Martial, Chaumery, A.
de Bélizal, L.
Turenne y En el. En Alemania, destacaron Kritzinguer y Gotsche
primero, y luego
Von Pohl, cuya obra Erdstrahlen als Krankheitserreger (Los rayos
terrestres como
causa de las enfermedades, publicada en 1932, encontró amplio
eco en todos los
países.
Casi simultáneamente se descubrió una serie de nuevos
fenómenos, como la
existencia en algunas carreteras de puntos críticos en los que
se producían
inexplicables accidentes en número muy superior al normal, o la
existencia de
edificios (las famosas casas cancerígenas) cuyos habitantes
sufrían enfermedades
mortales o en las que se registraban suicidios o actos violentos
también en
promedios superiores a lo normal. Era lógico imaginar la
existencia de alguna
causa específica para tales desaguisados: también en estos
lugares se detectó la
existencia de ondas nocivas.
Poco a poco se edificó una teoría cuya paternidad es imposible
discernir
ya que los radiestesistas formaban un grupo muy homogéneo e
intercambiaban entre
sí sus hallazgos y conclusiones. Según dicha teoría, la
superficie terrestre
está envuelta por dos redes paralelas de fuerzas, una
subterránea o telúrica, y
otra superior o cósmica. En ciertos lugares y a causa de
accidentes del terreno
(corrientes subterráneas, fallas naturales, yacimientos,
cavidades, etc.) se
produciría un desequilibrio entre ambas fuerzas, siempre en un
sentido de mayor
fuerza telúrica. Al aflorar ésta a la superficie por dicho
punto, aparecen las
ondas nocivas.
Como podemos ver, esta teoría es muy próxima -si no es su
continuación
lógica- de la creencia de los antiguos en la existencia de
"ríos infernales" en
los que se desintegraban las sombras de los muertos; estos
"ríos" emergían del
subsuelo en ciertos lugares como géiseres invisibles, y era
allí donde los
hombres prehistóricos plantaban sus menhires, como postes
señalizadores de los
mismos y, por qué no, como acumuladores de fuerza telúrica.
También podemos percibir en la teoría de los radiestesistas la
influencia
de la naciente electrónica, con el mecanismo de la transmisión
de las ondas, así
como de la teoría de la ionización, negativa en el suelo y
positiva en la
atmósfera.
No es pues de extrañar que en este ambiente se produjese la
famosa
anécdota del señor Bovis y las pirámides.
Durante un viaje por Egipto, Bovis visitó casualmente la Gran
Pirámide de
Keops. En la llamada Cámara del Rey, observó que, a pesar de su
húmedo ambiente,
los cadáveres de gatos, ratas, y otros pequeños animales, que
tras errar
perdidos perecían en su interior y eran depositados en un
recipiente de
desperdicios, no tan sólo no se descomponían, sino que, al
contrario, se
hallaban perfectamente momificados.
Como buen radiestesista e investigador, Bovis usó su péndulo, y
pudo darse
cuenta de que se hallaba en presencia de otro fenómeno
perteneciente a la serie
de los que estudiaba. Analizando los diversos aspectos del
problema, se preguntó
si aquella peculiaridad se debería a la forma de la pirámide y
la situación de
la Cámara del Rey. Cuidadosamente, anotó las medidas de la
pirámide y las
relaciones que guardaban entre sí, dispuesto a realizar algunas
experiencias
para comprobar la teoría que germinaba en su mente. Esta teoría
consistía en que
los constructores de la pirámide adoptaron tal forma y
disposición como una
precaución suplementaria para asegurar la perfecta momificación
de los faraones.
En este caso era inevitable suponer que los sacerdotes egipcios
poseían
conocimientos insospechados sobre las propiedades de la materia,
de las formas,
y de ciertas fuerzas capaces de modificar los procesos naturales,
así como
también, sobre la manera de detectar y analizar estas fuerzas.
Los hallazgos han
corroborado que realmente conocían la radiestesia, puesto que se
han encontrado
varillas rabdománticas y péndulos en varias tumbas.
De regreso en Francia, Bovis construyó una maqueta en madera de
la
pirámide de Keops, de 75 cm de altura, la orientó sobre el eje
norte-sur de la
Tierra (al igual que la de Egipto), y a un tercio de su altura,
colgado del
vértice de la misma, colocó el cadáver de un gato: éste se
momificó; repitió la
experiencia con otras materias fácilmente putrescibles y éstas
se deshidrataron.
Con tales resultados, quedaba demostrado que su intuición era
certera, y que en
la pirámide existía una fuerza que detenía la putrefacción y
provocaba una
acelerada desecación.
En Niza, Bovis daba una serie de conferencias sobre radiestesia
(que
posteriormente fueron editadas con el título De la radiation de
tous les corps),
y en una de ellas comunicó sus experiencias: momificación en
modelos reducidos
de la pirámide de Keops, construcción de estos modelos a escala
1/500 y 1/1.000,
y hallazgo en dichos modelos de las mismas radiaciones que las
existentes en la
Cámara del Rey de la Gran Pirámide.
La trascendencia de estas conferencias dentro de los medios
aficionados a
la radiestesia fue tal, que incluso en Estados Unidos, en 1929,
un profesor de
Física llamado Samuel James Mcmtosh hablaba a sus alumnos de la
Universidad de
Cincinnati sobre las curiosas propiedades de la pirámide y, en
1935, John Hall
de Chicago, experimentó también con la pirámide. Éste, por si
fuera poco,
utilizando un anillo de cobre y dos cables del mismo metal de
gran longitud,
demostró que del vértice de la pirámide salía una especie de
carga eléctrica, lo
que corroboraba la controvertida experiencia de sir Williams
Siemens, quien,
hallándose en la cima de la pirámide de Keops, sufrió una
descarga de
electricidad estática al beber de una botella envuelta en un
periódico húmedo.
Volvamos a Francia. En 1932, Léon Chaumery y A. de Bélizal, en
la búsqueda
de péndulos ultrasensibles, llegaron a crear más de doscientos
modelos de
detectores, y en su estudio de distintas formas llegaron a la
esfera, a la que
definieron como encrucijada y centro de emisión de todas las
vibraciones. Según
estos autores, en la esfera se conjugan fuerzas
electromagnéticas ligadas a la
energía cósmica.
Chaumery y Bélizal constataron que al ser atravesada una esfera
por los
polos por una corriente magnética natural, se produce en su
mismo centro una
descomposición de las radiaciones visibles e invisibles en
longitudes de onda
análogas a las de un espectro luminoso, distribuyéndose los
distintos rayos
colores en puntos rigurosamente equidistantes sobre la superficie
esférica.
Siendo idéntico este fenómeno al de la descomposición de la
luz blanca por
un prisma de cristal, consideraron que se hallaban en presencia
de la gama
completa de las longitudes de onda, desde la más larga, el
infrarrojo, hasta la
más corta, a la que denominaron "verde negativo", por
situarse en la superficie
de la esfera en el polo opuesto al verde normal.
Todos estos hallazgos, realizados entre 1932 y 1934, fueron
objeto de
numerosas patentes, y publicados posteriormente en el Traité
Expérimental de
Physique Radiesthésique (1939). Del conjunto destacan las
cualidades del "verde
negativo", al que los descubridores identificaron con las
radiaciones de la
pirámide y lo consideraron agente causal de las momificaciones.
En 1931, un ingeniero radioeléctrico, L. Turenne, comenzó la
publicación
de
una serie de diez libros bajo un titulo común: De la Baguette de
Coudrier aux
Détecteurs du Prospecteur. En el tercer volumen (1933), Turenne
amplía
enormemente los estudios sobre las radiaciones, y llega al
extremo de
proporcionar listas completas de todas las radiaciones de los
elementos
químicos, plantas, enfermedades, remedios, etc., reseñando las
longitudes y
amplitudes de onda de cada uno de ellos. Ni que decir tiene, que
también se
extiende sobre las propiedades del "verde negativo", al
que considera onda ultra
penetrante y "onda portadora" de todas las demás.
Diez años más tarde, en el séptimo tomo de su obra, el mismo
Turenne
relata sus experiencias con las pirámides, siendo digno de
destacar que señala
los casos en que la momificación no se produce, o lo hace
imperfectamente: 1)
cuando la habitación en que se trabaja está sometida a ondas
verticales de
contaminación por el suelo (ondas nocivas o telúricas); y 2)
cuando la
habitación está sometida a ondas verticales de electricidad.
También debemos mencionar a Skariatine, coronel ruso
nacionalizado
francés, quien con el pseudónimo de En el publicó una serie de
obras sobre
egiptología y radiestesia. En el nos dice que ya en 1908,
durante su primera
estancia en Egipto, descubrió la misteriosa radiación de la
Gran Pirámide, pero
que sólo gracias a la obra de Chaumery y Bélizal, así como al
péndulo universal
de estos autores, consiguió definirla por completo y comprobar
que el célebre
verde negativo no es un único rayo, sino un haz de varios rayos
muy próximos
entre sí, a uno de los cuales, el que llama PI, atribuye
propiedades curativas
sobre el cáncer.
Pero quizá la obra más conocida de toda esta época, sea la de
Jean
Martial: La Radiesthésie et les énergies inconnues, ya que,
además de toda la
serie de teorías en las que concuerda con los anteriores,
facilita la primera
lista de resultados de experiencias de momificación acompañada
de los tiempos de
exposición de las diversas materias bajo la pirámide, lista que
ha sido copiada
repetidamente por todos los autores actuales desde 1970 hasta la
fecha, aunque
la gran mayoría de los mismos no cite su procedencia.
En Estados Unidos, el gran pionero en la investigación sobre las
pirámides
fue Verne Cameron, reconocido mundialmente como experto
radiestesista.
Cameron repitió toda la serie de experiencias de los franceses y
fue el
primero en hacernos notar que los productos alimenticios
conservados bajo
pirámide no sólo se conservan indefinidamente, sino que además
mantienen todo su
sabor y cualidades alimenticias. Sus experiencias con carne grasa
de cerdo y
sandías son tan populares en América como las de Martial entre
nosotros.
A causa de su formación científica, Cameron se interrogó sobre
las causas
de tan insólitos fenómenos. Para averiguarías
inventó un aparato al que denominó "aurámetro" que
le servía para medir el
"aura" del campo de fuerza de los objetos.
Sus conclusiones son similares a las de los franceses, y al igual
que
éstos denomina "ondas de forma" a la energía de la
pirámide. No menciona para
nada el verde negativo, pero afirma en cambio que, además del
rayo vertical de
energía que se desprende del vértice, del campo interno, y del
campo secundario
que los franceses hallan alrededor de la pirámide, la influencia
de ésta se
extiende hacia abajo, como si la pirámide fuese el vértice de
un gran campo
invisible de forma piramidal que se extiende por debajo de la
misma.
Para resumir en pocas palabras las conclusiones coincidentes de
estos
investigadores (y eliminando aquello en lo que divergen) diremos
que todos
insisten en la existencia de una energía o radiación especial
imposible de
detectar por ningún instrumento, y sí tan sólo por la
radiestesia,1 cuya
influencia tanto puede ser benéfica como maléfica (en este
último caso tanto
puede serlo por una ligera diferencia de onda como por un exceso
de radiación),
y gracias a la cual puede obtenerse la momificación, la
curación de graves
enfermedades, estimular o impedir la germinación de semillas,
dotar al agua de
cualidades curativas y energetizantes, etc.
Como podemos ver, todo cuanto actualmente aparece como gran
novedad,
estaba ya incluido en los trabajos de los radiestesistas,
comprendido el trabajo
psíquico bajo pirámide, que si no hemos mencionado, es porque
su principal
expositor, En el, lo presenta entremezclándolo con un profundo
estudio del
esoterismo del antiguo Egipto, no sólo difícil de asimilar,
sino también ajeno
de momento al marco de una obra como ésta.
La causa de que todos estos logros hayan pasado desapercibidos
del gran
público y de que los científicos los descarten como fantasías
reside en el
carácter tan especial de la radiestesia, similar (o idéntica)
en su fundamento a
los poderes PSI de la parapsicología, lo que hace' imposible su
verificación con
seguridad científica. Asimismo, y por idénticos motivos, cada
radiestesista
tiene sus "patrones" personales de medida, y por ello,
aunque en resumen todos
vengan a decir lo mismo y sus resultados sean ciertos, las
"medidas" de cada uno
en particular son distintas, lo que mueve al científico a
desconfiar de la
validez de sus propuestas.
También hay que tener en cuenta la brecha causada por la segunda
guerra mundial,
que trajo como consecuencia la aparición de dos grandes
tecnologías, la rusa y
la americana, que relegaron a un segundo plano las del resto de
occidente. Lo
anteriormente conseguido se olvidó, y tan sólo se convierte en
espectacular y
apreciado mundialmente cuando nos lo repiten desde "detrás
del telón de acero",
y gracias a dos autoras americanas: Sheila Ostrander y Lynn
Schroeder.
EXPERIMENTOS E INVESTIGACIONES PIRAMIDALES :
(POR E.SALAS Y CANO)
La furia piramidal
El actual interés por las pirámides arranca en 1970 y fue
generado por la
publicación del libro Psychic Discoveries Behind the Iron
Curtain, una obra que
revela la intensa investigación de lo paranormal en la Europa
del Este. Las
autoras, Sheila Ostrander y Lynn Schroeder, describen, entre
otros temas, el
trabajo de un ingeniero electrónico, Karel Drbal, con las
energías que genera o
enfocan las pirámides.
Karel Drbal tuvo conocimiento de los primeros trabajos de los
radiestesistas franceses durante los siete años que trabajó en
París. Él mismo
reconoce con ejemplar modestia lo mucho que debe al abate Moreux
por su obra La
Science Mystérieuse des Pharaons, a L. Turenne por Ondes des
formes (tomo quinto
de su obra), y, principalmente, a A. Bovis por el manual que
resume sus
conferencias. Durante las experiencias que luego relataremos,
también mantuvo
correspondencia con Bovis, Martial y otros radiestesistas, tanto
franceses como
de otros países.
Durante el periodo de penuria que atravesó Checoslovaquia al
final de la
segunda guerra mundial, y mientras Drbal realizaba sus
experiencias con la
pirámide, se acordó de una curiosa experiencia de su servicio
militar. Una de
las bromas que se gastaban era la de dejar la navaja de afeitar
del compañero
"agraciado" en el alféizar de la ventana, expuesta
durante toda la noche a los
rayos lunares. Al día siguiente, la víctima se dejaba la piel a
tiras al
intentar afeitarse, ya que el filo había desaparecido como por
arte de
magia. Según Drbal, la luz polarizada de la Luna tiene la
propiedad de deformar
la estructura cristalina del acero.
Drbal tuvo la idea de poner una hoja de afeitar en la pirámide
con la
esperanza de que ésta destruiría también el filo de la hoja.
Realizó una serie
de pruebas y, para sorpresa suya, obtuvo un resultado opuesto al
que esperaba:
llegó a poder afeitarse hasta doscientas veces con la misma
hoja. Según él mismo
dice, desde el 3 de marzo de 1949 hasta el 6 de julio de 1954,
gastó sólo
dieciocho hojas de afeitar de varias marcas (principalmente
"Blue Gillette"), lo
que le supuso un promedio de ciento cinco afeitados por hoja. Ni
que decir tiene
que patentó su invento e hizo la felicidad de sus compatriotas.
La odisea de Drbal para patentar su pirámide es demasiado
extensa para
reproduciría aquí, pero lo que sí es interesante es llegar a
su teoría del
funcionamiento de la misma. Según él, dos factores entran en
juego:
1) Una deshidratación rápida, que elimina la humedad en los
espacios
intercristalinos del filo de la hoja. (En el caso de materiales
orgánicos, esta
deshidratación es la que produce la momificación.)
2) Una acción sobre la estructura microscópica de la materia,
que elimina
el efecto de "fatiga del metal" causado por el uso. (En
las materias orgánicas,
esta acción destruye los microorganismos causantes de la
putrefacción, lo que
permite la conservación de la materia sometida a momificación
durante el tiempo
preciso para que actúe a fondo la deshidratación.
Lo que diferencia a Drbal de los radiestesistas, es su formación
científica. El mismo declara que el inconveniente de los
franceses es su
"misticismo"; por lo tanto Drbal realiza experiencias y
comprueba resultados,
limitándose a la conclusión de que toda la materia viva,
incluyendo al hombre,
está sometida a la influencia de una energía biocósmica; la
pirámide sirve tan
sólo para enfocar esta energía.
Pequeñas pirámides rojas, rojiblancas y blancas, empezaron a
inundar el
comercio checoslovaco en 1959, pero el interés básico de Drbal,
al igual que el
de los radiestesistas, era el estudio de las radiaciones
inusuales,
principalmente el verde negativo que ya hemos mencionado.
Siguiendo en esta
línea, Drbal ha realizado últimamente nuevas investigaciones de
preserva
ción de la carne utilizando ondas luminosas en lugar de ondas de
forma.
Colgó dos trozos de carne, separados aproximadamente diez
centímetros uno
del otro en una habitación corriente; no evitó la luz solar, ni
aplicó
iluminación artificial; se limitó a mantener las condiciones
normales, excepto
por un rayo de luz verde que mantuvo constantemente enfocado,
noche y día, sobre
uno de los trozos de carne. La carne sometida al baño continuo
de luz verde
permaneció fresca, mientras que la otra se estropeó...
De esta forma demostró prácticamente la realidad de la teoría
de los
radiestesistas -y suya propia- de que la luz, la electricidad y
el magnetismo,
van siempre acompañados de otra misteriosa radiación, esta
energía biocósmica
cuyas distintas modalidades se asocian en cierta forma a los
colores, en
especial al verde.
Casi simultáneamente con la aparición de la obra de Ostrander y
Schroeder
trascendió el fracaso de un programa de investigación que
empleaba los rayos
cósmicos para averiguar la existencia de cavidades no
localizadas en las
pirámides. Con esta investigación se pretendía terminar con la
incertidumbre
sobre la existencia de cámaras secretas donde estuvieran las
momias de los
faraones no aparecidas todavía a pesar de las excavaciones
efectuadas.
Esta expedición, de la que se hizo gran publicidad en su inicio,
concluyó
con un fracaso tan incomprensible como inexplicable. La
expedición estaba
dirigida por el doctor Luis W. Alvarez, premio Nobel de Física
1968, y, entre
otros, colaboraban con él personalidades tan eminentes como el
doctor 1.1. Rabi,
de la Universidad de Columbia, galardonado por la AAAS (American
Association for
the Advancement of Science) a raíz de sus trabajos de Física
nuclear; el doctor
Ahmed Fahkry, autoridad en antigüedades egipcias de la
República Árabe Unida; y
el doctor Amr Goneid, de El Cairo. En suma, un impresionante
grupo de
científicos patrocinado por una docena de instituciones, entre
las que figuraba
la Comisión de Energía Atómica de los Estados Unidos. El coste
de la operación
estaba calculado en un millón de dólares.
Tras registrar millones de trayectorias de rayos cósmicos sobre
una cinta
magnética especial para su análisis por computadora, se
procedió a su estudio.
Su evaluación por el ordenador de El Cairo registró claramente
la localización
de las caras y aristas de la pirámide de Kefrén, pero no
indicó la existencia de
ninguna cámara oculta.
Las siguientes palabras del doctor Amr Goneid resumen lo curioso,
y a la
vez trágico, del caso: "La pirámide desafía todas las
leyes conocidas de la
ciencia y la electrónica". Apoyaba sus palabras con unas
cintas, resultado de
dos exploraciones efectuadas con veinticuatro horas de intervalo
en el mismo
sector, sobre las mismas piedras, según la misma técnica y en
condiciones
idénticas: ¡ambas mediciones eran completamente distintas!
Tras este fracaso cayó el silencio sobre la prosecución de las
experiencias, que el Stanford Research Institute ha continuado,
pero cuyos
resultados todavía no se conocen (¿?).
El doctor Alvarez no ha admitido nunca que el llamado
"efecto de la
pirámide" tenga nada que ver con el fracaso de su equipo,
pero no ha dado
ninguna explicación más verosímil del hecho.
El impacto de la obra de Ostrander y Schroeder y su coincidencia
con este
fracaso no podían por menos que influir en la opinión popular,
y desde entonces,
disparada la "furia piramidal", el ritmo de las
investigaciones se ha hecho
frenético, hasta el punto que ya no es posible ordenar
cronológicamente los
acontecimientos.
Citaremos tan sólo como ejemplo algunos de los organismos
privados que han
proliferado en Estados Unidos:
En Nueva York, la compañía Toth Pyramid, explota la licencia de
Drbal
sobre la pirámide para afilar hojas de afeitar, y el mismo Max
Toth, en
colaboración con Greg Nielsen, ha publicado un libro, Pyramid
Power, el más
completo sobre el tema hasta el momento, a pesar de ser anterior
a los trabajos
de Flanagan, Schul y Pettit, y otros de los que hablaremos más
adelante.
En Chicago, la casa Edmunds Scientific, de John Dilley (ya
fallecido), ha
comercializado un modelo de pirámide de alta precisión
realizado en plexiglás.
En Santa Bárbara, California, Bill Cox, discípulo y continuador
de Verne
Cameron, además de sus trabajos, publica las obras del famoso
radiestesista y
edita la "Pyramid Guide", revista mensual sobre
radiestesia y campos de
energía.
En Los Angeles, California, el ESP Laboratory, una organización
de
investigaciones parapsicológicas, también trabaja sobre
pirámides.
En Detroit, John B. Boyle ha creado la Astral Research, que
además de
vender pirámides emplea los fondos así obtenidos en sufragar
sus investigaciones
sobre las mismas.
Esto es tan sólo una muestra, ya que cada día se crean nuevas
sociedades y
grupos, aparte de los particulares cuyos logros divulgan las
publicaciones
especializadas, como la ya mencionada de Buí Cox.
Veamos ahora cuáles son los investigadores que más se han
distinguido
últimamente:
Eric MacLuhan. Hijo del gran teórico de la comunicación,
Marshall
MacLuhan, Eric MacLuhan es profesor de electrónica creadora de
la Universidad de
Ontario, y ha dado clases en la Universidad de Wisconsin y en el
Fanshawe
College de Londres. Entre los resultados de sus trabajos cabe
destacar el
hallazgo de que el coeficiente de deshidratación de la carne
varía según el
lugar de colocación en la pirámide.
Son muy notables sus esfuerzos en pos de una aproximación
interdisciplinaria entre científicos de distintas ramas, ya que
lo que el
egiptólogo no puede percibir, puede hacerlo el físico o el
especialista en
electrónica. MacLuhan cita como ejemplo de su afirmación el que
en una ocasión,
al mostrar el plano de base de varias pirámides a un ingeniero
acústico, éste le
Comentó que el plano se parecía extraordinariamente a un
sistema de altavoces.
Según MacLuhan, si está comprobado que para un óptimo
resultado de las
experiencias, los objetos deben colocarse a un tercio de la
altura de la
pirámide, y ésta debe estar orientada en la dirección
norte-sur, esto parece
indicar la intervención de varias energías, y concluye:
"La Cámara del Rey, que es el mayor centro de energía de
la pirámide, es
también el centro de gravedad. Esto no es casual.
"La pirámide está alineada en dirección norte-sur,
paralela al eje
magnético terrestre. Esto tampoco es casual y coincide con la
teoría
complementaria de que el magnetismo tiene su influencia, y las
ondas de
energía de la pirámide están en alguna forma polarizadas.
"Las pirámides egipcias son masas sólidas de roca, con
cámaras
interrelacionadas entre sí de forma específica. Estas cámaras
son "cavidades
resonantes", espacios cerrados en los que la energía
electromagnética puede ser
almacenada o excitada, en forma semejante a los altavoces de alta
fidelidad."
Desde su punto de vista, en estos tres aspectos de gravedad,
magnetismo y
resonancia, está la clave del poder piramidal.
En su seguridad de que entre otras cosas- la pirámide puede
producir un
campo magnético coherente, busca una compañía que haga crecer
cristales
semiconductores en el interior magnéticamente puro de la
pirámide, con lo que, a
su entender, se conseguirían elementos super eficientes, libres
de radiaciones
extrañas.
Afirma, además, que si es cierto que en Italia, Francia y
Yugoslavia se
distribuye leche y yogur en envases piramidales, y estos
productos se mantienen
frescos durante más tiempo, es indudable que intervienen varias
energías, ya que
es imposible mantener orientados los contenedores. Para algunos
efectos sería
necesaria la orientación, pero para otros bastaría con la forma
piramidal.
Joan Ann de Mattia. Licenciada en Filosofía y Letras, profesora
del
Institute of Psychorientology de Laredo, Texas, después de
realizar también los
clásicos experimentos de momificación, ha hecho algunas
observaciones
interesantes.
La primera se refiere al comportamiento de la miel bajo la
pirámide. Este
producto tiene la curiosa propiedad de volver al estado líquido
si durante su
solidificación la pirámide es desviada de su orientación.
Otra experiencia curiosa es el método de curación de lo que
humorísticamente denomina "síndrome del novio
cansado". Esta experiencia
consiste en colocar una pequeña pirámide debajo del sillón del
"novio", lo que
produce una "energización" del varón que le permite
cumplir mejor con sus
"deberes". Lo más interesante de esta experiencia no
es el hecho de comprobar la
existencia de un efecto por encima del vértice de la pirámide
-que puede usarse también colocándola baajo la cama para
recargar energías
durante el sueño sino el ser Joan Ann de Mattia la única que
menciona que el
color parece tener cierta importancia en los efectos.
En cuanto a sus comentarios sobre las experiencias PSI bajo
pirámide,
también tienen cierto interés, a pesar de que sobre el tema
existen muchos
trabajos similares.
Buí Schul y Ed Pettit. Autores de dos obras, The Secret Power of
Pyramids
y The Psychic Power Gf Pyramids, son quienes mejores experiencias
han realizado
sobre el comportamiento y crecimiento de las plantas bajo
pirámide. A nuestro
entender, además del método y la regularidad de sus
experiencias, lo realmente
importante de sus trabajos es haber escogido al girasol, en el
que observan unos
curiosos movimientos cíclicos giratorios de una duración de
unas dos horas,
cuyas causas ignoran.
También es interesante, a pesar de ser ya conocida, la
desigualdad de los
resultados que han obtenido: a veces la pirámide impide o
retrasa el crecimiento
de las plantas, cuando por lo general lo intensifica. Otro hecho
significativo
es la imposibilidad de hacer crecer tomateras en el suelo que
haya servido de
base a una pirámide.
De las experiencias de Schul y Pettit sobre la meditación y los
efectos
psíquicos, tema del segundo de sus libros, así como de sus
observaciones sobre
las aplicaciones médicas de la pirámide, hablaremos más
adelante, ya que en lo
esencial coinciden con las experiencias de otros autores.
G. Patrick Flanagan. Originario de Glendale, California. Niño
prodigio e
inventor (a los diecisiete años era ya conocido por su invento
del neurófono,
una ayuda auditiva que transmite directamente al cerebro impulsos
eléctricos),
doctor y licenciado, vende por correo tiendas de plástico de
1,80 m de altura, a
escala, en forma de pirámide, así como un generador de energía
piramidal, y
posee además una serie de patentes de instrumentos electrónicos
que utiliza para
su trabajo con pirámides.
¿Cómo se produce el efecto piramidal? Flanagan está convencido
de que la
energía de las pirámides cambia las propiedades dieléctricas
de la materia y
sostiene que la energía dieléctrica es una reflexión de la
carga eléctrica de la
superficie de los cuerpos. Podemos resumir sus hallazgos como
sigue:
Empieza por citar el clásico experimento de Faraday con el saco
cónico de
seda (figura 1) para demostrar la distribución de la carga
eléctrica en un
cuerpo aislado.
Faraday cargó el saco con electricidad estática y descubrió
que toda la
carga se distribuía en la cara exterior del mismo, quedando sin
carga el
interior. Tirando del cordón que atraviesa el vértice del cono,
lo volvió al
revés, y la carga pasó a la nueva superficie exterior (que
antes era la
interior). Cuantas veces se repetía la operación la carga
pasaba siempre al
exterior y nunca quedaba en el nuevo interior. La conclusión es
obvia: la carga
estática permanece siempre en la superficie exterior de los
cuerpos.
Pero sigamos. Flanagan ha creado un aparato al que llama
termómetro
diferencial electrónico, que detecta en sus mediciones
diferencias ínfimas de
temperatura; mediante el empleo del mismo asegura que la
temperatura del
interior de la pirámide es ligeramente superior a la del
exterior, y que el
contenido de energía varía según el momento del día, la
estación, el clima, las
fases de la Luna y la cantidad y polaridad de los iones de la
atmósfera que
rodea a la pirámide. En su opinión, los éxitos o fracasos que
se producen en la
experimentación dependen de una interrelación compleja de todos
estos factores,
debiéndose tener en cuenta que, hasta cierto punto, la energía
mental del
investigador puede afectar también el resultado. Para él, los
más importantes de
todos estos factores son la orientación de la pirámide y la
polaridad de la
electricidad atmosférica en forma de iones libres.
Generalmente se acepta que la ionización negativa o, mejor
dicho, la
carencia de iones positivos, es beneficiosa para la actividad
humana, y produce
un sentimiento de bienestar. No es de extrañar pues que éste se
dé dentro de la
pirámide.
Para sus pruebas, Flanagan ha creado un generador de iones
negativos que
no emite el peligroso ozono. Con él ha comprobado un aumento de
energía en el
interior y encima de la pirámide al incrementarse el contenido
en iones
negativos en la atmósfera que la rodea.
En su deseo de ampliar la física de la carga eléctrica,
Flanagan afirma
que, siendo universal el equilibrio de todos los factores
energéticos, deben
existir además de las cargas positivas y negativas, el neutro y
el cero.
Considerando a la Tierra como una gran esfera, la ionosfera tiene
una
carga positiva de 400.000 voltios, la superficie es negativa con
un voltaje
similar, y el centro tiene carga cero. El interior de la Tierra
es extremada-
mente cálido, del orden de miles de grados: ¿qué origina esta
temperatura? Pues
la misma razón que hace que una pirámide esté más caliente
dentro que fuera: la
diferencia entre carga y cero. Y este flujo de energía podría
relacionarse con
la gravitación y otros fenómenos inexplicables.
Aun cuando no podemos compartir plenamente esta teoría,
proseguiremos
diciendo que Flanagan afirma que la pirámide crea un vacío
eléctrico en su
interior, pero no un vacío de campo energético. El doctor Otto
Brunler, que
investiga los campos de "energía viva", llama a la
misma "energía biocósmica
dieléctrica", y Flanagan está convencido de que las
cavidades del cerebro e
interior del cuerpo son acumuladores de energía dieléctrica:
toda cavidad tiene
un campo dieléctrico en su interior en correspondencia con el
eléctrico de su
superficie exterior. La forma del campo determina parte de sus
funciones, lo que
explica por qué los efectos de la pirámide son distintos de los
de las otras
formas.
Para Flanagan, la pirámide es como un invernadero que reúne y
almacena
energía biocósmica. Un invernadero está diseñado de forma que
los rayos solares
incidan en las paredes en ángulo recto para obtener la máxima
transferencia del
infrarrojo a su interior, mientras que las demás radiaciones
pasan de lado a
lado del mismo. Igualmente la pirámide está diseñada de tal
modo que la
radiación biocósmica incida en las paredes en ángulo recto,
cargándola de modo
similar.
Flanagan considera también que la pirámide genera nanoondas por
el simple
hecho de tener cinco ángulos, los cuatro de la base y el del
vértice. Estos
ángulos producen el efecto de un emisor en el que la radiación
de las moléculas
de la materia de la pirámide se combina en los ángulos planos
formados por las
aristas en un haz que los divide por la mitad y es transmitido al
centro de la
pirámide, donde se concentran en el área de la Cámara del Rey,
siendo absorbidos
por resonancia en las moléculas de dicha área. A medida que la
energía crece,
aumenta la circulación, llegándose finalmente a una atmósfera
altamente saturada
de energía, que irradiará también hacia fuera por las aristas
de la pirámide.
Efectivamente, utilizando las técnicas de la fotografía Kirhan,
Flanagan y
Stark han logrado fotografiar esta energía. Flanagan ha
patentado también un
cilindro magnético que duplica los campos de energía del
interior de la pirámide
y puede utilizarse para purificar el agua. Al parecer, las
bacterias mueren y
las partículas sólidas explotan literalmente, manteniéndose en
suspensión
coloidal. Añade que este cilindro quita el sabor a mentol de los
cigarrillos
sólo con dejarlos caer por el agujero (de un diámetro de 2 cm)
y que con sólo
hacer pasar el whisky por el cilindro se consigue una suavidad
comparable a la
del Chivas, al igual que ocurre con el café y otras bebidas.
También ha patentado otro invento al que llama generador
piramidal,
consistente en treinta pirámides metálicas (en cinco filas de
seis pirámides) de
2,5 cm de altura sobre fondo dieléctrico. Utilizando este
generador como soporte
para recipientes con alimentos o líquidos, se consigue que
éstos se conserven
durante un asombroso período de tiempo (los alimentos), y que
mejoren de sabor
(los líquidos y el tabaco).
En cuanto a su tienda para meditación afirma que también puede
usarse para
dormir en su interior, y que quienes lo hacen necesitan dormir
menos y que
además se incrementa la sensibilidad a los estímulos sexuales
(aunque no utiliza
esta afirmación en su publicidad comercial).
Sus investigaciones indican que brotes de judía momificados en
la pirámide
fueron capaces de crecer después de rehidratarlos, lo que indica
que la pirámide
mantiene las fuerzas de la vida sin destruirlas. Células
situadas en el interior
de una pirámide en una solución alimenticia han vivido nueve
veces más de lo
esperado, lo que sugiere si no podría utilizarse esta propiedad
para preservar
tejidos humanos por largos períodos de tiempo, en vuelos
espaciales, por
ejemplo, o con otras finalidades médicas (cloning).
Si nos hemos extendido tanto con Flanagan -a pesar de que algunas
de sus
afirmaciones son muy discutibles- es tan sólo por ser sus
teorías lo más
avanzado hasta la fecha sobre el tema, las que más posibilidades
nos abren a la
investigación, y por ser el compendio de las sustentadas por los
anteriores
investigadores, pero con una mayor coherencia.
Serge V. King. Autor de un compendio de cuanto se conoce sobre
pirámides,
al que añade sus experiencias y conclusiones. King es
meticuloso, aunque
inconstante, en sus experiencias, pero teme comprometerse en la
teoría, cosa que
después de leer su libro comprendemos perfectamente, ya que sus
análisis sobre
las teorías de los demás son extremadamente ingenuos, a veces
hasta
contradictorios, y se derrumban sin necesidad de gran reflexión,
salvándose
únicamente lo que recoge de otros autores.
Su fuerte es la práctica, ya que no se fía de nadie y todo lo
comprueba
con precisión. Por ejemplo, ha sido una sorpresa para nosotros
ver que sus
experiencias con la miel le proporcionaban resultados muy
parecidos a los
nuestros a pesar de que abandonase el intento dejándolo por
inútil sin más
explicaciones. Los demás autores en cambio, cuando lo mencionan,
se limitan a
copiar las experiencias de Joan Ann de Mattia sin comprobación
alguna.
Las ideas de King podrían resumirse así: menos teoría y más
práctica (en
lo que estamos de acuerdo). Se limita a decir que la energía de
la pirámide es
la energía básica del universo a la que llama "Mana"
(con lo que declara
implícitamente su adscripción a la tradición Huna).
De todos modos, hay que reconocer que al igual que Sehul y
Pettit, sus
experiencias están bien planeadas y también hablaremos de ellas
a partir del
próximo capítulo, en el que empezamos la verdadera parte
experimental de nuestro
trabajo.
Momificación y conservación de alimentos
CARNE
De todas las experiencias que pueden realizarse con la pirámide,
la más
conocida y repetidamente comprobada es la momificación de la
carne.
Aun cuando todos los autores están de acuerdo en que el promedio
de
deshidratación de la carne oscila entre el 65 y el 70 por 100 de
su peso, se
limitan a citar el tiempo en que se realiza la misma, dando
cifras tan dispares
que llegan a oscilar entre 9 y 40 días.
Si bien estamos de acuerdo en que son muchos los factores que
pueden
intervenir y que originan tal disparidad de resultados, creemos
que el más
importante es la falta de un criterio unificado, ya que cada
investigador usa un
tamaño distinto de pirámide experimental, y, por si fuera
'poco, no se mantiene
una relación constante entre el volumen del cuerpo a momificar y
el de la
pirámide.
Nuestras experiencias en este sentido nos han permitido comprobar
que,
efectivamente, las variaciones son muy grandes en los resultados
cuando no se
tiene en cuenta este factor. La conclusión es que, para obtener
resultados
satisfactorios y prácticamente constantes, es necesario guardar
una proporción
correcta. En pirámides de 15 cm de altura, que son las que
normalmente empleamos en nuestras experiencias de momificación,
los mejores resultados los hemos obtenido con trozos de 40 mm de
largo, 25 mm de ancho y de 8 a 10 mm de grueso. Si utilizamos
medidas menores es difícil obtener una verdadera seguridad, ya
que los fragmentos-testigo también acostumbran a momificarse a
poco que el tiempo sea seco, al ser prácticamente imposible
conseguir carne que no haya sido tratada con aditivos químicos.
Si el tamaño es bastante mayor, entonces los resultados son más
lentos, aparecen estas enormes diferencias, e incluso algunas
veces la momificación se malogra.
El proceso de momificación siempre es el mismo: la carne situada
bajo la
pirámide disminuye de tamaño con bastante rapidez,
endureciéndose sin
estropearse, aun cuando se retuerce; en contados casos, en los
primeros días
parece notarse un ligero mal olor que desaparece rápidamente.
Encima de la carne
se observa la formación de unas diminutas gotas de agua, como si
ésta fuera
expulsada del interior de la carne a su superficie, y se forma en
el soporte un
fino polvo blanquecino (que suponemos debido a los aditivos
químicos, ya que no
siempre se produce y además todas las veces que hemos podido
realizar las
experiencias con carne o hígado de conejo recién cazado, este
residuo no
apareció). Estas gotitas desaparecen más tarde y la
momificación sigue su curso
normal hasta que la carne parece tener una consistencia muy dura
pero elástica.
Esta carne es perfectamente comestible varios meses después.
En cambio los testigos (es decir, las muestras de idéntico
tamaño y
procedencia conservadas fuera de la pirámide) se estropean
generalmente a los
pocos días. Como ya hemos dicho, a veces también se momifican,
pero nunca
aparecen las gotitas de agua mencionadas, y, una vez momificados,
la textura de
la carne es muy distinta y quebradiza.
Esto nos indica que la opinión de King según la cual el aire y
el calor
natural pueden ser la causa de la conservación de la carne,
proceso que la
pirámide acelera, no es correcta, ya que el resultado final no
es el mismo. Si
el lector quiere comprobar lo que decimos, le recomendamos que
haga la prueba
con hígado de ternera o de cerdo, materiales en los que la
diferencia en el
resultado final es mayor.
Si se desea obtener resultados similares con pirámides de mayor
tamaño, la
dimensión de los trozos a momificar debe ser proporcional, aun
cuando
recomendamos que el grosor no supere nunca un centímetro, puesto
que entonces la
carne se retuerce al momificarse.
Si la momificación de trozos de gran tamaño se realiza con
fines
utilitarios de conservación indefinida, creemos apropiado
utilizar un artificio
que cita Stark y que hemos probado con éxito. Este sistema
consiste en construir
bandejas con tela de aluminio de malla muy fina, o lámina del
mismo metal
multiperforada, enmarcada en madera; una vez llenas estas
bandejas, se
superponen unas a otras atándolas con cordel (nunca con
alambre), con lo que se
consigue limitar el retorcimiento de los trozos de carne, y,
además, al efecto
de la pirámide se suma otro especial del aluminio, del que
hablaremos en el
capítulo 6, lo que permite un mayor aprovechamiento del espacio
momificador de
la pirámide.
La momificación de trozos de gran tamaño presenta ventajas e
inconvenientes. El más destacado de éstos quizá sea que es
necesario construir
pirámides de más de un metro de altura. En cuanto a las
ventajas, éstas se
refieren por un lado a la calidad de la carne (mejor sabor, menor
tiempo de
cocción) y a la comodidad de uso (piénsese, por ejemplo, en las
largas
excursiones en las que cada gramo de peso en la mochila tiene su
importancia).
Una precaución importante es quitar toda la grasa posible para
facilitar
la momificación. Esto no significa que la grasa no pueda
momificarse; sin
embargo, los tiempos de momificación de la carne y la grasa son
dispares y es
mejor, cuando interese, hacerlo por separado.
Si se siguen las instrucciones que preceden pueden conseguirse
momificaciones perfectas en un tiempo aproximado de dos semanas
(en tiempo seco
hasta en una semana). Repetimos que no pueden darse tiempos
exactos por ser
muchos los factores que intervienen, como se desprende de la
lectura del
capítulo anterior y que más adelante analizaremos
detenidamente.
A guisa de ejemplo, vamos a analizar ahora una de nuestras
experiencias
realizada con hígado fresco de cordero en dos pirámides de 15
cm de altura,
utilizando como testigos un fragmento colocado en un cubo de 14
cm de arista
(cuyo volumen es el mismo de la pirámide de 15 cm), y otro trozo
descubierto sin
protección alguna. Las pirámides y el cubo fueron construidos
con la misma
cartulina e idéntica ventilación (una abertura semicircular de
2 cm de diámetro
en el centro de la base de cada lado).
Las muestras a momificar se cortaron del mismo trozo de hígado
procurando
que fueran lo más parecidas en forma y peso.
Las muestras de una de las pirámides, del cubo y del testigo
descubierto, fueron pesadas diariamente a las seis y media de la
tarde de cada
día (la experiencia empezó a las seis y media de la tarde del
día 10 de
septiembre) y la de la otra pirámide tan sólo al finalizar la
experiencia.
También procuramos situarlas en tal forma que las condiciones
ambientes (luz,
temperatura, humedad) fueran las mismas para todas las muestras.
El tiempo era
seco y caluroso:
Los resultados quedan recogidos en la tabla 1 .
Como podemos ver, la momificación es más perfecta si la muestra
no es
manipulada durante el proceso, pero incluso removiendo las
muestras diariamente,
las diferencias entre cubo y testigo son insignificantes,
mientras que las de
las pirámides son muy significativas. Lo apreciaremos mejor en
el gráfico
siguiente (figura 2) en el que hemos recogido la pérdida de peso
en tantos por
ciento para unificar los resultados con más precisión. (El
gráfico se ha trazado
sobre el porcentaje de peso que queda en la muestra, es decir,
100 menos el
porcentaje de pérdida de peso. Así, el día 1 el porcentaje
será de 100-22,358=
=77,642, que es la cifra representada en el gráfico, y así
sucesivamente.)
Como podemos apreciar en el gráfico, el testigo y el cubo siguen
un
proceso casi idéntico, sus gráficas se entrecruzan sin
separarse, por lo que las
pequeñas diferencias que se observan pueden ser debidas incluso
al mismo remover
de las muestras para su pesaje; en cambio la separación con la
gráfica de la pirámide es claramente delimitada y altamente
significativa.
A fin de ilustrar más claramente este proceso, la tabla 2 y el
gráfico de
la figura 3, recogen los datos anteriores y establecen sobre
ellos las
diferencias en la pérdida de peso que registran las muestras del
cubo y la
pirámide con respecto al testigo, tanto en los porcentajes
diarios como en los
totales.
Lo primero que llama la atención es la irregularidad de las
gráficas
diarias del cubo, lo que nos reafirma todavía más en que dichas
diferencias
pueden ser debidas a su remoción o a factores imprevisibles
ajenos al fenómeno
de la momificación propiamente dicho.
La curva diaria de la pirámide si que refleja una evolución
lógica, ya que
los primeros días la rapidez de deshidratación aumenta
progresivamente, para
estabilizarse y descender luego hasta ser inferior a la del
testigo, lo que
también es lógico, ya que estamos cerca del límite de
momificación y no queda casi nada que deshidratar.
Las gráficas totales también concuerdan con lo dicho: irregular
la del
cubo y continua y lógica la de la pirámide, que permite
adivinar que llegará a
confundirse con la del testigo al finalizar la momificación.
Hemos escogido este ejemplo de momificación entre los muchos
realizados,
por su corta duración, al haberse llevado a cabo en tiempo seco.
Esto es una ventaja, y no implica ninguna diferencia con los
resultados obtenidos en otros realizados en tiempo húmedo,
quizá más espectaculares en las variaciones, pero en los que el
testigo se ha estropeado antes de finalizar la prueba.
Pescado
Cuanto llevamos dicho para la carne puede aplicarse al pescado y
en
general a todos los demás alimentos, de manera que en lo
sucesivo daremos por
sabido lo que se refiere a proporciones y sólo las indicaremos
cuando existan
notables diferencias con la norma general.
El pescado acostumbra a perder un poco más de su peso que la
carne -a
veces llega al 75 por 100- pero también aquí las distintas
especies arrojan
distintos tiempos y proporciones.
Todo depende de la humedad contenida en lo que se trata de
momificar.
Una precaución que recomendamos es despellejar el pescado antes
de
proceder a su tratamiento, ya que casi toda la grasa que contiene
se halla bajo
la piel y sale con ésta. Luego se corta en trozos del tamaño
apropiado a la
pirámide y se procede al igual que se indicó con la carne.
Huevos
Se han realizado experiencias con huevos con cáscara y sin ella.
En
realidad los resultados son los mismos y lo único que varia es
el tiempo, ya que
con cáscara se precisan unos dos meses y sin cáscara con unos
veinte días es
suficiente para su momificación. La pérdida de peso llega
también al 60-65 por
100.
FRUTA Y VEGETALES
En este apartado son tres los objetivos que pueden desearse:
1) la deshidratación; 2) la conservación; y 3) la maduración.
Deshidratación. El procedimiento es el habitual y los tiempos
son muy
dispares según la clase de fruta o vegetal de que se trate, ya
que puede variar
de pocos días para las hierbas hasta tres meses para las
manzanas.
Conservación. Casi todos los autores sostienen que el color, el
olor y el
sabor se conservan prácticamente intactos. Por nuestra parte
debemos discrepar,
aunque sintamos hacerlo en contra de la pirámide. El sabor sí
que se conserva,
el olor se pierde bastante, y en cuanto al color los resultados
son muy
dispares, pero por lo general pierde mucho. Joan Ann de Mattia
dice que las
rosas se conservan intactas, sin deformarse, pero eso es algo que
nunca hemos
logrado: todas las flores que hemos tratado se han deformado y
perdido color,
incluso las rosas. Debemos puntualizar, además, que hemos
ensayado distintos
lugares de colocación en la pirámide. Si bien el mejor lugar
sigue siendo la
Cámara del Rey, incluso en este caso nos reafirmamos en lo
dicho.
Referente a la conservación en fresco de las frutas, basta
colocarlas bajo
pirámide (en este caso las proporciones de tamaño y situación
en altura no son
tan importantes).
Para la conservación basta con tenerlas en la pirámide unas
horas -mejor
un día- y luego veremos que se conservan intactas mucho más
tiempo que las no
tratadas. Un proceso mejor, pero más complicado, es construir un
generador
piramidal como el de Flanagan, a base de una serie de pirámides
pequeñas de
aluminio fijadas sobre una tabla, y colocar encima el recipiente
de la fruta,
sin tocarla hasta el momento de consumirla. Si disponemos de una
pirámide
superior a los 75 cm de altura, basta con colgar el recipiente
con la fruta unos
centímetros por encima de la cúspide de la misma.
Maduración. El tiempo requerido para la maduración dependerá
del tipo de
fruta y de lo verde que esté. Por término medio, bastarán de
seis a ocho horas.
En este proceso de maduración parece que el sabor incluso
mejora, pero en
los cítricos (naranja, limón, mandarina, etc.) se produce un
fenómeno curioso:
su
olor picante y la acidez disminuyen en grado sumo y a veces
incluso desaparecen.
Creemos con King que la mejoría del sabor puede ser debida a la
estimulación por la pirámide de los enzimas de la fruta. El
comportamiento de
aromas y sabor de los críticos es semejante al del vino y los
licores.
En cuanto a las semillas (arroz, judías, habas, etc.) su
conservación en
la pirámide las mantiene indefinidamente sin deterioro y sin que
pierdan su
poder de germinación. También en este apartado lamentamos
disentir de la opinión
general, según la cual la pirámide mantiene alejados a los
insectos; tanto King
como nosotros hemos realizado pruebas con los mismos y PO demos
garantizar que
los insectos -en especial hormigas y larvas de mosca- entran
tranquilamente
dentro de la pirámide para apoderarse de los alimentos allí
almacenados. En
especial pudimos comprobar que las larvas de mosca se desarrollan
mejor y algo
más rápidamente en el interior de la pirámide, que fuera de
ella.
Volviendo a la momificación, diremos que los resultados más
asombrosos se
consiguen con frutos muy ricos en agua, como tomates o naranjas.
En un par de
meses llegan a perder un 95 por 100 de volumen. También las uvas
sufren un
proceso similar, convirtiéndose en pasas.
TABACO, VINO Y LICORES
La opinión de todos los autores es unánime: estas materias
mejoran de
sabor y bouquet.
En Opinión de King, no se observa cambio alguno en el tabaco.
Sin embargo,
a nuestro entender, tal afirmación se debe a que King
experimenta con tabaco de
pipa, excesivamente fuerte, y la pipa no es un instrumento
adecuado para tales
pruebas. La realidad es que el tabaco se suaviza bastante (lo
que, dicho sea de
paso, no es lo mismo que mejorar).
Respecto a los licores, puede procederse de dos maneras. Una, la
más
espectacular, consiste en someter a comprobación dos copas del
mismo licor, una
expuesta a la influencia de la pirámide, la otra tomada
directamente de la
botella; en este caso, es fácil comprobar que, con sólo una
hora de exposición,
el licor de la pirámide es mucho más suave. El segundo sistema
consiste en dejar
una copa en la pirámide y otra a la intemperie. La diferencia
sigue siendo
perceptible, aunque menor.
Lo que ocurre, igual que con los cítricos, es que el alcohol y
las
esencias son mucho más volátiles que el agua y su evaporación
queda
proporcionalmente acelerada por la pirámide. Dado que los
licores y el vino de
calidad se caracterizan por una maduración mucho mayor que
suaviza el alcohol -
aparte de darles el bouquet, y una graduación algo menor, el
descenso en su
proporción de alcohol causado por la pirámide los suaviza,
haciéndolos más
flojos, lo que parece mejorarlos. Sin embargo, esto no tiene nada
que ver con la
calidad y el bouquet.
El segundo tratamiento que puede darse a los licores y vinos es
colocarlos
en la pirámide en frasco cerrado durante un mes, con lo que se
acelera su
maduración sin que por ello pierdan graduación. En este caso,
sí que se produce
un claro envejecimiento de los mismos con todo lo que ello
implica sobre el búho
quet. También debe tenerse en cuenta que no todos los lico res
mejoran con el
tiempo; en este caso, la pirámide es inútil.
LECHE
La leche tratada tan sólo una hora en una pirámide se mantiene
más fresca
mucho tiempo después de la fecha de caducidad que figura
inscrita en el envase.
Si su tratamiento se prolonga durante una semana, la leche se
convierte en yogur
sin necesidad de añadir ningún fermento.
El proceso es sencillo pero curioso: la leche empieza por
estratificarse en capas separadas y a veces se produce una
precipitación
polvorienta. Poco a poco, estas capas se espesan y combinan entre
sí hasta que
el todo se transforma en una sustancia cremosa y suave, con
apariencia y sabor
de yogur.
Hay que tener en cuenta que en este proceso intervienen muchos
factores y
por lo tanto no es regular. En ocasiones, la estratificación es
apenas
perceptible o inexistente; en ocasiones la leche se transforma en
yogur en 24
ó 48 horas, y otras se retrasa o no se consiguen resultados a
pesar de trabajar
en idénticas condiciones de luz, calor y humedad.
Bill Sehul y Ed Pettit realizaron también una serie de
experiencias para
ver cuál era el mejor lugar de colocación de la leche en la
pirámide y también
cuál era el material que mejores resultados daba en la
construcción de las
mismas. Para ello construyeron pirámides de diversos materiales
y tamaños,
colocando durante seis días jarras idénticas de leche en
diversas localizaciones
de la pirámide. Reproducimos a continuación (tabla 3) el
resultado de su
experiencia.
Tabla 3. Experimento de Seh'nl y Pettit sobre tamaño y material
de las
pirámides en el tratamiento de la leche.
Tamaño
pirámide Material Localización Resultado
25 cm Vidrio Cámara del Rey Yogur suave, ausencia de moho
30 cm Espejo plateado cámara del Rey Estratificada, cuajada
40 cm Lados madera, Cámara del Rey Yogur suave, ausencia
La leche colocada en jarra abierta fuera de la pirámide se
estropeó
siempre. Las conclusiones son terminantes: el mejor material para
construir
pirámides es la madera y el vidrio (a los que nosotros
añadiremos el cartón y la
cartulina) y el mejor lugar de colocación la Cámara del Rey.
Miel
La introductora del tema de la miel fue Joan Ann de Mattia en el
libro El
poder mágico de las pirámides de Toth y Nielsen. Según ella,
la miel empieza a
solidificarse, o mejor dicho, a espesarse, a los cinco días, con
la particula-
ridad de que si se varía la orientación de la pirámide la miel
vuelve al estado
líquido. Este proceso ocurre cuantas veces se repite la
operación. Si no se la
toca, a las siete semanas la miel está ya solidificada y puede
dejarse en
cualquier sitio sin que absorba humedad.
King quiso repetir la operación y observó que siete días
después la miel
no parecía más espesa; cuando la miel empezaba a espesarse,
desorientó la
pirámide y hasta tres días más tarde no notó que se licuara.
Volvió a orientarla
de nuevo y tardó otros siete días en espesarse. Esta vez, el
tiempo requerido
para que se ablandara fue de cinco días. Siguiendo un impulso
quitó la pirámide
y en cuarenta y ocho horas la miel estaba más espesa que nunca,
con lo que dio
por liquidada la experiencia.
De los demás autores ninguno declara haber efectuado
experiencias con la
miel y sólo alguno la cita de pasada refiriéndose a De Mattia.
Nosotros
intentamos la prueba y nos ocurrió prácticamente lo mismo que a
King, con la
diferencia de que situamos un testigo -cosa que él no hizo- y el
resultado final
fue que en treinta y siete días la miel quedó prácticamente
igual fuera que
dentro de la pirámide. Si bien nuestra experiencia se
desarrolló en unos días
lluviosos de invierno, las condiciones eran las mismas para las
dos muestras y
la influencia de la pirámide debía notarse. Sobre 16 gramos de
miel, la
disminución en peso fue de 0,27 gramos en la pirámide, y de 0,3
gramos en el
testigo. Creemos que estas cifras son suficientemente
explícitas.
Entre las muchas cartas que hemos recibido con resultados de
experiencias
con la pirámide, tan sólo una de ellas, la de don Ángel
Manzano García, de
Puerto de la Luz (Las Palmas de Gran Canaria), nos habla de la
miel y es para
comentarnos que tampoco ha conseguido resultado alguno con la
misma. Lo in
teresante de su larga carta (que desde aquí le agradecemos) es
que todos los
resultados de sus experiencias concuerdan con los nuestros, lo
que nos garantiza
la fiabilidad de sus afirmaciones sobre este tema.
Nuestra conclusión provisional es que la miel es un producto
altamente
higroscópico que difícilmente deja escapar el agua. Además hay
que tener en
cuenta que el proceso de solidificación de la misma nada tiene
que ver con la
deshidratación, sino que más bien la impide por su naturaleza.
Todos sabemos que
dejando la miel en un frasco herméticamente cerrado se
solidifica por si misma,
recuperando el estado líquido con sólo calentarla al baño
María. Esto nos
demuestra que la solidificación de la miel es un proceso de
cristalización en el
cual las moléculas de miel incorporan a su estructura moléculas
de agua que sólo
pueden volver a ser desalojadas por el calor.
Antes de pasar al próximo capítulo, incluiremos, por su
interés,
resultados de diversos autores.
Material Tiempo Resultado
Miel líquida 5 días Empieza a solidificarse
Miel líquida 7 semanas Sólida
Rosa 5 días Momificación
Manzana silvestre 3 meses Momificación
Rodaja de manzana 6 a 8 semanas Momificación
Hierbas 4 días Momificación
Rodajas de bongos 6 a 8 semanas Momificación
Experiencias con las plantas
Si cuando hablábamos de la momificación lamentábamos la falta
de un
criterio uniforme de estudio, lo mismo debemos decir en lo que a
trabajos con
plantas se refiere. Todos los autores se extienden en relatar
cómo la pirámide
actúa positivamente sobre las plantas y las semillas, pero los
datos que nos
facilitan son subjetivos y, salvo raras excepciones, carentes de
elementos
concretos que nos permitan comprender realmente lo que ocurre y
el grado de
efectividad de la pirámide sobre las mismas.
Todos los autores coinciden en afirmar que las semillas tratadas
con la
pirámide germinan antes produciendo plantas más sanas y
robustas. Sin embargo,
cuando se trata de saber cuánto tiempo deben permanecer en la
pirámide antes de
plantarlas, nos encontramos con cifras que varían de las
veinticuatro hO ras,
según King, hasta el mínimo de dos semanas, que propone Toth.
De todos modos, la
importancia del tiempo es secundaria en este caso, ya que hemos
comprobado que
la permanencia excesiva de las semillas en la pirámide no es
perjudicial, sino
todo lo contrario. Incluso las semillas tratadas hasta la
deshidratación
completa germinan igual que las no tratadas. Luego, en el peor de
los casos, tan
sólo se produce una pérdida de tiempo.
La situación es muy distinta en el caso del crecimiento de las
plantas
dentro de la pirámide. Aquí el tiempo tiene verdadera
importancia, como lo
demuestran resultados tan dispares como los obtenidos, que
oscilan entre las
mejorías notables y los fracasos absolutos. Por nuestra parte
hemos de reconocer
que nuestras investigaciones no están concluidas ni mucho menos,
ya que en una
ciudad es muy difícil disponer del lugar adecuado para tales
experiencias. En
las primeras pruebas que realizamos, las diferencias de
crecimiento que
conseguimos repetidas veces eran pequeñas aunque significativas.
Observamos que
en plantas delicadas los resultados eran muy irregulares,
mientras que con
plantas fuertes -judías por ejemplo- los resultados eran siempre
consistentes,
aunque las diferencias, como hemos dicho, eran relativamente
pequeñas.
Al disponer últimamente del espacio preciso, hemos podido
confirmar que la
pirámide no sólo actúa en su interior, sino también a su
alrededor, es decir,
que existen dos campos: uno potente en el interior, y otro más
débil o distinto
fuera. Este último es el que actúa sobre los testigos situados
en las
inmediaciones de la pirámide. En las pruebas realizadas con una
pirámide de 75
cm de altura pudimos comprobar la necesidad de situar los
testigos a un mínimo
de tres metros de la pirámide; incluso en este caso hay que
evitar que los
testigos estén alineados con las diagonales de la misma.
Unicamente de esta
forma se evita la influencia externa de la pirámide, y desde que
lo hacemos así
empezamos a obtener resultados satisfactorios.
Al llegar a este punto, hemos de aclarar que en las experiencias
de
momificación sucede lo mismo, y que en casos como los analizados
en el capítulo
anterior, la momificación del testigo se produce por la
influencia externa de la
pirámide. En aquel caso concreto y aunque las diferencias entre
testigo y
pirámide fueran menores de las habituales, nos interesaba que no
se estropease
para efectos comparativos.
Volviendo a las plantas, por el momento podemos garantizar las
afirmaciones de Schul y Pettit, en el sentido de que si se dejan
crecer las
plantas un par de semanas dentro de la pirámide (téngase en
cuenta que hablamos
de plantas robustas) antes de trasplantarlas a su emplazamiento
definitivo, no
sólo su crecimiento es superior al normal en este lapso, sino
que luego se
desarrollan más altas y robustas.
A continuación recogemos los resultados de Schul y Pettit, que
son los
únicos que hasta la fecha han realizado experiencias serias en
este campo,
facilitando además datos concretos de las mismas. Por nuestra
parte nos
encontramos en pleno desarrollo de la investigación, lo que nos
impide, por el
momento, suministrar resultados completos.
Schul y Pettit iniciaron sus trabajos observando el crecimiento
en la
pirámide de las semillas de girasol. Desde los primeros momentos
pudieron
comprobar que las plantas crecían mejor. Cuando éstas
alcanzaron unos 15 cm de
altura empezaron a moverse de un modo curioso, lo que indujo a
los
investigadores a tomar fotografías en cortos y regulares
intervalos de tiempo.
Las fotografías revelaron que las plantas giraban sobre sí
mismas.
Según las descripciones de Schul y Pettit y las películas que
se
conservan, la planta se curvaba hacia el este hasta casi tocar su
base,
describía luego un semicírculo hacia el sur y el oeste, y allí
se alzaba de
nuevo recuperando su primitiva posición erecta. Este proceso
duraba dos horas
aproximadamente (1 hora 50 minutos), para luego reiniciar la
danza.
Desde el otoño de 1971 hasta julio de 1974, el movimiento de
este a oeste
jamás se alteró; entonces, de pronto, las plantas
interrumpieron su baile
durante unos días, para volver a danzar del mismo modo, pero
ahora en dirección
norte-sur. Después de unas semanas, las plantas se detuvieron de
nuevo y, desde
entonces hasta finales de 1975, en que estos resultados fueron
comunicados, las
plantas permanecen inmóviles. En las plantas-testigo no se
registró
prácticamente ningún movimiento.
Schul y Pettit no se limitaron a esta prueba. Realizaron tambien
experiencias con tomateras, consiguiendo resultados tan
sorprendentes como que
tras dos semanas de tratamiento bajo pirámide la planta
alcanzara los 2,70 m de
altura y una sola de ellas proporcionara cosechas de cien tomates
a la vez. En
cambio, comprobaron que si sembraban la tomatera en el suelo que
había servido
mucho tiempo de base a una pirámide, la planta moria siempre.
Para medir las diferencias de crecimiento en diversos lugares de
la
pirámide realizaron una nueva experiencia.
Dispusieron cincuenta semillas de girasol sobre papel secante
doblado, que
humedecieron y colocaron en tarros de boca ancha cubiertos con
papel húmedo para
conservar la humedad y permitir al mismo tiempo el paso del aire.
Dejaron germinar las simientes hasta conseguir brotes de 9 mm que
trasplantaron a potes de plástico de 32 mm llenos de tierra
común. Colgaron los
potes en diversos lugares de una pirámide de 1,80 m de altura,
según un plano
que se extendía
a través de la pirámide, como puede verse en el dibujo adjunto
(figura 4);
aseguraron una temperatura homogénea en la pirámide mediante
ventiladores
situados a tres metros de cada una de las caras de la pirámide.
Asimismo,
abrieron un respiradero de 25 cm en el vértice de la pirámide.
Cada una de las plantitas fue regada con 5 gramos de agua al
plantarla, y
luego, cada día a las ocho de la mañana, recibió la misma
cantidad de agua
mientras duró la experiencia.
El crecimiento de las plantas queda registrado en la tabla 4.
Tabla 4. Crecimiento comparado de las plantas de girasol en el
expe~rimento de
Sehul y Pettit. (Tamaños expresados en milímetros.)
Inicio Día 1 Día 2 Día 3 Dia 4 Día 5
A = 9 37 60 103 141 184
B = 9 24 25 29 48 63
C = 9 33 35 48 56 81
D 9 24 25 27 35 51
E = 9 25 27 30 35 48
F = 9 14 19 29 32 48
G 9 11 32 44 54 73
H = 9 13 16 30 63 78
Su conclusión es que el mejor lugar de la pirámide no es la
Cámara del
Rey, sino el punto más alto, bajo el vértice, mientras que los
peores resultados
se dan a ras de suelo. Esto confirmaría -dicen- la teoría
según la cual la
energía fluye hacia la cúspide y por fuera del vértice de la
pirámide.
Nosotros no opinamos lo mismo, ya que en este caso, el máximo
crecimiento
debería ser el de la planta A, luego el de la B, y por último
el de la C,
seguidas a mucha distancia por las demás. Pero si observamos los
resultados,
veremos que la planta B creció menos que la C, e incluso que las
plantas G y H,
por lo que la energía debería dar un rodeo soslayando la planta
B, lo que carece
de toda lógica.
Además, en las experiencias con la leche relatadas en el
capítulo
anterior, vimos que el punto más alto sólo la conservaba, sin
actuar sobre la
misma. En aquel caso la acción era mayor en la Cámara del Rey y
disminuía
progresivamente hasta la cúspide.
Lo que sí podemos observar, es la existencia de un plano de
máxima acción
paralelo a la base y situado a la altura de la Cámara del Rey.
También hemos de
tener en cuenta que la planta A se halla frente al respiradero,
lo que puede
crear una corriente de aire y humedad convergente hacia este
punto que altere
las cosas. Sea éste el caso, o se trate de una semilla
extraordinaria -ya que un
crecimiento superior al doble de las demás es inconcebible por
causas normales-
debemos creer que el mejor sitio sigue siendo el tradicional.
También echamos en falta en este experimento la existencia de
testigos y,
por si fuera poco, los lugares sometidos a examen son parciales
por corresponder
a un solo plano en vez de estar repartidos por toda la pirámide.
Con todo, hay
que conceder un extraordinario interés al experimento, que
intentaremos
desarrollar cuanto antes introduciendo las modificaciones
indicadas.
El más serio experimento sobre plantas fue realizado durante el
otoño de
1975 por Jack Dyer en el Central State College de Edmund,
Oklahoma, y nos lo
relatan también Schul y Pettit.
Jack Dyer escogió sesenta habas híbridas de jardín y las hizo
germinar
juntas en una bandeja; dos días más tarde y sin seleccionarías
las trasladó a
recipientes idénticos con un compuesto de vermiculita
regándolas con cantidades
medidas de agua.
Con ayuda de un computador se diseñaron tres formas que tuviesen
exactamente el mismo volumen: pirámide, prisma equilátero y
paralelepípedo. Se
construyeron cinco cajas de vidrio de cada forma y a cada una de
ellas se
destinaron tres recipientes de semillas. Otros quince
recipientes, reservados
como control, se alinearon, sin colocarlos en cajas, en el mismo
estante y en
idénticas condiciones que las demás para su crecimiento.
Todas las plantas fueron expuestas dieciséis horas diarias a la
luz fluorescente
"Grolite".
Diariamente se seleccionó mediante el computador el lugar de
colocación de
las cajas para que al finalizar la experiencia cada una de las
plantas hubiera
recibido exactamente el mismo tratamiento en lo que se refiere a
luz, calor,
circulación de aire y demás.
Para completar la experiencia, una caja de cada forma, con tres
semillas
cada una, fue colocada al lado de una ventana, lo mismo que otra
semilla de
control.
Las plantas se cultivaron del 29 de noviembre al 9 de diciembre,
y la tasa
de crecimiento se midió en milésimas de pulgada con un
micrómetro, teniendo en
cuenta la altura de la planta y el diámetro del tallo. La tabla
5 muestra la
tasa de crecimiento de cada planta de los cuatro grupos, la tasa
media de
crecimiento y el crecimiento total para todas las plantas de cada
grupo.
Tabla 5. Experimento de iaek Dyer sobre el crecimiento de las
plantas. (Medidas
expresadas en milímetros.)
Planta Control Paralelepípedo Prisma Pirámide
1 105,1052 95,1484 144,1958 145,5928
2 89,8906 102,6414 115,0112 188,8490
3 56,4642 107,7214 97,2566 143,%72
4 128,3970 147,9804 163,6776 186,8932
5 148,6916 140,8684 140,7414 166,0652
6 29,2354 70,2056 176,5300 184,2008
7 165,8874 161,2900 199,1868 168,9862
8 153,2128 130,5306 90,1700 112,9538
9 134,6454 18,7960 108,0262 161,5440
lo 145,6690 168,5290 110,2614 156,0576
11 130,6322 158,6230 145,6690 130,8100
12 66,7512 104,8004 38,8366 143,6116
13 125,2728 130,7084 185,6232 156,2100
14 105,2322 33,6296 94,9706 117,3988
15 0,0254 83,6676 80,0100 113,5380
Crecimiento total 1585,1124 1655,1402 1890,1664 2276,6782
Frecuencia media 105,6742 110,3427 126,0112 151,7785
Como podemos ver, las plantas de la pirámide sobrepasan
ampliamente en
crecimiento a todas las demás, luego siguen las del prisma, en
tercer lugar las
del paralelepípedo y por fin las de control.
Las muestras colocadas en la ventana crecieron mucho más
lentamente, lo
que es comprensible, ya que apenas estuvieron expuestas a la luz
solar, que es
de corta duración en esta época del año.
Al pesar las plantas, Dyer descubrió un hecho muy curioso.
Todavía verdes,
las que más pesaron fueron las de la pirámide, lo que es
lógico, pero después de
desecarías en un secador de hierbas, las plantas de la pirámide
eran las que
menos pesaban, y las del control que antes eran las más ligeras,
eran ahora las
más pesadas.
Esta es la experiencia tal y como la relata Dyer. Veamos a
continuación
algunos comentarios.
En primer lugar creemos mucho mejor el método de Schul y Pettit
para la
selección de las plantas, ya que disponiendo de más semillas de
las necesarias,
pueden seleccionarse para la prueba todas aquellas que han
alcanzado un
crecimiento idéntico en sus primeros días, 9 ó 10 mm por
ejemplo; de esta manera
los resultados serán siempre más homogéneos y tendremos la
seguridad de que no
existen plantas fallidas, como la decima quinta de control en el
experimento de
Dyer, y si existe alguna de pobre desarrollo tendremos que buscar
la causa por
otro lado, habiendo eliminado una variante. En la tabla 5 puede
comprobarse
fácilmente que si la planta número 15 hubiese tenido un
desarrollo similar a las
demás de su grupo, el crecimiento promedio de las plantas de
control habría sido
igual o superior al de las del paralelepípedo.
El segundo punto se refiere al sorprendente resultado final del
peso de
las plantas de la pira' mide. A nuestro entender se imponía su
incineración para
comprobar si la pérdida de peso en la desecación (cuya cuantía
no se menciona)
era debida tan sólo a un mayor contenido en agua y materias
volátiles, o, como
es lo más lógico suponer, se había producido a causa de una
menor fijación de
sales minerales.
Esto es muy importante, ya que todos los autores sugieren la
construcción
de invernaderos en forma de pirámide, cosa que creemos todavía
muy prematura
dado el enorme cúmulo de factores a tener en cuenta, y, en
especial, la pirámide
disminuye la fijación de las sales minerales. En este caso
sería totalmente
desaconsejable la construcción de invernaderos pira
midales para el mantenimiento constante de las plantas en su
interior, y sólo
sería aconsejable la construcción de pirámides anexas a los
mismos para los
planteles, caso en el que la eficacia ha quedado suficientemente
demostrada.
También antes de lanzarse a una inversión, problemática como
vemos,
debería estudiarse detenidamente el comportamiento de las
diversas especies de
plantas bajo pirámide, para ver cuáles son las que pueden ser
tratadas, ya que
como hemos dicho antes, las plantas débiles (la verbena por
ejemplo) son muy
irregulares en sus resultados, y según datos que tenemos, los
hongos no
prosperan nunca.
Habiéndose comprobado que si colgamos una pirámide sobre una
planta débil
o enferma, ésta evoluciona favorablemente, y que los mejores
efectos se logran
con pirámides cerradas (pero sin base), también deberían
realizarse más
experiencias de este tipo sobre variedades de plantas delicadas
que no resisten
el tratamiento dentro de la pirámide, quizá por un exceso en el
campo energético
de la misma.
Otra de las pruebas a realizar es el aprovechamiento del campo
energético
exterior de la pirámide, colocando algunas de pequeño tamaño
entre las plantas
para ver lo que ocurre.
Por último mencionaremos que Toth y Nielsen citan el empleo de
la pirámide
para favorecer el arraigo de esquejes, para lo cual basta
colocarlos en un
recipiente con agua dentro de la pirámide, consiguiéndose en
breve tiempo
considerable número de raíces, con lo que pueden plantarse sin
más en su
emplazamiento definitivo.
Como puede verse, estamos tan sólo en los inicios de un
prometedor futuro:
la aplicación de la pirámide para mejor aprovechar los
beneficios de la
agricultura.
Las pirámides y la salud
Mientras realizábamos las experiencias de los capítulos
anteriores,
decidimos construir una pirámide de 1,80 m de altura para
comprobar por nosotros
mismos cuánto hay de verdad en lo que se afirma de los efectos
de la pirámide en
la persona.
Cuando el primero de nosotros se sentó en el interior de la
pirámide y vio
que transcurridos unos minutos no ocurría nada se sintió
ligeramente
decepcionado. Sin embargo, algo después, empezó a darse cuenta
de lo bien que se
sentía en aquel limitado espacio, cuando, por lo habitual, no
resistía
permanecer en lugares pequeños y cerrados. Esto nos hizo
comprender que era la
especial estructura de la pirámide lo que proporcionaba la paz y
la
tranquilidad, la sensación de bienestar, a pesar de lo limitado
del espacio.
Conforme pasaban los minutos, más evidentes se hacían estas
sensaciones, mayor
era la claridad mental, y menor el deseo de abandonar la
pirámide.
Repetida la experiencia por el segundo de nosotros, las
conclusiones
fueron similares. Comentado el caso, llegamos a la conclusión
que de no haber
estado tan alertas a los posibles resultados de la permanencia en
el interior de
la pirámide, tal vez no hubiéramos alcanzado a percibir nada en
absoluto. Quizá
todo ello no fuera, pensamos, más que la sugestión de una nueva
experiencia
precedida por relatos de maravillas. En nuestro caso, las
maravillas se habían
limitado a una sensación de relajamiento, ¡pero era real!
Invitamos a algunos amigos a entrar en la pirámide, sin
explicaciones
previas. Los resultados fueron diversos: algunos no notaron nada,
otros -la
mayoría- percibieron lo mismo que nosotros, y hubo uno que nos
dijo haber
sentido una sensación de fuerza y un hormigueo por todo el
cuerpo "como si me
atravesara una débil corriente eléctrica".
Hemos permanecido frecuentemente en la pirámide y siempre ha
ocurrido lo
mismo: la tensión y el nerviosismo no tardan en desaparecer y se
genera un
estado de relajación y bienestar que se hace más y más
duradero una vez
abandonada la pirámide. Si no hubiera nada más, tan sólo con
esto podríamos
darnos por satisfechos y concluir que los beneficios que reporta
la pirámide
compensan sobradamente el trabajo de su construcción.
Pero hay mucho más. La pirámide no sólo es un calmante del
sistema
nervioso sino también de toda clase de dolores; los de cabeza
desaparecen por
completo permaneciendo media hora o menos en la pirámide e
incluso fuertes
neuralgias y dolores reumáticos desaparecen o se alivian
considerablemente.
Se nos objetará que aliviar un dolor no es eliminar la causa del
mismo,
que un analgésico no cura. Pero el caso de la pirámide es
distinto, ya que hemos
comprobado que golpes, contusiones, esguinces y heridas, no sólo
se alivian con
rapidez, sino que en el caso de estas últimas, dejan de sangrar
antes, y su
curación es mucho más rápida (menos de la mitad del tiempo
normal).
Corroborando nuestras experiencias personales, hemos recibido una
enorme
cantidad de testimonios de curación de las más diversas
enfermedades, algunas de
las cuales no habían encontrado alivio en ninguna terapia. A
fuerza de ser
sinceros, sin embargo, debemos mantener ciertas reservas en lo
relativo a las
curaciones.
No en vano fe y sugestión desempeñan un importante papel en las
curaciones
"milagrosas". Con todo, algo hay en la pirámide que
precisa de una investigación
seria hecha por profesionales de la medicina.
En último término, si no queremos asegurar rotundamente que la
pirámide
cura, podemos afirmar que al menos alivia y acelera el proceso de
curación. En
pocas palabras, la acción de la pirámide consistiría en
generar y suministrar al
cuerpo la suficiente energía y vitalidad para que éste
incremente sus defensas
contra la enfermedad de un modo tan extraordinario que consiga
dominarla incluso
en casos en que normalmente no sería posible, y lo haga mucho
antes de lo normal
en los casos benignos.
También debemos tener en cuenta el importante papel que la
tensión y la
ansiedad juegan en gran cantidad de enfermedades como la
hipertensión, el
insomnio, las enfermedades nerviosas, etc., por lo que al ser la
pirámide un
poderoso tranquilizante no podemos por menos que encontrar
lógicos los
testimonios que recibimos sobre las curaciones de estas
enfermedades.
En lo relativo al insomnio podemos atestiguar la eficacia de la
pirámide,
así como lo benéfico que resulta dormir en una de ellas. Aun
así nos parecen
exageradas las afirmaciones que hemos leído de que noventa
minutos de sueño en
una pirámide son más efectivos que el descanso normal de una
noche. Nuestra
experiencia nos indica que no se trata de dormir menos, sino de
descansar mejor;
quizá con el tiempo se consiga disminuir progresivamente el
tiempo de sueño,
pero esto es algo que por el momento no nos atrevemos a afirmar.
Antes de proseguir debemos detenernos unos instantes en la forma
de
proceder en la curación por pirámide, un tema del que se ha
hablado mucho, pero
que a nuestro entender sigue siendo poco claro y puede originar
sorpresas
desagradables.
No todo el mundo puede construirse en casa una pirámide lo
bastante grande
para dormir en ella, o al menos para permanecer dentro de la
misma. (Una
pirámide así debe tener 1,80 m de altura y ocupa prácticamente
toda una
habitación.) En este caso quedan dos soluciones: 1) colocarse
una pirámide
encima, y 2) colocársela debajo.
Recomendamos siempre el primer método. Para ponerlo en
práctica, nos
bastará disponer de una pirámide en cartón de 30 cm de altura,
fácil de
construir. En su empleo pueden darse varios supuestos. A saber:
Tratamiento de una parte reducida del cuerpo (brazo, por
ejemplo): Es
suficiente con practicar las aberturas adecuadas en dos caras
laterales opuestas
de la pirámide, y, una vez orientada ésta, introducir el brazo
descansándolo en
la base de la pirámide y situando el punto afectado bajo el
vértice de la misma.
Tratamiento de una drea extensa (estómago, por ejemplo):
En este caso el paciente deberá tumbarse con la cabeza apuntando
al norte y los
pies al Sur. La pirámide, colocada sobre un soporte (una mesita
o una bandeja
con patas pueden servir), se situará sobre la parte afectada una
vez orientada
convenientemente.
Tratamiento de alecciones generales: La pirámide se suspenderá
del techo
procurando que el paciente, sentado o tendido, quede cubierto
totalmente por la
prolongación imaginaria de la pirámide. La mayor efectividad se
logrará
orientándose el paciente de acuerdo con el eje norte-sur.
Desaconsejamos, por el momento, situar la pirámide debajo del
sillón o de
la cama, ya que, si bien nos han llegado testimonios favorables,
también tenemos
noticia de resultados desagradables, aunque no graves. Por lo
general, éstos se
limitan a dolores agudos o molestias que desaparecen al quitar la
pirámide.
También conocemos varios casos en los que dormir con una
pirámide bajo la
cama ha dado buen resultado las primeras noches, y, sin embargo,
al cabo de
unos cuantos días, las consecuencias han variado radicalmente,
registrándose una
sobreexcitación nerviosa insoportable. En un caso concreto, un
amigo que dispuso
siete pirámides de 15 cm bajo la cama (para energizar los
chakras, nos dijo),
despertó a media noche medio histérico a pesar de ser una
persona reposada y
tranquila.
Al parecer, la pirámide genera campos de energía distintos en
su interior
y encima del vértice, y si bien los interiores que parecen
prolongarse por
debajo -aunque más débiles- son siempre benéficos, en cambio
los emanados del
vértice parecen ser a veces más peligrosos.
Quienes hayan practicado la radiestesia, pueden hacer la
siguiente prueba:
se coloca una pirámide sobre una mesa, orientándola
convenientemente, y luego se
abre. Si se comprueba el movimiento del péndulo sobre la base,
se verá que gira
en determinada dirección (supongamos en el sentido de las agujas
del reloj, esto
siempre es personal); si luego cerramos la pirámide, podrá
comprobarse que sobre
su vértice el péndulo gira en sentido contrario. Si vamos
elevando el péndulo
sobre el vértice, comprobaremos que al llegar a una altura
equivalente a la de
la pirámide vuelve a cambiar la dirección del giro, y esto se
repite cada vez
que llegamos a una altura múltiplo de la de la pirámide (figura
5).
Esta simple experiencia indica que si debajo de la pirámide el
signo de la
energía es positivo, encima del vértice parece estar
estratificada en capas
alternas de signos contrarios, cada una de las cuales corresponde
a la altura de
la pirámide. Nos aventuramos a sugerir que según a qué altura
sobre el vértice
se sitúe la persona, le corresponderá una energía del mismo
signo o de signo
contrario al de la pirámide. Los efectos desagradables que
pueden producirse
serían pues debidos a la permanencia en una de estas capas de
signo contrario al
de la pirámide.
Como ilustración de los efectos contrarios de la pirámide
según su
situación, citaremos dos casos relacionados entre si por un
objetivo común: el
acuario.
Tom Garret, de Oklahoma City, colocó una pirámide de 15 cm de
altura
debajo de su acuario de peces tropicales. A los diez días los
peces empezaron a
morir (en poco tiempo perdió siete) y se formó un sedimento
castaño que tapizó
las paredes y el fondo del acuario. En vista de estos resultados,
Garret,
pasados siete días, retiró la pirámide de debajo y colocó una
de plástico de
siete centímetros en el interior, sobre las piedras del fondo. A
las pocas
horas, el agua empezó a clarear, y a los pocos días el
sedimento había
desaparecido por completo. Los peces, en especial los guppies,
adquirieron
colores más brillantes, y se volvieron más activos y mansos.
El segundo caso corresponde a las investigaciones de Bill Kerrel
y Kathy
Goggin. Éstos criaban "monos de mar" 1 en dos
acuarios, uno de control, el otro
bajo la influencia de la pirámide. Comparando los resultados
obtenidos en doce
generaciones concluyeron que el agua de la pirámide y una
pirámide colocada
sobre el tanque de prueba alargaban mucho la vida de los monos de
mar. Asimismo,
los monos de mar tratados con la pirámide se hacían dos o tres
veces mayores.
Estos dos ejemplos nos permiten llegar a otro punto importante.
Hemos
hablado antes de la enorme influencia de la fe y la sugestión en
las curaciones
no "ortodoxas", influencia que siempre es el último
refugio que tienen los
medios "serios" para negar cuanto no entra dentro de su
rígido esquema. Pues
bien, ¿dónde entra la sugestión, por no hablar de la fe, en
los peces y
camarones?
Pero sigamos con nuestro tema. Como hemos visto, no es
aconsejable usar
pirámides bajo la cama o la silla, y de hacerse -ya hemos dicho
que poseemos
testimonios que demuestran su efectividad- deben tomarse
precauciones y medir
cuidadosamente los tiempos de exposición. En este caso, ¿dónde
queda el efecto
afrodisíaco de la pirámide de que nos habla Joan Ann de Mattia
y que citamos en
el segundo capítulo?
Conocemos abundantes casos en los que el empleo de la pirámide
ha actuado
positivamente sobre el impulso sexual, pero también podríamos
citar otros en los
que la influencia ha sido nula o negativa, llegándose a producir
molestias. Dos
son los factores que, a nuestro entender, pueden dar razón de
esta disparidad.
Por un lado, la sensibilidad personal de cada usuario y, por
otro, la distancia
que medie entre éste y la pirámide. Lo que si estamos en
condiciones de afirmar
es que, usada correctamente (es decir, colocándose debajo o
dentro de la misma),
1. La artemia salina, a la que los americanos llaman "mono
de mar", es
un pequeño crustáceo parecido al camardo que vive en los lagos
salados. Los
aficionados a la cría de peces tropicales la utilizan como
alimento para los
mismos.
la pirámide produce un incremento de salud y energía a todos
los niveles. Luego,
aun sin ser específico, se producirá también un incremento del
vigor sexual.
Otro tema que citan todos los autores, aunque
contradictoriamente, es el
de la obesidad. Al parecer muchas personas pierden peso tras
permanecer algún
tiempo en la pirámide; también se da el caso inverso de
personas delgadas que
ganan peso. El factor común a todos los casos es el deseo de que
ello ocurra.
De tal contradicción aparente sólo nos cabe hacer una
deducción: la
pirámide no es una cura de la obesidad, sino un equilibrador. Si
su energía
refuerza las defensas del organismo contra la enfermedad, lógico
es creer que
ayuda a mantener la salud en todos sus aspectos, y tanto la
obesidad como la
excesiva delgadez no son en el fondo más que desequilibrios
funcionales, y como
tales susceptibles de corrección.
Otro caso de interés mencionado por Schul y Pettit en su último
libro, es
el efecto de la pirámide sobre los drogadictos.
"No son pocos los jóvenes que nos han visitado, telefoneado
y escrito -
dicen Schul y Pettit- comunicándonos que después que empezaron
a pasar algún
tiempo dentro de la pirámide perdieron su interés por las
drogas. "Yo no las
abandoné, fueron ellas las que me abandonaron", es una
declaración típica y
parece indicar que el cambio se produce sin necesidad de
forzarlo. Es clara la
existencia de un sentimiento inconsciente de dejar la droga, pero
la mayoría de
los jóvenes con quien hablamos afirman que no tenían intención
de abandonar sus
clímax químicos por la permanencia en la pirámide. Ésta era
apenas un
complemento."
Un estudiante de Galveston, Texas, de diecisiete años, escribe:
"Intenté varias veces el LSD pero tenía interrupciones en
mis sueños y no
me gustaba. Lo abandoné y me dediqué más seriamente a la
marihuana por más de un
año. Leí su libro El poder secreto de tas pirámides y resolví
construir una. La
coloqué en mi cuarto y pasé a dormir allí, pero luego el
efecto empezaba a
desaparecer. Comprobé entonces que no conseguía alcanzar la
cima de mis sueños,
pero descubrí que no lo necesitaba. Parecía sentirme mejor
así, casi en la cima,
dentro de la pirámide. Y ahora tengo dinero para otras
cosas."
Por último hay un extremo que consideramos muy importante. Stark
dice en
su libro que tiene un problema sanguíneo que le obliga a
someterse a análisis
periódicos. Durante una temporada en que no se hallaba en
tratamiento, sufrió un
cambio radical en su imagen sanguínea que su hematólogo se vio
incapaz de
explicar.
Justo antes del análisis había estado un largo período bajo la
pirámide.
Shul y Pettit también decidieron realizar pruebas de tipo
médico con la
pirámide. Para ello construyeron una pirámide de cinco metros
de altura frente a
la casa de Pettit, donde llevaron a cabo pruebas con una cámara
Kirlian, con el
resultado positivo de un gran incremento del aura después de la
permanencia en
la pirámide. Las prueb'as se realizaron con cuatro personas: dos
hombres, Schul
y Pettit, y dos mujeres, Brenda Scott y Lowanda Cady, asistentes
del doctor
Riordan que dirigió el experimento. Los sujetos eran sometidos a
controles de
temperatura y análisis de sangre antes y después de permanecer
quince minutos en
la pirámide. Los resultados, que no reproducimos aquí por ser
muy extensos,
fueron desconcertantes. Si bien en todos los casos se registraron
notables
diferencias, éstas fueron distintas para cada persona y
contradictorias entre
sí. Ello hace que no pueda extraerse ninguna conclusión
válida. Sin embargo, el
mero hecho de haber comprobado la existencia de tales variaciones
reviste, a
nuestro entender, una extraordinaria importancia: algo pasa
aunque no podamos
precisar de qué se trata. Desde aquí sugerimos a los médicos
que se interesen
por estos hechos y que, con más tiempo de permanencia en la
pirámide, series de
experimentos grandes, y controles rigurosos, intenten
desentrañar el misterio.
Desearíamos ardientemente que nuestra sugerencia encontrase
acogida y algún día
los resultados fueran hechos públicos.
Y para concluir este capítulo sólo nos resta un último
consejo: quienes
deseen comprobar los efectos curativos de la pirámide, que lo
hagan con toda
confianza si siguen las instrucciones que hemos dado, pero sobre
todo no olviden
que la pirámide es compatible con todos los demás tratamientos,
de manera que no
por ello dejen de acudir al médico -que es el único autorizado
para medicarles-
y, eso sí, ayúdenlo con la pirámide y diviértanse luego
cuando él no sepa a qué
atribuir la rapidez de su curación o incluso una curación
inesperada.
El agua
Realizando las experiencias de momificación se nos ocurrió la
perogrullada
de que en ellas existían siempre dos constantes: la evaporación
del agua y la no
putrefacción de los alimentos.
La conclusión lógica era que si podíamos separar estos dos
factores quizá
lograríamos averiguar algo más sobre los mecanismos de acción
de la pirámide. La
putrefacción es imposible separarla del agua incluso
investigando sobre cultivos
de gérmenes, ya que es bien sabido que toda la materia viva
contiene un elevado
porcentaje de agua. Sólo nos quedaba una solución: estudiar el
efecto de la
pirámide sobre el agua.
Ante todo debemos aclarar que ya conocíamos las maravillas que
se cuentan
del agua tratada en la pirámide, de las que hablaremos más
adelante, pero lo que
ahora tratábamos de averiguar era algo muy distinto: se trataba
de saber qué le
ocurría al agua en sí desde el punto de vista de sus
propiedades químicas y
físicas.
Nuestro experimento consistió en realizar un test sobre la
evaporación del
agua. No por esperados los resultados fueron menos sorprendentes:
el agua se
evapora mucho más rápidamente bajo la pirámide que bajo un
cubo o al aire libre.
Esta experiencia la repetimos multitud de veces y siempre
ocurrió lo mismo.
En una ocasión debimos ausentarnos por unos días y dejamos
tranquilamente
sobre la mesa los recipientes con el agua sobrante de una de
estas experiencias.
A nuestro regreso, comprobamos con estupor que uno de los
recipientes estaba
completamente seco mientras que los otros dos todavía contenían
agua. Se trataba
de pequeños recipientes (cápsulas de Petri) con poca cantidad
de agua, y
supusimos que el que estaba seco sería seguramente el sobrante
de la experiencia
con la pirámide, ya que éste era el que había quedado con
menos agua; pero aun
así esto no justificaba la diferencia.
Para proceder a la ratificación de nuestra hipótesis, colocamos
en la
pirámide un recipiente con agua durante quince días y luego
dejamos sobre la
mesa, sin ninguna protección, dos cubetas con la misma cantidad
de agua, una con
agua de la pirámide y la otra con agua del grifo. El resultado
fue comprobar que
el agua tratada seguía evaporándose más rápidamente que el
agua común, aun
después de retirada la pirámide. En la serie de pruebas que
realizamos a
continuación pudimos comprobar que, a pesar de las pequeñas
diferencias que
observamos en todas las experiencias con pirámides, el agua
tratada siempre se
evapora aproximadamente un 10 por 100 más que la no tratada.
¿Qué había cambiado en el agua para producir tal diferencia?
Mandamos
realizar análisis de las dos muestras de agua pero no revelaron
la más mínima
diferencia de composición química. Ése no era el camino.
Si la composición química no sufre alteración, entonces deben
ser las
constantes físicas las que son alteradas por la pirámide. En
este caso, tiene
que ser forzosamente la tensión superficial la que debe haber
disminuido.
Esto es fácil de comprobar de una manera casera observando la
caída de
pequeñas gotas desde muy poca altura sobre la superficie
inmóvil del agua. Para
ello basta un vaso de agua y un cuentagotas fino, de modo que
procedimos a
realizar la prueba que nos pareció positiva, ya que las gotitas
del agua tratada
parecían disolverse antes que las del agua normal; pero como que
esta diferencia
era pequeña y no disponíamos de aparatos adecuados para
efectuar las mediciones
con seguridad, nos dispusimos antes de seguir adelante a estudiar
teóricamente
qué es y cómo se conduce el agua, para comprobar luego si
varía algo y en este
caso intentar medir las variaciones.
Y aquí sí que nos vimos metidos en un tema cuya complejidad
jamás
hubiéramos imaginado.
Porque el agua, que siempre se nos ha presentado como prototipo
del fluido
perfecto, hasta el extremo de haberse utilizado como modelo para
establecer la
mayoría de las constantes físicas, lo es todo menos un líquido
constante y
perfecto.
Para empezar, diremos que el agua no es un compuesto único
químicamente,
ya que si la sometemos a sucesivas destilaciones hasta dejarla
"químicamente
pura", obtenemos una mezcla de por lo menos dieciocho
cuerpos compuestos, ya que
existen tres hidrógenos isotópicos (hidrógeno, deuterio y
tritio) y tres
oxígenos (16, 17 y 18), cuyas combinaciones, el agua cc"
mún (H20), el agua
pesada (D20) y el agua superpesada (T20), son habituales en los
laboratorios
especializados, y el agua semipesada (DHO), más difícil de
aislar, pero también
suficientemente conocida.
Por último debemos citar que el profesor Deryagin, de la
Universidad de
Moscú, ha logrado aislar otra agua que, a pesar de su fórmula
química igual a la
del agua común, tiene una densidad un 40 por 100 superior,
hierve por encima de
1os 200 grados C, no se evapora y no se hiela, a pesar de que a
los 500 bajo
cero se convierte en ligeramente vítrea. Su vapor puede ser
calentado hasta los
8000 C sin que al enfriarse se convierta en agua ordinaria.
El peso molecular del agua del profesor Deryagin es de 72,
mientras que el
del agua común es de 18, lo que indica que para dar origen a una
molécula de la
misma deben unirse íntimamente cuatro moléculas de agua
ordinaria, cosa que si
bien es posible a temperatura ordinaria, es inconcebible a 800 C,
y va contra
todas las leyes conocidas.
Citamos todo esto para demostrar la complejidad que representa el
estudio
del agua, a pesar de la simplicidad que a primera vista parece
indicar su
análisis químico.
Cuando nos hallamos en presencia de agua pura (la mezcla de las
distintas
aguas que la destilación nos ofrece), las complicaciones para su
estudio siguen
multiplicándose. Todas las constantes físicas son anormales, a
pesar de que,
como decíamos antes, muchas de ellas han sido tomadas como
unidades. Veamos
algunos ejemplos:
La temperatura de ebullición del agua sirve para señalar en
nuestros
termómetros el grado 100. Pues bien, si tomamos agua destilada y
mediante
ebullición prolongada a baja presión eliminamos todo el aire
disuelto, y luego
intentamos que vuelva a hervir, veremos que podemos llegar a los
180( C sin
conseguirlo; pero cuidado, ¡la menor partícula de polvo que
caiga en el agua
durante el intento puede causar una terrorífica explosión! Pero
sigamos. Todos
los tratados nos dicen que el hielo es más ligero que el agua;
pues bien, en
realidad existen seis formas alotrópicas de hielo, una sola de
las cuales es la
que nos describen los libros de texto. Las otras cinco son más
pesadas que el
agua...
Sabemos también que a.C. el agua se convierte en hielo, pero lo
que ya no
se nos dice normalmente es que, siguiendo las leyes de la física
molecular, el
agua debería solidificarse a menos de 800 C bajo cero, y que,
para soslayar esta
dificultad, los científicos han tenido que llegar a la
conclusión de que en el
agua las moléculas no están libres, sino enlazadas entre sí,
formando lo que se
ha dado en llamar "poliagua", o sea agua polimerizada,
en la cual la fuerza de
unión entre las distintas moléculas, a pesar de ser veinte
veces menor que la
que une los átomos de las mismas, es suficiente para que dichas
moléculas se
hagan (pegajosas", se unan fácilmente entre sí y cueste
separarlas. Esto
explicaría la mayor cantidad de calor necesario para licuar el
hielo, que lo
hace de este modo a o0 C en lugar de los 800 C bajo cero en que
debería
hacerlo.
Otra curiosidad es que siendo el agua un pésimo electrolito,
paradójica-
mente disuelve e ioniza a una enormidad de substancias, y gran
número de las que
no se disuelven pasan al estado coloidal, de tal modo que el
agua, cuyo valor
nutritivo es nulo, se convierte por este hecho en el
constituyente principal de
todos los seres vivos, y por decirlo así, en el alimento más
indispensable, ya
que se muere diez veces antes de sed que de hambre.
Pero no toda el agua que existe en los seres vivos se halla en un
solo
estado. Actúa como disolvente, pero también ligada a los
coloides celulares en
un estado muy especial.
Si bajamos la temperatura de un trozo de carne a 20 C e incluso a
600 C
bajo cero, no toda el agua se transforma en hielo. Este fenómeno
no se trata de
una vulgar sobrefusión o de un descenso crioscópico debido a
las sales que lleva
disueltas, ya que para ello se precisaría una concentración
salina muy superior
a la que puede existir en los tejidos animales o vegetales. Por
otra parte, si
analizamos la curva de termolisis de diversas carnes, veremos que
siempre se
produce un punto de inflexión alrededor de los 620 C.
Todo ello nos demuestra la existencia de dos clases de agua en
los tejidos
vivos, una de ellas más fuertemente retenida que la otra y que
no se separa ni
durante la cocción ni la congelación Esta clase especial de
agua, a la que se
llama agua físico lógica, es muy probable que forme complejos,
o complejos de
complejos moleculares con los constituyentes de las células.
Y éste es el punto clave de toda la cuestión! Esta capacidad
del
agua para polimerizarse, para formar uniones moleculares
inestables, es la base
de la vida. Podríamos decir con Duval que siendo líquida, es un
líquido tan
especial que todavía recuerda la forma cristalina del hielo del
que proviene;
que en realidad sigue siendo un intermedio entre los estados
sólido y líquido, y
que posee una estructura semicristalina extraordinariamente
inestable que la
hace sensible a influencias externas mínimas.
Ya en 1962 decía el profesor Piccardi: "Quizás incluso
sean el agua
y el sistema acuoso lo que permite a los organismos vivos
reaccionar ante las
fuerzas externas, porque la existencia de una estructura tan
delicada y sensible
permite suponer que, con medios apropiados, podría modificarse
su misma
estructura de infinitas maneras, y de esta forma podemos afirmar
que el agua es
sensible a influencias extremadamente delicadas y capaz de
adaptarse a las más
diversas circunstancias como ningún otro líquido puede
hacerlo".
Resumiendo, podríamos decir que el agua, además de ser el
elemento
principal para la vida, es el más simple y eficaz catalizador
que existe. En
nuestra opinión, el agua, gracias a cambios estructurales, es
capaz de acumular
en sí misma la más mínima variación energética que se
produzca en su entorno
para cederla a su vez, también en otro de sus cambios. Y no
olvidemos que la
temperatura crítica de estabilización del agua es de 35 a 400
C. ¡Que
casualmente es la temperatura media del cuerpo!
Y no es casualmente que hemos citado textualmente las palabras
del
profesor Piccardi para sentar estas conclusiones, sino porque
creemos que por
distintos caminos hemos llegado al mismo punto, no sólo
teóricamente sino
también en la práctica. Vamos a explicarnos.
El agua deja depósitos calcáreos en las calderas y utensilios
que la
contienen, y estos sedimentos llegan a afectar seriamente el
funcionamiento de
los mismos, por lo que se hace necesario proceder periódicamente
a su
eliminación. Para ello existen diversos métodos, pero el más
eficaz consiste en
añadir a las calderas un agua especialmente tratada o activada.
Volvamos a las palabras de Piccardi para describir este método:
(Una
redoma de cristal conteniendo una gota de mer
curio y llena de neón a baja presión, se revuelve lentamente en
el agua. Al
agitar la redoma, el mercurio roza contra el cristal; la capa
eléctrica entre el
mercurio y el cristal se rompe produciendo una descarga
luminiscente de color
rojo a través del neón. El agua que está en contacto con el
cristal queda
activada".
Esta agua activada no sólo deja de producir depósitos
calcáreos, sino que
además disuelve las incrustaciones ya existentes que se
desprenden en forma de
fango.
Como puede verse ya tenemos otra agua "milagrosa".
Pero, ¿son en realidad
dos aguas distintas la activada por el método de Piccardi y la
de la pirámide?
Nuestra respuesta provisional (todavía no hemos podido disponer
de agua activada
para realizar pruebas con ella) es que se trata de la misma clase
de agua.
Nuestras experiencias con agua de la pirámide nos han demostrado
que haciéndola
hervir en un recipiente en el que había incrustaciones de cal,
éstas
desaparecían. Para tener una seguridad total sería conveniente
realizar la
prueba en una caldera industrial, así como disponer de agua
activada para
comprobar si, al igual que el agua de la pirámide, es capaz de
producir efectos
sobre las plantas y seres vivos en general.
Posteriormente tuvimos conocimiento de los trabajos de Schul y
Pettit y
nos vimos gratamente sorprendidos al comprobar que sus
apreciaciones sobre las
propiedades físicas del agua eran semejantes a las nuestras. Aun
así, y a pesar
de referirse también a los trabajos de Piccardi, estos
investigadores presentan
conclusiones distintas a las nuestras. Influidos tal vez por los
resultados de
los análisis de sangre que hemos mencionado en el capítulo
anterior, y al
detectar en los análisis químicos del agua leves diferencias en
el contenido de
cobre y zinc, Schul y Pettit sugieren que la pirámide es capaz
de disminuir el
contenido de estos metales en el agua y a partir de ello se
lanzan a una serie
de disquisiciones sobre la alquimia de los seres vivos. Debemos
disculpar tal
error, casi inevitable cuando los no profesionales trabajamos en
una recolección
de muestras en la que trazas infinitesimales de algún elemento
pueden quedar en
un frasco que suponemos perfectamente limpio.
También Stark hace analizar el agua, pero sus resultados revelan
un gran
aumento de nitritos en el agua tratada, de tal modo que un agua
milagrosa y de
cualidades terapéuticas resulta ser químicamente un agua no
potable,
radicalmente impropia para el consumo. Francamente, pediríamos a
Stark un
poco más de cuidado y que limpiase los frascos aunque sólo
fuera alguna que otra
vez...
Otra cosa que nos interesó grandemente en la obra de Schul
y Pettit, es su cita de un artículo del doctor E. H. Frei, jefe
del
departamento de electrónica del Instituto Weizmann, apare
- cido en el "Bulletin of the Atomiic Scientist" de
octubre de 1972, titulado
Aplicaciones médicas del magnetismo y que reproducimos por su
interés:
(Labes sugirió que los campos magnéticos pueden influir en los
procesos vitales a través de los cristales líquidos, que son
fases intermedias
entre los estados líquido y sólido, y que se hallan en muchos
compuestos
orgánicos. Existe en ellos apreciable orientación en algunas
direcciones, pero
también libertad de movimientos. Es bien conocido que muchos
cristales líquidos
se orientan en campos de 1.000 gauss, y Svedverg ha demostrado
que tales
sistemas orientados pueden tener señalada importancia en la
difusión de las
tasas de las reacciones químicas en los campos magnéticos.
Existen en los
cuerpos vivos cristales líquidos y materias que se aproximan a
los mismos, a
través de los cuales la tasa de los procesos vitales puede ser
influida."
Este artículo, que nosotros desconocíamos, corrobora cuanto
habíamos
deducido anteriormente. Asimismo, la afirmación de la acción
que el magnetismo
ejerce en dichas estructuras inestables es un dato más a tener
en cuenta en la
acción de la pirámide sobre el agua y los seres vivos.
Pasando al terreno práctico -que es el que interesa- debemos
puntualizar cuándo debe considerarse que el agua está
suficientemente tratada en
la pirámide para poder trabajar con ella, y las experiencias y
usos que con la
misma podemos realizar.
Ante todo, consideramos ridículas las afirmaciones de King de
que
bastan quince minutos para tratar un cuarto de litro de agua. Si,
como se
desprende de su obra, King posee facultades paranormales, no
dudamos que él
pueda hacerlo, pero no es éste el caso más generalizado. Los
demás
investigadores dan tiempos muy variados. Por nuestra parte,
consideramos que lo
ideal es de una semana a quince días, según las condiciones
ambientales, ya que
tanto la luz, el calor, la ionización del aire, y muchos otros
factores influyen
en todos los procesos en que interviene la pirámide, cosa que no
nos cansaremos
de repetir, y ello hace que debamos siempre pecar por un exceso
de precaución
antes que por precipitación.
También debe tenerse en cuenta que el volumen del agua a
tratar no debe sobrepasar el 5 por 100 del de la pirámide;_así,
por ejemplo, en
una piramide de 25 cm de altura puede tratarse perfectamente
medio litro de agua.
Por todo cuanto hemos dicho podemos comprender que el agua
tratada se
halla en un estado inestable y, por tanto, transitorio. Interesa,
pues, conocer
la duración que tendrán sus nuevas cualidades. En este sentido,
tras
innumerables pruebas, hemos llegado a la conclusión de que las
diferencias son
enormes, y oscilan desde un día a un par de semanas.
Todos los autores indican que el mejor método para saber si el
agua está
tratada, así como para delimitar el campo energético de la
pirámide, es la
radiestesia: colocando un péndulo, o simplemente una aguja de
coser pendiente de
un hilo, sobre el agua o la pirámide, sus movimientos indicarán
la existencia y
cantidad de energía.
A pesar de que conocemos y practicamos la radiestesia, hemos de
reconocer
sus inconvenientes, el mayor de los cuales es que no todo el
mundo posee la
sensibilidad suficiente para practicarla, e incluso en este caso
hay que
desarrollarla con práctica constante. Además, si bien casi todo
el mundo puede,
con una cierta práctica, detectar si existe energía, el
valorarla
cuantitativamente y saber si el agua está suficientemente
cargada no está al
alcance de principiantes, y son muchas las veces que nosotros
mismos no estamos
seguros de la valoración obtenida.
Por estas razones creemos que lo mejor es no confiarse, tratar el
agu~~9r
lo menos una semana y en vez de guardarla en el refrigerador,
como recomiendan
la mayoría de los autores, conservarla en la misma pirámide.
Nosotros acostumbramos a tratar un bidón de plástico con diez
litros de
agua en una pirámide de 75 cm de altura, del cual, y tras una
semana de
tratamiento, sacamos el agua que precisamos, reponiéndola a
continuación, para
ir tomando cada día la necesaria para nuestras experiencias.
Este sistema es muy
práctico ya que, por lo general, casi nunca se necesita más de
un litro diario y
siempre se dispone de una reserva con la seguridad de que estará
suficientemente
tratada.
Y pasemos a lo que realmente interesa. ¿Para qué sirve el agua
tratada? De
cuanto llevamos dicho se desprende que el agua es capaz de
acumular en si misma
la energía de la pirámide; de aquí a deducir que puede usarse
para substituir a
la misma sólo hay un paso. Esta deducción es completamente
cierta.
La más simple experiencia que puede efectuarse con el agua
tratada es la
de coger un trozo de carne algo deteriorada y dividirlo en dos
mitades,
sumergiendo uno de ellos en agua tratada y el otro en agua de
grifo. Al cabo de
un par de días, comprobaremos que en la primera ha desaparecido
el mal olor, la
carne ha dejado de descomponerse y el agua se conserva limpia; en
cambio la
carne sumergida en agua de grifo sigue descomponiéndose y el
agua queda
completamente turbia; del olor más vale no hablar. En tan sólo
una semana que
prosigamos la prueba, veremos que la diferencia es tan grande que
parece
imposible.
En todas las experiencias que hemos relatado con plantas, puede
comprobarse que los efectos son los mismos si substituimos la
pirámide por el
agua tratada, con la ventaja que esto nos evita la construcción
de pirámides
transparentes de gran tamaño con el consiguiente ahorro de
espacio y materiales.
Las plantas que han germinado y empezado su desarrollo bajo
pirámide, crecerán más deprisa que las normales si, al
sacarlas de la misma, son
regadas con agua tratada. Podemos garantizar que crecen mejor,
más lozanas y que
incluso florecen antes de lo normal.
También las flores cortadas se conservan más días que con agua
del
grifo sin necesidad de añadir ninguna substancia adicional, y lo
curioso es que
algunas veces los pétalos no caen al agostarse las flores. Todos
sabemos que
cuando cambiamos el agua de un florero al cabo de unos días de
tener un ramo en
el mismo, el olor es desagradable; pues bien, usando agua tratada
esto no
ocurre, ya que el agua no llega a corromperse y por lo tanto
carece de olor.
Y para terminar con las plantas, diremos que con el agua tratada
no
hemos registrado ningún caso en que plantas débiles o delicadas
resultasen
perjudicadas, como ocurre algunas veces con la pirámide.
También sobre las personas el agua tratada sigue ejerciendo' los
mismos efectos que la pirámide y su uso es más sencillo y
cómodo. Además pueden
realizarse aplicaciones extras, como por ejemplo beberse un vaso
por la mañana
en ayunas, lo que además de regularizar las funciones digestivas
produce un
notable incremento de energía durante el día.
Bebiéndola regularmente en substitución del agua normal, tanto
en
las comidas como en cualquier momento en que se tenga sed, parece
revitalizar el
organismo de tal modo que no tan sólo mejora la salud, sino que
incluso parece
rejuvenecer e incrementar el vigor, incluso el sexual, en
personas cuya edad
hace que ya declinen en estos menesteres. No deben esperarse
milagros, pero sí
una clara mejora en todos los aspectos. Incluso conocemos el caso
de una persona
cuyo cabello encanecía rápidamente y con el uso externo e
interno del agua
tratada no dejó de encanecer sino que incluso de perder el pelo.
El agua tratada
puede usarse como loción facial; en este caso, parece que se
absorbe por la piel
más rápidamente que el agua normal, y antes de un mes de
lavarse regularmente la
cara con esta agua los resultados son claramente visibles, pues
la piel parece
rejuvenecer, y desaparecen arrugas, manchas e impurezas.
Para las heridas es un magnifico desinfectante y activador de la
regeneración de los tejidos. Si dejamos la parte lesionada
durante media hora en
agua tratada, o la envolvemos en un algodón impregnado de la
misma, su
apariencia es mucho más sana y la curación es limpia y más
rápida de lo normal.
También en irritaciones de los ojos y en ulceraciones de la boca
sus
efectos son espectaculares, pues el dolor queda aliviado casi
instantáneamente.
Lo curioso en el caso de las heridas, es que parece que el agua
tratada
actúa de dos formas distintas. En la primera, el dolor
desaparece con rapidez,
la carne dislacerada empieza a crecer y la curación es limpia y
requiere menos
tiempo del normal.
En el segundo caso que hemos observado principalmente en heridas
cuyo
tratamiento con el agua se inicia varios días después de
haberse producido el
dolor aumenta rápidamente en los primeros momentos notándose un
fuerte latir en
la misma, pero al cabo de unas horas, o a veces al día
siguiente, el dolor y
los latidos desaparecen y el curso de curación se hace similar
al del primer
caso.
Para finalizar relataremos un ejemplo típico de esta segunda
forma de
actuar del agua tratada en un caso que le ocurrió a Román Cano
al principio de
nuestras experiencias y del que no conocemos ningún otro
similar.
Trabajando en casa se pilló el dedo medio de la mano izquierda
doblando-
selo violentamente. Un mes después, si bien no le causaba
molestias, no podía
doblarlo, y si lo intentaba ayudándose con la otra mano, el
dolor era muy
intenso. Llegado a este punto y empezadas las experiencias con el
agua tratada
sobre las plantas, decidió probar con su dedo dejándolo media
hora dentro del
agua tratada. En un principio el dedo empezó a dolerle con
intensidad, se le
hinchó de nuevo y apareció un hematoma en la articulación de
las falanges, pero
al día siguiente todos estos síntomas empezaron a remitir y,
aun doliéndole,
podía doblar el dedo. A los tres días de tratamiento, parecía
que nunca le
hubiera sucedido nada y su dedo sigue siendo totalmente normal.
El aluminio y los metales
En el capítulo 4 hemos relatado las experiencias de Schul y
Pettit con
plantas de girasol y el curioso movimiento giratorio de éstas.
Pues bien, estas
experiencias tuvieron un interesante epílogo que vamos a relatar
a continuación.
Estos investigadores, buscando cuál podía ser el origen de la
energía que
actuaba en la pirámide, llegaron a la conclusión de que quizás
estuviera
relacionada con los rayos cósmicos. Es sabido que el origen de
esta radiación es
desconocido, pero proviene de algún lugar fuera del sistema
solar. También se
supone que la variación de su intensidad en las diversas
latitudes es debida a
su desviación por el campo magnético de la Tierra, y que la
atracción
gravitatoria hace que los rayos cósmicos sean arrastrados por la
Tierra en su
movimiento de rotación, con el resultado de que el flujo de
energía proviene
básicamente del oeste.
Para comprobar su hipótesis, Schul y Pettit colocaron una
pantalla de
aluminio en el interior de la pirámide, al oeste de la planta de
girasol. Ésta
primero vaciló en sus giros, que desaparecieron por completo
poco después.
Cada vez que repetían la operación ocurría lo mismo y dejando
colocada la
pantalla, las plantas permanecían inmóviles hasta que en su
crecimiento la
sobrepasaban en altura. A partir de este momento, mientras su
parte inferior
(inhibida por la pantalla) permanecía inmóvil, la parte
superior (libre de la
misma) reemprendía los movimientos giratorios.
Era el aluminio capaz de bloquear la energía de la pirámide por
su sola
presencia como pantalla? ¿Existía en el aluminio ¿alguna
cualidad especial?
Para salir de dudas hicieron germinar unas semillas de girasol en
un
platillo con una lámina de aluminio y otras en platillos
semejantes pero sin el
aluminio. El resultado fue que a los cuatro días las simientes
colocadas sobre
aluminio no habían germinado, mientras que las semillas testigo
lo habían hecho
a los dos días. No cabía la menor duda de que la curiosa
propiedad inhibidora
del aluminio no era debida a su mera presencia física como
pantalla, sino que
era inherente al metal.
Pero la sorpresa de los investigadores fue mayor cuando
observaron que a
los quince días de inmovilidad las plantas que conservaban la
pantalla de
aluminio dentro de la pirámide volvían a reiniciar su danza, no
tan sólo en su
parte superior, sino en su totalidad: la pantalla de aluminio ya
no impedía la
acción de la pirámide. Pero si se dejaba este aluminio durante
algún tiempo
fuera de la pirámide, volvía a recuperar sus cualidades
inhibidoras.
El aluminio es un metal que posee propiedades muy curiosas.
Nosotros
hemos realizado algunas experiencias para comprobarlo, y si bien
no hemos
conseguido reproducir la danza de los girasoles, en cambio hemos
podido
comprobar que el aluminio sin tratar retrasa la germinación de
las semillas,
mientras que después de tratado durante quince días en la
pirámide la acelera, y
lo mismo sucede con el crecimiento de las plantas.
Independientemente de su tratamiento en la pirámide, existe otro
hecho muy
significativo. En efecto, una práctica muy usual de las amas de
casa consiste en
envolver los alimentos en papel de aluminio para su mejor y más
duradera
conservación, pero a nadie se le ocurre preguntarse por qué.
Podemos garantizar
que esto no ocurre solamente porque el aluminio impide la
desecación, ya que si
usamos otro material impermeable -plástico por ejemplo- los
alimentos no se
desecan, pero se descomponen. La causa de este fenómeno debe
residir en la
capacidad del aluminio de absorber alguna energía similar a la
de la pirámide (o
la misma) que es indispensable para la acción de los enzimas y
bacterias que
actúan sobre los alimentos.
Pero esta acción sobre los enzimas es de signo contrario al de
la
pirámide, ya que si esta última activa los enzimas añadiendo
energía, en cambio
el aluminio los paraliza restando esta energía. Con ello queda
explicado su
proceder en la pirámide, su acción inhibidora sobre el
crecimiento y germinación
de semillas, y sus propiedades conservadoras de los alimentos. Y
también es
forzoso suponer que, situado dentro de la pirámide, esta
absorción energética se
produce hasta una sobresaturación que luego le permite
desprenderse paulatina-
mente de la misma convirtiéndose en un sucedáneo de la
pirámide.
Creemos que, en realidad, todos los metales poseen esta
propiedad, aunque
en distinto grado y con diversas peculiaridades. Cualquier metal
que se
introduzca en la pirámide, aunque sólo sea para tapar un
recipiente, es
suficiente para perturbar su perfecto funcionamiento.
En otra de sus experiencias, Schul y Pettit colocaron una
pequeña lámina
de oro al lado de una plantita de girasol, y ésta siguió
imperturbable en sus
movimientos. Pero si hacían lo mismo con la lámina de oro
previamente tratada en
otra pirámide, la planta se extendía casi horizontalmente para
abrazarla. Esto
nos indica que también el oro es capaz de cargarse de energía,
pero que su
acción sobre la planta es distinta de la del aluminio.
También sabemos que si sometemos una placa de aluminio anodizado
a una
carga de 50.000 a 100.000 voltios en una bobina de Tesla o un
generador
electrostático, queda cargada como si hubiera permanecido largo
tiempo en la
pirámide. Si la misma experiencia la realizamos con una lámina
de cobre, también
queda cargada, pero pierde rapidisimamente sus propiedades y lo
mismo ocurre con
otros metales.
En el capítulo 2 hemos hablado del generador piramidal de
Flanagan, que
consiste en una matriz de quince a veinticinco pirámides de
aluminio de 2,5 cm
de altura unidas por sus bases en grupos de tres o cinco, y
colocadas sobre un
soporte de madera o material dieléctrico. Pues bien, si
colocamos una lámina o
plancha metálica encima del mismo, ésta queda cargada y puede
usarse para fines
curativos. Poseemos testimonios de que, en Estados Unidos, varios
quiroprácticos
usan una placa así cargada para elevar el ritmo biológico de
sus enfermos,
colocándola simplemente en contacto con la parte afectada
durante algún tiempo,
con lo cual se acelera en mucho la curación en procesos de tipo
reumático,
luxaciones, tratamientos posoperatorios e incluso se obtiene
alivio en casos de
artrosis.
También creemos que es conocido por todos el uso de pulseras
"magnéticas)
para curar o al menos aliviar dolores reumáticos y energizar a
quienes las usan,
pulseras que, a pesar de la hilaridad que suscitan en los
médicos, dan en muchos
casos buenos resultados. Este hecho ha degenerado en el uso de
pulseras o
colgantes para atraer la buena suerte y liberarse de la
desgracia, lo que ya es
más discutible.
Otra aplicación menos conocida, pero que nosotros mismos hemos
visto
utilizar alguna vez, es el uso de alambres de cobre enrollados en
espiral sobre
el tronco de un árbol débil o enfermo para salvarlo. Este
sistema no sólo
funciona sino que además tanto el número de espiras como la
dirección en
que se enrollan tiene su importancia.
Todo esto lo mencionamos para demostrar que los metales poseen en
cierto
grado la capacidad de almacenar ciertas energías lo mismo que el
aluminio, o al
menos de conducirlas o seleccionarías, y, por lo tanto, quizá
no sea una
tontería el uso de ciertos metales "sintonizados" con
la persona. También
observamos que la atribución astrológica de determinados
metales a determinados
tipos de personas tiene una base mucho más sólida de lo que
acostumbramos a
creer.
Volviendo al aluminio, debemos indicar que su acción bloqueadora
de la
energía de la pirámide sólo se ejerce sobre la materia
orgánica; en cambio, no
parece ejercer ninguna acción en la evaporación del agua. En El
poder mágico de
las pirámides de Toth y Nielsen, el doctor Boris Vern, de la
Mankind Research
Unlimited, relata sus experiencias sobre evaporación de agua
bajo pirámide. Las
pruebas se realizaron en pirámides de plástico con bases de
papel secante, de
hoja de aluminio y abiertas por la base para permitir la libre
circulación de
aire. Los mejores resultados se obtuvieron en las pirámides con
la base de
aluminio.
A pesar de que mucho antes ya habíamos realizado pruebas de este
tipo como
relatamos en el capítulo anterior- el hecho de que el doctor
Vern usara el
aluminio como base, y que en contra de lo que era lógico esperar
fuese el
sistema más eficaz, nos impulsó a verificar sus experiencias, y
efectivamente
pudimos comprobar que la base de aluminio no inhibía la acción
deshidratadora de
la pirámide. Al mismo tiempo, este hecho nos proporcionaba la
confirmación de
que en la pirámide no actúa una única modalidad de energía.
Para terminar con esta experiencia del doctor Boris Vern, hemos
de aclarar
que la prueba que propugna con las bases selladas con pegamento
fue para
nosotros un completo fracaso, ya que la evaporación fue nula,
tanto en el cubo
como en la pirámide. Si el agua no puede salir, se queda. Veamos
ahora cómo
debemos tratar el aluminio y para qué usos nos resulta más
eficaz.
Para cargar el aluminio debe colocarse en la pirámide con su
longitud
mayor orientada en el eje norte-sur, tanto si se trata de rollos
de hojas o de
placas, y durante un mínimo de quince días, con lo que queda
listo para su
empleo.
Los usos a que puede destinarse son los mismos que la pirámide o
el agua
tratada: conservación de alimentos, momificación, tratamiento
de semillas y
plantas, y alivio de enfermedades.
Para la conservación de alimentos, lo mejor es usar hoja delgada
para
envolver de la que se vende en rollos. No sólo es más eficaz,
sino que, además,
al cocer los alimentos les proporciona mejor sabor y se ahorra
una tercera parte
del tiempo de cocción.
Nosotros acostumbramos a tratar en la pirámide platos de
aluminio que
luego usamos para colocar sobre los mismos botellas de vino o
licor, que
mejoran notablemente como en su tratamiento con la pirámide,
pero debe tenerse
la precaución de renovarlos semanalmente por otros recientemente
tratados, pues
como ya hemos dicho, el aluminio se descarga lentamente de la
energía acumulada.
El tratamiento de los platos tiene la misma duración que el de
las placas, o sea
de quince días a un mes aproximadamente.
La ventaja de los platos es que pueden ponerse en pilas de media
docena en
la pirámide, cogiendo para su uso siempre el de encima, y
colocando el
descargado debajo. De este modo, siempre tendremos una provisión
de los mismos
suficientemente tratados, y mientras que las hojas deben
desecharse una vez
usadas dada su extraordinaria fragilidad, el uso de los platos a
la larga
representa una notable economía.
El tratamiento de plantas o semillas puede hacerse de las dos
maneras.
Envolviendo el recipiente o maceta en que se cultivan con papel
de aluminio, o,
como preferimos nosotros, colocando un plato de aluminio tratado
debajo de los
mismos.
El tratamiento de dolores de 7cabeza, estados de debilidad y
agotamiento,
reumatismo, etc., tendrá similar eficacia al de la pirámide,
siempre que sea
posible situar la parte dolorida o enferma encima de la placa o
envuelta en hoja
de aluminio.
Como es natural, en los tratamientos a base de energía
piramidal, cada
cual puede utilizar el medio (pirámide, agua o aluminio) que le
sea más cómodo o
le parezca más eficiente. Nosotros damos siempre prioridad a la
pirámide, pero
para energizarnos, para transtornos digestivos, heridas,
irritaciones de la boca
u ojos, etc., preferimos el agua, y el aluminio lo utilizamos
Siempre que su uso no nos incomoda demasiado y nos permite seguir
en
nuestras ocupaciones en vez de permanecer inactivos durante el
tratamiento por
ejemplo; en dolores de cabeza tenemos buenos resultados hacernos
un sombrero de
hoja de aluminio).
Al hablar de los metales, es tema obligado mencionar el afilado
de
hojas de afeitar en la pirámide. Es indiscutible la paternidad
de Drbal en su
descubrimiento, y son precisamente sus trabajos en este sentido
los que han
despertado la atención mundial sobre las pirámides; pero
creemos que sería
incurrir en repetición volver a relatarlos, ya que lo hemos
hecho sumariamente
en el capítulo segundo, y además en El poder mágico de las
pirámides, el mismo
Drbal cuenta detalladamente su odisea para patentar la pirámide.
Sólo queremos insistir en que no todas las hojas pueden
regenerarse;
nosotros hemos probado con muchas clases y tan sólo las hojas
azules nos han
dado buenos resultados. La Gillette Super Platinum, por ejemplo,
ha sido un
completo fracaso para nosotros, y podemos concluir que lo
importante es la
pureza del acero: cuanta mayor aleación de otros metales se
halle presente,
menor es el efecto regenerador de la pirámide.
También es básica la orientación norte-sur de la hoja, de
forma que
los filos queden dirigidos uno al este y el otro al Oeste. Por
último queremos
consignar que el tamaño de la pirámide no parece tener la menor
influencia en la
rapidez y perfección de la regeneración del filo. A partir de
una altura de 8 cm
cualquier pirámide sirve.
Algunos autores afirman que también pueden afilar cuchillos,
tije-
ras, e incluso cabezales de máquinas de afeitar. Por nuestra
parte intentamos la
prueba con un cuchillo y, francamente, después de tenerlo tres
meses en la
pirámide no observamos que cortara más que antes. Quizá sea
preciso mucho más
tiempo, pero en este caso no alcanzamos a ver la utilidad
práctica de la
experiencia.
Lo que sí pudimos observar fue una mejoría general en el
aspecto del
cuchillo, y que al cogerlo la herrumbre que existía en algunos
lugares del mismo
nos quedaba entre los dedos. Posteriormente hemos comprobado este
último efecto,
es decir, que las manchas de herrumbre o de óxido que presentan
objetos
metálicos tienden a deshacerse en la pirámide; basta frotarlos
luego con
los dedos o con un paño para que el óxido se convierta en
polvo, quedando el
objeto limpio y como nuevo. Lo extraño es que no todas las
manchas de óxido
desaparecen sino que se trata de un proceso muy irregular; hay
manchas que
desaparecen, mientras que otras manchas, al parecer idénticas a
las anteriores
permanecen inalteradas y fijas en el metal.
También King observó este fenómeno y llega a conclusiones muy
similares.
Afirma que toda oxidación que no se haya disuelto en tres días
ya no desaparece;
nosotros no somos tan tajantes, pero sí podemos afirmar que no
vale la pena
prorrogar la experiencia más de quince días, y que este
fenómeno no sólo se
produce en el hierro, sino también en otros metales como el
cobre, la plata y el
oro.
Ignoramos cómo se realiza tal cosa, aunque sospechamos que es el
efecto
deshidratador el que convierte en óxido pulverulento la mezcla
de óxidos e
hidróxidos fuertemente adherida al metal. Quizá también un
efecto de resonancia
energética, similar en cierto modo a la acción de los
ultrasonidos (esto es sólo
una comparación, no que se trate de ultrasonidos) desprenda el
óxido del metal.
El fallo de nuestra hipótesis es que no explica por qué quedan
siempre
oxidaciones que no se separan.
Para finalizar este capítulo sólo nos resta añadir que en
estos momentos
estamos realizando experiencias con pirámides metálicas, y
comprobamos que su
irradiación energética es mucho más dura que en las de
material dieléctrico.
Estas pirámides metálicas son totalmente ineficaces para la
momificación y
conservación de alimentos, pero en cambio la energía de las
mismas puede
aplicarse a diversos tratamientos, debiéndose proceder con mucha
precaución a
causa de la dureza de sus radiaciones.
Hasta el momento, los resultados son muy irregulares y tan sólo
podemos
avanzar que la acción de cada tipo de metal parece ser
específica para
determinadas personas, es decir, que para algunos es bueno el
cobre e ineficaces
o incluso perjudiciales otros metales, mientras que para otros,
al contrario, la
pirámide de hierro es la eficaz e inoperantes las demás.
Este efecto selectivo también parece orientarse en distintas
afecciones,
así, por ejemplo, en un caso en que una pirámide de cobre
producía una notable
mejoría en una afección reumática, intensificaba, hasta
hacerlos insoportables,
los dolores de cabeza.
De todos modos, las experiencias realizadas en este sentido son
todavía
parciales e insuficientes, por lo que sería una inestimable
ayuda conocer los
resultados de alguien que investigara este campo.
Experiencias psíquicas
En el capítulo 5 mencionamos la sensación de paz y tranquilidad
que se
percibe al entrar en una pirámide. Vamos a profundizar ahora en
el tema, ya que
consideramos que el más importante de todos los beneficios que
las pirámides
pueden proporcionarnos es ayudarnos en el desarrollo de nuestra
personalidad y
en la investigación de los niveles elevados de conciencia.
Como dijimos, en una estancia dentro de la pirámide, las
primeras
sensaciones que se perciben son de aislamiento, paz y seguridad,
así como un
estado de relajación muy placentero. Lo curioso es que sabemos
de antemano que
una débil capa de madera puede depararnos poca protección, que
los ruidos del
exterior apenas pueden quedar amortiguados y que prácticamente
no debería
existir la menor diferencia entre estar dentro de una pirámide o
dentro de una
vulgar tienda de campaña. Sin embargo, la realidad es muy
distinta.
Para empezar, los ruidos exteriores pasan a ser algo secundario,
remoto,
los oímos como si llegaran de mucho más lejos y como si no nos
concernieran o no
tuvieran nada que ver con nosotros; se alejan y dejan de ser un
obstáculo para
nuestra concentración. Quienes han construido su pirámide con
un simple bastidor
de madera y caras de plástico, nos comunican idénticas
impresiones, a pesar de
la mayor fragilidad de su estructura, lo que nos indica que dicha
sensación no
depende del material de la pirámide, sino de su forma.
Lo mismo puede decirse de la sensación de seguridad que ofrece,
sin
justificación objetiva, pero que sin embargo es tan evidente que
incluso a veces
tenemos la impresión de no hallarnos solos, como si una
presencia o potencia
invisible nos acompañara y protegiera. Ya sabemos que éstas son
sensaciones
subjetivas, pero ello no es obstáculo para que sean compartidas
por la gran
mayoría de quienes han realizado la experiencia a pesar de no
haber tenido
conocimiento de los relatos de otras personas; y si una
experiencia subjetiva es
compartida de la misma forma por la mayoría de quienes la
realizan, es tan
aceptable como la más empírica de las pruebas. Nosotros
realizamos las
experiencias en nuestra propia casa, pero tenemos testimonios de
que si se
realizan en los lugares más remotos y aislados, el resultado es
el mismo.
En este sentido, el relato más explícito es el de Schul y
Pettit, a
quienes citamos con frecuencia por ser en nuestra opinión
quienes mejores
trabajos han realizado y quizá también por el hecho de que sus
conclusiones y
resultados son los que más concuerdan con los nuestros, hasta el
punto que
muchas veces, al cotejar su obra, nos parecía estar leyendo con
otras palabras
lo que nosotros mismos habíamos pergeñado en nuestros apuntes.
Dichos autores relatan que en una excursión que realizaron en
grupo a las
montañas de Colorado, montaron una pirámide de plástico
suficientemente grande
para poder dormir en ella, y cada uno de los componentes del
grupo pasó una
noche en el interior de la misma, que se hallaba bastante alejada
de la cabaña
base del campamento. Dos mujeres del grupo se sintieron asustadas
al dirigirse
en la oscuridad de la noche a la pirámide, pero todo miedo y
ansiedad
desaparecieron de inmediato al entrar en la misma.
Paralela a esta sensación de seguridad, nos invade una gran paz
interior,
nos sentimos relajados y tranquilos, viviendo la realidad de ser
una sola cosa
con todo el universo, y las tensiones y sentimientos agresivos de
nuestra vida
quedan atrás, no tienen cabida en el interior de la pirámide. Y
así, poco a poco
y sin que nos demos cuenta, nuestra respiración se hace más
lenta y profunda,
nuestra mente se aleja de los asuntos exteriores disminuyendo su
dispersión para
llegar a un estado tranquilo y estático, deteniéndose e
interiorizándose.
Esta profundización de nuestra mente llega a hacerse tan
patente, que
perdemos la noción del tiempo. Hay veces que nos parece que
acabamos de entrar y
el compañero que nos espera en el exterior cree que nos hemos
dormido y se
impacienta por nuestra tardanza. Otras veces, en cambio, salimos
convencidos de
haber permanecido demasiado tiempo en el interior de la pirámide
y resulta que
sólo han transcurrido unos minutos. En resumen: tiempo y espacio
son dos
conceptos que carecen de sentido en el interior de la pirámide.
Dentro de ella
nada es objetivo, todo es subjetivo.
Es muy difícil dormir en una pirámide relativamente pequeña
como la
nuestra, ya que sólo puede hacerse sentado en una silla, pero
aun así hemos
echado algunas cabezadas alguna vez, y en tan cortos espacios de
tiempo uno se
siente extraordinariamente descansado. Lo más curioso es que en
los instantes
que preceden al sueño, cuando se está semidespierto y
semidormido, la mente
parece volar y se sueña despierto y con gran nitidez.
A la vista de tales efectos, decidimos construir pirámides de
cartón de 40
cm de altura y suspenderías encima de la cama al acostarnos y
comprobar qué
ocurría.
En este caso, el efecto no es tan claro y terminante como el
citado
anteriormente, pero sigue siendo parecido; se duerme mejor, los
sueños son más
fáciles de recordar y también este período de duermevela que
precede al sueño es
muy intenso y duradero (esto es lo que parece, pero no olvidemos
que todo es
subjetivo bajo la pirámide).
Schul y Pettit, Kerrel y Goggin, Cox y muchos otros, informan de
sueños
parecidos a los descritos por Paul Brunton y ya relatados en el
libro de Max
Toth y Greg Nielsen, y que más parecen visiones o proyecciones
astrales que otra
cosa. Nosotros no hemos experimentado nada parecido, pero son
demasiados
testimonios para que nos atrevamos a dudar de ellos. En nuestra
opinión podría
tratarse de experiencias de tipo paranormal que sólo se producen
en personas que
independientemente de sus experiencias en la pirámide han
realizado trabajos en
el campo paranormal, o que al menos poseen facultades latentes de
este tipo, aun
cuando no hubieran aparecido anteriormente; la pirámide sólo
habría facilitado
su puesta a punto y exteriorización.
Esto parece comprobarlo el hecho de que uno de nosotros que desde
hace
algún tiempo practica metódicamente la meditación y las
técnicas de producción
de ondas alfa, encuentra que bajo la pirámide le es más fácil
mantenerse en
dicho estado.
También James Coburn, el popular artista de Hollywood, en el
ejemplar de
13 de enero de 1974, del "National Enquirer", dice:
"Creo firmemente en la
fuerza de la pirámide. Entro en mi tienda en forma de pirámide,
me siento en
posición de yoga y la cosa funciona. Proporciona una emoción y
una sensación
claras, crea una atmósfera... que hace más fácil la
meditación. Impide cualquier
interferencia. Todos los días paso de quince a treinta minutos
allí dentro
meditando".
Los tests realizados por Gary Plap, de la Huma-Th Industries,
George
Cooper, presidente de Pyrameditation Inc., y Bill Cox, editor de
"Pyramid
Guide", sobre la actividad de las ondas cerebrales en
meditación dentro de la
pirámide, mostraron un acentuado aumento de amplitud en la
producción de ondas
alfa y beta, comparando las ondas cerebrales de los meditadores
minutos antes de
su entrada en la pirámide y posteriormente en su interior.
Respecto a la producción de fenómenos paranormales como
telepatía,
clarividencia, telecinesis, etc., son muchos los testimonios de
que su
producción dentro de la pirámide es mucho más fácil. King
cita incluso haber
presenciado y tomado parte en el doblado de cucharas al estilo de
Uri Geller, y,
en el libro El poder mágico de las pirámides, Joan Ann de
Mattia narra sus
experiencias al respecto. Todos los testimonios son concordantes
y por lo tanto
no seguiremos repitiendo referencias.
De todos modos insistiremos en la idea de que en nuestra opinión
la
pirámide es de una gran ayuda en todo lo que sea paranormal,
como lo es en otros
terrenos, sólo si ya se poseen estas facultades aunque sólo sea
potencialmente.
Recomendamos por lo tanto su uso a los interesados en estos
temas, ya que si al
principio no obtienen resultados, es muy posible que aparezcan
con el tiempo.
Por nuestra parte la usamos incluso para leer y estudiar con
buenos resultados y
aun cuando no esperamos nos proporcione facultades que no
poseemos, nos
beneficiamos de su influencia para concentrarnos y rendir más y
mejor.
Tanto en el terreno psíquico como en todo cuanto hemos
experimentado, la
pirámide es un amplificador, un condensador de energía -incluso
psíquica- que
permite la mejor y más amplia producción de toda clase de
fenómenos. Y podemos
incluso percibir físicamente esta energía cuando nos habituamos
o quizá nos
sensibilizamos a la misma al trabajar con pirámides.
El primer síntoma que todos percibimos, es casi inconsciente.
Nos sentimos
energizados aun cuando no exista una sensación física de
energía; pero muchas
personas nos cuentan sensaciones de hormigueo o como de
alfilerazos, otras nos
hablan de una fuerza que los hace sentirse ingrávidos y las
atrae hacia la
cúspide de la pirámide. También en muchos casos, tras
permanecer en la pirámide
sin notar nada, aparece somnolencia. Quienes hacen esto
acostumbran a dormir un
rato, una media hora por lo general, y luego, al despertar, se
sienten tan
energizados como aquellos que lo han sido directamente en la
pirámide.
En otras personas, esta energización, tan agradable al
principio, es
seguida de la sensación de sentirse saciado de energía, de
querer salir de la
pirámide, pero si en lugar de hacerlo quieren seguir llenándose
de energía,
entonces la experiencia se vuelve desagradable. Primero se
empieza con dolor de
cabeza, luego comienza a doler todo el cuerpo, en especial las
antiguas lesiones
cuyo recuerdo se había perdido. Llegados a este punto, hay que
salir siempre de
la pirámide, ya que si una dosis de energía es buena, una
sobredosis puede ser
nefasta.
Pero, con el tiempo, la capacidad de asimilar la energía va
aumentando y
se llega a poder permanecer largo tiempo en la pirámide sin la
menor molestia y
más a gusto que en ninguna otra parte.
King cita efectos similares, pero más intensos, y añade que si
se sigue en
la pirámide a pesar de las molestias, llega un momento en que se
produce una
ruptura y todos los síntomas desaparecen y uno se siente
magnífico.
Personalmente no hemos comprobado este extremo, pero, de todos
modos, no recomendamos a nadie que lo pruebe; si se presentan
algunos de estos inconvenientes, lo que no es habitual, es
preferible acostumbrarse poco a poco.
Para terminar vamos a dar unos cuantos consejos a quienes deseen
practicar
la meditación o realizar experiencias psíquicas en la
pirámide.
Antes de entrar en la pirámide, lo primero que hay que hacer es
programar
el subconsciente. Permanezca unos minutos en el exterior para
determinar de
antemano y muy concretamente lo que va a realizar: meditar,
dormir y recordar
los sueños, realizar una experiencia telepática con un amigo,
etc. Concéntrese
en la tarea a realizar desmenuzándola en todos sus detalles y
teniendo siempre
presente que debe ser algo específico y muy concreto, sin
mezclar varios
objetivos y sin indeterminaciones.
El siguiente paso es entrar y sentarse en la pirámide. Suponemos
que el
lector ya estará habituado a la misma y se habrá dado cuenta de
que no todas las orientaciones son igualmente buenas. Para la
mayoría, lo mejor es sentarse mirando hacia el norte, o
acostarse con la cabeza orientada en esta dirección; pero esto
no reza para todo el mundo. Además, con la práctica, cada
persona percibe que para cada tipo de experimentación existe
una orientación distinta que es la óptima para él que no tiene
por qué ser la
misma que la de la mayoría. Como decimos, esto hay que
descubrirlo con la
práctica, pues es personal, pero para empezar lo mejor es
orientarse al norte y
luego, al afinarse la sensibilidad, cada cual encontrará sus
orientaciones
personales óptimas.
También es conveniente no llevar nada que nos oprima demasiado,
como
cinturones o prendas muy ajustadas. Quienes hayan practicado la
relajación no
precisan de este consejo, pero creemos que será útil a los
demás.
Entonces ya puede procederse a la experiencia programada, sin
desanimarse
si al principio los resultados no son demasiado felices (ya hemos
dicho que la
pirámide es un magnífico auxiliar pero que no lo es todo; si
realmente se poseen
facultades latentes, éstas aparecerán con la práctica).
Comprendemos que muchos lectores se sentirán desilusionados tras
la
lectura de este capítulo, al ver que la pirámide por sí sola
no les puede
proporcionar graciosamente todos los poderes y facultades que
esperaban. A éstos
les recordaremos que los indiscutibles maestros en poderes
psíquicos son los yoguis y los lamas budistas, y citaremos unas
frases del XIV Dalai Lama, su máximo representante, para que les
sirvan de guía y consuelo: "Incluso al
Bienaventurado le es imposible transmitir físicamente su
conocimiento a otro
ser".
Y si el Bienaventurado no puede, cómo va a poder una pirámide
por sí
sola...
"Para obtener la felicidad cada ser debe realizar el
esfuerzo necesario
que haga desaparecer la causa de sus sufrimientos y determine la
causa de su
felicidad. No existe otro camino."
En efecto, no existe otro camino que el del esfuerzo constante y
personal
para alcanzar la perfección.
"Un hombre sediento puede calmar su sed bebiendo agua, pero
para ello
necesita un recipiente con que beber esta agua."
La pirámide no será el recipiente que contenga el agua que
calme nuestra
sed espiritual o nuestra sed de alcanzar nuevos niveles de
conciencia. El
recipiente de que nos habla el Dalai Lama es el bodhi-chitta, la
voluntad de
conocimiento del espíritu que se esfuerza para obtener la
iluminación. Pero
hemos de convenir en que la pirámide puede ser un recipiente
suplementario que nos facilite un mayor caudal de energía para
conseguir menos difícilmente estos
objetivos.
Quien medite con constancia en la pirámide, verá cuán útil es
este
suplemento de energía para hacernos cada día mejores y
conseguir paulatinamente
superiores niveles de conciencia, y comprenderá también, que si
un objetivo
guiaba a los antiguos constructores de las pirámides, no era el
de momificar
unos muertos -por ilustres que fueran-, ni el de legarnos un
instrumento para
realizar raras pruebas y experiencias -por curiosas que
resulten-, sino que tras
todo esto, apto para atraer la atención de los curiosos, se
ocultaba una
finalidad mucho más importante y que por sí sola justifica el
esfuerzo titánico
de la construcción de pirámides, el legarnos un instrumento
capaz de ayudarnos
en la más alta tarea que el hombre puede emprender: la de su
desarrollo
espiritual. Si a este desarrollo espiritual se unen luego unas
facultades
paranormales, esto es un inconveniente que debemos soportar y no
algo que
debamos desear.
LA ENERGIA PIRAMIDAL : (SALAS Y CANO)
La energía universal
En la primera parte hemos intentado resumir más de cinco años
de experien-cias con las formas geométricas, especialmente las
piramidales. Los resultados obtenidos nos han hecho admitir, no
sin asombro, que la utilización de una simple estructura de
cartulina permite influir sobre la materia, sea ésta orgánica o
inorgánica, e incluso intervenir en los procesos vitales de los
seres
vivos.
No dudamos, por tanto, que pirámides, conos y otras estructuras
originen
efectos poco habituales, pero por supuesto, no aceptamos que
estas formas actúen
por sí mismas. Posiblemente la función de estas formas sea tan
sólo la de
obstáculos colocados en el camino de la propagación de las
energías, siendo su
especial estructura la que las modificaría consiguiendo estos
efectos que nos
asombran. Tampoco creemos que las transformaciones que sufren las
energías sean
muy radicales, más bien nos parece que se producen efectos de
modulación, enfoque, acumulación y reflexión, sin que se
altere básicamente su naturaleza.
Esta idea que acabamos de enunciar y que lógicamente no es más
que una
hipótesis de trabajo, nos ha llevado a intentar una
aproximación a las diversas
energías conocidas, tanto las admitidas por nuestra cultura,
como las que no lo
son. Todas ellas son distintas expresiones de una única fuerza
que podríamos llamar Energía Universal, y de la que todavía
nos quedan por descubrir numerosas
manifestaciones.
Por otra parte, si conseguimos saber cuáles son las que actúan,
podremos
utilizar mejor las maquetas y construirlas con los materiales
adecuados a cada
caso, y lo que todavía es más importante, podremos conocer todo
su campo de
aplicaciones, que intuimos mucho más vasto de lo que imaginamos.
En este capítulo haremos un resumen de aquellas energías que a
nuestro
parecer podrían tener alguna relación con la actividad de la
pirámide.
Hasta el presente la ciencia admite cuatro tipos de interacciones
funda-mentales en la materia, o, expresado de otra forma, cuatro
fuerzas fundamenta-les, que dejan sentir su influencia en unas
áreas llamadas "campos de fuerzas", cuya extensión
depende de la masa de las partículas implicadas en las mismas.
Estos campos son: nuclear fuerte, nuclear débil, electro
magnético y
gravitatorio.
Los dos primeros campos, los nucleares, están constituidos por
partículas
que poseen masa, y como el radio de acción o campo de fuerza es
inversamente
proporcional a la masa de las partículas, su extensión no
alcanza más allá de la
dimensión atómica. Su acción es selectiva, ya que sólo
actúan sobre aquellas
partículas que poseen masa pero no sobre las que únicamente
poseen carga.
Si las partículas carecen de masa, la interacción tiene un
alcance
ilimitado, y esto es lo que ocurre con las interacciones
electromagnéticas, que
poseen polaridad, pero no masa. Del mismo modo, el campo
gravitatorio también es
de alcance ilimitado, lo que demuestra que sus partículas
carecen de masa, pero
así como la partícula fundamental del campo electromagnético
ha sido localizada
(el fotón), en cambio la partícula fundamental del campo
gravitatorio (el
gravitón) no lo ha sido todavía.
De las cuatro interacciones fundamentales, únicamente la
gravedad actúa
sobre toda la materia, es siempre positiva y, como hemos dicho,
su alcance es
ilimitado. Debido a su acción, el Sol mantiene en órbita a la
Tierra, y la Luna,
si bien sujeta a la Tierra por dicha fuerza, ejerce sobre
nosotros una serie de
influencias, siendo las mareas la más conocida.
Contra todo cuanto parece demostrarnos la experiencia cotidiana,
la
gravedad es una fuerza de una debilidad increíble; hacen falta
cantidades ingentes de materia, los seis mil millones de billones
de toneladas de la Tierra, para producir el modesto campo
gravitatorio en que vivimos, tan modesto, que cuando mantenemos
en alto un trozo de hierro sujeto por un simple imán, estamos
contrarrestando toda la fuerza gravitatoria de la Tierra sobre
dicho trozo de hierro.
Si a nosotros esta fuerza nos parece grande, es tan sólo porque,
como
hemos dicho antes, no se le conoce masa y únicamente carga
positiva, o sea una
única dirección. De esto se deriva nuestra impotencia en
dominarla y sustraernos
a sus efectos.
Al contrario, en el campo electromagnético existen partículas
con cargas
de dos signos opuestos distribuidas de tal forma en el campo de
fuerzas, que
prácticamente se anulan unas a otras. Esto no quiere decir que
no existan campos
electromagnéticos enormemente activos, como los rayos cósmicos,
pero es debido a
la predominancia aplastante de la carga de un signo frente a la
del otro.
Por otra parte, la acción electromagnética es fundamental para
la
existencia de la vida, debido a que mantiene el equilibrio del
átomo, agrupa a
éstos entre sí para formar las moléculas, y en general,
mantiene y transforma
los estados de la materia.
La mayor parte de la energía electromagnética surge del Sol y
las
estrellas. La Tierra recibe un bombardeo continuo de ingentes
cantidades de
energía. La Tierra se protege de este ataque con la atmósfera y
la magnetosfera
con tanta eficacia, que la primera rechaza más de la mitad de
dicha energía,
dejando sólo dos "ventanas" por las que pasan las
radiaciones correspondientes a
la luz y las microondas; el resto es absorbido antes de llegar al
suelo.
Todo este conjunto de radiaciones ha sido agrupado en lo que se
llama el
espectro electromagnético, que reproducimos (tabla 6).
La más poderosa de todas estas radiaciones son los rayos
cósmicos,
constituidos prácticamente por protones que viajan a muy alta
velocidad, y que
al chocar con las capas exteriores de la atmósfera desintegran
las moléculas de
aire, creando otras partículas casi tan energéticas como ellos
mismos, la
llamada radiación secundaria, parte de la cual llega a alcanzar
el suelo. La
mayoría de los rayos cósmicos se originan en las estrellas y
otros en el Sol,
aunque estos últimos son de menor dureza, por ser menor su
velocidad.
Otra radiación que nos manda el Sol es el llamado "viento
solar",
producido por las erupciones solares y que consiste en una nube
de protones que
casi en su totalidad son apartados por la magnetosfera de la
Tierra. Los pocos
que llegan a las capas superiores de la atmósfera, son los que
dan lugar a las
auroras boreales y otros fenómenos similares.
Cada once años aproximadamente, se produce una turbulencia en
las capas
exteriores del Sol, que origina una ampliación de la corona
solar y,
paralelamente, un incremento de torbellinos oscuros llamados
manchas solares.
Pero al mismo tiempo se produce un incremento del campo
magnético del Sol, lo
que proporciona un efecto de protección para la Tierra, al
desviar
los rayos cósmicos duros, con lo que nosotros recibimos una
cantidad
notablemente menor de los mismos.
No creemos que los rayos cósmicos tengan mucho que ver con los
fenómenos de la pirámide, pero sí en cambio las turbulencias
solares, ya que si
no directamente, sus consecuencias en todos los fenómenos
electromagnéticos
terrestres son tan notables, que por todas partes podemos
percibir el efecto del
ciclo solar de once años.
Todo el resto del espectro electromagnético tiene una influencia
indiscutible sobre los fenómenos vitales, y de momento nos
limitaremos a
incluirlo entre los factores a tener en cuenta.
Sin embargo, en dicho espectro, a pesar de su nombre, no
encontramos
por ninguna parte otra energía que consideramos quizá la más
importante por su
acción sobre la pirámide: el magnetismo. El hecho es muy
sencillo; el magnetismo
no es más que un campo de fuerzas originado por la energía
electro magnética en
movimiento. Es decir, que todo campo eléctrico, sea el que sea,
genera un campo
magnético tan sólo por su movimiento.
Por pertenecer a las interacciones electromagnéticas, en todo
campo
magnético existen cargas de los dos signos, positivo y negativo,
que se
concentran en dos puntos opuestos llamados polos y forman unas
líneas de flujo
energético que circulan primero por el interior del cuerpo
magnético desde un
polo, el sur, al otro polo, el norte, para salir de éste por el
exterior y
volver a penetrar por el polo sur. Estas líneas de flujo forman
los campos
magnéticos interior y exterior de dicho cuerpo.
La Tierra, como todo cuerpo magnético, se comporta como acabamos
de
describir. Los problemas empiezan con la situación de los polos
magnéticos que
no coinciden con los geográficos, y que además se desplazan de
lugar.
Actualmente el polo norte magnético (que en realidad es el sur)
dista del norte
geográfico unos 1.900 kilómetros.
Este desplazamiento entre los polos geográfico y magnético es
causa
de discusiones entre los piramidólogos cuando se trata de
orientar las maquetas.
En España esto no es problema, ya que para nosotros el ángulo
de desplazamiento
es insignificante, pero en otras regiones de la Tierra esta
diferencia angular
puede ser muy considerable.
En cuanto a los campos de fuerza, el exterior es la magnetosfera,
ya
citada anteriormente, y el interior es un campo sumamente
complejo y sometido a
diversas perturbaciones cuyo origen es muy vario; las más
destacadas son la acción del Sol, la de la Luna y la de las
corrientes eléctricas que circulan por las capas superiores de
la atmósfera (la ionosfera). La combinación de estos factores
produce unas variaciones cíclicas, continuas y lentas del campo
magnético terrestre, que son susceptibles de medición.
Los físicos han intentado buscar un campo unificado dentro del
cual las
cuatro clases de interacciones entre partículas pudieran
reducirse a una sola.
Esto parece que recientemente se ha logrado, pero para ello ha
sido preciso
tener en cuenta la creación de nuevas partículas hipotéticas
para poder resolver
un problema trascendental: la simetría.
Vamos a explicarnos. Se dice de la esfera que es la figura
geométrica
perfecta, y esto es verdad en física, ya que la esfera hueca es
la única figura
que no ejerce ninguna fuerza resultante de tipo gravitatorio
sobre las masas que
se introduzcan en ella.
Desde el punto de vista de la física nuclear existen dos tipos
de
simetría: global y local. Una simetría global, es aquella en
que cualquier
transformación que ocurra se aplica uniformemente a todos los
puntos del
espacio. En una simetría local, cada punto se transforma
independientemente de
los demás.
Si hacemos girar la esfera hueca quedamos como forma perfecta,
sobre un
eje polar, todos los puntos de la misma efectuarán una rotación
con el mismo
ángulo y la esfera conservará su forma. Habremos producido una
simetría global.
Si en esta misma esfera movemos cada punto independientemente,
empujando o
atrayendo los puntos a nuevas posiciones en la superficie, pero
conservando sus
distancias a un centro fijo, la esfera sigue manteniendo su
forma, por lo que la
operación es una operación de simetría, pero cada punto se
transforma
independientemente de sus vecinos; por lo tanto será una
simetría local.
Pero en esta última simetría existe un cambio de importancia:
cuando los
puntos se mueven independientemente, la membrana del globo se
estira, y se
desarrollan fuerzas elásticas entre los puntos desplazados. La
teoría general de
la relatividad y la teoría de Maxwell del electromagnetismo se
basan en estas
simetrías locales. Por lo tanto, toda teoría que deba unificar
las cuatro
fuerzas, debe poseer simetría global y local.
Para superar esta dificultad se ha creado una nueva simetría,
tan notable
incluso a nivel global que se le ha dado el nombre de
supersimetria, y que
engloba a las anteriores. También a la vez ha sido creado un
nuevo concepto de
supergravedad y elaborada la teoría de la existencia de una
nueva partícula a la que se llamaría gravitino.
Comprendemos que cuanto decimos resulta muy confuso y complicado,
pero
hacerlo con todo detalle y de una manera asequible requeriría un
espacio muy
considerable y además unos cálculos matemáticos profundos. A
nosotros nos
interesan de modo especial unas conclusiones que creemos
trascendentales:
en todas las teorías explicativas de las interacciones entre
partículas (es
decir, de todos los fenómenos del universo), por avanzadas que
sean, existen
siempre dos factores constantes e inamovibles. Estos factores son
la velocidad
máxima de las partículas -que es la de la luz- y la existencia
de una coordenada
irreversible, el tiempo.
Por lo tanto, según la física, ningún fenómeno puede pro
pagarse a mayor
velocidad de 300.000 kilómetros por segundo, ni tampoco en un
sentido de tiempo
inverso. Ahora bien, existen los fenómenos paranormales, entre
los que situamos
algunos de los producidos por la pirámide, en los que estas dos
constantes no se
mantienen, como veremos en los próximos capítulos.
Esto implica la existencia de otro campo de fuerzas, paralelo e
independiente del que reconoce la física, pero que puede actuar
sobre el mismo y
ser afectado por él.
Y dadas las interacciones comprobadas entre este nuevo campo y el
tradicional de la física, también es forzoso aceptar que debe
buscarse un nuevo
campo unificado que englobe y explique a ambos campos, y
comprender así la
naturaleza de la Energía Universal.
Como es lógico, el primer paso para conocer esta energía
parafísica,
deberá consistir en el estudio de cuáles son sus
características y qué
interacciones se producen entre los dos campos, físico y
parafisico.
Con todo esto no pretendemos decir nada nuevo o que no se haya
dicho con
otras palabras; lo que intentamos hacer es dar a un concepto, a
una idea,
presente en todas las antiguas filosofías y en algunas ciencias
paralelas, una
presentación y enfoque más acorde con los actuales
conocimientos, y buscar si
existe un sistema aceptable para nuestra ciencia actual para
adentrarnos en su
estudio.
Antes de comentar los estudios que se realizan sobre la Energía
Universal
y a modo de introducción a los mismos, citaremos las palabras
del swami
Vivekananda sobre el nombre más antiguo de esta energía: Prana.
" Es Prana lo que se manifiesta como movimiento, es Prana lo
que se
manifiesta como gravitación, como magnetismo. Es Prana lo que se
manifiesta en
las acciones del cuerpo como corriente nerviosa, como fuerza del
pensamiento.
Del pensamiento hasta la fuerza física más tosca, todo es sólo
manifestación de
Prana."
En la tradición hindú, Prana confecciona el universo y es el
origen de
todas las energías, del mismo modo que en la tradición taoísta
Ch'i, el espíritu
vital es el espíritu cósmico que vitaliza y penetra todas las
cosas, dotándolas
de vida. Así, estas dos culturas orientales nos dan una
definición de esta
energía universal, que coincide con las características de la
energía que se
estudia en Occidente bajo diversos nombres, de los cuales quizás
el más conocido
sea el de "orgón". Creemos, sin embargo, que lo menos
importante es el nombre.
La energía es única, aunque sus manifestaciones puedan ser
distintas debido a la
distinta naturaleza de sus moduladores, sean éstos seres vivos o
formas
geométricas.
Siendo los seguidores de Wilhelm Reich los que parecen haber
centrado sus
esfuerzos en el análisis de la energía en su estado primigenio,
anterior a
cualquier modulación, dedicaremos el resto del capítulo a sus
investigaciones,
dejando para más adelante el estudio de la energía ya modulada.
La demostración científica de la existencia del orgón es un
hecho. El
doctor Reich utilizó medios científicos como contadores Geiger,
sistemas
electroscópicos y otros instrumentos al alcance de cualquiera
con una formación
científica, así como aparatos de su invención entre los que
destacan un detector
visual del orgón atmosférico, un medidor de campo y un
acumulador.
Todo esto le sirvió para detectar una energía universal, viva,
que no es
eléctrica y que tiene una poderosa afinidad con los estados
líquidos de la
materia, en especial con el agua. Una energía que existe en el
espacio
extraterrestre, concentrándose como una envoltura alrededor de
la Tierra, sobre
la que forma numerosas corrientes diferenciadas, dentro del
conjunto bio energético que constituye nuestro planeta.
Algunos investigadores han llegado a diferenciar un total de
treinta y dos
corrientes, de las cuales destacan como más importantes una
corriente planetaria
que se mueve de oeste a este a una velocidad ligeramente superior
a la del
planeta, y una corriente galáctica que fluye de SO a NE, con
variaciones locales
y estacionales.
Esta energía interacciona de forma opuesta a las energías de la
física
actual, pasando de los estados de bajo potencial a los de
potencial más elevado.
Nos hallamos ante una entropía negativa o neguentropia, en la
que los cuerpos
cargados atraen a los de carga menor, extrayéndoles esta carga
hasta que
alcanzan el límite de su propia capacidad.
De toda esta descripción del orgón y sus efectos, nos interesa
destacar
una coincidencia significativa. En el capítulo 7, mencionábamos
una experiencia
de Schul y Pettit, en la que estos investigadores colocaban una
pantalla de
aluminio en el interior de la pirámide, al oeste de una planta
de girasol,
obteniendo como resultado una inhibición temporal del efecto de
la pirámide. El
aluminio parecía detener (cargándose) una fuerza que viene del
oeste, una fuerza
que se desplaza en la misma dirección que la corriente orgónica
planetaria.
La mayor dificultad en el estudio del orgón reside, según T. J.
Constable, el más conocido continuador de la obra de Reich, en
que para poder realizar una investigación en este campo hay que
tener, entre otras cualidades, la de saber
"sintonizarse" con los procesos vitales. Diríamos
nosotros que de una forma similar a la que es necesaria para la
producción de los fenómenos parapsicológicos.
Ya hemos visto que la principal característica de esta energía,
es la de
ser una energía viva, o cuanto menos, portadora de vida; es por
ello que la
mayoría de sus investigadores los encontramos alrededor del
campo bioenergético.
Por la misma razón, le hemos dedicado el siguiente capítulo al
que podríamos
llamar "los moduladores vivos de la energía
universal", pero nos ha parecido más
simple titularlo "en busca de la bioenergia".
En busca de la bioenergía
En julio de 1977 podíamos leer en un conocido semanario que el
periodista
Robert Toth (no confundir con Max Toth) había sido detenido por
la KGB en Moscú.
La acusación que pesaba sobre el corresponsal de "Los
Angeles Times" era grave:
espionaje de secretos estatales. Toth fue puesto en libertad
después que los
soviéticos se hicieron con una veintena de hojas, acompañadas
de gráficos y
fotos, que describían diversas experiencias bioenergéticas.
Esta documentación
había sido realizada por el científico Valery Petukov, director
de un
laboratorio biofisico controlado por el estado soviético.
Como vemos, en la URSS se cree en la bioenergía hasta el punto
de
considerarla un secreto de estado. Y esto no debe extrañarnos,
porque la
aplastante evidencia que nos suministra continuamente la
investigación nos lleva
a creer no sólo en la existencia de una energía propia de los
seres vivos, sino
también en la capacidad que tiene el ser humano de captar, a un
nivel
inconsciente, energias inmensas que puede modular y dirigir.
Las investigaciones de Petukov parecen haber demostrado la
existencia de
partículas energéticas, portadoras de información y
susceptibles de ser medidas,
que justificarían la existencia de la telepatía y demás
fenómenos producidos por
una energia distinta de las hasta ahora estudiadas por la
física. Estas partículas se producirían en el momento de la
división de las células.
La existencia de esta energía se ha visto confirmada por otras
experiencias, como las realizadas recientemente por Kusch, Rabi y
Milman, de la
Universidad de Columbia en los Estados Unidos, que han
demostrado, gracias a la
ayuda de nuevos instrumentos, la existencia de vibraciones que se
transmiten de
molécula a molécula, convirtiendo a las células en
transmisores y receptores de
ondas que funcionan sin cesar.
Estas investigaciones son sólo una parte de las que se realizan
en torno a
la producción de energías por la célula, y no ha sido Petukov
el único que ha
comprobado la importancia de la mitosis, o proceso de división
celular, en esta
emisión de energías.
El pionero de estas investigaciones fue el soviético Alexander
Gurvich,
que ya en los años treinta había descubierto una radiación a
la que llamó
"mitogénica" porque se originaba durante la mitosis en
las raíces de algunas
plantas. Esta radiación, emitida también por los seres humanos,
sería similar a
la luz, y más potente que los rayos ultravioletas que recibimos
del Sol.
En la URSS se han proseguido las investigaciones de Gurvich,
ampliando sus
descubrimientos en dos direcciones. La primera ha sido la
dedicada al estudio de
la influencia que la radiación mitogénica ejerce sobre los
seres vivos.
En este sentido destacan los científicos Kaznacheyev, Schurin y
Mikhailova, de Novosibirsk, Siberia, que después de realizar
varios miles de
experiencias llegaron a la conclusión de que las enfermedades se
transmiten por
medio de una radiación similar, aunque no lo son, a los rayos
ultravioletas.
Comprobaron que las células enfermas pueden contagiar a células
sanas, aunque se
encuentren separadas por una pared de cuarzo. Como las células
se transmiten
continuamente información, en el caso de enfermedad de las
mismas es muy
importante evitar que esta información sea recibida por las
células sanas. Lo
más curioso es comprobar que una de las substancias químicas
que dichos
científicos han utilizado con más éxito para interferir esta
radiación nociva,
ha sido el ácido acetilsalicílico, o sea la vulgar aspirina.
El segundo camino seguido por los soviéticos es el del análisis
de la
energía emitida en el proceso de la mitosis celular.
Mosolov y Kamenskaja han comprobado la existencia de
campos energéticos y de oscilaciones ultrasónicas, éstas con
frecuencias del
orden de 10 a la -6 a 10 a la -7 Hertz, que formaban parte de la
radiación mitogénica. Boris Tarusov, director de biofísica en
la Universidad de Moscú, afirma que la emisión de luz fría es
común a todos los seres vivos y no una propiedad exclusiva de
coleópteros como la luciérnaga. Las observaciones evidencian
esta luminiscencia en forma de emisión de fotones, dentro de un
área de frecuencias que abarca desde la luz visible hasta la
ultravioleta.
Por si fuera poco, Tarusov ha descubierto el lenguaje del mundo
vegetal,
afirmando que por medio de la modulación de su luminiscencia,
las plantas emiten
señales que nos informan de sus necesidades y nos avisan de las
enfermedades que
las amenazan en un futuro próximo.
En los Estados Unidos, para algunos la búsqueda de la
bioenergía ha sido
precedida por la creación de un modelo electrónico con el cual
han identificado
el organismo humano.
Así, el doctor George Crile considera que cada célula es como
una diminuta
pila eléctrica que genera su propia corriente por medios
químicos y utiliza como
conductor al sistema nervioso.
Otros investigadores han continuado los trabajos de George
Lakhovsky sobre
la aplicación de corrientes eléctricas de baja intensidad para
regenerar los
tejidos humanos. Uno de ellos, Robert D. Becker, ha comprobado
que la aplicación
de estas corrientes continuas de diminuto amperaje consigue
acelerar la curación
de fracturas, restaurar los tejidos humanos y regenerar las
células. Becker cree
que la aplicación de un campo electromagnético induce en el
núcleo una carga que
al elevar el nivel energético de la célula incrementa su
vitalidad.
Finalmente, creemos que las conocidas investigaciones de Cleve
Backster
con las plantas, nos proporcionan la evidencia de un nivel de
comunicación entre
todos los seres vivos. Recordemos, entre todas, aquella
experiencia realizada
sin la presencia de seres humanos, en la que las plantas
reaccionaban
violentamente en el momento de la muerte de camarones que se
encontraban en una
habitación alejada.
Esta reacción podría justificarse por la existencia de una red
de
información bioenergética que relacionase toda la biosfera.
Después de este breve repaso a los estudios sobre la
bioenergía, vemos
cómo se llegó al descubrimiento de los biocampos.
El psiquiatra John Pierrakos, es quizás el científico que ha
sabido dar la imagen más gráfica de lo que es un biocampo; esta
facilidad puede
ser producto de su capacidad de visión directa del flujo
bioenergético de sus
pacientes, habilidad que le ha permitido, después de años de
observación, llegar
a las siguientes conclusiones:
El latido de las energías interiores del organismo, se expresa
fuera del
cuerpo como un biocampo que puede extenderse hasta una distancia
de varios
metros. Este biocampo tiene una pulsación continua, con una
frecuencia del orden
de 15 a 25 pulsaciones por minuto. Las líneas de fuerza que
forman el bio campo
adoptan una forma similar a un ocho, con variaciones producidas
por su estado de
movimiento continuo. En el biocampo influyen las condiciones
atmosféricas y la
polaridad de las cargas existentes en el aire que lo rodea.
De estas imágenes que nos permiten asimilar intuitivamente la
idea del
biocampo, pasaremos a una investigación que ya es famosa en el
campo científico.
Nos referimos a la iniciada, hace más de cuarenta años, por dos
científicos de
la Universidad de Yale, los doctores Harold Saxton Burr y F. 5.
C. Northrop.
Estos científicos descubrieron cómo todos los seres vivos
conservan su
organización interna, a pesar de la renovación continua de las
células.
La explicación reside en una compleja organización de biocampos
dirigida
por un campo más amplio y global al que llamaron "campo
L". Éste cubre como una
funda al organismo y lo controla por medio de los campos menores
emitidos por
los diferentes órganos. El control existe desde el nacimiento
(en realidad desde
la fecundación) hasta la muerte, manteniendo la forma
característica de cada ser
vivo a lo largo de toda su vida.
El campo L es algo más que una inteligente teoría; es
susceptible de
medida y con un aparato muy poco exótico: el milivoltímetro. Si
queremos medir
el campo L en un ser humano, bastará con que aproximemos un
electrodo del
aparato a la frente del sujeto, y el otro a la palma de la mano.
La medida
obtenida será la diferencia de voltaje entre ambos puntos del
campo L.
Observemos que no tenemos que llegar al contacto de los
electrodos con la piel,
ya que estamos midiendo un campo y no las corrientes
superficiales de la
epidermis.
Utilizando este sistema, el doctor Ravitz obtuvo cincuenta mil
mediciones
en quinientos pacientes. El estudio de este material le permitió
afirmar la
existencia de unos ritmos, similares a los conocidos
"biorritmos", y que como
éstos, describían los altibajos físicos y mentales a que
están sometidos los seres humanos.
Estas experiencias confirmaron la teoría que este brillante
científico,
discípulo de Burr, ya había enunciado en 1948, y por la cual
establecía que los
estados mentales se reflejan en el campo L. Esto significa,
simplemente, que
podemos leer los pensamientos con la ayuda de un voltímetro de
alta precisión,
pudiendo saber así la relación que existe entre nuestro estado
de ánimo y las
energías que posee el biocampo.
Actualmente los investigadores aceptan la influencia de los
factores
meteorológicos sobre los ritmos del campo L, con lo cual
volvemos a encontrarnos
con la realidad de nuestra conexión con el cosmos. Por otra
parte, los
resultados obtenidos por Burr en la medición de los campos L de
árboles, llevaba
forzosamente a esta conclusión. Durante años Burr mantuvo a
varios árboles
conectados con voltímetros y el estudio estadístico del
material resultante de
las mediciones demostró la influencia del Sol, la Luna y la
actividad
geomagnética sobre el potencial de los árboles. Tanto las
manchas solares, como
la gravitación lunar influyeron en los campos L, con lo que se
pudo afirmar
rotundamente la sujeción del mundo vegetal a las fuerzas del
universo.
La imagen que nos sugiere el conjunto de estas investigaciones
pertenece
ya al inconsciente colectivo, y es la del hombre taoísta, con
los pies
firmemente asentados en el suelo y su cabeza dirigida hacia los
cielos, actuando
como puente de unión entre las energías celestes y las
telúricas. Quizás el
científico de hoy está actuando sólo como traductor de unos
conocimientos que
siempre han existido, pero expresados en forma distinta.
Pensemos, por ejemplo, en el yogui captando la energía cósmica
por medio
del pranayama, y veamos a continuación lo que opina Viktor M.
Inyushin de la
obtención de bioplasma por el ser humano: "Las partículas
del bioplasma se
producen continuamente por la acción de procesos químicos en el
interior de las
células, pero también existe un proceso de absorción, a
través de los pulmones,
de las cargas del medio ambiente".
Inyushin es el director del laboratorio de biofísica de la
Universidad de
Kazakh, en la URSS. En esta institución colaboró durante varios
años con el
famoso matrimonio Kirlian. Quizá su aportación más interesante
es la del
bioplasma, biocampo formado por partículas subatómicas.
Aunque reconoce la existencia de otros biocampos, considera que
se
encuentran estmcturados por el bioplasma, al ser éste el más
estable de todos
ellos. Cree también que esta estabilidad está dada por el
número equivalente de
cargas de origen contrario.
Y para continuar con imágenes familiares a los conocedores del
yoga,
diremos que Inyushin afirma que existe una concentración de la
actividad
bioplásmica en la columna vertebral y en el cerebro, siendo en
este último diez
veces más intensa que en la piel o en los músculos. Asimismo,
la actividad es
más intensa en el área del plexo solar (¡recordemos los
chakras!), y para
satisfacer también a los practicantes de las ciencias ocultas,
existe una
emisión de cargas concentrada en las puntas de los dedos y en
los ojos.
No debemos olvidar en este resumen, al matrimonio Kirhan,
creadores de la
cámara de su nombre, mediante la cual es posible fotografiar el
aura o biocampo
de todos los seres. Dejando de lado las actuales controversias de
si lo que se
fotografía es el aura o es tan sólo el llamado efecto corona
(lo que podemos
aceptar en el caso de los cuerpos inorgánicos, cuya radiación
en la fotografía
Kirlian es estable), no creemos que quepa la menor duda de que
las variaciones
continuas en tamaño y color que presentan dichas fotografías
sean debidas
exclusivamente al biocampo, tanto si lo que nos muestran es
realmente el aura o
tan sólo las modificaciones que dicho bio campo produce en el
efecto corona.
Alexander P. Duvrov, biofísico de la Academia de Ciencias de la
URSS, cree
en la existencia de un campo que, por su capacidad de
manifestarse en la forma
de cualquier tipo de campo energético, puede asimilarse a un
campo unificado.
Recordemos que una teoría del campo unificado que justifique la
existencia de
una transición entre los campos energéticos físicos conocidos
ha sido la
pesadilla de todos los físicos actuales, y tan sólo en estos
momentos se cree
haberlo resuelto. Duvrov afirma tan sólo la realidad de este
campo unificado en
el nivel de los seres vivos, pero la conformación a nivel
microcósmico sería el
primer paso para ratificar la existencia de un supercampo que los
englobase a
todos, físico y biológico, en un nivel macrocósmico.
Este campo biológico unificado de Duvrov se originaria en el ser
vivo como
consecuencia de los cambios en la estructura de las proteínas,
que producirían
alteraciones en la naturaleza de los espacios submoleculares,
originándose así un estado oscilatorio de alta frecuencia.
Por sus características, afines en ocasiones a la materia viva y
en otras
circunstancias al campo gravitatorio, se ha denominado a este
campo
"biogravitatorio". Duvrov cree que el organismo es
capaz de recibir y transmitir
las ondas biogravitatorias a considerables distancias,
produciendo así todos
los fenómenos estudiados por la psicotrónica (parapsicología).
Asimismo
existiría una capacidad de dirigir y enfocar esta energía que
podría incluso
convertir la energía de otro campo en materia, lo que
explicaría las
experiencias de Kevran sobre la transmutación de elementos
químicos por los
seres vivos.
A esta cualidad podríamos añadir la posibilidad del campo
biogravitatorio
de continuar existiendo con independencia del organismo que lo
generó, lo que
también sería una explicación del efecto Delpasse.
El efecto Delpasse es la demostración experimental de la
existencia de una
energía psíquica, o biocampo, que tras un proceso que es
imposible sintetizar en
estas líneas, es capaz de actuar en el campo físico incluso
después de la muerte
clínica. En el caso concreto de Delpasse, una persona que
llevaba muerta más de
media hora era capaz de conectar un televisor (téngase en cuenta
que el cerebro
empieza a descomponerse a los diez minutos siguientes a la muerte
clínica).
Volviendo a Duvrov, diremos que la doble polaridad de su campo
crea
fenómenos de atracción y repulsión susceptibles de provocar
fenómenos de tipo
antigravitatorio, por lo que su existencia podría justificar
todos aquellos
fenómenos paranormales capaces de actuar sobre la materia, como
la telecinesis,
hasta ahora inexplicables.
Creemos que este breve resumen nos ha suministrado datos
suficientes para
que podamos construir una especie de retrato o modelo de la
bioenergía, que
podría ser el siguiente:
En el momento de la división celular se crean unos estados
oscilatorios de
alta frecuencia que producen la bioenergía. Ésta puede
manifestarse en forma de
fotones creadores de luminiscencia, por medio de radiaciones de
frecuencia
similar a los rayos ultravioletas, o como ultrasonidos o
corrientes eléctricas,
pero todas estas manifestaciones son sólo distintas
presentaciones de una única
energia.
Esta energía existe también repartida universalmente y
acompaña a los
fenómenos electromagnéticos, lo que hace que muchas veces pueda
confundirse con
los mismos, pero es totalmente distinta, y es capaz de ser
captada por los seres vivos y por ciertas estructuras
geométricas y determinadas combinaciones de materiales.
Esta fuerza interior al organismo, ejerce su actividad en un
área a la que
se llama biocampo, el cual se encuentra formado por varios campos
menores
emitidos por los distintos órganos del ser vivo. Los campos
menores se
encuentran estructurados por otro campo más estable, susceptible
de medida e
incluso fotografiable.
El biocampo puede extenderse sin límites y entrar en contacto
con otros
biocampos con los que intercambia información que en algunos
casos puede
representar un peligro y en otros una ayuda para el receptor de
la misma.
Existe una interrelación entre el biocampo y otros campos
energéticos,
siendo de destacar la influencia que los campos cósmicos y
telúricos ejercen
sobre el mismo, así como la influencia que este biocampo puede
ejercer sobre la
materia inerte. Una consecuencia de estas influencias es la
posibilidad de
reforzar el biocampo y mejorar así el estado físico del
organismo, utilizando
para ello campos de alta frecuencia y baja intensidad.
Esta capacidad del organismo de controlar y dirigir su biocampo,
ejerciendo así una influencia no sólo sobre los otros seres
vivos, sino también
sobre la materia inanimada, merece un capítulo aparte.
La hioenergía en acción
Quizás el fenómeno más irritante cuando se trabaja con la
pirámide es la
irregularidad de los resultados obtenidos. Éstos no son siempre
los mismos,
aunque se repita de forma idéntica la experiencia o la realicen
dos personas
simultáneamente. Incluso a veces ni se consiguen resultados.
Algunos investigadores han justificado este comportamiento
caprichoso de
las formas geométricas aduciendo la incidencia de factores
meteorológicos y de
variaciones de campos energéticos cósmicos y telúricos. Sin
embargo, esta
interpretación nos parece harto simplista y preferimos
substituirla por otra, en
la cual las fuerzas cósmicas y telúricas sean una de las
variables a considerar
en la experiencia y el propio investigador la variable principal.
Esta hipótesis
nos permite comprender cómo dos investigaciones iguales y
simultáneas pueden
arrojar resultados distintos: la respuesta a esta contradicción
aparente reside
en el único factor distinto en ambas pruebas, es decir, el
hombre.
Recordemos que las famosas experiencias de Backster han sido
repetidas con
éxito por científicos como el doctor Marcel Vogel o el doctor
V. M. Pushkin, y,
sin embargo, en la convención celebrada por la Asociación
Americana para el
Avance de las Ciencias en 1974, se presentó un informe negativo
sobre el intento
de repetir dichas pruebas. ¿Tendríamos que suponer
que las plantas se negaron a colaborar? Más bien creemos que la
respuesta se
encuentra en los trabajos que sobre la PES realizaron Schmeidler
y McConnell en
1958, cuando al separar a los sujetos en grupos de
"creyentes" e "incrédulos",
comprobaron que los primeros obtenían más y mejores resultados
que los segundos.
Para decirlo de otro modo, la actitud emocional del sujeto, su
creencia en la
existencia de la PES, era fundamental para el éxito de la
prueba; casi tanto,
como las facultades innatas del sujeto.
Pero antes de extendernos sobre el tema de las emociones y la
influencia
de la bioenergía sobre la pirámide, intentaremos diferenciar
las distintas zonas
que abarca el campo de la parapsicología, o psicotrónica como
gustan de llamarla
los checos.
La investigación de todas las interacciones en que se encuentra
implicada
la bioenergía es sin duda un intento arduo y sobre todo
polémico, si se quiere
deslindar el conjunto de fenómenos en campos distintos. La
mayoría de los
investigadores han acabado coincidiendo en separar los hechos
paranormales en
dos áreas, según se produzcan procesos de información o
acciones energéticas.
Los científicos occidentales han dado en llamar al conjunto de
los primeros PES
y al de los segundos PK, mientras que los rusos por su parte han
preferido un
enfoque hiofisico y nos hablan de bioinformación y de bio
energética.
Existe todavía un tercer campo de estudio, no admitido por todos
los
occidentales, y prohibido, por lo menos oficialmente, a los
comunistas. Nos
referimos al de la supervivencia, con todo su abanico de visiones
en el momento
de la muerte, experiencias extracorpóreas, apariciones, etc.,
que justificaría
una continuación de la existencia consciente después del fin
del cuerpo
material.
De estas tres áreas, nos parece difícil aceptar una
interacción de tipo
informativo con un objeto inanimado como la pirámide (a pesar
del precedente
contrario de la psicometría), por lo que prescindiremos de la
percepción
extrasensorial como factor de influencia sobre las formas
geométricas. En cuanto
a la intervención de entes que existan más allá de la muerte,
nos parece fuera
de lugar, porque aun considerando la posibilidad de
supervivencia, este hecho
sería exclusivamente un caso particular de la bioenergética.
Nos queda por lo tanto tan sólo la bioenergética, o un proceso
mixto de
información y bioenergética, como responsable de la influencia
del hombre sobre
las fuerzas geométricas.
En este tipo de fenómenos, el sujeto parece tener la capacidad
de
captación de fuerzas exteriores a sí mismo, modulándolas al
pasar a través suyo,
para luego dirigirlas y enfocarlas, aplicándolas en el lugar
deseado y en el
momento escogido.
Toda esta hipótesis tiene una lógica propia. La alusión a
fuerzas
superiores (y por lo tanto exteriores) no está basada
únicamente en las propias
palabras de los dotados: "no soy más que un canal a través
del cual fluye la
energía", "no soy yo quien curo, sólo soy un
instrumento del poder divino".
Recordemos el reciente Congreso Mundial de Parapsicología
celebrado en
Barcelona durante el mes de noviembre de 1977. Una de las
ponencias, la del
profesor 3. B. Hasted, de la Universidad de Edimburgo, citaba
presiones de hasta
cinco toneladas ejercidas por un niño para doblar metales.
Parece altamente
improbable que el organismo pueda albergar estas energías, por
lo que el hecho
de poderlas captar o acumular del exterior nos parece mucho más
factible.
La idea de la modulación parece necesaria, ya que la fuerza que
se utiliza
para sanar, necesariamente no puede ser idéntica a la que se
aplica para
desplazar un objeto. Y en cuanto a la capacidad de enfoque en el
espacio y el
tiempo, es sobradamente conocida de todos los seguidores de las
hazañas de Nina
Kulagina o Alía Vinogradova.
Este esquema de la actuación del sujeto con capacidad
bioenergética, nos
parece sorprendentemente paralelo a la actuación de la
pirámide, la cual, según
hemos visto, también capta, modula y enfoca unas energías
exteriores. El
paralelismo continúa cuando estudiamos los efectos que tanto los
dotados como la
pirámide son capaces de conseguir.
De estos efectos conocemos diversas clasificaciones, habiendo
esbozado
nosotros mismos una, desde el punto de vista del consumo de
bioenergía necesario
para su producción.
Incluimos en el cuadro siguiente los fenómenos de información
con los
bioenergéticos, distribuyéndolos según se incrementa el
consumo de energía.
A. Fenómenos de información
Son aquellos en los que se realiza un intercambio de
información con la biosfera a diversos niveles.
Clarividencia
Telepatía
Psicometría
Retrocognición
Precognición
Etcétera.
B. Fenómenos mixtos de información y bioenergia
Son aquellos en los que, además de información, se suministra
energía que actúa sobre un organismo vivo, generalmente para
sanar o destruir.
Influencia sobre vegetales y microorganismos Terapia psíquica
Cirugía psíquica Etcétera.
C. Fenómenos bioenergéticos
De movimiento: Fenómenos por los que se alteran situaciones de
reposo o
equilibrio.
Telecinesis
Levitación
Etcétera.
De transformación: Fenómenos por los que se cambia la esencia o
forma de la materia.
Deformación y rotura de metales
Grabado de signos o imágenes
Combustiones espontáneas
Etcétera.
Poltergeist: Fenómenos inconscientes de movimiento y
transformación
coexistentes en un área determinada.
De esta ordenación, muy rudimentaria, hemos seleccionado
diversos
resultados conseguidos por dotados que, en general, reproducen
casos similares
conseguidos por medio de la pirámide. Citaremos concretamente
efectos de
momificación, acción sobre seres microscópicos y vegetales,
terapia psíquica, y,
finalmente, casi como una demostración de la influencia del ser
humano sobre las
formas geométricas, comentaremos los generadores de Pavlita.
Creemos que esta comparación entre bioenergética y acción de
la pirámide
puede servirnos también de pauta para mejorar y ampliar nuestros
métodos de
trabajo con las formas geométricas, permitiéndonos elaborar
nuevas y más
interesantes hipótesis de trabajo.
Momificación. Retrocederemos en el tiempo hasta 1913 para citar
un caso,
algo macabro, ocurrido en Francia. A instancias de su colega el
doctor Socquet,
el doctor Durville se dedicó a magnetizar (de esta forma se
denominaba entonces
a la transferencia de bioenergía) una mano de cadáver. Empleó
unos dos meses en
la experiencia, que estuvo bajo el control continuo de una
comisión de médicos y
metapsíquicos (parapsicólogos). El resultado fue un éxito,
tanto (y aquí aparece
la nota macabra), que el doctor Durville utilizó posteriormente
la mano
momificada como pisapapeles encima de su escritorio.
Esta experiencia no es la primera registrada en el vecino país
galo, ya
que el año anterior había aparecido en los Anales de la Ciencia
Física una
relación de los experimentos realizados por el doctor Gustavo
Geley con una
incógnita dama de Burdeos, la cual momificaba por un sistema
similar pequeños
animalillos muertos.
Microorganismos. Volviendo a la actualidad, citaremos de nuevo el
Congreso
Mundial de Parapsicología de Barcelona, en el que el doctor
Linares de Muía
presentó una ponencia sobre el influjo ejercido por el ser
humano sobre un
determinado tipo de germen. El profesor Rovatti actuó
mentalmente sobre los
microorganismos, consiguiendo en unos casos aumentar el
crecimiento en un 32 por
100 y en otros disminuirlo de una forma similar.
Según palabras del doctor Linares de Muía, con técnicas
bacteriológicas se
podía esperar una dispersión del 8 por 100 en más o en menos,
por lo que creemos
que se ha conseguido demostrar en España la facultad del ser
humano de
transmitir su bioenergia a otros seres vivos. Asimismo creemos
que con esta
prueba se ha confirmado la existencia del nivel de comunicación
entre los
distintos elementos de la biosfera que Co, mentábamos en el
capitulo anterior.
Vegetales. En relación con las plantas, y después de la
publicación del
libro de Peter Tomkins y Christopher Bird, La vida secreta de las
plantas, hemos
pensado que el lector debe conocer ya suficientes experiencias
ajenas, por lo
que preferimos proponerle una prueba que le permitirá averiguar
el estado de
desarrollo de su capacidad bioenergética.
Compre dos macetas de la misma capacidad y modelo, así como un
saco de
tierra. Mezcle bien la tierra y llene por igual ambas macetas.
Coloque los
tiestos de forma que reciban la misma cantidad de luz, aire y
calor, pero separados el uno del otro. Escoja un puñado de
judías, mézclelas bien y sepárelas en dos grupos iguales.
Plante uno de ellos. Antes de plantar el otro manténgalo en su
mano cerrada y concéntrese procurando no pensar más que en una
cosa: transmitirle energía. Después siémbrelo y marque la
maceta para diferenciarla de la anterior.
Riegue ambas macetas a diario y a la misma hora con igual
cantidad de agua
exactamente medida y de la misma procedencia. Dedique además
cada día, después
de regarías, un mínimo de diez minutos, pero sin sobrepasar los
veinte, para
pensar en las semillas del tiesto marcado. Visualice
imaginariamente como crecen
y se desarrollan llenas de vitalidad; acarícielas con amor. No
piense para nada
en las otras, limitándose con ellas al cuidado habitual.
Cuando broten las plantas apunte la fecha de cada una, y cuando a
su
juicio alcancen un tamaño suficiente, dé por terminada la
experiencia
midiéndolas en milímetros. De ser posible realice una serie
fotográfica de
ambas.
Creemos que esta simple experiencia, que no le llevará más de
quince días
o tres semanas, le bastará para comprobar la gran eficacia de la
acción
bioenergética.
De no ser así, no se desanime, repase todos los pasos
cuidadosamente,
puede haber cometido errores. Si todo está en orden, puede que
se encontrase en
un momento de baja capacidad de energía o quizá todavía no ha
desarrollado sus
posibilidades bioenergéticas.
Terapia psíquica. Se agrupan bajo este apartado las actuaciones
de tipo
benéfico ejercidas por un organismo sobre otro. La
representación más conocida
del protagonista de estas actuaciones es la figura del curandero,
imagen popular
del emisor bioenergético con su terapéutica de pases
magnéticos e imposición de
manos.
La acción curativa, indudable en ciertas ocasiones, ha sido
justificada de
muchas formas. Recordemos entre otras la expuesta por Brian
Josephson en la
conferencia sobre PK celebrada en el Canadá en el año 1974.
Para Josephson, la
explicación se centraría en la acción que se ejerce sobre los
enzimas del
paciente.
Nos atrevemos a opinar que esta explicación, como todas las que
se sitúan
a un nivel biológico tradicional, se limita a definir parte de
las reacciones
ulteriores del organismo al aporte de información y energía
proporcionado por el
sanador. Si éste es un individuo realmente dotado, sus pases
magnéticos cumplirán la función de restablecer el equilibrio
bioenergético del enfermo, de una forma similar a la acupuntura,
pero menos directa. Estos movimientos que se inician en la cabeza
y continúan hacia la zona afectada, seguirán las rutas
nerviosas que unen ambas partes. Los movimientos continuados a
una vel~cidad medida, proporcionarían un aporte continuo de
energía al paciente, suministrándole también la información
necesaria para despertar los centros adecuados del cerebro.
Éstos enviarían las señales de aviso correspondientes a la
zona enferma, para que ésta pudiese efectuar las reparaciones
necesarias.
Nos encontraríamos así, no sólo con un fenómeno de suministro
de energía,
sino de información a nivel de biocampo. Con ellos, una persona
con las
cualidades adecuadas y la suficiente preparación, podría ayudar
a cualquier
organismo vivo en la recuperación de su salud.
Si consideramos válida la hipótesis anterior, tenemos que
considerar la
posibilidad de que la pirámide pueda captar algún tipo de
información que sea
beneficiosa para el enfermo que la utilice. A nosotros nos parece
más prudente
creer en una función de simple aportación de energía, que es
lo que nuestras
limitadas experiencias en este campo parecen confirmar.
Gracias a esta aportación podríamos utilizar esta forma
geométrica para
la curación de dolencias menores, de stress o de enfermedades
psicosomáticas.
Hemos observado que los mejores resultados se obtienen siempre
cuando la persona
que la utiliza es de tipo emocional (¡siempre las emociones!),
lo que nos hace
preguntarnos hasta qué punto sería eficaz este instrumento
manejado por un
curandero experto.
Generadores psicotrónicos. El funcionamiento de estos
instrumentos es un
fenómeno cuya interpretación ha suscitado numerosas polémicas.
¿Nos encontramos
con una simple acción bioenergética o intervienen otros
factores desconocidos?
Si se trata de un fenómeno bioenergético, su clasificación es
sencilla, podemos
colocarlo bajo el epígrafe "C" de nuestra
clasificación. De hecho parece ocurrir
una sutil transformación, pasando la materia de que se compone
el generador de
un estado energético pasivo a una situación de acumulación
activa de energia. La
persona sintonizada con el instrumento puede utilizar la carga
cuando, como y
donde le interese, incluso a distancias de cientos de
kilómetros.
Pero si existen otros factores, el asunto resulta más
complicado, sobre todo porque es prácticamente imposible
realizar experiencias con los generadores.
La historia de estos aparatos se encuentra envuelta en un
misterio
incrementado por la enigmática figura de su creador, Robert
Pavlita, más
parecida a la de un adepto alquimista, que a la de un científico
actual. Desde
afirmar que la idea de los generadores surgió de sus estudios de
alquimia, hasta
negarse a comunicar el secreto de su funcionamiento, Pavlita ha
hecho todo lo
posible para enervar a los científicos.
Sin embargo, parece existir una razón para todo este misterio:
los
generadores pueden ser unos instrumentos muy peligrosos. Esto lo
sabe su
creador, que en 1974 contó al conocido científico Stanley
Krippner, la angustia
sufrida durante los tres días empleados en la invención de un
nuevo generador,
necesario para poder revivir el brazo de su hija. Ésta lo tenía
paralizado como
consecuencia de una experiencia anterior.
Este relato nos trae a la mente la acción mágica del dorjé
tibetano. Pero
las personas que se interesan por el trabajo de Pavlita son en su
mayor parte
científicos e ingenieros, en general poco dados a la
especulación con lo
oculto. Por lo tanto, podemos deducir que estos generadores deben
funcionar por
medios relativamente al alcance de todos.
Una lectura atenta de la escasa información proporcionada por su
autor
parece revelarnos varias de las claves de este funcionamiento.
La forma geométrica tiene una importancia primordial. Se
mencionan conos,
cilindros, rectángulos y otras figuras. Los materiales son
también importantes,
pero siempre en relación con la forma. El elemento formado por
una adecuada
geometría, de unos determinados materiales, se relaciona con un
área concreta
del cuerpo humano, que según el autor, emite una energía
específica. El
instrumento así cargado, servirá sólo para unos fines
limitados.
De esta manera, se obtienen hasta sesenta y ocho aparatos
distintos, que
corresponden a otros tantos centros emisores del organismo.
Cuando se quiere activar un generador, basta con realizar una
sencilla
operación, como ponerlo en contacto rítmicamente con una zona
de la cabeza.
Podríamos decir por tanto que existe una capacidad
bioenergética de
acumulación en determinadas combinaciones de forma y materia, y
un sistema de
utilizar esta energía para diversos fines. Algunos de estos
fines son altamente
discutibles, como la afirmación de que es posible obligar a un
ser humano a efectuar determinados movimientos. Pero otros han
sido ampliamente comprobados y comprenden fenómenos diversos,
entre ellos de psicocinesis.
Sin embargo, y aun aceptando la realidad de estos fenómenos, nos
resulta
difícil clasificarlos como procesos únicamente bioenergéticos.
Creemos que se
impone una mejor investigación y ésta podría realizarse a
pesar del secreto en
que se envuelve Pavlita.
La respuesta está en el pasado: en 1910, el señor de Tromelin
presentó en
el Congreso Experimental de Psicología francés, un aparato
idéntico al ahora
llamado Rotor Ripoff, así como toda una serie de aparatos del
mismo tipo, que nos recuerdan extraordinariamente los generadores
de Pavlita. Es muy posible que en estos investigadores de
principio de siglo encontremos la respuesta a las incógnitas de
tipo psícocinético que nos presentan los generadores
psicotrónicos.
Por otra parte, es difícil saber si estos instrumentos están
cargados de
bioenergía; nosotros avanzaríamos la hipótesis de que han sido
conectados de
alguna forma a una energía universal. Esto justificaría la
capacidad, que les
atribuye su creador, de mantener indefinidamente su carga. La
operación que en
realidad efectuarían sería la de captar energía del medio
ambiente cada vez que
se les proporcionara un estímulo bioenergético. Así, la
bioenergía, a través
de la forma, atraería energía del medio y la proyectaría
según la pauta impuesta
por el operador.
Quizá sea también éste el secreto del funcionamiento de la
pirámide. La
maqueta actúa como una antena que capta energía cuando el
investigador le
suministra un estímulo bioenergético inconsciente. Esto
justificaría la
irregularidad de funcionamiento que comentábamos al iniciar el
capítulo.
La primera conclusión que arroja esta hipótesis creemos que es
muy
interesante: hay que aprender a manejar la pirámide. Y este
aprendizaje, nos
parece que tiene que ser muy similar a cualquier tipo de
entrenamiento para
desarrollar la capacidad bioenergética.
Aceptemos o no esta hipótesis, creemos que existen suficientes
elementos
de juicio para que podamos afirmar la realidad de la influencia
del investigador
sobre las formas geometricas.
El modelo cósmico: padre cielo
En los capítulos anteriores esbozamos la hipótesis de que
algunas formas
geométricas sirven como antenas receptoras de energías
específicas. Sabemos
hasta qué punto la recepción correcta en una antena depende de
la adecuada
correspondencia entre sus medidas y el tipo de energía que debe
captar;
conocemos también la existencia de una energía, de la que
debemos seleccionar
sólo determinadas manifestaciones. Sin embargo, al no disponer
todavía de
aparatos capaces de medir estas manifestaciones, no podemos
determinar las
medidas necesarias para nuestras maquetas; tenemos que limitarnos
por lo tanto a
copiar aquellos modelos en los que se ha comprobado la
producción de efectos
paranormales.
Aunque nuestras imitaciones a escala también consiguen
resultados, no nos
parece una actitud muy científica conformarnos con esta
actividad mecánica, y
creemos que deberíamos escoger un campo de investigación que
nos permitiera
deducir un conjunto de leyes generales. Así, podríamos pasar de
una mera
reproducción mecánica, a la creación de nuevas formas
geométricas capaces de
captar las fuerzas que deseamos, o al menos saber con certeza por
qué funcionan
las que ya conocemos.
Pero es que además creemos que este campo de investigación ya
existe, y sería precisamente el constituido por el conjunto de
aquellas formas que nos sirven de modelos. Es indudable que son
muy diversos, desde objetos de culto hasta construcciones
sagradas, pero sólo estas últimas han sido objeto de la
atención masiva de los investigadores, y esta atención se ha
reflejado en centenares de obras, muchas de ellas altamente
discutibles, otras lo suficientemente consecuentes como para
poder ayudarnos a encontrar la
solución a nuestro problema.
Todos los estudios realizados coinciden en asignar a la
construcción
sagrada la capacidad de actuar como nexo de unión entre
determinadas fuerzas
celestes y telúricas. El ser humano situado en la zona de
confluencia de estas
fuerzas sufriría una transformación que haría de él un ser
diferente.
Los autores difieren, no obstante, en cómo consiguió llegarse a
los
niveles de control energético que se manifiestan en la Gran
Pirámide o en las
catedrales góticas. Por nuestra parte hemos llegado a la
conclusión de que se
podría elaborar un modelo teórico de este proceso,
independientemente del hecho
de que dicho proceso se haya realizado dentro de nuestra
protohistoria o en
civilizaciones mucho más antiguas. Todo sería cuestión de
tiempo, no de proceso.
En la confección de este modelo hemos intentado incluir todos
aquellos
elementos capaces de integrarse en una unidad lógica, y hemos
obtenido el
siguiente resultado.
Existen hoy -y creemos han existido siempre- seres humanos
capaces de
percibir sin ayuda de instrumentos las corrientes telúricas.
Algunos de estos
hombres se dan cuenta de que esta fuerza siempre es más intensa
cerca de enormes
peñascos, de fuentes, o de corrientes subterráneas, y la
mayoría de las veces en
la conjunción de ambas circunstancias; allí la vegetación es
más exuberante y se
percibe una extraña sensación de fuerza y bienestar.
Comprendiendo la influencia de estas fuerzas sobre los ritmos
vitales,
buscan la manera de dominarlas o canalizarías, pero durante esta
búsqueda,
perciben grandes variaciones en este flujo energético, y
comprenden que dichas
variaciones se corresponden a ciclos de los astros de más fácil
observación:
el Sol y la Luna.
Construyen entonces observatorios sobre estos centros telúricos,
aprendiendo mediante la observación del tiempo transcurrido
entre un máximo de
flujo energético y el siguiente, así como de sus fluctuaciones,
que se
corresponden con los movimientos de estos dos astros, así como
con los de otros como Venus y Júpiter.
La experiencia les enseña que determinadas rocas mejoran estas
relaciones
entre los poderes del cielo y la Tierra, y realizan entonces
construcciones
orientadas de acuerdo con la existencia de estos poderes.
Finalmente, y después de haber aprendido también la importancia
de la
forma, construyen edificios según las proporciones geométricas
de la
arquitectura sagrada, consiguiendo de esta forma seleccionar las
energías
necesarias para la mejor modulación de la fuerza telúrica.
Si bien no suscribimos necesariamente este proceso, pensamos que
puede ser
útil para darnos una idea de la existencia de energías
beneficiosas para el ser
humano, y para hacernos ver cómo pueden convocarse estas
energías a través de
formas construidas con unas medidas determinadas.
Creemos que en esta polaridad, energía-forma, reside el secreto
de todos
los fenómenos producidos por nuestras maquetas. Pero hemos visto
también que
este secreto se encuentra en las obras realizadas por los
arquitectos sagrados.
La forma de desvelarlo sería, por lo tanto, intentar ponernos en
el lugar
de aquellos hombres geniales, para descubrir las fuerzas que nos
influyen y
tratar de comprender el sistema que emplearon para dominarlas.
Con esta intención, hemos pensado compartir con el lector a lo
largo del
resto de esta segunda parte, una serie de respuestas a las
incógnitas que
tenemos planteadas. Confiamos que estas respuestas puedan sernos
útiles a todos,
como punto de partida de una investigación cuyo final pudiera
ser el libre
acceso a las energías infinitas del universo.
La influencia del Sol
Hace unos años, el doctor Anatoli Podshibyakin, del Instituto de
Fisiología Clínica de Kiev, descubrió una relación entre las
manchas solares y
los ritmos eléctricos de la piel.
Al parecer, en el momento en que se produce una erupción solar,
cambia el
potencial eléctrico en los puntos de acupuntura. Pero lo más
interesante, no es
tan sólo que se haya establecido una conexión entre ambos
fenómenos, sino
también que el cambio de potencial se produzca al mismo tiempo
que el torbellino
solar, aunque las partículas cargadas tardarán todavía horas
en llegar a la
Tierra.
Esto parece indicarnos que el Sol actúa sobre nosotros por medio
de una
energía diferente a la electromagnética, y, además que esta
energía se desplaza
a una velocidad superior a la de la luz (a la velocidad de la
luz, los efectos
tardarían en llegar a nosotros ocho minutos).
La investigación sobre las manchas solares ha alcanzado una
importancia
singular a partir de los trabajos realizados por el doctor John
Eddy, del
observatorio de Boulder, en los Estados Unidos. Estos trabajos
fueron publicados
a finales de 1977 en los famosos informes de la Smithsonian
Institution.
El doctor Eddy utilizó para su estudio de la actividad solar una
ampliación del sistema de la dendrocronología, consistente en
el análisis de las
cantidades de carbono 14 depositadas en los anillos anuales de
los árboles.
Como ya vimos en el capítulo dedicado a las energías, el
incremento de las
manchas solares desvía los rayos cósmicos, con lo que éstos
llegan en mucha
menor cantidad a la Tierra. Esta disminución de los rayos
cósmicos lleva
aparejada una merma en la existencia del carbono 14. Por lo
tanto, el anillo
formado ese año en el árbol contendrá una cantidad menor de
aquel elemento
radiactivo. Conocedor de esta interrelación, el investigador se
limitará a
cortar árboles con la suficiente edad como para poder abarcar un
período de
tiempo lo más dilatado posible.
Así lo hizo el doctor Eddy, obteniendo un mapa de la actividad
solar que
cubría un lapso de 5.000 años, gracias al sacrificio de varios
pinos gigantes de
las Montañas Rocosas.
De esta forma consiguió identificar doce períodos de manchas
solares, seis
de los cuales eran de actividad mínima, y que curiosamente
coincidían con fases
de enfriamiento extremo del clima. Con ello fue posible
establecer una relación
entre la actividad solar y el clima.
En cuanto a las etapas de máxima actividad son dignas de
destacarse las
cinco más intensas. Concuerdan con los momentos de mayor
retroceso de los
glaciares, es decir, con épocas de máxima elevación de las
aguas marinas.
Concuerdan asimismo con cinco eras que han sido decisivas para la
civilización
occidental: Sumer, la Gran Pirámide, Stonehenge, el Imperio
Romano, y las
cruzadas con las catedrales góticas.
Estos ciclos tienen en común la importancia concedida a los
mitos solares
(Atum, Lugh, Mithra y Cristo) y a los telúricos (Isis, Lusina y
Vírgenes
Negras), produciendo como consecuencia el auge de una determinada
arquitectura
sagrada.
Hemos visto que existe una sincronicidad entre las fuerzas
solares y las
terrestres, desempeñando el Sol un papel vital en la historia de
la humanidad.
Parece evidente por lo tanto, la importancia que tiene el
conocimiento de la
futura actividad solar. La predicción de las manchas solares
permitiría tomar
las medidas necesarias para mejorar el mañana de la humanidad.
¿ Podría ser la Astrología capaz de realizar este tipo de
predicciones?
Así se lo pareció a John H. Nelson, un astrónomo aficionado al
que empleó la RCA
precisamente con el objeto de encontrar un sistema para predecir
las manchas
solares. En 1946 Nelson no estaba interesado en la Astrología,
pero acabó
utilizando un procedimiento de trabajo que situaba a la Tierra en
el centro del
sistema solar; utilizando este método combinado con el habitual
heliocéntrico,
consiguió predecir, con un 93 por 100 de aciertos, la actividad
solar a corto
plazo.
Este elevado número de aciertos está basado en las posiciones
relativas de
los planetas y la Luna respecto al Sol y la Tierra. De estas
posiciones, las más
importantes parecen ser aquellas que forman ángulos múltiplos
de 30 grados.
La aplicación más destacada de esta teoría, la tenemos en la
relación que
existe entre los aspectos de los planetas Júpiter, Saturno,
Urano y la actividad
solar. Los ángulos mal aspectados (90, 180, 270 y 360) están
directamente
relacionados con las manchas solares y las alteraciones de tipo
gravitatorio y
geomagnético.
La influencia de la Luna
Autores como Gauquelin, han tratado in extenso la influencia
solar y lunar
sobre la biosfera y el geomagnetismo. Por lo tanto, trataremos
solamente en este
apartado de dos aspectos del ciclo lunar que se encuentran
estrechamente ligados
con las construcciones sagradas. El primero es el fenómeno de la
Luna llena y el
segundo el de los eclipses. Ambos influyen en la actividad
telúrica a través de
las alteraciones que inducen en el geomagnetismo. La Luna llena
incrementa la
acción de las corrientes telúricas, aunque en menor grado que
el Sol; los
eclipses, tienen por supuesto el efecto contrario, especialmente
los totales de
Sol, que llegan a reducir de una forma notable las
manifestaciones del
telurismo.
Ambos fenómenos naturales, han tenido un gran influjo en las
construcciones megalíticas, como veremos en el capítulo 16,
influjo que se
refleja en la capacidad de predecirlos que poseen muchas de estas
construcciones.
Pronosticar el advenimiento de la Luna llena es relativamente
fácil, ya
que en relación a la Tierra, nuestro satélite tarda poco más
de veintisiete días
en volver a la misma fase. Este período sidéreo no coincide con
el sinódico de
veintinueve días y medio correspondientes a una órbita lunar
completa, debido al
movimiento de traslación de nuestro planeta, pero este desfase
no afecta a la
precisión del vaticinio, ni a la actuación de la Luna sobre los
fenómenos
terrestres.
Más complejo es el pronóstico de un eclipse, debido a que éste
no vuelve a
producirse hasta pasadas doscientas veintitrés lunaciones, o sea
después de
dieciocho años y once días. Sin embargo, los caldeos ya
conocían este ciclo bajo
el nombre de Saros, y lo utilizaban en sus predicciones. Sabían
también que
abarcaba un total de cuarenta y un eclipses solares, de los
cuales sólo una
parte eran totales.
Para que se produzca un eclipse total de Sol, no sólo debe
situarse
nuestro satélite exactamente en línea recta entre el Sol y la
Tierra; es
necesario también que los discos aparentes de ambos astros sean
idénticos. Esto
ocurre gracias a una circunstancia que es única en el sistema
solar. Aunque la
Luna es cuatrocientas veces menor que el Sol, en determinados
momentos de su
órbita se encuentra cuatrocientas veces más cerca de la Tierra
que el astro rey.
Si observamos el ciclo producido por los eclipses totales de Sol,
comprobamos que cada ochenta años se producen unos ciento
veinte. Esto quiere
decir que ciento veinte veces en este período de tiempo, una
franja de sombra de
unos doscientos kilómetros de amplitud recorre la Tierra,
cortando en seco el
aporte energético solar, y reduciendo bruscamente el flujo
telúrico.
Ignoramos la trascendencia que pueda tener esta pulsación
periódica, pero
lo que no dudamos es que los arquitectos sagrados la conocían.
La influencia del medio ambiente
Al encontrarnos en una construcción sagrada, percibimos en
ocasiones una
atmósfera en la que se conjugan el sentimiento de trascendencia
con una tensión
especial. Somos entonces conscientes de haber encontrado un sitio
construido por
iniciados, distinto de otras edificaciones religiosas; un lugar
donde existe una
enseñanza perpetua. Entre aquellas piedras se produce
continuamente una
transformación del medio ambiente.
Deseamos terminar este capítulo con una breve referencia a las
fuerzas en
que vivimos inmersos, y que constituyen nuestro medio habitual.
Un medio que,
sin la menor duda, es muy diferente a aquel que crea la
construcción sagrada en
su seno.
Vivimos rodeados de electricidad, sin la cual no sería posible
la
existencia. Esta electricidad tiene un voltaje negativo en la
superficie de la
Tierra y uno positivo en la atmósfera, donde se va incrementando
progresivamente
su carga hasta el cinturón interior de Van Allen.
El campo electrostático formado tiene una frecuencia de ocho a
catorce
ciclos por segundo, siendo esta frecuencia la que regula los
ciclos diarios del
ser humano, según han demostrado las investigaciones de R. Wever
del Instituto
Max Plank.
Observemos también que el ritmo de las ondas cerebrales alfa es
de diez a
catorce ciclos por segundo.
Cuando el cerebro se encuentra en dicho estado, la persona tiene
acceso a
toda aquella información subliminal de la que no es consciente
en el estado de
vigilia normal. Esto parece indicarnos que si estamos en un
estado de
recogimiento, rezo, o meditación, el campo electrostático (o
mejor dicho, el
biocampo que lo acompaña) nos suministra información destinada
a mantener los
ritmos biológicos en este estado.
Pensemos que estas actitudes de recogimiento se producen
habitualmente en
un edificio sagrado, en el que el biocampo se encuentra modulado
por las
proporciones arquitectónicas. ¿Qué información recibimos en
estos momentos?
Cabe preguntarse también si esta información periódica era la
que
preparaba el organismo y el biocampo de los fieles para su
encuentro anual con
las fuerzas telúricas que surgian poderosas del subsuelo.
El modelo cósmico: madre tierra
En los libros sagrados de la humanidad la Tierra aparece siempre
bajo su
aspecto generador. Es la Mater Suprema, y su espíritu, su
fuerza, se manifiesta
por doquier en la naturaleza. La expresión más evidente de esta
fuerza, las
corrientes telúricas, ha sido incorporada al conocimiento
sagrado de los pueblos con nombres diversos que intentan definir
su movilidad y su capacidad de
otorgar la sabiduría. En unas culturas se la describe con la
figura de la
serpiente, en otras con la del dragón; a nuestra civilización
fue incorporada en
1849 por W. H. Barlow bajo su aspecto más prosaico de corriente
eléctrica.
Actualmente sabemos que la influencia del Sol, la Luna y las
corrientes
eléctricas de la ionosfera producen variaciones en el campo
magnético terrestre.
Estas variaciones originan a su vez corrientes eléctricas que,
utilizando el
suelo como conductor, circulan por el mismo según líneas de
menor resistencia
como fallas geológicas o arroyos subterráneos.
La existencia de estas corrientes puede detectarse midiendo con
un potenciómetro la diferencia de voltaje entre dos electro, dos
hundidos en
el suelo y separados unos cientos de metros. Estas medidas se
efectúan en
milivoltios por kilómetro.
Se han verificado alteraciones de origen lunar y solar, siendo el
influjo
de nuestro satélite de cuatro a cinco veces menor y notándose
su influencia con un desfase de tres horas en relación a su paso
por el meridiano.
En las mediciones efectuadas por don Antonio Romaña, del
observatorio del
Ebro, se observan variaciones diarias de intensidad, con un
mínimo hacia las
once de la mañana y un máximo hacia las seis de la tarde (hora
solar). Estas
variaciones parecen corresponderse con las del llamado componente
vertical del
campo magnético terrestre. También pudo comprobar que las fases
lunares no
modifican en absoluto dichas variaciones.
Este escueto resumen delata, a pesar de su brevedad, la pobreza
de
nuestros conocimientos en relación con los de otras culturas,
que han sabido
utilizar las corrientes telúricas para su beneficio.
Recurriremos, por lo tanto,
a ellas para comprender las funciones y los sistemas de
aprovechamiento de estas
fuerzas, y conocer sus caminos y emisores naturales.
Las funciones
El poder de la Tierra adopta una multiplicidad de formas cuando
intentamos
comprender sus efectos: los peregrinos acuden a los lugares
sagrados con la
esperanza de aliviar sus dolencias; el deseo de fertilidad
consigue del sexo
femenino que se abrace a menhires fálicos o ingiera determinadas
aguas; los
novicios de diversos cultos se someten al flujo telúrico para
alcanzar estados
alterados de conciencia que los sitúen en la antesala de
experiencias místicas.
Todo este conjunto de resultados, aparentemente distintos,
difieren sólo
en la naturaleza de las personas. El beneficio conseguido es
mayor cuanto más
completo es el equilibrio bioenergético de quien se acerca a la
fuerza telúrica.
El poder de la Tierra transforma los ritmos vitales, haciéndoles
recuperar su
armonía y aproxima al individuo cada vez más a una fusión con
la energía
cósmica. Esta recuperación de la armonía vital, se traduce
primero en un
mejoramiento de la salud, y después en una adquisición de
conocimiento, en el
sentido oculto del término. Es entonces cuando adquiere
significado la imagen de
la serpiente depositaria de sabiduría, que proporciona el acceso
a otros
aspectos de la realidad.
Los emisores
La energía telúrica se desplaza por terrenos impermeables con
base
arcillosa o pétrea. En su fluir por la superficie de la Tierra,
fertiliza arroyos, fuentes y pozos. Se concentra en cuevas y
surge al exterior por rocas, colinas y montes. De todos los
elementos citados, el agua y las cuevas son los acumuladores de
la energía, mientras que los restantes funcionan como emisores
de la misma.
Estas propiedades fueron recogidas por los constructores
megalíticos e
interpretadas a través del dolmen y el menhir. Las funciones
diferenciadas de
estas construcciones implican la existencia de dos tipos de
energía: una, la que
acumula el dolmen; otra, de diferente signo, la que el menhir
enlaza con las
fuerzas celestes. Esta unión sería necesaria para acabar con la
"malignidad" de
la fuerza telúrica, y ha sido representada simbólicamente por
el mito de san
Jorge y el Dragón, o por el de Apolo (el Sol) venciendo a Python
(la fuerza
telúrica) en Delfos.
De esta forma, veremos relacionado siempre el dolmen con cultos
lunares,
de los cuales la fertilidad de los sembrados es uno de sus
aspectos. Por su parte, el culto al menhir, fálico y solar,
guarda relación con la fecundidad femenina, porque la raza
humana depende de la unión de las energías solares y
telúricas. Por eso en todos los procesos en que el hombre se ve
implicado, existirá una combinación de ambas fuerzas, en la que
predominarán las celestes, como en el menhir, las telúricas,
como en el dolmen, o estarán armónicamente equilibradas, como
en la catedral gótica.
Los caminos
Debemos a Alfred Watkins, de la Sociedad de Anticuarios de
Hereford, el
descubrimiento del trazado de las rutas telúricas. Estos caminos
unen en línea
recta megalitos, iglesias medievales, castillos normandos,
abadías, pozos
sagrados, depósitos de magnetita y otros puntos significativos,
como montículos
de tierra en forma de cono truncado.
Existen alineamientos de doce y hasta de cuarenta elementos, a
veces
separados entre sí tan sólo por un kilómetro; en otras
ocasiones se forman
verdaderas redes, con puntos destacados en las encrucijadas.
Algunas de estas
rutas fueron cubiertas de piedra en tiempos del dominio celta en
Gran Bretaña, y
tenían el derecho de asilo, junto con templos y ciudades.
Watkins llegó a la conclusión de que cualquier línea que
uniese más de
cinco puntos de renombrada antiguedad era significativa y
justificaba la
existencia de un camino. La investigación actual (Watkins
falleció en 1935),
confirma gracias a la computadora, que estas rutas no son
fenómenos casuales.
Durante años, el autor de The Old Straight Track creyó que los
alineamientos eran senderos de la edad de piedra; parecía
corroborar esta idea
la similitud de nombres a lo largo de un alineamiento. Nombres de
colores como
rojo y blanco son comunes, así como los nombres Leigh o Ley, que
proporcionaron a Watkins el nombre con que bautizó a estos
senderos.
En su opinión, los caminos con nombres en los que figuraba el
color rojo
eran utilizados por el gremio de alfareros, y el blanco señalaba
las rutas de la
sal. Pero una serie de hechos demostraron que los Leys tenían,
en general, un
significado más profundo.
En algunos casos era claro que no podían ser antiguos senderos
porque
terminaban abruptamente en una colina, o pasaban por áreas
impracticables. En
otros se comprobó que coincidían con determinadas declinaciones
astronómicas, lo
que llevó al descubrimiento de que los alineamientos de
megalitos estaban realizados según consideraciones
astronómicas, e incluso que determinados sitios prehistóricos
se ordenaban como las constelaciones, representando cada
emplazamiento un determinado cuerpo celeste.
La observación de migraciones de pájaros y otros animales a lo
largo de
determinados Leys, hizo comprender la existencia de fuerzas
subterráneas: en una
época del año, los Leys se animaban con una energía vital que
fertilizaba la
tierra, dirigiéndose los campesinos a lugares concretos de
acumulación
energética, donde celebraban las ferias anuales.
Hoy se ha llegado a la conclusión de que a la red de los Leys se
superpone
el trazado, menos sutil, de rutas primitivas, formando en algunos
casos una
conjuncion practica de lo profano y lo sacro.
Entre el tigre y el dragón
Hasta ahora hemos visto los elementos que componen la fuerza
telúrica,
elementos que el taoísmo ha sido capaz de estructurar en un
sistema que permite
la integración del ser humano con el cosmos.
El hombre taoísta sabe que su bioenergía depende de una
adecuada
sintonización con las fuerzas telúricas del medio ambiente;
fuerzas que a su vez
están subordinadas a las vibraciones celestes. Esta interacción
produce una
serie de movimientos y cambios continuos que están regidos por'
la ley de
polaridad del Yin y del Yang.
Esta polaridad la vemos reflejada en el cielo y en la tierra, de
cuya
unión surge la potencia cósmica, en forma de fuerzas similares
a las corrientes
del viento y del agua. El equivalente terrestre de estas fuerzas
es asimismo
dual, ya que las corrientes telúricas poseen también una
polaridad. El taoísmo
las clasifica en Kwei y Shin, o de una forma más descriptiva, en
(tigre blanco
del oeste" (Yin) y "dragón azul del este" (Yang).
De estos conceptos emana la ciencia (del viento y del agua) o
Feng Shui, que es el arte de disponer las moradas de vivos y
difuntos de forma que armonicen con las corrientes locales del
aliento cósmico. Esta integración
energética del hombre en el medio se realiza como un primer paso
para llegar a
la unidad con el cosmos, fin último de la ciencia taoísta, cuyo
propósito es el
beneficio de la vida humana.
Para realizar su trabajo, el artífice del Feng Shui cuenta con
su preparación en agrimensura. geometría, número y
proporción, astronomía y
astrología. Cuenta asimismo con dos instrumentos: la varilla
radiestésica y la
brújula geomántica.
Esta última es un instrumento complejo que sintetiza todos los
conocimientos del geomante. Formada por un disco de madera o
arcilla cocida de
15 cm de diámetro, tiene en su centro una aguja imantada,
alrededor de la cual,
en círculos geométricos concéntricos se acumulan los datos:
declinación, los
ocho trigramas, el Zodiaco, los veinticuatro períodos del ciclo
solar, las
veintiocho constelaciones, etc., pudiendo llegar la información
a cubrir una
treintena de círculos.
Cuando se desea realizar un asentamiento humano, se empezará por
descubrir las principales corrientes de energia del área. Para
ello el geomante realiza un estudio de los cielos, identificando
constelaciones y planetas con las cadenas de montes y colinas. De
esta forma, sabrá por las posiciones de los cuerpos celestes
cuándo y cómo se modificarán las corrientes locales. Siguiendo
esta pauta, indicará donde excavar cimientos o perforar pozos,
evitando "despertar al dragón) y respetando los árboles y
rocas depositarios de la fuerza vital.
El resultado de estas acciones será un paisaje habitado, en el
que
viviendas y tumbas tendrán sus zonas principales orientadas
hacia el sur (Yang)
con "el dragón azul" a la izquierda y el "tigre
blanco" a la derecha. Los aleros
de las casas se colocarán a alturas distintas, para evitar
líneas rectas, que
podrían constituir peligrosos conductores energéticos. Los
templos orientarán
sus altares hacia el sur y se protegerán por columnas,
especialmente del norte
(Yin). En sus cercanías existirá un curso de agua.
Pero el adepto del Feng Shui puede hacer algo más que adaptar
las
construcciones al medio. En caso de necesidad modificará el
paisaje para que las
alturas escarpadas Yang y las elevaciones redondeadas Yin, estén
en la
proporción de tres a dos, favorable por su ligero predominio
Yang. Debilitará
los flujos deipasiado potentes rompiendo sus alineaciones por
medio de muros y
pilares que modificarán la violencia de la recta en la suavidad
de la curva.
Reforzará asimismo las corrientes débiles, quitando de su
camino los obstáculos
que le roban su fuerza.
Esto fue aprovechado por los emperadores para hacer que los
adeptos del
Feng Shui desviaran las corrientes telúricas hacia el palacio
imperial en Pekín
para acrecentar su fuerza. Este acto estaba basado en la creencia
de que la
actitud del emperador era decisiva para el bienestar del país.
De esta forma se
aceptaba que la conducta impropia del hombre puede influir sobre
la naturaleza y
atraer toda clase de calamidades. A la influencia del cosmos
sobre el hombre, se
correspondería la de éste sobre el cosmos.
Los libros de Feng Shui nos describen como en los lugares
abruptos las
energías fluyen rápidas y violentas; en estos parajes moran los
míticos
inmortales. No es casualidad que este término
"inmortal" se represente en China
por los caracteres "hombre" y "colina". El
inmortal es el hombre mutado por las
energías que se acumulan en las zonas elevadas. Por esto
determinados templos y
pabellones se sitúan en lo alto de colinas, donde se unen las
fuerzas de cielos
y tierra.
Los caminos del poder
Una vez se ha fijado la meta de su integración con la energía
cósmica, el
hombre comprende que existen unas vías de acceso a la
trascendencia, susceptibles de ser recorridas si se adopta el
método adecuado. Abandonando así
su papel de simple receptor de fuerzas, elabora sistemas que le
permitan
construir sus propios caminos de poder; caminos que participarán
de la doble
naturaleza cósmica, incluyendo dentro de su unidad un aspecto
Yin y otro Yang.
Así, a través de la experiencia, el hombre consigue llegar a un
método en el que
expresa esta dualidad por medio del movimiento y del sonido,
donde el
movimiento, que puede adoptar una forma estática, representaría
la polaridad
Yin, mientras que el sonido cumpliría con la función Yang.
Todo método que no incluya, en una u otra proporción, ambos
aspectos, será
inadecuado para alcanzar la unidad cósmica. Veremos así
innumerables formas de
aplicación, pero todas serán bipolares, si bien, según las
necesidades del
actuante, se acentuará más uno de los aspectos para conseguir
el equilibrio del
método con el que lo practica. Otro punto común es la
utilización de una técnica
consistente en desconectar la mente de sus asideros habituales,
con el objeto de
abrir paso a los ritmos cósmicos.
Si consideramos los métodos en función de su polaridad, veremos
como
algunos se encuentran en una situación de equilibrio, en la que
el exceso o
defecto del aspecto Yin se compensa con el aspecto Yang. Ejemplos
de este
equilibrio nos lo proporcionan la mayor parte de los yogas, en
los que el mínimo
movimiento de los asanas se corresponde con el sonido interior de
los mantras.
Los voladores sufíes, por su parte, representan el equilibrio de
signo
contrario, con un máximo de movimientos y sonidos en forma de
danza y música.
Otros métodos acusan un predominio del aspecto Yang, como
determinadas
obediencias del tantrismo búdico,tibetano, o el zen japonés,
que contraponen la
abundancia del sonido a la actitud estática de los practicantes.
Finalmente,
podemos destacar el aspecto Yin del Tai Chi Chuan, con sus series
de movimientos
realizados en silencio.
El sonido representa un papel fundamental en todos los métodos;
hasta los
movimientos circulares del Tai Chi, se realizan en un silencio
específico del
que no están ausentes la vibración y el ritmo. En los otros
sistemas, el sonido
lleva a estados alterados de conciencia a través de la
repetición monótona, y produce cambios en los ritmos
biológicos gracias a la acción de determinadas vibraciones.
Por su parte el movimiento puede llegar en su elaboración a
constituir un
auténtico ritual, creando entonces la necesidad del templo,
donde sonido y
ritual se integran a través del grupo con las fuerzas vitales
convocadas por la
arquitectura sagrada.
LA ARQUITECTURA SAGRADA
(SALAS Y CANO) :
La energía universal
En la primera parte hemos intentado resumir más de cinco años
de experien-cias con las formas geométricas, especialmente las
piramidales. Los resultados obtenidos nos han hecho admitir, no
sin asombro, que la utilización de una simple estructura de
cartulina permite influir sobre la materia, sea ésta orgánica o
inorgánica, e incluso intervenir en los procesos vitales de los
seres
vivos.
No dudamos, por tanto, que pirámides, conos y otras estructuras
originen
efectos poco habituales, pero por supuesto, no aceptamos que
estas formas actúen
por sí mismas. Posiblemente la función de estas formas sea tan
sólo la de
obstáculos colocados en el camino de la propagación de las
energías, siendo su
especial estructura la que las modificaría consiguiendo estos
efectos que nos
asombran. Tampoco creemos que las transformaciones que sufren las
energías sean
muy radicales, más bien nos parece que se producen efectos de
modulación, enfoque, acumulación y reflexión, sin que se
altere básicamente su naturaleza.
Esta idea que acabamos de enunciar y que lógicamente no es más
que una
hipótesis de trabajo, nos ha llevado a intentar una
aproximación a las diversas
energías conocidas, tanto las admitidas por nuestra cultura,
como las que no lo
son. Todas ellas son distintas expresiones de una única fuerza
que podríamos llamar Energía Universal, y de la que todavía
nos quedan por descubrir numerosas
manifestaciones.
Por otra parte, si conseguimos saber cuáles son las que actúan,
podremos
utilizar mejor las maquetas y construirlas con los materiales
adecuados a cada
caso, y lo que todavía es más importante, podremos conocer todo
su campo de
aplicaciones, que intuimos mucho más vasto de lo que imaginamos.
En este capítulo haremos un resumen de aquellas energías que a
nuestro
parecer podrían tener alguna relación con la actividad de la
pirámide.
Hasta el presente la ciencia admite cuatro tipos de interacciones
funda-mentales en la materia, o, expresado de otra forma, cuatro
fuerzas fundamenta-les, que dejan sentir su influencia en unas
áreas llamadas "campos de fuerzas", cuya extensión
depende de la masa de las partículas implicadas en las mismas.
Estos campos son: nuclear fuerte, nuclear débil, electro
magnético y
gravitatorio.
Los dos primeros campos, los nucleares, están constituidos por
partículas
que poseen masa, y como el radio de acción o campo de fuerza es
inversamente
proporcional a la masa de las partículas, su extensión no
alcanza más allá de la
dimensión atómica. Su acción es selectiva, ya que sólo
actúan sobre aquellas
partículas que poseen masa pero no sobre las que únicamente
poseen carga.
Si las partículas carecen de masa, la interacción tiene un
alcance
ilimitado, y esto es lo que ocurre con las interacciones
electromagnéticas, que
poseen polaridad, pero no masa. Del mismo modo, el campo
gravitatorio también es
de alcance ilimitado, lo que demuestra que sus partículas
carecen de masa, pero
así como la partícula fundamental del campo electromagnético
ha sido localizada
(el fotón), en cambio la partícula fundamental del campo
gravitatorio (el
gravitón) no lo ha sido todavía.
De las cuatro interacciones fundamentales, únicamente la
gravedad actúa
sobre toda la materia, es siempre positiva y, como hemos dicho,
su alcance es
ilimitado. Debido a su acción, el Sol mantiene en órbita a la
Tierra, y la Luna,
si bien sujeta a la Tierra por dicha fuerza, ejerce sobre
nosotros una serie de
influencias, siendo las mareas la más conocida.
Contra todo cuanto parece demostrarnos la experiencia cotidiana,
la
gravedad es una fuerza de una debilidad increíble; hacen falta
cantidades ingentes de materia, los seis mil millones de billones
de toneladas de la Tierra, para producir el modesto campo
gravitatorio en que vivimos, tan modesto, que cuando mantenemos
en alto un trozo de hierro sujeto por un simple imán, estamos
contrarrestando toda la fuerza gravitatoria de la Tierra sobre
dicho trozo de hierro.
Si a nosotros esta fuerza nos parece grande, es tan sólo porque,
como
hemos dicho antes, no se le conoce masa y únicamente carga
positiva, o sea una
única dirección. De esto se deriva nuestra impotencia en
dominarla y sustraernos
a sus efectos.
Al contrario, en el campo electromagnético existen partículas
con cargas
de dos signos opuestos distribuidas de tal forma en el campo de
fuerzas, que
prácticamente se anulan unas a otras. Esto no quiere decir que
no existan campos
electromagnéticos enormemente activos, como los rayos cósmicos,
pero es debido a
la predominancia aplastante de la carga de un signo frente a la
del otro.
Por otra parte, la acción electromagnética es fundamental para
la
existencia de la vida, debido a que mantiene el equilibrio del
átomo, agrupa a
éstos entre sí para formar las moléculas, y en general,
mantiene y transforma
los estados de la materia.
La mayor parte de la energía electromagnética surge del Sol y
las
estrellas. La Tierra recibe un bombardeo continuo de ingentes
cantidades de
energía. La Tierra se protege de este ataque con la atmósfera y
la magnetosfera
con tanta eficacia, que la primera rechaza más de la mitad de
dicha energía,
dejando sólo dos "ventanas" por las que pasan las
radiaciones correspondientes a
la luz y las microondas; el resto es absorbido antes de llegar al
suelo.
Todo este conjunto de radiaciones ha sido agrupado en lo que se
llama el
espectro electromagnético, que reproducimos (tabla 6).
La más poderosa de todas estas radiaciones son los rayos
cósmicos,
constituidos prácticamente por protones que viajan a muy alta
velocidad, y que
al chocar con las capas exteriores de la atmósfera desintegran
las moléculas de
aire, creando otras partículas casi tan energéticas como ellos
mismos, la
llamada radiación secundaria, parte de la cual llega a alcanzar
el suelo. La
mayoría de los rayos cósmicos se originan en las estrellas y
otros en el Sol,
aunque estos últimos son de menor dureza, por ser menor su
velocidad.
Otra radiación que nos manda el Sol es el llamado "viento
solar",
producido por las erupciones solares y que consiste en una nube
de protones que
casi en su totalidad son apartados por la magnetosfera de la
Tierra. Los pocos
que llegan a las capas superiores de la atmósfera, son los que
dan lugar a las
auroras boreales y otros fenómenos similares.
Cada once años aproximadamente, se produce una turbulencia en
las capas
exteriores del Sol, que origina una ampliación de la corona
solar y,
paralelamente, un incremento de torbellinos oscuros llamados
manchas solares.
Pero al mismo tiempo se produce un incremento del campo
magnético del Sol, lo
que proporciona un efecto de protección para la Tierra, al
desviar
los rayos cósmicos duros, con lo que nosotros recibimos una
cantidad
notablemente menor de los mismos.
No creemos que los rayos cósmicos tengan mucho que ver con los
fenómenos de la pirámide, pero sí en cambio las turbulencias
solares, ya que si
no directamente, sus consecuencias en todos los fenómenos
electromagnéticos
terrestres son tan notables, que por todas partes podemos
percibir el efecto del
ciclo solar de once años.
Todo el resto del espectro electromagnético tiene una influencia
indiscutible sobre los fenómenos vitales, y de momento nos
limitaremos a
incluirlo entre los factores a tener en cuenta.
Sin embargo, en dicho espectro, a pesar de su nombre, no
encontramos
por ninguna parte otra energía que consideramos quizá la más
importante por su
acción sobre la pirámide: el magnetismo. El hecho es muy
sencillo; el magnetismo
no es más que un campo de fuerzas originado por la energía
electro magnética en
movimiento. Es decir, que todo campo eléctrico, sea el que sea,
genera un campo
magnético tan sólo por su movimiento.
Por pertenecer a las interacciones electromagnéticas, en todo
campo
magnético existen cargas de los dos signos, positivo y negativo,
que se
concentran en dos puntos opuestos llamados polos y forman unas
líneas de flujo
energético que circulan primero por el interior del cuerpo
magnético desde un
polo, el sur, al otro polo, el norte, para salir de éste por el
exterior y
volver a penetrar por el polo sur. Estas líneas de flujo forman
los campos
magnéticos interior y exterior de dicho cuerpo.
La Tierra, como todo cuerpo magnético, se comporta como acabamos
de
describir. Los problemas empiezan con la situación de los polos
magnéticos que
no coinciden con los geográficos, y que además se desplazan de
lugar.
Actualmente el polo norte magnético (que en realidad es el sur)
dista del norte
geográfico unos 1.900 kilómetros.
Este desplazamiento entre los polos geográfico y magnético es
causa
de discusiones entre los piramidólogos cuando se trata de
orientar las maquetas.
En España esto no es problema, ya que para nosotros el ángulo
de desplazamiento
es insignificante, pero en otras regiones de la Tierra esta
diferencia angular
puede ser muy considerable.
En cuanto a los campos de fuerza, el exterior es la magnetosfera,
ya
citada anteriormente, y el interior es un campo sumamente
complejo y sometido a
diversas perturbaciones cuyo origen es muy vario; las más
destacadas son la acción del Sol, la de la Luna y la de las
corrientes eléctricas que circulan por las capas superiores de
la atmósfera (la ionosfera). La combinación de estos factores
produce unas variaciones cíclicas, continuas y lentas del campo
magnético terrestre, que son susceptibles de medición.
Los físicos han intentado buscar un campo unificado dentro del
cual las
cuatro clases de interacciones entre partículas pudieran
reducirse a una sola.
Esto parece que recientemente se ha logrado, pero para ello ha
sido preciso
tener en cuenta la creación de nuevas partículas hipotéticas
para poder resolver
un problema trascendental: la simetría.
Vamos a explicarnos. Se dice de la esfera que es la figura
geométrica
perfecta, y esto es verdad en física, ya que la esfera hueca es
la única figura
que no ejerce ninguna fuerza resultante de tipo gravitatorio
sobre las masas que
se introduzcan en ella.
Desde el punto de vista de la física nuclear existen dos tipos
de
simetría: global y local. Una simetría global, es aquella en
que cualquier
transformación que ocurra se aplica uniformemente a todos los
puntos del
espacio. En una simetría local, cada punto se transforma
independientemente de
los demás.
Si hacemos girar la esfera hueca quedamos como forma perfecta,
sobre un
eje polar, todos los puntos de la misma efectuarán una rotación
con el mismo
ángulo y la esfera conservará su forma. Habremos producido una
simetría global.
Si en esta misma esfera movemos cada punto independientemente,
empujando o
atrayendo los puntos a nuevas posiciones en la superficie, pero
conservando sus
distancias a un centro fijo, la esfera sigue manteniendo su
forma, por lo que la
operación es una operación de simetría, pero cada punto se
transforma
independientemente de sus vecinos; por lo tanto será una
simetría local.
Pero en esta última simetría existe un cambio de importancia:
cuando los
puntos se mueven independientemente, la membrana del globo se
estira, y se
desarrollan fuerzas elásticas entre los puntos desplazados. La
teoría general de
la relatividad y la teoría de Maxwell del electromagnetismo se
basan en estas
simetrías locales. Por lo tanto, toda teoría que deba unificar
las cuatro
fuerzas, debe poseer simetría global y local.
Para superar esta dificultad se ha creado una nueva simetría,
tan notable
incluso a nivel global que se le ha dado el nombre de
supersimetria, y que
engloba a las anteriores. También a la vez ha sido creado un
nuevo concepto de
supergravedad y elaborada la teoría de la existencia de una
nueva partícula a la que se llamaría gravitino.
Comprendemos que cuanto decimos resulta muy confuso y complicado,
pero
hacerlo con todo detalle y de una manera asequible requeriría un
espacio muy
considerable y además unos cálculos matemáticos profundos. A
nosotros nos
interesan de modo especial unas conclusiones que creemos
trascendentales:
en todas las teorías explicativas de las interacciones entre
partículas (es
decir, de todos los fenómenos del universo), por avanzadas que
sean, existen
siempre dos factores constantes e inamovibles. Estos factores son
la velocidad
máxima de las partículas -que es la de la luz- y la existencia
de una coordenada
irreversible, el tiempo.
Por lo tanto, según la física, ningún fenómeno puede pro
pagarse a mayor
velocidad de 300.000 kilómetros por segundo, ni tampoco en un
sentido de tiempo
inverso. Ahora bien, existen los fenómenos paranormales, entre
los que situamos
algunos de los producidos por la pirámide, en los que estas dos
constantes no se
mantienen, como veremos en los próximos capítulos.
Esto implica la existencia de otro campo de fuerzas, paralelo e
independiente del que reconoce la física, pero que puede actuar
sobre el mismo y
ser afectado por él.
Y dadas las interacciones comprobadas entre este nuevo campo y el
tradicional de la física, también es forzoso aceptar que debe
buscarse un nuevo
campo unificado que englobe y explique a ambos campos, y
comprender así la
naturaleza de la Energía Universal.
Como es lógico, el primer paso para conocer esta energía
parafísica,
deberá consistir en el estudio de cuáles son sus
características y qué
interacciones se producen entre los dos campos, físico y
parafisico.
Con todo esto no pretendemos decir nada nuevo o que no se haya
dicho con
otras palabras; lo que intentamos hacer es dar a un concepto, a
una idea,
presente en todas las antiguas filosofías y en algunas ciencias
paralelas, una
presentación y enfoque más acorde con los actuales
conocimientos, y buscar si
existe un sistema aceptable para nuestra ciencia actual para
adentrarnos en su
estudio.
Antes de comentar los estudios que se realizan sobre la Energía
Universal
y a modo de introducción a los mismos, citaremos las palabras
del swami
Vivekananda sobre el nombre más antiguo de esta energía: Prana.
" Es Prana lo que se manifiesta como movimiento, es Prana lo
que se
manifiesta como gravitación, como magnetismo. Es Prana lo que se
manifiesta en
las acciones del cuerpo como corriente nerviosa, como fuerza del
pensamiento.
Del pensamiento hasta la fuerza física más tosca, todo es sólo
manifestación de
Prana."
En la tradición hindú, Prana confecciona el universo y es el
origen de
todas las energías, del mismo modo que en la tradición taoísta
Ch'i, el espíritu
vital es el espíritu cósmico que vitaliza y penetra todas las
cosas, dotándolas
de vida. Así, estas dos culturas orientales nos dan una
definición de esta
energía universal, que coincide con las características de la
energía que se
estudia en Occidente bajo diversos nombres, de los cuales quizás
el más conocido
sea el de "orgón". Creemos, sin embargo, que lo menos
importante es el nombre.
La energía es única, aunque sus manifestaciones puedan ser
distintas debido a la
distinta naturaleza de sus moduladores, sean éstos seres vivos o
formas
geométricas.
Siendo los seguidores de Wilhelm Reich los que parecen haber
centrado sus
esfuerzos en el análisis de la energía en su estado primigenio,
anterior a
cualquier modulación, dedicaremos el resto del capítulo a sus
investigaciones,
dejando para más adelante el estudio de la energía ya modulada.
La demostración científica de la existencia del orgón es un
hecho. El
doctor Reich utilizó medios científicos como contadores Geiger,
sistemas
electroscópicos y otros instrumentos al alcance de cualquiera
con una formación
científica, así como aparatos de su invención entre los que
destacan un detector
visual del orgón atmosférico, un medidor de campo y un
acumulador.
Todo esto le sirvió para detectar una energía universal, viva,
que no es
eléctrica y que tiene una poderosa afinidad con los estados
líquidos de la
materia, en especial con el agua. Una energía que existe en el
espacio
extraterrestre, concentrándose como una envoltura alrededor de
la Tierra, sobre
la que forma numerosas corrientes diferenciadas, dentro del
conjunto bio energético que constituye nuestro planeta.
Algunos investigadores han llegado a diferenciar un total de
treinta y dos
corrientes, de las cuales destacan como más importantes una
corriente planetaria
que se mueve de oeste a este a una velocidad ligeramente superior
a la del
planeta, y una corriente galáctica que fluye de SO a NE, con
variaciones locales
y estacionales.
Esta energía interacciona de forma opuesta a las energías de la
física
actual, pasando de los estados de bajo potencial a los de
potencial más elevado.
Nos hallamos ante una entropía negativa o neguentropia, en la
que los cuerpos
cargados atraen a los de carga menor, extrayéndoles esta carga
hasta que
alcanzan el límite de su propia capacidad.
De toda esta descripción del orgón y sus efectos, nos interesa
destacar
una coincidencia significativa. En el capítulo 7, mencionábamos
una experiencia
de Schul y Pettit, en la que estos investigadores colocaban una
pantalla de
aluminio en el interior de la pirámide, al oeste de una planta
de girasol,
obteniendo como resultado una inhibición temporal del efecto de
la pirámide. El
aluminio parecía detener (cargándose) una fuerza que viene del
oeste, una fuerza
que se desplaza en la misma dirección que la corriente orgónica
planetaria.
La mayor dificultad en el estudio del orgón reside, según T. J.
Constable, el más conocido continuador de la obra de Reich, en
que para poder realizar una investigación en este campo hay que
tener, entre otras cualidades, la de saber
"sintonizarse" con los procesos vitales. Diríamos
nosotros que de una forma similar a la que es necesaria para la
producción de los fenómenos parapsicológicos.
Ya hemos visto que la principal característica de esta energía,
es la de
ser una energía viva, o cuanto menos, portadora de vida; es por
ello que la
mayoría de sus investigadores los encontramos alrededor del
campo bioenergético.
Por la misma razón, le hemos dedicado el siguiente capítulo al
que podríamos
llamar "los moduladores vivos de la energía
universal", pero nos ha parecido más
simple titularlo "en busca de la bioenergia".
En busca de la bioenergía
En julio de 1977 podíamos leer en un conocido semanario que el
periodista
Robert Toth (no confundir con Max Toth) había sido detenido por
la KGB en Moscú.
La acusación que pesaba sobre el corresponsal de "Los
Angeles Times" era grave:
espionaje de secretos estatales. Toth fue puesto en libertad
después que los
soviéticos se hicieron con una veintena de hojas, acompañadas
de gráficos y
fotos, que describían diversas experiencias bioenergéticas.
Esta documentación
había sido realizada por el científico Valery Petukov, director
de un
laboratorio biofisico controlado por el estado soviético.
Como vemos, en la URSS se cree en la bioenergía hasta el punto
de
considerarla un secreto de estado. Y esto no debe extrañarnos,
porque la
aplastante evidencia que nos suministra continuamente la
investigación nos lleva
a creer no sólo en la existencia de una energía propia de los
seres vivos, sino
también en la capacidad que tiene el ser humano de captar, a un
nivel
inconsciente, energias inmensas que puede modular y dirigir.
Las investigaciones de Petukov parecen haber demostrado la
existencia de
partículas energéticas, portadoras de información y
susceptibles de ser medidas,
que justificarían la existencia de la telepatía y demás
fenómenos producidos por
una energia distinta de las hasta ahora estudiadas por la
física. Estas partículas se producirían en el momento de la
división de las células.
La existencia de esta energía se ha visto confirmada por otras
experiencias, como las realizadas recientemente por Kusch, Rabi y
Milman, de la
Universidad de Columbia en los Estados Unidos, que han
demostrado, gracias a la
ayuda de nuevos instrumentos, la existencia de vibraciones que se
transmiten de
molécula a molécula, convirtiendo a las células en
transmisores y receptores de
ondas que funcionan sin cesar.
Estas investigaciones son sólo una parte de las que se realizan
en torno a
la producción de energías por la célula, y no ha sido Petukov
el único que ha
comprobado la importancia de la mitosis, o proceso de división
celular, en esta
emisión de energías.
El pionero de estas investigaciones fue el soviético Alexander
Gurvich,
que ya en los años treinta había descubierto una radiación a
la que llamó
"mitogénica" porque se originaba durante la mitosis en
las raíces de algunas
plantas. Esta radiación, emitida también por los seres humanos,
sería similar a
la luz, y más potente que los rayos ultravioletas que recibimos
del Sol.
En la URSS se han proseguido las investigaciones de Gurvich,
ampliando sus
descubrimientos en dos direcciones. La primera ha sido la
dedicada al estudio de
la influencia que la radiación mitogénica ejerce sobre los
seres vivos.
En este sentido destacan los científicos Kaznacheyev, Schurin y
Mikhailova, de Novosibirsk, Siberia, que después de realizar
varios miles de
experiencias llegaron a la conclusión de que las enfermedades se
transmiten por
medio de una radiación similar, aunque no lo son, a los rayos
ultravioletas.
Comprobaron que las células enfermas pueden contagiar a células
sanas, aunque se
encuentren separadas por una pared de cuarzo. Como las células
se transmiten
continuamente información, en el caso de enfermedad de las
mismas es muy
importante evitar que esta información sea recibida por las
células sanas. Lo
más curioso es comprobar que una de las substancias químicas
que dichos
científicos han utilizado con más éxito para interferir esta
radiación nociva,
ha sido el ácido acetilsalicílico, o sea la vulgar aspirina.
El segundo camino seguido por los soviéticos es el del análisis
de la
energía emitida en el proceso de la mitosis celular.
Mosolov y Kamenskaja han comprobado la existencia de
campos energéticos y de oscilaciones ultrasónicas, éstas con
frecuencias del
orden de 10 a la -6 a 10 a la -7 Hertz, que formaban parte de la
radiación mitogénica. Boris Tarusov, director de biofísica en
la Universidad de Moscú, afirma que la emisión de luz fría es
común a todos los seres vivos y no una propiedad exclusiva de
coleópteros como la luciérnaga. Las observaciones evidencian
esta luminiscencia en forma de emisión de fotones, dentro de un
área de frecuencias que abarca desde la luz visible hasta la
ultravioleta.
Por si fuera poco, Tarusov ha descubierto el lenguaje del mundo
vegetal,
afirmando que por medio de la modulación de su luminiscencia,
las plantas emiten
señales que nos informan de sus necesidades y nos avisan de las
enfermedades que
las amenazan en un futuro próximo.
En los Estados Unidos, para algunos la búsqueda de la
bioenergía ha sido
precedida por la creación de un modelo electrónico con el cual
han identificado
el organismo humano.
Así, el doctor George Crile considera que cada célula es como
una diminuta
pila eléctrica que genera su propia corriente por medios
químicos y utiliza como
conductor al sistema nervioso.
Otros investigadores han continuado los trabajos de George
Lakhovsky sobre
la aplicación de corrientes eléctricas de baja intensidad para
regenerar los
tejidos humanos. Uno de ellos, Robert D. Becker, ha comprobado
que la aplicación
de estas corrientes continuas de diminuto amperaje consigue
acelerar la curación
de fracturas, restaurar los tejidos humanos y regenerar las
células. Becker cree
que la aplicación de un campo electromagnético induce en el
núcleo una carga que
al elevar el nivel energético de la célula incrementa su
vitalidad.
Finalmente, creemos que las conocidas investigaciones de Cleve
Backster
con las plantas, nos proporcionan la evidencia de un nivel de
comunicación entre
todos los seres vivos. Recordemos, entre todas, aquella
experiencia realizada
sin la presencia de seres humanos, en la que las plantas
reaccionaban
violentamente en el momento de la muerte de camarones que se
encontraban en una
habitación alejada.
Esta reacción podría justificarse por la existencia de una red
de
información bioenergética que relacionase toda la biosfera.
Después de este breve repaso a los estudios sobre la
bioenergía, vemos
cómo se llegó al descubrimiento de los biocampos.
El psiquiatra John Pierrakos, es quizás el científico que ha
sabido dar la imagen más gráfica de lo que es un biocampo; esta
facilidad puede
ser producto de su capacidad de visión directa del flujo
bioenergético de sus
pacientes, habilidad que le ha permitido, después de años de
observación, llegar
a las siguientes conclusiones:
El latido de las energías interiores del organismo, se expresa
fuera del
cuerpo como un biocampo que puede extenderse hasta una distancia
de varios
metros. Este biocampo tiene una pulsación continua, con una
frecuencia del orden
de 15 a 25 pulsaciones por minuto. Las líneas de fuerza que
forman el bio campo
adoptan una forma similar a un ocho, con variaciones producidas
por su estado de
movimiento continuo. En el biocampo influyen las condiciones
atmosféricas y la
polaridad de las cargas existentes en el aire que lo rodea.
De estas imágenes que nos permiten asimilar intuitivamente la
idea del
biocampo, pasaremos a una investigación que ya es famosa en el
campo científico.
Nos referimos a la iniciada, hace más de cuarenta años, por dos
científicos de
la Universidad de Yale, los doctores Harold Saxton Burr y F. 5.
C. Northrop.
Estos científicos descubrieron cómo todos los seres vivos
conservan su
organización interna, a pesar de la renovación continua de las
células.
La explicación reside en una compleja organización de biocampos
dirigida
por un campo más amplio y global al que llamaron "campo
L". Éste cubre como una
funda al organismo y lo controla por medio de los campos menores
emitidos por
los diferentes órganos. El control existe desde el nacimiento
(en realidad desde
la fecundación) hasta la muerte, manteniendo la forma
característica de cada ser
vivo a lo largo de toda su vida.
El campo L es algo más que una inteligente teoría; es
susceptible de
medida y con un aparato muy poco exótico: el milivoltímetro. Si
queremos medir
el campo L en un ser humano, bastará con que aproximemos un
electrodo del
aparato a la frente del sujeto, y el otro a la palma de la mano.
La medida
obtenida será la diferencia de voltaje entre ambos puntos del
campo L.
Observemos que no tenemos que llegar al contacto de los
electrodos con la piel,
ya que estamos midiendo un campo y no las corrientes
superficiales de la
epidermis.
Utilizando este sistema, el doctor Ravitz obtuvo cincuenta mil
mediciones
en quinientos pacientes. El estudio de este material le permitió
afirmar la
existencia de unos ritmos, similares a los conocidos
"biorritmos", y que como
éstos, describían los altibajos físicos y mentales a que
están sometidos los seres humanos.
Estas experiencias confirmaron la teoría que este brillante
científico,
discípulo de Burr, ya había enunciado en 1948, y por la cual
establecía que los
estados mentales se reflejan en el campo L. Esto significa,
simplemente, que
podemos leer los pensamientos con la ayuda de un voltímetro de
alta precisión,
pudiendo saber así la relación que existe entre nuestro estado
de ánimo y las
energías que posee el biocampo.
Actualmente los investigadores aceptan la influencia de los
factores
meteorológicos sobre los ritmos del campo L, con lo cual
volvemos a encontrarnos
con la realidad de nuestra conexión con el cosmos. Por otra
parte, los
resultados obtenidos por Burr en la medición de los campos L de
árboles, llevaba
forzosamente a esta conclusión. Durante años Burr mantuvo a
varios árboles
conectados con voltímetros y el estudio estadístico del
material resultante de
las mediciones demostró la influencia del Sol, la Luna y la
actividad
geomagnética sobre el potencial de los árboles. Tanto las
manchas solares, como
la gravitación lunar influyeron en los campos L, con lo que se
pudo afirmar
rotundamente la sujeción del mundo vegetal a las fuerzas del
universo.
La imagen que nos sugiere el conjunto de estas investigaciones
pertenece
ya al inconsciente colectivo, y es la del hombre taoísta, con
los pies
firmemente asentados en el suelo y su cabeza dirigida hacia los
cielos, actuando
como puente de unión entre las energías celestes y las
telúricas. Quizás el
científico de hoy está actuando sólo como traductor de unos
conocimientos que
siempre han existido, pero expresados en forma distinta.
Pensemos, por ejemplo, en el yogui captando la energía cósmica
por medio
del pranayama, y veamos a continuación lo que opina Viktor M.
Inyushin de la
obtención de bioplasma por el ser humano: "Las partículas
del bioplasma se
producen continuamente por la acción de procesos químicos en el
interior de las
células, pero también existe un proceso de absorción, a
través de los pulmones,
de las cargas del medio ambiente".
Inyushin es el director del laboratorio de biofísica de la
Universidad de
Kazakh, en la URSS. En esta institución colaboró durante varios
años con el
famoso matrimonio Kirlian. Quizá su aportación más interesante
es la del
bioplasma, biocampo formado por partículas subatómicas.
Aunque reconoce la existencia de otros biocampos, considera que
se
encuentran estmcturados por el bioplasma, al ser éste el más
estable de todos
ellos. Cree también que esta estabilidad está dada por el
número equivalente de
cargas de origen contrario.
Y para continuar con imágenes familiares a los conocedores del
yoga,
diremos que Inyushin afirma que existe una concentración de la
actividad
bioplásmica en la columna vertebral y en el cerebro, siendo en
este último diez
veces más intensa que en la piel o en los músculos. Asimismo,
la actividad es
más intensa en el área del plexo solar (¡recordemos los
chakras!), y para
satisfacer también a los practicantes de las ciencias ocultas,
existe una
emisión de cargas concentrada en las puntas de los dedos y en
los ojos.
No debemos olvidar en este resumen, al matrimonio Kirhan,
creadores de la
cámara de su nombre, mediante la cual es posible fotografiar el
aura o biocampo
de todos los seres. Dejando de lado las actuales controversias de
si lo que se
fotografía es el aura o es tan sólo el llamado efecto corona
(lo que podemos
aceptar en el caso de los cuerpos inorgánicos, cuya radiación
en la fotografía
Kirlian es estable), no creemos que quepa la menor duda de que
las variaciones
continuas en tamaño y color que presentan dichas fotografías
sean debidas
exclusivamente al biocampo, tanto si lo que nos muestran es
realmente el aura o
tan sólo las modificaciones que dicho bio campo produce en el
efecto corona.
Alexander P. Duvrov, biofísico de la Academia de Ciencias de la
URSS, cree
en la existencia de un campo que, por su capacidad de
manifestarse en la forma
de cualquier tipo de campo energético, puede asimilarse a un
campo unificado.
Recordemos que una teoría del campo unificado que justifique la
existencia de
una transición entre los campos energéticos físicos conocidos
ha sido la
pesadilla de todos los físicos actuales, y tan sólo en estos
momentos se cree
haberlo resuelto. Duvrov afirma tan sólo la realidad de este
campo unificado en
el nivel de los seres vivos, pero la conformación a nivel
microcósmico sería el
primer paso para ratificar la existencia de un supercampo que los
englobase a
todos, físico y biológico, en un nivel macrocósmico.
Este campo biológico unificado de Duvrov se originaria en el ser
vivo como
consecuencia de los cambios en la estructura de las proteínas,
que producirían
alteraciones en la naturaleza de los espacios submoleculares,
originándose así un estado oscilatorio de alta frecuencia.
Por sus características, afines en ocasiones a la materia viva y
en otras
circunstancias al campo gravitatorio, se ha denominado a este
campo
"biogravitatorio". Duvrov cree que el organismo es
capaz de recibir y transmitir
las ondas biogravitatorias a considerables distancias,
produciendo así todos
los fenómenos estudiados por la psicotrónica (parapsicología).
Asimismo
existiría una capacidad de dirigir y enfocar esta energía que
podría incluso
convertir la energía de otro campo en materia, lo que
explicaría las
experiencias de Kevran sobre la transmutación de elementos
químicos por los
seres vivos.
A esta cualidad podríamos añadir la posibilidad del campo
biogravitatorio
de continuar existiendo con independencia del organismo que lo
generó, lo que
también sería una explicación del efecto Delpasse.
El efecto Delpasse es la demostración experimental de la
existencia de una
energía psíquica, o biocampo, que tras un proceso que es
imposible sintetizar en
estas líneas, es capaz de actuar en el campo físico incluso
después de la muerte
clínica. En el caso concreto de Delpasse, una persona que
llevaba muerta más de
media hora era capaz de conectar un televisor (téngase en cuenta
que el cerebro
empieza a descomponerse a los diez minutos siguientes a la muerte
clínica).
Volviendo a Duvrov, diremos que la doble polaridad de su campo
crea
fenómenos de atracción y repulsión susceptibles de provocar
fenómenos de tipo
antigravitatorio, por lo que su existencia podría justificar
todos aquellos
fenómenos paranormales capaces de actuar sobre la materia, como
la telecinesis,
hasta ahora inexplicables.
Creemos que este breve resumen nos ha suministrado datos
suficientes para
que podamos construir una especie de retrato o modelo de la
bioenergía, que
podría ser el siguiente:
En el momento de la división celular se crean unos estados
oscilatorios de
alta frecuencia que producen la bioenergía. Ésta puede
manifestarse en forma de
fotones creadores de luminiscencia, por medio de radiaciones de
frecuencia
similar a los rayos ultravioletas, o como ultrasonidos o
corrientes eléctricas,
pero todas estas manifestaciones son sólo distintas
presentaciones de una única
energia.
Esta energía existe también repartida universalmente y
acompaña a los
fenómenos electromagnéticos, lo que hace que muchas veces pueda
confundirse con
los mismos, pero es totalmente distinta, y es capaz de ser
captada por los seres vivos y por ciertas estructuras
geométricas y determinadas combinaciones de materiales.
Esta fuerza interior al organismo, ejerce su actividad en un
área a la que
se llama biocampo, el cual se encuentra formado por varios campos
menores
emitidos por los distintos órganos del ser vivo. Los campos
menores se
encuentran estructurados por otro campo más estable, susceptible
de medida e
incluso fotografiable.
El biocampo puede extenderse sin límites y entrar en contacto
con otros
biocampos con los que intercambia información que en algunos
casos puede
representar un peligro y en otros una ayuda para el receptor de
la misma.
Existe una interrelación entre el biocampo y otros campos
energéticos,
siendo de destacar la influencia que los campos cósmicos y
telúricos ejercen
sobre el mismo, así como la influencia que este biocampo puede
ejercer sobre la
materia inerte. Una consecuencia de estas influencias es la
posibilidad de
reforzar el biocampo y mejorar así el estado físico del
organismo, utilizando
para ello campos de alta frecuencia y baja intensidad.
Esta capacidad del organismo de controlar y dirigir su biocampo,
ejerciendo así una influencia no sólo sobre los otros seres
vivos, sino también
sobre la materia inanimada, merece un capítulo aparte.
La hioenergía en acción
Quizás el fenómeno más irritante cuando se trabaja con la
pirámide es la
irregularidad de los resultados obtenidos. Éstos no son siempre
los mismos,
aunque se repita de forma idéntica la experiencia o la realicen
dos personas
simultáneamente. Incluso a veces ni se consiguen resultados.
Algunos investigadores han justificado este comportamiento
caprichoso de
las formas geométricas aduciendo la incidencia de factores
meteorológicos y de
variaciones de campos energéticos cósmicos y telúricos. Sin
embargo, esta
interpretación nos parece harto simplista y preferimos
substituirla por otra, en
la cual las fuerzas cósmicas y telúricas sean una de las
variables a considerar
en la experiencia y el propio investigador la variable principal.
Esta hipótesis
nos permite comprender cómo dos investigaciones iguales y
simultáneas pueden
arrojar resultados distintos: la respuesta a esta contradicción
aparente reside
en el único factor distinto en ambas pruebas, es decir, el
hombre.
Recordemos que las famosas experiencias de Backster han sido
repetidas con
éxito por científicos como el doctor Marcel Vogel o el doctor
V. M. Pushkin, y,
sin embargo, en la convención celebrada por la Asociación
Americana para el
Avance de las Ciencias en 1974, se presentó un informe negativo
sobre el intento
de repetir dichas pruebas. ¿Tendríamos que suponer
que las plantas se negaron a colaborar? Más bien creemos que la
respuesta se
encuentra en los trabajos que sobre la PES realizaron Schmeidler
y McConnell en
1958, cuando al separar a los sujetos en grupos de
"creyentes" e "incrédulos",
comprobaron que los primeros obtenían más y mejores resultados
que los segundos.
Para decirlo de otro modo, la actitud emocional del sujeto, su
creencia en la
existencia de la PES, era fundamental para el éxito de la
prueba; casi tanto,
como las facultades innatas del sujeto.
Pero antes de extendernos sobre el tema de las emociones y la
influencia
de la bioenergía sobre la pirámide, intentaremos diferenciar
las distintas zonas
que abarca el campo de la parapsicología, o psicotrónica como
gustan de llamarla
los checos.
La investigación de todas las interacciones en que se encuentra
implicada
la bioenergía es sin duda un intento arduo y sobre todo
polémico, si se quiere
deslindar el conjunto de fenómenos en campos distintos. La
mayoría de los
investigadores han acabado coincidiendo en separar los hechos
paranormales en
dos áreas, según se produzcan procesos de información o
acciones energéticas.
Los científicos occidentales han dado en llamar al conjunto de
los primeros PES
y al de los segundos PK, mientras que los rusos por su parte han
preferido un
enfoque hiofisico y nos hablan de bioinformación y de bio
energética.
Existe todavía un tercer campo de estudio, no admitido por todos
los
occidentales, y prohibido, por lo menos oficialmente, a los
comunistas. Nos
referimos al de la supervivencia, con todo su abanico de visiones
en el momento
de la muerte, experiencias extracorpóreas, apariciones, etc.,
que justificaría
una continuación de la existencia consciente después del fin
del cuerpo
material.
De estas tres áreas, nos parece difícil aceptar una
interacción de tipo
informativo con un objeto inanimado como la pirámide (a pesar
del precedente
contrario de la psicometría), por lo que prescindiremos de la
percepción
extrasensorial como factor de influencia sobre las formas
geométricas. En cuanto
a la intervención de entes que existan más allá de la muerte,
nos parece fuera
de lugar, porque aun considerando la posibilidad de
supervivencia, este hecho
sería exclusivamente un caso particular de la bioenergética.
Nos queda por lo tanto tan sólo la bioenergética, o un proceso
mixto de
información y bioenergética, como responsable de la influencia
del hombre sobre
las fuerzas geométricas.
En este tipo de fenómenos, el sujeto parece tener la capacidad
de
captación de fuerzas exteriores a sí mismo, modulándolas al
pasar a través suyo,
para luego dirigirlas y enfocarlas, aplicándolas en el lugar
deseado y en el
momento escogido.
Toda esta hipótesis tiene una lógica propia. La alusión a
fuerzas
superiores (y por lo tanto exteriores) no está basada
únicamente en las propias
palabras de los dotados: "no soy más que un canal a través
del cual fluye la
energía", "no soy yo quien curo, sólo soy un
instrumento del poder divino".
Recordemos el reciente Congreso Mundial de Parapsicología
celebrado en
Barcelona durante el mes de noviembre de 1977. Una de las
ponencias, la del
profesor 3. B. Hasted, de la Universidad de Edimburgo, citaba
presiones de hasta
cinco toneladas ejercidas por un niño para doblar metales.
Parece altamente
improbable que el organismo pueda albergar estas energías, por
lo que el hecho
de poderlas captar o acumular del exterior nos parece mucho más
factible.
La idea de la modulación parece necesaria, ya que la fuerza que
se utiliza
para sanar, necesariamente no puede ser idéntica a la que se
aplica para
desplazar un objeto. Y en cuanto a la capacidad de enfoque en el
espacio y el
tiempo, es sobradamente conocida de todos los seguidores de las
hazañas de Nina
Kulagina o Alía Vinogradova.
Este esquema de la actuación del sujeto con capacidad
bioenergética, nos
parece sorprendentemente paralelo a la actuación de la
pirámide, la cual, según
hemos visto, también capta, modula y enfoca unas energías
exteriores. El
paralelismo continúa cuando estudiamos los efectos que tanto los
dotados como la
pirámide son capaces de conseguir.
De estos efectos conocemos diversas clasificaciones, habiendo
esbozado
nosotros mismos una, desde el punto de vista del consumo de
bioenergía necesario
para su producción.
Incluimos en el cuadro siguiente los fenómenos de información
con los
bioenergéticos, distribuyéndolos según se incrementa el
consumo de energía.
A. Fenómenos de información
Son aquellos en los que se realiza un intercambio de
información con la biosfera a diversos niveles.
Clarividencia
Telepatía
Psicometría
Retrocognición
Precognición
Etcétera.
B. Fenómenos mixtos de información y bioenergia
Son aquellos en los que, además de información, se suministra
energía que actúa sobre un organismo vivo, generalmente para
sanar o destruir.
Influencia sobre vegetales y microorganismos Terapia psíquica
Cirugía psíquica Etcétera.
C. Fenómenos bioenergéticos
De movimiento: Fenómenos por los que se alteran situaciones de
reposo o
equilibrio.
Telecinesis
Levitación
Etcétera.
De transformación: Fenómenos por los que se cambia la esencia o
forma de la materia.
Deformación y rotura de metales
Grabado de signos o imágenes
Combustiones espontáneas
Etcétera.
Poltergeist: Fenómenos inconscientes de movimiento y
transformación
coexistentes en un área determinada.
De esta ordenación, muy rudimentaria, hemos seleccionado
diversos
resultados conseguidos por dotados que, en general, reproducen
casos similares
conseguidos por medio de la pirámide. Citaremos concretamente
efectos de
momificación, acción sobre seres microscópicos y vegetales,
terapia psíquica, y,
finalmente, casi como una demostración de la influencia del ser
humano sobre las
formas geométricas, comentaremos los generadores de Pavlita.
Creemos que esta comparación entre bioenergética y acción de
la pirámide
puede servirnos también de pauta para mejorar y ampliar nuestros
métodos de
trabajo con las formas geométricas, permitiéndonos elaborar
nuevas y más
interesantes hipótesis de trabajo.
Momificación. Retrocederemos en el tiempo hasta 1913 para citar
un caso,
algo macabro, ocurrido en Francia. A instancias de su colega el
doctor Socquet,
el doctor Durville se dedicó a magnetizar (de esta forma se
denominaba entonces
a la transferencia de bioenergía) una mano de cadáver. Empleó
unos dos meses en
la experiencia, que estuvo bajo el control continuo de una
comisión de médicos y
metapsíquicos (parapsicólogos). El resultado fue un éxito,
tanto (y aquí aparece
la nota macabra), que el doctor Durville utilizó posteriormente
la mano
momificada como pisapapeles encima de su escritorio.
Esta experiencia no es la primera registrada en el vecino país
galo, ya
que el año anterior había aparecido en los Anales de la Ciencia
Física una
relación de los experimentos realizados por el doctor Gustavo
Geley con una
incógnita dama de Burdeos, la cual momificaba por un sistema
similar pequeños
animalillos muertos.
Microorganismos. Volviendo a la actualidad, citaremos de nuevo el
Congreso
Mundial de Parapsicología de Barcelona, en el que el doctor
Linares de Muía
presentó una ponencia sobre el influjo ejercido por el ser
humano sobre un
determinado tipo de germen. El profesor Rovatti actuó
mentalmente sobre los
microorganismos, consiguiendo en unos casos aumentar el
crecimiento en un 32 por
100 y en otros disminuirlo de una forma similar.
Según palabras del doctor Linares de Muía, con técnicas
bacteriológicas se
podía esperar una dispersión del 8 por 100 en más o en menos,
por lo que creemos
que se ha conseguido demostrar en España la facultad del ser
humano de
transmitir su bioenergia a otros seres vivos. Asimismo creemos
que con esta
prueba se ha confirmado la existencia del nivel de comunicación
entre los
distintos elementos de la biosfera que Co, mentábamos en el
capitulo anterior.
Vegetales. En relación con las plantas, y después de la
publicación del
libro de Peter Tomkins y Christopher Bird, La vida secreta de las
plantas, hemos
pensado que el lector debe conocer ya suficientes experiencias
ajenas, por lo
que preferimos proponerle una prueba que le permitirá averiguar
el estado de
desarrollo de su capacidad bioenergética.
Compre dos macetas de la misma capacidad y modelo, así como un
saco de
tierra. Mezcle bien la tierra y llene por igual ambas macetas.
Coloque los
tiestos de forma que reciban la misma cantidad de luz, aire y
calor, pero separados el uno del otro. Escoja un puñado de
judías, mézclelas bien y sepárelas en dos grupos iguales.
Plante uno de ellos. Antes de plantar el otro manténgalo en su
mano cerrada y concéntrese procurando no pensar más que en una
cosa: transmitirle energía. Después siémbrelo y marque la
maceta para diferenciarla de la anterior.
Riegue ambas macetas a diario y a la misma hora con igual
cantidad de agua
exactamente medida y de la misma procedencia. Dedique además
cada día, después
de regarías, un mínimo de diez minutos, pero sin sobrepasar los
veinte, para
pensar en las semillas del tiesto marcado. Visualice
imaginariamente como crecen
y se desarrollan llenas de vitalidad; acarícielas con amor. No
piense para nada
en las otras, limitándose con ellas al cuidado habitual.
Cuando broten las plantas apunte la fecha de cada una, y cuando a
su
juicio alcancen un tamaño suficiente, dé por terminada la
experiencia
midiéndolas en milímetros. De ser posible realice una serie
fotográfica de
ambas.
Creemos que esta simple experiencia, que no le llevará más de
quince días
o tres semanas, le bastará para comprobar la gran eficacia de la
acción
bioenergética.
De no ser así, no se desanime, repase todos los pasos
cuidadosamente,
puede haber cometido errores. Si todo está en orden, puede que
se encontrase en
un momento de baja capacidad de energía o quizá todavía no ha
desarrollado sus
posibilidades bioenergéticas.
Terapia psíquica. Se agrupan bajo este apartado las actuaciones
de tipo
benéfico ejercidas por un organismo sobre otro. La
representación más conocida
del protagonista de estas actuaciones es la figura del curandero,
imagen popular
del emisor bioenergético con su terapéutica de pases
magnéticos e imposición de
manos.
La acción curativa, indudable en ciertas ocasiones, ha sido
justificada de
muchas formas. Recordemos entre otras la expuesta por Brian
Josephson en la
conferencia sobre PK celebrada en el Canadá en el año 1974.
Para Josephson, la
explicación se centraría en la acción que se ejerce sobre los
enzimas del
paciente.
Nos atrevemos a opinar que esta explicación, como todas las que
se sitúan
a un nivel biológico tradicional, se limita a definir parte de
las reacciones
ulteriores del organismo al aporte de información y energía
proporcionado por el
sanador. Si éste es un individuo realmente dotado, sus pases
magnéticos cumplirán la función de restablecer el equilibrio
bioenergético del enfermo, de una forma similar a la acupuntura,
pero menos directa. Estos movimientos que se inician en la cabeza
y continúan hacia la zona afectada, seguirán las rutas
nerviosas que unen ambas partes. Los movimientos continuados a
una vel~cidad medida, proporcionarían un aporte continuo de
energía al paciente, suministrándole también la información
necesaria para despertar los centros adecuados del cerebro.
Éstos enviarían las señales de aviso correspondientes a la
zona enferma, para que ésta pudiese efectuar las reparaciones
necesarias.
Nos encontraríamos así, no sólo con un fenómeno de suministro
de energía,
sino de información a nivel de biocampo. Con ellos, una persona
con las
cualidades adecuadas y la suficiente preparación, podría ayudar
a cualquier
organismo vivo en la recuperación de su salud.
Si consideramos válida la hipótesis anterior, tenemos que
considerar la
posibilidad de que la pirámide pueda captar algún tipo de
información que sea
beneficiosa para el enfermo que la utilice. A nosotros nos parece
más prudente
creer en una función de simple aportación de energía, que es
lo que nuestras
limitadas experiencias en este campo parecen confirmar.
Gracias a esta aportación podríamos utilizar esta forma
geométrica para
la curación de dolencias menores, de stress o de enfermedades
psicosomáticas.
Hemos observado que los mejores resultados se obtienen siempre
cuando la persona
que la utiliza es de tipo emocional (¡siempre las emociones!),
lo que nos hace
preguntarnos hasta qué punto sería eficaz este instrumento
manejado por un
curandero experto.
Generadores psicotrónicos. El funcionamiento de estos
instrumentos es un
fenómeno cuya interpretación ha suscitado numerosas polémicas.
¿Nos encontramos
con una simple acción bioenergética o intervienen otros
factores desconocidos?
Si se trata de un fenómeno bioenergético, su clasificación es
sencilla, podemos
colocarlo bajo el epígrafe "C" de nuestra
clasificación. De hecho parece ocurrir
una sutil transformación, pasando la materia de que se compone
el generador de
un estado energético pasivo a una situación de acumulación
activa de energia. La
persona sintonizada con el instrumento puede utilizar la carga
cuando, como y
donde le interese, incluso a distancias de cientos de
kilómetros.
Pero si existen otros factores, el asunto resulta más
complicado, sobre todo porque es prácticamente imposible
realizar experiencias con los generadores.
La historia de estos aparatos se encuentra envuelta en un
misterio
incrementado por la enigmática figura de su creador, Robert
Pavlita, más
parecida a la de un adepto alquimista, que a la de un científico
actual. Desde
afirmar que la idea de los generadores surgió de sus estudios de
alquimia, hasta
negarse a comunicar el secreto de su funcionamiento, Pavlita ha
hecho todo lo
posible para enervar a los científicos.
Sin embargo, parece existir una razón para todo este misterio:
los
generadores pueden ser unos instrumentos muy peligrosos. Esto lo
sabe su
creador, que en 1974 contó al conocido científico Stanley
Krippner, la angustia
sufrida durante los tres días empleados en la invención de un
nuevo generador,
necesario para poder revivir el brazo de su hija. Ésta lo tenía
paralizado como
consecuencia de una experiencia anterior.
Este relato nos trae a la mente la acción mágica del dorjé
tibetano. Pero
las personas que se interesan por el trabajo de Pavlita son en su
mayor parte
científicos e ingenieros, en general poco dados a la
especulación con lo
oculto. Por lo tanto, podemos deducir que estos generadores deben
funcionar por
medios relativamente al alcance de todos.
Una lectura atenta de la escasa información proporcionada por su
autor
parece revelarnos varias de las claves de este funcionamiento.
La forma geométrica tiene una importancia primordial. Se
mencionan conos,
cilindros, rectángulos y otras figuras. Los materiales son
también importantes,
pero siempre en relación con la forma. El elemento formado por
una adecuada
geometría, de unos determinados materiales, se relaciona con un
área concreta
del cuerpo humano, que según el autor, emite una energía
específica. El
instrumento así cargado, servirá sólo para unos fines
limitados.
De esta manera, se obtienen hasta sesenta y ocho aparatos
distintos, que
corresponden a otros tantos centros emisores del organismo.
Cuando se quiere activar un generador, basta con realizar una
sencilla
operación, como ponerlo en contacto rítmicamente con una zona
de la cabeza.
Podríamos decir por tanto que existe una capacidad
bioenergética de
acumulación en determinadas combinaciones de forma y materia, y
un sistema de
utilizar esta energía para diversos fines. Algunos de estos
fines son altamente
discutibles, como la afirmación de que es posible obligar a un
ser humano a efectuar determinados movimientos. Pero otros han
sido ampliamente comprobados y comprenden fenómenos diversos,
entre ellos de psicocinesis.
Sin embargo, y aun aceptando la realidad de estos fenómenos, nos
resulta
difícil clasificarlos como procesos únicamente bioenergéticos.
Creemos que se
impone una mejor investigación y ésta podría realizarse a
pesar del secreto en
que se envuelve Pavlita.
La respuesta está en el pasado: en 1910, el señor de Tromelin
presentó en
el Congreso Experimental de Psicología francés, un aparato
idéntico al ahora
llamado Rotor Ripoff, así como toda una serie de aparatos del
mismo tipo, que nos recuerdan extraordinariamente los generadores
de Pavlita. Es muy posible que en estos investigadores de
principio de siglo encontremos la respuesta a las incógnitas de
tipo psícocinético que nos presentan los generadores
psicotrónicos.
Por otra parte, es difícil saber si estos instrumentos están
cargados de
bioenergía; nosotros avanzaríamos la hipótesis de que han sido
conectados de
alguna forma a una energía universal. Esto justificaría la
capacidad, que les
atribuye su creador, de mantener indefinidamente su carga. La
operación que en
realidad efectuarían sería la de captar energía del medio
ambiente cada vez que
se les proporcionara un estímulo bioenergético. Así, la
bioenergía, a través
de la forma, atraería energía del medio y la proyectaría
según la pauta impuesta
por el operador.
Quizá sea también éste el secreto del funcionamiento de la
pirámide. La
maqueta actúa como una antena que capta energía cuando el
investigador le
suministra un estímulo bioenergético inconsciente. Esto
justificaría la
irregularidad de funcionamiento que comentábamos al iniciar el
capítulo.
La primera conclusión que arroja esta hipótesis creemos que es
muy
interesante: hay que aprender a manejar la pirámide. Y este
aprendizaje, nos
parece que tiene que ser muy similar a cualquier tipo de
entrenamiento para
desarrollar la capacidad bioenergética.
Aceptemos o no esta hipótesis, creemos que existen suficientes
elementos
de juicio para que podamos afirmar la realidad de la influencia
del investigador
sobre las formas geometricas.
El modelo cósmico: padre cielo
En los capítulos anteriores esbozamos la hipótesis de que
algunas formas
geométricas sirven como antenas receptoras de energías
específicas. Sabemos
hasta qué punto la recepción correcta en una antena depende de
la adecuada
correspondencia entre sus medidas y el tipo de energía que debe
captar;
conocemos también la existencia de una energía, de la que
debemos seleccionar
sólo determinadas manifestaciones. Sin embargo, al no disponer
todavía de
aparatos capaces de medir estas manifestaciones, no podemos
determinar las
medidas necesarias para nuestras maquetas; tenemos que limitarnos
por lo tanto a
copiar aquellos modelos en los que se ha comprobado la
producción de efectos
paranormales.
Aunque nuestras imitaciones a escala también consiguen
resultados, no nos
parece una actitud muy científica conformarnos con esta
actividad mecánica, y
creemos que deberíamos escoger un campo de investigación que
nos permitiera
deducir un conjunto de leyes generales. Así, podríamos pasar de
una mera
reproducción mecánica, a la creación de nuevas formas
geométricas capaces de
captar las fuerzas que deseamos, o al menos saber con certeza por
qué funcionan
las que ya conocemos.
Pero es que además creemos que este campo de investigación ya
existe, y sería precisamente el constituido por el conjunto de
aquellas formas que nos sirven de modelos. Es indudable que son
muy diversos, desde objetos de culto hasta construcciones
sagradas, pero sólo estas últimas han sido objeto de la
atención masiva de los investigadores, y esta atención se ha
reflejado en centenares de obras, muchas de ellas altamente
discutibles, otras lo suficientemente consecuentes como para
poder ayudarnos a encontrar la
solución a nuestro problema.
Todos los estudios realizados coinciden en asignar a la
construcción
sagrada la capacidad de actuar como nexo de unión entre
determinadas fuerzas
celestes y telúricas. El ser humano situado en la zona de
confluencia de estas
fuerzas sufriría una transformación que haría de él un ser
diferente.
Los autores difieren, no obstante, en cómo consiguió llegarse a
los
niveles de control energético que se manifiestan en la Gran
Pirámide o en las
catedrales góticas. Por nuestra parte hemos llegado a la
conclusión de que se
podría elaborar un modelo teórico de este proceso,
independientemente del hecho
de que dicho proceso se haya realizado dentro de nuestra
protohistoria o en
civilizaciones mucho más antiguas. Todo sería cuestión de
tiempo, no de proceso.
En la confección de este modelo hemos intentado incluir todos
aquellos
elementos capaces de integrarse en una unidad lógica, y hemos
obtenido el
siguiente resultado.
Existen hoy -y creemos han existido siempre- seres humanos
capaces de
percibir sin ayuda de instrumentos las corrientes telúricas.
Algunos de estos
hombres se dan cuenta de que esta fuerza siempre es más intensa
cerca de enormes
peñascos, de fuentes, o de corrientes subterráneas, y la
mayoría de las veces en
la conjunción de ambas circunstancias; allí la vegetación es
más exuberante y se
percibe una extraña sensación de fuerza y bienestar.
Comprendiendo la influencia de estas fuerzas sobre los ritmos
vitales,
buscan la manera de dominarlas o canalizarías, pero durante esta
búsqueda,
perciben grandes variaciones en este flujo energético, y
comprenden que dichas
variaciones se corresponden a ciclos de los astros de más fácil
observación:
el Sol y la Luna.
Construyen entonces observatorios sobre estos centros telúricos,
aprendiendo mediante la observación del tiempo transcurrido
entre un máximo de
flujo energético y el siguiente, así como de sus fluctuaciones,
que se
corresponden con los movimientos de estos dos astros, así como
con los de otros como Venus y Júpiter.
La experiencia les enseña que determinadas rocas mejoran estas
relaciones
entre los poderes del cielo y la Tierra, y realizan entonces
construcciones
orientadas de acuerdo con la existencia de estos poderes.
Finalmente, y después de haber aprendido también la importancia
de la
forma, construyen edificios según las proporciones geométricas
de la
arquitectura sagrada, consiguiendo de esta forma seleccionar las
energías
necesarias para la mejor modulación de la fuerza telúrica.
Si bien no suscribimos necesariamente este proceso, pensamos que
puede ser
útil para darnos una idea de la existencia de energías
beneficiosas para el ser
humano, y para hacernos ver cómo pueden convocarse estas
energías a través de
formas construidas con unas medidas determinadas.
Creemos que en esta polaridad, energía-forma, reside el secreto
de todos
los fenómenos producidos por nuestras maquetas. Pero hemos visto
también que
este secreto se encuentra en las obras realizadas por los
arquitectos sagrados.
La forma de desvelarlo sería, por lo tanto, intentar ponernos en
el lugar
de aquellos hombres geniales, para descubrir las fuerzas que nos
influyen y
tratar de comprender el sistema que emplearon para dominarlas.
Con esta intención, hemos pensado compartir con el lector a lo
largo del
resto de esta segunda parte, una serie de respuestas a las
incógnitas que
tenemos planteadas. Confiamos que estas respuestas puedan sernos
útiles a todos,
como punto de partida de una investigación cuyo final pudiera
ser el libre
acceso a las energías infinitas del universo.
La influencia del Sol
Hace unos años, el doctor Anatoli Podshibyakin, del Instituto de
Fisiología Clínica de Kiev, descubrió una relación entre las
manchas solares y
los ritmos eléctricos de la piel.
Al parecer, en el momento en que se produce una erupción solar,
cambia el
potencial eléctrico en los puntos de acupuntura. Pero lo más
interesante, no es
tan sólo que se haya establecido una conexión entre ambos
fenómenos, sino
también que el cambio de potencial se produzca al mismo tiempo
que el torbellino
solar, aunque las partículas cargadas tardarán todavía horas
en llegar a la
Tierra.
Esto parece indicarnos que el Sol actúa sobre nosotros por medio
de una
energía diferente a la electromagnética, y, además que esta
energía se desplaza
a una velocidad superior a la de la luz (a la velocidad de la
luz, los efectos
tardarían en llegar a nosotros ocho minutos).
La investigación sobre las manchas solares ha alcanzado una
importancia
singular a partir de los trabajos realizados por el doctor John
Eddy, del
observatorio de Boulder, en los Estados Unidos. Estos trabajos
fueron publicados
a finales de 1977 en los famosos informes de la Smithsonian
Institution.
El doctor Eddy utilizó para su estudio de la actividad solar una
ampliación del sistema de la dendrocronología, consistente en
el análisis de las
cantidades de carbono 14 depositadas en los anillos anuales de
los árboles.
Como ya vimos en el capítulo dedicado a las energías, el
incremento de las
manchas solares desvía los rayos cósmicos, con lo que éstos
llegan en mucha
menor cantidad a la Tierra. Esta disminución de los rayos
cósmicos lleva
aparejada una merma en la existencia del carbono 14. Por lo
tanto, el anillo
formado ese año en el árbol contendrá una cantidad menor de
aquel elemento
radiactivo. Conocedor de esta interrelación, el investigador se
limitará a
cortar árboles con la suficiente edad como para poder abarcar un
período de
tiempo lo más dilatado posible.
Así lo hizo el doctor Eddy, obteniendo un mapa de la actividad
solar que
cubría un lapso de 5.000 años, gracias al sacrificio de varios
pinos gigantes de
las Montañas Rocosas.
De esta forma consiguió identificar doce períodos de manchas
solares, seis
de los cuales eran de actividad mínima, y que curiosamente
coincidían con fases
de enfriamiento extremo del clima. Con ello fue posible
establecer una relación
entre la actividad solar y el clima.
En cuanto a las etapas de máxima actividad son dignas de
destacarse las
cinco más intensas. Concuerdan con los momentos de mayor
retroceso de los
glaciares, es decir, con épocas de máxima elevación de las
aguas marinas.
Concuerdan asimismo con cinco eras que han sido decisivas para la
civilización
occidental: Sumer, la Gran Pirámide, Stonehenge, el Imperio
Romano, y las
cruzadas con las catedrales góticas.
Estos ciclos tienen en común la importancia concedida a los
mitos solares
(Atum, Lugh, Mithra y Cristo) y a los telúricos (Isis, Lusina y
Vírgenes
Negras), produciendo como consecuencia el auge de una determinada
arquitectura
sagrada.
Hemos visto que existe una sincronicidad entre las fuerzas
solares y las
terrestres, desempeñando el Sol un papel vital en la historia de
la humanidad.
Parece evidente por lo tanto, la importancia que tiene el
conocimiento de la
futura actividad solar. La predicción de las manchas solares
permitiría tomar
las medidas necesarias para mejorar el mañana de la humanidad.
¿ Podría ser la Astrología capaz de realizar este tipo de
predicciones?
Así se lo pareció a John H. Nelson, un astrónomo aficionado al
que empleó la RCA
precisamente con el objeto de encontrar un sistema para predecir
las manchas
solares. En 1946 Nelson no estaba interesado en la Astrología,
pero acabó
utilizando un procedimiento de trabajo que situaba a la Tierra en
el centro del
sistema solar; utilizando este método combinado con el habitual
heliocéntrico,
consiguió predecir, con un 93 por 100 de aciertos, la actividad
solar a corto
plazo.
Este elevado número de aciertos está basado en las posiciones
relativas de
los planetas y la Luna respecto al Sol y la Tierra. De estas
posiciones, las más
importantes parecen ser aquellas que forman ángulos múltiplos
de 30 grados.
La aplicación más destacada de esta teoría, la tenemos en la
relación que
existe entre los aspectos de los planetas Júpiter, Saturno,
Urano y la actividad
solar. Los ángulos mal aspectados (90, 180, 270 y 360) están
directamente
relacionados con las manchas solares y las alteraciones de tipo
gravitatorio y
geomagnético.
La influencia de la Luna
Autores como Gauquelin, han tratado in extenso la influencia
solar y lunar
sobre la biosfera y el geomagnetismo. Por lo tanto, trataremos
solamente en este
apartado de dos aspectos del ciclo lunar que se encuentran
estrechamente ligados
con las construcciones sagradas. El primero es el fenómeno de la
Luna llena y el
segundo el de los eclipses. Ambos influyen en la actividad
telúrica a través de
las alteraciones que inducen en el geomagnetismo. La Luna llena
incrementa la
acción de las corrientes telúricas, aunque en menor grado que
el Sol; los
eclipses, tienen por supuesto el efecto contrario, especialmente
los totales de
Sol, que llegan a reducir de una forma notable las
manifestaciones del
telurismo.
Ambos fenómenos naturales, han tenido un gran influjo en las
construcciones megalíticas, como veremos en el capítulo 16,
influjo que se
refleja en la capacidad de predecirlos que poseen muchas de estas
construcciones.
Pronosticar el advenimiento de la Luna llena es relativamente
fácil, ya
que en relación a la Tierra, nuestro satélite tarda poco más
de veintisiete días
en volver a la misma fase. Este período sidéreo no coincide con
el sinódico de
veintinueve días y medio correspondientes a una órbita lunar
completa, debido al
movimiento de traslación de nuestro planeta, pero este desfase
no afecta a la
precisión del vaticinio, ni a la actuación de la Luna sobre los
fenómenos
terrestres.
Más complejo es el pronóstico de un eclipse, debido a que éste
no vuelve a
producirse hasta pasadas doscientas veintitrés lunaciones, o sea
después de
dieciocho años y once días. Sin embargo, los caldeos ya
conocían este ciclo bajo
el nombre de Saros, y lo utilizaban en sus predicciones. Sabían
también que
abarcaba un total de cuarenta y un eclipses solares, de los
cuales sólo una
parte eran totales.
Para que se produzca un eclipse total de Sol, no sólo debe
situarse
nuestro satélite exactamente en línea recta entre el Sol y la
Tierra; es
necesario también que los discos aparentes de ambos astros sean
idénticos. Esto
ocurre gracias a una circunstancia que es única en el sistema
solar. Aunque la
Luna es cuatrocientas veces menor que el Sol, en determinados
momentos de su
órbita se encuentra cuatrocientas veces más cerca de la Tierra
que el astro rey.
Si observamos el ciclo producido por los eclipses totales de Sol,
comprobamos que cada ochenta años se producen unos ciento
veinte. Esto quiere
decir que ciento veinte veces en este período de tiempo, una
franja de sombra de
unos doscientos kilómetros de amplitud recorre la Tierra,
cortando en seco el
aporte energético solar, y reduciendo bruscamente el flujo
telúrico.
Ignoramos la trascendencia que pueda tener esta pulsación
periódica, pero
lo que no dudamos es que los arquitectos sagrados la conocían.
La influencia del medio ambiente
Al encontrarnos en una construcción sagrada, percibimos en
ocasiones una
atmósfera en la que se conjugan el sentimiento de trascendencia
con una tensión
especial. Somos entonces conscientes de haber encontrado un sitio
construido por
iniciados, distinto de otras edificaciones religiosas; un lugar
donde existe una
enseñanza perpetua. Entre aquellas piedras se produce
continuamente una
transformación del medio ambiente.
Deseamos terminar este capítulo con una breve referencia a las
fuerzas en
que vivimos inmersos, y que constituyen nuestro medio habitual.
Un medio que,
sin la menor duda, es muy diferente a aquel que crea la
construcción sagrada en
su seno.
Vivimos rodeados de electricidad, sin la cual no sería posible
la
existencia. Esta electricidad tiene un voltaje negativo en la
superficie de la
Tierra y uno positivo en la atmósfera, donde se va incrementando
progresivamente
su carga hasta el cinturón interior de Van Allen.
El campo electrostático formado tiene una frecuencia de ocho a
catorce
ciclos por segundo, siendo esta frecuencia la que regula los
ciclos diarios del
ser humano, según han demostrado las investigaciones de R. Wever
del Instituto
Max Plank.
Observemos también que el ritmo de las ondas cerebrales alfa es
de diez a
catorce ciclos por segundo.
Cuando el cerebro se encuentra en dicho estado, la persona tiene
acceso a
toda aquella información subliminal de la que no es consciente
en el estado de
vigilia normal. Esto parece indicarnos que si estamos en un
estado de
recogimiento, rezo, o meditación, el campo electrostático (o
mejor dicho, el
biocampo que lo acompaña) nos suministra información destinada
a mantener los
ritmos biológicos en este estado.
Pensemos que estas actitudes de recogimiento se producen
habitualmente en
un edificio sagrado, en el que el biocampo se encuentra modulado
por las
proporciones arquitectónicas. ¿Qué información recibimos en
estos momentos?
Cabe preguntarse también si esta información periódica era la
que
preparaba el organismo y el biocampo de los fieles para su
encuentro anual con
las fuerzas telúricas que surgian poderosas del subsuelo.
El modelo cósmico: madre tierra
En los libros sagrados de la humanidad la Tierra aparece siempre
bajo su
aspecto generador. Es la Mater Suprema, y su espíritu, su
fuerza, se manifiesta
por doquier en la naturaleza. La expresión más evidente de esta
fuerza, las
corrientes telúricas, ha sido incorporada al conocimiento
sagrado de los pueblos con nombres diversos que intentan definir
su movilidad y su capacidad de
otorgar la sabiduría. En unas culturas se la describe con la
figura de la
serpiente, en otras con la del dragón; a nuestra civilización
fue incorporada en
1849 por W. H. Barlow bajo su aspecto más prosaico de corriente
eléctrica.
Actualmente sabemos que la influencia del Sol, la Luna y las
corrientes
eléctricas de la ionosfera producen variaciones en el campo
magnético terrestre.
Estas variaciones originan a su vez corrientes eléctricas que,
utilizando el
suelo como conductor, circulan por el mismo según líneas de
menor resistencia
como fallas geológicas o arroyos subterráneos.
La existencia de estas corrientes puede detectarse midiendo con
un potenciómetro la diferencia de voltaje entre dos electro, dos
hundidos en
el suelo y separados unos cientos de metros. Estas medidas se
efectúan en
milivoltios por kilómetro.
Se han verificado alteraciones de origen lunar y solar, siendo el
influjo
de nuestro satélite de cuatro a cinco veces menor y notándose
su influencia con un desfase de tres horas en relación a su paso
por el meridiano.
En las mediciones efectuadas por don Antonio Romaña, del
observatorio del
Ebro, se observan variaciones diarias de intensidad, con un
mínimo hacia las
once de la mañana y un máximo hacia las seis de la tarde (hora
solar). Estas
variaciones parecen corresponderse con las del llamado componente
vertical del
campo magnético terrestre. También pudo comprobar que las fases
lunares no
modifican en absoluto dichas variaciones.
Este escueto resumen delata, a pesar de su brevedad, la pobreza
de
nuestros conocimientos en relación con los de otras culturas,
que han sabido
utilizar las corrientes telúricas para su beneficio.
Recurriremos, por lo tanto,
a ellas para comprender las funciones y los sistemas de
aprovechamiento de estas
fuerzas, y conocer sus caminos y emisores naturales.
Las funciones
El poder de la Tierra adopta una multiplicidad de formas cuando
intentamos
comprender sus efectos: los peregrinos acuden a los lugares
sagrados con la
esperanza de aliviar sus dolencias; el deseo de fertilidad
consigue del sexo
femenino que se abrace a menhires fálicos o ingiera determinadas
aguas; los
novicios de diversos cultos se someten al flujo telúrico para
alcanzar estados
alterados de conciencia que los sitúen en la antesala de
experiencias místicas.
Todo este conjunto de resultados, aparentemente distintos,
difieren sólo
en la naturaleza de las personas. El beneficio conseguido es
mayor cuanto más
completo es el equilibrio bioenergético de quien se acerca a la
fuerza telúrica.
El poder de la Tierra transforma los ritmos vitales, haciéndoles
recuperar su
armonía y aproxima al individuo cada vez más a una fusión con
la energía
cósmica. Esta recuperación de la armonía vital, se traduce
primero en un
mejoramiento de la salud, y después en una adquisición de
conocimiento, en el
sentido oculto del término. Es entonces cuando adquiere
significado la imagen de
la serpiente depositaria de sabiduría, que proporciona el acceso
a otros
aspectos de la realidad.
Los emisores
La energía telúrica se desplaza por terrenos impermeables con
base
arcillosa o pétrea. En su fluir por la superficie de la Tierra,
fertiliza arroyos, fuentes y pozos. Se concentra en cuevas y
surge al exterior por rocas, colinas y montes. De todos los
elementos citados, el agua y las cuevas son los acumuladores de
la energía, mientras que los restantes funcionan como emisores
de la misma.
Estas propiedades fueron recogidas por los constructores
megalíticos e
interpretadas a través del dolmen y el menhir. Las funciones
diferenciadas de
estas construcciones implican la existencia de dos tipos de
energía: una, la que
acumula el dolmen; otra, de diferente signo, la que el menhir
enlaza con las
fuerzas celestes. Esta unión sería necesaria para acabar con la
"malignidad" de
la fuerza telúrica, y ha sido representada simbólicamente por
el mito de san
Jorge y el Dragón, o por el de Apolo (el Sol) venciendo a Python
(la fuerza
telúrica) en Delfos.
De esta forma, veremos relacionado siempre el dolmen con cultos
lunares,
de los cuales la fertilidad de los sembrados es uno de sus
aspectos. Por su parte, el culto al menhir, fálico y solar,
guarda relación con la fecundidad femenina, porque la raza
humana depende de la unión de las energías solares y
telúricas. Por eso en todos los procesos en que el hombre se ve
implicado, existirá una combinación de ambas fuerzas, en la que
predominarán las celestes, como en el menhir, las telúricas,
como en el dolmen, o estarán armónicamente equilibradas, como
en la catedral gótica.
Los caminos
Debemos a Alfred Watkins, de la Sociedad de Anticuarios de
Hereford, el
descubrimiento del trazado de las rutas telúricas. Estos caminos
unen en línea
recta megalitos, iglesias medievales, castillos normandos,
abadías, pozos
sagrados, depósitos de magnetita y otros puntos significativos,
como montículos
de tierra en forma de cono truncado.
Existen alineamientos de doce y hasta de cuarenta elementos, a
veces
separados entre sí tan sólo por un kilómetro; en otras
ocasiones se forman
verdaderas redes, con puntos destacados en las encrucijadas.
Algunas de estas
rutas fueron cubiertas de piedra en tiempos del dominio celta en
Gran Bretaña, y
tenían el derecho de asilo, junto con templos y ciudades.
Watkins llegó a la conclusión de que cualquier línea que
uniese más de
cinco puntos de renombrada antiguedad era significativa y
justificaba la
existencia de un camino. La investigación actual (Watkins
falleció en 1935),
confirma gracias a la computadora, que estas rutas no son
fenómenos casuales.
Durante años, el autor de The Old Straight Track creyó que los
alineamientos eran senderos de la edad de piedra; parecía
corroborar esta idea
la similitud de nombres a lo largo de un alineamiento. Nombres de
colores como
rojo y blanco son comunes, así como los nombres Leigh o Ley, que
proporcionaron a Watkins el nombre con que bautizó a estos
senderos.
En su opinión, los caminos con nombres en los que figuraba el
color rojo
eran utilizados por el gremio de alfareros, y el blanco señalaba
las rutas de la
sal. Pero una serie de hechos demostraron que los Leys tenían,
en general, un
significado más profundo.
En algunos casos era claro que no podían ser antiguos senderos
porque
terminaban abruptamente en una colina, o pasaban por áreas
impracticables. En
otros se comprobó que coincidían con determinadas declinaciones
astronómicas, lo
que llevó al descubrimiento de que los alineamientos de
megalitos estaban realizados según consideraciones
astronómicas, e incluso que determinados sitios prehistóricos
se ordenaban como las constelaciones, representando cada
emplazamiento un determinado cuerpo celeste.
La observación de migraciones de pájaros y otros animales a lo
largo de
determinados Leys, hizo comprender la existencia de fuerzas
subterráneas: en una
época del año, los Leys se animaban con una energía vital que
fertilizaba la
tierra, dirigiéndose los campesinos a lugares concretos de
acumulación
energética, donde celebraban las ferias anuales.
Hoy se ha llegado a la conclusión de que a la red de los Leys se
superpone
el trazado, menos sutil, de rutas primitivas, formando en algunos
casos una
conjuncion practica de lo profano y lo sacro.
Entre el tigre y el dragón
Hasta ahora hemos visto los elementos que componen la fuerza
telúrica,
elementos que el taoísmo ha sido capaz de estructurar en un
sistema que permite
la integración del ser humano con el cosmos.
El hombre taoísta sabe que su bioenergía depende de una
adecuada
sintonización con las fuerzas telúricas del medio ambiente;
fuerzas que a su vez
están subordinadas a las vibraciones celestes. Esta interacción
produce una
serie de movimientos y cambios continuos que están regidos por'
la ley de
polaridad del Yin y del Yang.
Esta polaridad la vemos reflejada en el cielo y en la tierra, de
cuya
unión surge la potencia cósmica, en forma de fuerzas similares
a las corrientes
del viento y del agua. El equivalente terrestre de estas fuerzas
es asimismo
dual, ya que las corrientes telúricas poseen también una
polaridad. El taoísmo
las clasifica en Kwei y Shin, o de una forma más descriptiva, en
(tigre blanco
del oeste" (Yin) y "dragón azul del este" (Yang).
De estos conceptos emana la ciencia (del viento y del agua) o
Feng Shui, que es el arte de disponer las moradas de vivos y
difuntos de forma que armonicen con las corrientes locales del
aliento cósmico. Esta integración
energética del hombre en el medio se realiza como un primer paso
para llegar a
la unidad con el cosmos, fin último de la ciencia taoísta, cuyo
propósito es el
beneficio de la vida humana.
Para realizar su trabajo, el artífice del Feng Shui cuenta con
su preparación en agrimensura. geometría, número y
proporción, astronomía y
astrología. Cuenta asimismo con dos instrumentos: la varilla
radiestésica y la
brújula geomántica.
Esta última es un instrumento complejo que sintetiza todos los
conocimientos del geomante. Formada por un disco de madera o
arcilla cocida de
15 cm de diámetro, tiene en su centro una aguja imantada,
alrededor de la cual,
en círculos geométricos concéntricos se acumulan los datos:
declinación, los
ocho trigramas, el Zodiaco, los veinticuatro períodos del ciclo
solar, las
veintiocho constelaciones, etc., pudiendo llegar la información
a cubrir una
treintena de círculos.
Cuando se desea realizar un asentamiento humano, se empezará por
descubrir las principales corrientes de energia del área. Para
ello el geomante realiza un estudio de los cielos, identificando
constelaciones y planetas con las cadenas de montes y colinas. De
esta forma, sabrá por las posiciones de los cuerpos celestes
cuándo y cómo se modificarán las corrientes locales. Siguiendo
esta pauta, indicará donde excavar cimientos o perforar pozos,
evitando "despertar al dragón) y respetando los árboles y
rocas depositarios de la fuerza vital.
El resultado de estas acciones será un paisaje habitado, en el
que
viviendas y tumbas tendrán sus zonas principales orientadas
hacia el sur (Yang)
con "el dragón azul" a la izquierda y el "tigre
blanco" a la derecha. Los aleros
de las casas se colocarán a alturas distintas, para evitar
líneas rectas, que
podrían constituir peligrosos conductores energéticos. Los
templos orientarán
sus altares hacia el sur y se protegerán por columnas,
especialmente del norte
(Yin). En sus cercanías existirá un curso de agua.
Pero el adepto del Feng Shui puede hacer algo más que adaptar
las
construcciones al medio. En caso de necesidad modificará el
paisaje para que las
alturas escarpadas Yang y las elevaciones redondeadas Yin, estén
en la
proporción de tres a dos, favorable por su ligero predominio
Yang. Debilitará
los flujos deipasiado potentes rompiendo sus alineaciones por
medio de muros y
pilares que modificarán la violencia de la recta en la suavidad
de la curva.
Reforzará asimismo las corrientes débiles, quitando de su
camino los obstáculos
que le roban su fuerza.
Esto fue aprovechado por los emperadores para hacer que los
adeptos del
Feng Shui desviaran las corrientes telúricas hacia el palacio
imperial en Pekín
para acrecentar su fuerza. Este acto estaba basado en la creencia
de que la
actitud del emperador era decisiva para el bienestar del país.
De esta forma se
aceptaba que la conducta impropia del hombre puede influir sobre
la naturaleza y
atraer toda clase de calamidades. A la influencia del cosmos
sobre el hombre, se
correspondería la de éste sobre el cosmos.
Los libros de Feng Shui nos describen como en los lugares
abruptos las
energías fluyen rápidas y violentas; en estos parajes moran los
míticos
inmortales. No es casualidad que este término
"inmortal" se represente en China
por los caracteres "hombre" y "colina". El
inmortal es el hombre mutado por las
energías que se acumulan en las zonas elevadas. Por esto
determinados templos y
pabellones se sitúan en lo alto de colinas, donde se unen las
fuerzas de cielos
y tierra.
Los caminos del poder
Una vez se ha fijado la meta de su integración con la energía
cósmica, el
hombre comprende que existen unas vías de acceso a la
trascendencia, susceptibles de ser recorridas si se adopta el
método adecuado. Abandonando así
su papel de simple receptor de fuerzas, elabora sistemas que le
permitan
construir sus propios caminos de poder; caminos que participarán
de la doble
naturaleza cósmica, incluyendo dentro de su unidad un aspecto
Yin y otro Yang.
Así, a través de la experiencia, el hombre consigue llegar a un
método en el que
expresa esta dualidad por medio del movimiento y del sonido,
donde el
movimiento, que puede adoptar una forma estática, representaría
la polaridad
Yin, mientras que el sonido cumpliría con la función Yang.
Todo método que no incluya, en una u otra proporción, ambos
aspectos, será
inadecuado para alcanzar la unidad cósmica. Veremos así
innumerables formas de
aplicación, pero todas serán bipolares, si bien, según las
necesidades del
actuante, se acentuará más uno de los aspectos para conseguir
el equilibrio del
método con el que lo practica. Otro punto común es la
utilización de una técnica
consistente en desconectar la mente de sus asideros habituales,
con el objeto de
abrir paso a los ritmos cósmicos.
Si consideramos los métodos en función de su polaridad, veremos
como
algunos se encuentran en una situación de equilibrio, en la que
el exceso o
defecto del aspecto Yin se compensa con el aspecto Yang. Ejemplos
de este
equilibrio nos lo proporcionan la mayor parte de los yogas, en
los que el mínimo
movimiento de los asanas se corresponde con el sonido interior de
los mantras.
Los voladores sufíes, por su parte, representan el equilibrio de
signo
contrario, con un máximo de movimientos y sonidos en forma de
danza y música.
Otros métodos acusan un predominio del aspecto Yang, como
determinadas
obediencias del tantrismo búdico,tibetano, o el zen japonés,
que contraponen la
abundancia del sonido a la actitud estática de los practicantes.
Finalmente,
podemos destacar el aspecto Yin del Tai Chi Chuan, con sus series
de movimientos
realizados en silencio.
El sonido representa un papel fundamental en todos los métodos;
hasta los
movimientos circulares del Tai Chi, se realizan en un silencio
específico del
que no están ausentes la vibración y el ritmo. En los otros
sistemas, el sonido
lleva a estados alterados de conciencia a través de la
repetición monótona, y produce cambios en los ritmos
biológicos gracias a la acción de determinadas vibraciones.
Por su parte el movimiento puede llegar en su elaboración a
constituir un
auténtico ritual, creando entonces la necesidad del templo,
donde sonido y
ritual se integran a través del grupo con las fuerzas vitales
convocadas por la
arquitectura sagrada.
LA ENERGIA SAGRADA (SALAS Y CANO) :
La arquitectura sagrada
La humanidad, en su afán de construir lugares para comunicarse
con sus dioses ha cubierto de templos la faz de la Tierra. Para
distinguir los edificios capaces de convocar en su interior la
energía cósmica, es necesario comprobar la existencia de cuatro
características básicas que los diferencia de los simples
lugares de culto: una orientación adecuada, que permite
utilizarlos para predecir los movimientos de los astros y para un
mejor aprovechamiento de la bioenergía; la utilización de unos
materiales concretos en su construcción; su realización según
medidas y principios geométricos específicos; y, finalmente, la
existencia de intensas fuerzas telúricas en el emplazamiento.
Detallaremos a continuación las tres primeras características,
según se
presentan en el templo solar de Stonehenge, para terminar con un
comentario
sobre la actividad telúrica en Carnac y en las catedrales
góticas.
Gracias a los análisis realizados por el método del carbono 14,
corregidos con el nuevo sistema de la dendrocronología, se han
podido distinguir tres fases en la construcción de Stonehenge,
fases a las que los arqueólogos han llamado I, II y III.
Stonehenge I data del 2800 a. de C., y estaba formado por tres
elementos
circulares concéntricos: una zanja, una elevación de tierra y
cincuenta y seis
agujeros, llamados "de Aubrey" en honor a su
descubridor, un anticuario inglés del siglo XVII. Existen otros
elementos adicionales, formados por cuatro piedras a las que se
ha llamado "estaciones" y cuatro postes de madera que
se encontra-ban junto a la famosa Heel Stone. Este menhir,
quizás el elemento más antiguo de Stonehenge que ha sobrevivido
al paso del tiempo, está situado al NE, enfrente de una abertura
de doce metros existente en la elevación circular de tierra.
Un observador que actualmente se sitúe en el centro del recinto,
ve
aparecer el sol del solsticio de verano sobre la Heel Stone; sin
embargo este
dato no es válido para establecer el factor de orientación, ya
que el primer
rayo luminoso aparece a la izquierda del menhir, y lo que es
peor, hace 4.800
años, este primer rayo aparecía hasta cinco diámetros solares
más a la izquierda
del mismo. Según parece, el factor orientación viene definido
en realidad por
las cuatro alineaciones representadas en la figura 12.
En todo caso la Heel Stone señalará el solsticio de verano a la
contemporánea Orden de los Druidas de Gran Bretaña, pero en
realidad, no lo hizo
nunca a sus antepasados.
Este menhir más bien parece tener una función lunar) y así lo
afirman
investigadores como Newham, Atkinson y Hawkins. Estos dos
últimos coinciden en
el papel que este monolito desempeña en la predicción de
eclipses: la aparición
de la luna llena sobre el mismo en el solsticio de invierno,
anunciaría un
inminente eclipse solar o lunar.
Según el mismo Hawkins, los agujeros de Aubrey servirían
también para la
predicción de eclipses. Esta afirmación despertó en su momento
las iras del
mundo arqueológico, pero las comprobaciones posteriores del
famoso astrónomo
Fred Hoyle confirmaron este hecho, si bien utilizando para ello
un sistema
distinto del de Hawkins.
La investigación de Hoyle ha demostrado la existencia de un
calendario
solar en los agujeros de Aubrey; calendario que resultaría del
desplazamiento de
una bola de yeso esculpida (como la encontrada en el agujero 21)
de dos en dos
agujeros cada trece días. Esta bola, que representa el Sol,
completará la vuelta
a los agujeros en 365 días, si se introduce una corrección en
el momento de los
solsticios. Añadiendo a este calendario tres bolas más, en
función de la Luna y
los nodos ascendente y descendente, Hoyle consiguió vaticinar
con éxito todos
los eclipses, tanto solares como lunares.
De esta forma, los constructores de Stonehenge 1, cumplían ya
con la
primera necesidad de un centro energético: la predicción de los
movimientos
estelares. Vaticinando los eclipses, sabían de antemano cuando
descendería la
actividad telúrica, y conociendo la fecha del equinoccio de
primavera, podían
convocar a los fieles en el preciso momento en que esta fuerza
aparecia con
todo su poder generador.
La colocación de las piedras azules de Stonehenge II, parece
confirmar que
los nuevos constructores participaban de los conocimientos
astronómicos de sus
predecesores. Las piedras, clavadas alrededor del 2130 a. de C.,
formaban un
semicírculo abierto al NO, con una aparente intención de
observatorio lunar.
Desgraciadamente es poco más lo que se conoce de esta fase,
borrada ciento
cincuenta años más tarde, cuando otros constructores arrancaron
las piedras
azules para reordenarías de forma distinta. Esta fase termina
con la creación de
un Stonehenge muy similar al que hoy conocemos: un cromlech
formado por treinta
menhires, que se diferencia de los demás al estar éstos
adintelados por la superposición de otras treinta piedras
gigantescas. En el interior de este circulo pétreo, se elevan
cinco trilitos ordenados en forma de herradura abierta hacia el
NE.
Este último Stonehenge, no sólo repite las alineaciones
astronómicas de
los anteriores, sino que introduce además el segundo factor
básico en todos los
centros energéticos: la piedra con mineral de cuarzo. En este
centro se utilizó
la piedra arenisca, como en otros el granito, pero en todos
deberá estar
presente el cuarzo, porque sin él, podemos afirmar que no
existirá una auténtica
capacidad energética. Así nos lo demuestran los arquitectos
sagrados, que lo
utilizaban ya muchos siglos antes de Stonehenge, y lo seguirán
utilizando
durante los siguientes 3.500 años sin interrupción.
No sabemos hasta qué punto las presiones o vibraciones a que
puedan verse
sometidas estas piedras pueden producir corrientes eléctricas
con capacidad
suficiente para conseguir efectos dignos de mención. Más bien
parece que esta
omnipresencia del cuarzo implique la existencia de otras
propiedades de este
mineral, aparte de la piezoelectricidad. Quizá, como en tantos
otros fenómenos,
la presencia de mínimas corrientes eléctricas acompañe o
provoque la actividad de las otras fuerzas que influyen en el
biocampo.
Por otra parte, la actuación de estas ínfimas corrientes
eléctricas, puede
limitarse a activar la cualidad de antena cósmica que poseen
estas construccio-nes. De esta forma, las presiones o vibraciones
ejercidas sobre las piedras, iniciarían el proceso de atracción
de las fuerzas celestes.
Más compleja que la incógnita introducida por la presencia del
cuarzo, es
la existente en las propiedades geométricas de estas
construcciones. La
principal dificultad con que nos encontramos, es la aparente
diversidad de
unidades y principios básicos utilizados en cada una de ellas. Y
decimos
aparente, porque hay indicios de la existencia de unas normas
universales de
proporcionalidad que regirían para todos los edificios sagrados.
Puede citarse
como ejemplo el que centros tan alejados como Chartres y Machu
Pichu parecen
haber sido edificados siguiendo una pauta musical.
La realidad es que nos encontramos todavía sin una base para
poder
realizar por nuestra cuenta un centro energético. A no ser que
recurramos a la
copia de un modelo existente que es lo que estamos haciendo a los
textos de magia. Sin embargo, algunos investigadores actuales
están realizando una serie de descubrimientos que seguramente
llegarán a formar lo que será la arquitectura energética del
futuro.
Podemos citar entre ellos al británico Benson Herbert, que
estudia la
posibilidad de construir una casa "productora de
poltergeist", relacionando así,
los fenómenos bioenergéticos con las formas geométricas.
Otros científicos, han llegado a la obtención de datos
básicos, sin
apartarse tanto del área tradicional de investigación. Por
ejemplo, el ingeniero
Alexander Thom, de la Universidad de Oxford, cuyos trabajos de
medición en
centenares de centros megalíticos le han llevado al
descubrimiento de unidades y
principios geométricos comunes a todos ellos.
La contribución del profesor Thom es suficientemente importante
como para
que la citemos más ampliamente. La unidad básica de longitud,
según Thom, es la "yarda megalítica" de 2,72 pies
(82,91 cm), nombre que nos atreveremos a tradu-cir libremente por
el de "vara megalítica", aunque sólo sea por su
similitud con la vara española de 83,59 cm. A esta unidad se
añade otra, múltiplo de la primera, dos veces y media mayor,
que equivale a 207,26 cm. Thom la denominó "bastón
megalítico", y se encuentra presente con tanta abundancia
como la anterior en todos los centros megalíticos.
Las principales figuras descubiertas fueron la circunferencia, el
triángu-lo rectángulo de lados 34-5 y 12-35-37, así como
diversas clases de elipse. Característica específica de las
circunferencias es que se intentó trazarías siempre de manera
que su longitud constara de un número entero de unidades; en
ocasiones incluso se llegaron a deformar ligeramente estas
figuras para conseguir expresar su longitud en unidades enteras.
Para obtener sus fines con suficiente aproximación, los
constructores
sagrados utilizaron en ocasiones un sistema doble: en primer
lugar emplearon
sólo los diámetros más convenientes; en segundo, aplicaron
unidades distintas
para medir el perímetro de la circunferencia y el diámetro de
la misma. De esta
forma, expresando el primero en bastones y el segundo en varas,
consiguieron
alcanzar una precisión notable, según podemos comprobar en el
cuadro siguiente.
Diámetro en varas Perímetro en bastones
4 5,02
8 10,05
12 15,08
16 20,10
32 40,21
36 45,238
Si calculamos la mayor desviación que se produce, veremos que es
de un
0,53 por 100, que podemos considerar como prácticamente
insignificante.
En el caso de Stonehenge se ha utilizado otro sistema, aplicando
la vara
por igual al diámetro y a la circunferencia; en el caso de la
circunferencia
delimitada por el interior del cromlech, la desviación decimal
es tan sólo del
0,086 por 100. Y existen otras construcciones megalíticas, como
el Anillo de
Brogar, en Orkney, en que el diámetro de 125 varas arroja una
desviación todavía
menor.
Por supuesto no creemos que los constructores de estos centros
energéticos
tuvieran la menor obsesión por conseguir una exactitud
matemática absoluta;
creemos que estas relaciones son la expresión anecdótica de la
selección de
unas medidas y proporciones concretas con unos fines más
trascendentes que el puro juego matemático.
Si hemos detallado los descubrimientos del profesor Thom, a pesar
de que
se limitan a demostrar la capacidad matemática del constructor
megalítico, es
porque nos parece que en esta capacidad está el secreto de las
formas
geométricas. A nuestro parecer, es necesario seguir las huellas
del profesor
Thom para conseguir desentrañar ese secreto.
Su sistema no tiene nada de esotérico, consiste simplemente en
una
medición in situ extremadamente precisa de los centros
megalíticos. Este sistema
puede ser eficaz porque los centros megalíticos, con toda su
complejidad, son
los más sencillos dentro del campo de las formas geométricas.
Básicamente, están
formados por líneas trazadas en un plano, siendo las piedras
simples
proyecciones de estas líneas en el espacio.
Es decir, que el centro megalítico se realiza en un solo plano,
mientras
que los demás centros energéticos están compuestos de una
multiplicidad de
niveles. Por lo tanto, el dominio de este plano debe ser nuestro
primer paso
para llegar a conquistar el mundo de las formas geométricas.
La serpiente en la catedral
Los diversos investigadores de las catedrales francesas dedicadas
a la
Virgen (Notre-Dame, Chartres, Reims, etc.) coinciden en afirmar
la existencia de
dos focos de emisión telúrica en el subsuelo de estas
edificaciones. Estos focos
estarían marcados en el pavimento de la nave catedralicia por el
laberinto y por
una zona, llamada el centro sagrado, sobre la que se sitúa el
altar.
Esta doble emisión hace que nos preguntemos por la forma que
adopta la
corriente telúrica en el interior de estas construcciones. Es
muy posible que la
respuesta a este enigma se encuentre al otro lado del océano, en
el Nuevo Mundo.
En Estados Unidos existen una serie de figuras cuyo tamaño
gigantesco
impide verlas por completo si no es desde el aire; nos referimos
a las famosas
serpientes realizadas sobre montículos, de las cuales quizá la
más conocida sea
la de Brush Creek, en el estado de Ohio. Estas serpientes, según
parece, son la
representación del "espíritu de la Tierra), y sus
características comunes son la
cola en forma de espiral y el estar construidas junto a cursos de
agua, hecho
este último, que confirma su función de centro telúrico.
Si superponemos un modelo reducido de esta serpiente al pavimento
de la
catedral, obtenemos una imagen de la energía que circula por el
subsuelo. La
cola en espiral coincidiría con el laberinto, una forma generada
precisamente
sobre la espiral. La cabeza, marcaría el centro sagrado
alrededor del cual se ha
edificado la catedral.
Si recordamos que la misma ha sido dedicada a la Virgen -cuyo pie
pisa la cabeza de la serpiente deberíamos comprobar si se cumple
este simbolismo para poder confirmar nuestra hipótesis.
El "pisar la cabeza de la serpiente", es una forma
esotérica de expresar
que la energía telúrica ha sido detenida en un lugar con objeto
de aprovechar su
flujo periódico. Es un simbolismo afín al de san Jorge o san
Miguel clavando su
lanza en el dragón. El hombre del megalítico ya realizaba esta
operación
mediante el menhir, mientras que en la catedral, es precisamente
la piedra del
altar la que cumple esta función.
Vemos pues que la hipótesis tiene un sentido dentro de la
lógica del
edificio sagrado. Con la energía retenida por el altar, el
principal foco de
emisión telúrica se ve sometido a la acción de las fuerzas
celestes moduladas
por el edificio, mientras el foco secundario, encauzado por el
laberinto, cumple
la misión de iniciar a los fieles en un proceso de
transformación que culminará
junto al altar.
Esta iniciación en el laberinto se efectuaba a través de las
"rondas
Pascuales", celebradas precisamente en el momento en que
surgía con nuevo ímpetu
la energía telúrica. El obispo, marcando el ritmo de avance por
el interior del
laberinto, mantenía a los fieles sometidos al flujo energético
el tiempo
necesario para que su organismo recibiese la energía adecuada.
Si seguimos el recorrido del laberinto por partes, veremos como
las
espiras del camino acercaban y alejaban a los fieles de la rosa
central, máximo
emisor energético. Se conseguía así dosificar la intensidad de
la energía
recibida, aclimatando al organismo para el encuentro final.
El laberinto es por consiguiente una forma de sumergirse en el
campo de
las fuerzas telúricas, de recibir un bautismo de energía de la
Tierra.
Al estar construido el laberinto sobre las lineas de fuerza del
campo
telúrico, podemos tener una idea de la forma de este campo;
forma que por otra
parte no es ningún secreto, ya que se encuentra presente desde
hace más de seis
mil años en muchos centros energéticos.
Reproducciones de estos campos de fuerzas, así como de
espirales,
laberintos y serpientes telúricas, son comunes a toda la cultura
megalítica, y
es interesante saber que han sido realizadas utilizando una
unidad, la pulgada
megalítica, que es precisamente 1/40 de la vara megalítica.
Ejemplos de 'estas representaciones existen en España. Podemos
citar los
megalitos grabados de las islas de la Palina, Lanzarote y del
Hierro, en
Canarias, así como los de Mogor, en Galicia. Más conocidas son
las
representaciones del enterramiento situado en la isla francesa de
Gavrinis, a
unos quince kilómetros del centro telúrico de Carnac (figura
15).
El investigador francés Méreaux-Tanguy hace mención del
parecido de estos
grabados con el espectro del campo magnético producido por un
imán; pero nos
parece que aquí nos encontramos con la representación de un
campo bastante más
complejo que el magnético, como puede deducirse de la
observación de la figura.
Esto no excluye al magnetismo como una de las manifestaciones que
acompaña
siempre a la energía telúrica, según el mismo Méreaux-Tanguy
parece demostrar
con sus mediciones magnéticas en el centro telúrico de Carnac.
Estas mediciones han arrojado unos resultados muy significativos
en este
sentido. El área que limita las alineaciones megalíticas es
magnéticamente
estable, con ligeras variaciones.
Pero en el exterior de la zona enmarcada por las cadenas de
menhires, las
oscilaciones abarcan de -400 a + 1.100 gammas.
El investigador francés afirma que Carnac es una central de
energía que ya
no sabemos cómo utilizar. Afirmación que parece difícil no
compartir, vistos los
resultados de su investigación.
La Gran Pirámide: templo sagrado
Ya hemos visto, aunque sumariamente, que un templo sagrado es
mucho más
que un simple lugar de culto, y que se precisan unas condiciones
muy específicas
para que podamos otorgarle semejante categoría.
Establecidas estas condiciones, creemos que ya podemos
enfrentarnos al
gran problema que divide a todos aquellos (arqueólogos o no) que
sugestionados
desde tiempo inmemorial por el misterio y la grandiosidad de las
pirámides no
cesan de preguntarse: ¿Qué es la Gran Pirámide? ¿ Es la tumba
de Keops? ¿Es el
testamento cultural del Antiguo Egipto? ¿Es un templo sagrado
dedicado al dios
solar?
Vamos a analizar estas preguntas y a intentar darles una
respuesta.
En primer lugar, creemos que para que la Gran Pirámide fuese la
tumba de
Keops, sería preciso demostrar que su construcción empezó y
terminó durante su
reinado.
No olvidemos que, según los mismos arqueólogos que afirman
rotundamente
que la Gran Pirámide es una tumba, ningún faraón ocuparía una
que él mismo no se
hubiera hecho construir; de morir antes de concluirla, su sucesor
la terminaba
de cualquier manera. Tras la muerte prematura de Micerino, su
sucesor terminó la
pirámide substituyendo el revestimiento de granito por roca
calcárea.
Muy distinto es el caso de la Gran Pirámide. Sabemos que fue
cuidadosamente terminada, y que sus caras estaban adornadas con
millares de
jeroglíficos lamentablemente desaparecidos al ser expoliada de
su
revestimiento.
Esta observación sobre la total paternidad de Keops, adquiere
toda su
importancia cuando, según veremos, parece totalmente inadmisible
que la Gran
Pirámide fuera construida en el tiempo que afirman los
arqueólogos.
En efecto, todos barajan cifras de veinte años y cien mil
obreros. Pero
ninguno nos explica cómo podían evolucionar cien mil obreros en
la meseta de
Gizeh sin estar pegados los unos a los otros y estorbarse
mutuamente. Nadie
habla de cómo pudieron resolverse los problemas logísticos que
representa
acomodar y alimentar a tanta gente. Nadie nos aclara cómo una
nación de unos
cinco millones de habitantes, como era entonces Egipto, podía
destinar tal masa
humana a una sola tarea y atender al mismo tiempo las demás
necesidades de la
nación, como son las de ejército, agricultura, comercio, etc.
Se ha calculado que hoy día, con los elementos técnicos de que
disponemos,
ninguna nación con menos de cien millones de habitantes -aparte
de una ingente
riqueza- sería capaz de construir algo semejante, y mucho menos
en tan poco
tiempo. Y todo ello dando por resueltas las dificultades de
transporte y
construcción, cosa que, como se vio al intentar salvar los
monumentos que
debían quedar sepultados por las aguas de la presa de Asuán,
dista mucho de ser
cierta.
Por otra parte, la cifra de veinte años la facilitó Herodoto,
pero este
autor añade también que antes de comenzar la construcción de
la pirámide, se
emplearon diez años en preparar la calzada previa para el
transporte de las
piedras, con lo que ya tenemos la cifra de treinta años.
Además, queda todo el
resto del complejo "funerario", de cuyo tiempo de
construcción nadie dice nada.
Tampoco nadie se pone de acuerdo sobre el tiempo que reinó
Keops. Las
cifras que nos dan los arqueólogos oscilan entre los veintitrés
años que cita el
papiro de Turín, y los sesenta y tres de Manetón. Si tenemos en
cuenta que
Manetón estableció la lista de los antepasados de su faraón
por encargo de éste,
interesado en alargar al máximo la antiguedad de su estirpe) y
que casi
unánimemente se considera como válido el papiro de Turín, la
Gran Pirámide no
pudo ser empezada y terminada por Keops.
Lo curioso de este desconocimiento real del Antiguo Imperio,
es que, al tener que basarnos en papiros semidestruidos, mientras
nos faltan
datos de trascendental importancia, en cambio conocemos detalles
insignificantes. Pero incluso estos detalles insignificantes
tienen su
importancia, y vamos a citar uno de ellos que apoya nuestra
tesis.
En tiempos de Snofru, padre de Keops, existió una dama llamada
Merit-
Ateles, que pertenecía al harén del faraón; pues bien, esta
misma dama consta
todavía en tiempos de Kefrén, sucesor de Keops. Si tomásemos
como válidas las
cifras de Manetón y aceptamos que Snofru reinó veintidós años
y Keops sesenta y
tres, ¡ya nos dirán qué edad tendría dicha dama en tiempos de
Kefrén! En cambio,
si aceptamos el papiro de Turin, la secuencia cronológica es
más verosímil.
Con todo, podemos llegar a admitir que la Gran Pirámide fue
terminada por
Keops, si aceptamos como garantía el sello del mismo presente en
las cámaras de
descarga de la Gran Pirámide; aunque después de las
expoliaciones que nos
cuentan los arqueólogos, es una garantía bastante precaria.
Pero lo que no podemos aceptar por los motivos que hemos citado,
y que
podrían ampliarse hasta el infinito, es que la Gran Pirámide
fuese empezada por
el mismo Keops, y que, por consiguiente, estuviera destinada a
ser su tumba. De
hecho, tal vez la utilizara para ocultar el verdadero
emplazamiento de la misma.
Creemos que a estas alturas ya nadie duda que la Gran Pirámide
sea el
testamento cultural de los antiguos egipcios, lo cual no es
obstáculo para que
también sea un templo solar. Lo que no podemos tener en cuenta
son las
exageraciones que se han realizado en este sentido, desde Piazzi
Smith) que
llegó a limar algunas piedras para que le cuadrasen los
números) hasta Barbarin,
para el cual cada milímetro tiene un lugar en el tiempo y en la
estructura de la
Gran Pirámide se hallan previstos incluso hechos
insignificantes, faltando, sin
embargo, el descubrimiento de la bomba atómica y la segunda
guerra mundial (de
todos modos tengamos en cuenta que los trabajos de Barbarin datan
de 1938).
En este problema del testamento cultural y de su calidad de
templo
sagrado, existe todavía un punto que es el centro de enconadas
discusiones entre
arqueólogos y místicos: ¿Se construyó la pirámide tomando
como base el número
pi, o se hizo en base del número phi (el número de oro)?
Intentaremos aportar un
poco de luz a este problema.
Según los arqueólogos que sólo admiten la presencia del
número pi en la edificación de la Gran Pirámide, la fórmula
base para su construcción es la siguiente:
altura x 2
Base = ---------------------------------
tangente del ángulo de pendiente
en la que la tangente del ángulo de la pendiente es igual a 4/pi
El mejor estudio que se ha realizado sobre el número de oro
(phi) aplicado
a la Gran Pirámide es el de Théo Koelliker, quien tras una
serie de cálculos y
demostraciones que no podemos resumir aquí, llega a la
conclusión de que la
Gran Pirámide fue construida en base al número phi. Entre todas
las posibles
combinaciones llega a las siguientes proporciones:
Base = 2 Altura = raíz cuadrada de phi
Con lo que llega a la fórmula de construcción:
altura x 2
Base = --------------------
raíz cuadrada de phi
Como podemos ver, hemos llegado a dos fórmulas muy concretas y
cuya única
diferencia consiste en el denominador. ¿ Es posible hallar
quién tiene razón? ¿O
por el contrario pueden unificarse ambos criterios?
A nuestro entender la extrema sencillez de la respuesta es la
causa de que
nadie haya atinado a encontrarla.
Para solucionar un problema hay que situarse en la mente de quien
lo
planteó y prescindir de nuestros propios conocimientos.
Situémonos pues en la
óptica de los constructores de las pirámides.
En aquella época no existían los decimales, todo se solucionaba
con
fracciones. Veamos cómo lo hacían:
En 1858 fue descubierto en Luxor un papiro que se conserva en
Londres con
el nombre de papiro Rhind, en el que se resuelven una serie de
problemas
matemáticos entre los cuales existen seis que se refieren a la
solución de
pendientes de pirámides, dadas la base y la altura.
En estos ejercicios, el ángulo de la pendiente viene expresado
en palmos,
que corresponden al numerador de la fracción, ya que el
denominador (que se sobreentiende) es siempre un codo de siete
palmos.
Para obtener el valor de la cotangente basta por lo tanto dividir
por siete las
pendientes relacionadas.
Si bien es verdad que ninguna de las pendientes de dicho papiro
corresponde a la de la Gran Pirámide, vamos a repr~ducir algunos
de estos
problemas resueltos y añadiremos por nuestra parte el que
correspondería a la
misma:
Altura Base en Pen- Cotan
en codos codos diente gente Angulo
56 220 360 5 1/25 0,720 54 14' 45"
59 8 12 5 1/4 0,750 53 7' 48"
60 30 15 4 0,250 75 57' 42"
Gran Pirámide 280 440 5 1/2 0,786 51 50' 34"
Este valor de la pendiente era muy importante, ya que para tallar
las
piedras de revestimiento, debía hacerse con medidas sencillas y
una simple
escuadra de madera. Veamos:
La pendiente de 5 1/2 es igual a 5 1/2 : 7 (ya hemos dicho que el
denominador es siempre 7 palmos), que puede reducirse a números
sencillos
multiplicando por dos, lo que nos dará 11/14, y ahora veamos
cómo lo hacían:
Ángulo de la pendiente
Estas medidas son exactamente las encontradas en las mediciones
de las
piedras de revestimiento de la Gran Piramide, pues Pochan nos da
un ángulo de
51 51' (con un posible error de un minuto en más o en menos).
Ahora bien, si cualquiera intenta determinar cuál es el ángulo
que
corresponde a pi y a phi, comprobará que ambos se ajustan mucho,
pero ninguno es
el que hemos hallado para la Gran Pirámide en nuestro cálculo
según el papiro de
Rhind:
Pendiente de pi = 51 51' 14" Pendiente de phi = 51 49'
38"
Pero, como hemos dicho antes, los constructores de pirámides no
usaban
decimales, sino fracciones, de modo que antes de nada sepamos
cuáles eran las
correspondientes a los dos números:
Pi = 22/7
Phi = 196/121
Y aquí está todo el meollo del asunto,
Si pi es igual a 22/7, cuatro dividido por pi será igual a 4 x
7/22, o lo
que es lo mismo 28/22, lo que, simplificado, resulta 14/11.
Por otra parte si phi es igual a 196/121, su raíz cuadrada será
14/11.
¡Por lo tanto, para los antiguos egipcios, cuatro dividido por
pi y raíz
cuadrada de phi eran el mismo número!
Resumiendo, que no existía tal problema, que lo hemos creado
nosotros.
Para ellos tan sagrado debía ser pi como phi, y la prueba la
tenemos en que los
mismos arqueólogos que sólo admiten el número pi en la
construcción de la
estructura de la Gran Pirámide, admiten en cambio que la Cámara
del Rey fue
construida basándose en el número phi.
Y si de las elucubraciones matemático sagradas pasamos al
terreno
práctico, veremos que usando pi como principio constructor, la
altura de la
pirámide sería de 146,584 metros, mientras que si usamos phi,
seria de 146,443
metros (calculando en nuestro sistema moderno, no en el de
ellos), lo que nos da
una diferencia de 0,141 metros, que corresponde a una desviación
decimal del
0,096 por 100. Creemos que huelgan comentarios.
Pero volvamos a nuestro tema. Hoy todo el mundo admite que la
Gran
Pirámide es un templo solar. Pero lo que queremos saber es si es
un templo
sagrado, que ya no es lo mismo.
Si la Gran Pirámide es un templo sagrado energético, deberán
cumplirse las
siguientes premisas que enunciamos en el capítulo anterior: 1)
una orientación
adecuada que permita por lo menos predecir solsticios y
equinoccios; 2) la
presencia de cuarzo o de rocas cuarcíferas; 3) su realización
según medidas y
principios geométricos específicos; y 4) la existencia de
intensas fuerzas
telúricas.
La primera premisa se cumple perfectamente, ya que como demostró
cumplidamente Pochan, todavía hoy pueden medirse con un error
menor de doce
horas los solsticios y equinoccios gracias a la concavidad de las
caras y el
efecto relámpago que producen. En los equinoccios, la precisión
llega a ser de unos veinte segundos, y es posible que cuando
existía el revestimiento de las caras, hoy desaparecido, debía
ser todavía mayor.
La segunda premisa se cumple con el granito empleado para las
partes más
esenciales de la pirámide. Esto explicaría la verdadera
función de las cámaras
de descarga situadas encima de la Cámara del Rey, función mucho
más importante
que la de consolidar el monumento, que hasta hoy se les había
atribuido.
En cuanto a la tercera premisa nos remitimos a lo expuesto sobre
el número
sagrado phi y a las abundantísimas aportaciones de los
arqueólogos.
Referente a la cuarta, no tan sólo se cumple, sino que todas
nuestras
experiencias han demostrado que incluso las pequeñas maquetas a
escala son
capaces de generar energía. Por lo tanto, tal vez la Gran
Pirámide, y
seguramente la mayoría de las pirámides esparcidas por todo el
mundo, sean los
únicos lugares sagrados que no sólo se asientan sobre zonas
energéticas, sino
que además las crean con su sola presencia.
Esta generación de energía por la pirámide se ha reflejado en
múltiples
relatos de viajeros que han visto luces que se desprenden de la
cima de la
pirámide, fenómeno que ha dado lugar a muchas leyendas y
tradiciones.
Maqrizi, cronista árabe del siglo xlv, nos dice:
Después de su construcción, a cada una de las pirámides se le
asignó un
guardián, y las rodearon de espíritus inmateriales. Los coptos
cuentan que el
espíritu correspondiente a la pirámide del norte es un diablo
amarillento y
desnudo, de largos dientes. El de la pirámide del sur es una
mujer que deja ver
sus partes naturales; es hermosa, pero también tiene largos
dientes; encanta a
los hombres que la miran, les sonríe, les atrae y hace que
pierdan la razón. El
espíritu de la pirámide pintada es un viejo que sostiene un
incensario, donde se
queman perfumes.)
El relato más interesante a este respecto es el de William Groff
en una
comunicación hecha al Instituto Egipcio en 1897:
Hace aproximadamente dos semanas, tuve ocasión de pasar la noche
en el
desierto con nuestro vicepresidente, el doctor Abate bajá.
Estábamos cerca de
las pirámides de Gizeh. Hacia las ocho de la tarde observé una
luz que parecía
girar lentamente alrededor de la tercera pirámide, más o menos
a la mitad de su
altura; era como una pequeña llama o, mejor aún, como dijo un
beduino, una
estrella fugaz; me pareció que daba tres veces la vuelta a la
pirámide y después
desapareció.
Vigilé atentamente esta pirámide durante buena parte de la
noche. Hacia
las once volví a ver otra luz; esta vez era de color azulado
pálido. Ascendió
lentamente, casi en línea recta, y al llegar a cierta altura por
encima de la
cúspide, desapareció, extinguiéndose.
He pasado muchas noches en el desierto, cerca de las pirámides
de Gizeh,
y he visto alrededor de ellas luces, sin buscar al principio
cuál era su origen.
Luego fui prestando mayor atención al asunto e hice algunas
investigaciones,
que, al parecer, dieron como resultado que estas luces no se ven
con mucha
frecuencia, sino tan sólo algunas veces, unas cinco horas
después de la puesta
del sol.
"Vi la luz, o las luces, en los lados norte y este de la
pirámide a las
ocho de la tarde, y en el lado norte, a las once de la noche, que
ascendía."
Lo importante del relato de Groff, es que se trata de un hombre
de ciencia
de cuya veracidad no cabe dudar, y que no se limita a hacer una
observación,
sino que se dedica a estudiar el fenómeno. Su declaración
posterior de que puede
tratarse de corrientes de aire que se desprenden del interior de
la pirámide no
justifica en absoluto la luminiscencia posterior ni que sólo se
vean a
determinadas horas y en determinadas ocasiones.
Lo más lógico es que sean emanaciones energéticas que sólo se
producen en
momentos de máximo de flujo telúrico, lo que corroborara
también que en
determinadas circunstancias algunos experimentadores hayan
logrado ver una
emanación energética en el vértice de maquetas piramidales.
En este último caso, y dado que siempre se ha tratado de
personas
paranormalmente dotadas, es muy posible que ellos, con su propio
potencial,
hayan provocado inconscientemente una sobrecarga energética de
la pirámide.
Creemos que con lo dicho, hemos demostrado suficientemente cuanto
nos
proponíamos, es decir, que la Gran Pirámide probablemente se
trata del máximo
templo sagrado energético del mundo, y que su verdadera
finalidad no era la de
servir de tumba a un faraón, sino que era un centro iniciático
capaz de permitir
a quien estuviera preparado por un entrenamiento y desarrollo
previo, el entrar
en contacto con superiores niveles de conciencia.
Conclusiones
Resumamos ahora brevemente cuanto hemos aprendido en nuestro
trabajo:
Acompañando siempre a los campos electromagnéticos, existe otro
campo, al
que llamamos bioenergético, que es la base de la vida. Al
contrario de las
energías de la física, la bioenergía no se halla limitada por
las constantes de
la velocidad de la luz, ni la unicidad direccional del tiempo.
Esta energía puede ser detectada y medida indirectamente,
mediante los
aparatos de alta precisión de la física, y existen substancias,
como el agua y
el aluminio, que pueden cargarse de dicha energía, para
desprenderse luego poco
a poco de la misma, lo que facilita su utilización.
El campo bioenergético posee una entropía negativa, o
neguentropía, que
hace que la bioenergía pase del campo menor al mayor (que es lo
que ocurre en la
pirámide), excepto cuando es dirigida expresamente (que es lo
que ocurre con los
sanadores).
La bioenergia es favorable en primer lugar a la salud y al
equilibrio
energético del organismo (y esto para toda clase de seres
vivientes), pero en
segundo lugar, favorece los estados alterados de conciencia, en
los cuales es
posible recibir información del biocampo global (o superior) con
lo que es
posible la producción de fenómenos paranormales.
CONSTRUCCION DE PIRAMIDES : (SALAS Y CANO)
Construcción de pirámides
Para construir pirámides experimentales debemos resolver dos
problemas: 1)
hallar las dimensiones de todos sus elementos y, 2) decidir los
materiales y
medios mecánicos para su construcción. Las fórmulas para
calcular las distintas medidas de una pirámide son las
siguientes:
B=2H/tang alfa
A=raiz cuadrada de ((B al cuadrado)/2+H al cuadrado)
C=raiz cuadrada de ((B/2) al cuadrado + H al cuadrado)
siendo H = altura; B = base; A = arista; C = apotema; alfa=
ángulo de la pendiente (en este caso alfa= 51 51' 14", y,
por lo tanto, tang alfa = 1,27324). Para facilitar los cálculos
adjuntamos la 'siguiente tabla:
Altura Base Arista Apotema
100 157,0 149,4 127,1
150 235,6 224,2 190,7
200 314,1 298,9 254,3
250 392,7 373,8 317,9
300 471,2 448,3 381,5
350 549,7 523,1 445,0
400 628,3 597,8 508,6
450 706,8 672,5 572,2
Las medidas están expresadas en milímetros y décimas de
milímetro. Si se
desean construir pirámides de dimensiones mayores de 1 metro
pueden hacerse
multiplicando por 10 las cifras que damos. Por ejemplo, si
deseamos construir una pirámide de 4 m o lo que es lo mismo de
4.000 mm, buscaremos la altura de 400 y multiplicaremos por 10
todas las dimensiones, con lo que tendremos:
Si la altura deseada no figura en la tabla, búsquense dos
alturas que
sumadas den la que necesitamos y hágase lo mismo con los demás
datos. Por
ejemplo, si queremos construir una pirámide de 1,80 m, sumaremos
1000 + 800 =
1800 mm = 1,80 m.
Veamos:
Altura = 1000 + 800 = 1800 mm 1,80 m
Base = 1570,8 + 1256,6 = 2827,4 mm = 2,8274 m
Arista = 1494,6 + 1195,6 = 2690,2 mm = 2,6902 m
Apotema = 1271,6 + 1017,2 = 2288,8 mm = 2,2888 m
Con esta tabla y muy pocas operaciones matemáticas podrán
realizarse
pirámides de cualquier altura comprendida entre 10 cm y 10 m.
Pasemos ahora a los procedimientos de construcción:
El más sencillo, pero que sólo sirve para pirámides pequeñas
en cartulina,
consiste en trazar una circunferencia cuyo radio sea igual a la
arista de la
pirámide a construir. Luego, a partir de cualquier punto de la
circunferencia y
ajustando el compás a la longitud de la base, márquense los
puntos
correspondientes a los extremos de las aristas de la base. Unanse
los puntos así
obtenidos tal y como indicamos en el dibujo (figura 17) y
recórtese la pirámide
siguiendo el trazo que señalamos en grueso, teniendo la
precaución de dejar en
uno de los lados una pestaña para su posterior encolado. Luego
sólo faltará
doblar por las líneas que hemos señalado con trazo discontinuo
y pegarla por la
pestaña que hemos dejado anteriormente. Si con el lomo de un
cuchillo o de unas
tijeras reseguimos las líneas por donde hay que doblar,
realizaremos esta operación más fácilmente y con mejores
resultados.
La base la construiremos con la misma cartulina, dibujando en la
misma un
cuadrado cuyo lado sea el de la base de la pirámide.
Señalaremos la mitad de
cada lado con un punto y al unir los cuatro obtenidos con un
trazo fuerte
formarán una cruz que nos será de gran ayuda para orientar la
pirámide y centrar
el zócalo sobre el que colocaremos los objetos de experiencia
(figura 17 B).
Situaremos la base en el lugar elegido para realizar las
experiencias y
colocando una brújula en su centro de modo que los ejes
norte-sur y este-oeste
de brújula y base coincidan, iremos girando el conjunto hasta
que la brújula
quede perfectamente orientada al norte.
Luego pegaremos con cinta adhesiva la base al lugar de trabajo, o
marcaremos los ángulos de la misma con lápiz grueso o
rotulador, para que de
este modo podamos quitar y poner la pirámide siempre que sea
necesario sin tener
que orientarla de nuevo.
Situada la base, colocaremos la pirámide encima del cuadrado
dibujado en
la misma, de modo que coincidan, y procederemos a pegar también
con cinta
adhesiva una cara de la pirámide con la línea norte (N) de la
base para utilizarla como bisagra sobre la que abrir y cerrar la
pirámide.
La última precaución será procurar que el lugar sobre el que
coloquemos la
pirámide esté bien horizontal. En caso de duda deberá
nivelarse la pirámide con
ayuda de un nivel de burbuja antes de empezar las operaciones.
Si el tamaño de la pirámide a construir no nos permite usar el
método
anterior, deberemos construir por separado cada una de las caras.
Supongamos que deseamos construir una pirámide de 50 cm de
altura. Para
ello podemos usar cartón gris, plástico rígido, o
contrachapado de madera de
tres o cuatro milímetros de grueso. Las planchas de cartón
acostumbran a ser de
1 m de largo por 75 cm de ancho, y las de plástico son de
dimensiones parecidas.
Tomaremos una plancha de cartón, por ejemplo, y dividimos su
longitud
mayor en dos partes iguales trazando una línea por su parte
media. Comprobaremos
con una escuadra que esta línea sea perfectamente perpendicular
con el borde de
la hoja, para asegurarnos que la cara de la pirámide saldrá
exactamente
proporcionada, y, comprobado esto, tomaremos sobre esta línea la
longitud que
corresponde a la apotema de la pirámide: en este caso 636 mm.
Luego, sobre el
lado que formará la base, mediremos a cada lado de la línea de
división la mitad
de la longitud de la base: 392,5 mm (392,5 + 392,5 785 mm,
longitud de la base)
y uniremos los tres puntos señalados con líneas rectas.
Tendremos así un triángulo cuya base será de 785 mm, su altura
(apotema de
la pirámide) de 636 mm, y si comprobamos con una regla graduada
la longitud de
los otros dos lados veremos que es de 747 mm, que corresponde a
la arista de la
pirámide. Ya sólo falta recortar este triángulo para tener
construida una cara.
Para las otras tres caras procederemos de igual modo (figura 18).
La base podemos construirla como lo hemos hecho con el sistema
anterior y
con las mismas precauciones de nivelado.
Para montar la pirámide encolaremos las caras entre sí con
cinta adhesiva
si usamos cartón o plástico, y con cola en el caso de usar
madera. Para el
plástico también podemos usar colas especiales que se hallan en
el comercio, o
hacérnosla nosotros mismos aprovechando pequeños retales
sobrantes y
disolviéndolos en acetona hasta formar una pasta espesa. En este
caso debe tenerse la precaución de preparar cada vez la cantidad
precisa, ya que la acetona se evapora muy rápidamente y es
difícil conservar la cola preparada.
Si sabemos que precisaremos varias pirámides de las mismas
dimensiones, es
muy útil construir primero una cara tal como lo hemos indicado
en plástico
rígido, y guardarla para utilizarla como plantilla, lo que nos
ahorrará mucho
trabajo.
Las pirámides de cierto tamaño tienen el problema de abrirlas y
cerrarlas
sin que se desencolen o deformen. Para evitarlo, acostumbramos a
pegar también
las caras a la base, excepto una, pegada lateralmente con cinta
adhesiva, que
usamos como puerta. Con este sistema la solidez de la pirámide
es mucho mayor y
su manejo resulta cómodo.
En pirámides de altura superior a los 50 cm se hace
imprescindible
construir un armazón de madera para su estabilidad, pero ello
requiere cierta
habilidad manual. En caso contrario más vale acudir a un
carpintero, lo que hace
superfluo entrar en detalles.
Lo único que interesa dejar bien presente es que debe limitarse
al máximo
el uso de clavos y no usar jamás escuadras metálicas en su
construcción. Del mismo modo desaconsejamos el uso de armazones
de aluminio que algunas casas tienen en oferta, excepto en el
caso que más adelante indicamos.
También hemos de señalar que al disponer de armazón de madera
es
innecesario construir una base. Sigue siendo imprescindible, sin
embargo,
nivelar horizontalmente el piso de asentamiento. La orientación
de la pirámide
en este caso deberá hacerse con la brújula sobre un lado de la
base, y en el
caso de que la pirámide a construir sea muy grande, deberá
complementarse el
armazón para que pueda adaptarse una puerta en una de las caras
para permitir el
acceso al interior.
Las pirámides pueden construirse de cualquier material, ya que
su
eficiencia depende de la forma y no del material empleado. No
obstante repetimos
una vez más que deben evitarse los metales, ya que su presencia
parece bloquear
la producción de algunos de los fenómenos. Un caso aparte es el
aluminio, pero
éste sólo puede usarse en la construcción del armazón
interior, y esto tan sólo
cuando la pirámide queda emplazada siempre en el mismo sitio y
se tenga la
precaución de no usarla hasta transcurridos por lo menos quince
días de su
instalación definitiva, para dar tiempo al aluminio de cargarse
y que
desaparezca así su acción bloqueadora.
También hay autores que desaconsejan el uso de cartón ondulado,
contrachapado de madera y estireno expandido. Por nuestra parte
hemos usado
todos estos materiales sin problemas de ninguna clase. Sólo
desaconsejamos el
cartón ondulado, pero por su fragilidad. También en algunas
ocasiones hemos
utilizado la lona con buenos resultados.
Medición de la bioenergía mediante la tensión superficial
En el capítulo 6, al hablar del agua y sus propiedades, dijimos
que quizá
midiendo la tensión superficial sería posible saber cuándo
estaba
suficientemente cargada. Avanzada la redacción de este libro,
hemos tenido
conocimiento de que dicho procedimiento se ha experimentado en
Estados Unidos
para medir la energía de las manos de sanadores psíquicos.
En la obra Future Science, de John White y Stanley Krip~ner, el
profesor
Robert N. Miller informa que utilizando un medidor de tensión
modelo 20 Fisher,
del tipo Du Nouy, se realizaron mediciones en agua tratada por
las señoras
Worrall y Kathryn Hill, conocidas sanadoras, pudiendo observarse
una disminución
de la tensión superficial de 7,2 y 7,6 dinas/cm respectivamente,
en relación a
agua de la misma procedencia sin tratar.
Según Miller, la máxima transferencia de energía se produce
cuando el agua
se coloca en tubos de ensayo que el sanador sujeta entre las
manos durante
veinte minutos. También comprobaron que la tensión superficial
del agua recupera
lentamente sus valores normales en veinticuatro horas, lo que
indica que en este
tiempo pierde sus propiedades curativas. Otra observación, es
que si el agua
tratada se vierte en un recipiente de acero inoxidable y se
agita, recupera su tensión superficial normal en pocos minutos.
He aquí pues un método que, aplicado al agua de la pirámide,
nos
permitiría conocer la potencia y variaciones que sufre la
energía piramidal, y,
cotejando estas medidas con las de los factores que sabemos
intervienen en el
proceso, llegar a conocer objetivamente cómo interviene cada uno
de estos
factores de una manera cuantitativa.
Cómo confeccionar una manta orgónica
En el capítulo 11, hablamos de los trabajos del doctor Wilhelm
Reich sobre
el orgón y de su aplicación mediante lo que él llama "la
manta de energía".
Como dijimos en su lugar, orgón, od, prana, bioenergia, etc., no
son más
que distintos nombres de una misma energía. Del mismo modo que
nosotros usamos
la pirámide para acumularía, Reich utilizaba la manta de
energía, la caja
orgónica, y otros acumuladores similares, todos ellos basados en
la manta.
Según Reich, la energía condensada por su manta depende hasta
cierto punto
de los factores meteorológicos. Los días soleados son los
mejores; en días de
mal tiempo apenas si consigue captarse energía, siendo
igualmente perjudiciales
para el funcionamiento de la manta, la lluvia, la niebla y la
polución. Las
tormentas eléctricas pueden causar la acumulación de un exceso
de carga que
puede llegar a ser peligroso.
Colocarse la manta -nos dice- acaba en una hora con la tensión y
el
agotamiento, consiguiéndose un estado de relajación y
bienestar; dos o tres
aplicaciones de la manta, acaban con un resfriado en un par de
días...
Como puede verse, manta orgónica y pirámide actúan de una
forma muy
similar. Es por ello, y para que puedan efectuarse comparaciones
entre una y otra, que vamos a indicarles cómo se construye la
manta de Reich.
Si pueden conseguir una manta vieja de lana, corten tres trozos
de 50 cm
de largo por otros 50 cm de ancho. Procúrense también lana fina
de acero en
cantidad suficiente para hacer dos capas de un grueso similar, o
un poco mayor,
del de la manta.
Colóquese sobre una mesa un trozo de manta, que se cubrirá a
continuación
con una capa de lana de acero; póngase sobre estas dos capas el
segundo trozo de
manta, que también se cubrirá con otra capa de lana de acero;
por fin,
superpóngase al todo el tercer trozo de manta. Basta coser el
"bocadillo" por
los bordes, para tener completa la manta de energía.
Las medidas que les facilitamos son las más prácticas, pero
cada uno puede
escoger el tamaño que mejor le convenga, desde el de un
pañuelo, hasta el de una
manta de cama. Del mismo modo, pueden emplearse tantas capas como
se quiera,
siempre y cuando la primera y la última sean de lana.
También los materiales pueden substituirse a gusto de cada cual.
Nosotros
indicamos los más eficaces, pero hay quien substituye la lana
por seda, hilo o
algodón. Del mismo modo, en vez de lana de acero puede
utilizarse cualquier otro
material inorgánico. Según Reich, lo importante es alternar
capas de material
orgánico e inorgánico.
La caja orgónica, no es más que una caja cuyas paredes están
formadas por
mantas orgónicas. En ellas Reich substituye la lana por madera,
para darles
mayor solidez. Otros investigadores substituyen también la lana
de acero por
planchas metálicas. Una experiencia a realizar, sería construir
una pirámide con mantas orgónicas.
USO Y APLICACION DE LAS PIRAMIDES (G.FERNANDEZ) :
ELEMENTOS DE PIRAMIDOLOGÍA (1)
La intención de estas líneas no es tanto iniciar al estudiante
en los secretos de las pirámides que gracias a
las promociones, tanto sensacionalistas como científicas, ya no
son tan secretas- sino más bien informarles de recientes
descubrimientos en estas áreas, como así también de las
precauciones que deben tenerse en cuenta en su empleo.
Como todos sabemos, hace aproximadamente cuarenta años un
investigador checoeslovaco, Karl Dbral descubrió que réplicas a
escala de la Gran Pirámide de Keops tenían la particularidad de
acumular cierto tipo de energía que, dado que no era posible
conocer su procedencia, recibió la denominación, a falta de
mejor definición, de energía de las formas,
diciéndose con esto que ciertas formas bi o
tridimensionales- tenían la particularidad de acumular energía.
Ampliando conceptos
Con la energía de las formas ocurre hoy algo similar
a lo que pasaba hasta un par de décadas atrás, apenas, con la
común electricidad, la cual era consumida en los hogares y
empleada industrialmente, desde fines del siglo XIX pero aún no
había podido ser definida en términos científicos. Sabemos muy
bien cómo actúa, pero no conocemos qué
es. Aunque, en el plano de la hipótesis, podemos explicarla
así, de esta manera.
Desde las milenarias religiones, como los antiquísimos
conocimientos exotéricos y esotéricos nos enseñan, el universo
se encuentra interpenetrado por una Fuerza Vital, un Campo de
energía que vivifica todo lo viviente. Los chinos lo llaman
chi, de allí tanto el tai-chi-chuan,
como el propio nombre del país, ya que en mandarían
chi-na significa país de la energía;
los japoneses ki (el común grito en las prácticas
marciales se llama ki-ai, literalmente unidad
con la energía); los hindúes lo llaman
präna, y en yoga, las pränayama son
técnicas respiratorias conducentes a manejar esa energía en
nuestro cuerpo. Los celtas hablaban del vril, los
polinesios del mana, término éste que no hay que
confundir con el maná de los hebreos del Éxodo.
Esta energía es el entramado dinámico de esa Superfuerza
universal, esa única Emanación, de la cual la naturaleza
visible es apenas su orden más grosero, más denso.
Pues bien. En determinadas circunstancias, ese campo de energía
adquiere una especial intensidad, y ello es en presencia de
formas determinadas que actúan a manera de antenas
de aquella. Conos, hemisferas, espirales, obeliscos y menhires,
pirámides...
Tal el ejemplo que nos ocupa, ya que podemos construir a escala
una réplica de la pirámide de Keops (toda pirámide cuyo
ángulo entre aristas y base sea de 52º ya es réplica a escala
exacta) y realizar experimentos tan conocidos como colocar en su
interior un trozo de carne y dejarlo allí varios días,
descubriendo que en vez de pudrirse, como sería lo esperado, se
momifica, por un efecto de deshidratación acelerada. O bien,
otro de los experimentos es, introduciendo en su interior una
hojita de afeitar o repuesto descartable, teniendo cuidado de que
los filos estén orientados de norte a sur, en vez de perder su
temple en la sexta o séptima afeitada, si luego de cada uso lo
limpiamos y colocamos dentro de la pirámide, podremos emplearlos
con eficacia más de cincuenta veces.
Fue precisamente Dbral quien descubrió que una de las causas era
ese violento deshidratamiento del material expuesto a los efectos
de la pirámide. Al no haber agua en la carne, ésta no se echa a
perder, y en cuanto a la hoja de afeitar, es el agua la que oxida
a los filos, destruyendo la cristalización de los mismos. Dbral
patentó su descubrimiento oficialmente como un aparato
para afilar elementos metálicos. Como en Checoeslovaquia
no había en ese entonces fábricas de tales utensilios
todas eran importadas, con alto costo, de la ex Unión
Soviética- muy pronto se popularizó el empleo de pequeñas
pirámides de plástico, que podían ser halladas en el toillette
de cualquier familia checa.
Desde estos experimentos iniciales el asunto se fue ampliando,
observándose que esa energía de las formas
desencadenaba otros procesos, además del de la deshidratación.
Sirvan, entonces, algunas observaciones que conviene tener
presentes: en primer lugar, asegúrese que su pirámide sea
réplica a escala de la pirámide de Keops. Si adquirió las
fabricadas por una empresa responsable, no va a tener
inconvenientes, pero de todos modos es aconsejable chequear los
ángulos y las medidas de la pirámide. Es muy fácil salir de
dudas: simplemente mida el perímetro (la suma de los 4 lados de
la base) y ese resultado divídalo por el doble de la altura
(tomada ésta como una perpendicular a la base, que caiga recta
desde el vértice): debe ser el resultado de esa división el
número Pi (3,14...). Tome debida nota de cómo es la altura, ya
que si usted comete el error de tomarla a lo largo del plano de
una cara, esa no será la altura (que en geometría se designa
como h no es una falta de ortografía; la
a se reserva para área-) sino la
apotema. A los efectos prácticos, si resulta de un valor entre 3
y uno de 3,30 es aceptable. Veamos:
4 L = Pi
2 h
Si su pirámide no se acerca a estos valores, despréciela, no
servirá.
Luego, búsquele el lugar adecuado. Nunca coloque la pirámide
debajo o sobre artefactos eléctricos o electrónicos, ni tampoco
en placards o roperos donde guarde ropa, especialmente interior,
por razones que veremos luego. Tampoco debe estar al alcance de
los chicos, animales o cualquier factor que pueda modificar su
posición.
La posición es otra de las condiciones a tener en cuenta; debe
estar perfectamente orientada con los cuatro puntos cardinales,
de manera que cada cara, y no cada arista, mire exactamente hacia
uno de ellos. Si es posible, hágalo con brújula, porque cuanto
más exacta sea la orientación, más efectiva será su
pirámide.
De hecho, la de Keops se encuentra con precisión orientada en
función de la rosa de los vientos (una romántica
forma de llamar al cuadrante cardinal) y los efectos energéticos
son especialmente sensibles cuando se dispone sobre la
orientación magnética, más que la geográfica. Entre el Polo
norte geográfico y el magnético hay una desviación de
aproximadamente 15º y, obviamente, lo mismo ocurre con el Polo
sur. Como la efectividad de la pirámide no tolerará más de
20º de desvío magnético (esto se llama
declinación) entonces la cuestión no es ubicarla
de ojito, tomando en cuenta la salida del Sol o hacia
la casa de tía Porota que vive al norte, sino que hay que
orientarla con elementos de seriedad. Nada, en este sentido, es
mejor y más fácil- que una brújula.
Pero ciertamente, no todo el mundo tiene una brújula en su casa,
o está dispuesto a comprarse una buena sobre todo porque, a
menos que trabaje activamente en Parapsicología, quizás no
vuelva a usarla para otra cosa, una vez que haya aprendido a
orientar su pirámide. Por tal motivo le ahorraremos el gasto,
explicándole otros dos eficientes sistemas.
El primero consiste en pararse, una noche estrellada, mirando la
Cruz del Sur. Usted sabe, porque las conoce: cuatro brillantes
estrellas (aunque no necesariamente las más brillantes) que se
disponen, precisamente, en forma de cruz inclinada, con la rama
vertical más larga que la horizontal. En noches muy claras,
incluso, se observará en el ángulo inferior derecho de la
misma, un opacamiento de las otras lejanísimas
estrellas que le hacen de fondo, efecto provocado por una
nebulosa de polvo cósmico, conocida como Nube de
Carbón. Para estar seguro de su identificación, si
deslizamos la vista por la rama más corta (la horizontal) hacia
la derecha aparecerán alineadas otras dos estrellas, conocidas
como Alfa y Beta Centauri (la primera, de hecho, la estrella más
cercana a nuestro sistema solar, un par binario de soles a 4,2
años luz de distancia.
Pues bien, localizada la Cruz en el cielo, no importa a qué
hora, ya que la posición de la misma, como todo el cielo,
rotará con el paso del tiempo, prolonguemos imaginariamente
cinco veces hacia abajo la rama mayor de dicha cruz. En ese
punto, dejemos caer otra línea imaginaria directa, recta y
perpendicular al horizonte, y el punto donde interseccione con
éste señalará con exactitud matemática el Sur.
Otro excelente método implica usar un reloj común, de esfera
(no de números digitales) y un alfiler, un escarbadientes o un
palito. Con el reloj puesto horizontal, debemos ubicarnos en un
lugar donde nos dé el sol, en cualquier dirección
(lamentablemente este método no sirve para las noches o los
días nublados) y colocar un extremo del alfiler sobre el eje
donde rotan las agujas del reloj. El sol proyectará una tenue
sombra, la del alfiler, sobre la esfera del reloj tenga en
cuenta que hablo de la sombra y no del reflejo.
Entonces, la bisectriz del ángulo formado por la sombra y la
aguja de las horas señalará con exactitud el eje
Norte Sur. Y usted habrá demostrado tener pasta de
Indiana Jones.
Y ahora sí, a trabajar. Recuerde que cada color de pirámide
tiene un particular efecto, a saber:
ROJO energizante, vigorizante, sexual, hipertensor. Aumenta la
producción de glóbulos rojos. Mentalmente estimulante, otorga
valor y dinamismo, así como sensualidad.
AZUL Curativo en general, sedante y reconstituyente.
AMARILLO Para artritis, artrosis, gota, lumbago, diabetes.
Aumenta el intelecto.
VERDE Bactericida y aseptizante. En lo mental es optimizante,
mejora nuestras relaciones sociales.
VIOLETA Armoniza espiritualmente y protege contra agresiones
psíquicas.
Así, además de elegir en qué pirámide va a colocar, por
ejemplo, la foto de una persona, preste atención al hecho de no
provocarle un efecto contrario: siguiendo la tabla, una persona
deprimida deberá ir en una pirámide roja, salvo que tenga
problemas circulatorios, porque el rojo puede provocarle un
aumento de presión. Alguien muy acelerado, por el
contrario, deberá ir a una pirámide azul; uin niño que anda
mal en la escuela, a una amarilla. Si usted quiere paz
espiritual, o protección, a una violeta. Una venta demorada a
una roja o una verde, un grupo de personas conflictivas a una
azul, y así sucesivamente.
Aquí convendría hacer un racconto de las
condiciones que debe tener una pirámide para un buen
funcionamiento:
1- Que sea réplica a escala de la Gran Pirámide de Keops.
2- Que en su fabricación no entren materiales ferrosos, es
decir, magnetizables. Cualquier material sirve, cartón, madera,
plástico, vidrio, etc. Pero recuerde que, si hay algo
magnetizable en su construcción, habrá pérdida,
desde luego que la descargará de manera continua. Cuídese
entonces, si es de madera, que no esté fijada con clavos de
acero. Para su armado, puede encolarse o usarse clavos de bronce.
Si usted quiere que su pirámide sea de metal, puede usar sin
inconvenientes cobre, bronce, estaño, aluminio o plomo, todos
éstos son, precisamente, metales no ferrosos y por consiguiente
no magnetizables. Incidentalmente, le señalo que si bien toda
pirámide sirve para todo tipo de propósitos, así como las
cromáticas, es decir, las pirámides pintadas con
determinado color son más útiles para casos específicos, por
ejemplo, para cuestiones de salud recomiendo especialmente la
pirámide de cobre.
3- Adecuada orientación.
4- Ubicar la pirámide lejos de aparatos eléctricos; no sólo
perturban a la pirámide, sino que la pirámide afectará a
aquellos.
: ELEMENTOS DE PIRAMIDOLOGÍA (2)
Los efectos contrarios de las pirámides.
Tenga en cuenta, al comprar una pirámide pintada, que el color
cuya vibración afectará la muestra testigo (el objeto que
colocará dentro de la pirámide) es el color del interior de la
pirámide, no el del exterior. Un buen acabado será aquél en
que el mismo color esté tanto por dentro como por fuera.
Evite las pirámides de distintos colores, generalmente
acompañadas de la tontería de que así actúan varios
colores ala vez. Si una pirámide tiene una cara verde, una
roja, una azul y una amarilla, lo que introduzca no se verá
beneficiado por la sumatoria de los efectos benéficos de cada
color, sino afectado por una extraña mescolanza de esas
distintas vibraciones, amasijo no siempre positivo.
No emplee pirámides de papel o cartulina. La humedad las deforma
naturalmente en poco tiempo, perdiendo su precisa forma
piramidal.
Las velas en forma de pirámide, pueden servir en los rituales
esotéricos. Sí, pero carecen de valor en Piramidología. Piense
que el siguiente argumento: al poder de las velas se le
suma el poder de las pirámides es ridículo, cuando uno
piensa que (a) la pirámide no tiene indispensablemente un
poder, no es un objeto sagrado, místico, un elefante
blanco ante el cual postrarnos y hacer pedidos, sino que es un
acumulador energético, que opera con fuerzas sutiles diferentes,
muy diferentes a los planos astrales en que actúan las
correspondencias simbólicas de las velas, y (b) ¿cómo podría
subsistir el poder piramidal si al derretirse la
vela, pierde la forma, que es lo único indispensable para que
ese elemento energético se presente?.
Un detalle muy importante: nunca permita que una foto o
programación quede debajo de la base de su pirámide; este es el
problema con las pirámides decorativas y macizas, que le obligan
a colocar lo que fuera bajo la misma. A través de
varias investigaciones se ha detectado que, inmediatamente por
debajo y por arriba de la pirámide, se forma un sector en el
espacio tal como una pirámide invertida de fuertes efectos
energéticos pero de signo contrario. A su vez, a estos sectores
les siguen otros positivos, como reflejos de la pirámide
material, alternando con otros negativos, etc. A los espacios
negativos se los llama antipirámides. A los positivos,
pirámides reflejas. Una buena prevención es evitar que fotos,
ropa, electrónicos, comida, etc., caigan dentro del área de
influencia de las antipirámides.
En teoría, la columna de antipirámides pirámides
reflejas se proyecta al infinito, o cuando menos, a una
altitud y profundidad sobre la que se ha especulado muchísimo.
Pero, a los efectos prácticos, sólo hasta la tercer o cuarta
antipirámide y pirámide refleja hacia arriba y la tercer o
cuarta antipirámide y pirámide refleja hacia abajo son
mensurables los efectos, alternativamente positivos o negativos,
de las mismas.
Usted puede aprovechar el efecto benéfico de las pirámides
reflejas cuando, colmada la capacidad de carga de su
pirámide y deseoso de proyectar su energía positiva a otras
muestras, coloca un estante o repisa por arriba o debajo de la
pirámide material, cuidando que la primera o segunda pirámide
refleja coincida con la muestra testigo que está fuera de
aquella.
Comento un interesante experimento que hice en una ocasión.
Coloqué un trozo de carne dentro de una pirámide de cartón, en
el centro, y a un tercio de la altura tomada desde la base 8lo
que en la pirámide de Keops correspondería a la cámara
del Rey, este es el punto de mayor fuerza energética),
otro trozo de carne a un costado de la pirámide, un tercero por
debajo dentro de la primera hipotética pirámide refleja
hacia abajo-. Los resultados al cuarto día fueron los
siguientes: la carne colocada dentro de la pirámide estaba
completamente momificada y sin ningún olor, la que estaba a un
costado de la pirámide se encontraba absolutamente descompuesta
y nauseabunda, la que se ubicaba en la antipirámide se hallaba
gelatinosa y llena de gusanos, y la que estaba en la pirámide
refleja, desecada y con un cierto olor fuerte, pero no
excesivamente desagradable. Esto prueba que la pirámide refleja
repite efectos similares, pero no idénticos, a los del interior
de la pirámide material. Mientras que la ajntipirámide potencia
el efecto contrario al deseado, peor aún que aquél trozo dejado
a un costado.
Es preocupante que, normalmente, no se avise al público
interesado de los efectos perniciosos de la antipirámide. Creo
que esto se debe tanto al desconocimiento como al deseo de no
perder tiempo en explicaciones técnicas: si cada vendedor de
artículos parapsicológicos invirtiera media hora en instruir
asl potencial cliente, su tiempo de venta no le resultaría
rentable, además del hecho que tantas precauciones acobardarían
a más de un potencial comprador. Debe entenderse que la
pirámide no es, en sí misma, ni buena ni
mala. Es un acumulador de energía, una energía
útil pero que hay que saber manejar. Es como la electricidad;
ella no es en sí ni buena ni mala, pero dependiendo de cómo la
use o abuse- nos ilumina o nos electrocuta.
Permítaseme citar dos ejemplos personales para ilustrar el
riesgo de las antipirámides. En el primer caso, allá por 1984,
cuando todavía residía en buenos Aires, me llama una
consultante habitual para pedirme una entrevista en su domicilio.
Desde hacía varios meses atrás el marido padecía disfunciones
sexuales y, probados todos los tratamientos clínicos y
psicológicos, el problema subsistía. Lectora de literatura
afín, mi consultante quería confirmar o no la sospecha de que
debajo de la casa se hallare un foco de radiaciones
telúricas nocivas que, perturbándolos energéticamente,
generara el problema de marras. De allí su deseo de evaluar
radiestésicamente el lugar.
Una vez en el mismo, y luego de varios estudios y un minucioso
registro, no encontré la menor anomalía energética ni en la
casa en general como así tampoco en el dormitorio en particular.
Así que allí estaba yo, parado en el centro del mismo,
rascándome confundido la cabeza, cuando llamó mi atención un
familiar objeto puntiagudo que sobresalía del techo del ropero:
una pirámide.
Pregunté a la dueña de casa sobre el particular, y me
respondió que la empleaba para hacer pedidos, energetizar
personas y cómo no- especialmente al esposo. Pero que ni
aún así...
Una vaga sospecha cruzó por mi mente. Pidiéndole permiso a la
amable señora para pispear el interior del mueble, observo una
hilera de cajones que caía bajo la vertical de la pirámide.
Entonces, empiezo a visualizar imaginariamente desde la
simpática pirámide barrocamente ornamentada hacia abajo, la
sucesión de antipirámide, pirámide refleja,
antipirámide, pirámide refleja, antipirámide....
- ¿Qué hay en ese cajón? le disparré a quemarropa cuando
noté que la tercer antipirámide coincidía de lleno con uno de
aquellos.
- ¿Allí? exclamó- Nada más que loss calzoncillos de mi
marido...
Huelga aclarar que movida de lugar la pirámide, a los pocos
días, el dichoso jefe de familia regresó a sus obligaciones
maritales.
El segundo ejemplo me ocurrió en agosto de 1987, en ocasión de
encontrarme dictando un curso de Parapsicología en la ciudad de
Corrientes. Entre los alumnos anotados, se encontraban dos que,
en una charla de café a a de una de las clases, me revelaron la
razón por la que se habían matriculado en el mismo; además de
una natural curiosidad, estaban prontos a inaugurar una discoteca
en la ciudad santafecina de Reconquista y habían decidido
colocar, ornamentalmente, una gran pirámide dentro de la misma.
El curso transcurrió sin mayores novedades de interés y, al
finalizar el mismo, los felices dueños del boliche me invitan a
la inauguración de la confitería, prevista para dos semanas
más tarde. No conocía hasta entonces esa linda ciudad y, dado
mi espíritu trashumante, cualquier excusa era buena para llenar
un bolso y partir. Así, el día fijado llegué a Reconquista. La
noche de la inauguración, lógicamente en compañía de los dos
socios, visito el lugar y, con cierta desazón, compruebo que
habían hecho construir una gigantesca pirámide estructural,
esto es, con ángulos para las aristas y la base pero abierta por
los lados, profusamente ornamentada con lucecitas de colores y
suspendida en el aire... directamente por encima de la cabina del
disc jockey, el cual a su vez se encontraba literalmente
rodeado de parlantes y amplificadores.
Sombríamente, calculo como la monstruosa antipirámide cubría
en su totalidad ese espacio de trabajo. Pero asombrado de que mis
ex alumnos no hubieran reparado en el detalle habida cuenta
que ese tema lo habíamos estudiado en el curso- se los señalo.
Un cruce de miradas entre vergonzosas y mutuamente acusadoras
entre ellos, y el mayor me responde:
- Es que... en fin, vos sabés. Uno lee ootra cosa, ¿no?. Y
bueno, el arquitecto conoce a un colega tuyo, de Buenos Aires, el
profesor XX, quien nos dijo que no, que la antipirámide es sólo
hacia arriba, que no iba a haber problemas... y
rápidamente agregó, aliviado por una buena razón encontrada-
Además, para cuando hicimos el curso con vos, ya estaban los
planos hechos y el trabajo en marcha.
Con una sonrisa irónica creo- me encogí de hombros.
A fin de cuentas pensé- parece que debo aparecer
más seguido en televisión para resultar más creíble que otros
colegas que sí lo hacen. Pero después de todo, como el
problema no era mío, sólo murmuré:
- Me gustaría saber si el profesor XX acceptaría ser el garante
de ustedes.
Dos semanas más tarde una llamada telefónica, del menor de los
socios, me comenta, entre otras novedades intrascendentes, que el
disc jockey había abandonado el trabajo, primero por
problemas personales agraviados con una fuerte discusión que
tuvo con sus patrones. El negocio, más o menos marchaba como se
esperaba. Una semana más tarde, y ya no tan intrascendentemente,
el otro socio me rastrea por tres provincias me había
desplazado por los mismos motivos laborales a Formosa- para
contarme, con un hilo de preocupación que en los equipos de
sonido se habían producido varios cortocircuitos o que, en
realidad, nunca había andado del todo bien. ¿El negocio?. Y,
con altibajos.
Un mes y medio más tarde, un conocido mutuo de la ciudad de
Resistencia, provincia del Chaco, me aporta nuevos datos en una
conversación del montón. Sabía que a estos chicos las cosas no
les iban nada bien; entre otras cosas que tenían problemas con
los equipos, que plantones de los disc jockeys, que poca
gente, etc.
Tres meses después, en una sentida carta, ambos ex alumnos me
enteraban del cierre de la discoteca.
El efecto arista
Este es otro curioso fenómeno cuya aplicación práctica depende
de la habilidad e imaginación del operador. Se ha observado en
la pirámide material, ya que el efecto arista no se
observa en antipirámides ni pirámides reflejas, que si
extendemos un hipotético plano que pase por las aristas con el
alto de la misma pirámide, hasta una distancia igual a cinco
veces la altura, se observará en todo aquello tocado
por ese plano efectos análogos a los que recibiría si estuviera
en el interior de la misma.
Esto es interesante, por ejemplo, para energetizar recipientes
con agua o bebidas que por su tamaño no podemos introducir en
ella. También yo la he experimentado con buen éxito,
colocándola en una repisa de forma tal que, mientras estudio, la
proyección de la arista interseccione con mi cabeza. Queda
claro, por todo lo explicado hasta aquí, que no sirve
encasquetarse el cráneo con una pirámide para aumentar el
rendimiento intelectual lo cual, además de francamente ridículo
es peligroso, ya que precisamente buena parte de la masa
encefálica sería barrida por la primer
antipirámide, ni tampoco, buscar dormir mejor metiendo la
pirámide bajo la cabecera de la cama. Si por casualidad la
tercera o cuarta pirámide refleja hacia arriba coincide con la
cabeza del durmiente, entonces sí tendrá dulces sueños, pero
¿imaginan las consecuencias si lo que toca al sujeto es la
proyección hacia arriba de una antipirámide?. Se despertará
con un humor de los mil demonios, echándole la culpa a lo que
cocinó su señora, o su madre, o usted mismo / a, para la cena
de la noche, o a la envidia de la vecina, o a la ojeadura de la
suegra, cuando el problema estaba, simplemente, en ese inofensivo
aparatito mal colocado debajo de la cama.
: ELEMENTOS DE PIRAMIDOLOGÍA (3)
Algunos experimentos con pirámides
Todo aquello que vaya a exponer a la pirámide, si se trata de
fotos o programaciones en papel (pedidos, nombres, etc.) debe
estarlo por períodos de 9 o 12 días, siendo indistinto optar
por uno u otro. Una vez por mes, cuando menos, descargue su
pirámide, desorientándola o tumbándola de lado. Cumplidos
lños objetivos, queme los papeles de las programaciones. Éstas
se preparan de la siguiente forma:
Recorte a mano (no con tijeras) un triángulo escaleno (de tres
lados desiguales) en papel blanco. Puede, si lo desea, emplear
papel de acuerdo al color del efecto que desea provocar,
valiéndose de la tabla de correspondencoas cromáticas que
presentáramos anteriormente. Escriba de un lado el propio nombre
o el de la persona que ayuda- en letra cursiva, bien cerca
del borde y sin levantar en ningún momento la mano del papel,
omitiendo lógicamente los puntos de las íes y los acentos, una
palabra tras otra, tras otra nuevamente, tantas veces como sean
necesarias hasta recorrer todo el borde y enganchar
con el principio, aunque el nombre no coincida exactamente, con
el fin del apellido. Luego, invierta el papel y escriba, en forma
de espiral, de afuera hacia adentro y en el sentido de las agujas
del reloj, el deseo u objetivo a cumplir, siendo preciso en lo
que quiere y cuándo lo quiere. La frase debe ser de pocas
palabras, pero repetirse, de manera tal que forme tres o cuatro
vueltas de la espiral (aquí sí se puede levantar la mano al
escribir). Luego pliegue tres veces el papel, cuidando que la
espiral quede en el primer pliegue hacia adentro, y que en cada
uno un borde coincida con otro. Finalmente, coloque el papel
dentro de la pirámide, acostado, de manera tal que el vértice
opuesto al lado más largo apunte hacia el norte.
No se haga trampas. Si mientras escribe el nombre de la persona,
por la fuerza de la costumbre, levanta inconscientemente la mano,
estrújelo, arrójelo y comience de nuevo. Por infantil que este
sistema le parezca tiene una buena justificación, y si me
permite aburrirle algunos minutos, paso a explicársela.
Debemos comenzar por referirnos a una rama de la Parapsicología,
llamada Tanatología, que es el estudio de la vida después de la
muerte. En este campo, afirmamos fundados en razones que
habrá visto en las lecciones correspondientes- que después de
la muerte biológica el psiquismo del individuo sobrevive en dos
niveles de manifestación: los así llamados Paquete de Memoria
Eróticos (PME) y los Paquetes de Memoria Thanáticos (PMT).
Paquete de memoria es una definición propuesta por
el biólogo Jean Jacques Delpasse para reemplazar a la vulgar
definición de fantasma. Paquete, en el
sentido informático de la expresión, es decir, una cantidad
dada de energía, y de memoria porque guarda restos
de memoria de su vida biológica. Lo de erótico en
tanto (por Eros, dios de la vida y el amor entre los antiguos
griegos) le son aplicados a aquellos que, tras su muerte pasan,
para decirlo de una manera entendible, a un plano superior de
manifestación; otras dimensiones, vibraciones más sutiles...son
aquellas personas que en vida fueron altamente espirituales,
positivas, constructivas, oblativas (en el sentido psicológico
de dar permanentemente), buenas. Así, se despegan de
este mundo material y continúan su camino, su evolución en
otras esferas. Lo de thanático, deriva de Thánatos,
que era el dios de la muerte y la destrucción entre los helenos
y se aplica a quienes, mientras vivos, eran puramente
materialistas, egoístas, destructivos, o de poca moral
Estos quedan adheridos a este plano hasta tiempo después de
fallecidos, un tiempo que puede oscilar desde algunas horas hasta
varios siglos, de acuerdo al balance entre actitudes
eróticas y thanáticas que todos tenemos, indistintamente, a lo
largo de nuestra vida.
El PMT entonces permanece cierto tiempo en este plano. Pero, como
todo ser confundido, tiende a adherirse, decíamos, a
aquellos lugares, personas o elementos que le resultan conocidos,
deseables o tranquilizadores. Le sigue siendo difícil abandonar
lo ilusorio del mundo material. Como no puede ver ni
escuchar ya que los sentidos físicos se han
descompuesto con su cuerpo- y como sólo es mente, sólo puede
sentir. Y para un PMT lo que lo rodea es un gran
océano de sensaciones, ora agradables, ora desagradables, unas
conocidas, otras no. Entonces, en un reflejo defensivo, se
incorpora a aquellas concentraciones de sensación
que le resultan más identificables. Pero esas
concentraciones son en realidad la representación en
un plano material de objetos, lugares o personas, en los cuales
se ancla el PMT.
Supongamos que muero no creyendo en la vida después de la
muerte. Del otro lado del umbral, no tomo conciencia de que ahora
sí he fallecido y, después de todo, había un más allá, ya
que el tomar conciencia es, perogrullescamente, un
acto de la mente conciente, la cual depende del buen
funcionamiento del neocórtex o corteza cerebral, precisamente lo
primero que empieza a descomponerse al morir.
En lo que sobrevive de mí, el darme cuenta de las
cosas es casi un acto sonambúlico, inconsciente. Y si mientras
estuve vivo, pongamos como tonto ejemplo, una de las cosas más
queridas por mí fue mi pipa, pues después de muerto, donde vaya
esa pipa, irá adherida mi remanencia psíquica que, en el plano
emocional, al morir el cuerpo corrió a impregnar lo
que era su referente emocional. Esto explica las
obsesiones que PMT pueden hacer de lugares las
famosas casas encantadas-, personas u objetos
los considerados embrujados-. Pues bien, al
objeto, lugar o persona al que se adhiere la remanencia psíquica
lo llamamos técnicamente punto de anclaje.
¿Y qué tiene que ver todo esto con las programaciones de la
pirámide?. Pues bien, que puntos de anclaje, claro
que un poco ersatz pueden generarse también con
nuestro psiquismo mientras estamos vivos. Es así que toda esa
tensión psíquica puesta de manifiesto al cortar el
papel a mano, escribirlo sin levantar el trazo, trazar el pedido
en espiral(un símbolo de fuertes connotaciones espirituales de
concentración) y plegarlo, transforma ese objeto (triángulo de
papel) en un punto de anclaje de nuestro pensamiento.
Un pensamiento que concientemente yo consideraré no mantener
allí cuando después esté haciendo otra cosa, pero que a nivel
inconsciente sí mantendré sintonizado o conectado con el
interior de la pirámide. Y ese pensamiento es entonces
amplificado por ésta, porque el pensamiento no es más que un
aspecto particular y limitado de aquella energía vital Universal
de la que habláramos.
Por esto es importante quemar el papelito cuando se cumple la
programación; la alegría conciente que yo experimento por la
cosa conseguida es válida para mi consciente, pero no para mi
inconsciente, el cual demorará más tiempo en
internalizar una situación y al cual sólo se le
puede hablar en (pues sólo es) símbolos.
De hecho, los propios sueños son mensajes simbólicos en su
absurdo, que el inconsciente formula para que el consciente
repare en algo importante. Y el fuego es fuertemente simbólico
para nuestro inconsciente (¿quién no ha quedado alguna vez
fascinado y casi en blanco mirando una fogata de
campamento o el hogar de una chimenea?), en el sentido de
liberación. La liberación por el fuego justificó,
en el ámbito inconsciente, desde los sacrificios del antiguo
pueblo judío hasta los actos de fe de la
Inquisición. De manera tal, la destrucción por el fuego de la
programación 2libera a mi inconsciente de seguir
conectado (y, por consiguiente, gastando inútilmente
energía) en un tema ya superado.
Energizaciones específicas
Si van a energizar medicamentos, cremas, agua, vinos (recuerde
que éstos mejoran fantásticamente su bouquet dentro
de una pirámide), basta con dejarlos 24 horas seguidas, si bien
ya comprobará los primeros efectos a las cuatro horas.
Si prepara agua energizada para animales, expóngala 48 horas, y
72 si es para regar plantas.
Si se trata de trabajar sobre personas use fotos, colocándolas
de manera tal que el eje del cuerpo en la misma coincida con el
norte Sur. Las fotos deben ser copias directas del
negativo (no sirven fotocopias, recortes de diarios o revistas o
fotos de fotos) y con una antigüedad no mayor de dos años. El
resultado se acelerará si coloca el negativo dentro de la
pirámide.
Y para conseguir la venta de una propiedad, además del deseo
escrito en el papel, agregue a la pirámide un plano de la misma,
hecho en proporción al original, foto del frente de la
edificación y un poco de tierra o material de la entrada.
Insistimos con algo muy importante: sea preciso con la fecha en
que espera resultados (dentro de lo que dicta el sentido común),
cifras, porcentajes, nombres completos, domicilios o direcciones
fijas, etc.
Debe considerar también que el mayor efecto se observará a un
tercio de la altura de la pirámide, tomada desde la base y
directamente en vertical por debajo de la cúspide. En el ángulo
sudoeste, dentro de la misma, se observa un efecto de
retardo temporal, notable en pirámides de mayor
tamaño que las usuales, y en un crecimiento y envejecimiento
más lento de las plantas o animales que permanezcan por largos
períodos en ese punto. Los gerontólogos sostienen que el
envejecimiento se produce, además de por los agentes oxidantes y
la liberación de los radicales libres, por el comportamiento
natural de las enzimas. Las enzimas son sustancias orgánicas
imprescindibles para la vida ya que metabolizan el oxígeno, los
alimentos, etc., es así que, lo que llamamos vejez
no sería más que una consecuencia colateral y no deseada del
efecto catalítico de las enzimas (un catalizador es
cualquier sustancia que acelere o retarde una reacción
química). Algo similar a lo que sucede con los gases de la
combustión del combustible del automóvil. La energía de
las formas piramidal interfiere, entonces, de alguna manera
con ese proceso catalizador. Eso explicaría el cambio de gusto
de comidas y bebidas, el moroso proceso de enlentecimiento de la
putrefacción y otros fenómenos asociados. Así que, estimado/a
señor/a, piense que esto es como haber descubierto la
fuente de la eterna juventud; basta que convenza a su
esposa o marido de que construya una habitación piramidal en su
casa.
Retomando la seriedad; usted puede usar las llamadas
pirámides estructurales, hechas con caños de
aluminio, conectados entre sí, con la ventaja de armarse y
desarmarse a gusto. Pero no duerma dentro de la misma; en
personas sanas no es conveniente exponerse más de cincuenta
minutos seguidos a la acción de la misma, cada veinticuatro
horas, y en afectados por cualquier dolencia, no más de cuarenta
minutos diarios.
Se puede producir un efecto de naturaleza
psicotrónica la misma es una influencia mental
a voluntad, usando como transductor cualquier objeto- si dentro
de la pirámide colocamos una foto de primera
generación de una persona, o elementos testigo que hayan
pertenecido a la misma (cabellos, saliva, sangre, ropa interior
usada impregnada por las remanencias energéticas del sujeto).
Este efecto sólo funciona cuando el operador ha entrado en
rapport con la pirámide, esto es, la ha empleado a
menudo con anterioridad en experimentos sencillos o complicados.
Personalmente, he trabajado y trabajo habitualmente con
pirámides de distintos materiales y medidas, pero con ninguna he
llegado a obtener los excelentes resultados en lo que a
control mental se refiere, incluso de tipo terapéutico- como los
que he conseguido con la primera que llegó a mis manos, una
modesta, aunque un tanto incómodamente grande pirámide cartón
grueso, pegada en sus aristas con tela adhesiva. De hecho,
ésta me la regaló un experto en el tema, el ingeniero Emilio
Alvarez Ojeda, en ocasión de tener yo dificultades en sanar de
una herida que me hiciera durante un entrenamiento en mi pie
izquierdo. Me dio ya en esa oportunidad buenos resultados y
seguí experimentando activamente con ella, lo que tal vez
explique la sintonía entre ambos.
Mucha gente construye de buenas a primeras su pirámide y se
asombra cuando, colocando fotos, papelitos con
deseos, etc, en su interior, no obtiene los máximos
resultados esperados. Ello es lógico a veces y esperable, ya que
no se ha familiarizado primero con ella haciendo, por caso,
experimentos como el de la carne, momificación de flores, frutas
y otros, antes de pasar a ese punto. Recordemos que la pirámide
actúa, también, como un amplificador de enpsi
(energía psíquica) y mayores resultados obtendremos cuando más
en correspondencia hayamos entrado con ella.
Nunca insistiremos lo suficiente en recomendar emplear con
conocimiento de causa y con sumo cuidado la pirámide, no vaya a
ser cosa que accionemos con la energía de la antipirámide sobre
el elemento expuesto, en lugar de la energía de la pirámide
madre. De allí el peligro de comprar, por ejemplo,
una pirámide maciza y poner la foto de una persona
debajo de ella, pues en realidad la estaríamos
colocando en el comienzo de la antipirámide.
Ello nos retrotrae al ejemplo de la pirámide bajo la cabecera de
la cama y a la necesaria pregunta: ¿Entonces cómo puedo usarla
para dormir mejor?. Sencillamente, regulando la altura de la
misma (por caso, colocándola sobre una caja o varios libros) de
manera tal de calcular que una de las pirámides
reflejas hacia arriba sea la que coincida con nuestra
cabeza en la almohada. Y, por consiguiente, si usted emplea una
pirámide estructural para meditar, pero vive en un edificio de
departamentos, atienda al hecho de que las antipirámides y
pirámides reflejas también afectarán, para bien o para mal,
cuando menos a quienes viven en el piso de arriba y en el de
abajo. En estos casos, conviene neutralizar el efecto
antipiramidal con solenoides o biogeneradores psicotrónicos y
descargarla periódicamente.
Esta descarga se realiza mediante el sencillo procedimiento de
(a) varias su orientación; (b) idealmente, en las pequeñas,
darles un pequeño golpecito de punta; (c) volcándolas de lado
un rato, y (d) desarmando su estructura.
Pirámides colgantes
Las pequeñas pirámides para colgar sólo sirven realmente
más allá de ser un agradable adorno- si están
confeccionadas en piedras (preciosas o semipreciosas), cristal,
vidrio, oro o plata y ningún otro material, pues sólo éstos
reaccionan al efecto piezoeléctrico que le permite
acumular energía durante un tiempo determinado. Asimismo si,
según señaláramos, la pirámide acumula energía cuando se
encuentra debidamente orientada (y dado que el imposible andar
caminando por la calle, si uno usa una de estas pirámides
colgantes, sin desorientarse respecto de los puntos cardinales),
deberá primero cargarse colocándola dentro de una pirámide
hueca, dejándola allí, durante la noche, un mínimo de seis
horas para que se cargue. Podrá usarla entonces al levantarse
durante unas dieciséis horas en que retendrá la energía de la
que se le ha dotado previamente, al final de las cuales usted
volverá a colocarla dentro de la otra pirámide hasta el día
siguiente, y así sucesivamente.
Recuerde que esta propiedad de retener energía durante tantas
horas exige como condición que la misma esté hecha de los
materiales anteriormente descriptos; si se trata de una mera
pirámide de plástico, no servirá para nada.
Agua piramidal
Llamamos agua piramidal a cualquier volumen de agua
común sometida a la influencia de la pirámide por los lapsos ya
indicados. En general, se afirma que esto energetiza
el agua, pero investigaciones que llevamos a cabo demostraron
algo muy distinto.
Sometimos a almácigos de germinaciones a riego con agua común y
con agua piramidal. Observamos que las semillas regadas con agua
común crecían lo esperado, pero las regadas con agua piramidal
en contra de lo popularmente afirmado- directamente
no germinaron. Al tiempo, invertimos los almácigos,
regando las germinadas con agua piramidal y los otros con agua
común. Estos últimos crecieron dentro de los patrones normales,
pero los primeros se desarrollaron de forma increíble.
Durante cierto tiempo, abdonamos las plantas a su suerte, dejando
que comenzaran a morir. Luego regamos todas con agua piramidal.
En todos los casos, se observó una involución del proceso de
descomposición, y un aumento de vitalidad de las plantas
moribundas. Esto nos llevó a concluir que el agua piramidal no
energetiza los organismos, tejidos o células vivos si no que, en
realidad, despeja el espacio energético vital en los
enfermos permitiendo la multiplicación de los sanos. Este
concepto es fundamental para tener en cuenta, si se ha de emplear
el agua piramidal sobre los seres humanos.
Así, experimentando personalmente, observé que el agua
piramidal cicatriza heridas, remueve tejido muerto o queratoso
por quemaduras y elimina obstrucciones intestinales, pero en
cambio no acelera el desarrollo del tejido normalmente sano. Es,
por así decirlo, un antibiótico, reconstituyente, bactericida,
antimicótico y aseptizante.
Preparación del papel condensador
Llamamos papel condensador al papel que introducimos dentro de la
pirámide, con la expresión de determinado deseo. Vuelvo a
repetir que tengamos en cuenta que el mejor funcionamiento sólo
se dará con pirámides con las que tengamos el consabido
feeling, y comprendiendo siempre que, en este caso, actuará como
un amplificador de nuestra energía psíquica. El mismo,
cuya elaboración hemos explicado en otras páginas, puede
colocarse debajo del recipiente de agua mientras éste se
encuentra dentro de la pirámide. Si fue preparado tomando en
cuenta el color específico y, mejor aún, la hora astrológica
adecuada, transmitirá buena parte de sus vibraciones al agua
bajo la cual se encuentra, la misma que posteriormente bebida
dinamizará nuestro propio campo magnético, en consonancia con
las vibraciones del deseo expresado en el papel.
CUADRO DE PIEDRAS PARA PREPARAR PÉNDULOS SEGÚN EL SIGNO
ASTROLÓGICO
Aries: amatista, diamante, rubí, aguamarina, cornalina, cristal
de roca.
Tauro: coral, zafiro, jade, esmeralda, diamante, aguamarina,
cristal de roca.
Géminis: topacio amarillo, turmalina, aguamarina, esmeralda,
ópalo, jade, ámbar.
Cáncer: ópalo, esmeralda, perla, piedra lunar, ágata, ónix
negro, cristal de roca, amatista
Leo: brillante, amatista, granate, feldespato, cuarzo rosa,
diamante, coralina.
Virgo: esmeralda, topacio rojo, ópalo, turmalina, coral blanco,
berilo rosa, rodocrosita, coralina, ámbar, amatista.
Libra: ágata, zafiro, jade, coral, ópalo, berilo rosa, ónix
rosa, rodocrosita.
Escorpio: rubí, aguamarina, coral, granate, topacio rojo, jade,
ópalo, cornalina, ónix verde.
Sagitario: brillante, lapislázuli, zafiro, topacio azul,
turquesa, amatista, ámbar.
Capricornio: ónix blanco, ámbar, zafiro, perla negra, turquesa.
Acuario: circón, turmalina, amatista, granate, zafiro, turquesa,
cornalina, ámbar.
Piscis: amatista, ópalo, aguamarina, piedra lunar, zafiro,
cristal de roca.
Observación: para todos los signos, es igualmente útil la
malaquita, el cuarzo blanco, el ágata marrón, el ágata azul,
el ágata verde, el hematite y el hierro níquel
meteorítico.
Datos para construir su propia pirámide
Ya hemos señalado que lo importante de una pirámide son sus
proporciones. Aquí le facilitamos un listado que puede
usted usar, por ejemplo, en centímetros- para que sea réplica a
escala de la pirámide de Keops.
Recuerde que puede usar cartón, láminas de cobre o aluminio,
plástico, etc., y en tal sentido le será más fácil hacerla
siguiendo el ejemplo de la plantilla, donde cada parte tomará la
medida correspondiente que usted le quiera adjudicar.
ALTURA
BASE
ARISTA
APOTEMA
100 156,0 149,4 127,1
150 235,6 224,2 190,7
200 314,1 298,9 254,3
250 392,7 373,8 317,9
300 471,2 448,3 381,5
350 549,7 523,1 445,0
400 628,3 597,8 508,6
450 706,8 672,5 572,2
500 785,4 747,3 635,8
550 863,9 822,0 699,3
600 942,4 896,7 762,9
650 1021,0 971,4 826,5
700 1099,5 1046,2 890,1
750 1178,1 1120,9 953,7
800 1256,6 1195,6 1017,2
850 1335,1 1270,4 1080,8
900 1413,7 1345,1 1144,4
950 1492,2 1419,8 1208,0
1000 1570,8 1494,6 1271,6