(Continuación)
Internet2 adelanta el mundo de las transmisiones multimedia.
"En
lugar de detenerse y esperar los paquetes extraviados o pedir todo
el streaming de vuelta, solicita sólo los paquetes que faltan",
dijo Chris Kyriakakis, un profesor de ingeniería eléctrica
que dirige el Immersive Audio Lab en la USC y ayudó a desarrollar
las demostraciones.
El audio y el video, además, viajan en dos streams independientes,
en lugar de hacerlo en uno solo tal como ocurre con el Windows Media
Player de Microsoft y RealOne de RealNetworks. En la demostración,
se empleó un software especial para recibir los dos streams,
que luego se alinearon para sincronizar el sonido con la imagen.
El momento más destacado del evento fue una interpretación
en vivo de la Sinfonía N° 3 de Aaron Copland, por la New
World Symphony de Miami, Florida. Antes del concierto, el director
artístico de la sinfónica Michael Tilson Thomas habló
en un video grabado (se encontraba trabajando en Londres).
"Quizás algún día, cuando esta Internet2
esté integrada a nuestra vida diaria, no nos veremos obligados
a ver grabaciones en video", destacó Howard Henry, presidente
y CEO (director ejecutivo) de la New World Symphony.
El concierto brindado por la sinfónica --que la audiencia disfrutó
en una pantalla de 30 pies por 17 pies-- no se vio interrumpido por
cortes. Lo mejor de todo fue que le dio un excelente uso al sistema
de 12 parlantes del Bing Auditorium. El único problema fue
el ruido de los ventiladores empleados para enfriar los equipos electrónicos.
"En el futuro, la tecnología de inmersión como
esta se podría utilizar para muchísimas cosas",
dijo el doctor Sandy Sawchuk, un profesor de ingeniería eléctrica
y vicedirector del Integrated Media Systems Center (Centro de Sistemas
Multimedios Integrados). "Algunas de las aplicaciones más
obvias son en el campo de la educación e incluso de la medicina".
Lo que lógicamente sigue a la inmersión es la interacción.
"Para pasar a la interactividad, es necesario reducir la latencia,
algo difícil de lograr en una red compartida", señaló
Sawchuk.
La dificultad de llevar tecnologías como la que se demostró
con el concierto de la sinfónica a la Internet pública
reside en la falta de ancho de banda. El backbone de Internet consiste
en algunas líneas de unos 2,5 GB, lo cual no es suficiente.
"Algunos de los backbones van a pasar a 10 GB. Cuando eso suceda,
algunas de estas tecnologías también pasarán
a la Internet pública", dijo Sawchuk.